Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra comercial EEUU-UE. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra comercial EEUU-UE. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de junio de 2019

Así se libra la guerra comercial de Trump en todo el mundo




Continue reading the main storyFoto
El presidente Donald Trump dijo el jueves que, a partir del 10 de junio, impondrá aranceles del cinco por ciento a todos los productos importados de México. CreditDoug Mills/The New York Times
Read in English
El presidente estadounidense Donald Trump amenazó el jueves con imponer nuevos aranceles a México como estrategia para reforzar su lucha en materia de inmigración con el socio comercial más grande de Estados Unidos.
Así mostró, una vez más, que está listo para emplear el comercio como una herramienta para alcanzar sus objetivos políticos. Trump está librando varios conflictos comerciales actualmente, con aliados y rivales por igual. Sus exigencias, que a menudo revela primero en Twitter, han tomado desprevenidos a los socios comerciales.
[Si quieres recibir los mejores reportajes de The New York Times en Español en tu correo suscríbete aquí a El Times]
Tan solo hace ocho meses, los negociadores de Trump llegaron a un acuerdo con funcionarios mexicanos y canadienses que, según ellos, remplazaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Su nueva amenaza llega incluso antes de que el Congreso estadounidense haya aprobado el acuerdo, y envía la señal a los socios estadounidenses de que las disputas y las amenazas continuas ahora son la norma en el comercio global, por lo menos mientras Trump sea presidente.
Desde luego, México no es el único blanco de Trump. Para nada. De hecho, lo que está atacando es más grande que cualquier país. Está desafiando el consenso posterior a la Segunda Guerra Mundial acerca de que el libre comercio enriquece al mundo. A continuación, ofrecemos una mirada de los distintos frentes en la guerra de Trump contra las relaciones comerciales del mundo.

Continue reading the main storyFoto

Un puerto en Shanghái. Las charlas comerciales entre Estados Unidos y China fracasaron a principios de mayo.CreditLam Yik Fei para The New York Times

China

El enfrentamiento con Pekín ha sido el conflicto comercial más grande de Trump y el que más ha asustado a economistas e inversionistas. Podría afectar a más de 730.000 millones de dólares en productos y servicios que fluyen anualmente entre ambos países.
Por ahora, no se avizora un final del conflicto. Las charlas fracasaron a principios de mayo después de que Estados Unidos acusó a China de retractarse de ofertas realizadas previamente en las negociaciones. Fue entonces cuando Trump elevó los aranceles impuestos a 200.000 millones de dólares al año en importaciones provenientes de China del diez al 25 por ciento y amenazó con ir tras más productos chinos. China pronto tomó represalias y está buscando otras maneras de devolver el golpe. Eso podría implicar que use el valor de su moneda como arma de guerra comercial o aproveche el control que tiene de minerales clave y procesos de los que depende el mundo.
Los efectos podrían ser enormes si la guerra comercial continúa o se intensifica. Dependen de China un porcentaje importante de las ganancias de las empresas estadounidenses y de su papel esencial como fabricantes de muchos de los productos del mundo. China necesita el mercado de exportación estadounidense para mantener el crecimiento de su economía y quiere tecnología avanzada estadounidense, como microprocesadores y software, para fomentar su desarrollo económico.
Aun así, los halcones comerciales dentro del gobierno de Trump argumentan que Estados Unidos se ha vuelto demasiado dependiente de China y ven como una meta a largo plazo distanciar a ambos paísesMuchas compañías ya están replanteando su dependencia de China. Para China, cualquier decisión tomada con el fin de contratacar a Estados Unidos implica el riesgo de acelerar ese proceso.

Continue reading the main storyFoto
El presidente Trump con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en abril. Trump dice que impondrá aranceles a las importaciones automotrices japonesas a menos que ambos bandos lleguen a un acuerdo comercial.
CreditAl Drago para The New York Times

