SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
lunes, 27 de abril de 2026
Párroco Luis María Ramón destaca liderazgo firme del presidente Abinader en tiempos de crisis y lo define como un estadista que defiende la soberanía, enfrenta desafíos sin titubeos y ejecuta una gestión con resultados concretos para la gente
Crecimiento económico de América Central y República Dominicana alcanzará el 3.9% en 2026, según la CEPAL

Las cifras difundidas este lunes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) revelan que América Central enfrenta una amplia disparidad económica dentro de la región. El informe señala que, al incluir a Cuba y Haití, el crecimiento proyectado apenas alcanza un 2,2 %, una cifra que expone la magnitud de la crisis que golpea a ambos países caribeños.
Al retirar a Cuba y Haití del análisis, el panorama cambia significativamente: la proyección de crecimiento para 2026 asciende al 3,9 %, superando levemente la estimación del 3,8 % para 2025. Este resultado evidencia que la situación particular de estos dos países incide de manera directa en el promedio regional, distorsionando las perspectivas globales.
De acuerdo con la CEPAL, la diferencia notable en los datos responde a los efectos persistentes de las crisis internas que atraviesan Cuba y Haití, cuyas economías registran retrocesos notables y limitan el avance conjunto de la región.
En términos concretos, la CEPAL atribuye el modesto crecimiento regional —si se consideran todos los países— a factores estructurales que afectan especialmente a Cuba y Haití, mientras que el resto de América Central mantiene una tendencia positiva, aunque con contrastes marcados entre sus principales economías.
Si los datos se desglosan por país, Costa Rica muestra una desaceleración, pasando de un crecimiento de 4.6% en 2025 a 3.9% en 2026.
En El Salvador, la proyección también disminuye, con una tasa de 3.3% para 2026 comparada con el 3.9% del año anterior. Guatemala registra una leve reducción, bajando de 4.3% a 4%. Honduras mantiene una previsión estable de 3.8% para ambos años.
Nicaragua desciende de 4.9% en 2025 a 4.5% en 2026, mientras que la economía panameña baja de 4.4% a 4%. República Dominicana destaca por un repunte, con un crecimiento proyectado de 4% en 2026 frente al 2.1% registrado en 2025.
Las cifras reflejan que, aunque la región en su conjunto mantiene un ritmo de expansión ligeramente mayor para 2026, la mayoría de los países presentan una tendencia de desaceleración, con la excepción de República Dominicana, que experimenta una recuperación relevante en su proyección para el próximo año.
América Latina y el Caribe: crecimiento limitado y desafíos persistentes para 2026
Según el informe, las economías de América Latina y el Caribe registrarían un crecimiento promedio de 2,2% en 2026, según la actualización de proyecciones de la CEPAL. Esta cifra representa una leve revisión a la baja respecto al 2,3% estimado en diciembre de 2025 y refleja un entorno externo más desafiante, marcado por mayores tensiones geopolíticas, condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias globales.
El menor dinamismo proyectado es generalizado: en 24 de los 33 países de la región se espera una desaceleración en 2026, mientras que solo siete muestran una aceleración. De confirmarse estas cifras, la región completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3%, evidenciando una baja capacidad estructural para crecer.
La revisión a la baja se explica principalmente por el deterioro del contexto internacional. Factores como el aumento de las tensiones geopolíticas, el conflicto bélico en Medio Oriente y la volatilidad de los mercados financieros y de materias primas han elevado la incertidumbre global. El precio promedio del petróleo en abril de 2026 se ubicó un 74% por encima del promedio de diciembre de 2025, generando nuevas presiones inflacionarias y encareciendo los costos de producción y transporte. A esto se suma el encarecimiento de los alimentos y la desaceleración del crecimiento en socios comerciales clave como la Zona Euro, China e India, junto a una menor expansión del comercio mundial, que crecería 2,7% en 2026 frente al 4,7% de 2025.

En este contexto, los principales bancos centrales han mantenido posturas cautelosas, sosteniendo condiciones financieras menos favorables de lo esperado. A nivel interno, la expansión regional se vería limitada por un menor dinamismo del consumo privado, mientras que la inversión, aunque muestra signos de recuperación, sigue siendo contenida en la mayoría de los países. Esta tendencia ya era visible desde el segundo semestre de 2025 y se prolonga en 2026, con una expansión moderada del empleo (1,1% en 2026 frente al 1,5% de 2025) y un aumento de la inflación regional, cuya mediana superaría el 3% en 2026, por encima del 2,4% del año anterior.
