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miércoles, 6 de mayo de 2026

BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026


BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026

Este resultado representa un aumento de US$92.2 millones (6.4 %) respecto al primer trimestre de 2025
Santo Domingo, RD, Lunes 4 de mayo, 2026.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informa que, según cifras preliminares, la inversión extranjera directa (IED) alcanzó los US$1,536.7 millones al cierre del primer trimestre de 2026, aumentando US$92.2 millones (6.4 %) en comparación con el mismo periodo del año anterior. La institución destaca que, unos US$1,046.3 millones, más de dos terceras partes de los flujos por este concepto, corresponden a nuevos aportes de capital por parte de los inversionistas.

Estos flujos reflejan la resiliencia de la República Dominicana en la captación de IED, pese a las tensiones geopolíticas y tendencias hacia la fragmentación señaladas por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) en su más reciente monitor de tendencias de inversión global. La IED que ingresa al país se sustenta en fundamentos internos sólidos: paz social sostenida, estabilidad económica y política, seguridad jurídica, incentivos fiscales, infraestructuras modernas, telecomunicaciones avanzadas y apoyo gubernamental a la inversión extranjera directa.

Al evaluar la distribución sectorial, el BCRD muestra que la mitad de los ingresos de IED se dirigieron a los sectores de turismo (22.5 %) y energía (22.2 %), los cuales mantienen su preponderancia. La minería, apoyada en una mayor producción y precios internacionales favorables, representó un 17.8 % del total. Es bueno resaltar el aporte del desarrollo inmobiliario (14.8 %), también relevante para la IED, especialmente porque su expansión está estrechamente relacionada con el crecimiento del turismo en el país.

En cuanto a las perspectivas sobre la IED durante el año 2026, se espera que los flujos se ubiquen en torno a los US$5,200 millones, a pesar de los riesgos hacia la baja identificados por la UNCTAD que se mencionaron previamente.

La institución señala que, además del aumento de los flujos de IED (6.4 %) y de remesas (1.9 %), las demás variables del sector externo también presentaron un desempeño favorable entre enero y marzo de 2026. En ese sentido, las exportaciones totales alcanzaron US$4,194.5 millones, incrementando un 17.5 % con respecto al primer trimestre de 2025. Dentro estas se destaca las exportaciones de oro, la cuales alcanzaron los US$738.1 millones, unos US$352.5 millones adicionales (91.4 %) con relación en el período, impulsadas por mejoras en la producción y por los niveles históricos de precios que registra el mineral en los mercados internacionales. Por otro lado, las exportaciones de zonas francas lograron la cifra de US$2,078.4 millones, aumentando un 4.6 % de manera interanual.

Asimismo, el BCRD resalta que los ingresos por turismo para el primer trimestre de 2026 sumaron US$3,909.7 millones, unos US$656.0 millones (20.2 %) por encima de los ingresos del primer trimestre de 2025. Este resultado se debió principalmente al aumento en las llegadas de visitantes durante el período, que superaron los 3,350,000.

Cabe destacar que, según estas cifras preliminares, los ingresos de divisas generados por concepto de IED, remesas, turismo, exportaciones de bienes y de otros servicios, superaron los US$13,400 millones entre enero y marzo de 2026, lo que implica un aumento de unos US$1,400 millones respecto al mismo período de 2025, contribuyendo a la estabilidad relativa del tipo de cambio.

El Banco Central reafirma su compromiso con la vigilancia sobre el entorno económico actual para continuar tomando las medidas necesarias para atenuar el impacto en la economía dominicana del desafiante panorama internacional, a fin de garantizar la estabilidad de precios y del mercado cambiario.
https://www.bancentral.gov.do/a/d/6560-bcrd-informa-que-la-inversion-extranjera-directa-alcanzo-los-us15367-millones-al-cierre-de-marzo-de-2026

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📈 Crecimiento… pic.twitter.com/OsKigghQzN

— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) May 6, 2026 

República Dominicana ante la geopolítica de la inversión: cuando la IED se convierte en termómetro del orden mundial