Japón

El presidente Trump ha dicho que la relación entre Estados Unidos y Japón es “una valiosa alianza”, y dice que disfruta de su cercana relación con el primer ministro Shinzo Abe. Eso no ha eximido a Tokio de sus amenazas.
Aunque ha pospuesto su decisión, Trump dice que impondrá aranceles a las importaciones automotrices a menos que ambos bandos lleguen a un acuerdo comercial. La Casa Blanca quiere más acceso al mercado japonés para los campesinos y los ganaderos estadounidenses. También quiere que las empresas automovilísticas japonesas construyan más fábricas en Estados Unidos para que más autos puedan ser ensamblados por trabajadores estadounidenses.
Llegar a un acuerdo es crucial para Abe, cuyo esfuerzo de años para revitalizar el crecimiento japonés enfrenta un gran desafío debido a la desaceleración económica en China, un gran comprador de equipos y productos japoneses. Por si la presión política que enfrenta Abe fuera poca, Trump ha dicho que no habrá acuerdo sino hasta después de las elecciones japonesas en julio.
Las críticas de Trump contra Japón no son nuevas. Sus comentarios en la década de 1980, cuando las exportaciones de Japón se percibían como una amenaza económica para Estados Unidos, sugieren que esos primeros enfrentamientos ayudaron a formar sus opiniones en materia de comercio.

Continue reading the main storyFoto
Camiones de carga en Tijuana, México, se forman para cruzar la frontera a Estados Unidos. México es el socio comercial más grande de Estados Unidos. 
CreditGuillermo Arias/Agence France-Presse — Getty Images

México

Se suponía que el conflicto con México se había terminado. Sin embargo, el jueves Trump atizó las tensiones comerciales al amenazar con imponer aranceles a México a partir del 10 de junio a menos que detenga el flujo de inmigrantes indocumentados en toda la frontera con Estados Unidos.
Si cumple la amenaza, podría haber severas complicaciones en ambos lados de la frontera. Gracias en parte a los aranceles impuestos a China, México ahora es el socio comercial más grande de Estados Unidos, con una cifra de comercio de más de 150.000 millones de dólares en los primeros tres meses del año, de acuerdo con IHS Markit Global Trade Atlas, un proveedor de datos.
El comercio ya se ha visto afectado debido a cambios en la manera en que el personal estadounidense vigila la frontera, lo que ha ocasionado esperas más largas. Y así como ha hecho con Japón, Trump también ha amenazado con imponer aranceles a las importaciones de autos fabricados en México. Algunas fábricas automotrices estadounidenses y japonesas tienen sedes en México, con cadenas de suministro que llegan hasta Estados Unidos.
La amenaza de Trump pone en duda el destino del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el sucesor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, acuerdo al que llegaron los tres países a finales del año pasado. Estados Unidos ya ha eliminado los aranceles impuestos a las importaciones de metales tanto de México como de Canadá como una manera de lograr que el acuerdo se ratifique. No obstante, el Congreso estadounidense ha dado muestras de escepticismo por la manera en que Trump —sin importar cuál vaya a ser el destino de sus muchos conflictos— ha cambiado el tono del diálogo en materia de comercio en Estados Unidos.
Continue reading the main story
Foto
Un trabajador soldando un tubo de acero en una fábrica en Santa Maria degli Angeli, Italia.
CreditGianni Cipriano para The New York Times

Europa

La posibilidad de aranceles punitivos de Estados Unidos ha estado presente durante varios meses desde que los aranceles al acero y el aluminio impuestos el año pasado sacudieron a los aliados estadounidenses en Europa. El presidente Trump ha argumentado que las importaciones de autos y autopartes extranjeras afecta la industria automotriz estadounidense y amenaza la seguridad nacional.
“Yo diría que la Unión Europea nos trata peor que China. Solo que son más pequeños”, dijo el presidente Trump en mayo. “Envían autos Mercedes-Benz aquí como si se tratara de galletas”.
Ha amenazado con imponer aranceles del 25 por ciento a los millones de autos y autopartes extranjeros importados por Estados Unidos cada año. La decisión podría infligir daño en estados como Alabama y Carolina del Sur, que tienen enormes plantas de ensamblaje de Mercedes-Benz y BMW.
La Casa Blanca pospuso la decisión de imponer esos aranceles y dio un plazo de seis meses para negociar un acuerdo comercial con el fin de abordar el problema.
Estados Unidos ya estaba teniendo problemas en las negociaciones con la Unión Europea, que se ha rehusado a considerar la entrada de más productos agrícolas estadounidenses a Europa. El gobierno de Trump dice que un acuerdo sin agricultura no sería aprobado por el congreso de su país, pero los políticos populistas en Europa han señalado algunos productos y prácticas estadounidenses —como el uso de cloro para esterilizar los pollos— para justificar esas barreras comerciales.
Países como Francia y Bélgica también se han rehusado a unirse a las conversaciones debido a la negativa del gobierno de Trump en 2017 a firmar un pacto global de combate al cambio climático. Además, los líderes de la coalición Verde en el Parlamento Europeo han dicho que no firmarán acuerdos comerciales con países que no hayan ratificado el acuerdo climático.va York. Se espera que el nuevo acuerdo comercial propuesto, el sucesor del TLCAN, aumente las exportaciones de lácteos estadounidenses a Canadá.

