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lunes, 10 de octubre de 2022

Nobel de Economía para estadounidenses Bernanke, Diamond y Dybvig por la investigación de los bancos y las crisis financieras

EL MUNDO

Nobel de Economía para estadounidenses Bernanke, Diamond y Dybvig por la investigación de los bancos y las crisis financieras

Los premiados este año "han mejorado significativamente nuestra comprensión del papel de los bancos en la economía, particularmente durante las crisis financieras", estimó la Real Academia de las Ciencias sueca.

Schweden | Wirtschaftsnobelpreis an Ben Bernanke, Douglas Diamond und Philip Dybvig

El Nobel de Economía es para Ben Bernanke, Douglas W. Diamond y Philip H. Dybvig por investigar "los bancos y las crisis financieras", informó la Real Academia de las Ciencias sueca este lunes (10.10.2022). 

Los premiados este año "han mejorado significativamente nuestra comprensión del papel de los bancos en la economía, particularmente durante las crisis financieras, así como la forma de regular los mercados financieros", estimó la academia.

Bernanke en concreto "analizó la Gran Depresión de los años 30, la peor crisis económica de la historia moderna" y demostró cómo los bancos fueron "un factor decisivo para que la crisis se hiciera tan profunda y prolongada".

En cuanto a Diamond y Dybvig el galardon se les concede porque "desarrollaron modelos teóricos que explican por qué existen los bancos, cómo su papel en la sociedad los hace vulnerables a los rumores sobre su inminente colapso y cómo la sociedad puede disminuir esta vulnerabilidad".

Ambos presentaron una solución a la vulnerabilidad bancaria, en forma de seguro de depósitos del gobierno. "Cuando los depositantes saben que el estado ha garantizado su dinero, ya no necesitan correr al banco tan pronto como comienzan los rumores sobre una quiebra bancaria".

Por otro  lado, estimó la academia sueca, Diamond también mostró "cómo los bancos desempeñan una función socialmente importante. Como intermediarios entre los ahorradores y los prestatarios, los bancos están mejor preparados para evaluar la solvencia de los prestatarios y garantizar que los préstamos se utilicen para buenas inversiones".

El galardón es el último de los Premios Nobel anunciado, tras comunicarse la semana pasada los premiados en las categorías de MedicinaFísicaQuímicaLiteratura y de la Paz y será entregado, como los demás, el próximo 10 de diciembre.


ies (efe, afp) 

 
Conceden Premio Nobel de Economía 2022 a Bernanke, Diamond y Dybvig
https://youtu.be/0B-KcC-uKpg a través de @YouTube

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lunes, 5 de febrero de 2018

Y Yellen se llevó el ponche

Y Yellen se llevó el ponche

La primera mujer al frente del mayor banco central del mundo se despide entre aplausos tras una gestión marcada por la lenta retirada de los estímulos

Janet Yellen, el pasado mayo en un acto en la Universidad de Brown.
Janet Yellen, el pasado mayo en un acto en la Universidad de Brown.  AP
Antes de presidir la Reserva Federal, Janet Yellen (Nueva York, 1946) dijo que no se debía dejar de rellenar el bol de ponche de una fiesta hasta que todos los invitados hubiesen llegado. Estaba reformulando una de las metáforas más conocidas de la política monetaria, popularizada por William M. Martin, patrón de la Fed durante 20 años, que decía que los banqueros centrales son esos tipos que  se llevan el ponche justo cuando la fiesta se está animando. Es decir, que retiran los estímulos cuando la economía se está calentando. Era 2012, la Fed había llevado a cabo una expansión monetaria sin precedentes, pero la tasa de paro en Estados Unidos rondaba el 8%. Aún faltaba gente por llegar al guateque y, según Yellen, no podía faltar la bebida.
Hoy sábado acaba su mandato al frente de la Reserva Federal y la obsesión por no retirar el ponche antes de tiempo ha resultado la nota más significativa de estos cuatro años. Asumió el cargo en febrero de 2014 con la misión de devolver la política monetaria a una senda de normalidad. Ella había participado en el diseño de esa artillería como vicepresidenta y mano derecha de Ben Bernanke. El precio del dinero llevaba situado en cero desde la gran debacle financiera, en diciembre de 2008, no se había aprobado una sola subida de tipos de interés desde 2006 y el balance de activos de renta fija en manos de la institución se había cuadruplicado. Tuvo que llegar diciembre de 2015 para que se atrevieran con la primera subida y desde entonces solo ha habido cuatro más.

