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lunes, 5 de junio de 2017

Bob Dylan ya envió discurso de aceptación del Nobel

CULTURA

Bob Dylan ya envió discurso de aceptación del Nobel

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El cantautor estadounidense Bob Dylan ha remitido a la Academia Sueca su discurso de aceptación del premio Nobel de Literatura, según anunció este lunes (05.06.2017) esta institución, que lo calificó de "extraordinario" y, "como era de esperar, elocuente".
"Ahora que el discurso ha sido entregado, la aventura de Dylan se cierra", subraya la Academia, que dice estar "complacida de anunciar la recepción del discurso del Nobel", una grabación de más de 26 minutos.
La Academia quiere "aprovechar esta oportunidad para agradecerle a Bob Dylan y a su equipo", y en particular a su representante Jeff Rosen, subraya el comunicado, "por haber colaborado de manera tan maravillosa".
El comunicado recuerda que el cantante dejó claro en octubre pasado en una conversación telefónica personal con el secretario permanente de la Academia que "no era para nada reacio a aceptar el Premio Nobel de Literatura 2016" y que se sentía "tremendamente honrado".
En la ceremonia oficial de entrega de los galardones en diciembre, en la que Dylan estuvo ausente alegando compromisos previos, hizo llegar un discurso de agradecimiento entregado durante el banquete de los Nobel por la exembajadora estadounidense en Suecia, Azita Raji, agrega el comunicado.
El pasado 1 de abril, casi cuatro meses después de la ceremonia oficial de entrega de los premios, Dylan recibió en Estocolmo el diploma y la medalla del Nobel de Literatura. En esa ocasión, el cantante no pronunció la conferencia de recepción del premio, aunque la Academia se mostró convencida entonces de que enviaría una versión grabada, pues el discurso es un requisito necesario para poder cobrar los ocho millones de coronas (900.000 dólares) con que está dotado. (EFE)

viernes, 21 de octubre de 2016

Bob Dylan da señales de vida: Reconoce el Nobel en su página web y después rectifica

Bob Dylan da señales de vida: Reconoce el Nobel en su página web y después rectifica

Un precedente de rechazo al Nobel de Literatura es el del francés Jean Paul Sartre, que contrario a todo tipo de distinciones no lo aceptó en 1964, aunque su nombre figura en la lista de ganadores.
Servicios de Acento.com.do - 21 de octubre de 2016 
Foto: Bob Dylan reconoció por unas horas el Premio Nobel de Literatura al incluir ese galardón que le concedió la Academia Sueca en su página web aunque poco después rectificó la publicación, aumentando así la intriga de sobre si lo aceptará o no.
Washington (EFE).- Bob Dylan reconoció por unas horas el Premio Nobel de Literatura al incluir ese galardón que le concedió la Academia Sueca en su página web aunque poco después rectificó la publicación, aumentando así la intriga de sobre si lo aceptará o no.
En una reseña publicada este miércoles para promocionar el libro “The Lyrics: 1961-2012”, sobre las letras de sus canciones figuraba el texto, en mayúsculas, “Winner of the Nobel Prize in Literature” (“Ganador del Premio Nobel de Literatura”).
Esa fue la primera admisión pública del premio por parte de Dylan, cuyo silencio desde hace más de una semana, cuando se conoció el fallo, ha inquietado a la propia Academia Sueca, que ha renunciado tras varios intentos a comunicarle la distinción personalmente.
Horas después de la publicación del artículo y cuando varios medios ya se habían hecho eco de ello, el texto “Winner of the Nobel Prize in Literature” desapareció y fue sustituido, sin más explicación
Un silencio que ha alimentado todo tipo de especulaciones sobre si el cantante estadounidense acudirá a la ceremonia de Estocolmo para recibirlo en diciembre, conjeturas que parecían disiparse con la reseña en su web.
Sin embargo, horas después de la publicación del artículo y cuando varios medios ya se habían hecho eco de ello, el texto “Winner of the Nobel Prize in Literature” desapareció y fue sustituido, sin más explicación, por un enlace para comprar el libro.
Una edición que ha vuelto a desatar las especulaciones sobre las intenciones del primer músico premiado con un Nobel de Literatura en más de medio siglo de historia.
La Academia Sueca concedió el Nobel a Dylan por haber creado “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”, según el fallo que dio a conocer el pasado jueves.
Un precedente de rechazo al Nobel de Literatura es el del francés Jean Paul Sartre, que contrario a todo tipo de distinciones no lo aceptó en 1964, aunque su nombre figura en la lista de ganadores. EFE http://acento.com.do/2016/cultura/8394262-bob-dylan-da-senales-vida-reconoce-nobel-pagina-web-despues-rectifica/

A propósito del Nobel a Bob Dylan: ¡Los músicos lo quieren todo! Tony Raful (hijo)

A propósito del Nobel a Bob Dylan: ¡Los músicos lo quieren todo!

