jueves, 29 de enero de 2026

Gobierno informa sobre avances en revisión a reforma de la ley minera en el contexto de Meta RD 2036 | @pprazmowski @compiterd @luisabinader @PresidenciaRD

Ministerio de Energía y Minas
Gobierno informa sobre avances en revisión a reforma de la ley minera en el contexto de Meta RD 2036
El ministro Joel Santos plantea fortalecer la protección ambiental, permisología, clima de inversiones en el sector y fortalecimiento de los beneficios de las comunidades mineras.
29 de Enero 2026 | Institucionalidad

Santo Domingo.- El Gobierno dominicano, a través del Ministerio de Energía y Minas, avanzó este miércoles en la revisión de la reforma de la Ley Minera 146-71, al anunciar que está prácticamente listo un anteproyecto actualizado que incorpora las observaciones realizadas en encuentros previos, con miras a someter un texto definitivo en la próxima legislatura.

Así lo informó el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, durante su participación en la séptima sesión del Comité de Minería de Meta RD 2036, donde explicó que el proceso de socialización con los actores del sector permitirá perfeccionar el contenido del proyecto, mediante una agenda de reuniones continuas, a partir de la próxima semana, orientadas a lograr una propuesta alineada a las prioridades nacionales de desarrollo.

Santos subrayó la necesidad de reforzar los componentes medioambientales de la legislación, fortalecer los procesos de permisología, garantizar un mayor involucramiento y regulación de las inversiones que se desarrollan en las comunidades mineras, así como establecer un tratamiento tributario claro, moderno y bien estructurado para el sector.

La sesión fue encabezada por Peter Prazmowski, director del Consejo Nacional de Competitividad (CNC), y sirvió de espacio para analizar las necesidades actuales de la minería nacional, así como las acciones a corto, mediano y largo plazo orientadas a impulsar un crecimiento sostenible, competitivo y socialmente responsable de la actividad minera en la República Dominicana.

En ese contexto, el coordinador del Comité de Minería, Pedro Esteva, presentó los resultados y acuerdos de la reciente reunión de avances de los comités sectoriales, encabezada por el presidente de la República, Luis Abinader, y la vicepresidenta Raquel Peña, celebrada el pasado 16 de enero.

Asimismo, se abordaron los requerimientos identificados y los próximos pasos para la simplificación de los procesos administrativos en el sector, como parte de los esfuerzos por mejorar el clima de inversión y fortalecer la institucionalidad minera.

La jornada forma parte del seguimiento estratégico a los compromisos asumidos dentro de la agenda nacional Meta RD 2036, creada mediante el Decreto 337-24, que tiene como objetivo duplicar el producto interno bruto (PIB) real del país al 2036.

Al encuentro asistieron, además, el viceministro de Suelos y Aguas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Davis Aracena; el presidente de la Asociación Dominicana de Empresas de Inversión Extranjera, Alejandro Peña Prieto; el director de la Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana, Martín Valerio, y el director general de Minería, Rolando Muñoz.

https://presidencia.gob.do/noticias/gobierno-informa-sobre-avances-en-revision-reforma-de-la-ley-minera-en-el-contexto-de-meta

Reforma minera y Meta RD 2036: modernizar sin improvisar, crecer sin depredar

Editorial | @GuasabaraEditor

La República Dominicana está frente a una de esas coyunturas donde el detalle técnico define el futuro. El anuncio del Ministerio de Energía y Minas de que el anteproyecto de reforma de la Ley Minera 146-71 está “prácticamente listo” y que busca incorporar observaciones levantadas en encuentros previos, para someter un texto definitivo en la próxima legislatura, no es un trámite más: es una señal de que el país intenta pasar de la minería “por inercia” a la minería con reglas modernas, incentivos claros y controles creíbles.

Ese paso ocurre, además, en un marco que obliga a elevar la conversación: Meta RD 2036, agenda creada mediante el Decreto 337-24, cuyo propósito es identificar acciones y reformas necesarias para duplicar el PIB real al 2036, alineando metas con la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) y la Estrategia Nacional de Competitividad (ENC). En otras palabras, la reforma minera no puede ser un “parche legal” ni un texto solo para especialistas: tiene que servir a una visión-país de productividad, institucionalidad y sostenibilidad.

Un anteproyecto casi listo: la oportunidad (y el riesgo) de hacerlo bien

El ministro Joel Santos presentó el estado del proceso durante la séptima sesión del Comité de Minería de Meta RD 2036, explicando que la socialización con actores del sector continuará mediante una agenda de reuniones a partir de la próxima semana, con el objetivo de perfeccionar el proyecto y alinearlo a prioridades nacionales. La reunión fue encabezada por Peter Prazmowski, director del Consejo Nacional de Competitividad (CNC), y sirvió para revisar necesidades de la minería nacional y acciones por horizonte temporal para impulsar un crecimiento sostenible, competitivo y socialmente responsable.

