SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Organismos advierten que se necesitan más médicos en el país.
Aunque República Dominicana posee un Índice de Desarrollo Humano (IDH) alto, tiene una capacidad de respuesta de servicios sanitarios promedio ante la crisis de la COVID-19, de acuerdo con cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Los países desarrollados tienen un estimado de 55 camas de hospital, más de 30 médicos y 81 enfermeras por cada 10 mil personas, en comparación con las 7 camas, 2,5 médicos y 6 enfermeras que en promedio poseen los países menos adelantados.
En el caso de nuestro país, cuyo valor del IDH aumentó de 0.593 a 0.745 de 1990 al 2018, lo que supone un aumento de 25.6%, dispone de 32 camas hospitalarias, 15.6 médicos y tres enfermeras por cada 10 mil dominicanos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que se necesitan alrededor de 23 médicos, enfermeras y parteras por cada 10 mil personas para brindar servicios esenciales de salud a la población.
Hace diez años, según la OMS y la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el número de médicos en el país era de 8.1 por cada 10 mil personas. Es decir, que desde 2009 a la fecha la cantidad se ha duplicado.
En tableros de datos que analizan el nivel de desarrollo, desigualdad y capacidad de los servicios sanitarios, el PNUD también presentó indicadores que reflejan la susceptibilidad de los diferentes países a los múltiples efectos de esta crisis por la COVID-19. “El mayor riesgo lo asumen las personas que actualmente viven en la pobreza”, sostienen.
En República Dominicana el Sistema de Protección Social incrementó en un 85.1% la cantidad de hogares beneficiarios de las transferencias monetarias, pasando de 811,000 a 1.5 millones de hogares, destaca la oficina de ese organismo internacional en el país.
Esto se realizó a través del programa Quédate en Casa, “el cual supone una importante ampliación vertical y horizontal de Progresando con Solidaridad, en el marco de la respuesta a la COVID-19”.
De acuerdo con la entidad, esta medida supone que el 45.7% del total de hogares proyectados por la Oficina Nacional de Estadística al 2020 están cubiertos por la protección social y aproximadamente el 73.5% de los hogares pobres y vulnerables, tomando como referencia registros del Sistema Único de Beneficiarios (Siuben).
El PNUD, asimismo, resaltó que nuestro país enfrenta vulnerabilidad económica debido a la disminución del turismo y las remesas, las cuales representan el 9.3% y 8.4% del producto interno bruto (PIB), respectivamente, y colocan al país en un alto nivel de vulnerabilidad económica ante la crisis de laCOVID-19.
Recientemente, el Observatorio Político Dominicano (OPD) publicó el estudio “Impacto económico de laCOVID-19 en República Dominicana y acciones para paliar la crisis”, donde proyecta que las remesas, el turismo y la inversión extranjera directa serían las actividades económicas más impactadas de manera negativa en el país.
Cifras del Banco Central apuntan que si la pandemia se extiende a junio de 2020 las pérdidas en el sector turismo serían 400 millones de dólares.El pasado año la crisis de reputación del turismo que sufrió el país dejó pérdidas similares.
También, el PNUD analizó el acceso a internet de 189 países en este contexto. Al respecto arroja que nuestro país cuenta con 84.1 suscripciones de teléfono móvil por cada 100 personas y con 7.5 suscripciones de banda ancha fija por cada 100 personas.
El organismo indicó que la actual pandemia “no es solo una emergencia sanitaria mundial. Es una crisis sistémica del desarrollo humano cuyo impacto sin precedentes es evidente en las dimensiones económicas y sociales del desarrollo”.
Economía & Negocios viernes, 15 de marzo de 2019 INFORMES
RD encabeza ranking de naciones con muy baja calidad de vida
carolina.pichardo@ Santo Domingo República Dominicana se ha convertido en los últimos años en un territorio que no solo se ha destacado por el turismo, la gastronomía, su riqueza cultural y sus grandes estrellas en el deporte. También hay otras listas encabezadas por el país tan variadas que pasan de la miseria hasta los embarazos adolescentes. De acuerdo a informes estadísticos de los últimos años se determinó que el soborno es el tipo más común de corrupción en la República Dominicana, donde 46 % de los encuestados dijeron haber tenido que pagar un soborno para acceder a funciones básicas de los servicios públicos, según Transparencia Internacional. Así el país se coloca en el punto alto de la región de América, que por tres años consecutivos ha logrado un promedio de 44 puntos en la tabla. Mientras que en una encuesta realizada en 2016 por la firma Gallup, señalaba que el país tenía el porcentaje más elevado de los hogares centroamericanos y del Caribe que han percibido criminalidad, seguido estuvo Honduras, Guatemala, El Salvador y Panamá. También el país está entre los que presentan más miseria, siendo el desempleo uno de sus factores principales. MISERIA Centro de Estudios de la Nueva Economía I ndica que República Dominicana se encuentra en uno de los primeros lugares entre 18 países de la región con más miseria. En la lista también está Bolivia, Argentina, El Salvador y Nicaragua. MALA ALIMENTACIÓN Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Determina que el país ocupó el lugar número 7 en la clasificación de 18 países de Latinoamérica, de acuerdo al estudio de “La seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo”. CALIDAD DE VIDA “Global rankings, international news and data insights” Un estudio de 2018 posiciona el país en el lugar 51 entre 80 naciones del mundo. Los aspectos tomados en cuenta fueron: trabajo y estabilidad económica, entre otros. HOMICIDIOS La Organización Mundial de la Salud (OMS) Determinó que el país estuvo en el décimo lugar de homicidios en América en 2017. En las demás posiciones