Académica muy reconocida, graduada por Brown y criada en el barrio neoyorquino de Brooklyn, sus intervenciones públicas destacaban por lo didácticas y lo claras, incluso en el complicado lenguaje que usan los banqueros centrales. Está casada con el Nobel de Economía George A. Akerlof, a quien conoció a finales de los años 70 en la cafetería de la Fed, precisamente, donde ambos trabajaban por aquel entonces. Rueda de prensa tras rueda de prensa, comunicado tras comunicado, Yellen siempre recalcaba que aguardaban a ver señales de una creación de puestos de trabajo sólida y sostenida antes de acelerar en la subida de tipos de interés, desoyendo a quienes alertaban de los riesgos de generar nuevas burbujas en el mercado financiero o a quienes alertaban de peligros inflacionarios.
Las cifras le han dado la razón hoy por hoy: la economía avanza con solidez, el mercado laboral se encuentra en una situación de pleno empleo y la inflación sigue por debajo del objetivo del 2%. Según los cálculos que hizo Heather Long hace unos días en The Washington Post, es la banquera central que más ha visto reducir la tasa de paro durante su mandato, al pasar del 6,7% al 4,1%. Como dice John Cassidy, autor de Por qué quiebran los mercados, Yellen desafió un pensamiento dominante en el momento en que se hizo cargo de la presidencia de la Fed, según el cual, cuando el porcentaje de desempleo queda por debajo del 5%, los precios se calientan y pueden comenzar una espiral inflacionista.

Sin burbujas ni recesiones

Discípula del economista keynesiano James Tobin, cuando llegó al puesto se la consideró más paloma -proclive a la laxitud- que halcón, pero sobre todo lo que ha sido es una defensora del objetivo del empleo. Las alabanzas son prácticamente hoy unánimes para Yellen; hay quien la considera una de las mejores presidentas de la historia, pero el éxito de un banquero central se mide sobre todo por lo que pasa en la economía tiempo después. Alan Greenspan fue despedido entre alharacas, lo llamaban gurú, oráculo, maestro. Años después, analistas y mercados le acusaron de haber sobrerreaccionado al 11-S con demasiados estímulos y haber contribuido a formar la gran burbuja crediticia.
La neoyorquina no ha tenido que lidiar con ninguna debacle, ni con una recesión o una burbuja. Lo que pase con su legado, marcado por esa retirada de estímulos tan progresiva, estará íntimamente ligado a la gestión de su sucesor, Jerome Powell, que debe proseguir con el proceso de normalización monetaria aunque nadie espera giros bruscos.
La primera mujer que ha tenido la Reserva Federal es también el primer presidente en casi cuatro décadas que no repite mandato. Aunque son cargos propuestos por presidentes, los nuevos mandatarios suelen mantenerlos aunque sean del partido político opuesto. Donald Trump la atacó durante la campaña electoral americana, la acusaba de estar manteniendo los estímulos económicos para ayudar al éxito de la gestión económica de Barack Obama, quien la había nombrado. Luego, una vez ya en la Casa Blanca, cambió su opinión e incluso llegó a elogiarla, pero optó finalmente por sustituirla.
Yellen permanecerá en Washington junto a su marido, que está dando clases en Georgetown. Cuando Akerlof recogió el Nobel, contó en su discurso cómo había conocido a Janet y cómo la economía había llenado sus vidas. “Nos gustamos inmediatamente y decidimos casarnos. No solo es que nuestras personalidades encajaran perfectamente, sino que siempre hemos estado de acuerdo sobre la macroeconomía. Nuestro único desacuerdo es que ella apoya un poco más el libre comercio que yo”, dijo. Ahora ella se incorporará a la Brookings Institution, uno de los laboratorios de ideas más prestigiosos de EE UU. Allí la espera su colega Ben Bernanke. https://elpais.com/economia/2018/02/02/actualidad/1517611535_854654.html

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jueves, 7 de septiembre de 2017

Stanley Fischer, 'número dos' de la Reserva Federal, deja el cargo alegando "motivos personales"

ESTADOS UNIDOS
Stanley Fischer, 'número dos' de la Reserva Federal, deja el cargo alegando "motivos personales"
PABLO PARDO Corresponsal Washington  6 SEP. 2017 18:35

