lunes, 1 de junio de 2026

Mythos y la fragilidad digital | Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Mythos y la fragilidad digital |
Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor  

La irrupción de Claude Mythos Preview de Anthropic no es tanto un salto hacia el futuro como un espejo que desnuda la precariedad de nuestro presente digital.  

La historia de la ciberseguridad ha estado marcada por una tensión constante entre quienes construyen muros y quienes buscan derribarlos. La llegada de Mythos, un modelo de inteligencia artificial capaz de detectar y explotar vulnerabilidades con una eficacia inédita, ha encendido alarmas globales. No porque represente una amenaza autónoma que vaya a desatar el caos por sí misma, sino porque revela lo endeble de las estructuras que sostienen nuestra vida digital. Mythos no inventa la fragilidad: la expone.  

El pánico mediático que lo rodea recuerda a los viejos mitos de la modernidad: el miedo a la máquina que se emancipa, al monstruo que escapa del laboratorio. Sin embargo, lo que realmente debería preocuparnos no es la capacidad de la IA para hackear sistemas, sino la negligencia con que hemos construido esos sistemas. Empresas, gobiernos y usuarios han normalizado la vulnerabilidad como si fuera un costo inevitable del progreso tecnológico. Mythos, en ese sentido, es menos un verdugo que un espejo incómodo.  

La reacción de Anthropic al restringir el acceso bajo el llamado Proyecto Glasswing es comprensible, pero insuficiente. La defensa no puede depender de la exclusividad corporativa ni de la concentración de poder en manos de gigantes tecnológicos. La verdadera respuesta está en repensar la arquitectura digital desde sus cimientos: software concebido con seguridad intrínseca, protocolos que anticipen el ataque antes de que ocurra, y una cultura que entienda la protección no como un lujo, sino como un derecho.  

La paradoja es clara: la misma inteligencia artificial que amenaza con multiplicar los ataques puede ser la herramienta más poderosa para prevenirlos. El dilema no está en la tecnología, sino en el uso que decidamos darle. Mythos nos recuerda que la batalla por la ciberseguridad no se libra en el futuro, sino en el presente. Y que la fragilidad digital que hoy toleramos será mañana la grieta por donde se filtren las tormentas.  

El mito no es la máquina. El mito somos nosotros, creyendo que podemos seguir construyendo un mundo interconectado sobre cimientos tan frágiles sin que la realidad nos pase factura.

Más allá de rankings: las universidades en América Latina

  1. EDUCACIÓN AMÉRICA LATINA
Más allá de rankings: las universidades en América Latina

En medio de la diversidad de la región, las universidades presentan avances en calidad y acceso, pero persisten problemas de financiamiento y equidad. El futuro de la educación superior se juega no solo en el aula.

https://p.dw.com/p/5EfpA
Mural en un edificio.
México, Brasil, Colombia y Argentina concentran un número elevado de universidades en América Latina. En la imagen, mural de uno de los edificios de la Universidad Nacional Autónoma de México.Imagen: Ian Murray/imageBROKER/picture alliance
PUBLICIDAD

Mientras en Argentina se intensifican las protestas de estudiantes y profesores contra la política de recorte presupuestario del Gobierno de Javier Milei, en Chile los anuncios de austeridad del mandatario José Antonio Kast también hacen salir a la calle a los universitarios, que ven amenazados los avances en acceso y financiamiento. En ambos países, las críticas apuntan también al impacto en la excelencia y el prestigio de las instituciones.

¿Cómo es la calidad y hacia dónde van las universidades de América Latina y el Caribe? El Informe mundial sobre tendencias de la educación superior 2026 , del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) entrega interesantes datos. "El acceso en América Latina ha estado creciendo en los últimos años. En muchos países vemos una mayor participación en la educación superior", destaca a DW el Dr. Borhene Chakroun, director de IESALC.

La tasa bruta de matriculación para la educación superior en la región subió de 40 a 53 por ciento entre 2013 y 2023. Se sitúa por sobre el promedio mundial de 43 por ciento, pero muy por debajo de Europa y Estados Unidos, donde es cercana al 80 por ciento. Pero, a pesar del alza en la matrícula, la tasa de graduación latinoamericana es apenas del 24 por ciento. Otra característica regional es que aquí se da el mayor porcentaje de participación de universidades privadas, con un 49 por ciento.

¿Qué dicen las clasificaciones?

En un intento de medir la calidad, los rankings se han vuelto populares. Según las metodologías y criterios de cada uno -prestigio, mayor formación de sus docentes, distinciones, investigación o publicaciones, entre otras-, varía mucho la presencia y el lugar de las universidades latinoamericanas en el listado.

En el último Ranking QS Mundial, elaborado por la consultora británica Quacquarelli Symonds, la Universidad de Buenos Aires (UBA) es la latinoamericana mejor ubicada, en el puesto 84. En las clasificaciones regionales que elabora esta consultora, con parámetros más específicos, algunos puestos difieren. En el Ranking QS de América Latina figura en primer lugar la Universidad Católica de Chile.

Edificio de la universidad de Chile. Autos pasando por delante.
En América Latina, la tasa de matriculación en educación superior se sitúa sobre el promedio mundial, pero está muy por debajo de Europa y Estados Unidos. En la imagen, edificio de la Universidad de Chile.Imagen: Dorival Moreira Lucindo/imageBROKER/picture alliance

Marco Wandercil, Dr. en Educación por la Pontificia Universidad Católica de Campinas, observa algunas tendencias generales en los rankings internacionales. "Primero, pocas universidades latinoamericanas logran alta visibilidad internacional. Segundo, las universidades públicas tienen un protagonismo importante, especialmente en países como Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia. Tercero, las instituciones que mejor aparecen suelen ser universidades históricas, consolidadas, intensivas en investigación y con fuerte reputación académica", dice a DW.

