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martes, 28 de julio de 2026

Endeudarse para crecer: una defensa responsable de los préstamos públicos en la actual coyuntura dominicana


Endeudarse para crecer: una defensa responsable de los préstamos públicos en la actual coyuntura dominicana

En la actual coyuntura fiscal, defender los préstamos públicos de la República Dominicana no significa promover un endeudamiento irresponsable ni ignorar los riesgos de la deuda. Significa entender que un país en desarrollo, con compromisos sociales, necesidades de infraestructura, presión por generar empleos, demanda de servicios públicos y aspiraciones de competitividad internacional, no puede paralizar su inversión estratégica por temor al debate político. La verdadera discusión no debe ser si el Estado debe endeudarse o no, sino para qué se endeuda, bajo qué condiciones, con qué transparencia y con cuáles retornos económicos y sociales.

La República Dominicana enfrenta una realidad fiscal compleja: debe sostener el crecimiento, cumplir compromisos de desarrollo, mejorar infraestructura, fortalecer la seguridad, ampliar servicios públicos, modernizar instituciones y mantener la confianza de los inversionistas. Todo esto ocurre en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, mayores exigencias comerciales, costos financieros todavía relevantes y competencia entre países por atraer capitales. En ese contexto, el financiamiento público bien dirigido no es un lujo. Es una herramienta de política económica.

Los préstamos, cuando se destinan a inversión productiva, infraestructura, logística, energía, educación, salud, agua, transporte, seguridad y modernización institucional, tienen un efecto multiplicador sobre la economía. Permiten construir carreteras, puertos, acueductos, hospitales, escuelas, sistemas digitales, redes eléctricas y obras que elevan la productividad nacional. Una economía sin inversión pública suficiente pierde competitividad, encarece sus procesos, reduce su capacidad exportadora y debilita la confianza del capital privado.

La República Dominicana no puede darse el lujo de frenar su agenda de desarrollo. El país compite por inversión extranjera directa con economías que ofrecen mejores puertos, mejor conectividad, mayor seguridad jurídica, energía más estable, trámites más ágiles y plataformas logísticas más eficientes. En 2025, la inversión extranjera directa alcanzó un récord histórico de US$5,032.3 millones, el cuarto año consecutivo de máximo nivel, según datos divulgados por la Presidencia con base en estadísticas del Banco Central. Ese resultado confirma que la confianza internacional existe, pero también exige que el país siga invirtiendo para sostenerla. [presidencia.gob.do]

En el primer trimestre de 2026, la República Dominicana recibió US$1,536.7 millones en inversión extranjera directa, un aumento de 6.4 % respecto al mismo período de 2025, lo que evidencia que el país sigue siendo atractivo aun en un escenario global desafiante. Esa confianza no se preserva con inmovilismo fiscal, sino con estabilidad macroeconómica, reglas claras, inversión en infraestructura, seguridad jurídica y capacidad del Estado para acompañar el crecimiento productivo. [presidencia.gob.do], [diariolibre.com]

Por eso, en lugar de satanizar los préstamos, la pregunta central debe ser:¿están financiando gasto corriente improductivo o están construyendo capacidades permanentes para el país? Si el endeudamiento se utiliza para cubrir ineficiencias, clientelismo o gastos sin retorno, debe ser cuestionado con firmeza. Pero si se utiliza para ampliar infraestructura, sostener programas sociales estratégicos, mejorar servicios, fortalecer la seguridad ciudadana, apoyar sectores productivos y crear condiciones para generar empleos, entonces ese financiamiento debe ser evaluado con una visión de Estado.

La coyuntura fiscal dominicana exige prudencia, pero también realismo. Fitch Ratings proyectó para 2026 un crecimiento económico de 4 % y un déficit fiscal de 3.2 % del PIB, dentro de un escenario de consolidación gradual y control del gasto. La misma calificadora indicó que la deuda del gobierno general se mantendría por debajo de la mediana de países con calificación similar, aunque advirtió sobre la importancia de manejar los riesgos asociados al endeudamiento externo. Esa lectura permite una conclusión equilibrada: hay espacio para financiar desarrollo, pero no para endeudarse sin disciplina. [eldinero.com.do] [eldinero.com.do]

La defensa de los préstamos públicos debe ir acompañada de una exigencia clara: cada peso tomado prestado debe convertirse en valor público verificable. Eso implica proyectos con estudios técnicos, licitaciones transparentes, cronogramas de ejecución, rendición de cuentas, auditorías, medición de impacto y evaluación posterior. La deuda útil es aquella que deja activos, productividad, empleos y crecimiento. La deuda peligrosa es la que deja solo intereses, burocracia y desconfianza.

En el caso dominicano, el financiamiento puede ser una palanca decisiva para consolidar sectores estratégicos como turismo, zonas francas, logística, energía renovable, agroindustria, manufactura, tecnología, infraestructura portuaria y comercio exterior. Estos sectores no solo atraen inversión extranjera, también generan empleos, divisas, encadenamientos productivos y oportunidades para pequeñas y medianas empresas. Si el Estado no invierte en las condiciones básicas que esos sectores necesitan, otros países ocuparán el espacio competitivo que la República Dominicana ha venido ganando.

También hay una dimensión social que no debe minimizarse. Un Estado que renuncia a financiar políticas públicas esenciales en nombre de una austeridad mal entendida puede terminar profundizando desigualdades, deteriorando servicios y debilitando la cohesión social. La estabilidad fiscal es importante, pero la estabilidad social también lo es. Un país con crecimiento sin inclusión, infraestructura sin equidad o inversión sin empleos dignos termina acumulando tensiones que afectan su propio modelo económico.

Defender préstamos responsables es defender la posibilidad de que el país siga creciendo sin abandonar sus compromisos con la gente. Es defender obras que conecten comunidades, programas que fortalezcan capacidades, proyectos que eleven la productividad, inversiones que ayuden a formalizar empleos y políticas que mantengan a la República Dominicana como destino confiable para el capital nacional e internacional.

La clave está en combinar tres principios: responsabilidad fiscal, inversión estratégica y transparencia absoluta. Responsabilidad fiscal para que la deuda sea sostenible. Inversión estratégica para que el financiamiento produzca crecimiento. Transparencia absoluta para que la ciudadanía sepa en qué se usa el dinero, quién ejecuta, cuánto cuesta y qué impacto genera.

La República Dominicana no debe endeudarse para sobrevivir políticamente. Debe financiarse para competir, producir, modernizarse y crecer. En una economía abierta, pequeña y altamente conectada al comercio internacional, quedarse atrás cuesta más caro que invertir. El verdadero riesgo no está en tomar préstamos responsables para desarrollar el país; el riesgo está en no invertir lo suficiente para sostener la competitividad, perder empleos, frenar la inversión extranjera y debilitar el futuro.

Por eso, en esta coyuntura, la defensa de los préstamos públicos debe formularse con madurez: sí al financiamiento responsable, sí a la inversión productiva, sí a la disciplina fiscal, sí a la transparencia y sí a una visión de desarrollo que mantenga a la República Dominicana creciendo, generando empleo y atrayendo inversión extranjera directa.

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

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🇩🇴📊 Endeudarse con responsabilidad no es debilidad: es financiar el futuro de la República Dominicana.

Luis Orlando Díaz Vólquez sostiene que, en la actual coyuntura fiscal, el país no puede paralizar su agenda de desarrollo por temor al debate político sobre los préstamos. La verdadera discusión no debe ser si la República Dominicana se financia o no, sino para qué se endeuda, bajo qué condiciones y con cuáles resultados para la gente. ⚖️💡

Si los préstamos se orientan a infraestructura, seguridad, energía, logística, salud, educación, transporte, modernización institucional y apoyo a los sectores productivos, entonces se convierten en una herramienta legítima para generar empleos, elevar la competitividad y seguir atrayendo inversión extranjera directa. 🚢🏗️📈

La deuda irresponsable hipoteca el futuro. Pero la deuda bien administrada, transparente y productiva construye carreteras, fortalece puertos, mejora servicios, impulsa empresas, crea oportunidades y sostiene el crecimiento económico. 🇩🇴🚀

La República Dominicana necesita disciplina fiscal, sí. Pero también necesita inversión estratégica para no quedarse atrás en un mundo donde los países compiten por capital, empleos, tecnología y mercados. 🌎🤝

Endeudarse para gastar mal es un error. Financiar el desarrollo con visión, transparencia y responsabilidad es una decisión de Estado.

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez
👍 #GuasábaraEditor

#LuisOrlandoDíazVólquez #RepúblicaDominicana #DeudaResponsable #CrecimientoEconómico #InversiónExtranjera #CompetitividadRD #DesarrolloNacional #Empleos #Infraestructura #FinanzasPúblicas #Gobernanza #RDCompetitiva

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lunes, 20 de julio de 2026

OEA: confianza certificada para competir con el mundo


OEA: confianza certificada para competir con el mundo

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La entrega de 48 acreditaciones del programa Operador Económico Autorizado (OEA), encabezada por Nelson Arroyo en la Dirección General de Aduanas, confirma que la competitividad dominicana ya no descansa únicamente en su ubicación geográfica privilegiada. En el comercio global contemporáneo, competir exige algo más profundo: confianza certificada, trazabilidad, cumplimiento, seguridad logística, gestión de riesgos y una alianza público-privada capaz de convertir la reputación nacional en activo económico.

Con seis nuevas certificaciones y 42 renovaciones, hasta alcanzar 710 empresas acreditadas, la República Dominicana envía una señal clara a los mercados internacionales: el país está construyendo una cultura de compliance que trasciende el discurso y se expresa en procesos verificables. El OEA no es un sello decorativo ni una formalidad administrativa. Es una validación rigurosa de controles internos, historial de cumplimiento, solvencia operativa y responsabilidad compartida entre empresas e instituciones. Cada empresa certificada robustece la cadena logística y reduce la incertidumbre en puertos, aeropuertos, almacenes, declaraciones, permisos y operaciones comerciales.

El mensaje de Nelson Arroyo ha sido preciso: la confianza no se proclama, se demuestra. Bajo esa visión, Aduanas deja de ser vista solo como entidad recaudadora o fiscalizadora para convertirse en una plataforma estratégica de facilitación comercial segura. La modernización aduanera, la digitalización de servicios, la automatización de trámites, el uso de controles no intrusivos y la gestión inteligente del riesgo forman parte de una transformación institucional que impacta directamente la competitividad exportadora y la seguridad económica del país. [aduanas.gob.do], [7dias.com.do]

Esa ruta adquiere mayor profundidad cuando se observa la cooperación internacional impulsada por la DGA. El acuerdo firmado con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos, CBP, para el Puerto de Haina fortalece los mecanismos de prevención, control y perfilamiento de carga, mediante intercambio de información, cooperación operativa e identificación temprana de amenazas antes de la llegada de mercancías a los territorios aduaneros. Esta alianza, formalizada el 2 de julio de 2026, refuerza la lucha contra el crimen transnacional, el narcotráfico, el contrabando y otros ilícitos que amenazan el comercio exterior. [aduanas.gob.do], [eldia.com.do]

No se trata de una cooperación episódica. El representante de CBP recordó casi 20 años de colaboración formal con Aduanas dominicana, lo que convierte este nuevo acuerdo en una fase superior de confianza bilateral. En un puerto estratégico como Haina, el perfilamiento de carga no solo mejora la seguridad; también eleva la reputación del país como socio confiable para el comercio internacional, especialmente frente a Estados Unidos, principal socio económico, comercial y estratégico de la República Dominicana. [aduanas.gob.do], [eldia.com.do]

La relación con la Unión Europea también fortalece esta agenda. A través del Acuerdo de Asociación Económica entre la Unión Europea y el CARIFORO, conocido como EPA, y de herramientas como la Guía de Aduanas del EPA, se promueve mayor transparencia, acceso al mercado, comprensión de requisitos aduaneros y aprovechamiento de preferencias arancelarias para operadores comerciales. Esa guía, financiada por la Unión Europea, busca mejorar la transparencia y facilitar el acceso de operadores europeos al mercado dominicano, al tiempo que impulsa estándares más claros para el comercio exterior. [camacoes.org.do], [eeas.europa.eu]

Todo esto se conecta con una política pública más amplia. Desde el 16 de agosto de 2020, el Poder Ejecutivo encabezado por el presidente Luis Abinader ha colocado la competitividad, la transparencia, la facilitación comercial, la seguridad jurídica y la atracción de inversiones en el centro de su agenda económica. La creación del Gabinete de Desarrollo Logístico mediante el Decreto 263-23 y la Ley 30-24 sobre promoción y regulación de centros logísticos apuntan a consolidar a la República Dominicana como plataforma logística eficiente y de clase mundial. [logisticar...icm.gob.do]

Esa visión no es abstracta. Un hub logístico moderno significa más inversión, más empleos formales, más exportaciones, mejores servicios, mayor recaudación sin asfixiar la producción y una economía más conectada con las oportunidades del nearshoring y las cadenas globales de valor. La logística bien gestionada llega finalmente al bolsillo y a la vida cotidiana del dominicano, porque reduce costos, aumenta eficiencia, dinamiza empresas y expande oportunidades.

La Meta RD 2036 coloca esta transformación en una perspectiva histórica: construir una nueva República Dominicana, más productiva, innovadora, conectada y preparada para competir en mercados exigentes. En ese horizonte, el OEA no solo certifica empresas; certifica una aspiración nacional. La República Dominicana que construimos necesita instituciones confiables, empresarios responsables, puertos seguros, aduanas modernas y una cultura de cumplimiento que convierta la confianza en desarrollo. Porque en el mundo actual, los países no compiten solo por ubicación, costos o incentivos: compiten por credibilidad. Y la confianza, cuando se certifica, abre puertas al mundo. [meta2036.gob.do], [eldia.com.do]


Versión paper de opinión

OEA: confianza certificada para competir con el mundo

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Resumen

La entrega de 48 acreditaciones del programa Operador Económico Autorizado, encabezada por la Dirección General de Aduanas de la República Dominicana, constituye un hecho de alta relevancia institucional, económica y geopolítica. Más allá de la certificación empresarial, este proceso expresa una transformación profunda del modelo aduanero dominicano, orientado hacia la seguridad de la cadena logística, la facilitación del comercio, la gestión inteligente del riesgo, el cumplimiento normativo y la confianza internacional. En un escenario global marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro, el nearshoring, el crimen transnacional, el contrabando, el narcotráfico y las nuevas exigencias de trazabilidad, la competitividad de los países ya no depende únicamente de su ubicación geográfica o de sus incentivos fiscales, sino de su capacidad para demostrar credibilidad operativa, seguridad institucional y previsibilidad regulatoria. La República Dominicana, bajo el impulso del Poder Ejecutivo desde el 16 de agosto de 2020, ha venido articulando una agenda de modernización aduanera, desarrollo logístico, transparencia, cooperación internacional y fortalecimiento del compliance que se conecta con la visión de convertir al país en un hub logístico regional de clase mundial. Este paper de opinión analiza el significado estratégico del programa OEA, su relación con la cooperación de la DGA con CBP y la Unión Europea, su vinculación con la Ley 30-24, el Decreto 263-23, la Meta RD 2036 y su influencia en la calidad de vida del dominicano.

Palabras clave: Operador Económico Autorizado, Aduanas, compliance, hub logístico, competitividad, seguridad comercial, República Dominicana, Meta RD 2036.

