SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Aumenta a más de 160 muertos y más de 900 heridos el número de las víctimas de terremotos en Venezuela
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Dos fuertes terremotos consecutivos sacudieron Venezuela este miércoles. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró "estado de emergencia" en el país.
Edilzon Gamez / Gettyimages.ru
Dos fuertes terremotos consecutivos sacudieron Venezuela este miércoles poco después de las 18:00, provocando el derrumbe de edificios, daños en infraestructuras críticas y la evacuación apresurada de miles de personas.
El primer movimiento telúrico registrado tuvo una magnitud de 7,2 con epicentro a unos 21 kilómetros de la ciudad de Montalbán, en el estado Carabobo. El segundo, una de 7,5 y se ubicó a 23 kilómetros de la ciudad de Yumare, estado Yaracuy. En redes sociales circulan videos del momento y los daños posteriores.
Los aviones militares estadounidenses sobrevolando Caracas durante un simulacro prendieron la mecha de un malestar que lleva meses sacudiendo los cimientos de la revolución
Las bases del chavismo se revuelven contra la tutela de Estados Unidos
Los aviones militares estadounidenses sobrevolando Caracas durante un simulacro prendieron la mecha de un malestar que lleva meses sacudiendo los cimientos de la revolución
Aeronave Osprey en Caracas, el 23 de mayo.LEONARDO FERNANDEZ VILORIA (REUTERS)
Cuando los aviones Osprey del Ejército de Estados Unidos cruzaron el cielo de Caracas el pasado 23 de mayo en un —quizá innecesario— simulacro militar, algo que llevaba meses fermentando en silencio terminó de salir a la luz. Las bases chavistas que durante 27 años sostuvieron la revolución bolivariana —los colectivos, los cuadros de partido, los movimientos populares— se están revolviendo contra el nuevo orden que ha impuesto Washington en Venezuela. Las quejas y las advertencias de los aliados chavistas son cada vez más abiertas y duras, aunque sigue sin estar claro si son suficientes para poner en aprietos a Delcy Rodríguez.
Las reacciones ante la tutela de Estados Unidos sobre el país desde la intervención militar del 3 de enero, en la que capturaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, han pasado del desconcierto a la indignación. El antiguo enemigo del chavismo, el imperialismo estadounidense, ahora es un aliado que marca los ritmos del país, hace maniobras militares y hasta anuncia los viajes internacionales de la presidenta encargada. Y las bases que durante décadas gritaron “Yankee go home” no saben muy bien qué hacer con eso.
El malestar se fragua en silencio desde el 3 de enero, pero hace unas semanas, una guerrilla de influencers chavistas comenzó a levantar la bandera de la traición. Dos propagandistas acérrimos del chavismo, Mario Silva, conductor del programa La Hojilla, y el argentino Diego Suárez, conocido como Michelo, le subieron el volumen a la queja: quienes están en el poder hoy, decían, cooperaron con el encarcelamiento de Maduro y Flores en Nueva York. Sembraban dudas ante el sapo que más le está costando tragar al chavismo tras la caída de su líder: la batuta estadounidense.
Cuando el ruido en redes parecía haberse rebajado, el propio gobierno venezolano entregó a Alex Saab —el colaborador más cercano de Maduro, convertido en héroe y mártir del antiimperialismo tras años de campaña en su favor— a la justicia estadounidense. El empresario colombiano es ahora una pieza en manos de Washington que podría ser clave en el proceso abierto contra Maduro. Ante la enorme polémica que suscitó la entrega, la presidenta encargada zanjó con una única defensa: que cada decisión tomada desde el 3 de enero ha sido por “el interés de la nación”.
El fin de semana pasado, el malestar encontró su imagen. Dos aviones militares estadounidenses aterrizaron en Caracas —la misma ciudad que habían bombardeado cinco meses antes— en lo que el canciller Yvan Gil presentó como un “simulacro de evacuación de emergencia”. A bordo venía el jefe del Comando Sur, el general Francis Donovan, seguido por una veintena de marines vestidos de camuflaje. En las calles, pudieron verse algunas pancartas con el viejo grito de “Yankee go home” y hubo tres protestas pequeñas, pero significativas: para muchos chavistas, ver esos aviones en el cielo de Caracas con el permiso del propio gobierno fue una obscenidad.