El desempeño seguirá siendo heterogéneo entre países y subregiones. Nueve países crecerían 4% o más, ocho registrarían expansiones entre 3% y menos de 4%, trece estarían por debajo de ese umbral y tres experimentarían contracciones. América del Sur crecería 2,4% en 2026, por debajo del 2,9% de 2025, y América Central reportaría un incremento de 2,2%, levemente inferior al 2,3% del año anterior, influido por las caídas previstas en Cuba y Haití. Si se excluyen ambos países, América Central promediaría un crecimiento de 3,9% en 2026, frente al 3,8% de 2025. En el Caribe anglófono y neerlandés, el crecimiento sería de 5,6% en 2026, impulsado por Guyana; sin este país, el promedio regional caería a 1,2%, frente al 2% de 2025.
📊🌎 Panorama económico regional hacia 2026
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) April 27, 2026
La CEPAL proyecta que América Central y República Dominicana crecerán en promedio 3.9% en 2026, ligeramente por encima de 2025. Aunque la mayoría de los países enfrentará una desaceleración, República Dominicana destaca con una… pic.twitter.com/YZhkPMjG3w
Del “promedio regional” a la realidad país por país: qué nos dice la CEPAL sobre el 3,9% en Centroamérica y la recuperación dominicana en 2026
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
Resumen | Las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para 2026 colocan a América Latina y el Caribe en un crecimiento promedio de 2,2%, revisado ligeramente a la baja desde el 2,3% estimado en diciembre de 2025, en un contexto externo más restrictivo por tensiones geopolíticas, condiciones financieras aún apretadas y presiones inflacionarias reemergentes. En este escenario, el dato de 3,9% para Centroamérica y República Dominicana (cuando se excluye el efecto contractivo de Cuba y Haití en el promedio) es una señal de resiliencia relativa, pero también una advertencia metodológica: la región convive con trayectorias muy heterogéneas. El caso dominicano sobresale por una recuperación proyectada a 4,0% en 2026 luego de un 2,1% en 2025, lo que obliga a preguntar si se trata de un “rebote” estadístico o de un cambio de régimen en los motores del crecimiento. Este artículo sostiene que el repunte dominicano puede ser sostenible si se consolida un paquete de políticas pro-productividad, inversión y resiliencia (energética, climática e institucional) que cierre brechas estructurales y reduzca vulnerabilidades externas. [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [revistaeyn.com], [cepal.org] [cepal.org], [Banco Cent...Dominicana] [cepal.org], [cepal.org]
Introducción: el número que suena bien… y lo que realmente significa
El titular “Centroamérica y República Dominicana crecerán 3,9% en 2026” puede interpretarse como un regreso al optimismo, pero su lectura correcta exige contexto y precisión. La CEPAL advierte que, en 24 de 33 países, el crecimiento sería menor en 2026 respecto de 2025, confirmando una fase de bajo dinamismo regional. Además, el promedio “Centroamérica” cambia drásticamente si se incluyen economías en contracción como Cuba y Haití, lo que reduce el crecimiento subregional a alrededor de 2,2%. Por tanto, el 3,9% es una medida útil solo si entendemos que describe el desempeño relativo del “núcleo” centroamericano más República Dominicana cuando se descuenta el lastre de dos crisis severas. [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [cepal.org], [news.un.org] [revistaeyn.com], [cepal.org]
Desde una perspectiva económica, los promedios regionales suelen fallar como guía de política pública porque mezclan estructuras productivas, regímenes monetarios y riesgos externos distintos. La CEPAL misma insiste en que el “diagnóstico de fondo” es una trampa de baja capacidad para crecer, asociada a inversión insuficiente, baja productividad y desigualdad. En este marco, la pregunta relevante no es si el número “sube” o “baja”, sino qué motores lo explican y qué vulnerabilidades lo ponen en riesgo. [cepal.org], [cepal.org] [cepal.org], [news.un.org]
1) El escenario externo: petróleo, comercio y tasas como “impuesto” al crecimiento
La CEPAL explica que la revisión a la baja del crecimiento regional para 2026 responde, en gran medida, al deterioro del entorno internacional: tensiones geopolíticas, mayor volatilidad de materias primas y condiciones financieras restrictivas. Un dato resume la magnitud del choque: el precio promedio del petróleo en las tres primeras semanas de abril de 2026 se ubicó 74% por encima del promedio de diciembre de 2025, encareciendo producción y transporte y reavivando presiones inflacionarias. Para economías importadoras netas de combustibles —como muchas de Centroamérica y el Caribe— este efecto actúa como un “impuesto externo” que erosiona ingreso real y márgenes empresariales. [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [cepal.org], [news.un.org] [cepal.org], [laprensagrafica.com]
A esto se suma la desaceleración del comercio mundial. La CEPAL cita proyecciones de la OMC: el comercio de bienes y servicios crecería 2,7% en 2026, tras 4,7% en 2025, reduciendo el impulso exportador y la demanda externa. Con bancos centrales globales más cautelosos, el costo del financiamiento no cae tan rápido como los agentes esperaban, moderando inversión y consumo durable. En suma: incluso con buenas políticas domésticas, la región enfrenta un viento externo menos favorable que en ciclos previos. [cepal.org], [news.un.org] [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [cepal.org], [América La...ismo y ...]
2) Por qué “Centroamérica 3,9%” no es una sola historia
Al desagregar, la CEPAL muestra una región con velocidades distintas: para 2026 se reportan cifras alrededor de 4,0% para Guatemala y Panamá, 3,9% para Costa Rica, 3,8% para Honduras y 4,5% para Nicaragua, mientras El Salvador se ubicaría en 3,3%. Es decir, la cifra 3,9% se obtiene por composición: algunos países desaceleran, otros sostienen ritmo, y uno —República Dominicana— resalta por recuperación. [hc.elmundo.sv], [revistaeyn.com] [revistaeyn.com], [cepal.org]
Aquí conviene recordar una regla económica básica: mismo crecimiento ≠ misma calidad de crecimiento. Un 4% puede venir de inversión productiva (mejora futura), o de consumo financiado por crédito caro (riesgo), o de rebote tras un año flojo (base estadística). La CEPAL advierte que, en la región, el freno principal proviene de un menor dinamismo del consumo privado, con inversión aún “moderada” pese a señales de recuperación. Por tanto, la tarea analítica es identificar si la expansión proyectada está respaldada por productividad y capital, o por factores transitorios. [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [cepal.org], [cepal.org]
3) República Dominicana: del 2,1% (2025) al 4,0% (2026). ¿Rebote o cambio de motor?
En la tabla oficial de proyecciones de la CEPAL, República Dominicana aparece con 2,1% en 2025 y 4,0% en 2026. Es un salto relevante, y coincide con los datos macro publicados por el Banco Central dominicano, que muestran el PIB anual 2025 con variación interanual de 2,1%. Desde el punto de vista de ciclos, esto puede interpretarse como un “retorno” hacia el potencial (históricamente más cercano a 4–5%) tras un año de menor dinamismo. [cepal.org] [Banco Cent...Dominicana] [Banco Cent...Dominicana], [elcaribe.com.do]
Pero el punto crítico es qué sostiene la recuperación. El Banco Central reporta, por ejemplo, que el IMAE mostró crecimiento interanual (y un acumulado trimestral positivo), lo que sugiere que el piso de actividad no se perdió y que existían capacidades para acelerar. También exhibe señales de estabilidad macro: reservas internacionales brutas en niveles elevados y un déficit de cuenta corriente más contenido en 2025 (según su panel de indicadores). Sin embargo, la misma realidad externa descrita por la CEPAL (petróleo más caro, comercio más lento y tasas altas por más tiempo) implica que crecer 4% no será automático: requerirá productividad, inversión y eficiencia energética como amortiguadores del shock. [Banco Cent...Dominicana] [cepal.org], [cepal.org]
4) Marco analítico (breve) para entender la recuperación: demanda agregada y oferta
Para evaluar si el 4% dominicano es sostenible, usemos dos lentes complementarios. Primero, demanda agregada: el PIB crece por consumo (C), inversión (I), gasto público (G) y exportaciones netas (X–M). En un entorno de petróleo caro, la factura importadora (M) sube y presiona el saldo externo, por lo que el crecimiento sano necesita compensarse con exportaciones, turismo, remesas y/o sustitución eficiente de importaciones energéticas. Segundo, oferta: el crecimiento de mediano plazo depende de capital humano, capital físico y productividad total de factores. La CEPAL ha insistido en que la región arrastra una trampa de bajo crecimiento precisamente por el rezago de productividad e inversión. [cepal.org], [Banco Cent...Dominicana] [cepal.org], [cepal.org]
Bajo este marco, un salto de 2,1% a 4,0% puede ocurrir por: (a) normalización del ciclo de inversión, (b) aceleración de sectores transables (turismo, zonas francas, servicios modernos), (c) mejoras logísticas y energéticas que reduzcan costos, o (d) un simple efecto “base” (el año previo fue bajo). El desafío de política pública es transformar (a) y (d) en (b) y (c); es decir, convertir el rebote en tendencia. [cepal.org], [Banco Cent...Dominicana] [cepal.org], [elcaribe.com.do]
5) Riesgos dominicanos en 2026: energía, financiamiento y productividad