están Honduras, El Salvador, Venezuela, Colombia, Bélice, Guatemala, Jamaica, Trinidad y Tobago y Brasil. CORRUPCIÓN Transparencia Internacional (TI) Informa que en materia de corrupción está en el lugar 30 en una lista de las naciones más corruptas del mundo. En el informe se destaca el caso Odebrecht como razón de su baja puntuación. EMBARAZOS Fondo de Población Naciones Unidas Explica que el país encabeza la lista de tasa de embarazos en adolescentes en la región del Caribe, con un estimado de 90 nacimientos por cada 1,000 adolescentes de entre 15 y 19 años de edad. FEMINICIDIOS Comisión Económica para América Latina. La Cepal informó que en 2017 República Dominicana estuvo en el puesto 6 de la región en feminicidios. Registros periodísticos indican que en 2018 hubo 93 casos en el país. SUICIDIO Organización Mundial de la Salud (OMS). En muertes por suicidio República Dominicana se posiciona con el puesto número 69 de entre 183 países. El país tiene un promedio de 10.5 suicidios por cada 100,000 personas. En 2018 se registraron 518. CRIMINALIDAD Barómetro de las Américas Ubicó en 2017 a República Dominicana como el segundo país con mayor promedio de percepción de la inseguridad de la región. El primero lo tuvo Venezuela. La criminalidad y la delincuencia fueron los temas en común que presentaron el 45.8 % de los encuestados dominicanos. CESÁREA Estudio de la Revista Lancet Dio a conocer en 2018 que República Dominicana es líder mundial en este tipo de nacimientos (58,1%), seguido de Brasil (55,5%). Asimismo, la lista destacan a Venezuela, Chile, Colombia, Cuba, entre otros países. MENOS DISCRIMINACIÓN A LA MUJER Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico El pasado Día Internacional de laOCDE indicó que se encuentra en la posición 28 entre los países con menos discriminación hacia la mujer. https://listindiario.com/economia/2019/03/15/557460/rd-encabeza-ranking-de-naciones-con-muy-baja-calidad-de-vida/amp/?__twitter_impression=true
Editorial Expresiones de pobreza ACTUALIZADO 15.03.2019 - 7:53 pm Analizar con raciocinio la sociedad dominicana es descubrir realidades sociales y económicas que reflejan que millones de personas sufren los efectos de la pobreza e indigencia. Evaluar las condiciones de vida de una población significativa permite establecer que una gran cantidad de dominicanos están atrapados en un ambiente deprimente, el cual se caracteriza por desempleo, hambre y carencia de lo necesario para vivir con dignidad. Resultados de estudios e investigaciones recién efectuados, revelan que un millón de hombres y mujeres no tiene acceso al servicio eléctrico y que el 25 % no dispone de servicio de agua potable; esas son expresiones que desnudan las injusticias sociales que golpean a sectores y subsectores de las clases sociales vulnerables en el país. Otras muestras de miseria se observan a orillas de ríos, cañadas y barrios marginados, en las cuales sobreviven núcleos familiares entre promiscuidad, hacinamiento e insalubridad; subyacen en un panorama inhumano. Se suma a esta problemática la inflación, debido a que mucha gente no tiene capacidad de compra para adquirir lo indispensable, a fin de encarar las situaciones de precariedades que se les presentan en la cotidianidad. Cada día se encarece más la canasta familiar, ya que el Gobierno ha incrementado los precios de los combustibles en niveles exorbitantes, medida que se traduce en el alza de las cotizaciones de alimentos y productos de consumo masivo. También, los grupos pobres e indigentes son víctimas de delincuencia, violencia intrafamiliar, criminalidad y de los embates de fenómenos naturales, puesto que pueblan zonas desamparadas y abandonadas a su suerte. Ahora se castiga a la clase media, con la aplicación de políticas impositivas irresistibles, hasta el punto que es afectada por un proceso involutivo, en vista de que se desplaza hacia la pobreza. Esta crisis social y económica se deriva de un sistema político excluyente, debido a que reducidos segmentos de la sociedad acumulan muchas fortunas, mientras la inmensa mayoría apenas lograr “migajas” para subsistir entre penurias, angustias y vicisitudes. Iniquidad y desigualdad social son indicadores de que el crecimiento económico que se ha registrado en el país, conforme a las estadísticas del Banco Central, no se ha reflejado en el bienestar colectivo. Para reducir la pobreza es imprescindible redistribuir las riquezas y bienes que se producen en República Dominicana, pero debe basarse en la equidad y el equilibrio Además, es vital mejorar el ingreso “percápita”, porque los recursos que perciben las familias no cubren ni el 50 % de los gastos diarios, por tanto, la vida se torna difícil. Se precisa de un crecimiento sustentable de la economía y de programas de integración de la población a la producción, así como beneficiarla con el reparto justo y proporcionado del Presupuesto Nacional y el Producto Interno Bruto. Aunar esfuerzos y voluntades de quienes controlan el poder, es un desafío que deben asumir con responsabilidad en procura de dignificar la existencia de los dominicanos, porque solo de modo se darán respuestas satisfactorias a las necesidades básicas de la población. Habrá crecimiento económico cuando la vida sea saludable, y eso se concretiza con el desarrollo humano.
http://lainformacion.com.do/opinion/editorial
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El discurso de Medina inicia la ofensiva por su reelección: Análisis de Juan Bolívar Díaz Juan Bolívar Díaz | 2 de marzo de 2019 | 8:00 am
El metamensaje del discurso de Danilo Medina ante el Congreso Nacional ha sido descifrado casi a unanimidad como el banderazo que inicia una ofensiva para buscar la brecha por donde pueda colarse una nueva postulación a la presidencia de la República, lo que pondría en juego la institucionalidad democrática y tal vez hasta la estabilidad económico-social.
Después de pintar un país a punto de superar la pobreza, sin abordar los déficits, endeudamiento y corrupción, el mandatario esbozó un programa de gobierno que supera con mucho los15 meses que le quedan del mandato, incluyendo reformas que no ha podido emprender en 7años, con una plegaria de abnegación y disposición a seguir sacrificándose.
Evidente tufo continuista
El discurso de este 27 de Febrero rebasó con mucho el informe de la gestión del año pasado, de orden constitucional, y se constituyó en un recuento de siete años de gobierno, con planes para otro cuatrienio, con un tono triunfalista que magnifica sus éxitos y reclama continuidad. Con 2 horas y media, supera en 30 minutos el del 2016 cuando daba inicio a su segundo período gubernamental consecutivo, y en 20 minutos los de los años 2017 y 18.
Cuando parecía agotado su extenso recuento de éxitos en sus casi 7 años de gobierno, Medina invitó a su audiencia a reflexionar “acerca de quiénes somos como nación, de dónde venimos y, sobre todo a donde queremos llegar”. Con un discurso bien diseñado discurre unos 10 minutos advirtiendo que “todos los esfuerzos pueden perderse de un plumazo”, para recordar los sacrificios y esfuerzos que ha realizado en la presidencia, y proclamar que “casi 7 años más tarde les digo nuevamente: estoy aquí para lo difícil. Sí para lo difícil”. Y entonces pronunció la frase mágica: “Estoy primero, día tras día, hora tras hora. Dispuesto a pagar el precio que haga falta, por servir a nuestra Patria”.
Medina quiso ser más efusivo y expresivo todavía, por lo que dos minutos después, casi atropellando las palabras por el cansancio de su largo discurso, habló como si no entrara en su último año de gobierno y buscara un nuevomandato: “ustedes ya me conocen. No vengo a traerles trucos de magia, planes faraónicos ni palabras grandilocuentes. Soy un hombre sencillo que ama a su trabajo y su país. Nada Más”. Y cerró con estas perlas: “Elijo intentar nuevos caminos, buscarle la vuelta a los problemas, pero no rendirme jamás”… “Acompáñennos a seguir haciendo Patria juntos”… “No será un camino fácil, es cierto, pero es el único que vale la pena recorrer”… Como nos obliga el llamado de la historia”.
El crecimiento económico
Una vez más la tasa de crecimiento económico ha sido el factor más positivo del gobierno del PLD, que ha promediado 5.5 por ciento en 19 años, y lo más aprovechado en los recuentos y la propaganda. El año pasado con 7 por ciento, mientras la inflación quedaba en menos del 2 por ciento y con bastante estabilidad cambiaria.
Sobre esa base Danilo Medina, como antes Leonel Fernández, reclama un éxito grande en reducción de la pobreza, y aunque los organismos internacionales le dan algún crédito no tanto, al seguir estimando que el país está entre los de mayor crecimiento económico sostenido en 60 años, pero conuna distribución tan desigual que no logra traducirse en mejoramiento considerable de los indicadores del desarrollo humano, entre los últimos 10 de 34 de la región, medido por los ingresos salariales, y la calidad de los servicios básicos de educación y salud. Peor cuando le adicionan agua potable, electricidad y transporte público.
Para justificar las altas cifras de hasta millón y medio rescatados de la pobreza y reducida la extrema pobreza casi hasta la desaparición, las nuevas metodologías han creado la categoría de “personas en condición de vulnerabilidad”, donde quedarían gran parte de los beneficiarios de subsidios que promedian 1,500 pesos por familia, y hasta ese 60 por ciento de los asalariados formales e informales, (éstos últimos el 59 por ciento) con ingresos inferiores a los 13 mil 400 pesos en que está estimado el costo de la canasta familiar del quintil poblacional más pobre.
Medina tiene base para reclamar méritos por haber acogido el clamor de mayor inversión en educación, (aulas, estancias infantiles, alimentación escolar) aunque todavía lejos de alcanzar la calidad mínima, y en servicios como el 911 y en el circuito vial. En los dos informes anteriores prometió concluir la remodelación y ampliación de 56 hospitales que inició sin planificación hace 6 años, pero todavía le quedan una veintena, incluyendo los mayores de la capital y Santiago. Las altísimas tasas de mortalidad materno-infantil, constituyen un baldón.
Demagogia continuista
En varias fases del discurso presidencial del miércoles parecía que iniciaba un período, por la cantidad de planes anunciados, incluyendo reformas tan importantes como las de la Ley de Seguridad Socialy el Código Laboral, barajadas durante años y difíciles de materializar. Tanto que vio con fuerza el diálogo entre empleadores y sindicalistas, aunque éstos acababan de rechazar viejas demandas empresariales. Igual anunció un Plan de Mejora Regulatoria, una Ley de Marco Nacional de Cualificaciones y una Estrategia Nacional de Innovación. Pero evadió referirse a los pactos Fiscal y eléctrico, mucho más trascendentes y dispuestos desde meses antes que iniciara su gobierno en la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo.
En su séptimo año, Medina dispone de golpe un incremento del 95 por ciento en el salario mínimo del sector público, de 5 mil 117 pesos, y en escala hasta los 30 mil pesos, lo mismo que las pensiones del Estado, en 80 por ciento también de 5 mil 117 pesos, aumentándolas en 60 por ciento. En ambos renglones totalizarían más de 100 mil personas y otras 70 mil si incluyen los trabajadores municipales, gran parte de ellos con menos de 5 mil pesos. Todo sin siquiera mirar hacia la Ley de Salarios del Sector Público, promulgada por el mismo Medina en su primer año de gestión. Esa erogación no fue presupuestada para este año y el presidente no dijo cómo la financiaría, lo que implica pura demagogia.