Aeronave Opsrey sobrevuela Caracas.MAXWELL BRICENO (ANADOLU VIA GETTY IMAGES)
Una de las protestas del sábado, convocada por Comunes, una corriente de organizaciones de base de izquierda, derivó en una recogida de firmas contra el simulacro que en pocos días sumó más de 5.000 adhesiones. “La mayoría ha sido chavistas de base, de las estructuras del chavismo”, señala Antonio González, sociólogo y parte de este frente. Para él, lo que está en juego es el nervio central de la revolución: “Hay un sentimiento nacionalista que fue la gran coordenada del chavismo y que su liderazgo ya no está respondiendo”.
González suma a ese agravio la reforma a la ley de hidrocarburos, negociada a la medida de los intereses de Donald Trump. Para el sociólogo, un gobierno que no ha sido electo por el pueblo no tiene fuerza para plantarse ante Washington. “La pérdida de soberanía popular nos ha llevado a la pérdida de la soberanía nacional”. La salida, dice, son elecciones libres. “La extracción de Maduro duró 40 minutos y los aviones del simulacro estuvieron unas cuatro horas en el país, pero nos va a tomar décadas sacar a Estados Unidos”.
Nadie en la Asamblea Nacional quiso dar explicaciones. La periodista y ex funcionaria chavista Mary Pili Hernández le exigió al Parlamento —comandado por Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada— que aclarara por qué los diputados no habían autorizado la maniobra, como obliga la Constitución para cualquier misión militar extranjera en el país. “¿En qué momento la AN autorizó el ejercicio militar estadounidense en Caracas, en el que estuvo hasta el jefe del Comando Sur?”, escribió en sus redes. Nadie respondió. Ni la bancada del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ni la opositora. Todos hicieron silencio.
Desde los sectores más ideológicos del chavismo también llegaron críticas. Elías Jaua, que fue vicepresidente de Hugo Chávez y ministro de Maduro, agradeció en un comunicado los gestos de rechazo del día del simulacro y vaticinó el inicio de una “resistencia cívica”. Tal vez el 23 de mayo, escribió, pase a la historia “no como el día en que el ocupante extranjero se atrevió a realizar ejercicios militares en suelo patrio, sino como el día en que inició la resistencia cívica que nos conducirá a recuperar nuestra independencia nacional”. Era la segunda vez en pocos días que a Jaua se le relacionaba con críticas a la cúpula chavista.
Incluso dentro del chavismo en el poder, los amagos de protesta tras el simulacro se colaron, aunque en sordina. El diputado Jorge Arreaza —exministro de Chávez y de Maduro— no hizo declaraciones ni firmó comunicados. Se limitó a publicar en sus redes una imagen de la bandera venezolana, el mismo gesto que había usado cuando Trump amenazó con convertir a Venezuela en el estado 51 de la Unión. Fue suficiente para que otros lo leyeran como una toma de posición.
La furia crece entre los colectivos y organizaciones de base, los mismos a los que Maduro llamó el año pasado a tomar las armas si Estados Unidos osaba entrar a Venezuela. Ahora con ellos dentro, un dirigente de estas organizaciones que prefiere no ser identificado, se desahoga cada día a través de WhatsApp y amenaza con movilizaciones. “Te puedes imaginar la indignación”, dice. “Esto no fue un simulacro, fue una invasión, una demostración de fuerza e intimidación hacia un rival con las manos atadas y con un fusil en la cabeza”, reclama. Los grupos de los que forma parte están llenos de publicaciones en las que Delcy Rodríguez aparece como una traidora. “Los líderes que deberían ser los primeros en impedir esto son los primeros en prestarse al hecho”, denuncia. “El pueblo de Bolívar y Chávez está siendo atropellado vilmente en su cara”.
La vicepresidenta encargada Delcy Rodríguez anunció un acuerdo que amplía la presencia de Chevron en Venezuela para aumentar la producción petrolera; la medida busca atraer inversiones y convertir el petróleo en ingresos públicos, pero plantea dudas sobre transparencia, reparto de beneficios y dependencia externa.