Introducción

La entrega de 48 acreditaciones del programa Operador Económico Autorizado, seis nuevas certificaciones y 42 renovaciones, hasta alcanzar 710 empresas acreditadas, debe ser interpretada como un indicador de madurez institucional y empresarial en la República Dominicana. No se trata de un simple acto administrativo ni de una ceremonia protocolar vinculada a la formalidad aduanera. Se trata, en esencia, de una señal estratégica que comunica al mercado interno, a los socios comerciales y a los organismos internacionales que el país está construyendo una cultura de cumplimiento, seguridad, trazabilidad y confianza verificable. La Dirección General de Aduanas ha presentado el programa OEA como una herramienta que aporta seguridad y avala a los actores de la cadena logística que cumplen los requisitos establecidos en el contexto del comercio internacional. [oea.aduanas.gob.do]

En el comercio global contemporáneo, competir ya no significa únicamente producir más barato, disponer de una ubicación geográfica favorable o contar con infraestructura portuaria y aeroportuaria. Competir supone demostrar que las mercancías pueden entrar, salir, circular, verificarse y entregarse bajo estándares de seguridad, legalidad, transparencia y previsibilidad. Esta lógica coincide con el enfoque de la Organización Mundial de Aduanas, cuyo Marco Normativo SAFE fue adoptado en 2005 para asegurar y facilitar el comercio global, promover la cooperación Aduanas-Aduanas y Aduanas-Empresas, impulsar el análisis de riesgo y establecer beneficios para empresas confiables dentro de la cadena logística internacional. [OPERADOR E...AUTORIZADO], [sunat.gob.pe]

La República Dominicana ha avanzado en esa dirección durante los últimos años. El programa OEA dominicano fue instituido mediante el Decreto 144-12, en correspondencia con los lineamientos del Marco SAFE de la Organización Mundial de Aduanas, el Programa de Seguridad en Materia Aduanera de la Comisión Europea y el C-TPAT de Estados Unidos. Además, el país firmó en 2015 acuerdos de reconocimiento mutuo con las aduanas de Estados Unidos y Corea del Sur, lo que fortalece la identificación y correspondencia de los operadores certificados con socios estratégicos. Esta base normativa e internacional ayuda a comprender por qué el OEA no debe verse como un certificado aislado, sino como parte de una arquitectura más amplia de confianza logística. [oea.aduanas.gob.do]

El OEA como certificación de confianza y ventaja competitiva

El Operador Económico Autorizado representa una evolución del vínculo entre el Estado y el sector privado. En el modelo tradicional, la relación aduanera se concebía principalmente desde la fiscalización, la recaudación y el control posterior. En el modelo moderno, la Aduana conserva su función fiscalizadora, pero agrega una dimensión estratégica: facilitar el comercio legítimo, identificar riesgos, proteger la cadena logística y premiar el cumplimiento. La definición internacional del OEA lo vincula con actores que intervienen en el movimiento internacional de mercancías y que cumplen normas de seguridad de la cadena logística establecidas por la OMA o por estándares equivalentes. [OPERADOR E...AUTORIZADO]

Al alcanzar 710 empresas certificadas, la República Dominicana demuestra que una parte relevante de su tejido empresarial ha entendido que la competitividad depende de procesos internos confiables, controles verificables, historial satisfactorio de cumplimiento y capacidad de operar bajo reglas internacionales. Esta cifra adquiere mayor significado cuando se analiza dentro de una economía abierta, dependiente de importaciones, exportaciones, zonas francas, puertos, aeropuertos, turismo, manufactura, comercio y servicios logísticos. En ese contexto, cada empresa certificada reduce incertidumbre, eleva estándares y contribuye a mejorar la reputación sistémica del país.

La confianza, sin embargo, no es una declaración política ni una aspiración retórica. La confianza debe probarse. Debe poder auditarse. Debe expresarse en registros, controles, inspecciones, permisos, declaraciones, trazabilidad documental, solvencia fiscal, seguridad física y capacidad de respuesta ante riesgos. Por eso, el valor más profundo del OEA consiste en convertir el cumplimiento en una ventaja competitiva. Una empresa certificada puede beneficiarse de mayor credibilidad, menor nivel de riesgo percibido, procesos más ágiles y mejor inserción en cadenas de suministro donde la seguridad ya no es opcional, sino condición de acceso.

El propio Banco Mundial ha destacado que la logística es esencial para el comercio internacional y que el comercio constituye una fuerza poderosa para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza. Su Índice de Desempeño Logístico mide la capacidad de los países para mover bienes a través de fronteras con velocidad y confiabilidad, considerando factores como servicios logísticos, infraestructura, controles fronterizos y confiabilidad de la cadena de suministro. Esta perspectiva confirma que el desempeño aduanero no es un asunto meramente técnico, sino una variable estructural del desarrollo económico. [worldbank.org]

Aduanas como institución estratégica del desarrollo nacional

La Dirección General de Aduanas ha pasado a ocupar un espacio cada vez más importante dentro de la política económica dominicana. Su papel no se limita a recaudar ni a controlar mercancías. En una economía globalizada, Aduanas es frontera fiscal, sanitaria, comercial, logística, tecnológica y de seguridad nacional. La propia DGA se define como autoridad nacional de frontera, con responsabilidades que trascienden el rol recaudador para ser garante de la salud de la población y la seguridad del Estado. [eldia.com.do]

En esa dirección, la gestión aduanera moderna debe equilibrar dos objetivos que a veces parecen contradictorios, pero que en realidad son complementarios: facilitar el comercio legítimo y combatir los ilícitos. La facilitación sin control puede abrir espacios al contrabando, al fraude, al narcotráfico y al crimen organizado. El control sin inteligencia puede convertirse en burocracia, retraso, sobrecosto e ineficiencia. La clave está en la gestión de riesgos, la digitalización, la interoperabilidad institucional, la inspección no intrusiva, la cooperación internacional y la segmentación entre operadores confiables y operadores de alto riesgo.

La DGA ha impulsado servicios digitales, plataformas en línea y herramientas para simplificar trámites, mejorar la trazabilidad de solicitudes, recibir documentos digitales, validar certificaciones mediante códigos QR, realizar pagos en línea y notificar a contribuyentes por medios electrónicos. Estas medidas no solo reducen tiempos y costos para los operadores económicos, sino que fortalecen la transparencia y disminuyen espacios de discrecionalidad o informalidad. En materia de compliance, la digitalización es mucho más que modernización tecnológica: es una política anticorrupción, una herramienta de eficiencia y una condición para la competitividad. [servicios....nas.gob.do], [wa-dgaport...bsites.net]

El país también ha fortalecido su marco jurídico aduanero. El Consejo Nacional de Competitividad, al analizar el Índice de Desempeño Logístico 2023, destacó que la República Dominicana obtuvo una puntuación de 2.6 sobre 5.0 y se ubicó en la posición 88 de 139 economías, con mejoras en cuatro de los seis componentes evaluados. También señaló que en el componente Aduanas el país registró una calificación de 2.6, superior en 0.2 puntos a la de 2018, y relacionó parte de esa mejora con la promulgación de la Ley General de Aduanas 168-21, que introdujo novedades como reducción de plazos de abandono, pagos a través de entidades bancarias y nuevos tipos penales aduaneros. Estos avances muestran una transición institucional hacia mayor eficiencia, control y seguridad jurídica. [cnc.gob.do]

Cooperación con CBP: seguridad, perfilamiento de carga y confianza bilateral

La cooperación de la DGA con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, CBP, constituye uno de los componentes más relevantes de esta agenda. El Acuerdo de Perfilamiento de Carga para el Puerto de Haina, formalizado el 2 de julio de 2026, busca fortalecer los mecanismos de prevención, control y gestión de riesgos en el comercio exterior mediante intercambio de información y cooperación operativa para identificar amenazas antes de la llegada de las cargas a los territorios aduaneros. [aduanas.gob.do], [7dias.com.do]

Este acuerdo tiene una importancia particular porque Haina es uno de los puertos más relevantes del sistema logístico dominicano. Reforzar su seguridad equivale a proteger una puerta estratégica del comercio exterior nacional. En un contexto regional donde el narcotráfico, el contrabando, el lavado de activos, la falsificación de mercancías y otros delitos transnacionales utilizan rutas marítimas y cadenas logísticas para infiltrarse en el comercio legítimo, el perfilamiento anticipado de carga se convierte en una herramienta de defensa económica y de seguridad nacional.