En el discurso aparece un mandatario preocupado por la paridad de género, aunque sólo tiene tres mujeres en el gabinete y altos cargos, y una impresionante cantidad de planes para ejecutar en beneficio de los jóvenes, incluyendo asegurar un primer empleo a 5 mil, menos del 1 por ciento del estimado de 600 mil que no pueden estudiar ni trabajar.
Discurso muy deficitario
El rechazo al optimismo, la demagogia y las exageraciones del discurso fue generalizado, y el primer balde de agua fría lo recibió el presidente de inmediato, en el tedeum al que acudió en la catedral, cuando el Obispo auxiliar de Santo Domingo, Benito Ángeles, abogó por los derechos y la dignidad de los trabajadores y por “una nueva luz que apague las oscuridades del mal, expresadas en la impunidad, la corrupción, la violencia, la inseguridad ciudadana y la indolencia”. Todavía fue más explícito al pedir que “encendamos las luces de una nueva esperanza ante los desafíos inéditos de nuestro tiempo que involucran las desigualdades sociales, las carencias de oportunidades, la inequidad y la injusticia”.
El presidente había presumido de una disminución a la tercera parte de la criminalidad, y citó el informe 2018 de la CEPAL que acredita al país una de las mayores reducciones de la “pobreza monetaria”, en los últimos años, pero ignoró que el mismo documento señala la RD como el único de los 14 países analizados donde la desigualdad creció entre 2014 y 2016.
El discurso presidencial fue deficitario en materia del gasto, de los déficits fiscal y comercial, del endeudamiento estatal a ritmo de casi 10 millones de dólares por día que preanuncia insostenibilidad fiscal, ni a los servicios básicos. No incluyó tampoco la menor referencia a la corrupción y la impunidadque han levantado la mayor movilización ciudadana de la historia nacional. Tampoco a los municipios a los que sustrae dos terceras partes del 10 por ciento de los ingresos nacionales que le asigna la ley, ni a la situación de la justicia.
Institucionalidad democrática
Con un discurso de eminente corte continuista, el presidente Medina no podía incluir la menor referencia a la institucionalidad democrática, a la separación de poderes en que se fundamenta el Estado de Derecho, ni al respeto que debe a la Constitución y las leyes, en gran proporción reducidas a puras sugerencias. El proyecto reeleccionista fue preanunciado por su poderoso secretario administrativo, José Ramón Peralta, quien días antes dijo que sólo Danilo Medina garantiza la continuidad del PLD en el poder, y tras el discurso, el ministro de Hacienda y también muy cercano, Donald Guerrero, dijo que el presidente tiene un gran compromiso conla bonanza que el país exhibe y si le piden la reelección sería muy difícil negarse.
El escenario para el discurso incluyó la movilización de varios miles de personas, en autobuses, muchos uniformados en vestuario y pancartas, para reclamar la continuidad de Medina, sin que se vislumbre cómo será superado el muro de la prohibición constitucional, ni el de la resistencia de una buena proporción de su propio partido, cuya integridad parece en juego, mucho menos el de la opinión pública nacional, donde un 70 por ciento se pronuncia en contra.
Ernesto Selman, vicepresidente del empresarial Centro deEstrategias Económicas Sostenibles, y miembro del Comité Central del partido gobernante, advirtió esta semana que otra reforma constitucional podría generar incertidumbre entre los agentes económicos locales e internacionales. Mientras en múltiples círculos sociales predomina la preocupación por las implicaciones que tendría para la institucionalidad democrática y la estabilidad socio-política y económica. El presidente dijo que está haciendo historia, y la haría mayor si se convierte en el primero en lograr tres períodos presidenciales consecutivos y en reformar dos veces la Constitución para prolongarse en el poder.-
Pavel Isa Contreras | 2 febrero, 2019 814 El desarrollo humano en las provincias
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) acaba de lanzar una actualización del Mapa Interactivo de Desarrollo Humano de República Dominicana (http://www.do.undp.org/content/dominican_republic/es/home/ourwork/humandevelopment/successstories/mapa-interactivo-de-desarrollo-humano-de-rd/). Este mapa es una herramienta útil y versátil que provee el Índice de Desarrollo Humano (IDH) por año para cada una de las provincias del país para el período 2010-2016 y los datos de los indicadores que sirven para construir el índice. Pero además provee el Índice de Desigualdad de Género (IDG) por provincias para esos mismos años, así como los indicadores usados para elaborar ese índice.
El Índice de Desarrollo Humano
El IDH procura medir el nivel de bienestar material de la población, agrupando en un solo indicador datos que dan cuenta de la capacidad de compra de las personas, del estado de salud y de la situación de la educación. Las variables que forman parte del IDH no miden todas las dimensiones del bienestar, solo tres, y en verdad, representa una síntesis injusta de lo que significa el desarrollo humano. Sin embargo, es valiosa para medir de forma integrada y para comunicar.
El PNUD publica el indicador todos los años para la mayoría de los países con los datos más actualizados que estén disponibles. Para medir la capacidad económica de las personas de un país utiliza el ingreso per cápita. En años recientes, ha logrado sofisticar este indicador y le ha incorporado mediciones de la desigualdad en la distribución del ingreso para hacerlo más realista.
Para aproximarse al estado de salud utiliza la esperanza de vida al nacer, en el entendido que una vida más larga generalmente está asociada a un mejor estado de salud. En el caso de la educación, utiliza el número de años de escolarización que en promedio tiene la población de más de 25 años, y los años esperados de escolarización para niños y niñas en edad escolar.