"El ranking no es una herramienta perfecta cuando se mide la calidad de la educación superior", advierte, por su parte, Borhene Chakroun. Este instrumento no logra evaluar adecuadamente el desempeño de las instituciones de la educación superior, en cuanto no aborda aspectos como, por ejemplo, el compromiso con la comunidad.

Más allá de los rankings

Los rankings son instrumentos útiles, pero deben ser interpretados con cautela, considera Wandercil. "Nos ofrecen una fotografía parcial, no una radiografía completa de la calidad de las universidades latinoamericanas", señala el profesor investigador del Programa de Posgrado en Educación de la Universidad Municipal de São Caetano do Sul (USCS).

Muchas veces sus criterios favorecen el modelo de universidades del Norte global, que tienen grandes presupuestos, alta producción en inglés, fuerte internacionalización o vínculos con premios internacionales como el Nobel, entre otras características. No siempre recogen la labor y particularidades de las universidades latinoamericanas, que atienden problemas y desafíos locales, sostienen hospitales universitarios, tienen impacto social y contribuyen a las políticas públicas. Todo esto con menor financiamiento, infraestructura e inversión en ciencia y tecnología.

Con todo, las clasificaciones muestran que la región tiene "universidades relevantes, con tradición académica, producción científica importante y reconocimiento regional e internacional", afirma Wandercil. Algunas de ellas tienen más de cien años de historia, con reconocimiento internacional y fuerte capacidad científica.

"Más allá de los rankings, yo calificaría las universidades latinoamericanas como instituciones profundamente relevantes para el desarrollo social, científico, cultural y democrático de la región", subraya Wandercil. "Son mejores de lo que muchas veces los rankings consiguen mostrar. Pero también es cierto que necesitan fortalecer investigación, internacionalización, gobernanza, financiamiento estable, innovación y mecanismos internos de evaluación y mejora continua", agrega.

Hacia una mejor educación superior

América Latina es una región sumamente heterogénea en cuanto a tamaño del sistema universitario, composición pública y privada, inversión estatal, regulación o investigación. "México, Brasil, Colombia y Argentina concentran un número elevado de universidades. En el conjunto de América Latina predominan las universidades privadas, pero en países como Brasil, Cuba, Ecuador, Perú y Venezuela hay una presencia pública muy significativa", describe Wandercil.

El experto observa que Brasil destaca por un sistema de posgrado muy consolidado y una importante producción científica. México y Argentina tienen universidades históricas con gran reputación académica. Chile presenta instituciones con alto nivel de internacionalización y fuerte presencia en rankings, mientras que Colombia ha avanzado en acreditación, investigación y diferenciación institucional.

"Hay mejoras importantes en calidad, equidad y acceso. Pero son mejoras incompletas y desiguales", alerta el académico de USCS. Más investigación, programas de posgrado y publicaciones científicas, consolidación de sistemas de evaluación y acreditación, ingreso de sectores sociales antes excluidos, pero persisten problemas de financiamiento, precarización del trabajo docente, desigualdad entre instituciones y baja inversión en ciencia y tecnología. Los avances tampoco son parejos en una región marcada por profundas desigualdades.

"Un punto importante es que ha aumentado la movilidad regional entre estudiantes de un país a otro. Argentina es el que está atrayendo mayor número de estudiantes, pero también figuran otros países, como Chile, Perú y Colombia", indica Chakroun.

Costos ocultos

Los retos son múltiples, plantea Wandercil: inclusión, acceso, permanencia, extensión y formación con compromiso territorial. En su opinión, el gran desafío para América Latina es "construir calidad con equidad en un contexto de desigualdad estructural y financiamiento insuficiente".

Asimismo, Chakroun repara en "el desajuste entre la preparación que entrega la educación superior a los estudiantes y las necesidades de las economías y las sociedades de la región" y plantea la necesidad de que las universidades se hagan cargo del conocimiento indígena y den mayores oportunidades a los estudiantes de estos grupos.

En cuanto a los apoyos financieros, a pesar de las mayores posibilidades de créditos y becas, persisten dificultades que obstaculizan el acceso y la permanencia, advierte el director de IESALC. No es solo la matrícula, "también hay costos ocultos, como el de transporte, vida diaria, material educativo y otros, para los estudiantes y sus familias". El impacto es mayor para quienes provienen de sectores socioeconómicos menos favorecidos, al tiempo que los sistemas de becas y ayudas benefician a los más exitosos. "La equidad debiera ser también ofrecerle acceso no solo en base al talento o el mérito, que es una cuestión relativa si la persona tiene un trasfondo de bajo nivel socioeconómico", subraya Chakroun. 

 Más allá de rankings: las universidades en América Latina https://p.dw.com/p/5EfpA?at_medium=SocialMedia&at_campaign=Twitter&at_share_source=SharingButton&at_origin=Web 

República Dominicana y la hora de la inteligencia artificial productiva | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

República Dominicana y la hora de la inteligencia artificial productiva

La elección del país como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes no debe leerse como un simple anuncio institucional, sino como una señal estratégica de hacia dónde debe moverse la competitividad dominicana. Cuando la innovación deja de ser discurso y empieza a entrar en la operación diaria de las pequeñas empresas, lo que está en juego no es solo modernización tecnológica, sino productividad, supervivencia empr
esarial y capacidad de inserción en la economía digital.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La decisión de seleccionar a la República Dominicana como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes tiene un significado que trasciende el simbolismo. El MICM y The Trust for the Americas anunciaron un programa de asesoría en IA que capacitará a 50 pymes dominicanas durante siete meses, en modalidad virtual y con alcance nacional, apoyado por los Centros MiPymes y el Banco BHD. Esa elección respondió, según la información oficial, al liderazgo del país en políticas de desarrollo empresarial, a la fortaleza de su ecosistema pyme y a la voluntad de modernizar el sector productivo. 