Nelson Arroyo ha planteado que la Iniciativa de Seguridad de Contenedores y el Procedimiento Estándar de Perfilamiento de Carga persiguen fortalecer la colaboración para combatir de manera más eficaz los ilícitos que afectan no solo a la República Dominicana, sino al mundo. Esa afirmación expresa una comprensión correcta del problema: las amenazas al comercio no son puramente locales. Son transnacionales, adaptativas y sofisticadas. Por tanto, requieren cooperación entre administraciones aduaneras, intercambio de inteligencia, controles anticipados y estándares compartidos. [aduanas.gob.do], [7dias.com.do]

El representante regional de CBP para el Caribe, Abdias Ortiz, recordó que ambas instituciones acumulan aproximadamente 20 años de colaboración formal, lo que convierte el acuerdo sobre Haina en una nueva etapa dentro de una relación bilateral sostenida. Para la República Dominicana, esa cooperación con Estados Unidos tiene valor comercial, logístico y diplomático. Estados Unidos es el principal socio económico y estratégico del país, y demostrar capacidad de coordinación con sus agencias de seguridad fronteriza aumenta la credibilidad dominicana ante inversionistas, exportadores, navieras, operadores logísticos y autoridades internacionales. [aduanas.gob.do], [7dias.com.do]

Unión Europea, EPA y transparencia aduanera

La relación con la Unión Europea añade otra dimensión relevante al proceso de modernización aduanera. El Acuerdo de Asociación Económica entre la Unión Europea y el CARIFORO, conocido como EPA, constituye un marco de preferencias comerciales, acceso a mercado, reglas de origen y cooperación económica que demanda claridad procedimental y conocimiento técnico por parte de los operadores. La Guía de Aduanas del EPA fue elaborada como una herramienta práctica para explicar los requisitos y formalidades que deben cumplirse para importar productos de la Unión Europea a la República Dominicana utilizando las preferencias arancelarias del acuerdo. [dian.gov.co], [Sistema de...ob.bo:7601]

Esta guía, financiada por la Unión Europea, forma parte de un proyecto orientado a mejorar la transparencia y el acceso al mercado para operadores europeos en el ámbito de las aduanas en República Dominicana. Su utilidad va más allá del comercio bilateral con Europa. También contribuye a elevar la calidad de la información disponible, reducir asimetrías, mejorar la comprensión normativa y fortalecer la previsibilidad regulatoria. En comercio exterior, la información incompleta es un costo; la información clara, verificable y accesible es una ventaja. [dian.gov.co], [Sistema de...ob.bo:7601]

La cooperación con la Unión Europea conecta, además, con estándares de sostenibilidad, transparencia, regulación técnica, trazabilidad y acceso a mercados exigentes. Para un país que busca ampliar sus exportaciones, captar inversión extranjera y posicionarse como plataforma logística, la relación con la UE no debe verse únicamente como un acuerdo comercial, sino como un espacio de aprendizaje institucional y convergencia normativa. La modernización aduanera dominicana será más sólida en la medida en que pueda dialogar con las mejores prácticas internacionales y adaptarlas a su realidad económica.

Políticas del Poder Ejecutivo: logística, competitividad y compliance

Desde el 16 de agosto de 2020, el Poder Ejecutivo encabezado por el presidente Luis Abinader ha colocado la competitividad, la transparencia, la facilitación comercial, la atracción de inversiones y el desarrollo logístico en el centro de una agenda económica orientada a reposicionar la República Dominicana en el mapa regional. Esta visión se expresa en políticas públicas, reformas normativas, coordinación interinstitucional y alianzas público-privadas dirigidas a convertir al país en una plataforma logística eficiente de clase mundial.

Uno de los pasos más importantes ha sido la creación del Gabinete de Desarrollo Logístico mediante el Decreto 263-23. Este gabinete consultivo tiene la función de coordinar la estrategia nacional logística, integrar iniciativas y proyectos, evaluar políticas para impulsar el sector y consolidar a la República Dominicana como una plataforma logística eficiente de clase mundial. La existencia de este órgano es relevante porque la logística no puede gestionarse desde una sola institución. Requiere coordinación entre Aduanas, puertos, aeropuertos, transporte terrestre, zonas francas, ministerios, organismos reguladores, sector privado, seguridad nacional y autoridades fiscales. [eldinero.com.do]

La Ley 30-24 sobre promoción y regulación de los centros logísticos constituye otro componente esencial. Esta legislación establece el marco jurídico para posicionar a la República Dominicana como centro logístico regional, aprovechando su ubicación geográfica estratégica y su conectividad. También regula las operaciones de centros logísticos, empresas operadoras de centros logísticos y empresas operadoras logísticas, promoviendo desarrollo sostenible y competitividad en el comercio internacional. [eldinero.com.do]

Entre los beneficios vinculados a la Ley 30-24 se destacan la suspensión de impuestos aduaneros hasta que las mercancías se declaren para consumo, reexportación u otros regímenes; la simplificación y automatización de procesos; la posibilidad de realizar actividades como consolidación, desconsolidación, almacenamiento, empaque y etiquetado; y la atracción de inversión privada mediante seguridad jurídica. Estas medidas conectan directamente con una política de competitividad basada en eficiencia, reducción de costos, agregación de valor y mejor aprovechamiento de la ubicación dominicana en el Caribe. [eldinero.com.do]

El desarrollo logístico también se relaciona con el desempeño del país en indicadores internacionales. Según información reseñada en la plataforma Logística RD, la República Dominicana mejoró su posición en el Índice de Desempeño Logístico de 2023, ocupando el puesto 79 de 139 países frente al puesto 85 en 2018, con avances en aduanas, infraestructura, envíos internacionales y puntualidad. Aunque otras fuentes nacionales ubican al país en la posición 88 de 139 economías, ambas mediciones coinciden en reconocer mejoras en componentes clave de desempeño logístico y aduanero. Esta diferencia de registro debe invitar a mayor precisión estadística, pero no niega la tendencia general hacia la mejora. [eldinero.com.do] [cnc.gob.do]

Meta RD 2036 y la nueva República Dominicana

La Meta RD 2036 ofrece el marco de largo plazo para comprender la importancia del OEA, la modernización aduanera y el desarrollo logístico. El Gobierno ha presentado esta hoja de ruta bajo la idea de construir hoy el país que se quiere ser en 2036. En esa visión, la República Dominicana aspira a convertirse en una economía más productiva, innovadora, tecnológicamente avanzada, conectada y capaz de duplicar sus oportunidades de desarrollo. [inviertoen...ana.com.do]

El presidente Luis Abinader ha vinculado la Meta RD 2036 con crecimiento económico, inversión en infraestructura, expansión de servicios públicos, tecnología, innovación y proyección internacional. En su rendición de cuentas de 2026, según reseñas periodísticas, el mandatario presentó la Meta RD 2036 como una hoja de ruta orientada a convertir el país en una nación desarrollada y a duplicar el producto interno bruto, apoyándose en tecnología de punta, alianzas estratégicas y conectividad digital. [cnc.gob.do]

La conexión entre logística y Meta RD 2036 es directa. Un país que aspira a duplicar su economía necesita puertos eficientes, aeropuertos competitivos, aduanas modernas, zonas francas integradas, centros logísticos regulados, seguridad jurídica, trazabilidad digital, operadores confiables y reglas claras. No existe desarrollo de clase mundial con cadenas logísticas vulnerables, trámites opacos o instituciones incapaces de gestionar riesgos. La nueva República Dominicana que se construye necesita convertir su ubicación geográfica en plataforma de valor, y su plataforma de valor en bienestar social.

Impacto en la calidad de vida del dominicano

El desarrollo logístico y aduanero suele analizarse desde cifras macroeconómicas, comercio exterior, inversión extranjera, recaudaciones o rankings internacionales. Sin embargo, su efecto final debe medirse también en la calidad de vida del ciudadano. Una aduana más eficiente reduce costos de importación, disminuye tiempos de despacho, mejora la disponibilidad de mercancías, favorece la competencia, aumenta la transparencia y reduce pérdidas asociadas a demoras o ineficiencias. Estos efectos pueden traducirse en mejores precios, mayor disponibilidad de productos, más empleos y mayor dinamismo económico.

