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lunes, 13 de abril de 2026

Inteligencia que despega: el Proyecto COLIBRÍ y la nueva frontera de la seguridad en la Aviación General

Inteligencia que despega: el Proyecto COLIBRÍ y la nueva frontera de la seguridad en la Aviación General

Por Luis Orlando Díaz Vólquez 

Hay inauguraciones que no se miden por el protocolo ni por la fotografía oficial, sino por el mensaje estratégico que dejan en el aire. La apertura de la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ, realizada en la sede de la Dirección General de Aduanas (DGA) en Santo Domingo, forma parte de esos encuentros que, sin estridencias, colocan a la República Dominicana en el centro de una conversación decisiva: proteger la Aviación General sin improvisaciones y transformar datos en decisiones antes de que el delito se normalice.

La Aviación General —esa que no siempre aparece en los grandes titulares— es, por sus características, un terreno particularmente sensible: vuelos rápidos, discretos, con capacidad de operar en pistas remotas y con una flexibilidad logística que puede ser aprovechada por quienes buscan evadir controles. De ahí que la respuesta no pueda reducirse a la vigilancia reactiva o a esfuerzos aislados. La experiencia internacional enseña que las redes ilícitas se adaptan con rapidez; por tanto, la defensa efectiva exige análisis de riesgo sofisticado, intercambio seguro de información y coordinación interinstitucional real, no solo nominal.

En ese marco, el Proyecto COLIBRÍ —impulsado por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y financiado por la Unión Europea (UE)— representa una pieza de alto valor para las administraciones participantes en África Occidental, América Latina y el Caribe. El curso avanzado reúne analistas de diez países (Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú, Cabo Verde y República Dominicana) en una ruta formativa que combina cuatro meses virtuales y una fase presencial intensiva. El dato no es menor: la cooperación moderna no se improvisa; se entrena, se valida y se estandariza. En seguridad, lo “compatible” es tan importante como lo “capaz”.

Lo más relevante del encuentro no fue solo la diversidad de banderas, sino la convergencia de mandatos. En una misma sala coinciden Aduanas (DGA), seguridad aeroportuaria (CESAC) y lucha antidrogas (DNCD), junto con aliados internacionales. Esa convergencia envía una señal institucional: la seguridad no es propiedad de una sola entidad, sino un sistema que solo funciona cuando cada actor entiende su rol y comparte información de manera oportuna y protegida. Y ahí está el corazón del asunto: la cooperación no es un discurso; es un protocolo, un canal seguro y una disciplina diaria.

En sus intervenciones, se insistió en un punto que suele pasarse por alto en el debate público: la diferencia entre un operativo extraordinario y un control sostenible. Operaciones de gran despliegue pueden arrojar resultados contundentes en períodos cortos, pero el verdadero desafío es institucionalizar la capacidad para actuar con precisión de forma constante. No se trata de controlar más, sino de controlar mejor: enfocar recursos donde la evidencia y los patrones indiquen mayor riesgo. En otras palabras, pasar de la intuición a la inteligencia.

Por eso, el énfasis en herramientas tecnológicas no es accesorio: es estratégico. El Geoportal de la OMA —mencionado como sistema “llave” del proyecto— permite registrar eventos, controles, observaciones y hallazgos; pero su potencia real aparece cuando se utiliza para lo que muchos descuidan: analizar. Los datos acumulados, sin análisis, solo son archivos; con análisis, se convierten en mapas de riesgo, en alertas tempranas y en capacidad de anticipación. Y en un entorno donde la filtración de planes operativos puede costar resultados —y vidas—, la insistencia en plataformas seguras como CENcomm cobra sentido: la inteligencia sin seguridad informativa es una puerta abierta.

Este componente de protección de la información debería interpelarnos como país. La soberanía, en el siglo XXI, no depende únicamente de fronteras físicas. Depende también de la integridad de los sistemas que sostienen el intercambio de inteligencia, de la ética operativa y de la capacidad institucional para blindar datos sensibles. Cuando una administración aduanera, un cuerpo especializado aeroportuario y una agencia antidrogas se sientan a la mesa con socios internacionales para hablar de canales seguros, están reconociendo una verdad contemporánea: la seguridad es también ciberseguridad y gobernanza de la información.

Hay, además, un punto de madurez institucional que merece destacarse: la posibilidad de avanzar hacia un Memorándum de Cooperación (MoC) entre la OMA y la DGA. Más allá de su formalidad jurídica, un instrumento de esta naturaleza puede convertirse en una garantía de continuidad: define marcos, responsabilidades, reglas de intercambio, estándares y mecanismos para operaciones coordinadas. En tiempos donde los proyectos pueden diluirse con cambios de prioridades o ciclos administrativos, la formalización es una forma de proteger el esfuerzo colectivo y asegurar que los aprendizajes se conviertan en política institucional.

Pero ninguna herramienta, por sofisticada que sea, reemplaza el factor humano. La formación avanzada busca, precisamente, fortalecer a quienes operan la primera línea de análisis: los analistas de riesgo. Son ellos quienes traducen datos en decisiones, y quienes ayudan a dirigir controles hacia donde más importa. Su trabajo no es visible para la mayoría, pero su impacto puede ser determinante para el éxito de una operación internacional y para la seguridad de un país. Que República Dominicana sea sede de este entrenamiento es, en sí mismo, un mensaje de confianza en sus capacidades y en su rol geográfico: somos puente, y por eso mismo debemos ser muro contra el crimen organizado.

El valor del encuentro también se mide por lo que puede producir en los próximos meses: redes de confianza entre países, un lenguaje técnico común, entregables analíticos, estudios de tendencias y un enfoque más fino para identificar vuelos de alto riesgo. Ese es el tipo de capital institucional que no se compra ni se improvisa: se construye con disciplina, coordinación y visión.

Al final, queda una enseñanza que conviene fijar: la lucha contra el uso ilícito de la Aviación General no se gana solo con presencia operativa, sino con inteligencia estratégica y cooperación sostenible. Cuando se alinean capacitación, tecnología, canales seguros y voluntad interinstitucional, se crea un ecosistema capaz de anticipar, resistir y responder. Y eso, en tiempos de amenazas transnacionales, es una inversión en el futuro.