Lo verdaderamente importante del anuncio es que reconoce una verdad que ya no admite evasivas: en el mundo de hoy, la inteligencia artificial no es un lujo reservado a grandes corporaciones, sino una herramienta que empieza a definir la capacidad de competir de las pequeñas y medianas empresas. El propio ministro Eduardo Sanz Lovatón advirtió que la adopción de IA ya no debe verse únicamente como una ventaja competitiva, sino como una condición de supervivencia para un sector que representa una parte mayoritaria del empleo formal dominicano. En otras palabras, lo que antes era innovación aspiracional hoy comienza a convertirse en requisito mínimo para operar con eficiencia en mercados cada vez más digitales y exigentes.

Ese enfoque resulta particularmente acertado porque muchas empresas de menor escala ya usan herramientas digitales, pero todavía carecen de la capacidad para integrarlas con sentido estratégico en sus operaciones diarias. La información publicada por el MICM subraya que numerosas pymes de la región utilizan soluciones basadas en IA sin saber cómo aplicarlas eficazmente en áreas como productividad, organización, ventas o toma de decisiones, lo que incrementa su riesgo de rezago competitivo. El valor del piloto, por tanto, no está solo en enseñar tecnología, sino en traducirla a necesidades empresariales concretas, de modo que cada empresa adopte herramientas ajustadas a su realidad y no a una moda pasajera. 

La noticia también revela que este programa no aparece en el vacío, sino sobre una base institucional que el país ya venía construyendo. El MICM ha desarrollado iniciativas previas de transformación digital, como la segunda edición del Programa Ejecutivo en Transformación Digital MICM-EOI y otras capacitaciones vinculadas a Industria 4.0, con contenidos sobre herramientas de inteligencia artificial generativa, liderazgo digital, análisis de datos y adaptación organizacional. Eso significa que el piloto con The Trust for the Americas no es una improvisación aislada, sino una prolongación de una política pública que ha venido entendiendo la digitalización como parte central del desarrollo empresarial dominicano. 

Del lado del socio internacional, también hay razones para valorar la seriedad del proyecto. The Trust for the Americas es una organización sin fines de lucro afiliada a la OEA, fundada para promover proyectos de desarrollo social y económico en América Latina y el Caribe mediante alianzas entre sector público, privado y sociedad civil. Su trayectoria incluye redes de centros de tecnología, programas de inclusión digital y cursos aplicados a emprendimiento e inteligencia artificial, como IAprende y Emprende, orientado justamente a fortalecer negocios con herramientas de IA y criterios prácticos de uso.

Por eso, una de las virtudes más relevantes de esta iniciativa es su carácter multiactor. El programa fue posible a partir de un puente institucional facilitado por la Misión Permanente de la República Dominicana ante la OEA, mientras el MICM coordinará la selección de sectores, los Centros MiPymes apoyarán la demostración y capacitación con las empresas y el Banco BHD contribuirá con experiencia en desarrollo empresarial no financiero e identificación de beneficiarios. Esta arquitectura de colaboración importa porque la transformación digital de las pymes no puede depender solo de un ministerio o de una entidad financiera: requiere ecosistema, acompañamiento, formación, financiamiento y continuidad institucional.

Ahora bien, el verdadero examen no será el anuncio, sino el resultado. Linda Eddleman, CEO de The Trust for the Americas, planteó que el éxito del piloto no debe medirse solamente por cuántas empresas adopten inteligencia artificial, sino por cuántas logren crecer, fortalecer operaciones y competir mejor en una economía digital. Esa es la métrica correcta: la IA vale en la medida en que aumente productividad, reduzca ineficiencias, amplíe mercados y democratice oportunidades para negocios que normalmente no tienen acceso a asesorías tecnológicas de alto nivel. 

En el caso dominicano, esa apuesta puede tener un efecto multiplicador particularmente valioso. Si el país consigue demostrar que una pyme local puede incorporar inteligencia artificial de forma práctica, ética y rentable, entonces no solo estará mejorando el rendimiento de 50 empresas: estará produciendo un modelo replicable para cientos o miles más. El MICM ya reconoce que sus políticas buscan formalización, competitividad y crecimiento para las mipymes, mientras The Trust for the Americas ha construido experiencia regional replicando iniciativas de inclusión tecnológica y desarrollo económico en distintos países. Convertir este piloto en una política escalable sería, en consecuencia, una forma concreta de pasar del discurso de innovación a una estrategia de modernización productiva con rostro territorial y empresarial. 

República Dominicana haría bien en entender el sentido profundo de este momento. Ser elegida para este plan no es solo un reconocimiento al camino recorrido, sino una oportunidad para definir el siguiente paso del desarrollo empresarial nacional. En una economía donde la velocidad del cambio tecnológico puede agrandar o cerrar brechas en muy poco tiempo, poner la inteligencia artificial al alcance de las mipymes significa disputar el futuro desde la inclusión y no desde el rezago. Si el piloto cumple lo que promete, el país no solo habrá recibido un programa innovador: habrá demostrado que la transformación digital puede dejar de ser privilegio de unos pocos para convertirse en palanca real de competitividad, empleo y crecimiento para la base productiva dominicana.

.....

......


Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. 