Como muchos de estos datos no están disponibles a nivel provincial, los y las colegas del PNUD utilizaron, como reemplazo, otras variables relacionadas, lo cual es una práctica estándar, pero requiere algo de creatividad. En el caso de la salud, usaron la tasa de sobrevivencia infantil que es la proporción de población infantil que logra sobrevivir al primer año. También usaron el Índice de Aseguramiento en Salud que es la proporción de la población de la provincia que está asegurada, y la cantidad de camas y médicos por cada 10 mil habitantes. Los dos últimos indicadores no reflejan precisamente el estado de salud de las personas, pero son un insumo relevante.
En el caso de educación, usaron la tasa neta de culminación de la escuela básica y media que es la proporción de población en edad que logra culminar ambos ciclos, la tasa de alfabetización de la población de 15 años y más, y la tasa de cobertura neta en los tres ciclos de educación (inicial, básica y media) que es la proporción de la población infantil que, dada su edad, asiste a la escuela en el ciclo que le corresponde.
El Índice de Desigualdad de Género
El IDG es un indicador distinto porque no sólo usa datos socioeconómicos sino también otros que procuran medir el poder comparado de mujeres y hombres en la sociedad. Esto es relevante porque reconoce que la fuente de la desigualdad de género es la falta de poder de las mujeres.
Para el caso de las provincias dominicanas, el IDG se construyó utilizando datos de salud reproductiva (tasa de mortalidad materna y tasa de fecundidad en adolescentes), de empoderamiento (porcentaje de mujeres en el Congreso y porcentaje comparado de hombres y mujeres de 25 años o más con educación secundaria o superior) y del mercado laboral (porcentaje de hombres y mujeres en edad de trabajar que trabajan o buscan trabajo).
Resultados
Una mirada general al mapa y a los datos que contiene permite sacar algunas conclusiones.
La primera es que vivimos en un país esencialmente pobre. De las 32 provincias del país, 27 tienen un IDH medio bajo o bajo. Eso significa que, los indicadores combinados de ingreso, salud y educación muestran que, en la inmensa mayoría del territorio nacional, las condiciones de vida son precarias. Ciertamente, las provincias de la frontera Sur (Elías Piña, Bahoruco, Independencia y Pedernales) están entre las que muestran los índices más bajos, pero el bajo desarrollo humano es un fenómeno generalizado en el territorio.
La segunda es que vivimos en un país fracturado. De hecho, lo que evidencia el mapa es que, en términos de calidad de vida, este es un país bipolar: por un lado, tenemos al Distrito Nacional, el único territorio con IDH alto (que es 36% más alto que el de la provincia que le sigue), y por el otro, como se indicó, tenemos 27 provincias con IDH medio bajo o bajo. En otras palabras, casi no tenemos provincias de “clase media”, es decir, con IDH medio alto. En 2016 eran apenas cuatro: Hermanas Mirabal, Monseñor Nouel, Duarte y San José de Ocoa).
La tercera es que, a pesar de lo anterior, entre 2010 y 2016 se observan progresos. En ninguna provincia ocurrieron retrocesos. En todas el IDH aumentó. Eso no es raro porque no hemos tenido crisis económicas y desde 2014 el crecimiento ha sido muy alto casi todos los años. El promedio provincial de incremento en el IDH en ese período fue de 27%. La que menos progresó en términos del IDH fue el Distrito Nacional (en parte porque su IDH ya era alto) y lo hizo en 11% mientras la que más progresó fue Pedernales, que vio su IDH subir en 68%.
La cuarta es que, desafortunadamente, no hay evidencia de que las distancias en calidad de vida y bienestar entre las provincias se estén reduciendo. No se observa algún patrón claro en el que algún tipo de provincia esté progresando de forma particularmente acelerada o se esté quedando especialmente rezagada. Lo deseable es que las provincias con menor desarrollo humano sean las que más progresen, pero ese no es el caso.
La quinta es que, entre 2010 y 2016, el factor que más contribuyó al incremento en el IDH en las provincias fue el ingreso porque los progresos en materia de educación y salud fueron más modestos. De hecho, si se excluyese del cálculo el ingreso, el país no tendría provincias de “clase media” (con IDH medio alto). Igualmente, entre las de IDH medio bajo, las que tienen el índice más alto lo tienen porque sus ingresos son mayores y no especialmente porque disfruten de mejor salud o tenga indicadores más aventajados en educación. Esto evidencia que el Estado ha fallado terriblemente en la provisión de servicios básicos, tanto en términos de la cobertura como de la calidad de éstos. Impulsar el desarrollo humano pasa, inexorablemente, por robustecerlos, financiándolos mejor y asegurando más calidad.
Por otra parte, complace ver como crece la utilización de aplicaciones para medir las desigualdades de género a nivel subnacional. Las mujeres son el 50% de la población y son frecuentemente invisibilizadas en los promedios de la población.
El resultado del cálculo del IDG muestra que entre 2010 y 2016 los avances a nivel provincial han sido muy modestos, en especial porque las mujeres siguen muriendo por complicaciones evitables relacionadas con la maternidad, por la alta tasa de fecundidad en adolescentes, porque hay pocas mujeres en el Congreso y porque su participación en el mercado laboral sigue siendo mucho menor que la de los hombres. Además, las inequidades de género no parecen responder a algún patrón territorial claro. Incluso el Distrito Nacional, donde se podría argumentar que las mujeres pudiesen estar más empoderadas, aparece con un índice de desigualdad medio alto.
Los mensajes para las políticas públicas
Los mensajes son tres. Primero, hay que tener políticas con enfoque territorial porque la gente vive en territorios concretos, en entornos específicos, y las condiciones de éstos son determinantes clave del bienestar. Eso significa que cuando se piense en educación, salud, infraestructura o fomento de la producción, hay que poner un ojo en las situaciones de cada región o provincia.