Contexto clave
- Qué se anunció: Un acuerdo entre el Gobierno venezolano y Chevron para explotar el bloque Ayacucho 8 en la Faja del Orinoco, a cambio de ceder un campo de gas, y así aumentar la producción de crudo extrapesado.
- Actores visibles: El anuncio se hizo en el Palacio de Miraflores con la presencia de representantes estadounidenses, incluida la encargada de negocios de EE. UU. y el subsecretario de Energía, lo que refleja la intervención diplomática y estratégica de Washington.
- Motivación oficial: El Ejecutivo sostiene que la inversión permitirá mayor producción y que los ingresos se destinarán al beneficio del pueblo venezolano; además, pide el levantamiento de sanciones como prioridad.
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Implicaciones económicas y políticas
- Positivo inmediato: Inyección de capital y tecnología que puede aumentar la producción y generar divisas en el corto y medio plazo.
- Riesgo de captura de renta: Sin mecanismos claros de transparencia y control, existe el peligro de que los ingresos no lleguen a servicios públicos ni a la población, como ha ocurrido en episodios previos.
- Dependencia geopolítica: La ampliación de operaciones de una multinacional estadounidense refuerza la influencia de Washington en decisiones estratégicas del sector energético venezolano.
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Riesgos y dudas abiertas
- Transparencia contractual: ¿Qué cláusulas fiscales y de reparto de producción se firmaron? Sin acceso público a los contratos, es difícil evaluar el beneficio real para el Estado.
- Impacto social y ambiental: La explotación de crudo extrapesado en la Faja del Orinoco tiene alto impacto ambiental y requiere inversiones en mitigación que deben ser fiscalizadas.
- Sanciones y estabilidad jurídica: El levantamiento o flexibilización de sanciones condiciona la sostenibilidad de la inversión; cambios políticos o sancionatorios podrían revertir ganancias.
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Relevancia para República Dominicana y la región
- Mercado energético regional: Un aumento en la producción venezolana puede afectar precios y flujos comerciales en el Caribe; para República Dominicana puede significar mayor oferta y oportunidades logísticas.
- Oportunidad para proveedores regionales: Empresas dominicanas del sector marítimo, servicios y logística podrían beneficiarse si se abren contratos asociados a exportaciones y transporte.
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Conclusión y recomendaciones
- Clave: exigir transparencia contractual, auditorías independientes y mecanismos que garanticen que los ingresos petroleros se traduzcan en gasto social.
- Para observadores regionales: vigilar la evolución de las licencias y sanciones en Washington y cómo se distribuyen los beneficios en Venezuela.
Leer el artículo completo en El País] ([https://elpais.com/america/2026-04-13/delcy-rodriguez-anuncia-nuevos-acuerdos-con-chevron-para-incrementar-la-produccion-de-petroleo.html).
Video | Machado dice que Delcy Rodríguez es "incapaz" de liderar transición política en Venezuela
EFE | enero 30, 2026 a las 10:28 pm
Cartagena de Indias, Colombia.- La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó este viernes que la presidenta encargada de su país, Delcy Rodríguez, es “incapaz” de generar confianza o estabilidad para liderar una transición política.
“No hay manera de que una persona que ha sido corresponsable de esta tragedia genere confianza o estabilidad. Eso no existe. Delcy Rodríguez es incapaz de generar cualquier tipo de política militar, de seguridad o de ninguna naturaleza que permita una transición”, aseguró Machado al intervenir en la charla ‘Hablemos de Venezuela’, en el Hay Festival en Cartagena de Indias.
La premio Nobel de Paz 2025 sostuvo que una eventual transición política no puede limitarse a respuestas temporales ante la emergencia humanitaria, sino que debe apuntar a una transformación estructural del país.
En ese sentido, cuestionó que ese proceso pueda estar encabezado por Delcy Rodríguez, designada como presidenta encargada tras la caída de Nicolás Maduro, que fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses que atacaron varios puntos de Caracas el pasado 3 de enero.
“No estamos pidiendo medidas paliativas para aliviar una crisis humanitaria solamente, sino soluciones estructurales que permitan reconstruir las instituciones republicanas devastadas por más de dos décadas”, afirmó.