Palabras claves: Inteligencia artificial en las mipymes; Mipymes dominicanas; República Dominicana; MICM; The Trust for the Americas; transformación digital; competitividad empresarial; innovación tecnológica; pymes y tecnología; digitalización empresarial; productividad de las pymes; ecosistema pyme dominicano; Banco BHD; Centros MiPymes; modernización empresarial; inclusión económica digital; adopción de inteligencia artificial; desarrollo empresarial; economía digital; liderazgo en innovación empresarial

El petróleo se dispara más del 7% mientras Irán suspende las conversaciones con Estados Unidos y amenaza con el cierre total del estrecho de Ormuz.

El petróleo se dispara más del 7% mientras Irán suspende las conversaciones con Estados Unidos y amenaza con el cierre total del estrecho de Ormuz.

ACTUALIZADO A LAS 10:20 EST, LUNES 1 DE JUNIO: Los precios del petróleo se dispararon el lunes, con el crudo estadounidense subiendo más del 7% después de que los medios de comunicación estatales iraníes informaran que Teherán está cortando los canales diplomáticos con Washington y tomando medidas para bloquear completamente el estratégico estrecho de Ormuz.

El repentino fracaso de las negociaciones diplomáticas destrozó el frágil optimismo del mercado, revirtiendo la dinámica comercial previa y provocando una caída en picado de los mercados energéticos.

El crudo WTI se disparó un 7,69%, acercándose a los 93 dólares por barril , mientras que el crudo Brent subió un 6,62%, cotizando muy por encima de los 95 dólares por barril, a medida que los inversores reaccionaban a la grave escalada del riesgo geopolítico.

Según un informe traducido de la agencia de noticias estatal iraní Tasnim, publicado en la red social Telegram, los negociadores iraníes dejarán de intercambiar mensajes con Estados Unidos a través de intermediarios. Este drástico cambio de postura es, al parecer, una represalia directa por las continuas violaciones del alto el fuego, en particular por las operaciones militares israelíes contra la milicia Hezbolá, respaldada por Irán, en el Líbano.

“No habrá diálogo hasta que Israel se retire por completo de las zonas ocupadas en el Líbano y cese todos los ataques tanto en el Líbano como en Gaza”, informó Tasnim.

El informe añade que "el frente de resistencia e Irán han decidido bloquear completamente el estrecho de Ormuz y activar otros frentes, incluido el estrecho de Bab el-Mandeb, para castigar a los sionistas y a sus partidarios".

Esto ocurre mientras, según informes, Trump solicitó un lenguaje más contundente sobre los compromisos nucleares de Irán y disposiciones más explícitas para la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que indica que las negociaciones no están cerca de concluir, como sugiere Washington. CNN informó que el presidente revisó el borrador del acuerdo con sus asesores antes de devolverlo para que se hicieran modificaciones, y se espera que las conversaciones continúen durante al menos una semana más.

Según se informa, la última propuesta incluye un cese de hostilidades de 60 días, disposiciones para la reapertura del estrecho de Ormuz y un marco para futuras negociaciones nucleares. Sin embargo, persisten importantes puntos conflictivos, como el destino de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, el alcance del levantamiento de las sanciones y las garantías que Teherán exige antes de firmar un acuerdo definitivo.

El estrecho de Ormuz sigue siendo el punto de estrangulamiento energético más importante del mundo, por donde transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y una parte significativa de las exportaciones de GNL de los productores del Golfo. Cualquier retraso en asegurar el transporte marítimo sin restricciones a través de esta vía marítima probablemente mantendrá una prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios del crudo.

Durante el fin de semana, Trump intentó infundir más optimismo en torno a un posible acuerdo, declarando en Truth Social que Irán « realmente quiere llegar a un acuerdo » e instando a los críticos a permitir que las negociaciones continúen. En una entrevista aparte con Fox News, reiteró que impedir que Irán obtenga un arma nuclear sigue siendo su principal objetivo y advirtió que las opciones militares siguen estando disponibles si la diplomacia fracasa. Trump también afirmó que Irán había aceptado una cláusula que le impide desarrollar, adquirir o comprar un arma nuclear, a pesar de su solicitud de revisiones relacionadas con el tema nuclear.

Teherán respondió públicamente el lunes. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, declaró que actualmente no se están llevando a cabo conversaciones con Washington sobre los detalles técnicos del programa nuclear iraní , y añadió que poner fin a la guerra sigue siendo la prioridad inmediata de Irán. Al mismo tiempo, los medios iraníes informaron que ambas partes continúan intercambiando revisiones del borrador del acuerdo, lo que sugiere que las negociaciones siguen activas a pesar de los mensajes públicos contradictorios de Washington y Teherán.

Por Michael Kern para Oilprice.com

Más artículos destacados de Oilprice.com


Únete a la conversación | Volver a la página principal

https://oilprice.com/Latest-Energy-News/World-News/Oil-Prices-Up-3-As-Trump-Demands-Changes-To-Iran-Deal.html

NOTICIAS RELACIONADAS 

Ormuz, petróleo y riesgo global: cuando la geopolítica vuelve a encarecer la energía

La nueva tensión entre Washington y Teherán devolvió al mercado petrolero una prima de riesgo geopolítico que parecía moderarse. Más que una reacción especulativa de corto plazo, el repunte del crudo revela cuán vulnerable sigue siendo la economía mundial cuando la seguridad energética depende de un corredor marítimo tan estrecho como estratégico.