Segundo, como se ha dicho tantas veces: el crecimiento no basta y hay que tener una buena política social, con suficientes recursos, pero además bien dirigidos. La política social es crítica para que el crecimiento se transforme en bienestar. La gente de la mayoría de las provincias del país no disfruta de bienestar porque el déficit en esta materia es patente.
Tercero, gastar no basta y la política no puede limitarse a ello. Hay que contribuir a empoderar, derribando las barreras que impiden una plena, activa e igualitaria participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida. El gasto público en la gente debe complementarse con leyes, normativas y directrices antidiscriminación efectivas que hagan eso posible. https://www.elcaribe.com.do/2019/02/02/opiniones/el-desarrollo-humano-en-las-provincias/
📺 #ElGobiernoDeLaTarde | @AltagraciaSa: Si no existiera Haití, República Dominicana fuera el número uno en “todo lo malo”, en relación a políticas públicas y sociales.
Diana Rodríguez | 4 diciembre, 2017 A más de mitad de la población no le llega agua a la casa
El porcentaje de hogares que reciben el agua hasta el interior de la vivienda es apenas de 46.27 %, según el Censo de 2010.
Estudios indican que la cobertura de agua potable en el país era mejor en 1990; Expertos piden prestar atención Garantizar el servicio de agua potable a cada persona está consignado en la Constitución dominicana, es el blanco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)y pilar de la Estrategia Nacional de Desarrollo, pero lejos de cumplir esta meta varios estudios evidencian un retroceso en el país en la cobertura de este básico servicio.
Organismos nacionales e internacional coinciden en que el acceso al agua potable es el principal indicador de progreso de una nación, y pese a que a que en los últimos años el tema ha estado en la agenda de gobiernos, al punto de declararse el “Cuatrienio del Agua” (2016-2020), los datos arrojados por encuestas y opiniones de expertos concuerdan en que la calidad y el acceso a este recurso continúa limitado.
El Censo Nacional de 2010 revela que el porcentaje de hogares que recibe el agua desde el interior de la vivienda es apenas de 46.27 %. Dicho de otra forma, al 53.73 % de los hogares no les llega el vital líquido a la casa.
Es decir 1,236,201 del total de 2,671,979 hogares tienen la facilidad de disponer del líquido desde las llaves de sus casas.
Las estadísticas proporcionadas por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), precisan que el número de hogares que recibe el agua desde el patio de la vivienda es de 559,707, lo que representa el 20 %. Mientras la cantidad de hogares que reciben el agua potable desde una llave pública es de 110,203, lo que es igual al 4.12 %.
Conforme al último censo, para esa fecha existían 195,100 hogares a los que les llega el agua través de un tubo de la calle, representando el 7.30 %. Aquellos hogares que se suministran de agua a través de pozo llegan a 203,396, para un 7.61 %. En tanto, los hogares que se abastecen del líquido directamente de las lluvias son 32,004, igual a 1.20 %. Para el especialista, y miembro de la Mesa de Agua, Roberto Castillo Tió, esta situación no ha cambiado mucho.
De acuerdo con el “Segundo Informe de Monitoreo de los Avances de País en Agua Potable y Saneamiento”, de diciembre de 2016, presentado por el Banco Mundial, la cobertura de agua potable a nivel nacional es de un 85 %. En la parte urbana, el servicio llega al 86% y en la rural a un 82%.
Estos niveles de cobertura son ligeramente menor comparado con el 1990, año en que el servicio cubría el 87 % de la población nacional, según consta en el documento.“La población sin acceso a agua potable aumentó de 13% a 15%”, destaca.
La conclusión del informe, cuya elaboración contó con la participación de instituciones nacionales y proveedores de agua potable a nivel nacional, es la siguiente: “Para el 2015, el país no pudo alcanzar las metas de los Objetivos del Milenio (ODM)” respecto a la cobertura del agua potable, que apuntaba a llegar al 96 % de la población. Precisa que para el año 2015 en República Dominicana 1.5 millones de personas carecían de acceso a servicios mejorados de agua potable (18% de la población rural y 14% de la urbana).
El análisis de los datos arroja que la población urbana con acceso mejorado a servicios de agua potable disminuyó en un 11% entre los años 1990 y 2015; al caer del 97% al 86% durante dicho período.
En la zona rural el comportamiento fue diferente. En el mismo período, la población rural experimentó un incremento en la cobertura, pasando de un 76% en el 1990, a un 82% para el 2015.
La explicación a estas variaciones radica principalmente, según el estudio, en el acelerado proceso de emigración que ha experimentado el país en las últimas décadas desde zonas rurales hacia las ciudades.
En el documento también se observa una caída de las inversiones públicas en el sector agua potable. “La reducción de la inversión en el sector anula la posibilidad de mantener el nivel de cobertura de los servicios y expandirlos hacia el segmento de la población que no los tiene, sumado al pobre desempeño de la gestión, considerada como una de las principales causas del deterioro sectorial”, destaca. Pero estas estadísticas difieren mucho con las del último informe del Ministerio de Economía Planificación y Desarrollo (MEPYD) sobre el cumplimiento de los ODM, citado en esta investigación, que indica que el país alcanzó la meta de reducir a la mitad la proporción de la población que en 1991 no tenía acceso a agua potable (33.6%), lo que implicaba elevar la cobertura de acceso de 66.4% a 83.2%, en el 2015.
Se pierde más de la mitad del agua
Según consta en la Estrategia Nacional de Saneamiento, impulsada desde el 2012 por la Mesa del Agua, más del 65% del agua se pierde en fugas.
Este estudio destaca que en el país el servicio de agua potable es discontinuo, la calidad del líquido es baja y existen grandes brechas entre provincias y entre ámbito rural y urbano.
De hecho, indica que entre los factores que impiden el saneamiento de República Dominicana incide que sólo el 58% de los hogares cuenta con conexión domiciliaria.