Libby March para The New York Times

Canadá

El otoño pasado, parecía que el presidente Trump había llegado a un acuerdo sobre las diferencias comerciales con Canadá gracias al nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Entre otras cosas, se supone que el pacto facilitará la venta de productos lácteos estadounidenses en Canadá. No obstante, el anuncio de Trump el jueves podría desbaratar sus esfuerzos para asegurar la aprobación del pacto por parte del Congreso estadounidense.
Canadá ha estado en una zona incómoda en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Se volvió el núcleo de una disputa diplomática después de que las autoridades canadienses arrestaron a Meng Wanzhou, una alta ejecutiva en la empresa tecnológica china Huawei a quien buscaban los funcionarios estadounidenses por acusaciones de fraude. Quizá en represalia, China ha arrestado a dos canadienses y los ha acusado de espionaje, además de haber impuesto restricciones a algunos productos agrícolas canadienses.
“China y Estados Unidos han intensificado su disputa, y Canadá ha quedado atrapada en medio”, dijo Carolyn A. Wilkins, gobernadora adjunta sénior en el Banco de Canadá, durante un discurso el jueves.
Trump ha insinuado que intervendrá en la extradición de Meng a Estados Unidos si eso ayuda a lograr un acuerdo comercial con Pekín. Sin embargo, el nuevo acuerdo comercial norteamericano firmado el otoño pasado también incluía una cláusula, conocida como la “cláusula de China”, que muchos consideraron un esfuerzo flagrante para bloquear cualquier acuerdo de libre comercio entre China y Canadá. 
https://www.nytimes.com/es/2019/05/31/aranceles-mexico-trump/?rref=collection%2Fsectioncollection%2Fnyt-es

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Presidente turco dice que guerra comercial daña humanidad

Presidente turco dice que guerra comercial daña humanidad
Spanish.xinhuanet.com   2018-09-26 11:05:42   
NACIONES UNIDAS, 25 sep (Xinhua) -- El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, lanzó el martes un ataque velado sobre las sanciones económicas estadounideses que causaron estragos en su país.
La guerra comercial ha sido dañina para la humanidad y el mundo está al borde de otro período de guerra comercial, dijo en el Debate General de la Asamblea General de la ONU.
"Nadie de nosotros puede quedarse en silencio sobre la cancelación arbitraria de los acuerdos comerciales, el proteccionismo prevalente y la utilización de sanciones económicas como armas, porque los efectos negativos de estos retorcidos acontecimientos afectarán eventualmente a todos los países", indicó Erdogan.
"Hoy, desafortunadamente, algunos países están intentando crear caos de manera persistente", dijo.
Erdogan exhortó a la comunidad internacional a trabajar juntos para evitar daños al régimen del comercio mundial a partir de tantas decisiones unilaterales en forma de sanciones.
Turquía está a favor del comercio libre y del movimiento libre de la gente, dijo. "Cada regresión en este respeto tendrá un impacto negativo que será dificil de borrar por las siguientes generaciones".
El mandatario también afirmó que su país está a favor de solución pacífica de las disputas comerciales y de buscar resultados beneficios para todos.
http://spanish.xinhuanet.com/2018-09/26/c_137493652.htm

