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jueves, 12 de octubre de 2017

El mito del ‘empoderamiento’ de la mujer

https://www.nytimes.com/es/2017/10/10/el-mito-del-empoderamiento-de-la-mujer/?smid=tw-espanol&smtyp=cur
OPINIÓN |
El mito del ‘empoderamiento’ de la mujer
Por RAFIA ZAKARIA 10 de octubre de 2017
CreditCristina Spanò
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Con solo 100 dólares puedes empoderar a una mujer en India. Esta módica cantidad, según el sitio web de la organización India Partners, le proporcionará a una mujer una máquina de coser de su propiedad, lo cual le permitirá dar el primer paso en su camino al empoderamiento.
O puedes enviarle un pollo. La cría de aves, según Melinda Gates, empodera a las mujeres en países en vías de desarrollo al permitirles “manifestar su dignidad y tomar el control”.
Si los pollos no son tu herramienta preferida de empoderamiento, Heifer International sí lo será, pues por 390 dólares le entregará una canasta empresarial a una mujer en África. La canasta incluye conejos, peces jóvenes y gusanos de seda.
La hipótesis que subyace tras estas donaciones es la misma: el empoderamiento femenino es un tema de índole económica que puede separarse de la política. Así pues, es posible que un benévolo donador de Occidente que ofrezca máquinas de coser o pollos resuelva el problema y libere, así, a las mujeres de India (o de Kenia, Mozambique o de cualquier lugar del Sur Global) de una vida de aspiraciones sin poder.
El empoderamiento no siempre fue sinónimo de paquetes de empresario emergente. Tal como Nimmi Gowrinathan, Kate Cronin-Furman y yo escribimos en un artículo reciente, las feministas del Sur Global comenzaron a incluir el término en el repertorio léxico del desarrollo a mediados de la década de los ochenta. Aquellas mujeres comprendían el “empoderamiento” como la tarea de “transformar la subordinación de género” y eliminar “otras estructuras opresoras”, así como la “movilización política” colectiva. Lograron parte de sus objetivos cuando la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en 1995, adoptó “una agenda para el empoderamiento de la mujer”.
No obstante, a veintidós años de esa conferencia, el “empoderamiento” se ha convertido en una palabra de moda entre los profesionales del desarrollo en Occidente pero se eliminó su aspecto más relevante: el de la “movilización política”. En su lugar queda una definición limitada y contrita expresada a través de la programación técnica que busca mejorar la educación o la salud, sin hacerle mucho caso a los problemas de equidad de género más profundos. Este “empoderamiento” despolitizado es positivo para todos, menos para las mujeres a las que supuestamente debe ayudar.
Al entregar pollos o máquinas de coser, las feministas de Occidente y las organizaciones para el desarrollo pueden identificar a las mujeres no occidentales que han “empoderado”. Pueden exponer a las depositarias de sus esfuerzos en conferencias y presentarlas en sitios de internet. Los profesionales del desarrollo pueden apuntar a las sesiones de capacitación, los talleres y las hojas de cálculo llenas de “productos finales” a modo de evidencia de otro proyecto exitoso de empoderamiento.
En este sistema no caben las complejidades de las depositarias. Las mujeres no occidentales son reducidas a sujetos mudos y pasivos a la espera de su rescate.
Veamos, por ejemplo, los proyectos de avicultura de la Fundación Gates. Bill Gates insiste en que, dado que los pollos son animales pequeños que pueden criarse cerca de casa, son muy apropiados para “empoderar” a la mujer. Pero los investigadores no tienen datos de que la entrega de pollos genere ganancias económicas a largo plazo, y mucho menos de que propicie la emancipación o la equidad para la mitad de la población.
Para mantener el flujo del dinero, la industria del desarrollo ha aprendido a crear medidas que indican mejoras y éxitos. Las estadísticas de USAID en Afganistán, por ejemplo, se concentran en la cantidad de niñas “inscritas” en escuelas, aunque su asistencia sea escasa o no siempre se gradúen. Los grupos que promueven la avicultura miden el impacto de los pollos a corto plazo y el aumento transitorio del ingreso familiar, en lugar de tener en cuenta los cambios sustanciales en la vida de las mujeres a largo plazo.
En esos casos, hay una tendencia a evadir la realidad de que, sin un cambio político, es imposible eliminar las estructuras que discriminan a la mujer y de que cualquier avance que se logre será insostenible. Los números nunca mienten, pero sí omiten.
En ocasiones, las organizaciones para el desarrollo vuelven invisible a la mujer con el fin de cumplir con sus discursos. Un trabajador que se encontraba con un grupo que lucha contra del tráfico de personas en Camboya le contó a una de mis colaboradoras sobre el video que una organización occidental realizó para recaudar fondos. Cuando se preparó a una mujer para el video, la rechazaron porque su imagen no correspondía con la de la sobreviviente desamparada que esperaban ver los donadores.
Cuando las mujeres no occidentales ya tienen identidades políticas sólidas, a veces se busca eliminar esa identidad, aunque eso signifique devolverlas a los roles de los que el empoderamiento debía rescatarlas. En Sri Lanka, una exmilitar del grupo Tigres de Liberación de la Patria Tamil le comentó a una colega mía que a muchas excombatientes les habían ofrecido clases de repostería, estilismo y costura. Una funcionaria del gobierno confesó que, a pesar de los años de programas de capacitación, ella jamás había visto que ninguna de esas mujeres viviera de ejercer esos oficios.
Es tiempo de cambiar el discurso del “empoderamiento”. Los programas de las organizaciones para el desarrollo deben evaluarse con base en su capacidad de permitir a las mujeres aumentar su potencial para la movilización política, de modo que puedan generar una equidad de género sostenible.
En el escenario global, un retorno a este modelo original de empoderamiento requiere que se deje de reducir a la mujer no occidental a su condición de víctima: la sobreviviente de una violación, la viuda de guerra, la niña novia. Debemos acabar con la idea de que las metas y las agendas del desarrollo deben ser apolíticas.
El concepto de empoderamiento de la mujer necesita un rescate inmediato y urgente de las garras de quienes buscan ser los salvadores de la industria para el desarrollo. En el núcleo del empoderamiento de la mujer yace la exigencia de una hermandad global sólida, en la que ninguna mujer sea relegada a la pasividad y al silencio, ni a que sus opciones se limiten a tener una máquina de coser o un pollo.