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen ejecutivo | El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$1,536.7 millones al cierre del primer trimestre de 2026, con un aumento interanual de 6.4% (US$92.2 millones) y con US$1,046.3 millones —más de dos terceras partes— concentrados en nuevos aportes de capital. Ese dato, por sí solo, es una cifra macroeconómica. Pero, leído en clave geopolítica, es algo más: una señal de confianza en medio de un mundo donde la inversión ya no obedece únicamente a la rentabilidad, sino también a la seguridad, la resiliencia logística, el riesgo regulatorio y la fragmentación del sistema internacional. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]

Este paper sostiene una tesis central: la República Dominicana está captando IED no solo por fundamentos internos, sino porque está siendo percibida como un activo de estabilidad dentro de un hemisferio tensionado por choques externos (conflicto y energía), por una reconfiguración de cadenas de suministro y por políticas industriales y de seguridad económica en escalada. Sin embargo, esa misma condición encierra una advertencia: la estabilidad atrae capital, pero la concentración sectorial y la dependencia de corredores globales (energía, transporte marítimo, seguros) pueden convertir un éxito coyuntural en vulnerabilidad estructural si no se gobierna estratégicamente. [bancentral.gov.do], [imf.org] [bancentral.gov.do], [euronews.com]

1) La cifra del BCRD como señal: IED en tiempos de incertidumbre estratégica

El comunicado del BCRD presenta un cuadro externo notable: además de la IED, remesas (+1.9%), exportaciones totales (US$4,194.5 millones, +17.5%), ingresos por turismo (US$3,909.7 millones, +20.2%) y un total de divisas superiores a US$13,400 millones en el trimestre, contribuyendo a la estabilidad relativa del tipo de cambio. Esta combinación sugiere que la economía dominicana está sosteniendo, por varias vías, la generación de dólares en un periodo donde el mundo está revaluando riesgos. Ese matiz es crucial: en geopolítica económica, la liquidez externa es poder, y la capacidad de un país de “autoasegurarse” con flujos recurrentes reduce el costo del capital y mejora la percepción de riesgo. [bancentral.gov.do] [bancentral.gov.do], [imf.org]

Pero la clave está en la composición: el BCRD subraya que más de dos terceras partes de la IED fue capital fresco (no solo reinversión o préstamos intra-compañía). En un contexto global donde —según UNCTAD— el titular de crecimiento de la IED puede estar inflado por flujos vía centros financieros y donde la inversión “real” (proyectos y anuncios) sigue frágil, el dato dominicano merece lectura cualitativa: es IED con intención de permanencia. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]

2) El mundo que “cobra peaje” a la inversión: guerra, fragmentación y el retorno del riesgo país

La inversión internacional está viviendo una mutación: de la globalización guiada por eficiencia, hacia una globalización guiada por riesgo. UNCTAD advierte que tensiones geopolíticas, escaladas arancelarias, debilitamiento de disciplinas multilaterales y preocupaciones de “seguridad económica” están alterando el modo en que las multinacionales deciden dónde invertir. Y el FMI, en su WEO de abril 2026, enmarca el panorama bajo el impacto de un conflicto en Medio Oriente que amenaza crecimiento y desinflación, elevando incertidumbre y afectando mercados de commodities, expectativas inflacionarias y condiciones financieras. [unctad.org] [imf.org], [imf.org]

En ese nuevo mapa, la pregunta ya no es solo “¿dónde se gana más?”, sino “¿dónde se pierde menos si el mundo se rompe?”. El propio FMI describe un entorno con riesgos dominantes: prolongación del conflicto, mayor fragmentación, tensiones comerciales renovadas y volatilidad financiera. En paralelo, el Banco Mundial identifica como gran viento en contra el aumento de tensiones comerciales y la incertidumbre de políticas, con un efecto directo: FDI/IED global más “subdued” (apagada), justo cuando los países emergentes necesitan inversión para empleo y productividad. [imf.org], [imf.org] [documents....ldbank.org]

3) La paradoja global: más IED en el titular, menos inversión “productiva” en el subsuelo

UNCTAD ofrece un dato que redefine la conversación: en 2025, la IED global subió 14% a US$1.6 trillones, pero una parte sustancial provino de flujos canalizados por centros financieros, lo que sobreestima la recuperación real; “neto” de esos conductos, el aumento habría sido cercano a 5%. Más importante aún: los indicadores que suelen anunciar inversión productiva a futuro —anuncios greenfield, project finance, M&A internacional— mostraron debilidad, con caída del 16% en número de anuncios greenfield y descenso de project finance. [unctad.org], [unctad.org]