El mercado petrolero abrió junio con una señal inequívoca de nerviosismo. OilPrice reportó que el crudo WTI superó los US$90 por barril y el Brent rebasó los US$94 después de que se informara sobre nuevas fricciones en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y dudas sobre la reapertura completa del estrecho de Ormuz. Más tarde, CNBC elevó la magnitud del movimiento y señaló que el WTI llegó a subir cerca de 8 % hasta US$94.20, mientras el Brent avanzó alrededor de 6.7 % hasta US$97.23, en medio de versiones de que Teherán suspendería contactos con Washington y endurecería su postura sobre Ormuz. 

La razón de fondo no está solo en la ruptura del tono diplomático, sino en lo que representa Ormuz para el sistema energético internacional. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) recuerda que por esa vía transitaron en 2024 unos 20 millones de barriles diarios, equivalentes a cerca de 20 % del consumo mundial de líquidos del petróleo. La Agencia Internacional de Energía (IEA) añade que en 2025 por el estrecho salió alrededor de 25 % del comercio marítimo mundial de petróleo, con opciones de desvío limitadas y con una fuerte exposición de productores como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin e Irán.

Esa centralidad explica por qué cualquier amenaza de cierre, restricción o militarización del paso dispara inmediatamente una prima de riesgo en los precios del crudo. La propia EIA subraya que la interrupción de un gran “chokepoint” energético puede provocar retrasos significativos de suministro, mayores costos de transporte y alzas en los precios internacionales de la energía. El Banco Mundial fue más lejos al advertir en mayo que la disrupción asociada a Ormuz había producido el mayor shock petrolero de la historia reciente, con efectos sobre inflación, crecimiento y cadenas logísticas globales.

Sin embargo, también conviene leer la coyuntura con prudencia analítica. Los mensajes públicos siguen siendo contradictorios: mientras OilPrice y CNBC reflejaron reportes de endurecimiento iraní y temor a un bloqueo total, otras coberturas señalan que, aun con el deterioro del clima político, las revisiones del borrador de acuerdo no han desaparecido por completo. The Hindu, citando información de Reuters y de fuentes oficiales, indicó el 1 de junio que Irán sostenía que no había conversaciones técnicas activas sobre el programa nuclear, pero que el intercambio más amplio sobre el conflicto seguía condicionado al curso de la guerra y al frente libanés; al mismo tiempo, OilPrice recogió que ambas partes continuaban cruzando revisiones del texto.

En términos económicos, el problema no es solo el precio puntual del barril, sino la persistencia de la incertidumbre. Cuando los operadores perciben que la ruta por donde se mueve una porción decisiva del crudo mundial puede sufrir nuevas interrupciones, el mercado deja de valorar únicamente la oferta disponible y comienza a incorporar el costo potencial del miedo: seguros más caros, fletes más elevados, inventarios preventivos y compras anticipadas. La IEA advierte que incluso una interrupción breve en Ormuz tendría consecuencias “enormes” para los mercados, no solo por el petróleo, sino también porque Qatar y Emiratos dependen de esa vía para una parte sustancial de sus exportaciones de gas natural licuado. 

Para las economías importadoras de hidrocarburos, este tipo de sobresalto es especialmente sensible. Un petróleo más caro tiende a filtrarse hacia combustibles, transporte, generación eléctrica y costos logísticos, presionando la inflación y deteriorando el balance externo de los países que no producen suficiente energía propia. El Banco Mundial alertó que una prolongación de la disrupción en Ormuz puede frenar el crecimiento y alimentar nuevas presiones inflacionarias a escala global, mientras la EIA recuerda que el estrecho tiene pocas alternativas reales de evacuación para los volúmenes que normalmente lo atraviesan. 

El mensaje final es claro: más allá de la volatilidad intradía, lo ocurrido este 1 de junio confirma que la geopolítica sigue gobernando una parte sustantiva del precio de la energía. Mientras no exista una desescalada verificable y un marco de tránsito seguro por Ormuz, el mercado continuará incorporando una prima de riesgo que castiga a consumidores, importadores y cadenas de suministro en todo el mundo. En crisis como esta, el petróleo deja de ser solo una mercancía: vuelve a ser, sobre todo, una medida de la fragilidad estratégica del orden internacional. 

ooooo 

República Dominicana ante el nuevo shock petrolero: riesgos, canales de transmisión y márgenes de respuesta

La nueva escalada en Medio Oriente y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz reintroducen un riesgo externo de primer orden para la economía dominicana. Aunque el país llega a este episodio con crecimiento positivo, reservas elevadas y una cuenta corriente más contenida, el repunte del crudo puede trasladarse a inflación, costos logísticos, presión fiscal y expectativas, en un momento en que el Banco Central ya reconoce que los mayores precios internacionales del petróleo están influyendo sobre la dinámica interna de precios.

La señal que llega desde los mercados internacionales es inequívoca: el riesgo energético volvió al centro del tablero. El 1 de junio, OilPrice reportó que el Brent superó los US$94 por barril y el WTI los US$90, tras nuevas fricciones en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el conflicto y la reapertura del estrecho de Ormuz; CNBC elevó luego ese movimiento y situó el WTI cerca de US$94.20 y el Brent en torno a US$97.23, con alzas cercanas al 8 % y 6.7 %, respectivamente. Ese salto no es un episodio aislado de volatilidad financiera: responde a la percepción de que la seguridad del principal corredor petrolero del mundo vuelve a estar en entredicho. [portafolio.co], [eltiempo.com], [caracol.com.co]