El ex vicepresidente de la Reserva Federal Stanley Fischer. REUTERS
Allana así el camino para que Trump nombre a una persona de su confianza
Stanley Fischer, el vicepresidente de la Reserva Federal, ha anunciado inesperadamente que deja el cargo el mes que viene, alegando "razones personales", en una carta que ha enviado al presidente de EEUU, Donald Trump. Su salida allana el camino para que el Gobierno nombre a un candidato más afín a sus posiciones que el demócrata Fischer, una de las figuras más relevantes de la economía mundial, como demuestra su currículum: economista jefe del Banco Mundial, 'número dos' del Fondo Monetario Internacional (FMI), responsable del área internacional de Citigroup -entonces, el mayor banco del mundo-, presidente del Banco de Israel, y, ahora, 'número dos' de la 'Fed'.
Acaso la mayor muestra de la influencia de Fischer sea la lista de alumnos a los que dirigió su tesis doctoral durante su época de profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, según sus siglas en inglés). Entre los doctorandos de Fischer están el ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, el presidente del BCE, Mario Draghi, y el ex jefe del equipo de asesores económicos de George W. Bush, Greg Mankiw. Su influencia también llega a niveles más populares, porque millones de personas han recibido su introducción a la Economía con sus libros de texto coescritos con su colega del MIT Rudi Dornbusch y Olivier Bñlancjhard, este último, ex economista jefe del FMI.
Fischer, de 74 años, es un neokeynesiano, y el máximo exponente del grupo del MIT, que controla la economía mundial, es decir, de un selecto grupo de doctores en Economía por esa universidad. Lo único que le falta en su currículum es haber sido director del FMI. Es una espina que él siempre tendrá clavada, pero contra la que no puede hacer nada. El anacrónico sistema de reparto de poder en el Fondo hace que un europeo tenga asegurado ese puesto. Cuando Fischer se presentó, de manera totalmente inesperada y casi hasta extravagante en junio de 2011, el cargo fue para la francesa Christine Lagarde

Salida al sector privado

La carrera de Fischer no ha estado exenta de controversias. Muchos le acusaron de haber gravado la crisis asiática de 1997 y 1998, cuando el FMI impuso políticas de austeridad en Corea del Sur, Indonesia, Tailandia y Malasia, lo que agravó los colapsos cambiarios y financieros de esos países. La crisis posteriormente se extendió a Rusia, que suspendió pagos, y a Brasil. Fischer también codirigió el Fondo en la época en la que ese organismo promovía tipos de camio fijos entre divisas de países en vías de desarrollo, lo que acabó causando las hecatombes en Argentina, México, Rusia, y Asia.
Más controvertida fue su salida al sector privado. Fischer dejó el FMI en 2001 porque no soportaba los gritos del entonces director gerente del organismo, el alemán Horst Köhler. Un año después, recaló en Citigroup, donde recibió un tratamiento preferente: el banco le permitió retener sus 'stock options' en caso de que dejara el cargo para irse, de nuevo, a trabajar para el sector público. Así que cuando Fischer fue nombrado presidente del Banco de Israel en 2005, pudo beneficiarse de los réditos de su actividad en el banco neoyorkino. Otro doctor en Economía por el MIT, el Nobel Joseph Stiglitz, acusó públicamente a Fischer de haber sido empleado por Citigroup como pago por los servicios prestados en el Fondo.
Fischer fue al Banco de Israel porque tiene doble nacionalidad israelí y estadounidense, aunque nació en una colonia de Sudáfrica, Rhodesia del Norte, que hoy es Zambia, hace 74 años. No hay nada más globalizado que la partida de nacimiento y los pasaportes del 'número dos' de la Fed.
En el Banco central de Israel, Fischer aplicó una política muy innovadora y controvertida: en lugar de un objetivo de inflación (como el BCE), o de inflación y paro (como la Reserva Federal), fijó un objetivo implícito de crecimiento nominal del PIB. Es decir: el plan era hacer que el resultado de sumar el PIB real más la inflación en una determinada banda.
Con esa estrategia, los precios podrán subir más unos años; otros, será el PIB el que forme la base del crecimiento. Esa política, según sus defensores, permite una gestión mejor de la economía, puesto que el banco central puede jugar con la inflación, dejándola subir en tiempos de recesión y, a cambio, endurecer la política monetaria en tiempos de crisis. En 2013, dejó el banco de Israel. Un año después, Barack Obama le nominó para la presidencia de la Fed.
Su salida de la Fed parece señalar el inicio del final del periodo de los hombres del MIT. Fischer deja el cargo nueve meses antes de que su mandato expire, y es posible que en enero la también neokeynesiana Janet Yellen, que dirige el banco central estadounidense, también se vaya. El principal candidato a suceder a Yellen no tiene un doctorado -ni del MIT ni de ningún otro sitio- y ha sido toda su vida un trader. Es Gary Cohn, el ex 'número dos' del gigante de la banca de inversión Goldman Sachs y, ahora, jefe del equipo de asesores económicos de Donald Trump.
http://www.elmundo.es/economia/2017/09/06/59b022d9268e3e375e8c0a9a.html

