OPINIÓN | Santo Domingo y la hora de convertir el EPA en poder real
La intervención del presidente Luis Abinader en la Quinta Reunión del Consejo Conjunto CARIFORO–Unión Europea trascendió la mera formalidad diplomática: constituyó una definición estratégica de alto nivel. En ella, la República Dominicana dejó clara su aspiración de que el acuerdo evolucione de un marco técnicamente correcto en el papel a una verdadera palanca de integración efectiva, expansión de exportaciones, atracción de inversiones y generación de prosperidad compartida.
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
Lo ocurrido este 19 de junio de 2026 en Santo Domingo merece leerse más allá del protocolo. Que la República Dominicana haya sido sede, por primera vez, de la Quinta Reunión del Consejo Conjunto CARIFORO–Unión Europea tiene un valor político y económico que no debe subestimarse. No se trató simplemente de recibir delegaciones, sino de colocar al país en el centro de una conversación decisiva sobre comercio, cooperación e inserción internacional en un momento en que el mundo reordena cadenas de suministro, rutas logísticas y alianzas productivas.
El presidente Luis Abinader entendió bien el tono de esa coyuntura. Por eso su mensaje no se limitó a celebrar la vigencia del Acuerdo de Asociación Económica (EPA), sino que reclamó algo más importante: una implementación “más práctica, más efectiva y cercana a las necesidades reales” de las economías caribeñas. Esa frase contiene una verdad de fondo. En el Caribe y en América Latina abundan los acuerdos bien redactados y escasean, demasiadas veces, los resultados suficientemente tangibles para productores, mipymes y exportadores. Al poner el énfasis en la ejecución, Abinader desplazó la discusión del simbolismo al rendimiento.
Los números que presentó el mandatario respaldan la seriedad de ese planteamiento. En 2025, el intercambio comercial de la República Dominicana con los países del CARIFORO alcanzó los US$420 millones, de los cuales más de US$300 millones correspondieron a exportaciones dominicanas; además, la canasta exportadora pasó de 1,070 productos en 2020 a 1,184 en 2025. No es un dato menor: significa que el país no solo vende más, sino que está logrando vender una oferta más diversa, una condición indispensable para reducir vulnerabilidades y escalar en valor agregado. Incluso Diario Libre reportó que las exportaciones representaron 71.42 % del comercio dominicano con CARIFORUM, un indicador que confirma el peso específico que ya tiene la oferta nacional dentro de ese espacio regional.
Más contundente todavía es la dimensión europea de la ecuación. Abinader recordó que en 2025 el intercambio comercial entre la República Dominicana y la Unión Europea alcanzó US$5,171 millones, mientras las exportaciones dominicanas al mercado europeo crecieron 19 %, hasta situarse en US$1,158.49 millones. Esa cifra desmiente cualquier visión reduccionista que pretenda encerrar la política comercial dominicana en un horizonte estrictamente insular. La relación con Europa ya no es un complemento diplomático: es una plataforma concreta para escalar exportaciones, atraer inversión, elevar estándares y fortalecer la reputación internacional del país como economía confiable.
Aquí conviene detenerse en un punto esencial: el EPA CARIFORO–UE nunca fue concebido como un simple tratado arancelario. La propia información oficial de la Unión Europea recuerda que este acuerdo, firmado en octubre de 2008, abarca no solo comercio de bienes, sino también servicios, inversión, compras públicas, propiedad intelectual, competencia y dimensiones de desarrollo sostenible. Además, establece acceso libre de aranceles y cuotas al mercado europeo para los productos del CARIFORUM, mientras el Caribe dispone de plazos asimétricos de entre 15 y 25 años para liberalizar parte de sus importaciones desde la UE. Es decir, el marco existe; lo que reclama ahora la República Dominicana es aprovecharlo con mayor inteligencia, velocidad y realismo.
