MICM y Banco Sabadell se unen para atraer inversión española y fortalecer las exportaciones
Acuerdo procura identificar nuevas oportunidades de inversión y facilitar la expansión de empresas españolas en el país mediante su conexión con cadenas globales de valor.
Santo Domingo, R.D., 9 de junio de 2026.– Con el propósito de robustecer el tejido productivo nacional y consolidar a la República Dominicana como destino regional para la inversión de empresas de capital español, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Banco de Sabadell, S.A. suscribieron un acuerdo marco de colaboración interinstitucional.
El ministro Víctor “Ito” Bisonó? No—según el texto, Yayo Sanz Lovatón y el director general adjunto del Banco Sabadell, Maurici Lladó Vila, firmaron esta alianza estratégica orientada a promover la instalación y operación en territorio dominicano de centros de producción de empresas españolas, enfocados principalmente en el mercado norteamericano.
En virtud de este acuerdo, el MICM pondrá a disposición de las empresas interesadas —en particular aquellas que busquen establecerse bajo el régimen de zonas francas— los beneficios contemplados en la legislación vigente, así como capacitaciones, asesorías y otros mecanismos de apoyo que faciliten su establecimiento en el país.
Por su parte, el Banco Sabadell facilitará financiamiento y acompañamiento financiero a empresas españolas interesadas en operar en la República Dominicana, con el objetivo de fomentar nuevas oportunidades de inversión, expansión empresarial e integración en cadenas globales de valor.
El convenio también contempla la creación de una Comisión de Seguimiento, encargada de facilitar la coordinación, programación y ejecución de los compromisos asumidos por ambas partes.
Durante la firma del acuerdo, el ministro Sanz Lovatón destacó que España se consolidó en 2025 como el principal inversionista extranjero en la República Dominicana, con un aporte de US$1,086.1 millones, equivalente al 21.5 % del total de la inversión extranjera directa (IED) recibida por el país.
Indicó, además, que la iniciativa busca que las empresas españolas aprovechen las ventajas competitivas que ofrece la República Dominicana, especialmente en materia de comercio exterior, nearshoring y su posicionamiento como hub logístico del Caribe, al tiempo que contribuyen al fortalecimiento de la industria y la economía nacional.
“El hecho de que este acuerdo nos permita seguir facilitando la entrada de estos capitales para financiar las operaciones de las empresas españolas en nuestro país es sumamente importante”, afirmó.
De su lado, Maurici Lladó Vila expresó que el Banco Sabadell mantiene una gran confianza en el futuro de la República Dominicana y en las oportunidades que ofrece para la inversión y el desarrollo empresarial.
“Esto representa un nuevo paso en la colaboración que Banco Sabadell viene desarrollando con el ministerio desde el año 2022, con el objetivo de seguir apoyando la inversión y el desarrollo empresarial”, puntualizó.
En tanto, la embajadora de España en la República Dominicana, Lorea Arribalzaga Ceballos, destacó el impacto de las empresas españolas en la economía dominicana, especialmente en la transferencia tecnológica, el know-how y su contribución a la diversificación de la oferta de productos y servicios.
Arribalzaga Ceballos resumió el aporte de la inversión española a la economía dominicana en la creación de empleos directos e indirectos, la contratación de trabajadores locales para cubrir puestos cualificados, el aumento neto en la entrada de capitales, la introducción de prácticas organizacionales y de gestión empresarial, el fortalecimiento de la competencia y el incremento del salario real.
El acto contó, además, con la presencia de Francisco Pérez, presidente de la Cámara de Comercio de España; María Pilar Serret, consejera económica y comercial de la Embajada de España; el viceministro de Comercio Exterior, Daniel Peña, así como otros representantes del MICM y del Banco Sabadell.