El vicepresidente de la Reserva Federal de EE UU dimite “por motivos personales”

Stanley Fischer, de 73 años, fue nombrado en 2014 por Obama y dejará el cargo en octubre


Stanley Fischer, vicepresidente de la Reserva federal, en 2014
Stanley Fischer, vicepresidente de la Reserva federal, en 2014 AFP

Stanley Fischer adelanta su salida de la Reserva Federal. El vicepresidente del banco central de Estados Unidos renuncia al cargo alegando motivos “personales”, de acuerdo con la carta que ha enviado al presidente Donald Trump. Su dimisión, que será efectiva el próximo 13 de octubre, se anuncia en un momento crítico en el proceso de normalización de la política monetaria.


La renuncia de la segunda personalidad más influyente en la Fed se conoce en un momento de gran tensión política en EE UU. El presidente debe decidir, además, si propone a Janet Yellen seguir al frente de la institución cuando venza su mandato a final de enero. El anuncio de Fischer, por tanto, invitó a que se hicieran múltiples interpretaciones en el parqué de Wall Street.
La dimisión deja así otra vacante abierta para Donald Trump, que como en el Tribunal de Supremo puede utilizar para imponer su doctrina económica. El republicano ya tiene elegido a Randal Quarles para ocupar el puesto de gobernador a cargo de la supervisión de los grandes bancos, que también tiene el rango de vicepresidente. Esa responsabilidad la desempeñaba Daniel Tarullo.
Fischer, como Yellen, es un firme defensor de preservar la regulación financiera adoptada tras el derrumbe de Lehman Brothers y su experiencia es reconocida en todos los foros internacionales. La nominación de Quarles debe ser aprobada aún por el Senado. Hay otro cargo de gobernador que está pendiente de ser cubierto, de los siete que integran la Fed, para el que no hay elegido.
Stanley Fischer fue nominado por el demócrata Barack Obama, para ocupar el puesto que dejó vacante Janet Yellen al asumir la presidencia de la Fed. Juntos trabajaron para forjar el consenso interno que llevó a la Fed a iniciar el proceso de subida de tipos de interés, en diciembre de 2015. Su salida se anuncia a dos semanas de la próxima reunión, en la que previsiblemente se iniciará la venta de activos de deuda acumulados durante la crisis financiera.

Estrategia monetaria

“Ha sido un privilegio trabajar con Yellen”, afirma en la nota de prensa con el anuncio. Fischer fue gobernador del Banco de Israel y dirigió la tesis doctoral de Ben Bernanke en el MIT. También fue profesor de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo. El banquero, de 73 años de edad, ya indicó su intención de no renovar su mandato cuando expirara el 12 de junio del próximo año.
A la espera que Trump se defina sobre la continuidad de Yellen, la atención se centra en el efecto que tendrá la salida de Fischer en el curso de la política monetaria. Los miembros de la Fed mantienen en este momento un intenso debate para entender por qué la expansión económica y la creación de empleo no van acompañadas de un aumento de la inflación, que está muy débil.
La Reserva Federal decidió en julio dejar los tipos de interés en una banda entre el 1% y el 1,25%. El consenso de mercado apunta a que el próximo incremento no llegará como pronto hasta diciembre. El moderación en la creación de empleodurante el mes agosto y las revisiones a la baja en los meses precedentes, junto al relajamiento de los salarios, da margen para ir con calma. https://economia.elpais.com/economia/2017/09/06/actualidad/1504709415_753752.html