Por eso resulta acertado que el Presidente haya insistido en que el acuerdo debe medirse por sus resultados sobre empresas, productores, mipymes y ciudadanos. Esa es la diferencia entre una visión burocrática y una visión de Estado. Un acuerdo comercial vale poco si no mejora financiamiento, certificación, trazabilidad, logística, encadenamientos productivos y capacidad exportadora. Vale todavía menos si las pequeñas y medianas empresas no logran traducirlo en oportunidades reales. Abinader también reconoció, con lucidez, que la Unión Europea empuja estándares cada vez más exigentes en sostenibilidad y trazabilidad; pero advirtió que la transición hacia esos requisitos debe ser acompañada y viable para los productores, especialmente los pequeños y medianos. Ahí hay una defensa legítima del interés nacional sin romper la lógica de modernización. [
La dimensión regional del discurso merece igualmente atención. Cuando el jefe de Estado afirma que el Caribe es para la República Dominicana “un socio económico natural”, está corrigiendo una vieja insuficiencia de nuestra cultura estratégica: durante años, el país miró más hacia mercados externos distantes que hacia la construcción de cadenas de valor con sus vecinos más inmediatos. Sin embargo, el propio EPA incorpora una cláusula de preferencia regional y mecanismos pensados para favorecer la integración caribeña y las cadenas regionales de valor. En otras palabras, la región no debe ser vista como una periferia sentimental de nuestra política exterior, sino como un espacio productivo donde la República Dominicana puede ejercer liderazgo económico, logístico y normativo.
Santo Domingo acogió este encuentro después de un largo silencio institucional: el Consejo Conjunto no se reunía desde 2017. La observación de Abinader —“no debemos durar otros nueve años más sin reunirnos”— fue una crítica elegante, pero inequívoca, a la intermitencia con que a veces se administran los mecanismos regionales. La integración no puede sobrevivir de reuniones esporádicas, discursos amables y comunicados finales. Requiere continuidad técnica, seguimiento político y capacidad de traducir consensos en metas verificables. En esa dirección apunta también la información divulgada por Diario Libre sobre la instrucción presidencial de conformar un comité especial para identificar nuevas oportunidades de inversión y comercio con la Unión Europea. Si se concreta con método, ese paso podría convertir la coyuntura en política pública.
Hay, además, una lectura geoeconómica que favorece a la República Dominicana. La reunión se celebró en un contexto en que los grandes mercados buscan relocalizar centros de distribución, asegurar suministros y reducir fragilidades en las cadenas globales. La Presidencia destacó precisamente que este encuentro llega en un momento clave para el comercio mundial y que el país, como anfitrión, fortalece sus relaciones con el Caribe y con Europa para incrementar y diversificar sus exportaciones. Traducido al lenguaje de la estrategia: la República Dominicana aspira a ser más que una economía exportadora; quiere consolidarse como plataforma de conexión entre regiones, con estabilidad institucional, ubicación geográfica ventajosa y una diplomacia comercial cada vez más definida.
Ese es, en el fondo, el alcance más relevante del mensaje presidencial. Abinader no solo defendió un acuerdo; defendió una idea de país. Una República Dominicana que no se conforma con ser observadora de la integración regional, sino que pretende influir en ella; que no se limita a celebrar cifras, sino que las usa como punto de partida para exigir más diversificación y mayor valor agregado; que no asume los estándares internacionales como castigo, sino como desafío que debe ser acompañado con políticas inteligentes. Si ese enfoque se mantiene, el EPA dejará de ser un instrumento subutilizado para convertirse en un vehículo real de competitividad, inversión y desarrollo sostenible. Y entonces sí, Santo Domingo no habrá sido solo sede de una reunión: habrá sido escenario de una redefinición estratégica del papel dominicano en el Caribe y ante Europa.
Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
Ingeniero de Sistemas | Editor bibliográfico | Productor de medios de comunicación
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Presidente Abinader llama a fortalecer la integración regional y a impulsar una implementación más práctica y efectiva del Acuerdo CARIFORO–Unión EuropeaDestaca que en 2025, el intercambio comercial con los países del CARIFORO alcanzó US$420 millones, de los cuales más de US$300 millones correspondieron a exportaciones dominicanas y la canasta exportadora pasó de 1,070 productos en 2020 a 1,184 en 2025.