Agradecemos al @BancoSabadell, representado por Maurici Lladó Vil, Director General Adjunto; a la @EmbajadaESPenRD, representada por la embajadora Lorea Arribalzaga Ceballos, y a todos los actores que hacen posible esta visión compartida de progreso y prosperidad. pic.twitter.com/ToIjoIqXIs
— Yayo (@SanzLovaton) June 9, 2026
🤝🇩🇴🇪🇸 Inversión española y exportaciones: la nueva diplomacia productiva dominicana
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) June 9, 2026
La alianza entre el @MICMRD y @BancoSabadell marca un antes y un después: más que financiamiento, es confianza en la capacidad de 🇩🇴 para convertirse en plataforma regional de producción,… pic.twitter.com/hGU187kfWj
Inversión española y exportaciones: la nueva diplomacia productiva de República Dominicana
El acuerdo entre el MICM y Banco Sabadell representa mucho más que una alianza financiera: confirma la confianza del capital español en la economía dominicana y abre una ruta estratégica para convertir al país en plataforma regional de producción, nearshoring, zonas francas y conexión con cadenas globales de valor.
La firma del acuerdo marco de colaboración entre el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, encabezado por Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, y el Banco Sabadell, representado por Maurici Lladó Vila, debe interpretarse como una decisión de alto valor estratégico para la economía dominicana. No se trata simplemente de un instrumento administrativo para facilitar inversiones; se trata de una apuesta por reposicionar a la República Dominicana como centro productivo, logístico y exportador en un momento en que las empresas globales buscan mayor cercanía con los mercados, seguridad jurídica, eficiencia operativa y estabilidad macroeconómica. El acuerdo procura atraer empresas españolas, facilitar su expansión en el país y conectar sus operaciones con cadenas globales de valor, especialmente desde el régimen de zonas francas y con orientación hacia el mercado norteamericano.
La importancia de esta alianza radica en que une tres factores decisivos: política pública, financiamiento privado internacional y visión exportadora. El MICM ofrece el marco institucional, los incentivos, las asesorías, la capacitación y el acompañamiento necesarios para que las empresas interesadas encuentren una ruta clara de instalación. Banco Sabadell, por su parte, aporta financiamiento y acompañamiento financiero a compañías españolas que miran a la República Dominicana como destino de inversión y expansión empresarial. Esa combinación es clave, porque muchas oportunidades se pierden no por falta de interés, sino por ausencia de instrumentos que conviertan la intención inversora en proyectos productivos concretos. La creación de una Comisión de Seguimiento añade un componente de gobernanza indispensable para que el acuerdo no quede en la foto protocolar, sino que avance hacia resultados medibles.
El dato ofrecido por Sanz Lovatón tiene una fuerza particular: España se consolidó en 2025 como el principal inversionista extranjero en República Dominicana, con US$1,086.1 millones, equivalentes al 21.5 % de toda la inversión extranjera directa recibida por el país. Esa cifra revela que la relación dominico-española ha entrado en una etapa superior. España ya no es solo un socio histórico, cultural o turístico; es un actor económico de primer orden en la transformación productiva nacional. Su inversión trae capital, tecnología, experiencia gerencial, redes empresariales, conocimientos industriales y estándares internacionales que pueden elevar la productividad dominicana si se integran adecuadamente al tejido local.
En ese contexto, la República Dominicana debe mirar este acuerdo como una oportunidad para profundizar su estrategia de nearshoring. La reorganización de las cadenas de suministro, las tensiones comerciales globales, los costos logísticos y la necesidad de acercar la producción a los mercados finales han creado una ventana excepcional para países con ubicación geográfica privilegiada. República Dominicana posee acceso al Caribe, cercanía con Estados Unidos, experiencia en zonas francas, conectividad portuaria y aérea, estabilidad política y una economía que ha demostrado resiliencia. El reto consiste en transformar esas ventajas en una política industrial moderna, capaz de atraer manufactura avanzada, servicios logísticos, tecnología, agroindustria, dispositivos médicos, componentes eléctricos, textiles especializados y otros sectores con mayor valor agregado.
La alianza con Banco Sabadell también debe verse como continuidad de una relación que no surge de la improvisación. Ya desde 2022 se había establecido una colaboración orientada a facilitar la inversión e instalación de empresas españolas en República Dominicana, con énfasis en zonas francas, financiamiento y asesoría para firmas interesadas en operar desde el país. Lo relevante ahora es que esa relación se actualiza en un contexto económico más favorable, con un país que exhibe mayor madurez logística, mayor ambición exportadora y una estrategia más definida para presentarse ante el mundo como plataforma de producción regional.