Aquí conviene detenerse: “anteproyecto prácticamente listo” no debe significar “texto cerrado”. Debe significar “texto suficientemente maduro” como para resistir escrutinio público, evaluación técnica y un debate legislativo serio. Porque una reforma minera que nazca con ambigüedades —o con incentivos mal calibrados— no solo provoca litigios: erosiona la confianza, encarece el financiamiento y vuelve a poner a las comunidades en el papel de “espectadoras” de decisiones que afectan su territorio.

Tres ejes anunciados: ambiente, permisos, inversión y comunidades (más tributación)

El ministro Santos subrayó cuatro focos: reforzar los componentes medioambientales, fortalecer la permisología, asegurar mayor involucramiento y regulación de inversiones en comunidades mineras, y establecer un tratamiento tributario claro, moderno y bien estructurado. Estos son, en efecto, los pilares correctos. Pero el éxito dependerá de cómo se traduzcan en artículos, definiciones, plazos y sanciones. 

1) Protección ambiental: del discurso a la arquitectura de control.
Reforzar “componentes medioambientales” no puede quedarse en enunciados. La experiencia comparada muestra que el corazón de una minería responsable está en el diseño del ciclo completo: evaluación, operación, control, cierre y restauración. El Gobierno ha colocado el tema ambiental como prioridad dentro del contenido a modernizar, y esa es una base indispensable para construir legitimidad. La pregunta editorial es si la reforma incorporará mecanismos verificables: estándares de monitoreo, reportes públicos, auditorías independientes, y reglas de cierre de mina que no dependan de la buena voluntad del operador.

2) Permisología: menos laberinto, más rigor.
En la sesión también se abordaron “próximos pasos” para simplificar procesos administrativos y mejorar el clima de inversión, fortaleciendo la institucionalidad minera. Simplificar no es aflojar; simplificar es eliminar duplicidades, definir ventanillas claras, digitalizar trazabilidad y acotar discrecionalidad. Un permiso más rápido pero más opaco es una mala reforma; un permiso más ágil y más auditable es la reforma que el país necesita.

3) Inversiones y comunidades: la licencia social como requisito económico.
El Gobierno plantea “mayor involucramiento y regulación” de las inversiones que se desarrollan en comunidades mineras, y un fortalecimiento de beneficios para esos territorios. Esto es clave: la minería es intensiva en capital, sí; pero su sostenibilidad depende de algo más frágil: la licencia social. Cuando una comunidad percibe que carga con el costo ambiental y recibe migajas, el conflicto deja de ser eventual y se convierte en estructural. Modernizar la ley debería traducirse en reglas claras de inversión social, transparencia de aportes, mecanismos de quejas y acuerdos vinculantes de desarrollo local.

4) Tributación: claridad para invertir, equidad para el Estado.
La idea de un régimen tributario “claro, moderno y bien estructurado” sugiere que se quiere cerrar zonas grises y mejorar previsibilidad. El reto será equilibrar competitividad con justicia fiscal: si el Estado no captura una porción razonable de la renta minera, se debilita el contrato social; si el marco se percibe confiscatorio o cambiante, se enfría la inversión y se encarece el riesgo país sectorial. 

Meta RD 2036: crecer, pero con institucionalidad medible

Enmarcar la reforma en Meta RD 2036 es un acierto, porque obliga a pensar en productividad y competitividad como políticas públicas, no como consignas. El Decreto 337-24 crea una comisión orientada a identificar reformas para duplicar el PIB real al 2036 y cumplir metas de END/ENC, con articulación institucional donde el CNC juega un rol de secretaría y coordinación. Además, Meta RD 2036 opera por comités sectoriales y seguimiento, buscando convertir propuestas en rutas críticas. 

Si la minería está dentro de esa lógica, entonces la reforma debe incorporar indicadores de desempeño: tiempos promedio de permisos, cumplimiento de planes ambientales, volumen de aportes a comunidades, recaudación efectiva, y calidad del gasto asociado a territorios mineros. Sin medición, la reforma se vuelve retórica; con medición, se convierte en política pública evaluable.

Un proceso que debe blindarse: socialización real y debate legislativo responsable

El Gobierno informó que el proceso de socialización continuará con reuniones a partir de la próxima semana, y que el texto se sometería en la próxima legislatura. También se ha señalado que la legislatura que inicia el 27 de febrero de 2026 sería el momento para llevar una versión definitiva. El tiempo es corto y el tema complejo: por eso, el país necesita una metodología abierta y ordenada. 

Una reforma minera seria debería publicarse con suficiente anticipación para observaciones escritas; incorporar matrices de respuesta a comentarios; y dejar trazabilidad de los cambios realizados. Eso no solo mejora el texto: protege al propio Gobierno de la acusación de “cocinar” reformas en privado. Una ley que nace con transparencia gana legitimidad antes de llegar al hemiciclo.