El riesgo número uno sigue siendo la energía. Si el petróleo se mantiene elevado o volátil, los costos de transporte y generación térmica contaminan toda la estructura de precios (inflación) y reducen el ingreso real, limitando el consumo. En paralelo, con condiciones financieras globales aún restrictivas, el crédito se encarece y las decisiones de inversión privada se postergan, especialmente en sectores de retorno largo. Y en el plano estructural, la productividad (no el gasto) es el determinante decisivo: sin mejoras en eficiencia, innovación y capital humano, el 4% se vuelve difícil de sostener una vez se agote el impulso cíclico. [cepal.org], [news.un.org] [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [cepal.org], [cepal.org]
No menos importante es la heterogeneidad social: cuando el crecimiento no se traduce en empleos formales y salarios reales, pierde legitimidad y su sostenibilidad política se erosiona. La CEPAL ha advertido que el empleo regional crecería moderadamente y que la creación de trabajo formal es un talón de Aquiles histórico en la región. Por eso, un enfoque de “crecer por crecer” ya no basta; se necesita crecer mejor. [cepal.org], [hc.elmundo.sv] [cepal.org], [cepal.org]
6) Hoja de ruta: cómo convertir la proyección en desempeño (tres ejes)
Eje 1: resiliencia energética y competitividad de costos. Si el petróleo funciona como impuesto externo, la respuesta racional es reducir la intensidad energética del PIB: eficiencia, electrificación progresiva del transporte, gestión de demanda y expansión de fuentes que reduzcan exposición a combustibles importados. Este enfoque se justifica directamente por el diagnóstico de la CEPAL sobre el shock de petróleo y su transmisión a costos e inflación. [cepal.org], [news.un.org]
Eje 2: inversión productiva y financiamiento inteligente. Con tasas globales elevadas, cada punto de inversión debe rendir más. La CEPAL insiste en movilizar recursos e impulsar inversión y productividad como salida de la trampa de bajo crecimiento. Para República Dominicana, esto implica priorizar logística, infraestructura habilitante, digitalización de procesos y capital humano, elevando la productividad marginal del capital para que el financiamiento “caro” no ahogue el retorno. [cepal.org], [cepal.org] [cepal.org], [Banco Cent...Dominicana]
Eje 3: transformación productiva y sofisticación exportadora. Si el comercio mundial crece menos (2,7% vs. 4,7%), el país debe competir por nichos de mayor valor, integrarse mejor a cadenas regionales y consolidar ventajas en servicios, manufactura de zonas francas y turismo con mayor derrame local. La desaceleración del comercio y el contexto externo adverso están explícitos en el comunicado de la CEPAL. Sin diversificación y productividad, el 4% de 2026 podría quedarse en un buen año aislado. [cepal.org], [news.un.org] [cepal.org], [cepal.org]
Conclusión: el 4% como oportunidad, no como destino
La proyección de la CEPAL de un 4,0% para República Dominicana en 2026 es, a la vez, una señal y una prueba. Señal, porque el país destaca en una región que crecería 2,2% en promedio y donde la desaceleración es generalizada; prueba, porque el entorno externo es más duro: petróleo caro, comercio más lento y financiamiento menos benigno. En este contexto, el “repunte” dominicano solo se consolidará si se apoya en productividad, inversión de calidad y resiliencia energética, y no únicamente en el rebote de un año flojo. [cepal.org], [cepal.org] [cepal.org], [Banco Cent...Dominicana]
La buena noticia es que el país tiene margen para transformar proyecciones en resultados, siempre que trate el 4% como una ventana de oportunidad para acelerar reformas y elevar capacidades. La mala noticia es que, si se desperdicia esa ventana, la región —y República Dominicana con ella— corre el riesgo de permanecer en la misma trampa de bajo crecimiento que la CEPAL viene documentando. [cepal.org], [cepal.org]
Referencias (estilo APA 7.ª)
Banco Central de la República Dominicana. (2026). Indicadores macroeconómicos y estadísticas (portal institucional). http://bancentral.gov.do/ [Banco Cent...Dominicana]
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2026, 27 de abril). América Latina y el Caribe crecerá 2,2% en 2026, en un contexto internacional caracterizado por conflictos geopolíticos (Comunicado de prensa). https://www.cepal.org/es/comunicados/america-latina-caribe-crecera-22-2026-un-contexto-internacional-caracterizado-conflictos [cepal.org]