Que este curso no sea solo una agenda de diez días, sino un punto de inflexión: para consolidar un modelo de control basado en riesgo, reforzar la coordinación DGA–CESAC–DNCD y elevar el estándar regional de vigilancia. Porque cuando la inteligencia despega y la cooperación se vuelve método, la seguridad deja de ser una reacción y se convierte en una política de Estado. Y esa es, quizá, la mejor noticia que puede salir de una sala de capacitación: que la República Dominicana no solo acoge un evento, sino que fortalece una estrategia.

#GuasabaraEditores | Luis Orlando Díaz Vólquez

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DGA acoge fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ de la OMA, financiado por la Unión Europea

Santo Domingo, R.D. — 13 de abril de 2026. La Dirección General de Aduanas (DGA) dio apertura a la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ, una iniciativa de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), financiada por la Unión Europea (UE), orientada al fortalecimiento del control y monitoreo de la Aviación General para prevenir y combatir su uso ilícito.

La capacitación reúne analistas y delegados de diez (10) países: Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú, Cabo Verde y República Dominicana, y cuenta además con participación de instituciones nacionales vinculadas a la seguridad aeroportuaria y la lucha contra redes ilícitas, incluyendo CESAC y DNCD, en coordinación con la DGA.

Este curso combina una fase virtual de cuatro (4) meses con una fase presencial intensiva de diez (10) días, con el objetivo de mejorar las capacidades analíticas, promover el intercambio seguro de información y fortalecer la cooperación transregional y transnacional, en el marco de un enfoque integral de gestión de riesgos.

Cooperación técnica internacional y seguridad regional

Durante el acto inaugural, el Subdirector Técnico de la DGA, Gabino José Polanco, en representación del Director General, resaltó la importancia de impulsar iniciativas que refuerzan los mecanismos de análisis de riesgo, el intercambio de información y la coordinación interinstitucional frente a amenazas complejas y transnacionales asociadas al uso indebido de la Aviación General.

Asimismo, destacó el valor estratégico del Proyecto COLIBRÍ para consolidar redes de confianza entre administraciones participantes y apoyar acciones operativas basadas en inteligencia, con impacto directo en la seguridad y la integridad de las fronteras.

UE: prioridad estratégica contra flujos ilícitos

El Jefe de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en República Dominicana, Melvin Asín, valoró la cooperación de la DGA y las instituciones nacionales, subrayando que la lucha contra los flujos ilícitos constituye una prioridad estratégica y que iniciativas como COLIBRÍ fortalecen capacidades donde más se requieren, mediante formación especializada y herramientas seguras de coordinación.

CESAC y DNCD: articulación interinstitucional para resultados sostenibles

En representación del CESAC, el coronel Modesto Segura Volquez señaló que la fase presencial contempla ejercicios prácticos, simulaciones operativas, análisis de inteligencia y uso de herramientas tecnológicas, exhortando a los participantes a maximizar el aprendizaje y transferirlo a sus instituciones.

Por parte de la DNCD, el capitán de navío Rafael B. Valenzuela Ciriaco, Subdirector del Centro de Información y Coordinación Conjunta (CICC), reiteró el compromiso de seguir afianzando la coordinación y la confianza interinstitucional, como base para enfrentar amenazas compartidas.

OMA: enfoque en análisis avanzado y comunicación segura

La responsable del Proyecto COLIBRÍ por la OMA, Lucía Sebastiani, explicó que esta formación avanzada se centra en la evaluación de riesgo de mayor nivel, apoyada por herramientas tecnológicas como el Geoportal y la plataforma de comunicación segura CENcomm, para asegurar el intercambio oportuno y protegido de información operativa, y orientar controles con mayor precisión y eficacia.

Sebastiani destacó que se trata de una experiencia transregional, fortalecida por la participación de distintos mandatos institucionales (aduanas, aviación civil, fuerzas de seguridad y control antidrogas), lo cual robustece la respuesta coordinada frente a las redes ilícitas.

Hacia un marco formal de cooperación

Como parte de los temas estratégicos asociados al Proyecto, se valoró la posibilidad de avanzar en la firma de un Memorándum de Cooperación (MoC) entre la OMA y la DGA, con miras a formalizar mecanismos que faciliten el intercambio de información, la capacitación continua y la coordinación operativa, bajo estándares internacionales, derechos humanos y enfoque de género, contribuyendo al ODS 16: paz, justicia e instituciones sólidas.

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🌍✈️ La DGA acoge en Santo Domingo la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ (OMA), financiado por la Unión Europea (UE).

Esta capacitación fortalece el control y monitoreo de la Aviación General para combatir su uso ilícito, reuniendo analistas y delegados de 10 países: Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú, Cabo Verde y República Dominicana.

El programa combina una fase virtual de 4 meses y una fase presencial intensiva de 10 días, con énfasis en: ✅ análisis avanzado de riesgo
✅ cooperación internacional e interinstitucional
✅ intercambio seguro de información
✅ uso armonizado de herramientas OMA como Geoportal y CENcomm

La participación conjunta de DGA, CESAC y DNCD, junto a la OMA y la UE, refuerza la articulación regional frente a amenazas transnacionales y contribuye al fortalecimiento institucional en línea con el ODS 16.

📌 Seguimos avanzando en capacidades, tecnología y cooperación para una seguridad más eficaz y sostenible.

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🇩🇴✈️🌍 La DGA fue sede de la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ (OMA), financiado por la Unión Europea.

Participan delegaciones de 10 países y también instituciones nacionales como CESAC y DNCD, fortaleciendo el análisis de riesgo, el intercambio seguro de información y la cooperación internacional para combatir el uso ilícito de la Aviación General. 🤝📊

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 Autoridades y delegados internacionales en acto inaugural del curso del Proyecto COLIBRÍ en sede de la DGA en Santo Domingo.

