viernes, 13 de febrero de 2026

Conferencia de Múnich expone tensiones entre EE.UU. y Europa

Conferencia de Múnich expone tensiones entre EE.UU.  y Europa

La Conferencia de Seguridad de Múnich inicia este 13 de febrero con ausencia de Trump y tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Europa.

La Conferencia de Seguridad de Múnich reúne a cientos de figuras clave en asuntos de política exterior y seguridad.
La Conferencia de Seguridad de Múnich reúne a cientos de figuras clave en asuntos de política exterior y seguridad.
Escuchar artículo6 minutos
0:00
-6:29

La Conferencia de Seguridad de Múnich inicia este viernes en un contexto geopolítico complejo, marcado por la ausencia del presidente estadounidense Donald Trump como reflejo de las tensiones entre EE. UU y Europa y el recuerdo de las críticas del vicepresidente J.D. Vance el año pasado, que siguen pesando sobre el ambiente político del foro.

«El mundo actual está experimentando las consecuencias de una ‘política de bola de demolición’ que empezó con la llegada de Donald Trump al poder en EE.UU» se desprende de un informe que será la principal base analítica para los debates del cónclave que se llevará a cabo del 13 al 15 de febrero. «La destrucción a gran escala -en lugar de reformas cuidadosas y correcciones de rumbo político- es la orden del día», dice el reporte anual que sostiene que el orden internacional posterior a 1945 «se encuentra ahora bajo destrucción» debido, en su mayoría, a las políticas de la actual Administración estadounidense.

El secretario de Estado, Marco Rubio, ya está en Múnich para representar a EE. UU y ha optado por un tono más prudente, aunque mantiene la línea política de la actual administración estadounidense. Antes de viajar afirmó que el mundo vive “una nueva era geopolítica”, lo que exige revisar las relaciones internacionales tradicionales.

«El mundo está cambiando muy rápido ante nuestros ojos. Francamente, el viejo mundo ha desaparecido (…), vivimos en una nueva era en materia de geopolítica, y eso va a requerir que todos reexaminemos cómo es y cuál va a ser nuestro papel», dijo a los periodistas desde la Base Conjunta Andrews, en Maryland, antes de partir rumbo a Europa para asistir al cónclave.

Conferencia de Seguridad de Múnich, en claves

  • Marco Rubio representará a EE.UU.
  • La ausencia de Donald Trump refuerza señales de distanciamiento con Europa.
  • Ucrania, Groenlandia y seguridad global dominan la agenda.
  • Europa debate mayor autonomía estratégica y defensa propia.
  • Persisten tensiones en la OTAN y el equilibrio geopolítico occidental.
  • El evento reúne a cientos de figuras clave en asuntos de política exterior y seguridad.
  • Las posturas allí resultantes pueden tener sus efectos indirectos en Latinoamérica. 

Europa busca autonomía estratégica

Uno de los temas centrales será Ucrania, con la participación del presidente Volodímir Zelenski y posibles encuentros bilaterales con representantes estadounidenses. También destacan debates sobre seguridad energética, defensa europea y la nueva misión de la OTAN en el Ártico.

La relación entre Washington y Europa se ha tensado por cuestiones como Groenlandia, el papel de la OTAN y diferencias estratégicas sobre conflictos internacionales. Algunos líderes europeos promueven mayor independencia tecnológica y militar frente a EE.UU.

El presidente francés Emmanuel Macron ha sido especialmente crítico con Washington, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz intenta mantener un tono conciliador, recordando que las democracias occidentales siguen siendo aliadas, aunque no subordinadas.

La conferencia también abordará conflictos en Medio Oriente, la situación en Venezuela e Irán, y el debate sobre nuevas estructuras multilaterales como la propuesta Junta de Paz para Gaza, que genera inquietud en Europa.

Qué es la Conferencia de Seguridad de Múnich y por qué importa

Conferencia de Seguridad de Múnich

La Conferencia de Seguridad de Múnich es uno de los principales foros internacionales dedicados al análisis de la política exterior, la defensa y la seguridad global. Desde su creación en 1963, este encuentro anual reúne a jefes de Estado, ministros, líderes militares, diplomáticos, académicos y expertos en geopolítica para debatir los grandes desafíos del orden internacional.

Originalmente concebida como un encuentro transatlántico centrado en la seguridad europea durante la Guerra Fría, la conferencia ha evolucionado hacia un foro global. Hoy participan delegaciones de decenas de países, organismos multilaterales como la OTAN, la ONU o la Unión Europea, así como representantes del sector tecnológico y económico.

Aunque no adopta decisiones vinculantes ni acuerdos formales, la conferencia se ha convertido en un espacio clave para la diplomacia global, donde se miden tensiones, se exploran alianzas y se anticipan tendencias estratégicas.

El evento suele servir como plataforma para discursos de alto impacto político. Declaraciones sobre conflictos armados, defensa colectiva, relaciones entre potencias o nuevas amenazas (como la ciberseguridad o la inteligencia artificial) suelen marcar la agenda internacional tras la conferencia.

¿Por qué Latinoamérica debe seguir la Conferencia de Seguridad de Múnich?

Las diferencias crecientes entre Estados Unidos y Europa, evidenciadas en foros como la Conferencia de Seguridad de Múnich, no se limitan al eje transatlántico. América Latina y el Caribe también sienten sus efectos, tanto en términos políticos como económicos, energéticos y de seguridad regional.

Aunque la región no participa directamente en las disputas estratégicas entre potencias occidentales, su estabilidad, comercio exterior y posicionamiento diplomático dependen en gran medida de la relación entre Washington y sus aliados europeos.

Uno de los impactos más visibles está en el ámbito económico. Estados Unidos y la Unión Europea son los principales socios comerciales e inversores de gran parte de América Latina. Si las tensiones derivan en cambios de políticas comerciales, sanciones o reajustes estratégicos, esto puede afectar exportaciones, cadenas de suministro y acceso a financiamiento.

Para economías caribeñas abiertas como República Dominicana, Panamá o Costa Rica, cualquier enfriamiento de la cooperación transatlántica puede traducirse en volatilidad financiera, fluctuaciones en la inversión extranjera o cambios en los mercados turísticos.

Además, la transición energética global (tema central en las agendas de seguridad) influye en América Latina, región rica en minerales estratégicos, petróleo, gas y energías renovables. La competencia entre bloques puede redefinir alianzas energéticas y oportunidades económicas.

https://www.elcaribe.com.do/panorama/internacionales/conferencia-seguridad-munich-eeuu-europa-tensiones/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario