Mostrando las entradas con la etiqueta Abu Dabi. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Abu Dabi. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de junio de 2017

Moscú niega implicación de hackers rusos en conflicto con Qatar

INTERNACIONAL

Moscú niega implicación de hackers rusos en conflicto con Qatar

Rusia rechazó las acusaciones sobre la presunta implicación de hackers a su servicio en la crisis diplomática en el golfo Pérsico, como denunciaron funcionarios estadounidenses citados por la CNN.
default
Según investigadores estadounidenses citados por la cadena CNN, Rusia hackeó el portal de la agencia de noticias estatal de Qatar y "plantó" una noticia falsa en su servicio de noticias que ha contribuido a la espiral de la crisis de los países del Golfo Pérsico.
Lea también:
En esta declaración supuestamente falsa, el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, comentó varios temas sensibles, entre ellos las relaciones con Irán, al que calificó como un aliado estratégico. También habló de forma negativa sobre las relaciones entre el Gobierno qatarí y la Administración de Donald Trump.
La cadena estadounidense cita este miércoles (07.06.2017) a funcionarios informados sobre la investigación en la que participan miembros del FBI. La información obtenida por las agencias de seguridad norteamericanas revela que los hackers rusos están detrás de la intrusión cibernética, que desde el principio fue denunciada como tal por las autoridades de Qatar.
Rusia: "No hay pruebas”
"Estamos cansados de reaccionar a banalidades gratuitas. Tales acusaciones, de hecho, se descalifican a sí mismas", dijo al respecto Andréi Krustskij, representante ruso para la cooperación en el ámbito de la seguridad informática, a la agencia Interfax.
 
Ver el video02:24

Arabia Saudita y el bloqueo de Catar

Agregó que, al igual que en otras ocasiones, "no se presentan pruebas" y "las conclusiones se sacan incluso antes del inicio de una investigación del incidente".
Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin, Egipto y Yemen rompieron el lunes pasado relaciones diplomáticas con Qatar. Luego se sumó Mauritania y también Jordania redujo su nivel de intercambio con el emirato. Los países árabes acusan a Doha de apoyar a organizaciones terroristas como la milicia sunita del Estado Islámico.
Sin embargo, la crisis empeoró claramente por la falsa noticia del 23 de mayo, según la cual, el emir de Qatar se había manifestado en términos amistosos hacia Irán e Israel.
VT (efe, cnn, dpa)