Para la República Dominicana, el problema no empieza en la geopolítica sino en la transmisión económica. La EIA recuerda que por el estrecho de Ormuz transitaron en 2024 unos 20 millones de barriles diarios, equivalentes a cerca de 20 % del consumo mundial de líquidos del petróleo, mientras la IEA señala que en 2025 ese paso concentró alrededor de 25 % del comercio marítimo mundial de petróleo, con pocas alternativas de desvío para una parte sustancial de los flujos. En términos prácticos, eso significa que cualquier endurecimiento del conflicto o de las restricciones sobre Ormuz tiende a encarecer el crudo, el transporte marítimo y los seguros, amplificando los costos para economías abiertas y dependientes de la energía importada. [efe.com], [tn.com.ar], [eltiempo.com]

La economía dominicana ya venía sintiendo ese canal de transmisión antes del nuevo salto del 1 de junio. El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inflación de abril de 2026 se ubicó en 5.11 % interanual, ligeramente por encima del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, y explicó que la variación mensual de 0.49 % estuvo impulsada principalmente por los ajustes en los precios de las gasolinas y del gasoil, en un contexto de incrementos del petróleo vinculados a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. El propio BCRD, al mantener su tasa de política monetaria en 5.25 % en mayo de 2026, reconoció que las presiones inflacionarias recientes estaban asociadas a un choque de oferta negativo derivado de mayores precios internacionales del petróleo. [cdn.bancen...ral.gov.do], [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do]

Ese punto es crucial porque ubica el petróleo no solo como una variable externa, sino como un factor ya visible en la política macroeconómica local. Si el repunte del crudo observado este 1 de junio se prolonga, la República Dominicana podría enfrentar una segunda ronda de presiones sobre combustibles, transporte, logística y algunos bienes transables, justo cuando la inflación apenas había empezado a moderarse en meses anteriores. Aunque el BCRD señala que la apreciación del peso dominicano ayudó a amortiguar parte del impacto en abril, también advierte que la inflación subyacente se ubicó en 4.87 %, es decir, todavía cerca del límite superior del rango meta, lo que reduce el margen para ignorar un choque energético prolongado. [cdn.bancen...ral.gov.do], [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do]

El riesgo, sin embargo, no es solo inflacionario. La actividad económica dominicana creció 4.0 % en promedio entre enero y abril de 2026, con avances en minería, construcción, manufactura, agropecuaria y servicios, según el BCRD. Pero la propia autoridad monetaria advirtió que ese desempeño ocurrió en medio de un entorno internacional de alta incertidumbre, donde las tensiones geopolíticas en Medio Oriente ya habían elevado los costos de transporte y los precios del petróleo, afectando las perspectivas globales. En consecuencia, un nuevo encarecimiento sostenido del crudo podría golpear el poder adquisitivo de los hogares y, al mismo tiempo, presionar los costos de producción de sectores claves como transporte, turismo, manufactura y comercio. [bancentral.gov.do], [cdn.bancen...ral.gov.do], [bancentral.gov.do]

Aun así, la República Dominicana no llega a este episodio sin defensas macroeconómicas. El BCRD reporta reservas internacionales brutas por US$15,888.9 millones en abril de 2026, un tipo de cambio de referencia de finales de mayo en torno a RD$57.83/58.70 por dólar, y una cuenta corriente equivalente a -1.2 % del PIB en 2025, mejor que el -3.0 % registrado en 2024. Esos indicadores sugieren una posición externa más robusta que la observada en otros momentos de shock petrolero, lo que podría ayudar a suavizar tensiones cambiarias o de balanza de pagos si el episodio se mantiene acotado en el tiempo. [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do]

No obstante, tener amortiguadores no equivale a ser inmune. En la práctica, el principal dilema para la política económica dominicana será administrar un choque importado sin sofocar la recuperación. Si el petróleo se mantiene alto, la autoridad monetaria podría verse forzada a conservar una postura prudente por más tiempo, aun cuando el crecimiento siga siendo positivo. Y desde el lado fiscal, cualquier decisión de contener alzas domésticas de combustibles implicaría costos presupuestarios directos o indirectos, en un contexto donde la estabilización de precios energéticos suele tensionar las finanzas públicas de los países importadores. Esa es la clásica dificultad de los choques de oferta: castigan simultáneamente inflación, consumo y márgenes fiscales. [bancentral.gov.do], [cdn.bancen...ral.gov.do], [efe.com]

También hay una dimensión sectorial que merece atención. El crecimiento dominicano reciente ha descansado en buena medida en actividades de servicios, construcción, turismo y transporte, sectores sensibles a la energía y a los costos logísticos. El BCRD destaca que entre enero y abril de 2026 los hoteles, bares y restaurantes crecieron 5.9 %, el transporte y almacenamiento 4.9 %, y la construcción 4.6 %; en paralelo, la EIA y la IEA subrayan que las disrupciones en Ormuz encarecen no solo el petróleo sino también la logística marítima y el gas. Si la tensión geopolítica deriva en precios persistentemente altos de combustibles, esos sectores podrían enfrentar un aumento de costos que termine trasladándose al consumidor final o reduciendo rentabilidad e inversión. [bancentral.gov.do], [efe.com], [tn.com.ar]

En el corto plazo, la conclusión más razonable es que la República Dominicana enfrenta un riesgo manejable, pero no menor. Manejable, porque la economía llega con crecimiento positivo, reservas elevadas, una cuenta corriente más favorable y una moneda que ha mostrado cierta capacidad de absorción. No menor, porque el Banco Central ya ha documentado que los precios de los combustibles están influyendo en la inflación interna y porque la nueva prima geopolítica sobre el crudo puede prolongarse mientras persista la incertidumbre sobre Ormuz. En otras palabras, el país no está ante una crisis automática, pero sí frente a un shock externo que exige vigilancia estrecha, coordinación macroeconómica y una lectura realista del entorno internacional. [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do], [portafolio.co], [eltiempo.com]