Machado afirmó que la situación actual de Venezuela es “absolutamente insostenible” y advirtió sobre el agravamiento diario de la crisis humanitaria al referirse al impacto del paso del tiempo en la población más vulnerable.
“Cada día que pasa hay niños venezolanos que cruzan el umbral del daño irreparable sobre su cuerpo”, así como “cientos de presos políticos que pasan una noche más en la oscuridad, en el frío, en la soledad o en el terror”, añadió.
La líder política señaló que Venezuela cuenta con los recursos necesarios para asumir los costos de una reconstrucción profunda y para ofrecer un horizonte de oportunidades a la población.
“Venezuela puede financiar los costos de su reconstrucción y ofrecer oportunidades para que millones de venezolanos puedan regresar voluntariamente a su país”, dijo.
Finalmente, aseguró que en los últimos días se ha producido una aceleración de los acontecimientos políticos en su país y reiteró que el escenario actual no es sostenible.
Hablé con la presidenta interina de Venezuela, la Sra. Delcy Rodríguez. Acordamos profundizar y ampliar aún más nuestra asociación bilateral en todos los ámbitos, con la visión compartida de llevar las relaciones entre la India y Venezuela a nuevas cotas en los próximos años.…
Delcy Rodríguez anunció una ley de amnistía general y el cierre de la cárcel del Helicoide - Infobae https://t.co/gfonS8TJkI La propuesta se conoció semanas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, abordara públicamente el cierre de centros de detención…
Venezuela | Foro Penal cuestionó la propuesta de Delcy Rodríguez para los presos políticos: “El indulto es perdón, mientras la amnistía es olvido” Un documento de la organización agregó que la atribución de la gracia reside en el Ejecutivo, mientras que el perdón colectivo…
A través del petróleo, Trump consolida su posición en Venezuela y apunta contra el régimen cubano que está débil y aislado
El presidente de los Estados Unidos ejecuta su plan geopolítico para terminar con las dictaduras en la región apalancado en un insumo estratégico que controla desde la Casa Blanca
Román Lejtman | Corresponsal en Washington Estados Unidos
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos
Donald Trump montó un mecanismo económico y diplomático que le permite controlar a la dictadura de Venezuela desde la Casa Blanca y avanzar en su plan de tumbar al régimen cubano que lidera Miguel Díaz-Canel en La Habana.
La decisiones geopolíticas de Trump son ejecutadas por Marco Rubio -secretario de Estados- que tiene línea directa con Delcy Rodríguez, sucesora del dictador Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores.
A su vez, Rubio dialoga con María Corina Machado -ícono de la oposición venezolana- para evitar fricciones políticas internas en Venezuela que compliquen la hoja de ruta de Trump, mientras que Rodríguez explica a Diosdado Cabello y Vladimir Padrino -jefes del aparato represivo- que la supervivencia depende de la tolerancia del presidente de Estados Unidos.
La ofensiva de la administración republicana impacta en la estabilidad de la dictadura cubana que regentea Díaz-Canel. Para el régimen comunista es esencial el petróleo de Venezuela, y en la actual coyuntura geopolítica Rodríguez, Cabello y Padrino optaron por su propio pellejo.
Marco Rubio y María Corina Machado durante su último encuentro en el Departamento de Estado, (Washington, Estados Unidos)
Delcy Rodríguez y Vladimir Padrino conversan en el Palacio de Miraflores, (Caracas, Venezuela)
El plan de Trump para controlar a la dictadura de Venezuela se asienta en las gestiones públicas y reservadas de Marco Rubio, la Secretaría del Tesoro, la secretaría de Energía, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani -emir de Qatar- y las empresas petroleras Trafigura y Vitol.
Las finanzas de la dictadura venezolana están exhaustas y Rodríguez acordó con Rubio que todos los meses entregará al secretario de Estado un presupuesto para sostener al regimen caribeño.
Rubio analizará las partidas a conceder y presentará los números generales a Trump, quien decidirá en última instancia. Con la autorización del presidente de Estados Unidos, se girará el aporte financiero al Palacio de Miraflores.