jueves, 23 de agosto de 2018

Repercusiones y amenazas de la guerra comercial

Geoeconomía

Repercusiones y amenazas de la guerra comercial

Para el presidente Trump, la guerra comercial es la única solución para el déficit comercial de los Estados Unidos; lo que no sabe es la recesión económica mundial que originaría.
Zhang Xin, 36, speaks during a street interview on U.S.-China trade war in Beijing's central business district, China August 9, 2018. Picture taken August 9, 2018.
Imagen: REUTERS/Jason Lee
Francisco Coll Morales | 20 ago 2018
Para el presidente Trump, la guerra comercial es la única solución para el déficit comercial de los Estados Unidos; lo que no sabe es la recesión económica mundial que originaría.
En los últimos meses hemos visto como el comercio global se encontraba sometido a grandes amenazas por la declaración de intenciones proteccionistas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Para el presidente, las facilidades que se les estaba dando al resto de países que exportan a USA, a nivel global, no era más que un lastre para la economía norteamericana. Un lastre para su economía por la creencia de que se estaba dejando morir a industrias estadounidenses como la siderúrgica.
Desde su proclamación como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha realizado todos los esfuerzos que había por hacer para romper el tratado de comercio con los socios comerciales de Estados Unidos, renegociando otro totalmente paralelo donde se incluyesen políticas arancelarias entre el 45% y el 35% sobre las importaciones provenientes de países como México y China, que junto con Canadá, forman los tres principales socios comerciales de Estados Unidos.
Para el presidente Trump, dejar morir una industria nacional como la de la siderurgia, una industria que para Trump posee un gran peso en la economía nacional sería un gran error por parte de América. Para Trump, el TLCAN ha resultado ser un verdadero quebradero de cabeza desde que se proclamó presidente, declarando en varias ocasiones no estar de acuerdo con las facilidades que se le estaba dando a la industria extranjera para introducir su producto en los Estados Unidos.
Desde su campaña como candidato del movimiento republicano, una de sus principales sus promesas cuando entró a la presidencia era la de proteger el producto americano sobre todas las cosas, todo esto bajo el lema de América primero.
Para el Presidente sólo existe una solución posible, el cierre de fronteras. Un cierre de fronteras que comenzaría por una elevada subida de impuestos y arancelas para frenar la entrada de exportaciones de los países vecinos.

UNA SOLUCIÓN PROTECCIONISTA: cierre de fronteras

Las medidas por las que optaba Trump eran las de imponer nuevos aranceles a los productos extranjeros, siendo los más significativos el del acero y el aluminio, que sufrirían una subida del 25% en el caso del acero y un 10% en el caso del aluminio. Como hemos comentado anteriormente, para Trump, la industria estaba completamente diezmada por las concesiones que Estados Unidos había hecho al mundo, concesiones que debían desaparecer inmediatamente y que reactivaría la industria.
Estas declaraciones suponen una gran amenaza para el comercio global, ya que si finalmente Estados Unidos optase por revocar el Tratado de Libre comercio y el resto de acuerdos con los países con los que mantiene relaciones comerciales, el comercio global sufriría una gran recesión y con ello, un gran lastre para las economías.
Teniendo en cuenta que el peso del comercio global sobre el PIB no ha recuperado sus niveles previos a la crisis de 2008, estas políticas proteccionistas significarían una gran rotura en el equilibrio del comercio mundial, un comercio que duplicó el crecimiento del PIB mundial y que, en caso de desaparecer, significaría una ralentización del progreso económico, con serias repercusiones tanto para los mercados financieros, como para la deuda.
En un entorno globalizado como el que se presenta actualmente, el proteccionismo es una gran amenaza global, ya que representa la principal amenaza de un mundo globalizado. Unas políticas que según la Organización Mundial del Comercio (OMC) califica como políticas erróneas que sólo traerían efectos negativos para los países, además de una desaceleración comercial del 25%.

Comercio de Estados Unidos y el PIB

Para el FMI, las políticas propuestas del presidente de los Estados Unidos significaría una gran amenaza también para el crecimiento de la economía mundial, un crecimiento más que necesario y que ayudaría a muchos países a salir de los escollos que provocó la gran recesión y que con la aplicación de políticas proteccionistas de cierre de fronteras, se vería muy debilitado.
Las declaraciones del presidente Trump ponían en serio riesgo al país de entrar en una guerra comercial con el resto de países y que, como afirmaban los principales analistas económicos mundiales, no tendría buenos resultados para ningún país. Mientras que el presidente Trump afirmaba que no percibía ningún tipo de miedo por entrar en una guerra comercial, muchos de los miembros del partido republicano temían la guerra comercial, oponiéndose al presidente en la decisión.
Estas decisiones llevaron a varios miembros de la cámara de representantes y altos asesores económicos del presidente Trump a abandonar el cargo en la Casa Blanca y salir de esa guerra comercial que el magnate pretendía iniciar.
Aunque para Trump, estas políticas arancelarias y proteccionistas signifiquen un gran avance para la economía norteamericana, otros datos de fuentes bastante fiables como la OCDE reflejan exactamente lo contrario. Lo que el presidente auguraba como una pérdida en los puestos de empleo por la pérdida de peso de la industria del acero y el aluminio en la economía norteamericana se vería completamente frustrado con los indicadores que ofrece la OCDE.

Proyecciones del PIB de EEUU en los 3 escenarios posibles: línea de base, guerra comercial y guerra comercial abortada

Imagen: Peterson Institute for International Economics
Según los indicadores que nos ofrece la OCDE, estas políticas proteccionistas por las que optaría Estados Unidos no solo resultarían un lastre para la economía y el comercio mundial, si no que también serían perjudiciales para la propia economía norteamericana. Las políticas proteccionistas, por definición, repercutirían en un incremento en la inflación en los Estados Unidos, ya que se produciría un encarecimiento de los bienes de consumo importados del exterior, que observando la balanza comercial –la cual presenta datos negativos-, representan un gran peso en la economía del país.
Esto llevaría a la creación de una espiral inflacionista que acabaría por dañar el consumo en el país, ya que el encarecimiento de productos tendría un gran impacto negativo en el mismo, creando una paralización en el consumo que acabaría, como hemos comentado, dañando la economía norteamericana.

Balanza comercial de bienes y servicios (% del PIB)

Imagen: Banco Mundial
En materia de empleo, las medidas proteccionistas por las que aboga el presidente de los Estados Unidos tampoco favorecerían el incremento del empleo como el mismo afirmaba. Según los últimos estudios realizados por Oxford Economics, el gabinete de estudios económicos de la prestigiosa Universidad de Oxford, en un contexto políticas proteccionistas y cierre de fronteras, el país norteamericano podría sufrir una pérdida de hasta 300.000 puestos de trabajo. Unas cifras que distan mucho de las aportadas por la Casa Blanca.

Proyección de los sectores y puestos de empleo que se verían afectados por la guerra comercial

Imagen: Elaboración propia. Datos extraídos del Peterson Institute for International Economics.
Como última consecuencia de la aplicación de sistemas proteccionistas, una política de cierre de fronteras también provocaría en Estados Unidos una fuga masiva de capital, es decir, una retirada y paralización de la Inversión Extranjera Directa que entra al país, por lo que tampoco favorecería en términos financieros, ya que el país sufriría una gran fuga de capital.
Analizando los datos extraídos de la OCDE, los países que optan por economías abiertas, en lugar de protegidas, logran los niveles más altos de crecimiento económico. Además, las declaraciones que hacía el presidente y magnate Donald Trump sobre la pérdida de puestos de empleo debido al comercio internacional se vería totalmente frustrada con los últimos estudios que indican que la liberalización del comercio global y las inversiones suponen un crecimiento en los salarios reales promedio en lugar de destruir empleo.
Según el estudio del comercio internacional, aplicado a 63 países, reveló que un alza de un punto porcentual en la relación comercio y PIB podría suponer un ingreso per capita entre el 0,5% y el 2%. También se ha podido observar como una liberalización del comercio también supone un mayor beneficio para los propios trabajadores, al disponer de productos con un menor precio y una mayor oferta de productos y servicios.
Por otro lado, si observamos el gráfico que nos muestra la Reserva Federal de St. Louis, donde se mide la producción de la industria del metal y el acero, salvo la estacionalidad de la producción y las grandes depresiones económicas de los años 1990, 2000 y 2007, podemos observar como no se producen grandes reducciones como afirmaba el presidente, ya que la salvaguardando una leve caída, la producción en la industria del metal y el acero es similar, incluso ha sufrido un leve incremento, a la de hace 20 años.

Producción industrial de productos de acero y metal en los EEUU (84/18)

Imagen: Reserva Federal de St. Louis
Estos estudios desmontarían por completo las teorías iniciales del presidente de los Estados Unidos, donde afirmaba categóricamente que dar facilidades al comercio entre Estados Unidos y el resto de países estaba acabando con el empleo en muchos sectores del país, junto con algunas industrias.
Pese a esto, el presidente sigue optando por renegociar los tratados de comercio con los países, haciéndolos más proteccionistas para priorizar el producto nacional frente al producto extranjero. Para Latam, una de las grandes aliadas comerciales de Estados Unidos, una rotura en los tratados de comercio significaría grandes pérdidas económicas y aunque otros continentes y países como Europa o el continente asiático se viesen afectados por estas políticas proteccionistas, el continente latinoamericano sería, sin duda alguna, el perdedor de esta guerra comercial.