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✈️🌍 La #DGA acogió en Santo Domingo la fase presencial del Curso Avanzado de Analistas del Proyecto #COLIBRÍ (#OMA), financiado por la #UniónEuropea. Participan 10 países y entidades nacionales (CESAC, DNCD) para fortalecer análisis de riesgo y cooperación. 🤝📊

 #AduanasRD #Seguridad #AviaciónGeneral #CENcomm #Geoportal

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📍Santo Domingo | La DGA acogió la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ (OMA), financiado por la Unión Europea 🇪🇺. Participan delegaciones de 10 países y entidades nacionales (CESAC y DNCD) para fortalecer el análisis de riesgo y el control de la Aviación General. ✈️🤝
#AduanasRD #DGA #OMA #ProyectoColibri

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✈️🌍 La Dirección General de Aduanas (DGA) fue sede del inicio de la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ (OMA), con financiamiento de la Unión Europea 🇪🇺.
Participan Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú, Cabo Verde y RD, junto a CESAC y DNCD, para fortalecer el monitoreo y control de la Aviación General, el intercambio seguro de información y la cooperación internacional. 🤝📊
#DGA #AduanasRD #UniónEuropea #OMA

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✅ 📢 Comunicado | Este 13 de abril de 2026, la DGA dio apertura a la fase presencial del Curso Avanzado para Analistas del Proyecto COLIBRÍ (OMA), financiado por la Unión Europea. La iniciativa busca reforzar el control y monitoreo de la Aviación General frente a su uso ilícito, mediante análisis avanzado de riesgo y cooperación interinstitucional e internacional, con participación de 10 países, CESAC y DNCD. ✅✈️🌍

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lunes, 12 de enero de 2026

🟢 UE aprueba el acuerdo comercial con Mercosur pese al rechazo de Francia

🟢 UE aprueba el acuerdo comercial con Mercosur pese al rechazo de Francia https://youtu.be/ebO1WsW6hVg?si=FJuYXlgaCHTQjCKd a través de @YouTube
El Consejo de la Unión Europea, la instancia donde los gobiernos del bloque definen leyes y orientaciones políticas comunes, dio luz verde por mayoría a la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, el mayor pacto de libre comercio jamás negociado por ambas partes. El Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay -con Venezuela suspendida desde 2017 por la ruptura del orden democrático. Sin embargo, el respaldo europeo no fue unánime: el acuerdo con el bloque sudamericano avanzó en Bruselas gracias a la mayoría calificada, pese al voto en contra de Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría.

lunes, 16 de octubre de 2023

Crecimiento del cine avanza: República Dominicana y Uruguay firman acuerdo de coproducción

 CULTURA

Crecimiento del cine avanza: República Dominicana y Uruguay firman acuerdo de coproducción

16 DE OCTUBRE 2023 | 11:04
   El crecimiento del cine avanza: República Dominicana y Uruguay firman acuerdo de coproducción
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Campeche, México.- La República Dominicana y Uruguay han decidido fortalecer sus relaciones en el campo del cine y el audiovisual a través de un acuerdo bilateral de coproducción. 

Conscientes del potencial de la industria cinematográfica y audiovisual, los países han trabajado conjuntamente para establecer un marco de cooperación que fomente la creación y producción de obras cinematográficas y audiovisuales de calidad.

Este acuerdo bilateral, firmado en el contexto de la reunión ordinaria del consejo intergubernamental del Programa Ibermedia que se desarrolla en Campeche, México, del 9 al 14 de octubre del presente año 2023, sienta las bases para una colaboración sólida en el ámbito de la coproducción cinematográfica y audiovisual. Ambos países reconocen la importancia de esta colaboración no sólo en términos de desarrollo de sus industrias, sino también en la promoción de su cultura y el crecimiento de los intercambios económicos y culturales.

La directora general de la Dirección General de Cine de la República Dominicana (DGCINE), Marianna Vargas Gurilieva, y Facundo Ponce de León, presidente de la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay, son las autoridades firmantes de la importante alianza, la cual pretende ser una herramienta para acercar la República Dominicana a los países con que Uruguay haya firmado acuerdos bilaterales similares y que apuesten a la coproducción e intercambio de incentivos para la promoción cinematográfica internacional.

Principales Aspectos del Acuerdo

El acuerdo establece las siguientes disposiciones claves:

La Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU) y la Dirección General de Cine (DGCINE) serán las autoridades competentes de ambas partes, responsables de la aprobación de proyectos de coproducción.

Las obras cinematográficas realizadas en régimen de coproducción serán beneficiadas con los incentivos otorgados por cada país, exclusivamente al coproductor del país que los conceda.

Proporciones de la Obra: Se establece que la proporción de las aportaciones económicas, técnicas y artísticas de los coproductores de cada país puede variar del 20 % al 80 % del presupuesto de producción de la obra. También se acepta la participación exclusivamente financiera por parte de uno de los coproductores.

Participación de Terceros: Se permitirá la integración de empresas productoras de terceros países en las coproducciones, siempre y cuando su aportación no supere el 30 % del presupuesto y el coproductor mayoritario sea uruguayo o dominicano.

Rodaje y Postproducción: Se especifica que los trabajos de rodaje y posproducción deberán realizarse en Uruguay o República Dominicana, con excepciones bajo ciertas circunstancias.

Exportación de la Obra: Se detalla el proceso de imputación de la obra al contingente de cada país, en el caso de exportación a países con contingentes.

Distribución de la Obra: Las cláusulas contractuales de distribución deben ser proporcionales a la contribución de cada coproductor.

Exhibición de la Obra: Toda exhibición, difusión o comercialización de obras coproducidas debe incluir la mención "Coproducción Domínico-Uruguaya" o "Coproducción Uruguaya-Dominicana."

Presentaciones en Festivales: Las obras coproducidas se presentarán en festivales internacionales por el coproductor mayoritario, con mención de todos los países coproductores.

Seguimiento y Colaboración: Se establece una Comisión Mixta para el seguimiento y resolución de posibles dificultades y controversias. Además, se promoverá la colaboración en la coordinación de observatorios, programas de archivo y patrimonio de datos del sector.

Duración del Acuerdo: El acuerdo tendrá una duración inicial de cinco años, renovable tácitamente por períodos sucesivos de igual duración.

Este acuerdo representa un paso importante en la cooperación cultural y económica entre la República Dominicana y la República Oriental de Uruguay. Ambos países esperan que este acuerdo promueva la creación de obras cinematográficas y audiovisuales de alta calidad y fomente el crecimiento de sus respectivas industrias en un espíritu de colaboración.

Para más información y detalles sobre el acuerdo, se pueden poner en contacto con las autoridades competentes de cada país: la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU) y la Dirección General de Cine (DGCINE) de la República Dominicana.

https://presidencia.gob.do/noticias/crecimiento-del-cine-avanza-republica-dominicana-y-uruguay-firman-acuerdo-de-coproduccion

jueves, 26 de agosto de 2021

Uruguay: ¿modelo de qué? / Por Luis E. Sabini Fernández

Uruguay: ¿modelo de qué?

Fuentes: Rebelión

https://revistafuturos.noblogs.org

La política es el arte de impedir que la gente se entrometa en las cuestiones que les atañen. Paul Valéry

Con una frecuencia que me resulta cada vez mayor, aparecen en “la prensa” tenida por seria grandes ditirambos al Uruguay, a su democraticidad, a su gobernanza, a su responsabilidad social, ambiental, política…

Conociendo, y ni siquiera profundamente al país, viviendo en él, pronto se capta que estas demasiadas periódicas exaltaciones de las excelencias del paisito responden a algo muy deliberado aunque no se sepa bien qué.

Que no es, ciertamente, descripción de la realidad.

Dificulta el diagnóstico a tanto elogio, cierta flaqueza de nuestra capacidad crítica. ¿A qué se debe semejante flaqueza en un país que dio muestras de tanta potencia intelectual como para haber dado formidables creadores, que no voy a enumerar para no olvidar a algunos, pero que hizo tan característico al Uruguay de fines del siglo XIX y buena parte del XX?

A mediados del s XX, con una crisis que ya no nos abandodó, luego de esfumadas “las vacas gordas” de la década del ’50, se fue configurando una corriente cada vez más pesante de “izquierda”, que deslumbrada por y apoyándose en la Revolución Cubana fue ganando peso hasta alcanzar el gobierno nacional en 2005, pero aquella conciencia crítica, que nucleó a la inmensa mayoría, no a todos, dentro de la intelectualidad uruguaya y sus elencos culturales, fue cumpliendo variaciones del llamado en Argentina  “Teorema de Baglini” (un senador radical de ese país), según el cual “a medida que un grupo se acerca al poder, va debilitando sus posiciones críticas” o, si se quiere, “que cuanto más cerca del gobierno está, más conservador se vuelve un grupo político”.

Y si el pensamiento crítico del Frente Amplio ya dejaba mucho que desear durante su proceso de formación, el abandono de la capacidad crítica cumplió con creces el mentado teorema.

Y con este panorama, el Uruguay fue empobreciendo desde hace años su “masa de pensamiento crítico”, ahora radicada a lo sumo en gente o grupos altamente politizados pero escasos de militancia e inserción, como decrecimientistas, ecologistas radicales, anarquistas, desengañados del Frente Amplio (caso Gustavo Salle), o entre quienes mantengan referencia a Guillermo Chifflet (1924-2018), cofundador del FA, pero con conciencia política propia, y algunos, a mi modo de ver militantes o críticos de la sociedad uruguaya, activos en nudos programáticos como la lucha contra la producción de alimentos con tóxicos, el enfrentamiento a la instalación de megaminería o celuloseras que recrean el país en función de intereses transnacionales, o en la brega por un referendo contra la privatización del agua o, últimamente, enfrentando la política de miedo de la OMS para tratar el Covid 19…

La enumeración de esas resistencias puede hacernos creer que la globalización galopante tiene dificultades para adueñarse del país; nada sería más equivocado; las resistencias existen, ciertamente, pero los avances del gran capital transnacionalizado se llevan a cabo con mano bastante segura; es decir la entrega del país, de sus tierras o aguas, y de su soberanía, se hace con relativa impunidad.

La impudicia de un diario argentino, oficioso de la Embajada de EE.UU., califica al Uruguay como el sexto país del mundo por su grado de libertad y como el segundo mejor en el continente americano en “calidad de vida y oportunidad de los jóvenes uruguayos”.[1]

Sabemos que la exaltación de libertad del primer ejemplo se refiere a la libertad de los grandes privilegiados, pero una visión ingenua puede no ver nada negativo en el cuidado de esa libertad; el segundo ejemplo es un poco más indecente por cuanto la juventud uruguaya tiene que enfrentar no sólo las privaciones de la pobreza creciente y el angostamiento progresivo de los ingresos sino además la tasa de suicidio más alta del continente y de las más altas del mundo. Contra semejante trasfondo, alardear de oportunidades para jóvenes resulta otra vez impúdico.

Y nos obliga a inquirir por los autores de tamañas afirmaciones.

Los autores; –la firma es de Rosendo Fraga, la carga mediática de infobae– han extraído tales números de Freedom House, una oenegé que tiene su historia. Inmejorable. FH se dedica a medir el grado de acceso de la población a derechos políticos; allí ubicó FH al Uruguay con solo 5 estados en el mundo entero con un índice mejor.

Fraga ha recurrido a diversas instituciones, todas de EE.UU., para corroborar ese envidiable lugar de Uruguay en las tablas mundiales. Nos muestra que el Chandler Institute of Government, muy “prestigioso”, ubica a Uruguay segundo en las Américas, después de Chile en gobernanza. Es decir, en la capacidad de gobierno para que todo siga “tranqui”,  para que los inversores trasnacionales manejen sus negocios sin sobresaltos. ¿Qué más aplaude Fraga?  “Espectacular impulso del sector de los servicios financieros”.

Pero, ¿algunos de estos índices favorecen a la población local? Eso ni se menciona. Ni se observa. Se va a “lo que importa”. A las finanzas mundializadas.

La fuente que ha manejado Fraga para sus elogios generalizados no es, ciertamente, neutra. Freedom House fue fundada en 1941 para incentivar el apoyo del ingreso de EE.UU. a la 2GM. En la posguerra, con  el señorío mundial de EE.UU., que por un momento se creyó único y permanente, FH empezó a operar como polea del poder en la sombra en una creciente red de instituciones y organizaciones dedicadas al mismo fin sin formularlo nunca explícitamente: estuvo así en la fundación de la radio Free Europe y ya en los ’80 en la de la NED (National Endowment for Democracy [Fundación Nacional para la Democracia], donde “nacional” refiere a EE.UU.) y ha financiado muchas “democracias”, como con los cientos de miles de dólares regados en Ucrania tras el colapso soviético, para instaurar allí un régimen aceptable (para EE.UU., no para la gente). Luego del descalabro vietnamita, también participó en el manejo discrecional  de las maltrechas democracias centroamericanas, regadas por asesores estadounidenses con los que asesinaron a centenares de miles de habitantes, particularmente mayas en Guatemala.[2]

FH ha sido muy activo dentro de EE.UU. criticando duramente a legisladores antimonopolistas defendiendo así  “a grandes empresas de medios.” [3]

Resume Shan Jie el juicio que a China le merece: “Freedom House, una organización no gubernamental que juzga el nivel de libertad en países alrededor de todo el mundo es, en los hechos, una herramienta del gobierno de EE.UU. para interferir en los asuntos de otros gobiernos.” [4]

Si algo faltaba para medir la caradurez en la “objetividad” de FH: no se le conocen críticas a violaciones de derechos humanos dentro de EE.UU.

Uruguay recibe plácemes de diversos organismos, casi todos de la esfera de poder estadounidense, pero no son gratis.

Hace unos años, el Financial Times, el vocero principal de la City londinense, hizo “su” encuesta y “comprobó” que el entonces ministro de Economía uruguayo, Danilo Astori, era el mejor ministro del ramo del mundo. Es decir, etimológicamente, el mejor servidor del ramo en el mundo. ¿Y a qué se refería el FT para tamaño calificativo? En Uruguay, en la cofradía de don Danilo hubo una pequeña confusión: se pensó que ese título se depositaba en el país ad majorem gloriam. Pero el FT agradecía a Danilo Astori la benevolencia con que en Uruguay se trataba al capital trasnacional, al capital de cualquier parte del mundo… Uruguay era el modelo a seguir entre las economías periféricas y dependientes, rebautizadas, más eufemísticamente como “emergentes”.

Uruguay tiene desde mucho tiempo atrás una relación no conflictiva con el capital extranjero. Debemos recordar la actitud que por diccionario cabe calificar de cipaya, del batllismo, ante el capital estadounidense y su penetración y asentamiento en el país. Que se hizo pretextando un marcado anticolonialismo británico (como siglos atrás se llegara a desplazar lo que quedaba de influencia española mediante la colaboración con el nuevo colonialismo de entonces, el británico…)

Uruguay supo acompasarse a las zonas francas que el capital transnacional empezó a expandir particularmente a partir de la segunda mitad del s XX. Pero en ese tiempo inicial, el desarrollo de esos ‘islotes de desarrollo capitalista apátrida’ se aplicó a territorios que interesaban más al capital crecientemente mundializado, como regiones con excelencias mineras o mano de obra cuasiesclava (así se produce el destrozo del Sudeste asiático, las Filipinas, buena parte de África, América Central,  Ecuador). En Uruguay, entonces, apenas se erigieron zonas francas para el tráfico de vehículos o los ingredientes concentrados de Coca-Cola. Pero poco a poco fueron ingresando más y más rubros en régimen de zona franca y hoy, la producción íntegra de celulosa que se realiza en suelo uruguayo, por ejemplo, se tramita toda mediante zonas francas. Producción que, por tanto, no aporta casi nada al país, privado de su exportación y los impuestos consiguientes (aunque no de los deterioros ambientales y sociales que la producción transnacional descarga localmente).

Contrasta el laudatorio informe de FH sobre Uruguay con lo que el FMI expresara, por ejemplo, en un informe suyo sobre lavado de dinero e incluso financiación del terrorismo. En su informe de diciembre de 2006 establecía que: “Uruguay es un centro financiero offshore y un riesgo para el  lavado  de  dinero  y  la  financiación  de  terrorismo,  particularmente  a  partir  de operaciones  de  no  residentes  y trasnacionales.  Tiene […]  un significativo   componente   offshore   que   abastece   mercados  latinoamericanos, incluyendo Argentina y Brasil. [y] una  importante  concentración  de  clientes  no  residentes  y  una  economía altamente  dolarizada.”

[…] ″Jerarcas  policiales  y  judiciales  uruguayos  evalúan  que organizaciones  criminales  colombianas,  mexicanas  y  rusas  están  operando en Uruguay. Hay una sostenida preocupación sobre el crimen organizado trasnacional desde Brasil.”

[…] ″Uruguay también permite la incorporación relativamente sencilla de bancos offshore”, que se conocen localmente como “instituciones financieras externas”, o IFE. Su  capital  mínimo  es  de  500  mil  dólares.  […]  exceptuado  de  cualquier impuesto a cualquiera de sus actividades, líneas de negocio, ingresos o bienes. “Es interesante  que  no  requieran  un  agente  bancario  registrado  localmente.” Así resume Andrés Alsina la política de “manos abiertas” del Uruguay frente al capital financiero, que más que golondrina habría que llamar de rapiña.[5]

Y el puerto de Montevideo goza del triste título de ser el segundo puerto con más trasiego de pesca ilegal del mundo entero.[6]

Esta triste aseveración surge de la aplicación de la “doctrina María Julia Alsogaray”, una funcionara de la “era Menem” en Argentina que postulaba la confianza plena en las declaraciones juradas de los consorcios transnacionales.[7]

A esto hay que agregar que la empresa belga Katoen Natie acaba de recibir la prórroga de su concesión en el puerto por 60 años más –hasta 2081– a sola firma presidencial, pese a que el mismísimo Tribunal de lo Contencioso Administrativo había dictaminado en contra de la prioridad de esta empresa en el puerto.

Pero el domino del capital financiero va mucho más allá de que nos gobierne y/o exprima extramuros o dentro de nuestras fronteras.

Lo acontecido en los primeros años de gobierno del Frente Amplio con algunos titulares de las finanzas nonsanctas nos muestra que ese gobierno extranacional en las sombras se atreve incluso a desplegarse a la luz, con las debidas asistencias políticas. El caso de  Rolando Rozenblum lo ilustra.

Remitimos a los artículos de Sergio Secinaro [8] y a las esclarecedoras notas de Mónica Robaina (desde Brecha). Muy sintéticamente, un par de empresarios uruguayos, activos en Curitiba, Brasil, fueron enjuiciados por la justicia de ese país como grandes evasores fiscales y por delito de estafas reiteradas fueron llevados a la cárcel. Bajo la acusación de robo al fisco de 80 millones de dólares (en ese momento, 2006).

Allí, al mejor estilo Alec Guiness como perdulario que trasmuta mediante soborno una pena de muerte en una liberación, los Rozenblum evaden la prisión acusados de haber sobornado a los guardias. Isidoro, el padre, con un infarto masivo, no vivirá mucho para contarlo, pero Rolando, el hijo, retorna al Uruguay con los millones de dólares en resguardo, y de inmediato procede a hacer inversiones, promesas o contactos en su sitio de residencia, Punta del Este. Entra rápido al círculo áulico del gobernador local, Enrique Antía y brega, ¡oh paradojas!, por implantar una red de cámaras antidelito en las calles, ofreciendo el know how de una empresa israelí que le cobrará al gobierno fernandino (no, claro, al proponente) unos 20 millones de dólares por instalar un millar de tales cámaras. Nuestro hombre se constituye en pivot del CIPEMU, Comunidad Israelita de Punta del Este, Maldonado, Uruguay, y, a mediados de la segunda década del siglo XXI, en fundador del International College, de Punta del Este.  

Rozenblum es el arquetipo, sólo que no de las virtudes sino de los defectos, de los contactos, las “gauchadas”, los sobornos, y de la ligereza con que una sociedad frívola y corrompida admite como virtuoso un verdadero círculo vicioso.[9]

Los Financial Times, los International College, los Freedom House cantan loas al Uruguay. Para mejor asentar sus privilegios.

Pero la realidad es terca y nos dice otra cosa, prácticamente su opuesto: el país se endeuda, y muchos habitantes se endeudan, los desalojos forzosos aumentan. La contaminación, cada vez más generalizada; el agua es un trágico exponente de esa situación, de ese deterioro.

La carestía es inclemente y creciente, los costos de los servicios (agua, luz) cargan a los habitantes, y con descaro exoneran a las empresas; aumenta la desocupación o la ocupación que no permite un autosustento digno, aumenta la tugurización y la población en asentamientos “informales”, aumenta la emigración, baja la tasa de natalidad, sigue la expulsión de los pobres del campo y el desmembramiento de lo rural. Ahora se proyecta hasta eliminar el ya casi fantasmal Instituto de Colonización.

Y el aumento de los suicidios nos revela, como escuché en alguna radio, “enormes falencias comunitarias”.

La situación real del Uruguay es problemática. Por cierto que tiene muchas luces, que aquí ni mencionamos, al lado de las muchas sombras que apenas hemos espigado.

Pero lo que llama la atención es la insistencia desde usinas estadounidenses en pintar al paisito como modelo. Y surge brutal la pregunta del título… y una más: ¿por qué?


[1]  Rosendo Fraga, “La nación presidida por Luis Lacalle Pou fue calificada como la sexta más libre del mundo por octavo año consecutivo”, https://www.infobae.com/america/opinion/

2021/08/14/uruguay-un-pais-donde-pasan-cosas/.

[2] El escándalo de los asesinatos masivos en la década de los ’80 en América Central fue tal que el Congreso de EE.UU. se vio necesitado a retirar sus interventores militares y policiales en varios de esos países (El Salvador, Guatemala, Honduras y hasta de la Nicaragua flamante neosandinista); los mandos estadounidenses delegaron en oficiales argentinos de la dictadura de entonces y en oficiales israelíes, de la democracia de entonces, la prosecución de semejante asesoramiento en represión y tortura (Noam Chomsky, La quinta libertad).

[3]  Global Times, 28 oct. 2020, Freedom House. https://www.globaltimes.cn/page202010120497.sthlm.

[4]   https://www.globaltimes.cn/content/1204976.page212110120497.sthlm.

[5]  “Uruguay, la Suiza de América”, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=211619. Difundido inicialmente desde Brecha, Montevideo.

[6]  https://revistapuerto.com.ar/2019/01/nadie-controla-la-pesca-en-el-atlantico-sur, Mar del Plata, ene 2019.

[7]  De ese modo, Argentina llegó a recibir en los ’90 contenedores con restos inclasificables  e irreciclables, se dijo que hasta con mierda, declarados como de papel.

[8]  http://cronicasdeleste.com.uy/Noticias/ex-recluso-y-profugo-de-carcel-brasil-es-el-catalizador-de-las-camaras-de-la-idm.html

[9]  La constelación del CIPEMU no se limita a lo social o económico; interviene políticamente, como verdadero lobby ideológico: dispuso que el intendente Antía negara los locales de reunión a la asociación de docentes de historia del Uruguay para su congreso, hace pocos años, alegando antisemitismo en filas docentes; un calificativo falso pero efectivo. https://rebelion.org/uruguay-modelo-de-que/

sábado, 2 de noviembre de 2019

La economía uruguaya y sus perspectivas

ARDEN ARGENTINA, CHILE, BRASIL Y ECUADOR, ENTRE OTROS PAÍSES

La economía uruguaya y sus perspectivas

Vivimos la «era de la incertidumbre» que previó John K. Galbraith. Las políticas expansivas aumentan en EEUU, China, la Unión Europea y hasta Argentina, que huyen de la crisis global anunciada por el Financial Times. El autoritarismo avanza en el mundo, desde Estados Unidos y Europa hasta América Latina, que además arde por motivos económicos, pero no llega a Uruguay, que sigue y seguirá creciendo económicamente según el FMI y el Banco Mundial y presenta los mejores índices de equidad social.
Por Víctor Carrato
Hemos vivido una semana que quedará en la memoria histórica de América Latina.
En Argentina, Brasil, Chile y Ecuador, las políticas económicas contractivas (que fomentan una creciente desigualdad social, con aumento de la pobreza y el desempleo, además de un fracaso rotundo en el campo estrictamente económico, ya que dichos países padecen caída de su actividad económica con inflación) han provocado situaciones de grave enfrentamiento y aun estallidos sociales de magnitud nunca antes vista.
Mientras tanto, en las potencias desarrolladas como Estados Unidos, la Unión Europea y China Popular, se refuerzan las políticas de estímulos económicos.
La explosión del «modelo chileno» (que comenzó el 6 de octubre y se concreta en gigantescas manifestaciones de protesta y disturbios de gran violencia e intensidad que fueron ferozmente reprimidos) es sin duda el acontecimiento más significativo de la instancia; ha dejado en suspenso la vida democrática de la nación trasandina asombrando al mundo entero.
Al respecto, el expresidente socialista chileno Ricardo Lagos declaró en un reportaje a El País de Madrid que esta «es la mayor crisis política y social desde el retorno a la democracia en 1990, por lejos», pero agrega que «ni el tránsito de la dictadura de Pinochet a la democracia tuvo estos niveles de destrucción». La crisis chilena -que no cesa a pesar de que el presidente Piñera pidió perdón por no haber comprendido la importancia y causas del conflicto y por haber dicho que «estamos en guerra contra un enemigo poderoso» (su esposa habló de «invasión alienígena»), relevó a su gabinete ministerial y realizó concesiones sociales- dejó ya más de 19 muertos, centenares de detenidos y tanto Santiago de Chile como las principales ciudades están bajo control militar.
Por si fuera poco, la represión de los organismos de seguridad ha dejado, además de muertos, decenas de denuncias de torturas, violaciones y robos.
Chile es un país que ha crecido a tasas importantes, pero aumentado su desigualdad social y la exclusión de los más vulnerables de la riqueza generada. Se suele decir que, en el continente más desigual del mundo, América Latina, Chile es el que más ha crecido, pero es el más desigual.
¿Dónde está el origen de esa desigualdad que ha lanzado a las muchedumbres a las calles?
La respuesta es clara: ese origen está en las estructuras económicas diseñadas durante la dictadura genocida del general Augusto Pinochet Ugarte, que duró desde el 11 de setiembre de 1973 al 11 de marzo de 1990.
Las mismas fueron concebidas, planificadas e implementadas por economistas formados en la Universidad de Chicago bajo la dirección de Milton Friedman, Premio Nobel de Economía 1976, que asesoró personalmente al general Pinochet, llamados popularmente Chicago Boys.
Eran economistas neolibarales  orientados al libre mercado (cuya existencia ha sido impugnada por numerosos economistas como Joseph Stiglitz y Paul Krugman, Premios Nobel 2001 y 2008, que hablan de «ley de la selva donde predomina el más fuerte» y de «darwinismo social»), e implementaron la liberalización económica, la privatización de la seguridad social y empresas estatales, la prohibición de los sindicatos y la eliminación de las protecciones arancelarias para la industria local, lo que determinó una economía fuertemente primarizada.
Estas medidas provocaron inicialmente un importante crecimiento económico, que Milton Friedman y sus admiradores llamaron el «milagro chileno», y un aumento dramático en la desigualdad social, el crecimiento de la pobreza y la desigualdad, así como la caída del consumo, que produjeron una gravísima crisis económica en 1982.
Como correlato de estas políticas económicas y sus consecuencias sociales, en la dictadura del general Pinochet se cometieron graves violaciones de los derechos humanos, condenadas por los organismos de la Organización de Naciones Unidas y organizaciones humanitarias de todo el mundo.
La dictadura chilena persiguió a sus opositores (siendo emblemáticos los asesinatos del general Carlos Prats, ocurrido en Buenos Aires en 1974 y el del excanciller de Salvador Allende, Orlando Letelier, en Washington en 1976) provocado muertes, la detención de unas 80.000 personas y la tortura de decenas de miles. Según las cifras oficiales, el número de ejecuciones y desapariciones forzadas fue de 3.095 personas.
Con gran claridad, algunos referentes del fútbol chileno han sido explícitos sobre las causas de la explosión social, siendo muy expresivos los mensajes de Claudio Bravo, Gary Medel y Marcelo Díaz a través de las redes sociales.
Bravo, arquero de la selección y del Manchester United afirmó en Twitter que «vendieron a los privados nuestra agua, luz, gas, educación, salud, jubilación, medicamentos, nuestros caminos, bosques, el salar de Atacama, los glaciares, el transporte. ¿Algo más? ¿No será mucho? No queremos un Chile de algunos pocos. Queremos un Chile de todos. Basta».
Medel, bicampeón de América, escribió: «El descontento de Chile es evidente. Ojalá las autoridades escuchen al pueblo y dejen de jugar con él. Es hora de que se pronuncien y dejen el silencio para que la violencia no siga», agregando la imagen de un volante que dice: «No es el metro. Es salud, es educación, es pensiones,es vivienda, es el sueldo del parlamentario, es el aumento de la luz, es el aumento de la bencina, es el robo de las fuerzas armadas, es el perdonazo al empresario, es la dignidad de una sociedad».
Marcelo Díaz, actual jugador de Racing, expresó en Twitter: «Exhibo con orgullo mi bandera empatizando con mi pueblo y la lucha por los derechos que les pertenecen. ¡No más abusos, no más excesos!».
«No permitamos que nuestro país caiga al piso, busquen una solución rápida y beneficiosa para todos. Están a tiempo. El pueblo unido jamás será vencido».
Esto sigue ocurriendo en el país transandino que es señalado como modelo por políticos uruguayos, como el economista por la Universidad de Chicago Dr. Ernesto Talvi.
Argentina en transición
Las elecciones del 27 de octubre consagraron, como se esperaba, la victoria de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner, clara respuesta al gobierno ineficaz encabezado por Mauricio Macri.
Si bien el mandatario electo se ha reunido con el perdidoso, la transición hasta la entrega del poder el próximo 10 de diciembre se vislumbra como repleta de riesgos por las tensiones sociales que se han acumulado en la población (la pobreza supera 35% y va en ascenso); la inflación supera 55% anual y el Producto Interno Bruto (PIB), que cayó -2,5% en 2018, caerá 4,1% en 2019 y -1,3% en 2020 según el más reciente informe Perspectivas de la Economía Mundial, emitido por el FMI a mediados de este mes; así como por la posibilidad de nuevas turbulencias económicas como las que llevaron el valor del dólar de 18,65 $A al 2 de enero de 2018 a $A 25 al 31 de mayo de 2019 (34% de aumento) y $A 68 al miércoles 30 de octubre (164%).
Caras y Caretas ya detalló cómo el presidente Macri optó en mayo-junio de 2018 por realizar un acuerdo stand-by con el FMI que implicó la toma de un préstamo de US$ 57.100 millones, el peor error del organismo multilateral, que responde a los países que tienen mayor poder de voto (EEUU tiene 16,74%), y que el nuevo gobierno argentino deberá necesariamente reprogramar.
Uruguay, en cambio, crecerá 1% de su Producto Interno Bruto (PIB) en 2019 según el Banco Mundial.
Uruguay luego del 27 de octubre
Nuestro país creció 1,6% de su PIB en 2018 y crecerá 0,4% en 2019 y 2,3% en 2020 según el citado informe del FMI. Actualmente es el país con mejores indicadores sociales de América Latina y el Caribe según el FMI, el Banco Mundial, la CAF y la Cepal. El déficit fiscal se ubica en 3,1% del PIB según el BCU. Según el último informe divulgado por el Banco Central del Uruguay (BCU), la deuda pública consolidada del Estado uruguayo fue al cierre del segundo trimestre del año de US$ 38.161 millones, lo equivale a 65,79% del PIB de US$ 58.000 millones; en tanto que la deuda neta se situó en US$ 18.801 millones, 32,41% del PIB.
Ninguna de las dos últimas cifras resultan demasiado preocupantes si tomamos en cuenta que para el último trimestre de 2019, y sobre todo en el curso del año 2020, tendremos el impulso brindado por la construcción de UPM II y el Ferrocarril Central, así como la buena cosecha que se avecina y el incremento de las compras de carne que se está verificando.
Nuestros Activos de Reserva, los más altos de la historia al decir del ministro Cr. Astori, ascienden a US$ 14.500 millones.
La situación de Uruguay es buena, y excelente si la comparamos con la región, o sea con Chile, Argentina, Brasil y Paraguay.
Lo que está en discusión es qué políticas económicas se deben aplicar en tiempos de turbulencia.
Al respecto podemos citar el editorial titulado ‘Nuevo consenso’, publicado por El País de Madrid al finalizar la Asamblea Conjunta del FMI y el Banco Mundial de este mes. Allí se afirma que «la economía global exige políticas presupuestarias y fiscales anticíclicas», que «la OCDE, el BCE y varios organismos multilaterales reclaman más inversión pública», y que «forma parte de este consenso económico la percepción de que la economía global necesita regulaciones específicas centradas en corregir los efectos de la globalización financiera. Gita Gopinath, economista jefa del FMI, lo ha explicado con claridad meridiana en una entrevista publicada en El País: las políticas fiscales domésticas tienen hoy la tarea principal de corregir la desigualdad, quizá el efecto más indeseable de la crisis financiera. La corrección tiene que fundamentarse en una política fiscal anticíclica de cada Estado, con el fin de estabilizar la economía internacional».
Esas son las políticas, reiteramos, que siguen las grandes potencias como Estados Unidos, la Unión Europea, empezando por Alemania, y China Popular.
Del otro lado, el FMI continúa recomendando a los países periféricos políticas económicas contractivas y recesivas, con ajustes fiscales permanentes, que son seguidas por los dirigentes y economistas conservadores, defensores de los intereses de las minorías privilegiadas.
Uruguay: principales indicadores y proyecciones
Años 2017 2018 2019* 2020*

PIB (Var. en %) 2,6% 1,6% 0,6% 3,1%
PIB (millones US$) 59.587 59.615 58.000 56.000
PIB per cápita (US$) 17.058 17.004 15.900 15.300
Tasa media de desempleo (prom. anual) 7,9% 8,3% 8,9% 9,5%
Resultado Fiscal Primario (% del PIB)1/ -0,2% -0,8% -1,5% -1,3%
Resultado Fiscal Global (% del PIB) 1/ -3,5% -4,2% -4,9% -4,5%
Inflación (dic-dic) 6,6% 8,0% 8,8% 8,7%
Tipo de Cambio (prom. dic) 28,85 32,21 39,00 44,00
Devaluación (prom. dic – prom. dic) 0,3% 11,7% 18,0% 10,5%
Salario Real Privado (var. prom. anual) 3,5% 0,0% 1,1% -0,5%
Balanza Comercial (millones US$) 3.635 3.558 3.693 3.510
Exportaciones (FOB) 15.820 16.413 16.000 15.604
Importaciones (FOB) 12.185 12.855 12.307 12.094
Cuenta Corriente (millones US$) 465 -348 -217 -400
Cuenta Corriente (% PIB) 0,8% -0,6% -0,4% -0,7%
Activos de reserva del BCU (mill. US$) 15.959 15.552 14.500 15.000

*Cifras proyectadas.
1/ Cifras de 2018 y proyecciones ajustadas por efecto Ley N° 19.590 («cincuentones»).

Fuente: Ministerio de Economía y Finanzas, Banco Central del Uruguay, FMI, Cepal y consultoras.