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| Nelson Arroyo, director general de Aduanas |
Editorial | Planificación, disciplina y visión compartida: la ruta estratégica de la DGA hacia 2026
La presentación del Plan Operativo Anual (POA) 2025 por parte de la Dirección General de Aduanas (DGA) marca un hito institucional que trasciende el simple cierre de un ciclo de trabajo. Es, ante todo, un ejercicio de transparencia, evaluación y madurez organizacional que reafirma la importancia de la planificación como columna vertebral de la gestión pública moderna.
Durante la jornada, el director de Aduanas, Nelson Arroyo, enfatizó un principio que sintetiza la filosofía operativa que impulsa a la institución: “Primero se planifica, luego se ejecuta, se da seguimiento y se evalúa”. Este enfoque, más que una metodología, constituye una cultura de gestión basada en evidencia, donde cada acción debe responder a metas claras, medibles y alineadas con los objetivos estratégicos nacionales.
Arroyo subrayó un mensaje esencial para toda la estructura institucional: “Espero que las metas establecidas para cada una de las áreas sea con el objetivo de cumplirlas, no con el objetivo de simplemente cumplir con el Plan Operativo Anual”. Esta frase no solo interpela a los equipos de trabajo, sino que también orienta la visión de futuro de la DGA: la planificación no puede convertirse en un rito administrativo, sino en el motor que define la calidad y el impacto del servicio aduanero en el comercio, la competitividad y la seguridad del país.
En ese mismo espíritu, la Gerente de Planificación, Nataly Rojas, destacó que “el éxito de Aduanas depende del compromiso de cada uno de ustedes”, un llamado a la corresponsabilidad institucional que reconoce que los logros de 2025 son resultado del trabajo coordinado de áreas diversas, pero integradas bajo un mismo propósito. Su mensaje, que combina reconocimiento y motivación, proyecta el ambiente con el que la institución se prepara para enfrentar los desafíos de 2026: unidad, disciplina y visión compartida.
La presentación del POA 2025 no fue solo un acto protocolaire. Representó un espacio de reflexión institucional, donde se revisaron aprendizajes, se ponderaron resultados y se reafirmó el compromiso con la rendición de cuentas, un valor esencial para una gestión pública confiable. Reconocer el esfuerzo de cada área, así como la forma en que sus aportes se articulan dentro de la misión de Aduanas, fortalece la cohesión interna y alimenta una cultura de mejora continua.
De cara al 2026, la DGA se posiciona en un punto estratégico: con metas claras, procesos fortalecidos y un liderazgo institucional centrado en la eficiencia, la integridad y la innovación. El desafío ahora es transformar la planificación en resultados tangibles, que fortalezcan el comercio exterior, garanticen controles más inteligentes y eleven la calidad del servicio aduanero.
En un contexto global cada vez más complejo, donde las aduanas juegan un rol clave en la seguridad económica y el flujo logístico internacional, la República Dominicana necesita una DGA comprometida, moderna y orientada a resultados. Los pasos dados en 2025 confirman que esa es la dirección correcta.
El 2026 se aproxima con retos importantes, pero también con la certeza de que las bases están firmes. Como señaló el equipo de Planificación: los logros no son un punto final, sino el impulso para seguir avanzando. La planificación ya está trazada. Ahora, corresponde ejecutar con excelencia.
Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez | @GuasabaraEditor @LuisOrlandoDia1
Opinión | La planificación: piedra angular del éxito institucional en la Dirección General de Aduanas
La planificación no es un ejercicio burocrático ni un requisito administrativo: es la base sobre la cual se construye el éxito de cualquier empresa, institución o proyecto. En un mundo donde la eficiencia, la transparencia y la capacidad de adaptación son más necesarias que nunca, planificar se convierte en una herramienta estratégica que determina el rumbo, el desempeño y los resultados de una organización. La Dirección General de Aduanas (DGA) ha demostrado comprender ese principio, y por ello el 2026 se perfila como un año decisivo para consolidar su crecimiento institucional.
El mensaje es claro: para lograr objetivos reales, primero se debe trazar un camino. Sin planificación no hay visión, no hay metas medibles, no hay dirección. La improvisación puede servir para resolver urgencias, pero jamás para construir progreso. Por eso, afirmar que “la planificación es fundamental en todo lo que hacemos para el éxito de una empresa, de una institución o de cualquier proyecto” no es solo un recordatorio; es una convicción que debe guiar la cultura de trabajo de cada colaborador de Aduanas.
La DGA ha dado pasos firmes en los últimos años: modernización tecnológica, fortalecimiento de capacidades, simplificación de procesos y una mayor orientación hacia la transparencia y la rendición de cuentas. Pero cada avance alcanzado exige una nueva etapa de compromiso. De ahí que 2026 no pueda ser un año ordinario, sino uno de consolidación. Si 2025 permitió evaluar logros y aprendizajes, 2026 debe ser el espacio para ejecutar con precisión, profundizar las buenas prácticas y elevar la vara institucional.
El propio mensaje institucional, de su director general, Nelson Arroyo, lo deja claro: “Yo sé que este año 2026 debe ser un año importante para continuar con el crecimiento de la Dirección General de Aduanas.” Esta afirmación no es solo una expectativa, sino un llamado a la responsabilidad compartida. El crecimiento de una institución pública no depende solo del liderazgo, sino del compromiso diario de cada equipo, de cada área, de cada persona que comprende que su función incide directamente en la competitividad del país.
La jornada que inicia, tal como se expresó, debe ser “fructífera”. ¿Qué significa esto en términos prácticos? Significa trabajar con metas claras, con enfoque, con disciplina, con seguimiento oportuno y con la capacidad de corregir desviaciones a tiempo. Significa que la planificación no puede quedarse en los documentos: debe materializarse en acciones concretas, en decisiones efectivas y en resultados verificables.
Finalmente, el deseo expresado —“que al final consigamos los objetivos que nos hemos trazado”— debe entenderse como un compromiso colectivo. No se trata solo de cumplir un plan operativo; se trata de fortalecer a la DGA como institución clave para el comercio exterior, la seguridad nacional, la facilitación logística y el desarrollo económico de la República Dominicana.
El 2026 se presenta como una oportunidad. Y como toda oportunidad, debe ser aprovechada con visión, organización y trabajo responsable. La planificación ya está hecha. Ahora corresponde convertirla en logros.
@GuasabaraEditor | Luis Orlando Díaz Vólquez





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