Este telón de fondo vuelve más valiosa la noticia dominicana: si el planeta está “restringiendo” proyectos de largo plazo por incertidumbre y costo de capital, entonces captar IED en crecimiento interanual, con predominio de capital fresco, equivale a ganar una competencia de credibilidad. Pero también obliga a una pregunta estratégica: ¿estamos captando IED que transforma capacidad productiva, o IED que aprovecha rentas sectoriales (turismo/real estate), más sensibles al ciclo geopolítico? Esa es la diferencia entre resiliencia coyuntural y resiliencia estructural. [bancentral.gov.do], [unctad.org] [bancentral.gov.do], [unctad.org]

4) Dónde aterriza el capital: turismo, energía, minería e inmobiliario como “puertos seguros” (y sus costos)

El BCRD señala que casi la mitad de la IED se dirigió a turismo (22.5%) y energía (22.2%); luego minería (17.8%) y desarrollo inmobiliario (14.8%). Esta concentración sectorial es coherente con lo que UNCTAD describe como reorientación de la inversión hacia sectores “estratégicos” —energía, infraestructuras y, cada vez más, activos vinculados a cadenas críticas—, aunque con una fuerte competencia global por captar esos capitales. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]

Ahora bien, hay una lectura geopolítica: turismo e inmobiliario no son solo “sectores”; son también percepciones. Cuando un inversionista ancla un proyecto turístico o residencial, está apostando por estabilidad social, continuidad normativa, seguridad y reputación-país. El propio BCRD enumera fundamentos: paz social, estabilidad económica y política, seguridad jurídica, incentivos, infraestructuras modernas y telecomunicaciones avanzadas, además de apoyo gubernamental a la IED. Y UNCTAD insiste en que, en esta era, la selectividad del capital aumenta: se premia previsibilidad regulatoria y reducción de incertidumbre. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]

5) Turismo como geopolítica blanda: divisas, narrativa y reputación internacional

Los US$3,909.7 millones de ingresos turísticos en el trimestre (+20.2%), con llegadas que superaron 3,350,000 visitantes, explican por qué la inversión se siente cómoda en el “ecosistema turismo-inmobiliario”. En términos de poder blando, turismo es una forma de “diplomacia cotidiana”: millones de visitantes se convierten en testigos —y multiplicadores— de seguridad, infraestructura y servicios. Esa dinámica crea una retroalimentación: más turismo fortalece confianza, y la confianza atrae más inversión. [bancentral.gov.do] [bancentral.gov.do], [infobae.com]

Esa narrativa también aparece en el discurso público internacional. En una entrevista difundida por Infobae, el presidente Luis Abinader subrayó que “la inversión… es segura” y presentó al país como “oasis”, vinculando resiliencia a diversificación (turismo, exportaciones, remesas) y a esfuerzos institucionales. Más allá de la política, lo relevante para un think tank es la señal: los líderes también gestionan “riesgo-percepción”, y en una economía abierta, percepción y prima de riesgo suelen moverse juntas. El FMI recuerda que, en episodios de conflicto, el “risk-off” financiero y los shocks de commodities tienden a castigar más a los importadores de energía con fragilidades previas; por eso, sostener una narrativa de estabilidad importa. [infobae.com] [imf.org], [imf.org]

6) Energía: la gran prueba de estrés (y el efecto seguro-marítimo)

Que energía concentre 22.2% de la IED no sorprende: el sector es simultáneamente infraestructura, competitividad y seguridad nacional. Pero la energía es, también, el canal más directo por el que la geopolítica puede “entrar” a la economía. El FMI advierte que conflictos y disrupciones marítimas elevan precios de energía y fertilizantes, afectan inflación y endurecen condiciones financieras, con impactos desproporcionados en economías emergentes importadoras. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]