Recomendaciones editoriales: cinco candados para una ley moderna

A partir de lo ya anunciado por el Ministerio, hay cinco “candados” que ayudarían a alinear minería, desarrollo y confianza:

  1. Transparencia y datos abiertos de concesiones, permisos, pagos y compromisos socioambientales, para reducir discrecionalidad y elevar rendición de cuentas.
  2. Ventanilla única con trazabilidad digital para permisos (simplificar sin debilitar estándares), vinculada a plazos, requisitos y auditoría de decisiones. 
  3. Reglas robustas de evaluación ambiental y cierre de mina con garantías financieras, porque la sostenibilidad se demuestra al final del ciclo, no al inicio. 
  4. Acuerdos vinculantes con comunidades (beneficios, empleo local, compras locales, inversión social y mecanismo de quejas), para convertir la licencia social en arquitectura institucional.
  5. Régimen fiscal claro y predecible, con mecanismos que aseguren retorno al Estado y a territorios impactados, evitando que la riqueza mineral se perciba como “extraída” sin retorno. 

Cierre: la reforma minera como prueba de madurez nacional

La sesión del Comité de Minería también conectó el trabajo sectorial con la reunión de avances encabezada por el presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña el 16 de enero, y reunió a actores públicos y privados relevantes (incluyendo representantes de Medio Ambiente, inversión extranjera y entidades del sector). Esa diversidad es saludable: la minería moderna no se gobierna desde una sola oficina; se gobierna con reglas, contrapesos y participación. 

El país tiene una oportunidad: actualizar una ley de 1971 para un 2036 que exige competitividad, sostenibilidad y legitimidad. Pero esa oportunidad viene con una condición: hacerlo bien, sin atajos. Una reforma minera que armonice ambiente, permisos, inversión y beneficios comunitarios —y que lo haga con claridad tributaria— puede convertirse en un activo estratégico de Meta RD 2036. Si, en cambio, se convierte en una reforma de “buenas intenciones” sin candados, será un nuevo ciclo de conflictos, incertidumbre y desconfianza.

La modernización minera no es solo una discusión sectorial: es una prueba de madurez institucional. Y esa prueba se gana con técnica, transparencia y sentido de nación.


Fuentes consultadas


Luis Orlando Díaz Vólquez

29 de enero de 2026 | Santo Domingo, República Dominicana

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Bill Gates lanza la advertencia definitiva: El mundo está retrocediendo y teme una nueva “Edad Oscura” tecnológica

Bill Gates alza la voz por el futuro de la infancia
Bill Gates alza la voz por el futuro de la infancia Fuente: @Jawad_Rahman_

Bill Gates lanza la advertencia definitiva: El mundo está retrocediendo y teme una nueva “Edad Oscura” tecnológica

En una reciente intervención recogida por Fortune, Gates asegura que, por primera vez en décadas, el progreso global se ha estancado.

Por Natalia Gálvez | 28/01/2026 - 14:00

Bill Gates ya no está preocupado por quién tiene el mejor chatbot de IA. Su miedo actual es mucho más profundo: el retroceso.

En una entrevista que ha encendido las alarmas en Silicon Valley y en los organismos internacionales, el filántropo advirtió que el mundo está “retrocediendo” debido a una combinación tóxica de guerras, inestabilidad política y, sobre todo, un drástico recorte en el financiamiento para la investigación y el desarrollo.

Bill Gates.
Bill Gates. (Photo by Bennett Raglin/Getty Images for The New York Times) (Bennett Raglin/Getty Images for The New York Ti)

Para el magnate, el riesgo no es solo dejar de avanzar, sino entrar en lo que él llama una “mini Edad Oscura”, donde los problemas que creíamos superados (como enfermedades erradicables o la crisis climática) vuelven a ganar terreno porque los gobiernos han dejado de priorizar la ciencia.

Cumbre Mundial sobre la Salud 2024
Bill Gates Bill Gates habla en la sesión de promesas de la Cumbre Mundial sobre la Salud 2024 el 14 de octubre de 2024 en Berlín, Alemania. (Sean Gallup/Getty Images)

Los 3 jinetes del apocalipsis de Gates:

El informe de Fortune destaca los puntos donde el multimillonario ve las grietas más peligrosas:

  • El desvío de fondos: El dinero que antes iba a innovación y salud global ahora se está quemando en presupuestos militares y defensa debido a los conflictos geopolíticos actuales.
  • El agotamiento de la ayuda externa: Los países ricos están cerrando sus fronteras y sus billeteras, dejando a los proyectos de investigación a largo plazo en un limbo financiero.
  • La complacencia tecnológica: Creer que la Inteligencia Artificial lo resolverá todo por arte de magia es, según Gates, una trampa peligrosa si no se invierte en la infraestructura física y humana necesaria.
Bill Gates y la Inteligencia Artificial - Whisk/FW
Bill Gates y la Inteligencia Artificial - Whisk/FW (Made with Google AI)

Una advertencia para los optimistas de la IA

Aunque Gates sigue siendo un creyente en el poder de la tecnología, su mensaje es un golpe de realidad para quienes creen que vivimos en la mejor época de la historia. “Si no logramos estabilizar el financiamiento para los próximos 10 años, las futuras generaciones mirarán atrás a esta década como el momento en que perdimos el rumbo”, sentenció.