Otros datos que resalta el documento es que el 9.5% de la población acude a aguas superficiales naturales y que 78% de la población toma agua embotellada porque no confía en la calidad del servicio suministrado.
La Estrategia Nacional de Saneamiento persigue, entre otros puntos, una sociedad con acceso universal a servicios de calidad del agua potable, prestados bajo un marco de sostenibilidad económico-financiera, institucionalidad fortalecida con operadores que prestan servicios de forma eficiente y una sociedad que participa activamente en la gestión.
Una investigación del Observatorio Político Dominicano, que data del 2014, indica que en el territorio nacional hay seis regiones hidrográficas con 97 cuencas principales y 556 secundarias, que en su conjunto ofrecen una disponibilidad de 19.4 millones de metros cúbicos.
Destaca que el país cuenta con 34 presas, construidas en su mayoría entre 1965 y 1986, pero las mismas tienen altos niveles de sedimentación, lo que reduce el potencial de operación.
“Sin embargo, la oferta real yace en la capacidad de almacenamiento de las presas y embalses y en la extracción de agua subterránea”, sostiene el estudio.
Atribuye la pérdida del 65 % del agua que se produce al deterioro de la infraestructura y la obsolescencia de los catastros, la baja cobranza, las fugas, el fraude robo, y el indulto periódico de las cuentas morosas. Concluye en que “puede considerarse que el agua disponible es abundante, pero la manera en que se distribuye espacial y estacionalmente, en adición al alto consumo en riego, agua potable y la precariedad del saneamiento se traduce en escasez”.
Expertos recomiendan aprobar la Ley de Agua
Expertos en la materia coinciden en que el país debe abocarse a la aprobación de un marco legal que regule este sector. Martín Meléndez, coordinador de la maestría en Recursos Hidráulicos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), deploró que quienes reciben el agua potable desde sus casas tampoco pueden contar con un servicio estable las 24 horas del día y los siete días de la semana.
El profesor en Ingeniería Sanitaria y Ambiental criticó que haya un 38 % de plantas de tratamiento que no tienen un sistema de cloración. Explicó que gran parte de las fallas en este servicio se deben al deterioro que presentan los sistemas, muchos de los cuales tienen tuberías obsoletas, que, según precisó, deben ser cambiadas cada 30 años regularmente. Al referirse a las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en este renglón, dijo: “Yo no quisiera ser negativo, pero con respecto a las aguas estamos muy mal”. Consideró que para mejorar estas estadísticas, el país debe abocarse a la aprobación de la Ley de Agua. Mientras que el especialista en el tema, Roberto Castillo Tió, afirmó que la situación del agua potable en República Dominicana no ha mejorado significativamente. “Hay esfuerzos importantes, pero no ha mejorado en la magnitud que nosotros como país debíamos haber alcanzado”, sostuvo. El también miembro de la Mesa del Agua indicó que en el indicador agua, el país no pudo completar las metas de los ODM y ve lejos el objetivo de que la República Dominicana puede gozar de un servicio pleno y eficiente en abastecimiento de agua potable y saneamiento para el 2030.
Consideró que la aprobación de esta ley será un paso de avance de gran valía.
DESIGUALDAD | 28 NOV 2017, 12:00 AM | SUHELIS TEJERO Gobierno reconoce que avances sociales no son suficientes Misión internacional de la ONU visita el país para dar recomendaciones Santana aseguró que el gobierno dominicano ha logrado reducir el ritmo de endeudamiento, aunque no ofreció datos que respaldaran la afirmación.
SANTO DOMINGO. El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Isidoro Santana, reconoció que los avances en materia social no son suficientes.
“Es cierto que tenemos quejas de que (el crecimiento económico) no ha tenido los resultados sociales, pero algo se está avanzando”, dijo al llegar a una reunión con una misión internacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que visita el país.
La representación, que incluye a funcionarios de Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), entregará a inicios del próximo año una hoja de ruta para acelerar el cumplimiento de la Agenda 2030 de objetivos de desarrollo sostenible.
El enfoque estará, precisamente, en la reducción de la desigualdad social, debido a que el país registra uno de los mayores niveles de inequidad del continente.
Matilde Mordt, quien lidera a nivel regional el equipo de desarrollo sostenible y resiliencia del PNUD, dijo que a solicitud del propio gobierno se centrarán en temas de pobreza y de institucionalidad y transparencia estatal.
Por su parte, el representante regional del PNUD, Gonzalo Pizarro, destacó la necesidad de que República Dominicana se prepare para que los efectos de una caída económica en el futuro impacten con menos dureza a la población.
Deuda
El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo dijo que el gobierno “sí ha logrado reducir el ritmo de endeudamiento”, aunque no ofreció datos actualizados. Los más recientes indican que la relación deuda/PIB estaba en 39.4% a septiembre.
Generación de jóvenes latinoamericanos con alta formación no halla trabajo
Las Mundiales martes, 19 de septiembre de 2017
Fabio Agrana - EFE Panamá
Las altas tasas de desempleo y la falta de oportunidades afectan gravemente a los jóvenes en América Latina y el Caribe, donde una generación con más formación que las anteriores está frustrada porque no halla su lugar en el mercado laboral.