Aquí entra el factor que a menudo se subestima: seguros y fletes. En marzo 2026, reportes internacionales mostraron aumentos drásticos de primas de riesgo de guerra para transitar el Estrecho de Ormuz: Euronews describió saltos de 200%–300% y niveles que pasaron de fracciones (0.02%–0.05% del valor del buque) a rangos cercanos a 0.5%–1% o más. The Business Times reportó contratos alrededor de 1% del valor de casco, renovables cada siete días, con impactos de millones por viaje para VLCCs, además de récords en tarifas de fletamento. Para República Dominicana —economía dependiente de importaciones energéticas— el “precio” de la energía no es solo barril: es barril + seguro + logística + riesgo. Y si esa estructura de costos sube, afecta inflación, subsidios y competitividad, incluso si el turismo sigue fuerte. [euronews.com] [businesstimes.com.sg] [imf.org], [euronews.com]

7) Minería y oro: refugio global, oportunidad local… con gobernanza como condición

El BCRD reporta que la minería captó 17.8% de la IED, mientras las exportaciones de oro alcanzaron US$738.1 millones (+91.4%) por mejoras de producción y precios internacionales favorables. En el tablero geopolítico, el oro es activo-refugio: el FMI, en su análisis de incertidumbre y shocks, reconoce que la tensión geopolítica se asocia con volatilidad y movimientos en precios de activos, incluyendo el oro, en contextos de riesgo. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]

Pero hay un matiz estratégico: UNCTAD observa que, pese a la “carrera” por sectores estratégicos, la inversión global en extractivas y minerales críticos ha mostrado debilidad en anuncios recientes, con caídas en valor en 2025 en ciertos segmentos, reflejando cautela del inversionista. En ese escenario, el desafío dominicano no es solo atraer capital minero, sino convertir renta en capacidad: encadenamientos productivos, servicios especializados, tecnología ambiental, y reglas claras de sostenibilidad. Si la minería opera como enclave, la geopolítica la vuelve vulnerable; si opera como plataforma de aprendizaje y valor agregado, se vuelve resiliente. [unctad.org], [unctad.org] [unctad.org], [bancentral.gov.do]

8) Exportaciones y zonas francas: friendshoring, conectores y el nuevo mapa del comercio

Entre enero y marzo de 2026, el BCRD reporta exportaciones totales por US$4,194.5 millones (+17.5%) y zonas francas por US$2,078.4 millones (+4.6%). Este desempeño dialoga con una tendencia global: UNCTAD, en su actualización de comercio (abril 2026), describe un mundo donde la fragmentación geopolítica coexiste con “conectores” que estabilizan flujos, y donde se observan señales de retorno a friendshoring/nearshoring y concentración de comercio. [bancentral.gov.do] [unctad.org]

En clave think tank, la República Dominicana puede jugar el rol de “conector” regional por tres razones: ubicación, experiencia de zonas francas y estabilidad institucional relativa. Pero esa oportunidad es sensible a la volatilidad de costos logísticos y seguros, especialmente si el conflicto y disrupciones marítimas presionan rutas y precios. El FMI y UNCTAD coinciden en que choques de transporte y energía se transmiten a inflación y a costos del comercio, y que la incertidumbre puede frenar la inversión de largo plazo en infraestructura y producción. La tarea, por tanto, es doble: competir por inversión y, al mismo tiempo, blindar cadenas con logística eficiente, facilitación, digitalización y acuerdos que reduzcan fricción. [imf.org], [unctad.org] [unctad.org], [bancentral.gov.do]

9) El tipo de cambio como espejo: abundancia de divisas hoy, riesgos de concentración mañana

El BCRD subraya que las divisas por IED, remesas, turismo, exportaciones y otros servicios superaron US$13,400 millones en el trimestre, unos US$1,400 millones más que en 2025, apoyando la estabilidad cambiaria. En economía política internacional, eso equivale a un “colchón”: reduce vulnerabilidad externa y alimenta confianza del inversionista. El FMI señala que en shocks geopolíticos, los importadores de commodities pueden sufrir más por depreciación y expectativas inflacionarias; contar con flujos robustos ayuda a amortiguar. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]

Sin embargo, el propio Banco Mundial advierte que, a nivel global, la incertidumbre y las tensiones comerciales actúan como viento en contra de la inversión, con FDI mundial moderada. Esto implica que la competencia por capital será más dura y más selectiva. Si la IED dominicana se concentra en sectores sensibles a ciclos (turismo/real estate) y a shocks (energía), el país necesita una estrategia para ampliar la base: manufacturas de mayor sofisticación, servicios globales, economía digital y logística avanzada. UNCTAD destaca que la competencia por sectores estratégicos y la regionalización pueden abrir oportunidades, pero también concentrar inversión en pocos lugares; la política pública decide si un país entra o queda fuera. [documents....ldbank.org] [unctad.org], [unctad.org]