martes, 28 de febrero de 2017

Marcha Verde considera al presidente Medina como parte de estructura de corrupción | #FinDeLaImpunidad #MovimientoVerde #27F

Marcha Verde considera al presidente Medina como parte de estructura de corrupción




SANTO DOMINGO (R.Dominicana).- El movimiento Marcha Verde, que exige una comisión independiente de fiscales para investigar los casos de sobornos de Odebrecht, aseguró este lunes que el presidente Danilo Medina demostró, en su discurso de rendición de cuentas, que es parte de la estructura de corrupción e impunidad que oprime al país.
El movimiento cívico, integrado por distintas organizaciones de la sociedad civil, reaccionó de esa forma tras el discurso de rendición de cuentas del presidente Medina correspondiente al último año fiscal y a propósito del Día de la Independencia, ante la Asamblea Nacional.
Considera que el primer mandatario se niega a conformar una comisión de fiscales pertenecientes a la Carrera del Ministerio Público, que acompañada de representantes de las Naciones Unidas, investigue a profundidad los sobornos y las sobrevaluaciones de obras públicas en que incurriera la constructora brasileña Odebrecht entre el 2001 y 2014.
El grupo piensa que es imposible que un procurador que es miembro del Comité Central del PLD y del equipo político de la reelección del primer mandatario realice una investigación creíble, que incluya como sospechosos al propio presidente Medina, a los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía, ministros, exministros y empresarios relacionados con los contratos otorgados a Odebrecht.
“No aceptamos los mareos del presidente ni chivos expiatorios. Sabemos que el control político que el PLD y Danilo Medina tienen sobre el procurador y el sistema de justicia impide que las acciones anunciadas por el mandatario toquen la raíz de las prácticas mafiosas realizadas por Odebrecht y parte de la delincuencia política organizada”, afirmó el colectivo.
Sostiene que el presidente Medina “obvió deliberadamente que, como principal promotor y beneficiario político del proyecto de Punta Catalina, su nombre debe figurar en la  investigación penal que aclare si a las plantas a carbón se le aplicó el esquema de sobrevaluaciones utilizado por Odebrecht en la mayoría de sus proyectos”. “A Medina también se le olvidó decir que la comisión que investiga el caso Punta Catalina es un traje a la medida repleto de actores con burdos conflictos de intereses”, agrega.
También A juicio del movimiento, en el discurso el calificó de irresponsable al mandatario por no “responder” en su alocución, a los cuestionamientos sobre su relación comercial con el asesor Joao Santana, condenado en Brasil por participar del entramado de corrupción que incluye la asignación irregular de obras públicas a Odebrecht a cambio de financiamiento político y electoral.
En rueda de prensa realizada frente al Palacio Nacional, el colectivo rechazó, además, los intentos del presidente Medina de legitimar el  acuerdo de impunidad gestionado por el procurador Jean Alain Rodríguez con Odebrecht, por considerar que es parte de una trama encubridora que evita la recuperación de todo el dinero robado al pueblo dominicano, la cancelación de los contratos ilegítimos y el encarcelamiento de políticos, empresarios y ejecutivos de la multinacional.
El movimiento Marcha Verde llama a los miles de   ciudadanos y ciudadanas que han firmado y continúan firmando el Libro Verde y a todas las organizaciones del país a las calles, a expresar y ejercer con determinación y civismo el derecho a la justicia y a vivir en un país que no sea dirigido por delincuentes políticos y empresariales.
“Solo la ciudadanía movilizada desde ya en las calles podrá liberar a la patria fundada por Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios del régimen de corrupción e impunidad que se mantiene con el apoyo del presidente Danilo Medina, el Congreso, el Poder Judicial, y parte de la cúpula empresarial.  El momento es ahora”, concluye el documento.