DW RECOMIENDA

AUDIOS Y VIDEOS SOBRE EL TEMA

Qatar intenta bajar la tensión y acepta mediación kuwaití

EL MUNDO

Qatar intenta bajar la tensión y acepta mediación kuwaití

El emir Al Sabah intercederá en el conflicto diplomático, ya lo ha hecho en anteriores crisis del Golfo Pérsico.
Katar Die neuen Hochhäuser der Innenstadt von Doha (Picture alliance/AP Photo/K. Jebreili)
En medio de la crisis que enfrenta a los países del Golfo Pérsico, el Gobierno de Qatar ha intentado bajar la tensión que mantiene con los sietes países de esa zona, liderados por Arabia Saudí, al aceptar la mediación que le propuso su homólogo kuwaití, el jeque Sabah Ahmed al Sabah, quien también le recomendó al emir de Qatar, Tamim bin Hamad al Zani, que no se pronuncie públicamente sobre el difícil momento diplomático.
Arabia Saudí, Egipto, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Maldivas y los Ejecutivos alineados con Riad en los conflictos de Yemen y Libia anunciaron este lunes 5 de junio la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Doha, además de una serie de represalias económicas contra el emirato, al que acusan de apoyar a grupos terroristas como los Hermanos Musulmanes, Estado Islámico, y Al Qaeda, eso sin contar las acusaciones que pesan sobre Catar de entrometerse en asuntos internos de los países vecinos para desestabilizarlos.
Más información:
Al Sabah, en su rol de interlocutor entre las partes en conflicto, viajó a la ciudad de Yeda, en Arabia Saudí, para reunirse con el rey Salman bin Abdelaziz, aunque se desconocen los detalles del encuentro. Por su parte, los medios saudíes calificaron la visita de "fraternal", en el marco de los esfuerzos de Kuwait, que ya intercedió en 2014, cuando Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Beréin también retiraron a sus embajadores en Doha durante varios meses.
Además de cortar las relaciones diplomáticas, los vecinos del golfo Pérsico han anunciado el bloqueo aéreo y naval a los medios de transporte cataríes, además del cierre de la única frontera terrestre de este país, que linda con Arabia Saudí. Estas medidas tendrán un impacto directo en la economía del pequeño emirato, un país rico en gas pero que depende fuertemente de las importaciones y que muchos de los alimentos que consume llegan a través de la frontera con Arabia Saudí.
Ante las posibles repercusiones económicas si el bloqueo se extiende en el tiempo, Qatar se ha mostrado abierto a solucionar la crisis lo antes posible y el ministro de Exteriores qatarí, Mohamed bin Abdelrahman al Zani, aseguró que no habrá ninguna medida de represalia para no agravar la crisis.
Al Zani consideró en un comunicado oficial que las acusaciones contra Catar, "de ser ciertas habrían sido puestas sobre la mesa" durante la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo, a la que acudió Donald Trump. En la cita, las relaciones fueron cordiales, pero poco después la agencia de noticias catarí publicó declaraciones atribuidas al emir en las que criticaba a Trump y a los países que "causaron el terrorismo por adoptar una versión radical del islam", refiriéndose a Arabia Saudí. Catar aseguró que su agencia oficial había sido hackeada por un grupo desconocido, pero ese fue el detonante que faltaba para iniciar crisis actual.
MN (efe,dpa)

DW RECOMIENDA

...
+++++

Opinión: Jugando con fuego en el Golfo

EL MUNDO

Opinión: Jugando con fuego en el Golfo

Crisis diplomática en el Golfo. Qatar, aislado debido a la acusación de financiar el terrorismo. Pero el trasfondo es un desenfrenado afán de poder de príncipes jóvenes, con apoyo de Trump, opina Bachir Amroune.
Katar Doha im Nebel (picture-alliance/dpa/Y. Valat)
La reacción del presidente estadounidense no se hizo esperar mucho. Horas después de que el pequeño emirato de Qatar quedara aislado diplomática y también en gran medida geográficamente, Donald Trump comunicó que quiere contribuir a distender la situación. Si es necesario, está dispuesto a enviar un alto representante de su gobierno a la región en crisis.

Más información:

Pero Trump no es un mediador fidedigno en este asunto. Y tampoco es casual que el ruido de sables comenzara en el Golfo poco después de su visita a Riad. Allí, declaró a la monarquía wahabí potencia rectora en el mundo árabe e islámico, y ayudante del sheriff estadounidense en la región. Los malhechores declarados: Irán, archirrival de Riad, y otros Estados, no definidos con mayor precisión, que respaldan el terrorismo. Los sauditas estuvieron dispuestos a retribuir ese honor con un millonario negocio militar con Estados Unidos, que equivale a gran parte de sus reservas monetarias.
Qatar es el primero en sentir el efecto de ese desplazamiento en la correlación de fuerzas.  Desde el golpe del príncipe Hamad bin Jalifa contra su padre en 1995, el diminuto emirato se ha esmerado por tener figuración propia en la región y en el mundo. Con sus enormes reservas de gas en la mano derecha y la estación panárabe de noticias Al Jazeera en la izquierda, se convirtió en un actor diplomático de peso y utilizó esa influencia sobre todo en la Primavera Árabe contra los regímenes de otros países árabes. Eso aumentó enormemente la popularidad de Qatar entre muchos críticos de los gobiernos del Medio Oriente. Pero para Arabia Saudita fue desde el comienzo una piedra en el zapato. Las malas lenguas dicen que el emir Hamad de Qatar tuvo que abdicar en 2013 a favor de su hijo, Tamim, por presión de Arabia Saudita.
Bachir Amroune
Bachir Amroune, redacción árabe de DW.
Padrino de los contrarrevolucionarios
Pero también Tamim resultó incómodo para el vecino, pese a que Al Jazeera desiste desde 2014 de informar críticamente sobre la política interna y exterior saudita. Riad pudo asestar su gran golpe recién ahora, después del millonario trato con Trump. Sin embargo, el verdadero arquitecto de este cambio en la correlación de fuerzas es Mohammed Bin Zayed Al Nahayan, de 56 años. El príncipe heredero de Abu Dabi es el padrino de todas las fuerzas contrarrevolucionarias de los países de la Primavera Árabe. Ya sea que se trate de Túnez, Libia o Egipto: en todas partes la vieja guardia puede contar con el respaldo de Mohammed Bin Zayed. Así, sus intereses se contraponen diametralmente a los de Qatar, que apuesta sobre todo por los Hermanos Musulmanes.
El príncipe heredero de Abu Dabi tiene muy buenas relaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump. Y las utiliza para apoyar a un ambicioso aliado: el vice príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed. Este quisiera convertirse cuanto antes en virrey en Riad, para suceder a su anciano padre. En consecuencia, en esta crisis en torno a Qatar también se trata de luchas de poder internas en la familia real saudita.
Pero tampoco Qatar es un niño modelo. En muchas zonas de conflicto, el emirato respalda a agrupaciones extremistas, como el antiguo Frente Al Nusra, otrora una rama de Al Qaeda en Siria. En cuanto a democracia, no se ha cubierto precisamente de gloria. Desde 1970 no se han realizado elecciones parlamentarias en Qatar y los partidos políticos están prohibidos. Y ni mencionar los problemas de derechos humanos, especialmente en relación con las indignas condiciones imperantes en las construcciones para el Mundial de Fútbol.
Intransigentes e inclinados a la violencia
Pero es grotesco que justamente los sauditas lo acusen de respaldar el terrorismo. Desde hace por lo menos 60 años, Arabia Saudita es el mayor exportador de ideologías extremistas y desestabiliza varias regiones del mundo, incluyendo el Cáucaso, los Balcanes, y hasta Europa. Ya sea Al Qaeda, el movimiento talibán, agrupaciones islamistas en la guerra civil de Siria -y antes en las de Irak y Argelia- y mezquitas extremistas en el mundo entero: los petrodólares de Riad velan por la rápida propagación de la doctrina wahabí de los sauditas, en extremo intransigente y dispuesta a ejercer violencia contra quienes piensan diferente.
Hasta ahora, el único seguro de vida de Qatar es la base aérea estadounidense de Udayd, al oeste de Doha. La administración Trump afirma que no tiene planes de trasladar la mayor base de la región, con más de 10.000 soldados, a otro país. Pero tales palabras pueden trocarse rápidamente en lo contrario bajo la presidencia de Trump. Problemática resulta también la actitud de algunas figuras de países occidentales que se aprestan ahora a ajustar cuentas pendientes con Qatar. Por ejemplo, el presidente de la Federación Alemana de Fútbol, Reinhard Grindel, que ya no descarta un boicot del Mundial de Qatar y desea que en el futuro no se realicen grandes torneos en países que apoyan activamente el terrorismo. Sin embargo, en este caso, las acusaciones de terrorismo son solo un pretexto. Lo que a los sauditas les interesa es la total sumisión. Pero un mundo árabe en que se silencia toda voz opositora a Riad, seguirá hundiéndose en la miseria.
Autor: Bachir Amroune (ERS/DZC)

DW RECOMIENDA

AUDIOS Y VIDEOS SOBRE EL TEMA