Tony Raful (hijo) - 21 de octubre de 2016
Tony Raful (hijo)“A veces no basta con saber lo que las cosas significan, a veces tú tienes que saber lo que esas cosas no significan”  Bob Dylan 
Dirán que soy un purista, un conservador, un hater o un autor, y puede que tengan algo de razón. No obstante quiero iniciar diciendo que para mí Bob Dylan está por encima del Premio Nobel en cualquiera de sus categorías y elementos. La calidad en sus canciones es innegable, su popularidad y reconocimiento también, y su dinero acumulado se ríe ante el pequeño millón de dólares que otorga el premio. Por eso Dylan hace cosas como darse el lujo esta semana de ni responderles, porque no los necesita.
Los premios Nobel suelen ser una plataforma para enseñar al resto del mundo lo que han desarrollado personas que el mundo debería admirar. Y aquí radica uno de los errores en el premio Nobel de Literatura 2016, Dylan no necesitaba más plataformas. El artista canta en inglés, el idioma con menos barreras y habita eternamente el alma de la contracultura, que siempre está de moda. Nadie va a conocer a Bob por el Nobel de Literatura, esto no ayudará siquiera a inmortalizarlo, ya que Dylan toca desde hace tiempo en el Olimpo. ¿A quién le importa que Churchill haya ganado el mismo premio en 1953? para los fines de la historia ya se había agenciado la gloria humana, efímera como ella sea.
Y los músicos tienen su gloria, es apasionante, es satisfactoria. Consiste en millones de seguidores, millones de records vendidos, la fama, el dinero, las memorias del bar, del dolor, de la protesta… Premiarlos en otro campo cuando ya tienen los aplausos, sus propios premios y sus salones de la fama es llover sobre mojado.
Nadie piensa en los siempre tristes escritores, que tienen que pulular la soledad en sus maquinillas y arriesgarse a escribir hojas que quizás no serán leídas y que nunca llenarán estadios. El premio Nobel fue a un reconocido músico, no a un escritor. Lo dice el mismo razonamiento del jurado por llevar “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”. Y por tanto ha sido un desperdicio para mostrarnos a alguien genial de otras latitudes, a quien el reconocimiento le garantizaba al menos la traducción de su obra a otros idiomas.
En un mundo donde uno de los principales exponentes de la música latinoamericana Calle 13 inicia una canción “La vuelta al mundo” rapeando : “No me regale más libros porque no los leo/ Lo que he aprendido es porque lo veo”, se hace difícil justificar un Nobel de Literatura a un músico. El dilema o la controversia de algunos está en si las letras de Dylan se sostienen sin las melodías, y esto es igualmente válido, pero parece ser más un campo de los expertos.
Lo que sí es que los músicos parecen tenerla fácil. Oliver Sacks cuenta en su famoso libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” el caso de una señora que se levantó oyendo una música, y percatándose de que todos los equipos estaban desconectados o apagados, acudió al neurólogo mientras continuaba oyendo la música. Resulta que la señor había tenido una pequeña trombosis en una parte del lóbulo temporal derecho del cerebro, activando así el recuerdo de una canción de infancia que era lo que ella estaba escuchando, y que ella tenía décadas que no oía. Es decir, la música tiene un privilegio incluso hasta neuronal por encima de toda las artes. Por eso el melómano real sale corriendo en defensa de Dylan, pero esa carrera puede que sea intempestiva.
Por ejemplo, en las redes vi a la autora/música Rita Indiana decir a propósito de Dylan que también el poeta dominicano más influyente era un cantautor (Luis Díaz). Y esto lleva el debate de manera errada a una perspectiva no literaria. Porque entonces nos abocamos al proceso de simplicidad de la poesía y la literatura, la poesía como centro de lo entretenido y lo popular, y en ese camino no es siquiera Luis Díaz el “poeta” más influyente, probable que sea Kalaf, Wilfrido, Pochy, Juan Luis Guerra o Romeo.
Lo triste de este premio quizás acontecerá en 50 o 100 años cuando miren hacia atrás las generaciones de entonces, como José Saramago nos enseñó a ver el Premio Nobel de Literatura de 1901 desde su Cuaderno de Apuntes cuando escribió: “En Estocolmo todo puede suceder… lo demuestra la historia del Nobel desde que lo ganó Sully Prudhomme estando vivos Tolstoi y Zola”. http://acento.com.do/2016/opinion/8394151-proposito-del-nobel-bob-dylan-los-musicos-lo-quieren/
Tony Raful (hijo)

Tony Raful (hijo)

Opinión

Abogado con maestría en Derecho de la Regulación Económica (PUCMM) y Política Económica Internacional (Universidad de Kent).

viernes, 14 de octubre de 2016

Sigo pensando en Luis Días ahora que Bob Dylan es el Nobel Cielonaranja | Miguel D. Mena

Sigo pensando en Luis Días ahora que Bob Dylan es el Nobel

mmenaMiguel D. Mena - 13 de octubre de 2016 -


Sigo pensando en Luis Días ahora que Bob Dylan es el Nobel.
Dentro de esos “greatest hits” que todos tendremos, de repente sube uno de los discos y la aguja que los toca es como el lápiz que nos dicta los mejore sentimientos.
Pienso en Luis Días. Siempre lo hago. Le quito casi siempre lo del “Terror” para que el “luidía” sea una píldora sin necesidad de agua.
Ahora Luis emerge porque uno de sus ídolos estará en boca de medio mundo. Ya ustedes lo saben, mis lectores. Demás está decir “Bob Dylan”, “Premio Nobel”.
El tema que sube es el “Muchacha de pino verde”, aquello de que “jamás te pondría, muchacha de pino, porque a ti como a la mar…”
Son tantas las imágenes que se me agolpan que tengo que escribir borrasamente y no buscar un pañuelo.
Luis la cantaba en los 80 pero luego se resistió a seguir con esa lírica. Aun sin grabaciones, el tema era como la clave de que estuvimos en esos conciertos suyos y que cuando salíamos, el Días también estaba al sonar gente como Dylan.
Una vez escribí un texto sobre la importancia de incluir a Luis Días dentro de la literatura dominicana como poeta, porque eso era justamente lo que él hacía: poesía. Ahora que a Dylan le han dado el Premio Nobel de Literatura, recupero esto que escribí en el 2011 de un concierto suyo en Berlín.
Sigo pensando que en la recta final del siglo XX, Luis Días fue uno de los grandes poetas y que como tal debe asumírselo más allá de los casetes mal grabados y la rumba de sus otros discos.
Y del Bob, qué decir, si ya René del Risco lo mencionaba en uno de sus textos, demostrando que el Dylan hace muchísimos años que ya estaba con nosotros -y con su espíritu.
Ver a Bob Dylan y seguir a Bob Dylan
Por MIGUEL DE MENA
28 mayo, 2011Duré quince años pensando si ir a un concierto de Bob Dylan. Al fin venció la ley de gravedad.
Cada vez voy a menos conciertos. Los rituales de la postmodernidad imponen su ritmo. Con Rammstein fue adrenalina pura porque con tanto fuego y sin pausa y sin chequeos eternos de sonido y la humanidad vestida de negro. Con los Rolling Stones era como ir a un congreso de jubilados a los que se les permitía un día para ir a comer cocaleca, descontando un par de nietos alegres, como si entraran a un Disneyland de la tercera edad. Con Jan Garbarek, mejor no olvidar los inciensos la próxima vez.
Como no había manera de acabar con la cervezas previas, oh sí, ese ritual de botarse uno antes de que el músico de turno te bote, llegué dos canciones tardes al concierto de Dylan en el Max-Schmeling-Halle. Por suerte.
Fue rara la sensación de pasar esos controles, como si se tratase de algún gurú convertido en Primer Ministro. O quién sabe.
Fue más rarísima esa sensación de no tener la ropa adecuada, de llegar solo y apañarte un lugar cerca de la tarima. Para ver a Dylan hay que tener unos jeans super desgastados, caminar como quien no quiere las cosas y no darle bola a nada ni a nadie. Hay que ser como Bob.
Esta vez mis avances hacia las tarima sólo se vieron complicados por paquete de gente transmitiendo en vivo el  concierto o tomando la foto del siglo o hablando en grupo de lo loco que era estar en el concierto de Dylan mientras Bob estaba a nuestras espaldas y si te recuerdas que Woodstock y que aquél concierto en el Liceo y que patitín patatán ’donde va Miguel y Bob cada vez más aflautado, acabando su canción, tomando agua, mirando la lista de canciones, cantando una nueva canción, tomando agua, revisando la lista, y yo metiéndome en una neurona de Dylan, pensando si él realmente existía, como John Malkovich dentro de un John Malkovich, “Lay Lady Lay” al fondo, greatest hits a granel, no mucha gente cantando en coro porque a Dylan no se le corea, eso con el Bob no es cool, al Bob se le deja en su tarima que cante, que tome agua, que vaya como el Hombre Nuclear de la guitarra al órgano, y que ni se le ocurra sonreír, porque no habrá motivos para alegrarse de nada, porque el never ending tour es un concierto cada tres días y las mismas canciones y los mismos tipos de plástico de la Cruz Roja esperando a que alguien reviente.
Ver a Bob Dylan es una excusa para llamar a los amigos y contar que las velas del bizcocho no se han deshecho completamente. Guardas en algún sitio el boleto de entrada porque tal vez ese era el objetivo con Bob, el haberlo visto aunque no importara tanto el haberlo oído, el haber recordado a los amigos con quienes uno quisiera compartir y mejor que no hayan venido, mejor seguir de bala y largarse lo más rápido de este concierto, y si, Bob, que celebres tu cumpleaños.
http://acento.com.do/2016/opinion/8391795-sigo-pensando-luis-dias-ahora-bob-dylan-nobel/
mmena

Miguel D. Mena

Cielonaranja

Editor, docente universitario y urbanista