Los números acompañan esa narrativa. En encuentros recientes con representantes diplomáticos, el MICM ha destacado que la inversión extranjera directa alcanzó US$5,032.8 millones en 2025, con un crecimiento de 11.3 %, mientras las exportaciones totalizaron US$14,645 millones ese mismo año; entre enero y abril de 2026, las exportaciones sumaron US$5,062.66 millones, para un incremento de 19 %. Además, el sector de zonas francas cuenta con más de 850 empresas, genera cerca de 200 mil empleos directos y supera los US$8,600 millones en exportaciones. Estas cifras explican por qué la República Dominicana resulta atractiva para empresas españolas que buscan eficiencia, acceso a mercados y una base confiable para producir y exportar.
Pero el éxito de esta alianza dependerá de algo más que la llegada de capital. Dependerá de la capacidad del país para insertar esa inversión en una estrategia nacional de desarrollo productivo. La inversión extranjera de calidad no debe operar como una isla separada de la economía local. Debe generar encadenamientos con suplidores dominicanos, transferir conocimientos, demandar talento técnico, estimular innovación, elevar salarios, diversificar exportaciones y fortalecer pequeñas y medianas empresas nacionales. Si las compañías españolas se instalan, producen y exportan desde el país, pero además compran insumos locales, forman trabajadores dominicanos y elevan estándares empresariales, entonces el impacto será estructural.
La embajadora de España, Lorea Arribalzaga Ceballos, acertó al destacar el papel de las empresas españolas en la transferencia tecnológica, el know-how, la diversificación de bienes y servicios, la creación de empleos directos e indirectos y la contratación de trabajadores locales en posiciones cualificadas. Ese es precisamente el tipo de inversión que necesita la República Dominicana: una inversión que no solo aumente las estadísticas, sino que deje capacidades permanentes. El país debe competir no por ser el destino más barato, sino por ser el más confiable, el más eficiente, el más conectado y el más preparado para agregar valor.
Esta alianza también envía un mensaje político-económico importante: la política industrial dominicana está entendiendo que el comercio exterior del siglo XXI exige alianzas, financiamiento, diplomacia económica y visión de largo plazo. No basta con promover al país en foros internacionales; hay que crear mecanismos concretos para que los inversionistas lleguen, operen, produzcan y exporten. En ese sentido, el MICM actúa como articulador de una agenda que combina inversión, zonas francas, nearshoring, exportaciones y encadenamientos productivos. Banco Sabadell, al colocar su confianza en el futuro dominicano, contribuye a reducir incertidumbre y a abrir puertas para que más empresas españolas consideren al país como una extensión estratégica de sus operaciones internacionales.
La República Dominicana tiene ante sí una oportunidad que no debe desperdiciar. Si logra convertir este acuerdo en nuevas inversiones, empleos formales, exportaciones de mayor valor, transferencia tecnológica y más integración de empresas locales a cadenas globales, el país habrá dado un paso firme hacia una economía más sofisticada y competitiva. La verdadera medida del éxito no será la firma del convenio, sino la cantidad de proyectos que nazcan de él, la calidad de los empleos que genere y la capacidad de transformar la confianza española en desarrollo dominicano.
En tiempos de incertidumbre global, las naciones que avanzan son aquellas que entienden que la estabilidad debe convertirse en inversión, la inversión en producción, la producción en exportaciones y las exportaciones en bienestar. El acuerdo entre el MICM y Banco Sabadell apunta precisamente en esa dirección. Es una señal de confianza, pero también una prueba para la institucionalidad económica dominicana. Si se ejecuta con seguimiento, visión y responsabilidad, puede convertirse en uno de esos instrumentos silenciosos que, lejos del ruido político, ayudan a construir la economía real: la que crea empleos, conecta mercados, fortalece industrias y coloca a la República Dominicana en el mapa de las grandes decisiones productivas del siglo XXI.
Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor
00000
.jpeg)