Cuando un país logra atraer centros logísticos, operadores internacionales, empresas de zonas francas, navieras, inversionistas y exportadores, se generan oportunidades de empleo formal, capacitación técnica, transferencia tecnológica y encadenamientos productivos. La logística no es solo movimiento de contenedores; es empleo en transporte, almacenamiento, servicios aduanales, tecnología, comercio, manufactura, seguridad, mantenimiento, distribución y gestión empresarial. Por eso, una política logística bien diseñada no beneficia únicamente a los grandes operadores, sino a miles de familias que encuentran en esa economía nuevos espacios de movilidad social.

La calidad de vida también mejora cuando el Estado recauda de manera más eficiente sin necesidad de cargar excesivamente a los contribuyentes formales. Una aduana moderna puede combatir la evasión, el contrabando y la defraudación, al tiempo que facilita el comercio legítimo. Esa doble capacidad permite proteger ingresos públicos, financiar servicios esenciales y construir una economía más justa. El compliance, en este sentido, no es una palabra técnica reservada a especialistas. Es una condición para que el Estado funcione mejor y para que la competencia empresarial sea más leal.

Conclusión

La entrega de 48 acreditaciones del programa Operador Económico Autorizado confirma que la República Dominicana está avanzando hacia una etapa superior de competitividad. Las 710 empresas certificadas representan una base importante de confianza empresarial, pero también un punto de partida para una transformación mayor. El país necesita ampliar esta cultura de cumplimiento, incorporar más sectores, fortalecer la interoperabilidad institucional y profundizar las alianzas internacionales que hacen posible un comercio exterior seguro y previsible.

La cooperación con CBP en el Puerto de Haina, la relación con la Unión Europea mediante el EPA y la Guía de Aduanas, la creación del Gabinete de Desarrollo Logístico, la Ley 30-24, la modernización digital de Aduanas y la visión de Meta RD 2036 forman parte de una misma arquitectura estratégica. Esa arquitectura busca convertir a la República Dominicana en un hub logístico de clase mundial, con instituciones confiables, empresas responsables, procesos verificables y una economía integrada a las cadenas globales de valor.

El OEA no certifica únicamente a empresas. Certifica una aspiración nacional: que la República Dominicana sea reconocida como un país seguro para invertir, producir, importar, exportar, almacenar, transformar y distribuir mercancías hacia el mundo. En tiempos de incertidumbre internacional, esa confianza vale tanto como la infraestructura, la ubicación o los incentivos. La confianza es el nuevo capital de las naciones competitivas.

Por eso, el desafío dominicano no consiste solo en entregar más certificados, sino en construir una cultura nacional de cumplimiento. Una cultura donde el Estado facilite sin renunciar al control, donde la empresa compita sin evadir responsabilidades, donde la seguridad no sea obstáculo sino garantía, y donde la logística se convierta en motor de desarrollo humano. Si la República Dominicana logra sostener esa ruta, el país no solo competirá con el mundo: lo hará con reputación, institucionalidad y visión de futuro.

Referencias

Dirección General de Aduanas. (2026). DGA y CBP firman convenio para reforzar la seguridad del comercio internacional. Dirección General de Aduanas de la República Dominicana. [aduanas.gob.do]

Dirección General de Aduanas. (s. f.). Operador Económico Autorizado RD: Historia. Dirección General de Aduanas de la República Dominicana. [oea.aduanas.gob.do]

Dirección General de Aduanas. (s. f.). Portal de servicios DGA. Dirección General de Aduanas de la República Dominicana. [servicios....nas.gob.do]

El Día. (2026). DGA y EE. UU. blindan seguridad del Puerto de Haina con nuevo acuerdo de perfilamiento de carga. [7dias.com.do]

European External Action Service. (2023). Guía de Aduanas del EPA. Delegación de la Unión Europea en República Dominicana. [Sistema de...ob.bo:7601]

Gabinete de Desarrollo Logístico. (s. f.). Logística RD: Decreto 263-23 y Ley 30-24. Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes. [eldinero.com.do]

Gobierno Dominicano. (s. f.). Meta RD 2036: Construyendo hoy el país que queremos ser en 2036. [inviertoen...ana.com.do]

Organización Mundial de Aduanas. (2005). Marco Normativo SAFE para asegurar y facilitar el comercio global. Referenciado por administraciones aduaneras regionales. [OPERADOR E...AUTORIZADO], [sunat.gob.pe]

World Bank. (2023). World Bank releases Logistics Performance Index 2023. [worldbank.org]

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martes, 30 de junio de 2026

Aduanas y competitividad: cuando el Estado deja de ser ventanilla y se convierte en estrategia

Aduanas y competitividad: cuando el Estado deja de ser ventanilla y se convierte en estrategia

La gestión de Nelson Arroyo al frente de la Dirección General de Aduanas coloca una idea central en el debate económico dominicano: exportar más no depende solo de producir mejor, sino de tener un Estado capaz de reducir tiempos, costos, incertidumbre y fricciones en la frontera. En esa transformación, la Aduana deja de ser un punto de control para convertirse en una plataforma de confianza, facilitación y competitividad nacional.

La competitividad de una nación no se decreta: se construye en los detalles. Se construye en cada trámite que se simplifica, en cada inspección que deja de ser una demora innecesaria, en cada proceso que se digitaliza, en cada exportador que encuentra en el Estado no un obstáculo, sino un aliado confiable. Por eso, cuando Nelson Arroyo afirma que no hay una República Dominicana competitiva sin exportadores fuertes, y que no hay exportadores fuertes sin un Estado que facilite, acompañe y genere confianza, no está pronunciando una frase ceremonial; está definiendo una doctrina moderna de gestión pública aplicada al comercio exterior.

La Dirección General de Aduanas atraviesa una etapa decisiva. Tradicionalmente percibida como una institución asociada al control, la fiscalización y la recaudación, hoy se proyecta como un actor estratégico del desarrollo productivo. Ese cambio no es menor. En un país insular, abierto, dependiente de su capacidad de conectarse con los mercados internacionales y obligado a competir con velocidad, calidad y credibilidad, la Aduana es mucho más que una frontera administrativa: es una bisagra entre la economía nacional y el mundo.

Los datos presentados en el almuerzo de ADOEXPO ofrecen una lectura elocuente: las exportaciones dominicanas alcanzaron los US$14,000 millones en 2025; desde 2021 se han exportado más de US$36,000 millones; se han incorporado más de 500 nuevos exportadores y se han movilizado 366,000 contenedores, según la información difundida por la DGA en el mes de mayo de 2026. Pero detrás de esas cifras hay algo más profundo que una estadística comercial: hay una economía que comienza a comprender que su futuro no puede depender únicamente del consumo interno, de las remesas o de sectores tradicionales, sino de su capacidad de producir, certificar, exportar y competir con estándares globales. 

La Aduana moderna no se mide únicamente por cuánto recauda, sino por cuánto facilita sin renunciar al control. Esa es la ecuación compleja del siglo XXI: proteger la legalidad sin paralizar el comercio; combatir el ilícito sin castigar al operador legítimo; recaudar con eficiencia sin convertir la formalidad en una carrera de obstáculos. En esa dirección, la digitalización de más de 90 servicios, incluidos ocho directamente vinculados a procesos de exportación, constituye una señal institucional relevante. Cuando Arroyo sostiene que digitalizar Aduanas no es un discurso tecnológico, sino una decisión económica, acierta en el núcleo del problema: cada minuto perdido en un proceso aduanero tiene un costo; cada duplicidad documental resta productividad; cada incertidumbre logística debilita la confianza del exportador.