La clave para las próximas semanas estará en distinguir entre un salto transitorio de precios y un cambio más duradero en el régimen de riesgo energético global. Si prevalece lo primero, la economía dominicana probablemente podrá absorber el impacto con sus amortiguadores actuales. Si ocurre lo segundo, el debate dejará de ser meramente coyuntural y volverá a poner sobre la mesa asuntos de mayor calado: diversificación energética, resiliencia logística, manejo de expectativas inflacionarias y protección del ingreso real de los hogares. El petróleo, una vez más, recordaría que en economías abiertas el crecimiento no depende solo del esfuerzo interno, sino también de la estabilidad —o inestabilidad— del mundo que las rodea. [tn.com.ar], [efe.com], [bancentral.gov.do], [cdn.bancen...ral.gov.do]

ooooo 

Eligen a RD para plan de inteligencia artificial en las mipymes |


Eligen a RD para plan de inteligencia artificial en las mipymes

MICM y The Trust for the Americas lanzan piloto nacional para fortalecer la competitividad de las pymes dominicanas con inteligencia artificial.

Santo Domingo, R.D., 31 de mayo de 2026. – El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y The Trust for the Americas anuncian un programa de asesoría en inteligencia artificial (IA) que capacitará a 50 pymes dominicanas durante siete meses, con alcance nacional y modalidad virtual. La iniciativa se desarrollará con apoyo de los Centros MiPymes y el Banco BHD.

The Trust for the Americas, organización sin fines de lucro afiliada a la Organización de los Estados Americanos (OEA), eligió República Dominicana como sede del piloto por su liderazgo en políticas de desarrollo empresarial, la fortaleza de su ecosistema de pymes, y la voluntad política para modernizar el sector. 
Yayo Sanz Lovatón, ministro de Industria, Comercio y Mipymes, afirmó: "Las pymes representan un porcentaje mayoritario del empleo formal en República Dominicana. Este programa llega justo cuando la adopción de IA ya no es una ventaja competitiva, sino una condición de supervivencia para el sector." 

Hoy, muchas pymes de la región utilizan herramientas de IA, pero no saben cómo aplicarlas eficientemente en sus operaciones diarias. Las empresas sin formación en tecnologías emergentes enfrentan un riesgo creciente de rezago competitivo. Por eso, el piloto entregará orientación práctica para que cada empresa adopte herramientas de IA adaptadas a sus necesidades reales. 

“El éxito de este piloto no se medirá solo por cuántas empresas adopten la inteligencia artificial, sino por cuántas logren crecer, fortalecer sus operaciones y competir en una economía cada vez más digital. En The Trust for the Americas creemos que la innovación solo tiene valor cuando amplía oportunidades para más personas, y este esfuerzo representa un paso concreto hacia una inclusión económica impulsada por tecnología en la región”, señaló Linda Eddleman, CEO de The Trust for the Americas.

El financiamiento proviene de Banco BHD y otros aliados del sector privado. Steven Puig, presidente del Banco BHD, señaló “Nuestra institución sirve a más de 155,000 pymes dominicanas. Este piloto representa una oportunidad concreta para incrementar la productividad de las pymes participantes y la competitividad de nuestro país”.

Este programa nació de una alianza multiactor construida desde la diplomacia. La Misión Permanente de la República Dominicana ante la OEA abrió el camino institucional para conectar al MICM con The Trust for the Americas. Sobre esa base, tres actores operativos harán posible el piloto: el MICM coordinará la selección de sectores prioritarios, los Centros MiPymes facilitarán las sesiones de demostración y capacitación con las empresas beneficiarias, y el Banco BHD aportará su experiencia en servicios de desarrollo empresarial no financiero, participará en la identificación de empresas, y apoyará la ejecución. 

Este piloto es un ejemplo de lo que es convertir las alianzas entre gobiernos, sector privado, y organismos internacionales en oportunidades para personas y empresas. Desde su fundación, The Trust for the Americas ha trabajado para cerrar brechas de inclusión económica en la región, con programas que han llegado a millones de emprendedores, jóvenes, y comunidades en situación de vulnerabilidad en América Latina y el Caribe. Con los resultados de esta iniciativa en República Dominicana, la organización evaluará cómo replicar el modelo en otros países de la región, para que la IA sea una herramienta de crecimiento al alcance de cualquier pyme latinoamericana.

Sobre el Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) es el organismo rector de las políticas públicas de desarrollo industrial, comercial y empresarial de la República Dominicana. A través del Viceministerio de Fomento a las Mipymes promueve la formalización, competitividad y crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas dominicanas.

Sobre The Trust for the Americas
The Trust for the Americas es una organización sin fines de lucro que promueve la inclusión social y económica, brindando a las personas habilidades clave para prosperar en el nuevo mundo laboral. Como afiliada de la Organización de los Estados Americanos (OEA), The Trust establece alianzas estratégicas con los sectores público, privado, académico y de la sociedad civil para ampliar oportunidades en toda la región. Con casi 30 años de experiencia, ha impactado a más de 6.3 millones de personas en 29 países, impulsando el desarrollo de oportunidades económicas y fomentando la innovación como motor de progreso en las Américas.
.....

República Dominicana y la hora de la inteligencia artificial productiva

La elección del país como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes no debe leerse como un simple anuncio institucional, sino como una señal estratégica de hacia dónde debe moverse la competitividad dominicana. Cuando la innovación deja de ser discurso y empieza a entrar en la operación diaria de las pequeñas empresas, lo que está en juego no es solo modernización tecnológica, sino productividad, supervivencia empresarial y capacidad de inserción en la economía digital.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La decisión de seleccionar a la República Dominicana como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes tiene un significado que trasciende el simbolismo. El MICM y The Trust for the Americas anunciaron un programa de asesoría en IA que capacitará a 50 pymes dominicanas durante siete meses, en modalidad virtual y con alcance nacional, apoyado por los Centros MiPymes y el Banco BHD. Esa elección respondió, según la información oficial, al liderazgo del país en políticas de desarrollo empresarial, a la fortaleza de su ecosistema pyme y a la voluntad de modernizar el sector productivo. 

