Santo Domingo. República Dominicana. El gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu, acompañado del ministro de Hacienda y Economía (MHE), Magín Díaz, recibieron a una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por Ricardo Llaudes, con objeto de recabar datos preliminares de la economía dominicana como parte de una misión de Staff del FMI que estará en el país hasta este próximo viernes 12 de junio.
Durante el encuentro realizado en la sede del BCRD, Valdez Albizu les expresó que “el conflicto bélico en el Medio Oriente encuentra a la economía dominicana en un proceso de recuperación gradual, con una expansión interanual acumulada de 4.0 % en enero-abril de 2026, impulsado principalmente por los sectores de construcción, manufactura de zonas francas y hoteles, bares y restaurantes”.
En ese tenor, les informó que “la economía dominicana generó ingresos por turismo por US$3,910 millones en enero-marzo, mientras que la inversión extranjera directa totalizó US$1,537 millones en el primer trimestre”.
Asimismo, Valdez Albizu les indicó que “al mes de abril, las exportaciones totales acumuladas alcanzaron los US$5,689 millones y las remesas familiares unos US$4,080 millones. Este dinamismo del sector externo ha contribuido a la estabilidad relativa del tipo de cambio, con una apreciación acumulada del peso en torno al 8.0 % durante los meses transcurridos en el año”.
El gobernador señaló que, entre los pronósticos actuales, “se prevé que durante el resto del año continúe el buen desempeño del sector externo, proyectándose un déficit de cuenta corriente en torno a 1.4 % del producto interno bruto (PIB) para el cierre del año, que sería financiado con holgura por una inversión extranjera directa (IED) proyectada de US$5,346 millones”.
Con respecto al mercado laboral, Valdez Albizu destacó “el buen desempeño en el primer trimestre de 2026, reflejado en una población ocupada que alcanzó 5,236,178 personas, equivalente a un aumento interanual de 118,631 nuevos ocupados netos. De esta forma, la tasa de desocupación abierta se ubicó en 5.0 % en enero-marzo de 2026, similar al promedio registrado en el año 2025”.
Y en lo referente al índice de precios al consumidor (IPC), el gobernador les informó que “debido al impacto de la guerra en Medio Oriente, los modelos de pronósticos indican que la inflación interanual podría mantenerse temporalmente por encima del límite superior del rango meta de 4 % ± 1 %, durante los próximos meses, retornando al rango objetivo durante el cuarto trimestre del año, conforme se disipe el impacto de los mayores precios del petróleo”.
Por último, en el apartado del sector financiero, Valdez Albizu precisó el sistema financiero se mantiene robusto, capitalizado y con alta rentabilidad. El índice de solvencia se ubicó en 18.8 % en marzo de 2026, superior al mínimo regulatorio de 10%, en tanto que el coeficiente de morosidad fue de 1.7 % en abril de 2026, mientras que la rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) se ubicó en 21.3 % y sobre los activos (ROA) en 2.7 %”
De este modo, concluyó que “la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos, un robusto sistema financiero y una probada capacidad de resiliencia que le permitirán sortear este choque externo adverso. Asimismo, el BCRD reitera su compromiso con su objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica”.
Por su parte, el ministro de Hacienda y Economía, Magín J. Díaz, destacó el desempeño de la economía dominicana durante 2025 y el papel de la inversión pública como motor para retomar la senda de crecimiento. “En 2025 logramos aumentar el gasto de capital desde el 2.2 % del PIB presupuestado hasta el 2.6 %, sin generar presiones sobre la deuda y, al mismo tiempo, reduciendo el gasto corriente con respecto al año anterior, por lo que la regla fiscal se cumplió de manera holgada.”, afirmó.
Asimismo, señaló que durante 2026 la política fiscal se concentra en aplicar medidas prudentes para enfrentar el contexto internacional adverso, al tiempo que se salvaguardan la equidad y la sostenibilidad de las finanzas públicas.
De su lado, Ricardo Llaudes, jefe de la delegación del FMI, señaló que “el panorama internacional ha cambiado mucho desde su última visita, con un choque energético y una incertidumbre incrementada a causa del conflicto de Medio Oriente, y resaltó que “a pesar de la situación compleja en el panorama internacional, el crecimiento en la República Dominicana se ha mantenido firme como testimonio de los fuertes pilares en los que se asienta su economía. Esto ha sido apoyado por un repunte en el crédito, fruto de las políticas de liquidez del Banco Central, y por un sector externo que se ha beneficiado de los buenos resultados alcanzados en turismo y exportaciones”.
Además de este encuentro de apertura con el BCRD y el MHE, la agenda de la misión del Staff Visit del FMI incluye reuniones con entidades del sector público y privado durante toda esta semana.
Valdez Albizu estuvo acompañado de la vicegobernadora, Clarissa de la Rocha de Torres; el gerente, Ervin Novas Bello; el subgerente general, Frank Montaño; el subgerente de Políticas Monetaria, Cambiaria y Financiera, Joel Tejeda; el representante dominicano ante el FMI, Frank Fuentes; la subgerente de Operaciones, Liselotte Reyes; el asesor económico de la Gobernación, Julio Andújar Scheker; el subgerente de Cuentas Nacionales y Estadísticas Económicas, Ramón González Hernández; así como el subgerente de Regulación y Estabilidad Financiera, Máximo Rodríguez.
También estuvieron presentes el subgerente del departamento de Programación Monetaria y Estudios Económicos, Joel González; la subgerente del departamento Internacional, Brenda Villanueva; la directora del departamento de Cuentas Nacionales y Estadísticas Económicas, Elina Rosario; el director del departamento de Regulación y Estabilidad Financiera, Carlos Delgado; y el director de Tesorería, José Perdomo.