Marcha Verde: Danilo Medina demostró que es parte de estructura impunidad de OdebrechtEl colectivo Marcha Verde ofreció su posición sobre el discurso en una rueda de prensa frente al Palacio Nacional/Foto cortesía de Marcha Verde.

El colectivo Marcha Verde ofreció su posición sobre el discurso en una rueda de prensa frente al Palacio Nacional/Foto cortesía de Marcha Verde.
El presidente Danilo Medina demostró hoy en su discurso de rendición de cuentas que es parte de la estructura de impunidad y corrupción que oprime a la República Dominicana, al negarse a que fiscales independientes y las Naciones Unidas investiguen a los responsables de los sobornos, las sobrevaluaciones y los financiamientos ilegales del caso Odebrecht, como exigen los cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas que hasta el momento han firmado el Libro Verde del Fin de la Impunidad.
Así lo afirmó en rueda de prensa frente al Palacio Nacional el movimiento la Marcha Verde, tras asegurar que es imposible que un procurador que es miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del equipo político de la reelección de Medina, realice una investigación creíble que incluya como sospechosos al propio jefe del Estado, al presidente del partido, Leonel Fernández; al ex presidente de la República Hipólito Mejía, así como ministros, ex ministros y empresarios relacionados con los contratos.
“No aceptamos los mareos del Presidente ni chivos expiatorios. Sabemos que el control político que el PLD y Danilo Medina tienen sobre el Procurador y el sistema de Justicia impide que las acciones anunciadas por el mandatario toquen la raíz de las prácticas mafiosas realizadas por Odebrecht y parte de la delincuencia política organizada”, afirmó el colectivo.
Según la Marcha Verde, en su discurso de rendición de cuentas el presidente Medina obvió “deliberadamente” que, como principal promotor y beneficiario político del proyecto de Punta Catalina, su nombre debe figurar en la investigación penal que aclare si a las plantas a carbón se les aplicó el esquema de sobrevaluaciones utilizado por Odebrecht en la mayoría de sus proyectos.
“A Medina también se le olvidó decir que la comisión que investiga el caso Punta Catalina es un traje a la medida repleto de actores con burdos conflictos de intereses”, enfatizó.
Asesor Joao Santana. A juicio del movimiento, en el discurso el jefe del Estado cometió “la irresponsabilidad” de no responder a los cuestionamientos sobre su relación comercial con su ex asesor de campaña Joao Santana, condenado en Brasil por participar de un entramado de corrupción que incluye la asignación irregular de obras públicas a Odebrecht a cambio de financiamiento político y electoral.
Asimismo, rechazó los intentos del presidente Medina de legitimar lo que a su juicio es un ” acuerdo de impunidad” gestionado por el procurador Jean Alain Rodríguez con la multinacional Odebrecht, por considerar que es parte de una trama encubridora que evita la recuperación de todo el dinero robado al pueblo dominicano, la cancelación de los contratos ilegítimos y el encarcelamiento de políticos, empresarios y ejecutivos de la multinacional.
El colectivo aseguró que, ante el control que Medina y el PLD ejercen sobre la Justicia y el Ministerio Público, “la única garantía que tiene el pueblo dominicano de que el caso Odebrecht llegue hasta las últimas consecuencias es la movilización ciudadana permanente y en las calles”.
Agregó que el movimiento Marcha Verde llama a los cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas que han firmado y continúan firmando el Libro Verde en contra de la corrupción y la impunidad, y a todas las organizaciones del país, a expresar y ejercer en las calles con determinación y civismo el derecho a la justicia y a vivir en un país que no sea dirigido por “delincuentes políticos y empresariales”.
“Solo la ciudadanía movilizada desde ya en las calles podrá liberar a la patria fundada por Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios del régimen de corrupción e impunidad que se mantiene con el apoyo del presidente Danilo Medina, el Congreso, el Poder Judicial, y parte de la cúpula empresarial. El momento es ahora”, concluye el documento.
El colectivo rechazó los intentos de Medina de legitimar el " acuerdo de impunidad" gestionado por el Procurador/Foto: Marcha Verde.
El colectivo rechazó los intentos de Medina de legitimar el ” acuerdo de impunidad” gestionado por el Procurador/Foto: Marcha Verdehttp://hoy.com.do/marcha-verde-danilo-medina-demostro-que-es-parte-de-estructura-impunidad-de-odebrecht/