10) Escenarios 2026: entre la proyección optimista y el “riesgo de cola” geopolítico

El BCRD proyecta flujos de IED alrededor de US$5,200 millones para 2026. Esa proyección es plausible si el país mantiene su diferencial de estabilidad y si la demanda externa (turismo, exportaciones) no se descarrila. Pero el FMI, en su WEO, plantea que el escenario global está dominado por riesgos: un conflicto prolongado o ampliado puede reducir crecimiento y elevar inflación; en escenarios adversos, el crecimiento global podría desacelerarse más y la inflación subir, con efectos más duros en emergentes vulnerables. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]

El punto geopolítico es simple: la inversión odia el vacío de información. Cuando los corredores marítimos se encarecen por primas de riesgo, o cuando las reglas comerciales se vuelven contingentes, el inversionista no cancela necesariamente; pero reprograma, reduce, espera, o concentra en jurisdicciones donde puede salir rápido. Euronews y The Business Times ilustran cómo el “costo del riesgo” puede multiplicarse en semanas vía seguros y fletes, alterando costos de energía y transporte global. Para que la proyección del BCRD se materialice, la República Dominicana necesita no solo buenos números, sino una arquitectura de mitigación: previsibilidad regulatoria, facilitación, seguridad jurídica, y una estrategia de manejo de shocks de energía y logística. [euronews.com], [businesstimes.com.sg] [bancentral.gov.do], [unctad.org]

11) Agenda de política (en clave think tank): convertir la IED en resiliencia productiva

Si aceptamos que la IED actual es, en parte, un “voto” geopolítico por estabilidad, entonces la tarea del Estado y del sector privado es transformar esa confianza en capacidades. UNCTAD recomienda enfoques de promoción de inversión que reduzcan incertidumbre regulatoria y fortalezcan encadenamientos, en un mundo donde la inversión se regionaliza y se politiza. Y el Banco Mundial insiste en que, en un entorno de tensiones comerciales y FDI global débil, los países deben catalizar inversión privada con reformas y marcos creíbles. [unctad.org], [unctad.org] [documents....ldbank.org]

Una hoja de ruta realista —sin triunfalismo, pero con ambición— podría apoyarse en cinco pilares interconectados: (1) facilitación y rapidez (permisología y ventanillas), porque en la era del riesgo el tiempo es prima; (2) diversificación sectorial hacia manufacturas avanzadas, servicios globales y economía digital, para reducir dependencia; (3) infraestructura logística y aduanera como ventaja competitiva regional; (4) energía resiliente (matriz, redes, eficiencia) para amortiguar shocks externos; (5) gobernanza y transparencia como activo estratégico, porque el capital en era de “screening” y compliance premia jurisdicciones confiables. Estas no son abstracciones: son condiciones para que la IED sea sostenible cuando el mundo apriete. [unctad.org], [imf.org]

Conclusión: un “oasis” no se proclama; se administra

Los datos del BCRD confirman una realidad: la República Dominicana está captando IED en aumento y reforzando su frente externo con turismo, exportaciones y remesas. En paralelo, el contexto global descrito por UNCTAD, FMI y Banco Mundial es inequívoco: la inversión se mueve bajo incertidumbre histórica, con fragmentación, shocks de energía y reconfiguración de cadenas. Por eso, la lectura más útil no es celebratoria, sino estratégica: la IED es hoy un termómetro del orden mundial, y República Dominicana está recibiendo una señal favorable. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [imf.org]

Pero un país no puede vivir solo de señales. La entrevista citada por Infobae muestra cómo el discurso de estabilidad y seguridad de inversión se está instalando internacionalmente, y eso ayuda. Aun así, la pregunta decisiva es otra: ¿podemos convertir la IED —concentrada en turismo, energía, minería e inmobiliario— en una plataforma de productividad, innovación, empleos de calidad y soberanía económica relativa? UNCTAD advierte que la competencia por sectores estratégicos y la concentración de capital pueden aumentar desigualdades entre países; la respuesta dominicana debe ser construir capacidades internas para no depender solo del viento a favor. [infobae.com] [unctad.org], [unctad.org]

En suma: la IED del primer trimestre no es solo un dato; es un mensaje. Y el mensaje es que, en un mundo donde el riesgo se paga caro (seguros, fletes, energía, financiamiento), la República Dominicana está siendo vista como un destino donde el capital puede respirar. La responsabilidad histórica es sostener esa respiración con instituciones, diversificación y una agenda de resiliencia productiva que permita que el “oasis” sea, además, un proyecto de desarrollo. [euronews.com], [bancentral.gov.do]

Luis Orlando Díaz Vólquez

Fuentes consultadas (selección)


Artículo de opinión

IED con brújula geopolítica: cuando el capital busca refugio en la República Dominicana

Bajada: El BCRD reporta US$1,536.7 millones de inversión extranjera directa en el primer trimestre de 2026. Leído junto a la entrevista del presidente Luis Abinader, el dato revela algo mayor: en un mundo de guerra, seguros marítimos disparados y fragmentación económica, la inversión está premiando la previsibilidad institucional. El reto es convertir esa confianza en productividad y resiliencia duradera.

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026, un incremento interanual de 6.4% (US$92.2 millones) frente al primer trimestre de 2025, y con un rasgo que merece subrayarse: US$1,046.3 millones corresponden a nuevos aportes de capital, es decir, dinero fresco que entra con vocación de permanencia. No estamos ante un número aislado, sino ante un indicador de confianza que se produce en el momento en que la inversión global se vuelve más cautelosa y selectiva por la tensión geopolítica y la fragmentación de reglas y cadenas. Por eso, el dato del BCRD debe leerse como termómetro de un fenómeno más amplio: la IED ya no se decide únicamente por rentabilidad; cada vez más se decide por seguridad, previsibilidad y capacidad de resistir shocks. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]

La entrevista del presidente Luis Abinader con Infobae ofrece el marco político de esa lectura. Al describir el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el mandatario fue directo: “nuestro país no tiene hidrocarburos… económicamente es un golpe importante”. Sin embargo, sostuvo que la economía dominicana ha mostrado resiliencia y diversificación, y que el crecimiento acumulado se ubicó en 4.1%, “de los más altos de la región”, apoyado en turismo, exportaciones y remesas. Esta conexión entre desempeño macro y entorno internacional no es retórica; el FMI ha advertido que los conflictos y las disrupciones logísticas elevan precios de energía, afectan expectativas inflacionarias y endurecen condiciones financieras, golpeando especialmente a importadores netos de combustibles y a economías emergentes con fragilidades previas. La República Dominicana, por tanto, está compitiendo por inversión en un tablero en el que el riesgo “cobra” y en el que la reputación de estabilidad se convierte en ventaja comparativa. [infobae.com], [imf.org] [infobae.com], [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]

La clave de esa ventaja, en palabras del propio Abinader, está en la decisión de amortiguar el shock energético sin destruir el poder de compra: el precio del petróleo “prácticamente se ha duplicado” en el último año, pero el país solo trasladó un aumento cercano a 8% a los combustibles; el diferencial, explicó, se cubrió con subsidios y eficiencia del gasto. En la misma entrevista, recordó un precedente de gestión de crisis: durante la guerra Rusia-Ucrania se encareció la urea, insumo de fertilizantes, y el gobierno optó por subsidiarla para evitar que los pequeños productores vieran alterados sus costos, experiencia que llegó a ser “caso de estudio” en la FAO, según afirmó. Esta lógica de amortiguación importa para la IED porque reduce volatilidad doméstica: el FMI sostiene que, ante shocks de oferta en precios sensibles como energía y alimentos, la credibilidad y el anclaje de expectativas son esenciales para impedir que la inflación se vuelva persistente. En ese contexto, no sorprende que Abinader citara la inflación anual en 4.2% y que reconociera proyecciones del Banco Central en torno a 5.1%. [infobae.com] [imf.org], [imf.org] [infobae.com], [bancentral.gov.do]