La competitividad exportadora dominicana necesita exactamente eso: menos incertidumbre y más predictibilidad. El exportador no compite únicamente con precio y calidad; compite con tiempos de entrega, trazabilidad, reputación, cumplimiento normativo y capacidad de respuesta. En mercados sofisticados, una demora puede significar la pérdida de un cliente; un rechazo sanitario o técnico puede cerrar una puerta comercial; una inspección tardía puede encarecer toda una operación. Por eso, la gestión de riesgo inteligente y el uso de tecnología no son lujos administrativos, sino infraestructuras invisibles de la competitividad.

El dato de que el 96 % de las inspecciones se realicen de manera no intrusiva expresa una transición relevante hacia un modelo más eficiente de control aduanero. El Estado no puede controlar mejor simplemente inspeccionando más de forma física; debe controlar mejor usando inteligencia, datos, perfiles de riesgo, cooperación internacional y tecnologías que permitan distinguir al operador confiable del actor irregular. Ahí se juega una parte esencial de la nueva gobernanza aduanera: menos discrecionalidad, más evidencia; menos burocracia, más inteligencia institucional.

La agenda reciente de la DGA confirma que esta transformación no se limita al sector exportador tradicional. El taller sobre Zonas Francas de Servicios 360 expresa una preocupación estratégica por un subsector que combina empleo, conocimiento, tecnología y servicios de alto valor agregado. Las zonas francas de servicios representan una fase más sofisticada de la economía dominicana: no solo ensamblar, no solo manufacturar, sino prestar servicios globales, procesar información, operar plataformas, crear empleos urbanos de mayor especialización y vincular el talento nacional con cadenas internacionales. Si este subsector cuenta con 213 empresas y más de 36,000 empleos directos, su relación con Aduanas debe ser necesariamente moderna, ágil y técnicamente clara.

Lo mismo ocurre con el sector courier y el correo expreso. En la economía digital, el comercio electrónico ya no es una actividad marginal: es una arteria cotidiana del comercio global. La coordinación con empresas courier no debe verse como una concesión operacional, sino como una respuesta institucional a una economía donde la frontera física se cruza millones de veces a través de plataformas digitales, envíos urgentes, pequeñas compras, repuestos, insumos, documentos y mercancías de rápida rotación. Donde antes el comercio era contenedor y puerto, hoy también es paquete, aplicación móvil y trazabilidad en tiempo real.

Pero facilitar no basta. Un país que quiere exportar con reputación también necesita blindar su mercado contra el fraude, la falsificación y el comercio ilícito. En ese punto, la DGA asume otra dimensión crítica: la defensa de la propiedad intelectual, la protección del consumidor y la preservación de la competencia leal. La retención de más de siete millones de unidades vinculadas a posibles infracciones de propiedad intelectual en 2026, con un incremento de 160 %, revela que la modernización aduanera no significa flexibilización irresponsable, sino control más preciso y más efectivo. Un mercado formal no puede competir si el contrabando, la falsificación o la subvaluación operan con ventaja indebida.

También es significativo que la República Dominicana, a través del Centro Regional de Capacitación de la Organización Mundial de Aduanas, haya acogido la reunión preoperacional de la Operación LYNX para las Américas y el Caribe. Ese hecho coloca al país en una lógica de cooperación internacional contra el contrabando de tabaco, bebidas alcohólicas y otros productos sujetos a impuestos especiales. El comercio ilícito no es un problema menor ni meramente fiscal: erosiona recaudaciones, financia redes criminales, distorsiona mercados, afecta la salud pública y debilita la autoridad del Estado. Una Aduana moderna debe ser facilitadora para el comercio legítimo y severa frente al comercio ilegal.

La noción de confianza técnica, impulsada mediante espacios vinculados a laboratorios, acreditación, normas y sistema nacional de calidad, es otro componente esencial. La competitividad del futuro dependerá cada vez menos de ventajas simples y cada vez más de capacidades verificables. Exportar cacao, tabaco, dispositivos médicos, farmacéuticos o manufacturas implica cumplir requisitos, demostrar trazabilidad, superar evaluaciones, evitar rechazos y sostener estándares. La calidad no es ornamento institucional; es pasaporte comercial. Y la Aduana, articulada con el Sistema Dominicano para la Calidad, puede convertirse en un factor decisivo para que el país no solo venda más, sino venda mejor.

En el plano humano, programas como las jornadas de pasantías y las acciones de bienestar institucional recuerdan que ninguna modernización es sostenible sin cultura organizacional. La tecnología automatiza procesos, pero son las personas quienes sostienen la ética, la continuidad, el criterio técnico y la vocación de servicio. Incorporar jóvenes universitarios, reconocer a las madres colaboradoras, fortalecer la capacitación y profesionalizar áreas sensibles no son gestos secundarios: son parte de la arquitectura interna de una institución que quiere trascender la administración rutinaria y consolidarse como columna del desarrollo nacional.

La gestión de Nelson Arroyo parece comprender que la Aduana del presente no puede limitarse a cobrar, revisar y autorizar. Debe anticipar riesgos, integrar sectores, escuchar operadores, digitalizar procesos, proteger derechos, facilitar exportaciones, combatir ilícitos y generar confianza país. Esa es la verdadera dimensión estratégica de la DGA: convertirse en una institución que no solo observa el comercio desde la frontera, sino que participa activamente en la construcción de una República Dominicana más productiva, más ordenada y más competitiva.

El desafío, por supuesto, no está agotado. La transformación aduanera requiere continuidad, métricas públicas, interoperabilidad plena, mayor integración con puertos, zonas francas, ministerios, laboratorios, cámaras empresariales y organismos internacionales. Requiere también que el sector privado asuma su parte: cumplimiento, formalidad, inversión, innovación y cultura exportadora. La competitividad no puede descansar solo en la eficiencia estatal ni solo en la iniciativa empresarial; necesita una alianza madura donde cada actor entienda que el desarrollo no se improvisa.

Si la República Dominicana quiere insertarse con mayor fuerza en las cadenas globales de valor, debe cuidar cada eslabón: producción, calidad, logística, aduanas, certificación, reputación y cumplimiento. En ese mapa, la DGA ya no es una estación de paso. Es una plataforma de país. Y cuando una Aduana reduce tiempos, baja costos, combate ilícitos, protege marcas, acompaña exportadores y digitaliza servicios, no solo mejora trámites: cambia la velocidad de la economía.

La gran lección es clara: una nación que quiere exportar futuro necesita una Aduana que piense en futuro. Y en esa dirección, la gestión de Nelson Arroyo coloca sobre la mesa una visión correcta y urgente: la frontera no debe ser el lugar donde se detiene la competitividad dominicana, sino el punto exacto desde donde comienza a proyectarse hacia el mundo.

✍️ Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez

jueves, 25 de junio de 2026

El reglamento que puede convertir la ambición logística en poder nacional


El reglamento que puede convertir la ambición logística en poder nacional

La presentación de la propuesta final del reglamento de la Ley 30-24 ante el Consejo Nacional de Logística no es un trámite administrativo más: es la señal de que la República Dominicana empieza a traducir su ventaja geográfica en arquitectura institucional, seguridad jurídica y capacidad real para competir en las cadenas globales de suministro.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La decisión de la Dirección General de Aduanas de someter esta propuesta merece leerse con la seriedad de los momentos fundacionales. No porque todo reglamento sea, por definición, una pieza trascendente, sino porque en este caso se completa un eslabón decisivo entre la visión y la ejecución. La República Dominicana lleva años afirmando —con razón— que su ubicación geográfica, su conectividad marítima y aérea, y su plataforma portuaria le otorgan condiciones excepcionales para convertirse en un hub logístico regional. Lo verdaderamente importante, sin embargo, no es proclamar una ventaja, sino convertirla en sistema, en reglas claras, en confianza para la inversión y en eficiencia para el comercio.

Ahí radica la relevancia de este paso. La Ley 30-24, promulgada el 30 de julio de 2024 por el presidente Luis Abinader, creó el marco legal para los centros logísticos, las empresas operadoras y el propio Consejo Nacional de Logística, con el propósito de regular y supervisar el desarrollo del sector y fortalecer la competitividad del país. La norma parte de una premisa estratégica: la localización dominicana, combinada con infraestructura y procedimientos modernos, puede elevar el perfil del país en el comercio internacional y reducir costos en la cadena de suministro.

