lunes, 22 de mayo de 2017

Trump visita Israel y los territorios palestinos


Trump aterriza en Israel y es recibido por Netanyahu

PRIMERA GIRA INTERNACIONAL - DONALD TRUMP

Trump visita Israel y los territorios palestinos

Tras dos días en Riad, Trump llegó a Tel Aviv en el primer vuelo directo de la historia entre Arabia Saudita e Israel. Los territorios palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este lo esperan en huelga.
Israel Ankunft Donald Trump (Reuters/A. Cohen)
El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a bordo del Air Force One al aeropuerto Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, para una visita oficial de 28 horas a Israel y Palestina, donde se reunirá con líderes de ambas partes.
El presidente de Israel, Reuvén Rivlin, su esposa Nechama, y el primer ministro, Benjamín Netanyahu y su mujer Sara, fueron los primeros en dar la bienvenida a Donald y a Melania Trump, aunque Netanyahu ya le había saludado en hebreo e inglés en las redes sociales antes incluso de que saliera del avión.
Los primeros en abandonar el Air Force One fueron la hija de Donald, Ivanka y su esposo Jared Kushner, y seguidamente el matrimonio Trump descendió las escaleras que llevaban a la alfombra roja. El recién acreditado embajador de EEUU, David Friedman, estaba en el grupo de recepción, rodeado de la guardia de honor y una banda de música ante la que todos posaron para el saludo oficial de esta visita, antes de pararse a escuchar los himnos estadounidense e israelí.
"Estamos ante una oportunidad poco común de traer la seguridad y la estabilidad a la región, de crear armonía, prosperidad y paz", señaló Trump durante la ceremonia de bienvenida.
Trump se reúne primero con Rivlin, en Jerusalén. (Reuters/A. Cohen)
Trump se reúne primero con Rivlin, en Jerusalén.
Con Rivlin
El mandatario estadounidense tiene previsto mantener este lunes (22.05.2013) reuniones con su homólogo israelí, Reuven Rivlin, y con el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y además visitará varios monumentos en Jerusalén.
Esta es la segunda escala de la primera gira internacional de Trump, que llegó directamente desde Arabia Saudita. En la pista esperaba ya el helicóptero que le llevará a Jerusalén, donde su primera parada será en la residencia oficial de su homólogo, el presidente israelí, Reuvén Rivlin, con dará más tarde una breve declaración a la prensa.
Polémica visita a la Ciudad Vieja
Luego, acompañado de su esposa Melania, Trump se trasladará a la Ciudad Vieja de Jerusalén, en una visita privada que ha causado controversia, porque los presidentes estadounidenses en activo no la incluyen en su itinerario por encontrarse la ciudadela en territorio palestino ocupado. Por este motivo, la Administración estadounidense ha rechazado que el presidente vaya acompañado de ningún alto cargo israelí, lo que ha causado malestar en el país.
En la Ciudad Vieja, Trump visitará primero el Santo Sepulcro, lugar más sagrado para los cristianos y donde la tradición sitúa la crucifixión y resurrección de Jesús, y más tarde el Muro de las Lamentaciones, único vestigio del templo de Jerusalén, lugar más sagrado para los judíos.
Lea también:
Todos posaron para el saludo oficial de esta visita, antes de pararse a escuchar los himnos estadounidense e israelí. (Reuters/A. Cohen)
Todos posaron para el saludo oficial de esta visita, antes de pararse a escuchar los himnos estadounidense e israelí.
Con Netanyahu
La primera dama se encontrará más tarde con la esposa del primer ministro, Sara Netanyahu, con quien visitará el hospital Hadasa Ein Karem, donde hablarán con médicos y niños enfermos y participarán en una actividad artística de estos.
Luego, Trump se reunirá con Netanyahu en el hotel donde se hospeda, el histórico King David, y hora y media más tarde ambos harán una breve declaración conjunta en la residencia oficial de éste, donde habrá luego una cena de honor.
Con Abás
Desde la mañana de este lunes, los territorios palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este amanecieron con tiendas, instituciones, escuelas y guarderías cerradas en apoyo a los presos en cárceles israelíes en huelga de hambre y coincidiendo con la llegada de Trump a la región. 
El paro fue convocado por el Comité Nacional de Apoyo a los Presos palestinos en huelga y por las facciones políticas, como parte de los actos de solidaridad que se vienen repitiendo desde que cientos de reos en cárceles israelíes iniciaran un ayuno indefinido el pasado 17 de abril.
Lea también:
El martes, Trump se desplazará por la mañana a la ciudad palestina de Belén, en Cisjordania, donde se reunirá con el presidente palestino, Mahmud Abás. Su siguiente parada será de nuevo en Jerusalén para la visita al Museo del Holocausto (Yad Vashem), obligada para todo dignatario extranjero que viaje a Israel, y para la que la Casa Blanca ha reservado solo 15 minutos.
En la tarde, Trump dará su esperado discurso en el Museo de Israel, en el que se espera que se refiera a la necesidad de avanzar hacia paz en la región.
Trump llegó a Tel Aviv en el primer vuelo directo de la historia entre Arabia Saudita e Israel. (Reuters/A. Cohen)
Trump llegó a Tel Aviv en el primer vuelo directo de la historia entre Arabia Saudita e Israel.
Primera gira internacional
Esta será su última actividad pública, tras la que regresará a Ben Gurión para a las 16.00 (13.00 GMT) poner fin a la visita de 28 horas y viajar a Roma, donde proseguirá esta primera gira internacional, que incluye paradas en Arabia Saudita, Israel, Palestina, el Vaticano, Bélgica e Italia.
Lea también:
En Arabia Saudita, Trump participó en dos cumbres, una con medio centenar de mandatarios de países musulmanes y otra, con los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). También mantuvo reuniones bilaterales con varios jefes de Estado, entre ellos, los de Arabia Saudita, Egipto, Catar, Afganistán y Baréin.
RML (efe, ap, afp)

DW RECOMIENDA

Ricardo Nieves revela cuál es la garantía del triunfo de los verdes - #Azua #ElSurMarcha por el #FinDeLaImpunidad


Ricardo Nieves revela cuál es la garantía del triunfo de los verdes
VIDEO https://youtu.be/xXYiv9kZLLw
NOTICIAS RELACIONADAS

COBERTURA _ Marcha Verde acusa al presidente Medina de obstruir la Justicia y favorecer impunidad

Opinión: Trump y su visión del mundo árabe

EL MUNDO

Opinión: Trump y su visión del mundo árabe

Donald Trump dio en Riad su largamente esperado discurso sobre islam y terrorismo. Kersten Knipp opina que mucho de lo que dijo fue acertado, pero dejó de lado temas importantes.
Saudi Arabien Gruppenfoto Präsident Trump und Führer der arabischen Staaten (Reuters/J. Ernst)
En sus buenos momentos, Donald Trump puede llegar a ser el gran maestro del instante. Durante la campaña electoral proclamó su "Make America Great Again" y, pocas semanas después de su toma de posesión, dio un discurso en cierto modo conciliador, en el que logró un tono algo patético, aunque muy digno, que consiguió impresionar al público. Al menos durante el tiempo que utilizó ese tono conciliador, cuyo efecto fue efímero, ya que sus discursos anteriores habían mostrado un Trump muy distinto. Un Trump que llamaba la atención por sus afirmaciones menos generosas, contradictorias con el tono altruista que utilizó después.
Más información: 
De manera similar se comportó en su largamente esperado discurso ante los líderes árabes. La ocasión imponía. Reunidos estaban para escucharlo los líderes políticos del mundo árabe, aquellos que dictan a sus pueblos el camino a seguir en Cercano Oriente. Al contrario de lo que ocurrió en el discurso de Obama en 2009 ante los estudiantes de la Universidad de El Cairo, no había representación del pueblo.  
El arte de la amabilidad
Trump dijo muchas cosas adecuadas ante su público, aunque esta vez su tono conciliador también venía precedido de tensión, debido a su intento de prohibir el ingreso a Estados Unidos a ciudadanos de seis países islámicos. El tono del presidente de Estados Unidos este domingo (21.05.2017) fue muy distinto de las maneras que utilizó durante el debate en su país sobre el veto de ingreso.
Hoy fue generoso respecto a ese tema, diciendo que la actual violencia en Cercano Oriente "no se debe a un conflicto entre distintas religiones, sino a una lucha entre bárbaros criminales y personas decentes de cualquier fe". También fue constructiva su afirmación de que "Estados Unidos no tiene intención de decir a nadie cómo debe vivir ni cuál debe ser su religión". También formuló en tono mesurado y amable su alusión a la responsabilidad del mundo árabe para actuar activamente contra los extremistas islámicos.
Los oídos de los otros
Sin embargo, cierto malestar queda tras su discurso. El motivo es que sus palabras tienen poco que ver con otras declaraciones que Trump hizo poco antes, durante el mismo viaje. Dijo que el megaacuerdo armamentístico con Arabia Saudí, que rondará los 110.000 millones de dólares, supone un "fantástico equipamiento militar" y que las armas garantizan una "extraordinaria seguridad".
Knipp Kersten Kommentarbild App
Kersten Knipp, de la redacción de Deutsche Welle.
Estas palabras debieron sonar como una burla a oídos de los yemenitas, cuyo país sufre una guerra brutal y cobardemente llevada a cabo por aire por Arabia Saudí. Y qué pensarán los egipcios, que se ven confrontados con un Estado que tira cada vez más por la borda los estándares sobre derechos humanos y cuya seguridad fue calificada por Trump durante el viaje como "muy elevada". Como si allí no existiera ninguna de las deficiencias políticas, económicas y del estado de derecho que hacen de Egipto tierra fértil para el yihadismo.
Malestar por lo silenciado
El discurso de Trump ha puesto de manifiesto también el oscuro reverso de ese apasionado fervor que el presidente siente por el instante. Trump está tan focalizado en el aquí y ahora, que deja de lado demasiados temas importantes. Por ejemplo, la difícil situación de los derechos humanos en Arabia Saudí y el pánico, un tanto exagerado, de aquel reino hacia Irán. Todos estos aspectos contribuyen poco a esa "seguridad extraordinaria" de la que habla Trump, por decirlo de forma suave.
Al menos pareció insinuar cierta crítica hacia la propagación del wahabismo patrocinada con miles de millones de petrodólares por instituciones privadas saudíes. La mayoría de lo que Trump dijo en su discurso dirigido al mundo árabe fue acertado y comprensible. Comprobamos con alivio que habló de extremismo "islamista", no "islámico". No todo el mundo confiaba en que fuera capaz de hacer tal distinción. Lo que es menos comprensible es que dejara de lado en su discurso temas decisivos. Su discurso fue edificante. Pero logró su objetivo solo hasta cierto punto.
Autor: Kersten Knipp (MS/LGC)

DW RECOMIENDA