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2026). América Latina y el Caribe: crecimiento del PIB real 2024 y proyecciones para 2025 y 2026 (en porcentajes) [Tabla en PDF]. https://www.cepal.org/sites/default/files/pr/files/bp-tabla_proyeccionespib_2025-2026.pdf [cepal.org]
CEPAL. (2024). Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2024: trampa de bajo crecimiento, cambio climático y dinámica del empleo. https://www.cepal.org/es/publicaciones/80595-estudio-economico-america-latina-caribe-2024-trampa-crecimiento-cambio-climatico [cepal.org]
El Mundo. (2026, 27 de abril). CEPAL reduce a 3,3% la proyección de crecimiento para El Salvador en 2026 / Cobertura de actualización regional. https://hc.elmundo.sv/economia/cepal-reduce-a-3-3-la-proyeccion-de-crecimiento-para-el-salvador-en-2026 [hc.elmundo.sv]
Revista E&N. (2026, 27 de abril). CEPAL mejora a 3,9% la proyección de crecimiento de Centroamérica en 2026 (Inteligencia E&N). https://www.revistaeyn.com/inteligencia-eyn/cepal-mejora-a-39-la-proyeccion-de-crecimiento-de-centroamerica-en-2026-PF30356548 [revistaeyn.com]
Noticias ONU. (2026, 27 de abril). América Latina y el Caribe se acostumbran a no crecer mucho económicamente. https://news.un.org/es/story/2026/04/1541379 [news.un.org]
Luis Orlando Díaz Vólquez
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Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.
Palabras clave: crecimiento económico, CEPAL, República Dominicana, Centroamérica, productividad, inversión, energía, condiciones financieras.
Minería crece 7.7 % en el primer trimestre de 2026
Minería crece 7.7 % en el primer trimestre de 2026
El titular de Energía y Minas indicó que el sector energético creció 3.4 % en el período enero-marzo.

Santo Domingo.- El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, informó que la actividad minera registró un crecimiento de 7.7 % durante el primer trimestre de 2026, posicionándose como el sector de mayor dinamismo dentro de la economía dominicana en ese período.
El funcionario explicó que este desempeño se produce en un contexto en el que la economía nacional alcanzó un crecimiento acumulado de 4.1 %, según cifras preliminares del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de la República Dominicana, lo que evidencia la contribución decisiva del sector minero al dinamismo económico.
Santos subrayó que este crecimiento estuvo impulsado por mayores volúmenes de extracción de oro, plata y materiales de construcción, consolidando a la minería como uno de los pilares exportadores del país. Recordó que en 2025 las exportaciones mineras superaron los USD 2,500 millones, con el oro como principal producto, mientras que los aportes fiscales del sector alcanzaron aproximadamente RD 45,000 millones, fortaleciendo las finanzas públicas.
Asimismo, destacó que la minería mantiene niveles salariales competitivos, genera encadenamientos productivos relevantes y posee un carácter contracíclico que le permite sostener su aporte incluso en contextos internacionales complejos, aportando estabilidad a la economía nacional.
El ministro reiteró que en 2025 el sector representó cerca del 2 % del producto interno bruto (PIB) y alrededor del 7 % del producto bruto industrial, además de consolidarse como uno de los principales receptores de inversión extranjera directa, con USD 420.6 millones al segundo trimestre, reflejo de la confianza de los inversionistas en el potencial minero del país.
En materia energética, Santos precisó que el sector creció 3.4 % en el período enero-marzo de 2026, en línea con la expansión de la demanda. Este desempeño se sustenta en el proceso de transformación estructural del sistema eléctrico, que ha permitido incrementar la capacidad instalada y diversificar la matriz energética.
En ese sentido, destacó que entre 2020 y 2025 la capacidad de generación pasó de 4,921 MW a más de 7,100 MW, con una participación creciente de energías renovables, que representaron más del 50 % de la nueva capacidad incorporada en los últimos años.
El ministro resaltó, además, el desarrollo de proyectos estratégicos como el complejo energético de Manzanillo Power Land, llamado a convertirse en uno de los principales nodos de generación a gas natural del país, junto con la incorporación de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS), que fortalecerán la estabilidad y resiliencia del sistema eléctrico nacional.