Bill Gates y la Inteligencia Artificial - Whisk/FW
Bill Gates y la Inteligencia Artificial - Whisk/FW

La pregunta que queda flotando en el aire es: si el hombre que ayudó a construir el futuro digital está asustado, ¿qué deberíamos sentir el resto de nosotros?

Lee también: La nueva actualización de Android promete que tu teléfono sea más difícil de robar 

¿El fin de la era del progreso?

Gates apunta a que los pilares que nos sacaron de la pobreza extrema y nos dieron vacunas en tiempo récord se están desmoronando. “Estamos viendo cómo el financiamiento para los grandes desafíos de la humanidad desaparece”, señaló. 

https://www.fayerwayer.com/internet/2026/01/28/bill-gates-lanza-la-advertencia-definitiva-el-mundo-esta-retrocediendo-y-teme-una-nueva-edad-oscura-tecnologica/

miércoles, 28 de enero de 2026

Editorial | Planificación, disciplina y visión compartida: la ruta estratégica de la DGA hacia 2026 | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Nelson Arroyo, director general de Aduanas

Editorial | Planificación, disciplina y visión compartida: la ruta estratégica de la DGA hacia 2026

La presentación del Plan Operativo Anual (POA) 2025 por parte de la Dirección General de Aduanas (DGA) marca un hito institucional que trasciende el simple cierre de un ciclo de trabajo. Es, ante todo, un ejercicio de transparencia, evaluación y madurez organizacional que reafirma la importancia de la planificación como columna vertebral de la gestión pública moderna.

Durante la jornada, el director de Aduanas, Nelson Arroyo, enfatizó un principio que sintetiza la filosofía operativa que impulsa a la institución: “Primero se planifica, luego se ejecuta, se da seguimiento y se evalúa”. Este enfoque, más que una metodología, constituye una cultura de gestión basada en evidencia, donde cada acción debe responder a metas claras, medibles y alineadas con los objetivos estratégicos nacionales.

Arroyo subrayó un mensaje esencial para toda la estructura institucional: “Espero que las metas establecidas para cada una de las áreas sea con el objetivo de cumplirlas, no con el objetivo de simplemente cumplir con el Plan Operativo Anual”. Esta frase no solo interpela a los equipos de trabajo, sino que también orienta la visión de futuro de la DGA: la planificación no puede convertirse en un rito administrativo, sino en el motor que define la calidad y el impacto del servicio aduanero en el comercio, la competitividad y la seguridad del país.

En ese mismo espíritu, la Gerente de Planificación, Nataly Rojas, destacó que “el éxito de Aduanas depende del compromiso de cada uno de ustedes”, un llamado a la corresponsabilidad institucional que reconoce que los logros de 2025 son resultado del trabajo coordinado de áreas diversas, pero integradas bajo un mismo propósito. Su mensaje, que combina reconocimiento y motivación, proyecta el ambiente con el que la institución se prepara para enfrentar los desafíos de 2026: unidad, disciplina y visión compartida.

La presentación del POA 2025 no fue solo un acto protocolaire. Representó un espacio de reflexión institucional, donde se revisaron aprendizajes, se ponderaron resultados y se reafirmó el compromiso con la rendición de cuentas, un valor esencial para una gestión pública confiable. Reconocer el esfuerzo de cada área, así como la forma en que sus aportes se articulan dentro de la misión de Aduanas, fortalece la cohesión interna y alimenta una cultura de mejora continua.

De cara al 2026, la DGA se posiciona en un punto estratégico: con metas claras, procesos fortalecidos y un liderazgo institucional centrado en la eficiencia, la integridad y la innovación. El desafío ahora es transformar la planificación en resultados tangibles, que fortalezcan el comercio exterior, garanticen controles más inteligentes y eleven la calidad del servicio aduanero.

En un contexto global cada vez más complejo, donde las aduanas juegan un rol clave en la seguridad económica y el flujo logístico internacional, la República Dominicana necesita una DGA comprometida, moderna y orientada a resultados. Los pasos dados en 2025 confirman que esa es la dirección correcta.

El 2026 se aproxima con retos importantes, pero también con la certeza de que las bases están firmes. Como señaló el equipo de Planificación: los logros no son un punto final, sino el impulso para seguir avanzando. La planificación ya está trazada. Ahora, corresponde ejecutar con excelencia.

Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez | @GuasabaraEditor @LuisOrlandoDia1 

Opinión | La planificación: piedra angular del éxito institucional en la Dirección General de Aduanas

La planificación no es un ejercicio burocrático ni un requisito administrativo: es la base sobre la cual se construye el éxito de cualquier empresa, institución o proyecto. En un mundo donde la eficiencia, la transparencia y la capacidad de adaptación son más necesarias que nunca, planificar se convierte en una herramienta estratégica que determina el rumbo, el desempeño y los resultados de una organización. La Dirección General de Aduanas (DGA) ha demostrado comprender ese principio, y por ello el 2026 se perfila como un año decisivo para consolidar su crecimiento institucional.