Consciente de que son tiburones podridos, Danilo dice no existen vacas sagradas en su gobierno

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https://youtu.be/GWn5htdfHy0
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sábado, 21 de enero de 2017

¡Despertad pueblo, reclamad! - EDDY OLIVARES

Derechos electorales 
Un espacio de divulgación de los derechos políticos de los ciudadanos y ciudadanas dominicanos. -

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¡Despertad pueblo, reclamad!


El pueblo no había dormido por tanto tiempo desde la caída de la última dictadura. Por este motivo, Leonel Fernández, convencido de la efectividad de la poderosa anestesia social empleada por sus gobiernos y los del presidente Danilo Medina, se aventuró a asegurar que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) durará, por lo menos, 40 años en el poder, los cuales, según él, celebrará en el 2044, conjuntamente con el bicentenario de la Independencia Nacional.
Sin embargo, todo parece indicar que, por fin, los profundos efectos anestésicos del marketing gubernamental, están empezando a desaparecer del cuerpo social dominicano.
La marcha contra la impunidad del próximo domingo podría ser el principio del fin de este largo sueño. La convocatoria ha encontrado el respaldo de una ciudadanía que debe liberarse del cautiverio del conservadurismo para poder edificar un verdadero Estado de Derecho. Esta es la razón por la que por primera vez en muchos años el movimiento social ha inquietado al gobierno.
En tal sentido, debe ser de mucha preocupación para el gobierno, que producto de la marcha, como una expresión de soberanía popular, queden estampadas, profundamente, en las calles, las huellas de las mujeres y los hombres que saldrán, el domingo, a exigir la aplicación de la ley en los casos de corrupción.
Más concretamente, al gobierno, consciente de que sobran los motivos, le preocupa que el éxito de la convocada protesta sea un incentivo para que en nuestro país la manifestación sea constante y, por lo tanto, se convierta en una forma cotidiana de participación ciudadana.
Conforme al criterio sustentado por Giacomo Sani en el Diccionario de Política de Bobbio, Matteucci y Pasquino, la protesta es una forma activa de participación política, con la cual, tal y como sostiene Roberto Gargarella, en su Carta abierta sobre la intolerancia, “necesitamos garantizar(nos) de forma permanente la posibilidad de objetar las acciones del gobierno, de mostrar sus flancos débiles, de exigir y reclamar que cambie su rumbo, que tome ciertas medidas, que deje de llevar adelante ciertas acciones”.
A los partidos de oposición, que hace muchos años abandonaron las calles, no les luce pretender retornar a ellas en este momento. La marcha contra la impunidad, aunque en su condición de ciudadanos debe contar con la participación de sus afiliados, no es su manifestación. Para ellos es muy costoso movilizar a sus militantes y simpatizantes, por lo que únicamente los convocan en las campañas electorales. En cambio, en un movimiento social que, como este, tiene como único líder al pueblo, cada manifestante aporta su valiosa presencia.
Convocar y promover las protestas nunca fue tan fácil y económico como en estos tiempos del internet y las redes sociales, ya que tal y como las ha calificado Howard Rheingold, “son multitudes inteligentes: gente que es capaz de actuar conjuntamente a pesar de que no se conocen entre sí”. Este es el motivo que da lugar a que los movimientos sociales del siglo XXI se caractericen por ser notablemente creativos y pacíficos.
Por ello, la movilización cívica del domingo debe constituirse en el banderazo de salida hacia la meta de la institucionalidad, cuya ausencia es la principal causante de la corrupción y la impunidad. 
http://www.7dias.com.do/opiniones/2017/01/20/i223750_despertad-pueblo-reclamad.html#.WINhRBvhDIU
Eddy Olivares Ortega es Licenciado en Derecho, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con especialidad en Derecho Penal y Derecho Constitucional. Miembro titular de la Junta Central Electoral desde 2006.