Es lo que dijo a Efe el Especialista Regional en Empleo Juvenil y Migración Laboral de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guillermo Dema Rey, durante un foro sobre el tema organizado en Panamá por el Parlamento Latinoamericano (Parlatino). El experto español señaló que la situación de los jóvenes en América Latina respecto al trabajo es "muy complicada" y pasa por tener unas tasas de desempleo "enormes", que "prácticamente triplican las tasas de desempleo de los adultos", como consecuencia de la desaceleración económica. Explicó que los más perjudicados por esta situación son los jóvenes que poseen buena formación pero les cuesta conseguir un trabajo, "a pesar de ser una generación con muchas fortalezas por su educación y por tener una mente mucho más abierta a los cambios tecnológicos que se están produciendo ahora". Estos muchachos también tienen una capacidad de adaptación a los cambios mucho mayor que la que tenía la generación anterior. Pero actualmente, según el también especialista en cooperación para el desarrollo, se da el caso de que "no consiguen un empleo", a lo que se suma, reiteró, que "hay empresas que manifiestan tener problemas para cubrir cierto tipo de vacantes". "Esto nos está dando la noción de que hay otro problema que es el de que estamos formando a jóvenes para empleos u ocupaciones que quizá no sean las requeridas, ni las que está demandando el mercado laboral en América Latina", afirmó.
En medio de este desbalance "nos estamos encontrando con una generación con muchas frustraciones porque ha empleado tiempo en una formación y en una educación con recursos propios o de sus familias, y luego las oportunidades laborales no se corresponden con las mismas".
Cifras de la OIT revelan que para América Latina y el Caribe las tasas de desempleo juvenil en 2017 alcanzan el 18,3 %, y que las proyecciones para 2018 indican que seguirá subiendo. En la región, según estos mismos datos citados por Dema Rey, de 108 millones de jóvenes que trabajan hay un 20 % de entre 15 y 24 años que estarían desempleados, en tanto que unos 28 millones se encuentran trabajando en el sector informal de la economía. También hay otros 22 millones de jóvenes latinoamericanos que no estudian ni trabajan, con un 70 % que son mujeres que no pueden hacer una cosa ni la otra "porque tienen que ocuparse de tareas familiares no remuneradas". Insistió en que este es un problema que afecta a toda la región y de manera muy particular a Centroamérica, donde los jóvenes que son más talentosos "también están intentando buscar oportunidades fuera de sus propios países", con lo cual, consideró, "se están perdiendo las fortalezas y la formación de estos adolescentes". Sobre Panamá, Dema Rey dijo que a pesar de ser uno de los países de Latinoamérica con las menores tasas de desempleo general, el segmento de los jóvenes es, al igual que en el resto de la región, uno de los más perjudicados. Según datos del Ministerio de Trabajo de Panamá, en los últimos 5 años, si bien los jóvenes entre 15 a 19 años son un tercio de la población, éstos solo han obtenido 1 de cada 15 nuevos empleos generados por la economía formal. Estas cifras aportadas al foro del Parlatino por el secretario general del Ministerio de Trabajo de Panamá, Alfonso Rosa, revelan que la edad promedio de los empleos generados por la economía formal entre marzo de 2016 y marzo de 2017 fue de 53 años. Dema Rey indicó, por su parte, que en Panamá las empresas siguen diciendo que no encuentran los técnicos y los expertos que necesitan y que tienen que buscarlos fuera.
CRECIMIENTO ECONÓMICO | 11 SEP 2017, 12:00 AM |AMÍLCAR NIVAR Economista del Intec dice que el PIB del país crecerá 4% en 2017 El gobierno busca dinamizar más la economía para lograr un crecimiento del PIB por encima de 5%.
SANTO DOMINGO. La economía dominicana tendrá un crecimiento de alrededor de un 4% al final de este año, a pesar del esfuerzo de las autoridades para lograr un desempeño superior al 5%, según estimó el coordinador de la escuela de economía del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), Rafael Espinal.
Entre los esfuerzos de las autoridades se destaca la disposición de unos RD$40,000 millones para dinamizar la actividad económica y lograr un crecimiento por encima del 5% del Producto Interno Bruto (PIB), unos RD$20,000 de estos a través de la liberación del encaje legal de los bancos para prestarlos a varios sectores, y otros RD$20,000 millones anunciados por el gobierno para invertirlos a través de Obras Públicas y otras instituciones.
Pero aún con esas medidas, el economista considera que el crecimiento económico no llegará al 5% que esperan las autoridades. “En mi opinión, dada la ralentización de la economía, el crecimiento será inferior al 5%, probablemente se mantendrá alrededor del 4%, lo cual no es malo, pero no es lo proyectado”, dijo Espinal, tras explicar que si eso ocurre, el déficit podría ser un poco mayor al programado en el presupuesto, porque los ingresos estimados probablemente disminuyan con relación a lo que se estimó para el 2017.
“El último trimestre del primer semestre fue 2.7%, lo que pasa es que el primer trimestre había crecido 5.5% y el promedio te da 4%”, expresó el economista del Intec al referirse al resultado de 4% de la economía en el primer semestre anunciado por el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu.
Sin embargo, dijo que lo que hay que destacar es que “el trimestre abril-junio fue 2.7% y en julio y agosto la información que se tiene es que ha mantenido un ritmo lento, por eso la reunión del gobernador con los bancos porque apenas se desembolsó el 50% de lo que fue liberado del encaje”,
En tanto que, el economista Ernesto Selman consideró que la liberación de RD$20,000 millones del encaje legal de los bancos para impulsar crédito y la decisión del gobierno de erogar RD$20,000 millones más para dinamizar la economía podría ser que impulse el crecimiento a un 5%, pero entiende que no fue la mejor opción.
“¿Qué pasaría el año siguiente cuando el gobierno tendría más deuda, más pagos de intereses y los agentes privados también tendrían más deudas y más pagos de intereses? Entonces la pregunta sería, si esto es sostenible o no, y el problema que hemos hablado desde hace un tiempo es el problema de las tendencias”, precisó.
https://www.diariolibre.com/m/economia/economista-del-intec-dice-pib-de-rd-crecera-4-en-2017-BJ8128065