“Venezuela necesitaba dinero urgente para financiar a los policías, a los trabajadores de saneamiento y las operaciones diarias del gobierno”, sostuvo Rubio en el Senado al explicar este mecanismo financiero"
Y completó el secretario de Estados: “Se han comprometido a utilizar una cantidad sustancial de esos fondos para comprar medicamentos y equipo directamente de Estados Unidos”.
Si Rodríguez cumple con las instrucciones de Trump, llegarán los dólares a Caracas. Si no lo hace, Washington apretará el lazo y diseñará un nuevo ataque a la dictadura venezolana.
Facsímil de la última decisión de la OFAC -secretaría del Tesoro- facilitando la producción petrolera en Venezuela
Las empresas Trafigura y Vitol tienen la responsabilidad de comercializar el petróleo de Venezuela. Se trata de dos jugadores globales que acceden a la Casa Blanca, y están en permanente contacto con la Secretaría de Energía de Estados Unidos.
“A petición del gobierno estadounidense, Trafigura y Vitol prestan servicios logísticos y de comercialización para facilitar la venta de petróleo venezolano.
La escala y las capacidades de Trafigura, como una de las mayores comercializadoras independientes de petróleo del mundo, junto con nuestra flota naviera global y red logística, nos posicionan entre las pocas empresas capaces de ejecutar una operación de este tamaño y complejidad de manera eficiente.
Trafigura opera en pleno cumplimiento de las sanciones aplicables y cuenta con todas las licencias necesarias para realizar estas transacciones", contestó la oficina de prensa de Trasfigura ante una consulta de Infobae.
Esta frase del comunicado de la empresa petrolera es clave: “Trafigura opera en pleno cumplimiento de las sanciones aplicables".
Es decir: cuanto menos sanciones de Estados Unidos al petróleo de Venezuela, más negocios y más millones de dólares para abastecer a las finanzas de la dictadura caribeña.
A cambio, Delcy Rodríguez debe mantener estable al régimen, continuar con la libertad de los presos políticos y cumplir con el objetivo principal de Trump: lograr la transición democrática en Venezuela.
En este sentido, la OFAC -un resorte de la secretaría del Tesoro que aplica sanciones comerciales- atenuó ayer las medidas en contra de la dictadura manejada por Rodríguez.
Donald Trump y el emir Tamim bin Hamad Al Thani en Doha, (Qatar)
En la maquinaria diseñada por Trump para controlar a Venezuela hay una pieza fundamental: el emir qatarí Tamim bin Hamad Al Thani, que tiene una relación de absoluta confianza con el presidente de los Estados Unidos.
Al Thani aceptó que Qatar maneje una cuenta bancaria adonde se depositan los fondos obtenidos por las ventas de petroleo venezolano que cede Rodríguez y comercializan las empresas Trafigura y Vitol.
De esta manera, Estados Unidos evita que se apliquen embargos internacionales para recuperar las inversiones de las compañías petroleras que fueron incautadas por Hugo Chavez al comienzo de su dictadura.
“Entiendo que es novedoso, pero es lo mejor que pudimos lograr en el corto plazo”, argumentó Rubio cuando le preguntaron sobre esa cuenta que maneja Qatar.
Trump está satisfecho en su relación política con Delcy Rodríguez, y el status quo se mantendrá hasta que la Casa Blanca decida lo contrario.
La CIA trabaja para establecer una presencia permanente de EE.UU. en Venezuela, según CNN
Redacción Internacional, 27 ene (EFE).- La CIA trabaja discretamente para establecer una presencia permanente de Estados Unidos en Venezuela, de forma que pueda ejercer su influencia sobre el futuro del país, de acuerdo con los planteamientos de Donald Trump, informó este martes la CNN.
La cadena estadounidense, que cita fuentes familiarizadas con esa misión, asegura que ha sido planificada entre los servicios de inteligencia estadounidenses y el Departamento de Estado.
Estos contactos se han centrado en cómo será la presencia estadounidense en Venezuela, tanto a corto como a largo plazo, tras la captura del expresidente venezolano, Nicolás Maduro, a principios de enero para su procesamiento en Nueva York.