El mensaje es claro: para lograr objetivos reales, primero se debe trazar un camino. Sin planificación no hay visión, no hay metas medibles, no hay dirección. La improvisación puede servir para resolver urgencias, pero jamás para construir progreso. Por eso, afirmar que “la planificación es fundamental en todo lo que hacemos para el éxito de una empresa, de una institución o de cualquier proyecto” no es solo un recordatorio; es una convicción que debe guiar la cultura de trabajo de cada colaborador de Aduanas.

La DGA ha dado pasos firmes en los últimos años: modernización tecnológica, fortalecimiento de capacidades, simplificación de procesos y una mayor orientación hacia la transparencia y la rendición de cuentas. Pero cada avance alcanzado exige una nueva etapa de compromiso. De ahí que 2026 no pueda ser un año ordinario, sino uno de consolidación. Si 2025 permitió evaluar logros y aprendizajes, 2026 debe ser el espacio para ejecutar con precisión, profundizar las buenas prácticas y elevar la vara institucional.

El propio mensaje institucional, de su director general, Nelson Arroyo, lo deja claro: “Yo sé que este año 2026 debe ser un año importante para continuar con el crecimiento de la Dirección General de Aduanas.” Esta afirmación no es solo una expectativa, sino un llamado a la responsabilidad compartida. El crecimiento de una institución pública no depende solo del liderazgo, sino del compromiso diario de cada equipo, de cada área, de cada persona que comprende que su función incide directamente en la competitividad del país.

La jornada que inicia, tal como se expresó, debe ser “fructífera”. ¿Qué significa esto en términos prácticos? Significa trabajar con metas claras, con enfoque, con disciplina, con seguimiento oportuno y con la capacidad de corregir desviaciones a tiempo. Significa que la planificación no puede quedarse en los documentos: debe materializarse en acciones concretas, en decisiones efectivas y en resultados verificables.

Finalmente, el deseo expresado —“que al final consigamos los objetivos que nos hemos trazado”— debe entenderse como un compromiso colectivo. No se trata solo de cumplir un plan operativo; se trata de fortalecer a la DGA como institución clave para el comercio exterior, la seguridad nacional, la facilitación logística y el desarrollo económico de la República Dominicana.

El 2026 se presenta como una oportunidad. Y como toda oportunidad, debe ser aprovechada con visión, organización y trabajo responsable. La planificación ya está hecha. Ahora corresponde convertirla en logros.

@GuasabaraEditor | Luis Orlando Díaz Vólquez



Nelson Arroyo fija en Hoy Mismo una agenda de continuidad sin sobresaltos, impulso a las recaudaciones y facilitación del comercio

Nelson Arroyo, director general de Aduanas.

Nelson Arroyo fija en Hoy Mismo una agenda de continuidad sin sobresaltos, impulso a las recaudaciones y facilitación del comercio

Santo Domingo, R.D., 27 de enero de 2026.- El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, presentó hoy, durante su participación en la Entrevista Central de “Hoy Mismo” (Color Visión), las líneas maestras de su gestión: transición ordenada y sin sobresaltos, fortalecimiento de las recaudaciones en favor del equilibrio presupuestario y mayor facilitación del comercio exterior para sostener la competitividad del país.

Arroyo subrayó que la administración al frente de la Dirección General de Aduanas (DGA) caminará sobre la base de la continuidad operativa para no afectar a importadores, exportadores, zonas francas y operadores logísticos. “No quiero ningún tipo de sobresaltos”, afirmó, al enfatizar que los cambios se implementarán con coordinación y estabilidad. Esa noción de orden y prudencia ya había sido expuesta en su juramentación del 8 de enero, tras su designación mediante el Decreto núm. 3‑26.

El director general insistió en que la transición será articulada con los equipos técnicos para preservar la confianza del ecosistema productivo. “Las cosas las vamos a hacer consensuadas”, señaló, aludiendo a la meta de mantener el ritmo de los procesos críticos de comercio exterior. En esa línea, añadió: “Una transición que no sea traumática”, reforzando el compromiso de continuidad con la experiencia institucional acumulada.

En el plano fiscal, Arroyo remarcó que el aumento de recaudaciones constituye un objetivo ineludible de su hoja de ruta, con miras a contribuir al equilibrio de las finanzas públicas. “Trabajaré en favor del equilibrio presupuestario”, expresó, en sintonía con el enfoque expuesto al asumir. El propósito parte de un desempeño reciente favorable: la recaudación aduanera de 2025 superó la de 2024 por RD$11,300 millones, lo que eleva la exigencia para 2026.

El incumbente integró ese objetivo con una noción de eficiencia del servicio. “Facilitar, aún más, el comercio exterior”, resumió, al describir la importancia de simplificar trámites, agilizar exportaciones e importaciones y mejorar la coordinación interinstitucional para impulsar la competitividad. El mandato de la DGA como autoridad nacional de frontera —facilitar y controlar el comercio transfronterizo, resguardar la seguridad del Estado y contribuir a las finanzas públicas— enmarca estas prioridades.

Durante la conversación, Arroyo puso en contexto el entorno mediático que suele acompañar a los relevos en áreas de alta sensibilidad pública. “Siempre te montan una campaña negativa para desacreditarte”, afirmó, al subrayar la relevancia de la gestión reputacional y una comunicación transparente en el arranque de su administración. En ese sentido, enfatizó que la respuesta será trabajo medible y resultados verificables a través de indicadores de desempeño. 