UN LASTRE PARA LA ECONOMÍA LATINOAMÉRICANA: México, el gran perjudicado

Como comentábamos antes, si Estados Unidos finalmente optase por aplicar restricciones al comercio internacional, para LATAM, una de sus grandes aliadas en materia comercial, significaría grandes pérdidas y un gran impacto en materia económica.
Latinoamérica, por detrás de China, se situaría en el segundo socio comercial con mayor importancia de los Estados Unidos. Tanto en importaciones como en exportaciones, Latinoamérica representa el segundo peso más importante en materia comercial con el país. Aunque para estados unidos, el comercio internacional esté perdiendo peso respecto a su PIB, su peso sigue siendo de casi un 30%.
Para Latinoamérica, el 35% de sus exportaciones son a los Estados Unidos, significaría que una ruptura de negociaciones en el comercio con los Estados Unidos representaría una pérdida bastante importante para los países que la integran.
Además, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe auguraba un gran crecimiento para los países latinoamericanos con un aumento en las exportaciones, crecimiento que no se daría en caso de optarse por una retirada de dicho tratado.
Una ruptura del TLCAN significaría un gran lastre para la economía latinoamericana, que supondría para los países grandes riesgos de crisis económica y el estancamiento de sus economías.
Observando estos datos, podemos observar como la importación de bienes en millones de USD en Estados Unidos representa monetariamente 2 billones de USD, según las últimas cifras recogidas por el Banco Mundial, de los cuales, el 13’5% es la representación que posee México dentro de los principales proveedores, lo que nos lleva a saber el gran peso de las importaciones de Latinoamérica y el Caribe en los Estados Unidos.
El más perjudicado en caso de que se produjese una rotura en el TLCAN sería México, un país que el año pasado tuvo un comercio bilateral con los Estados Unidos por valor de 280.000 millones de USD, unas cifras que representan el 80% de las exportaciones del país, y que, aunque se esté abriendo a más mercados en el exterior, representaría una pérdida de casi la integridad de sus exportaciones.
Para México, las exportaciones a los Estados Unidos representan casi un 36% de su PIB, por lo que es un ingreso más que imprescindible. Si Donald Trump optase por eliminar el TLCAN, esta pérdida significaría prácticamente la quiebra del comercio internacional para el país azteca, además de un proceso de crisis para el país, devaluando el peso mexicano –que ya sufrió una devaluación del 12% cuando Trump se proclamó como nuevo presidente de los Estados Unidos- frente al dólar cerca de un 8%, el mínimo histórico del Peso y que representaría una pérdida de poder adquisitivo para los ciudadanos y empresas que tendrían que reducir obligatoriamente su consumo y sus importaciones.
Además, México también representa el 16% de las exportaciones provenientes de México, es decir, el 16% de las exportaciones que realiza Estados Unidos, tienen como destino el país Mexicano. Un porcentaje bastante elevado que sitúa a México como el 3er país que más exportaciones recibe de Estados Unidos por detrás de Canadá y Europa, además de ser la relación comercial más equilibrada por delante del gigante asiático, China.
Estas nuevas regulaciones en materia arancelaria pondrían en serio riesgo las previsiones de crecimiento que se esperaban para México. Agencias de Rating y entidades bancarias ya han asegurado que ante este contexto geopolítico, las previsiones de crecimiento económico para México -las cuales se encontraban en el 2,3%- se verían reducidas al 1,8%. Unas cifras que, para México, representa una desaceleración en el crecimiento económico que supondría mayores dificultades, ahora estaba empezando a ver sus primeros brotes verdes.
Junto con la economía, el empleo en México sería otro de los afectados de una implantación de políticas proteccionistas ante la rotura de tratados. Según las previsiones, si no se llegase a alcanzar un acuerdo para mantener las relaciones comerciales, para México significaría la destrucción de un millón de empleos, una cifra más moderada que en los Estados Unidos, pero que si lo ajustamos al tamaño y la población del país, representa un gran número de empleos.
Algunos miembros del gobierno Mexicano, pese a su miedo por la eliminación del TLCAN, han afirmado que en caso de no llegar a un acuerdo de comercio con los Estados Unidos, México optaría por seguir exportando mediante las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), las cuales subirían los aranceles, pero asumibles para el país.
Si observamos los datos macroeconómicos que se prevén para México en un contexto de ruptura de relaciones comerciales, el país Azteca sería el más perjudicado con diferencia del resto de países que conforman América Latina y el Caribe. Además, esta ruptura de relaciones comerciales no quedaría solo en eso, si no que supondría una ruptura de relaciones diplomáticas, que pondrían en serio riesgo –aun más difícil- la libre circulación de personas entre ambos países.
Para muchos empresarios Mexicanos, las malas decisiones del presidente llevarían a México a una recesión económica innecesaria, ya que los tratados de libre comercio eran mutuamente beneficiosos para ambos países, aseguran.