Si bien el Departamento de Estado ostentará la principal presencia diplomática estadounidense a largo plazo en el país, es probable que la administración Trump recurra en gran medida a la CIA para iniciar dicho proceso de reingreso debido a la transición política en curso y la actual inestable situación de seguridad en Venezuela, señala la CNN.
«El Estado impone su postura, pero la CIA ejerce realmente la influencia», declaró a CNN una fuente familiarizada con el proceso de planificación, señalando que los objetivos a corto plazo de la agencia incluyen sentar las bases para las iniciativas diplomáticas, incluyendo el fortalecimiento de las relaciones con la población local y el establecimiento de sistemas de seguridad.
A corto plazo, los funcionarios estadounidenses podrían operar desde un anexo de la CIA, antes de la apertura de una embajada oficial, lo que les permitirá comenzar a establecer contactos informales con miembros de diferentes facciones del gobierno venezolano, así como con figuras de la oposición, cita la cadena.
“Establecer un anexo es la prioridad número uno. Antes que los canales diplomáticos, el anexo puede ayudar a establecer canales de enlace, que serán con la inteligencia venezolana y que permitirán conversaciones que los diplomáticos no pueden tener”, dijo un exfuncionario del gobierno estadounidense que interactuó con los venezolanos, según la CNN.
El director de la CIA, John Ratcliffe, fue el primer alto funcionario de Trump en visitar Venezuela después de la operación contra Maduro, donde se reunió con la presidenta encargada Delcy Rodríguez y líderes militares a principios de este mes.
Y oficiales de la CIA ya estuvieron presentes en Venezuela durante los meses previos a la operación contra Maduro.
En agosto pasado, la agencia instaló de forma encubierta un pequeño equipo en el país para rastrear los patrones, ubicaciones y movimientos de Maduro.
Entre los agentes se encontraba una fuente de la CIA que operaba dentro del gobierno venezolano y que ayudó a Estados Unidos a rastrear la ubicación y los movimientos de Maduro antes de su captura, según declaró a CNN una fuente informada sobre la operación. EFE
María Corina Machado: "Venezuela será libre, y eso lo conseguiremos con el apoyo de EE. UU."https://t.co/I10DU0uVJC a través de @YouTube 16 ene 2026 Luego de reunirse con Donald Trump para un almuerzo privado, María Corina Machado atendió a los medios en una rueda de prensa…
María Corina Machado: "Venezuela será libre, y eso lo conseguiremos con el apoyo de EE. UU."
https://youtu.be/YYKCUBL8BCg?si=mIaEeUtXiqRqSrcp a través de @YouTube 16 ene 2026
Luego de reunirse con Donald Trump para un almuerzo privado, María Corina Machado atendió a los medios en una rueda de prensa desde Washington.
La líder opositora venezolana, quien entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense, aseguró que Venezuela es ahora un aliado fuerte de Estados Unidos.
Entre la parodia y la realidad: cuando el espectáculo choca con la vida cotidiana
En tiempos de crisis, el lenguaje se vuelve escenario: se mezcla el español con el inglés, aparecen consignas de “paz” junto con llamados a la confrontación, y la defensa de la “soberanía” convive con la admisión de miedos y con frases improvisadas que buscan controlar el relato. La parodia captura esto con precisión quirúrgica: imita el tono, exagera las contradicciones y expone el nervio central de una política que ha convertido la comunicación en un acto performático, más preocupado por la escena que por la sustancia.
El humor, por supuesto, tiene una larga historia como instrumento de resistencia. Cuando la realidad es dura—sin luz, sin gas, sin agua, sin aseguramiento de servicios esenciales—la sátira funciona como espejo y martillo: refleja lo que se vive y golpea lo que se niega. Pero ese mismo poder conlleva riesgos. La burla puede trivializar el sufrimiento o confundirse con desinformación; puede convertir lo urgente en espectáculo y, en esa transformación, diluir la responsabilidad que se exige a quienes gobiernan y a quienes comunican.