Asimismo, el director general llamó a alinear a los equipos internos con los objetivos institucionales y la ética del servicio. “Solicito al equipo enfocarse en el trabajo junto a nosotros”, reiteró, como mensaje de movilización operativa para el personal de Aduanas. Agregó que la cooperación con el sector privado es condición para acelerar la facilitación sin relajar los controles de riesgo, el cumplimiento y la lucha contra ilícitos.

Arroyo insistió en que la brújula de su gestión será el interés nacional, en congruencia con lo expuesto al asumir el cargo. “El interés del país está por encima de todo”, recordó, al articular la conexión entre estabilidad fiscal, logística eficiente y certidumbre normativa para el comercio. Con ello, confirmó que la DGA continuará profundizando mejoras de procesos y herramientas tecnológicas, con metas y cronogramas que permitan auditar avances.

Para fortalecer la previsibilidad y la transparencia, la institución prevé acompañar estos lineamientos con un tablero de indicadores que incorpore tiempos de despacho, cobertura de análisis de riesgo, desempeño por canalización, ampliación del Operador Económico Autorizado y otros hitos de facilitación y control. La divulgación periódica de estos datos permitirá a los actores del comercio exterior y a la ciudadanía seguir de cerca los resultados de la gestión. 

La participación de Arroyo en “Hoy Mismo” refuerza el diálogo con la ciudadanía y los sectores productivos a través de una plataforma de alta penetración nacional y distribución digital. El contenido puede consultarse en el canal oficial de Color Visión.

Nelson Arroyo fue designado director general de Aduanas mediante el Decreto 3‑26 y juramentado el 8 de enero de 2026, en un acto encabezado por el Ministerio de Hacienda, donde delineó una estrategia enfocada en fortalecer la institucionalidad, incrementar las recaudaciones y facilitar el comercio exterior.

La Dirección General de Aduanas (DGA), dependencia del Ministerio de Hacienda y Economía, tiene por mandato facilitar y controlar el comercio exterior, resguardar la seguridad del Estado y contribuir al sostenimiento de las finanzas públicas mediante una recaudación eficiente. Su rol es clave para la competitividad, la atracción de inversiones y la estabilidad macroeconómica.


OPINIÓN

Nelson Arroyo en Hoy Mismo: continuidad sin sobresaltos, foco recaudador y respuesta a campañas de descrédito

En su primera gran aparición televisiva tras asumir la Dirección General de Aduanas (DGA), Nelson Arroyo articuló tres mensajes centrales: defensa reputacional frente a “campañas negativas”, reafirmación de una transición sin sobresaltos y énfasis en aumentar recaudaciones sin frenar la facilitación del comercio. El discurso dialoga con las líneas que ya había anunciado al ser juramentado a inicios de mes.

La entrevista se emitió en la Entrevista Central de Hoy Mismo, programa matutino de referencia en la TV dominicana (Color Visión, canal 9). En YouTube, la pieza aparece titulada con una frase que resume la postura defensiva del funcionario: “Siempre te montan una campaña negativa para desacreditarte”, lo que ubicó de entrada el tono del intercambio. 


Ejes temáticos

1) Continuidad institucional “sin sobresaltos”

Arroyo insistió en la idea de continuidad y transición ordenada, un marco que ya había planteado el día de su juramentación (“no quiero ningún tipo de sobresaltos… una transición que no sea traumática”), en alusión a la coordinación con su antecesor Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón. El énfasis en estabilidad busca dar confianza a los sectores productivos y al propio personal de la DGA. 

2) Meta recaudatoria y equilibrio presupuestario

El segundo pilar fue la recaudación: trabajar para incrementar ingresos y contribuir al equilibrio presupuestario sin relajar controles. Esto ya forma parte del guion público del nuevo director desde el Decreto 3‑26 que lo designó: fortalecer la institucionalidad recaudadora y priorizar el interés nacional. Como telón de fondo, reportes recientes señalan que la recaudación 2025 superó la de 2024 por RD$11,300 millones, un dato que añade presión —y oportunidad— a su promesa de resultados. 

3) Facilitación del comercio y eficiencia operativa

Arroyo vinculó el aumento de ingresos con facilitación del comercio exterior: simplificación de procesos y continuidad de mejoras tecnológicas para exportaciones e importaciones. Esa línea estratégica ha sido reiterada por el propio funcionario y por fuentes oficiales (Presidencia), subrayando que la eficiencia logística y la agilidad aduanera son claves para competitividad y confianza inversora. 


Forma y momentos

La conversación tuvo un tono sobrio y de “puesta en escena” de agenda, más que de anuncios disruptivos. El título de la pieza plasmado en YouTube —centrado en las “campañas negativas”— operó como momento mediático de mayor tracción, enmarcando al entrevistado en clave de defensa reputacional y buscando blindar el arranque de su gestión ante críticas. Como recurso comunicacional, esa elección de titular funciona para fijar la narrativa del día en redes y noticieros. 