Además, resalta que en 2025, el intercambio comercial con la Unión Europea alcanzó US$5,171 millones, y las exportaciones de RD hacia el mercado europeo crecieron 19%, hasta alcanzar US$1,158.49 millones
Santo Domingo, R.D., 19 de junio de 2026.– El presidente Luis Abinader afirmó este viernes que el Acuerdo de Asociación Económica (EPA) CARIFORO–Unión Europea debe asumirse como una herramienta de desarrollo sostenible, integración regional, inversión, competitividad y cooperación, al tiempo que llamó a fortalecer la articulación económica del Caribe y avanzar hacia una implementación más práctica, más efectiva y cercana a las necesidades reales de las economías.
Al participar en la Quinta Reunión del Consejo Conjunto CARIFORO–Unión Europea, celebrada por primera vez en República Dominicana, el mandatario destacó la importancia del encuentro, al tratarse de la primera reunión de este órgano desde 2017.“Este encuentro reviste una importancia particular, pues es la primera vez que se reúne desde 2017. El Consejo Conjunto es el órgano superior de gobernanza del Acuerdo de Asociación Económica CARIFORO–Unión Europea, responsable de supervisar su implementación y de definir orientaciones estratégicas para fortalecer la relación económica, comercial y de cooperación entre nuestras regiones. En ese sentido, no debemos durar otros 9 años más sin reunirnos”, expresó.
El jefe de Estado sostuvo que para República Dominicana el Caribe representa mucho más que su entorno geográfico; "es un socio económico natural” y en ese sentido, informó que en 2025 el intercambio comercial con los países del CARIFORO alcanzó los US$420 millones, de los cuales más de US$300 millones correspondieron a exportaciones dominicanas. Asimismo, destacó que la canasta exportadora dominicana hacia el CARIFORO pasó de 1,070 productos en 2020 a 1,184 productos en 2025.
Abinader también resaltó la solidez de las relaciones económicas con la Unión Europea y señaló que en 2025 el intercambio comercial entre ambas partes alcanzó los US$5,171 millones, mientras que las exportaciones dominicanas hacia el mercado europeo crecieron un 19 %, hasta situarse en US$1,158.49 millones. “Estos datos reflejan una relación sólida, pero también nos recuerdan que todavía existe un amplio espacio para crecer, diversificar y agregar mayor valor”, manifestó.
El jefe de Estado afirmó que el EPA CARIFORO–UE debe trascender su dimensión comercial y convertirse en una plataforma para impulsar el desarrollo de los países de la región. “El Acuerdo EPA CARIFORO–UE no debe verse únicamente como un acuerdo comercial. Es también una herramienta de desarrollo sostenible, integración regional, inversión, competitividad y cooperación. Su éxito debe medirse por los resultados que genera para nuestras empresas, nuestros productores, nuestras MIPYMES y nuestros ciudadanos”, enfatizó.
Asimismo, señaló que los países del Caribe tienen el desafío de fortalecer su integración, construir cadenas regionales de valor y aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el mercado europeo.
“República Dominicana asume con responsabilidad su rol dentro del CARIFORO y reafirma su voluntad de contribuir a una agenda regional más competitiva, más articulada y orientada a resultados”, afirmó.
El mandatario también reconoció el liderazgo de la Unión Europea en materia de sostenibilidad, trazabilidad y altos estándares de calidad, aunque consideró necesario garantizar que la transición hacia esos estándares sea acompañada y viable para los productores, especialmente para los pequeños y medianos.
“Compartimos esa visión. Pero también debemos asegurar que la transición hacia esos estándares sea acompañada, proporcionada y viable para nuestros productores, especialmente para los pequeños y medianos”, expresó.
Finalmente, el presidente Abinader llamó a aprovechar la reunión para renovar el compromiso común de ambas regiones y fortalecer una alianza estratégica orientada al desarrollo y al bienestar de sus pueblos. “Desde Santo Domingo, República Dominicana reafirma su compromiso con el comercio abierto, con reglas claras, con la integración regional y con una alianza CARIFORO–Unión Europea más fuerte, más moderna y beneficiosa para nuestros pueblos”.