Santos reafirmó que, tanto la minería como la energía continúan consolidándose como ejes clave del crecimiento económico, la atracción de inversiones y la seguridad energética de la República Dominicana.
https://presidencia.gob.do/noticias/mineria-crece-77-en-el-primer-trimestre-de-2026
Industrialización, desarrollo territorial y reforma fiscal: una agenda de Estado para la República Dominicana
Palabras clave
industrialización; nearshoring; desarrollo territorial; frontera; MIPYMES; reforma fiscal; ITBIS; gasto tributario; capital humano; fuga de cerebros; Meta RD 2036; República Dominicana. 1,2,4,5,7
Introducción
La República Dominicana ha demostrado, durante décadas, una capacidad sostenida para crecer y atraer inversión, particularmente a través de sectores que fueron impulsados por decisiones de política pública: el turismo y las zonas francas. No obstante, la persistencia de informalidad, desigualdad territorial, baja productividad relativa en amplias capas del tejido productivo y déficits en servicios públicos sugiere que el país debe dar un salto cualitativo: pasar del crecimiento al desarrollo integral. Ese salto exige integrar competitividad, cohesión social y sostenibilidad fiscal dentro de una estrategia nacional con continuidad.
El entorno internacional actual abre oportunidades y también eleva exigencias. La relocalización de cadenas de suministro (nearshoring) y la búsqueda de resiliencia logística de las empresas globales han creado ventanas para captar manufactura y servicios de mayor valor agregado. Sin embargo, la competencia por esas inversiones no se define solo por ventajas fiscales. Se define por energía confiable y costo-efectiva, logística y tiempos de despacho, calidad regulatoria, seguridad jurídica, disponibilidad de talento técnico y profesional, y un Estado capaz de coordinar acciones y ofrecer estabilidad. 1
En este contexto, el debate sobre incentivos fiscales selectivos para el desarrollo industrial —planteado con fuerza desde el liderazgo empresarial— debe reformularse: la cuestión no es si existen incentivos, sino si los incentivos producen desarrollo. Es decir, si logran elevar productividad, empleo formal, salarios, encadenamientos locales y oportunidades territoriales, sin comprometer la sostenibilidad fiscal.
Este paper sostiene que el país dispone de marcos legales y capacidades institucionales relevantes, pero fragmentadas. Para convertir la oportunidad en resultados, se requiere una política de Estado que articule: (a) una agenda industrial moderna enfocada en nearshoring y valor agregado; (b) una estrategia de desarrollo territorial que active la frontera y otras provincias rezagadas; (c) un sistema robusto de apoyo a MIPYMES y encadenamientos; (d) una reforma fiscal viable y legitimada socialmente; y (e) un pacto por el capital humano que frene la fuga de cerebros y conecte educación y salud con productividad. 1,2
La tesis central es que industrializar hoy significa crear capacidades nacionales y territoriales. Significa construir una “casa productiva” que eleve la calidad del empleo, amplíe la base tributaria por vía de formalización y productividad, y retenga el talento que el país forma. En la medida en que esa casa se distribuya territorialmente, se fortalecerá la cohesión nacional y se reducirá la migración impulsada por la falta de oportunidades.
1. Marco conceptual: crecimiento, productividad y desarrollo integral
El crecimiento económico es condición necesaria, pero no suficiente, para el desarrollo. El desarrollo integral implica movilidad social, reducción de pobreza multidimensional, acceso equitativo a servicios y oportunidades, y cohesión territorial. Para una economía abierta, el desarrollo sostenible se sostiene sobre productividad: producir más valor por unidad de trabajo y capital, con empleos formales y salarios compatibles con la calificación.
La industrialización contemporánea es, sobre todo, integración a cadenas de valor. Esto implica estándares de calidad, certificaciones, trazabilidad, logística y cumplimiento regulatorio. En ese marco, los incentivos fiscales pueden actuar como catalizadores iniciales, pero no sustituyen la competitividad sistémica. En consecuencia, el diseño de incentivos debe estar condicionado a resultados verificables (por ejemplo: exportaciones incrementales, empleos formales, inversión ejecutada, transferencia tecnológica y compras a proveedores locales). Cuando los incentivos operan sin medición ni caducidad, tienden a convertirse en gasto tributario permanente y, por tanto, en un factor de vulnerabilidad fiscal. 7
El enfoque de desarrollo integral introduce la dimensión territorial: no basta con que una inversión llegue al país; importa dónde llega, qué empleo crea, qué proveedores integra y qué capacidades deja instaladas. Un Estado moderno mide no solo el monto invertido, sino el impacto en productividad regional, formalización, salarios, bienestar y resiliencia.
En términos de política pública, esta perspectiva implica pasar de una lógica de “atracción” a una lógica de “transformación”. Atraer inversión puede ser un punto de partida; transformar capacidades es el objetivo. Y transformar capacidades exige gobernanza: coordinación interinstitucional, planificación y evaluación periódica. Sin estos elementos, el país corre el riesgo de sostener un modelo dual: sectores modernos integrados a mercados globales conviviendo con un amplio universo informal de baja productividad.