Lo que aporta la entrevista

  • Claridad de prioridades: continuidad institucional, recaudación y facilitación. Refuerza un marco de expectativas que ya conocíamos desde la juramentación. 
  • Señal política: reconocer el ruido de “campañas negativas” y confrontarlo sin escalamiento, intentando cerrar filas comunicacionales en el arranque.
  • Coherencia con el discurso oficial: el alineamiento con el mensaje de la Presidencia (equilibrio presupuestario + comercio ágil) sugiere que no habrá virajes bruscos en Aduanas. 

Lo que quedó pendiente

  • Metas cuantificables: no se detallaron (en pantalla) objetivos numéricos de recaudación, hitos trimestrales o indicadores de facilitación (tiempos de despacho, reducción de trámites, etc.). Esa precisión sería clave para auditar avances. (Se deduce por contraste con lo ya publicado en juramentación, donde se definieron líneas pero no metas). 
  • Plan contra ilícitos: hubiera sido útil conocer medidas específicas (inteligencia de riesgo, controles a courier, interoperabilidad con otras agencias) dada la sensibilidad del tema para el sector privado. (Pendiente en la entrevista reseñada; tema presente en la agenda histórica de DGA). 

Valoración

Como pieza de aterrizaje de un nuevo incumbente, la entrevista cumple: posiciona tres mensajes consistentes con su narrativa de toma de posesión, evita la sobreactuación y se apoya en una consigna reputacional que explica la coyuntura mediática del cargo. Falta, sin embargo, el detalle operativo que permita traducir principios en KPIs verificables (recaudación, plazos, cumplimiento), algo esperable en comparecencias siguientes ante prensa y sector privado. En suma, un debut prudente y alineado con el libreto institucional: sin sorpresas, con foco en resultados fiscales y flujo comercial.


Ficha breve


Por Luis Orlando Díaz Vólquez

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Post:

La entrevista de Nelson Arroyo en Hoy Mismo ordena los vectores de su gestión en la DGA: continuidad operativa, foco en recaudación para el equilibrio presupuestario y facilitación del comercio como habilitador de competitividad. La idea de una transición “sin sobresaltos” apunta a preservar la confianza del ecosistema logístico y enviar una señal de estabilidad a actores públicos y privados. Junto con una defensa reputacional explícita, el siguiente paso lógico es publicar KPIs (tiempos de levante, despacho anticipado, canalización por riesgo, hitos OEA) que permitan auditar avances y mantener alineados a los equipos. 

#AduanasRD #GestiónPública #ComercioExterior #Recaudación #Gobernanza #Logística #KPIs #Transparencia #RepúblicaDominicana

Nelson Arroyo, director general de Aduanas.
Nelson Arroyo en “Hoy Mismo”: continuidad sin sobresaltos, foco recaudador y una defensa comunicacional en clave de gobernanza aduanera

RESEÑA | Luis Orlando Díaz Vólquez

La aparición del director general de Aduanas, Nelson Arroyo, en la entrevista central del programa “Hoy Mismo” de Color Visión este martes 27 de enero de 2026 se convirtió en su primer gran test mediático tras su designación a inicios de mes. El dispositivo comunicacional del espacio —referente del horario matutino dominicano— sirvió para ordenar los mensajes clave de su narrativa inicial: continuidad institucional “sin sobresaltos”, prioridad en el aumento de las recaudaciones con equilibrio presupuestario y una facilitación del comercio que preserve la competitividad. El encuadre del propio video en YouTube, titulado con la frase “Siempre te montan una campaña negativa para desacreditarte”, aportó además un tono de autodefensa que explicitó la consciencia del funcionario sobre el ambiente de opinión que acompaña a todo relevo en áreas sensibles del Estado. 

El contexto de la entrevista es fundamental para interpretar su alcance. “Hoy Mismo”, por la plataforma de Color Visión (canal 9), suele funcionar como caja de resonancia para agendas gubernamentales y debates de coyuntura, con distribución simultánea en la señal abierta y en sus canales digitales. Esa doble circulación —televisión y streaming— no es trivial para un incumbente que llega a una entidad que toca el día a día de importadores, exportadores, zonas francas y consumidores finales. Al elegir este escenario, Arroyo se aseguró una audiencia mixta: decisores públicos y privados, periodistas de seguimiento y segmentos ciudadanos que moldean conversación en redes. La disponibilidad del segmento en el canal oficial de Color Visión ancla la pieza en un ecosistema verificable y de amplio alcance. 

La temporalidad de la aparición hay que leerla a la luz de su reciente juramentación. El 8 de enero de 2026, el gobierno oficializó su nombramiento mediante el Decreto 3‑26, y desde ese mismo acto Arroyo enunció un triángulo de prioridades: contribuir al equilibrio presupuestario, aumentar recaudaciones y facilitar aún más el comercio exterior, todo con una transición “consensuada” para evitar traumas en la institución. El paso por “Hoy Mismo” no inauguró, por tanto, un discurso novedoso: lo consolidó en un formato con mayor exposición ciudadana y capacidad de réplica. La correlación entre lo prometido al asumir y lo reiterado en TV subraya un intento deliberado de continuidad retórica e institucional. 