En el centro de esta discusión aparece el viejo dilema de los países con abundancia de recursos naturales: el “paradigma de la maldición de los recursos”. No es raro que territorios con grandes reservas de hidrocarburos terminen atrapados en ciclos de volatilidad, clientelismo, corrupción y deterioro institucional. Cuando la retórica oficialista o partidista promete bienestar sostenido y lo contrasta con la precariedad palpable—apagones, colas para el agua, falta de gas, inflación persistente—el divorcio entre narrativa y experiencia cotidiana se hace insoportable. Ahí es donde la parodia encuentra su alimento: no inventa el desajuste, lo subraya.
La escena pública digital agrava y a la vez ilumina el cuadro. En redes sociales, el ritmo lo marcan el algoritmo y la emoción, no la evidencia. Un video satírico se expande en minutos; una frase contradictoria (o irónica) se replica miles de veces; y las respuestas se construyen sobre fragmentos que privilegian lo impactante por encima de lo verificable. Este ecosistema obliga a ciertas preguntas incómodas: ¿Qué responsabilidad tiene quien comunica para no sembrar pánico ni desinformación? ¿Cómo se distingue entre parodia legítima y manipulación? ¿Qué mecanismos quedan para recuperar confianza cuando la ciudadanía normalizó que la verdad es negociable y que la política es, ante todo, espectáculo?
La noción de “soberanía” también merece análisis más fino. Defender la integridad territorial y la autonomía política es un principio básico. Pero el concepto se vacía cuando se usa como comodín para encubrir ineficiencia, negar abusos o justificar la opacidad. Una soberanía que no garantiza servicios públicos ni protege derechos se reduce a palabra grandilocuente. Y cuando el discurso alterna entre el desafío bravucón y la petición de auxilio, lo que se devela no es fuerza, sino fragilidad: una política atrapada en el teatro y sin plan operativo a la altura de las necesidades.
Mientras tanto, el ciudadano vive en modo supervivencia. En ese plano, la discusión sobre el petróleo—si es excusa, botín o promesa incumplida—pierde el encanto ideológico: lo que importa es si hoy hay luz en casa, si el agua llega al tanque, si el gas funciona, si el sueldo alcanza. Todo lo demás es retórica que circula sin consecuencias tangibles. La parodia, al exagerar el absurdo, nos recuerda ese criterio simple: la política se mide en la cocina y en el cuarto de baño, no en el podium.
¿Qué hacer, entonces?
Exigir datos verificables y planes claros: cronogramas públicos de servicio eléctrico, metas con indicadores, auditorías independientes y acceso abierto a información crítica.
Blindar la conversación contra la desinformación: distinguir entre sátira y falsedad, evitar reenviar contenido no verificado, y privilegiar fuentes que muestren metodología y evidencia.
Recuperar la responsabilidad comunicacional: un mensaje oficial debe informar, no improvisar; debe contener rutas de acción, no solo consignas; y tiene que reconocer errores sin convertirlos en espectáculo.
Centrar la política en derechos y servicios: la legitimidad no se decreta; se construye cuando la gente enciende la luz, abre la llave del agua y cobra un salario que le permite comer.
La parodia seguirá ahí, como recordatorio de que el lenguaje (y sus contradicciones) importan. Pero la salida no está en ganar el meme del día, sino en reconstruir confianza con hechos. El humor desnuda la incoherencia; la ciudadanía demanda soluciones. Entre el escenario y la cocina hay una brecha que solo se cierra con instituciones que funcionen y con un liderazgo que prefiera la verdad y el servicio antes que el aplauso.
Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez
Fuente: https://x.com/OOCprogresismo2/status/2010440546519793742?s=20
Progresismo Out Of Context | @OOCprogresismo2
Argentina parodia la captura de Nicolás Maduro. https://x.com/OOCprogresismo2/status/2010440546519793742?s=20
Entre la parodia y la realidad, el algoritmo premia la emoción, no la evidencia. La “maldición de los recursos” recuerda que sin instituciones robustas, la abundancia se transforma en fragilidad. La verdadera soberanía se prueba con servicios —luz, agua, gas— y con comunicación pública basada en datos, cronogramas y auditorías. La confianza no se decreta: se gana con hechos. Menos narrativa. Más resultados. #GestiónPública #DatosAbiertos #RendiciónDeCuentas #ServiciosEsenciales