2. Meta RD 2036: horizonte de Estado y metas intermedias verificables
Meta RD 2036 plantea una visión-país: alcanzar el desarrollo pleno en un horizonte de mediano plazo, con transformaciones orientadas a productividad, capital humano e institucionalidad. El valor de una estrategia como Meta RD 2036 reside en su capacidad de convertirse en política de Estado, con continuidad y mecanismos de seguimiento. 4
Para que el horizonte 2036 sea operativo, el país necesita metas intermedias y medibles. Las metas 2024–2028 —que en la práctica constituyen una “Meta RD 2026” como punto de control temporal— deben traducirse en indicadores de desempeño: formalidad laboral, años efectivos de aprendizaje, reducción de pobreza rural, mayor efectividad gubernamental y mejoras en servicios públicos. En términos de política industrial, esto exige que los programas y regímenes de incentivos estén explícitamente vinculados a esos indicadores. Así, la industrialización deja de ser un discurso sectorial para convertirse en una herramienta para alcanzar metas nacionales de bienestar.
Una implicación crucial es que Meta RD 2036 demanda coherencia presupuestaria: si el país prioriza capital humano y productividad, el presupuesto debe reflejar esa prioridad en educación técnica, salud preventiva, infraestructura logística, digitalización estatal y transición energética. Del mismo modo, la evaluación de desempeño institucional debe incorporar el impacto territorial: qué tan rápido y con qué calidad se ejecutan proyectos en provincias rezagadas. 4,9
En este paper se defiende que Meta RD 2036 debe servir como “marco de coherencia”: todo incentivo, plan sectorial y asignación presupuestaria relevante debería responder a su lógica y ser evaluado bajo sus métricas. La continuidad de Estado no es un concepto abstracto: es un conjunto de mecanismos para sostener metas, medir avances y corregir desvíos. 4
3. Nearshoring y la metáfora de la “casa productiva”: de la puerta al ecosistema
La República Dominicana cuenta con una plataforma reconocida de inserción internacional: el régimen de zonas francas ha funcionado como puerta de entrada a mercados globales, generando empleo formal y exportaciones. Sin embargo, el reto estructural es pasar de una economía de “puertas” a una economía de “casa”: un ecosistema productivo local robusto.
El nearshoring puede acelerar esa construcción, pero solo si el país adopta una estrategia selectiva. No toda inversión tiene el mismo impacto. La estrategia debe priorizar sectores con potencial de aprendizaje tecnológico, escalamiento de salarios y encadenamientos MIPYME. 1
4. Desarrollo territorial y frontera: la Ley 12-21 como instrumento subutilizado
La Ley No. 12-21 creó la Zona Especial de Desarrollo Integral Fronterizo con un propósito explícito de cohesión territorial: atraer inversión, generar empleo y combatir rezagos históricos en provincias como Pedernales e Independencia, entre otras. 3
El desafío, por tanto, es diseñar una “política de acompañamiento fronterizo” que convierta el régimen en una propuesta competitiva integral. 3
5. MIPYMES y Ley 488-08: el músculo del desarrollo local y los encadenamientos
La Ley No. 488-08 establece el marco regulatorio para promover el desarrollo y competitividad de las MIPYMES, reconociendo su peso en el empleo y en la estabilidad social. 2
Una industrialización que no integra MIPYMES tiende a ser enclave; un ecosistema con MIPYMES proveedoras multiplica empleo y valor agregado. 2
6. Institucionalidad y coordinación: MICM, Banco Central y Hacienda como triángulo de gobernanza
La industrialización moderna no es competencia de una sola institución. Requiere coordinación interinstitucional con roles definidos.
El Ministerio de Hacienda debe garantizar sostenibilidad fiscal, transparencia del gasto tributario y diseño de incentivos con retorno social verificable. 7
7. Reforma fiscal: brecha del ITBIS, sostenibilidad fiscal y lecciones del fracaso político
En diciembre de 2025, el sector empresarial organizado advirtió que el Estado solo recauda alrededor del 34% de lo que debería captarse por ITBIS. 5
La reforma fiscal fallida no carecía de fundamentos técnicos ni de objetivos; fracasó políticamente. Una reforma viable debe construirse con diálogo social genuino, gradualidad y compensaciones creíbles. 10
8. Capital humano y fuga de cerebros: salarios bajos, subempleo y pérdida de retorno social
La República Dominicana enfrenta una fuga de cerebros asociada a salarios bajos y a la subutilización del talento: muchos profesionales altamente calificados no encuentran empleo acorde o terminan subempleados.
Retener talento requiere un mercado laboral sofisticado y políticas que creen plazas y ecosistemas de innovación aplicada.