La reunión se desarrolla en el marco del Acuerdo de Asociación Económica (AAE) CARIFORO–Unión Europea, un mecanismo comercial de alto nivel que reúne a 42 países miembros, y que se celebra por primera vez en República Dominicana.
Durante sus palabras de bienvenida ante los representantes de los países presentes.
En el acto estuvo encabezado además por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Yayo Sanz Lovatón; el comisario de Comercio y Seguridad Económica de la Unión Europea, Maroš Šefčovič; y la secretaria permanente del Ministerio de Asuntos Exteriores de Chipre, Theodora Constantinidou.
Durante las jornadas de trabajo, los miembros de CARIFORUM, delegados y equipos técnicos abordarán temas clave relacionados con la implementación del Acuerdo de Asociación Económica y la facilitación del comercio.
Sobre CARIFORO–Unión Europea
La Quinta Reunión del Consejo Conjunto forma parte de los mecanismos de seguimiento del AAE suscrito entre la Unión Europea y los países del CARIFORO. Este instrumento, compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), tiene como objetivo contribuir a la reducción y eventual erradicación de la pobreza mediante el fortalecimiento del comercio, el desarrollo sostenible y la integración regional del Caribe.
El acuerdo fue firmado el 15 de octubre de 2008 y, desde su entrada en vigor, ha servido como una plataforma para diversificar las exportaciones caribeñas, mejorar la competitividad regional y fortalecer los vínculos económicos entre ambas regiones.
CARIFORUM está integrado por 15 Estados miembros: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago y la República Dominicana.
Por su parte, la Unión Europea está conformada por 27 Estados miembros, con los cuales el Caribe mantiene una amplia agenda de cooperación enfocada en el desarrollo económico, la sostenibilidad, la resiliencia y el fortalecimiento institucional.
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Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader afirmó este viernes que el Acuerdo de Asociación Económica (EPA) Cariforo–Unión Europea debe asumirse como una herramienta de desarrollo sostenible, integración regional, inversión, competitividad y cooperación, al tiempo que llamó a fortalecer la articulación económica del Caribe y avanzar hacia una implementación más práctica, más efectiva y cercana a las necesidades reales de las economías.
Al participar en la Quinta Reunión del Consejo Conjunto Cariforo–Unión Europea, celebrada por primera vez en República Dominicana, el mandatario destacó la importancia del encuentro, ya que este órgano no había vuelto a reunirse desde 2017.
“Este encuentro reviste una importancia particular, pues es la primera vez que se reúne desde 2017. El Consejo Conjunto es el órgano superior de gobernanza del Acuerdo de Asociación Económica Cariforo–Unión Europea, responsable de supervisar su implementación y de definir orientaciones estratégicas para fortalecer la relación económica, comercial y de cooperación entre nuestras regiones. En ese sentido, no debemos durar otros 9 años más sin reunirnos”, expresó.
El jefe de Estado sostuvo que para República Dominicana el Caribe representa mucho más que su entorno geográfico; "es un socio económico natural” y al respecto informó que en 2025 el intercambio comercial con los países del Cariforo alcanzó los USD 420 millones, de los cuales más de USD 300 millones correspondieron a exportaciones dominicanas. Asimismo, destacó que la canasta exportadora dominicana hacia el Cariforo pasó de 1,070 productos en 2020 a 1,184 productos en 2025.
El presidente Abinader también resaltó la solidez de las relaciones económicas con la Unión Europea y señaló que en 2025 el intercambio comercial entre ambas partes alcanzó los USD 5,171 millones, mientras que las exportaciones dominicanas hacia el mercado europeo crecieron un 19 %, hasta situarse en USD1,158.49 millones. “Estos datos reflejan una relación sólida, pero también nos recuerdan que todavía existe un amplio espacio para crecer, diversificar y agregar mayor valor”, manifestó.

El jefe de Estado afirmó que el EPA Cariforo–UE debe trascender su dimensión comercial y convertirse en una plataforma para impulsar el desarrollo de los países de la región. “El Acuerdo EPA Cariforo–UE no debe verse únicamente como un acuerdo comercial. Es también una herramienta de desarrollo sostenible, integración regional, inversión, competitividad y cooperación. Su éxito debe medirse por los resultados que genera para nuestras empresas, nuestros productores, nuestras mipymes y nuestros ciudadanos”, enfatizó.