El propio BCRD, al reportar la IED, colocó el dato dentro de un desempeño externo que refuerza la estabilidad: exportaciones totales por US$4,194.5 millones (+17.5%), ingresos por turismo de US$3,909.7 millones (+20.2%), remesas al alza (+1.9%) y una generación de divisas superior a US$13,400 millones en el trimestre, unos US$1,400 millones más que un año antes, apoyando la estabilidad relativa del tipo de cambio. Este “colchón” de dólares es una forma de seguro macroeconómico: reduce la percepción de vulnerabilidad externa en momentos de tensión global. Y esa protección es más valiosa cuando el comercio mundial sufre fricciones y costos crecientes por incertidumbre, conflictos y restricciones, tal como ha señalado UNCTAD al analizar la evolución reciente del comercio y el retorno de dinámicas de fragmentación. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org] [unctad.org], [unctad.org]

Ahora bien, la pregunta estratégica no es solo cuánto entra, sino hacia dónde va. El BCRD reporta que casi la mitad de la IED se dirigió a turismo (22.5%) y energía (22.2%), seguidos de minería (17.8%) y desarrollo inmobiliario (14.8%). La entrevista presidencial complementa esa radiografía con un argumento de reputación-país: Abinader subrayó el peso del turismo y llegó a proyectar 12 millones de visitantes en un año, reafirmando el lugar del país como potencia turística regional. También defendió la fuerza exportadora de las zonas francas, enumerando productos que van desde ropa hasta equipos médicos y eléctricos, además del liderazgo dominicano como exportador de cigarros, con ventas que superan US$1,400 millones anuales. En conjunto, estas señales ayudan a explicar por qué el capital entra: hay diversificación sectorial, flujos de divisas múltiples y un relato de continuidad de negocios. [bancentral.gov.do] [infobae.com], [bancentral.gov.do]

Pero la geopolítica obliga a mirar el “costo del riesgo” más allá de fronteras. En escenarios de tensión, la logística mundial se encarece por primas de seguro y fletes, y esos sobrecostos se filtran a energía, alimentos, transporte y, finalmente, a la inflación y al crecimiento. Reportes internacionales han descrito aumentos abruptos de primas de guerra en corredores estratégicos como el Estrecho de Ormuz, con saltos de cientos por ciento, elevando costos por viaje y empujando al alza los fletes. Para un país importador de hidrocarburos, ese canal es determinante: incluso con subsidios, la presión llega por múltiples vías. Por eso, cuando Abinader afirma que “la inversión en República Dominicana es una inversión segura… somos un oasis en la región”, esa frase funciona como mensaje al mercado: la estabilidad es el producto. [imf.org], [unctad.org] [euronews.com], [businesstimes.com.sg] [infobae.com], [bancentral.gov.do]

La parte más reveladora de la entrevista, sin embargo, es la forma en que el presidente vincula seguridad y clima de inversión. Abinader citó una tasa de 7.5 homicidios por cada 100,000 habitantes, comparándola con Puerto Rico (14.4), y atribuyó la mejora a una fuerza de tarea semanal que integra Ministerio Público, policía, DNCD y Migración. La seguridad pública, en el lenguaje del capital, es reducción de riesgo operativo. Y a esa ecuación añadió institucionalidad: sostuvo que el país atrajo alrededor de US$5,000 millones de IED el año anterior y lo explicó por “fortaleza institucional” y mejora de indicadores. En una época en que UNCTAD advierte que las decisiones de inversión se están politizando y regionalizando, y que la competencia por sectores estratégicos se intensifica, la estabilidad institucional se convierte en ventaja dura, no decorativa. [infobae.com] [infobae.com], [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]

Finalmente, hay un punto que conecta IED con futuro: Abinader destacó la inversión de US$500 millones de Google para impulsar un hub digital regional, enfatizando el valor de los data centers y su impacto en competitividad y productividad. En la lectura geopolítica contemporánea, lo digital ya no es solo tecnología: es infraestructura estratégica. Y si la República Dominicana quiere que la IED de 2026 sea más que un buen trimestre, debe convertir confianza en capacidades: energía resiliente, logística eficiente, instituciones previsibles, seguridad y capital humano para sectores del presente y del futuro. El BCRD proyecta IED en torno a US$5,200 millones en 2026; lograrlo dependerá de sostener esa narrativa con resultados, porque en tiempos de guerra el capital no busca promesas: busca consistencia. [infobae.com], [unctad.org] [bancentral.gov.do], [imf.org]

Luis Orlando Díaz Vólquez

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