Por eso, la propuesta final presentada por la DGA bajo la dirección de Nelson Arroyo no debe entenderse como una mera formalidad jurídica, sino como una auténtica pieza de gobernanza económica. El reglamento es el instrumento que aterriza principios, define procedimientos, ordena competencias, reduce la discrecionalidad y genera previsibilidad. En otras palabras, convierte la promesa en operatividad. Y en materia logística, donde el tiempo equivale a costo, la claridad regulatoria constituye una forma concreta de competitividad.

Desde esa perspectiva, el hecho de que el anteproyecto haya llegado a la fase de vista pública resulta especialmente significativo. La consulta no debilita la autoridad del Estado; la fortalece. Un reglamento que escucha, incorpora observaciones y se somete al escrutinio de los actores productivos no solo gana legitimidad: gana inteligencia. La logística moderna no se construye desde el encierro burocrático, sino desde la articulación entre sector público, operadores, inversionistas, exportadores, zonas francas, puertos y usuarios del sistema. La experiencia acumulada por el Consejo Nacional de Logística en sus reuniones previas ya había puesto sobre la mesa la urgencia de una pronta implementación del reglamento para reforzar la seguridad jurídica de nuevas inversiones y consolidar el ecosistema logístico nacional.

Hay, además, un aspecto político-institucional que no debe pasar desapercibido. La construcción de un hub logístico no depende exclusivamente de puertos, almacenes o corredores viales; depende también de la calidad del Estado que acompaña esa infraestructura. Un país puede tener una ubicación privilegiada y aun así fracasar si sus normas son ambiguas, si sus procesos son lentos o si sus instituciones no coordinan entre sí. Por eso el valor de este momento consiste también en la señal que proyecta: la de un Estado que intenta ordenar, armonizar y modernizar su plataforma logística bajo criterios de transparencia, previsibilidad y colaboración interinstitucional.

En ese terreno, la DGA ha asumido un papel que va más allá de su función tradicional de control. Está actuando como uno de los motores de una política pública de alcance estructural. No se trata únicamente de fiscalizar mercancías o administrar procedimientos aduaneros, sino de integrarse a una visión nacional de facilitación del comercio. La Ley 30-24, de hecho, reconoce que el éxito logístico requiere procedimientos simplificados, controles automatizados y alineamiento con las mejores prácticas internacionales, precisamente porque la competitividad ya no depende solo de incentivos, sino de capacidad de respuesta institucional.

La pregunta de fondo, entonces, no es si el país quiere ser hub logístico. Esa pregunta ya fue respondida por la ley, por la creación del Consejo Nacional de Logística y por la propia narrativa oficial. La verdadera interrogante es si la República Dominicana está dispuesta a sostener, con disciplina regulatoria y continuidad política, todo lo que esa aspiración exige. Porque un hub no se decreta: se demuestra. Se demuestra reduciendo tiempos, bajando costos, estandarizando procesos, atrayendo operadores de clase mundial y ofreciendo seguridad jurídica estable en el tiempo. Se demuestra cuando el inversionista extranjero ve reglas; cuando el exportador local percibe agilidad; cuando el usuario encuentra eficiencia; cuando el país entero gana reputación.

En ese sentido, la propuesta final del reglamento de la Ley 30-24 representa una oportunidad histórica, pero también una prueba de madurez. La vista pública deberá servir no para diluir la norma, sino para perfeccionarla. Y su implementación posterior tendrá que escapar de la tentación del simbolismo. Si este reglamento se convierte en una herramienta funcional, equilibrada y moderna, la República Dominicana habrá dado un paso real hacia una economía más integrada, más confiable y más competitiva. Si, por el contrario, queda atrapado entre inercias administrativas o interpretaciones fragmentadas, el país habrá desperdiciado una de sus pocas ventajas estratégicas verdaderamente estructurales.

La buena noticia es que el camino empieza a definirse. La mala, si se quiere, es que ya no habrá excusas. Cuando una nación identifica con claridad su ventaja, crea la ley, instala el consejo, articula las instituciones y somete el reglamento a consulta, entra en la fase en la que solo cuentan los resultados. Y en la economía del siglo XXI, los países no se distinguen por lo que prometen, sino por la velocidad y la seriedad con que convierten sus promesas en plataforma de poder.





🚢🇩🇴 La propuesta final del reglamento de la Ley 30-24 ante el Consejo Nacional de Logística es mucho más que un trámite: es un paso clave para convertir la ventaja geográfica de RD en seguridad jurídica, competitividad y poder logístico real. La ley creó el marco para centros logísticos, operadores y el propio Consejo.  

Un hub no se decreta: se demuestra con reglas claras, agilidad y coordinación institucional. 📦⚙️📈
Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasabaraEditor

#Ley3024 #LogísticaRD #HubRD @elHubRD #HubLogístico #AduanasRD #Competitividad #ComercioExterior #RepúblicaDominicana

Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

Palabras clave: Ley 30-24, reglamento de la Ley 30-24, Consejo Nacional de Logística, Dirección General de Aduanas, DGA, hub logístico, logística, competitividad, seguridad jurídica, cadenas globales de suministro, comercio internacional, facilitación del comercio, centros logísticos.

🚢🇩🇴 La propuesta final del reglamento de la Ley 30-24 ante el Consejo Nacional de Logística es mucho más que un trámite: es un paso clave para convertir la ventaja geográfica de RD en seguridad jurídica, competitividad y poder logístico real. La ley creó el marco para centros logísticos, operadores y el propio Consejo. [dgii.gov.do], [aduanas.gob.do]

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🚢📦🇩🇴 La logística no se improvisa: se regula, se articula y se convierte en poder nacional.

La propuesta final del reglamento de la Ley 30-24 ante el Consejo Nacional de Logística marca un paso decisivo para que la República Dominicana transforme su privilegiada ubicación geográfica en seguridad jurídica, competitividad y capacidad real de inserción en las cadenas globales de suministro. La ley creó el marco para los centros logísticos, las empresas operadoras y el propio Consejo, con el objetivo de fortalecer el desarrollo del sector. [dgii.gov.do], [aduanas.gob.do]

No se trata de un trámite más. Se trata de pasar de la narrativa a la ejecución, de la ventaja potencial a la operatividad concreta. La propia Ley 30-24 reconoce que el país cuenta con condiciones estratégicas de conectividad e infraestructura, y que el éxito logístico depende también de controles automatizados y procedimientos aduaneros simplificados basados en mejores prácticas internacionales. [dgii.gov.do], [aduanas.gob.do]

📍Un verdadero hub logístico no se decreta: se demuestra.
Se demuestra con reglas claras.
Se demuestra con procesos ágiles.
Se demuestra con instituciones coordinadas.
Se demuestra con confianza para invertir. 💼⚙️📈

La República Dominicana tiene una oportunidad histórica de convertir su ambición logística en una plataforma real de desarrollo, comercio y reputación internacional. 🌎✨

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasabaraEditor

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martes, 16 de junio de 2026

Exportar más, exportar mejor: la hora estratégica de la República Dominicana | Día Nacional del Exportador

Día Nacional del Exportador

Exportar más, exportar mejor: la hora estratégica de la República Dominicana

En este Día Nacional del Exportador, la República Dominicana llega con resultados verificables, una institucionalidad más articulada y una plataforma exportadora que ha ganado escala, sofisticación y capacidad de inserción internacional. Pero el reto de fondo ya no es únicamente crecer: es traducir ese dinamismo en productividad, valor agregado y diversificación sostenible, al ritmo de la Meta RD 2036.


La conmemoración encuentra al país en uno de los momentos más dinámicos de su historia comercial reciente. ADOEXPO, fundada en 1972, celebra hoy su 54 aniversario reivindicando una trayectoria que ha acompañado la transformación de la estructura exportadora dominicana, en un contexto en el que el propio gremio reporta que las exportaciones alcanzaron US$6,413 millones entre enero y mayo de 2026, manteniendo una trayectoria positiva de crecimiento. La entidad también subraya que el sector sostiene más de 144,000 empleos directos e indirectos y genera más de RD$47,000 millones en masa salarial, lo que confirma que exportar ya no es solo una actividad de comercio exterior, sino una variable central del tejido productivo y social dominicano.

Ese resultado reciente no surge de la nada. La República Dominicana cerró 2025 con un récord histórico de exportaciones de US$14,645.2 millones, equivalente a un crecimiento interanual de 13.4 %, impulsado por envíos hacia más de 85 mercados y por la expansión de 1,467 líneas arancelarias. Entre los destinos más dinámicos destacaron India, Canadá, Haití, Estados Unidos y varios mercados de la Unión Europea, al tiempo que productos como el oro en bruto, el cacao, el tabaco en rama y diversos bienes industriales de mayor complejidad ampliaron el mapa y la sofisticación de la oferta exportable dominicana. 

Detrás de este desempeño hay una política pública del gobierno del presidente Luis Abinader, que ha dejado de ser meramente declarativa. El Plan Nacional de Fomento a las Exportaciones (PNFE) 2020-2030 ha pasado de la formulación a la ejecución, y ya exhibe avances superiores al 93 % de las acciones previstas, según el balance oficial divulgado por ProDominicana, que conduce Biviana Riveiro Disla. Esa evolución revela que la política exportadora dominicana ha comenzado a operar como una verdadera agenda de Estado: medible, coordinada y sostenida en el tiempo.

Pero en esa arquitectura institucional hay un actor cuyo peso debe ser más reconocido: el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX). A través de su Viceministerio para Asuntos Económicos y Cooperación Internacional (VAECI), la Cancillería tiene entre sus funciones fortalecer la promoción del país en el exterior, servir de soporte a las misiones económicas y comerciales, coordinar estrategias de negociaciones comerciales internacionales y velar por los intereses económicos y comerciales de la República Dominicana en su inserción global. En otras palabras, el MIREX no actúa en la periferia del ecosistema exportador: forma parte de su columna vertebral diplomática, institucional y estratégica. 

Ese rol se ha hecho más visible en los últimos dos años. En diciembre de 2024, el MIREX y ADOEXPO firmaron un acuerdo para promover y potenciar las exportaciones del país, con una mesa de trabajo conjunta presidida por la Cancillería y coordinada por el VAECI, orientada a poner los instrumentos diplomáticos al servicio del sector exportador, gestionar herramientas de acceso a mercados, canalizar cooperación internacional y apoyar investigaciones de mercado a través de las misiones diplomáticas y consulares. Más que un convenio protocolar, ese acuerdo formalizó una idea clave: que la diplomacia moderna también debe producir oportunidades comerciales concretas.

Ese mismo enfoque se reforzó pocos días después con el acuerdo entre el MIREX y la Dirección General de Aduanas, concebido para ampliar el trabajo de la representación comercial del país en el exterior, fortalecer el uso de información comercial en tiempo real por parte de las misiones diplomáticas y consulares, optimizar procesos de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) y proyectar a la República Dominicana como hub logístico del Caribe y Centroamérica. Con ello, la Cancillería dejó de ser vista exclusivamente como aparato de representación política y se consolidó como plataforma de articulación para el comercio, la logística y la atracción de inversión. 

La contribución del MIREX también se expresa en su capacidad de abrir carriles complementarios al crecimiento exportador. En abril de 2025, la Cancillería y ProDominicana firmaron un acuerdo para agilizar los procesos de visados de residencia por inversión y visas de negocios con fines laborales a través de la Ventanilla Única de Inversión de la República Dominicana (VUIRD), fortaleciendo así un entorno más competitivo y funcional para la inversión extranjera y, por extensión, para la expansión exportadora. El propio canciller Roberto Álvarez subrayó entonces que promover la nación en los mercados internacionales forma parte del eje económico de la política exterior dominicana. 

A esto se añade la dimensión de inteligencia económica de la diplomacia. El MIREX, junto con la CEPAL y la Embajada Dominicana en México, impulsó un estudio sobre encadenamientos productivos que identificó oportunidades concretas para insertar exportaciones dominicanas en las cadenas globales de valor vinculadas al mercado mexicano y al espacio del T-MEC, en sectores como textiles, tabaco, melaza, cacao, plátano e instrumentos médicos. Ese tipo de trabajo revela que la diplomacia económica no solo abre puertas: también genera conocimiento estratégico para diversificar destinos y sofisticar la oferta nacional. 

Ese andamiaje se complementa con otros instrumentos. El MICM y ADOEXPO lanzaron la plataforma Embarca para fortalecer el comercio internacional dominicano y acercar a los exportadores a herramientas prácticas de internacionalización. Asimismo, el MICM firmó un acuerdo con Banco Sabadell para atraer inversión española, facilitar financiamiento y vincular empresas con cadenas globales de valor y el régimen de zonas francas. A su vez, ProDominicana ha fortalecido la promoción internacional con una agenda sostenida de misiones, ferias y acompañamiento empresarial. En ese ecosistema, el MIREX aporta algo que ninguna otra institución puede sustituir del todo: la capacidad de convertir la red diplomática del país en una plataforma de apertura, inteligencia comercial, cooperación y posicionamiento económico.

En esa misma lógica, la Dirección General de Aduanas, que dirige Nelson Arroyo, ha dejado de ser percibida únicamente como entidad recaudadora para convertirse en actor de competitividad. La automatización de servicios, la expansión de procesos vinculados a exportación, las inspecciones no intrusivas, la ampliación del esquema de Operador Económico Autorizado y la digitalización de trámites han mejorado el entorno operativo del comercio exterior. El acuerdo MIREX-DGA fortalece precisamente esa sinergia entre facilitación aduanera, representación comercial y proyección internacional.

Las zonas francas siguen siendo la gran columna vertebral de esta dinámica, pero ya no como enclaves de baja complejidad. Su evolución hacia manufactura avanzada, dispositivos médicos, farmacéutica, productos eléctricos y nichos tecnológicos muestra que el país está en condiciones de competir en segmentos de mayor valor. Y el contexto macroeconómico, con estabilidad relativa, reservas robustas y un sector externo resiliente, ha servido de soporte a este ciclo exportador.

Pero precisamente por eso, el reto ya no es solo celebrar récords. La República Dominicana necesita ahora aprovechar mejor sus acuerdos comerciales, robustecer la inteligencia comercial, diversificar mercados, elevar el contenido tecnológico de sus exportaciones, mejorar encadenamientos productivos y profundizar la calidad logística. Y en esa nueva etapa, el MIREXRD está llamado a desempeñar un papel todavía más activo: no solo acompañando la política exportadora, sino ayudando a proyectarla, abrir mercados, anticipar riesgos, articular cooperación útil y traducir la política exterior en ventajas económicas concretas para los productores dominicanos. Sus embajadas y consulados no deben ser vistos únicamente como espacios de representación, sino también como nodos de promoción comercial y económica al servicio del desarrollo nacional, en línea con los acuerdos ya suscritos con ADOEXPO y la DGA. 

La conclusión de fondo es clara: la República Dominicana llega a este Día Nacional del Exportador con razones legítimas para reconocer el avance de su sector exportador, pero también con la obligación de elevar su ambición. El país ya probó que puede abrir mercados, sostener dinamismo y construir una institucionalidad exportadora más funcional. La etapa que comienza exige algo más desafiante: exportar mejor. Eso significa más valor agregado, más innovación, más diversificación geográfica, más encadenamientos locales, más participación de mipymes, más sofisticación logística y más inserción en segmentos de alta exigencia. Exportar más fue la tarea de la etapa que termina; exportar mejor debe ser la misión estratégica de la etapa que comienza. Y en esa misión, la diplomacia económica del MIREXRD no es un complemento secundario, sino una de las palancas que pueden ayudar a convertir los logros recientes en una política de desarrollo sostenido y de largo plazo. 

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor


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