Asimismo, señaló que los países del Caribe tienen el desafío de fortalecer su integración, construir cadenas regionales de valor y aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el mercado europeo.
“República Dominicana asume con responsabilidad su rol dentro del Cariforo y reafirma su voluntad de contribuir a una agenda regional más competitiva, más articulada y orientada a resultados”, afirmó.
El mandatario también reconoció el liderazgo de la Unión Europea en materia de sostenibilidad, trazabilidad y altos estándares de calidad, aunque consideró necesario garantizar que la transición hacia esos estándares sea acompañada y viable para los productores, especialmente para los pequeños y medianos.
“Compartimos esa visión. Pero también debemos asegurar que la transición hacia esos estándares sea acompañada, proporcionada y viable para nuestros productores, especialmente para los pequeños y medianos”, expresó.
Finalmente, el presidente Abinader llamó a aprovechar la reunión para renovar el compromiso común de ambas regiones y fortalecer una alianza estratégica orientada al desarrollo y al bienestar de sus pueblos.
“Desde Santo Domingo, República Dominicana reafirma su compromiso con el comercio abierto, con reglas claras, con la integración regional y con una alianza Cariforo–Unión Europea más fuerte, más moderna y beneficiosa para nuestros pueblos”.
La reunión se desarrolla en el marco del Acuerdo de Asociación Económica (AAE) Cariforo–Unión Europea, un mecanismo comercial de alto nivel que reúne a 42 países miembros y que se celebra por primera vez en República Dominicana.
El acto estuvo encabezado, además, por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Yayo Sanz Lovatón; el comisario de Comercio y Seguridad Económica de la Unión Europea, Maroš Šefčovič, y la secretaria permanente del Ministerio de Asuntos Exteriores de Chipre, Theodora Constantinidou.
Durante las jornadas de trabajo, los miembros de Cariforo, delegados y equipos técnicos abordarán temas clave relacionados con la implementación del Acuerdo de Asociación Económica y la facilitación del comercio.
Sobre Cariforo–Unión Europea
La Quinta Reunión del Consejo Conjunto forma parte de los mecanismos de seguimiento del AAE suscrito entre la Unión Europea y los países del Cariforo. Este instrumento, compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), tiene como objetivo contribuir a la reducción y eventual erradicación de la pobreza mediante el fortalecimiento del comercio, el desarrollo sostenible y la integración regional del Caribe.
El acuerdo fue firmado el 15 de octubre de 2008 y desde su entrada en vigor ha servido como una plataforma para diversificar las exportaciones caribeñas, mejorar la competitividad regional y fortalecer los vínculos económicos entre ambas regiones.
Cariforo está integrado por 15 Estados miembros: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago y la República Dominicana.
Por su parte, la Unión Europea está conformada por 27 Estados miembros, con los cuales el Caribe mantiene una amplia agenda de cooperación enfocada en el desarrollo económico, la sostenibilidad, la resiliencia y el fortalecimiento institucional.
🌎🇩🇴 República Dominicana lidera la integración entre el Caribe y Europa 🤝🇪🇺
¡Hito histórico! RD acoge por primera vez la Reunión del Consejo Conjunto Cariforo–Unión Europea, consolidándose como un actor clave en el comercio global 🌍📈
El presidente @luisabinader destacó el crecimiento sostenido del comercio y la importancia del tratado de libre comercio del Caribe para impulsar oportunidades y विकास regional 🚀
📊 Datos clave:
✅ Exportaciones duplicadas: de US$700M (2019) a más de US$1,400M (2025)
✅ 42 países fortaleciendo vínculos comerciales
✅ Más inversión, más empleo y más integración regional 💼
💬 RD se posiciona como puente estratégico entre el Caribe y Europa, impulsando desarrollo sostenible, competitividad y cooperación internacional
🌟 Más comercio, más integración, más futuro
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