Lo verdaderamente importante del anuncio es que reconoce una verdad que ya no admite evasivas: en el mundo de hoy, la inteligencia artificial no es un lujo reservado a grandes corporaciones, sino una herramienta que empieza a definir la capacidad de competir de las pequeñas y medianas empresas. El propio ministro Yayo Sanz Lovatón advirtió que la adopción de IA ya no debe verse únicamente como una ventaja competitiva, sino como una condición de supervivencia para un sector que representa una parte mayoritaria del empleo formal dominicano. En otras palabras, lo que antes era innovación aspiracional hoy comienza a convertirse en requisito mínimo para operar con eficiencia en mercados cada vez más digitales y exigentes.

Ese enfoque resulta particularmente acertado porque muchas empresas de menor escala ya usan herramientas digitales, pero todavía carecen de la capacidad para integrarlas con sentido estratégico en sus operaciones diarias. La información publicada por el MICM subraya que numerosas pymes de la región utilizan soluciones basadas en IA sin saber cómo aplicarlas eficazmente en áreas como productividad, organización, ventas o toma de decisiones, lo que incrementa su riesgo de rezago competitivo. El valor del piloto, por tanto, no está solo en enseñar tecnología, sino en traducirla a necesidades empresariales concretas, de modo que cada empresa adopte herramientas ajustadas a su realidad y no a una moda pasajera. 

La noticia también revela que este programa no aparece en el vacío, sino sobre una base institucional que el país ya venía construyendo. El MICM ha desarrollado iniciativas previas de transformación digital, como la segunda edición del Programa Ejecutivo en Transformación Digital MICM-EOI y otras capacitaciones vinculadas a Industria 4.0, con contenidos sobre herramientas de inteligencia artificial generativa, liderazgo digital, análisis de datos y adaptación organizacional. Eso significa que el piloto con The Trust for the Americas no es una improvisación aislada, sino una prolongación de una política pública que ha venido entendiendo la digitalización como parte central del desarrollo empresarial dominicano. 

Del lado del socio internacional, también hay razones para valorar la seriedad del proyecto. The Trust for the Americas es una organización sin fines de lucro afiliada a la OEA, fundada para promover proyectos de desarrollo social y económico en América Latina y el Caribe mediante alianzas entre sector público, privado y sociedad civil. Su trayectoria incluye redes de centros de tecnología, programas de inclusión digital y cursos aplicados a emprendimiento e inteligencia artificial, como IAprende y Emprende, orientado justamente a fortalecer negocios con herramientas de IA y criterios prácticos de uso.

Por eso, una de las virtudes más relevantes de esta iniciativa es su carácter multiactor. El programa fue posible a partir de un puente institucional facilitado por la Misión Permanente de la República Dominicana ante la OEA, mientras el MICM coordinará la selección de sectores, los Centros MiPymes apoyarán la demostración y capacitación con las empresas y el Banco BHD contribuirá con experiencia en desarrollo empresarial no financiero e identificación de beneficiarios. Esta arquitectura de colaboración importa porque la transformación digital de las pymes no puede depender solo de un ministerio o de una entidad financiera: requiere ecosistema, acompañamiento, formación, financiamiento y continuidad institucional.

Ahora bien, el verdadero examen no será el anuncio, sino el resultado. Linda Eddleman, CEO de The Trust for the Americas, planteó que el éxito del piloto no debe medirse solamente por cuántas empresas adopten inteligencia artificial, sino por cuántas logren crecer, fortalecer operaciones y competir mejor en una economía digital. Esa es la métrica correcta: la IA vale en la medida en que aumente productividad, reduzca ineficiencias, amplíe mercados y democratice oportunidades para negocios que normalmente no tienen acceso a asesorías tecnológicas de alto nivel. 

En el caso dominicano, esa apuesta puede tener un efecto multiplicador particularmente valioso. Si el país consigue demostrar que una pyme local puede incorporar inteligencia artificial de forma práctica, ética y rentable, entonces no solo estará mejorando el rendimiento de 50 empresas: estará produciendo un modelo replicable para cientos o miles más. El MICM ya reconoce que sus políticas buscan formalización, competitividad y crecimiento para las mipymes, mientras The Trust for the Americas ha construido experiencia regional replicando iniciativas de inclusión tecnológica y desarrollo económico en distintos países. Convertir este piloto en una política escalable sería, en consecuencia, una forma concreta de pasar del discurso de innovación a una estrategia de modernización productiva con rostro territorial y empresarial. 

República Dominicana haría bien en entender el sentido profundo de este momento. Ser elegida para este plan no es solo un reconocimiento al camino recorrido, sino una oportunidad para definir el siguiente paso del desarrollo empresarial nacional. En una economía donde la velocidad del cambio tecnológico puede agrandar o cerrar brechas en muy poco tiempo, poner la inteligencia artificial al alcance de las mipymes significa disputar el futuro desde la inclusión y no desde el rezago. Si el piloto cumple lo que promete, el país no solo habrá recibido un programa innovador: habrá demostrado que la transformación digital puede dejar de ser privilegio de unos pocos para convertirse en palanca real de competitividad, empleo y crecimiento para la base productiva dominicana.

#GuasábaraEditor