9. Educación y salud como infraestructura de competitividad y cohesión
La calidad de la educación y la salud no son solo derechos sociales, sino factores de competitividad.
Un sistema educativo alineado con Meta RD 2036 debe priorizar aprendizaje efectivo, competencias técnicas y sostenibilidad de políticas educativas basadas en evidencia. 4,9
10. Propuesta de hoja de ruta: instrumentos, métricas y continuidad
Se propone una hoja de ruta con cinco pilares: incentivos con desempeño, activación de la frontera, encadenamientos MIPYME, pacto por el talento y reforma fiscal viable.
La implementación requiere gobernanza: un comité interinstitucional permanente (MICM–Hacienda–BCRD) con tablero de indicadores y reporte semestral.
Conclusiones
Industrializar en 2026 significa construir una “casa productiva” dominicana: activar la frontera, integrar MIPYMES, modernizar incentivos con desempeño, sostener una reforma fiscal legítima y retener talento. 2
Meta RD 2036 ofrece el horizonte; la tarea es traducirlo en continuidad de Estado con políticas coherentes, métricas verificables y rendición de cuentas. 4
Referencias
1. Banco Interamericano de Desarrollo. Nearshoring agregaría US$78.000 millones en exportaciones de América Latina y el Caribe [Internet]. s. f. Disponible en: https://www.iadb.org/es/noticias/nearshoring-agregaria-us78000-millones-en-exportaciones-de-america-latina-y-caribe
2. Congreso Nacional de la República Dominicana. Ley No. 488-08 que establece un régimen regulatorio para el desarrollo y competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) [Internet]. 2008. Disponible en: http://www.senado.gov.do/masterlex/MLX/docs/1C/2/11/18/2572.htm
3. Congreso Nacional de la República Dominicana. Ley No. 12-21 que crea la Zona Especial de Desarrollo Integral Fronterizo y un régimen de incentivos [Internet]. 2021. Disponible en: https://dgii.gov.do/legislacion/leyesTributarias/Documents/Leyes%20de%20Incentivos%20y%20Fomentos/12-21.pdf
4. Consejo Nacional de Competitividad. Meta RD 2036: Presentación y objetivos transformadores priorizados en el plan de gobierno 2024–2028 [Internet]. 2024. Disponible en: https://cnc.gob.do/wp-content/uploads/2024/12/META-RD-2036-Almuerzo-Presidente-CNC-20-12-24.pdf
5. El Nacional. Reforma fiscal es necesaria: solo se recauda 34% del ITBIS, alerta el Conep [Internet]. 2025 dic 3. Disponible en: https://elnacional.com.do/conep-dice-rd-solo-recauda-34-itebis/
6. Listín Diario. Ligia Bonetti plantea incentivos fiscales en el desarrollo del sector industrial [Internet]. 2026 abr 23. Disponible en: https://listindiario.com/economia/20260423/ligia-bonetti-plantea-incentivos-fiscales-desarrollo-sector-industrial_902873.html
7. Ministerio de Hacienda de la República Dominicana. Gasto tributario en República Dominicana: Estimación para el PGE 2025–2026 [Internet]. 2025. Disponible en: https://www.hacienda.gob.do/wp-content/uploads/2025/11/Informe-de-Estimacion-del-Gasto-Tributario-2026.pdf
8. Presidencia de la República Dominicana. Gobierno coordina estrategias para fortalecer el sistema sanitario y mejorar la expectativa de vida [Internet]. 2025 ene 10. Disponible en: https://presidencia.gob.do/noticias/gobierno-coordina-estrategias-para-fortalecer-el-sistema-sanitario-y-mejorar-la
9. Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC). Hacia una educación de calidad: Análisis y propuestas para el sistema educativo dominicano (Síntesis) [Internet]. 2024. Disponible en: https://idec.edu.do/uploads/publicaciones/hacia-una-educacion-de-calidad-sintesisweb.pdf
10. Diario Libre. Pacto fiscal: El país debe fomentar el diálogo para ajustes fiscales [Internet]. 2024 oct 22. Disponible en: https://www.diariolibre.com/economia/macroeconomia/2024/10/22/reforma-fiscal-rd-debe-fomentar-el-dialogo-para-ajustes-fiscales/2887205
11. Diario Libre. Becarios del Mescyt: la inversión millonaria que el país no sabe cobrar [Internet]. 2026 abr 16. Disponible en: https://www.diariolibre.com/opinion/agora/2026/04/16/becarios-del-mescyt-la-inversion-millonaria-que-rd-no-sabe-cobrar/3504989
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