Además del señor Llaudes, la delegación del FMI estuvo compuesta por los economistas senior Nathaniel Arnold y Rasool Zandvakil, y del economista Ilya Stepanov.
Por Hacienda y Economía junto al ministro Díaz estuvo la viceministra de Política Fiscal, Camila Hernández Villamán.
Lunes 8 de junio, 2026
Gobernador Valdez Albizu y ministro Magín Díaz se reúnen con misión del FMI para iniciar ‘Staff Visit’ con la República Dominicana. buff.ly/3jcL7vc
Resiliencia bajo presión global: la economía dominicana frente al escrutinio del FMI
La visita del Fondo Monetario Internacional confirma la solidez macroeconómica del país, pero también advierte sobre los riesgos externos que exigen disciplina fiscal, cohesión institucional y visión estratégica ante un entorno internacional volátil
La reciente reunión entre el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, y la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) trasciende el carácter protocolar de un “Staff Visit” para convertirse en un termómetro de confianza internacional hacia la República Dominicana. En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, especialmente el conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los precios del petróleo, el país comparece ante el escrutinio técnico con indicadores que no solo resisten el análisis, sino que proyectan una imagen de estabilidad estructural y capacidad de adaptación.
El crecimiento acumulado de 4.0 % en el período enero-abril de 2026 evidencia una economía que, aun enfrentando vientos externos adversos, mantiene tracción en sectores clave como la construcción, las zonas francas y el turismo. Este último continúa siendo uno de los pilares más dinámicos, con ingresos por US$3,910 millones en el primer trimestre, consolidando la posición del país como hub turístico del Caribe. A esto se suma una inversión extranjera directa de US$1,537 millones en el mismo período, que refleja no solo capital, sino confianza en el clima de negocios dominicano.
La fortaleza del sector externo es, sin duda, uno de los argumentos más contundentes en este cuadro de resiliencia. Exportaciones acumuladas por US$5,689 millones, remesas por encima de los US$4,080 millones y una apreciación cambiaria cercana al 8.0 % configuran un bloque de estabilidad que permite amortiguar presiones externas. La proyección de un déficit de cuenta corriente de apenas 1.4 % del PIB, financiado holgadamente por una IED estimada en más de US$5,300 millones, habla de un equilibrio poco frecuente en economías emergentes altamente dependientes de importaciones energéticas.
Sin embargo, el mérito de este desempeño no recae únicamente en la coyuntura favorable de ciertos sectores, sino en la articulación de políticas públicas coherentes. El Banco Central ha manejado con precisión la liquidez y la estabilidad monetaria, mientras que el Ministerio de Hacienda ha demostrado una disciplina fiscal que no es menor en un entorno de presión social y demandas crecientes. El aumento del gasto de capital del 2.2 % al 2.6 % del PIB en 2025, sin deterioro de la deuda ni del balance fiscal, constituye un ejemplo de política contracíclica responsable, orientada al crecimiento sin comprometer la sostenibilidad.
El mercado laboral ofrece otra señal positiva: más de 118,000 nuevos empleos netos y una tasa de desocupación de 5.0 % reflejan una economía que no solo crece, sino que distribuye oportunidades. Este dato, aunque alentador, plantea el desafío de mejorar la calidad del empleo y avanzar hacia una mayor formalización, aspectos clave para consolidar un desarrollo inclusivo.
No obstante, el escenario no está exento de riesgos. La inflación, presionada por el encarecimiento de los combustibles, podría mantenerse temporalmente por encima del rango meta del Banco Central. Este factor, estrechamente vinculado a la evolución del conflicto en Medio Oriente, representa una amenaza latente para el poder adquisitivo de los hogares y la estabilidad de costos en sectores productivos. La respuesta de la política monetaria será determinante para evitar efectos de segunda ronda y anclar las expectativas inflacionarias.
En este contexto, la valoración del FMI adquiere especial relevancia. El reconocimiento de que la economía dominicana “se ha mantenido firme” pese a la incertidumbre global no es un elogio trivial, sino una validación técnica que fortalece la credibilidad internacional del país. Este respaldo es fundamental para preservar el acceso a financiamiento en condiciones favorables y para sostener el flujo de inversiones en un entorno global cada vez más selectivo.
La presencia de una misión del FMI también implica un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas. No se trata solo de mostrar cifras, sino de demostrar coherencia institucional, capacidad de respuesta y compromiso con las buenas prácticas macroeconómicas. En ese sentido, la coordinación entre el Banco Central y el Ministerio de Hacienda emerge como un activo estratégico que debe preservarse y profundizarse.
La República Dominicana, en suma, enfrenta un momento de pruebas externas con una base interna sólida. Pero la resiliencia no debe interpretarse como inmunidad. La historia económica enseña que los ciclos globales pueden cambiar con rapidez y que la prudencia en tiempos de estabilidad es la mejor garantía frente a la adversidad. Mantener la disciplina fiscal, fortalecer la diversificación productiva y avanzar en reformas estructurales será clave para sostener esta trayectoria.
La visita del FMI no es un punto de llegada, sino un recordatorio de que la confianza se construye día a día, con decisiones responsables y visión de largo plazo. En medio de un mundo convulso, la República Dominicana tiene la oportunidad de consolidarse como un modelo de estabilidad en la región, siempre que no pierda de vista que su mayor fortaleza reside en la consistencia de sus políticas y en la madurez de sus instituciones.
Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
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