LATAM Y LAS ECONOMÍAS EMERGENTES

En este contexto proteccionista, un contexto que perjudicaría gravemente a una de las principales economías latinoamericanas como lo es México, los grandes perjudicados de la situación también serían los países emergentes, esos países que están marcando las cifras records en materia de crecimiento económico.
Países latinoamericanos y del caribe como Colombia, Argentina Venezuela, Chile, República Dominicana, Perú, México y Brasil, los llamados como las nuevas economías emergentes, una serie de países donde el Índice de Desarrollo Humano está a un alto nivel –salvando el caso de Venezuela, el cual su economía no está pasando por su mejor momento- podrían verse arrastrados por unas políticas proteccionistas completamente innecesarias.
Según los últimos datos obtenidos de la OCDE, los países emergentes sufrirían gravemente las consecuencias de unas políticas proteccionistas, que verían como su crecimiento económico estancaría sus economías. Este contexto podría suponer un riesgo muy alto para los países emergentes, ya que si por algo se caracterizan estos países es, tanto por la necesidad, como por el acelerado ritmo de crecimiento de sus economías.
Latinoamérica y El Caribe posee diversos países entre ese selectivo de países emergentes. Este selectivo de países emergentes, uno de sus principales métodos de crecimiento y que le ha llevado a tener un acelerado ritmo de crecimiento ha sido el comercio global y las facilidades transaccionales que ofrecían las políticas de libre comercio con los Estados Unidos.
Presentando un contexto donde estos sistemas proteccionistas marcasen la economía y las normas del comercio global, los países con menos recursos, es decir, aquellos que no están no están desarrollados por completo y se encuentran en vías de crecimiento –en el caso que se encuentran los países emergentes-, serían los más perjudicados, ya que el bajo nivel de recursos monetarios los dejaría fuera del mercado.
Junto a esto debemos tener en cuenta el incremento del valor de las transacciones, algo que perjudicaría gravemente a estos países. El problema que traería un incremento en el valor de las transacciones sería el valor de la divisa del país que desea realizar esa transacción, un escenario bastante complejo que en el caso de los emergentes, coincide con que también son los países que poseen las divisas más débiles, dentro de las divisas transaccionales de uso, medianamente común.
Imagen: Mercado de divisas (FOREX). Advertencia: estas cotizaciones cambian constantemente.
Valor del cambio de divisa en las distintas divisas de LATAM y El Caribe (100 USD)
Fuente: Mercado de divisas (FOREX). Advertencia: estas cotizaciones cambian constantemente.
Como podemos apreciar, este incremento en el valor de los productos y el bajo poder adquisitivo que tendrían los países latinoamericanos en un contexto donde sus divisas se devaluasen sería algo realmente catastrófico, tanto para los ciudadanos que integran estos países, como para el consumo de los mismos. Un dato importante a tener en cuenta, ya que podría producirse una nueva recesión.
Finalmente, tanto las organizaciones encargadas de supervisar y regular el comercio global, como los principales gobernantes de los principales países afectados por estas políticas están estudiando las posibles vías para reducir, solventar, el gran impacto negativo que supondría para sus respectivas economías. Sin embargo, la última palabra, como “dueño” del comercio de su país y de sus políticas comerciales, la tiene Estados Unidos.
https://es.weforum.org/agenda/2018/08/repercusiones-y-amenazas-de-la-guerra-comercial