En el plano del framing comunicacional, la elección de titular el video con la frase “Siempre te montan una campaña negativa para desacreditarte” funciona como una defensa preventiva frente a críticas previsibles al arranque de gestión. Con esa enunciación, el director coloca en primer plano la disputa por la reputación, un campo decisivo cuando se dirige una autoridad de frontera que, por definición, se ubica en la intersección entre recaudación, control, comercio y opinión pública. El enunciado, al estar fijado en el título de la pieza alojada en el canal de Color Visión, guía la lectura del contenido y condiciona la recepción del espectador, algo típico en la comunicación política-institucional contemporánea donde el metamensaje es tan relevante como el detalle técnico. 

El segundo gran vector del mensaje fue la idea de transición sin sobresaltos. Arroyo ya había prometido hacer las cosas “consensuadas” con su antecesor, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, con el objetivo declarado de que la mudanza administrativa no altere procesos críticos para el comercio ni genere incertidumbre entre los colaboradores y usuarios de la DGA. En la entrevista, esa noción se reafirma en clave de gobernanza: más que un giro brusco, el nuevo titular quiere proyectar continuidad con ajustes, sosteniendo la curva de aprendizaje institucional acumulada en los últimos años. La insistencia en “no quiero ningún tipo de sobresaltos” —expresada en su juramentación— se recontextualiza ahora ante una audiencia generalista, expandiendo el alcance del compromiso. 

En materia fiscal, el énfasis en recaudaciones y equilibrio presupuestario blinda discursivamente a Aduanas dentro de la arquitectura macroeconómica del Ejecutivo. No es un acento menor: en coyunturas de desaceleración externa y tensiones presupuestarias, todo incremento de ingresos por la vía aduanera se convierte en palanca de estabilización. La reiteración de ese objetivo en “Hoy Mismo” sincroniza la DGA con la narrativa gubernamental de orden fiscal, a la vez que envía una señal a los mercados y a las áreas económicas del Estado sobre el rol de Aduanas como pilar de ingresos no tributarios directos del contribuyente interno, sino asociados al comercio exterior. 

Para valorar el alcance de esa promesa, conviene mirar la línea base reciente. Reportes de prensa consignan que en 2025 la recaudación aduanera superó a la de 2024 en RD$11,300 millones, dato que dibuja una pendiente positiva y establece un punto de partida exigente para 2026. Elevar esa cifra implicará no solo eficiencia de cobro y control de subvaluación o fraude, sino también crecimiento del flujo comercial en un entorno internacional todavía incierto. El énfasis recaudador, por tanto, debe calibrarse frente a la elasticidad del comercio y a la necesidad de no ralentizar procesos de despacho, un dilema clásico de autoridades de frontera. 

La facilitación del comercio, tercer pilar del discurso, fue presentada no como concesión, sino como condición para sostener la competitividad del país. Desde el acto de juramentación se destacó la intención de simplificar aún más los procesos de exportación e importación, un vector que la entrevista pone en circulación masiva. En términos de política pública, esto suele traducirse en integración de sistemas, analítica de riesgo, ventanillas únicas robustas y coordinación interagencial. La convergencia de ese objetivo con la promesa de más recaudación obliga a afinar mecanismos que no penalicen a los cumplidores, mientras endurecen la supervisión del incumplimiento, el contrabando o la subvaluación. 

El perfil del nuevo incumbente ayuda a entender el tipo de gestión que sugiere el discurso. Arroyo llega con experiencia regulatoria y de modernización institucional por su paso por el INDOTEL (2020–2024) y por la vicepresidencia en Seguros Reservas, además de una trayectoria parlamentaria prolongada. Esa combinación —regulación, finanzas, derecho y política— suele ser útil cuando se administran ecuaciones delicadas como control‑facilitación‑ingresos. En la entrevista, la apelación constante al “interés del país” enmarca esa experiencia en un horizonte de Estado, pretendiendo trascender las dinámicas partidarias. 

Más allá del funcionario, la institución que dirige explica por sí misma el cuidado del mensaje. La Dirección General de Aduanas, dependiente del Ministerio de Hacienda y Economía, es la autoridad nacional de frontera y, por tanto, su responsabilidad excede la caja recaudadora: involucra salud pública, seguridad del Estado, trazabilidad y estándares internacionales. Un error o un bloqueo en Aduanas repercute en precios, abastecimiento, cadenas de valor y en la reputación país como plataforma logística. Esa centralidad obliga a que toda comunicación inicial privilegie la estabilidad operativa, y la entrevista la reafirma como un activo en sí mismo. 

Entre los retos operativos permanentes se cuentan la lucha contra ilícitos y la competencia desleal, focos que han ameritado medidas específicas en la agenda reciente de la DGA. El propio portal institucional registra acciones contra segmentos del comercio ilícito que impactan a industriales y comerciantes formales. Si bien en la entrevista reseñada no se detallaron planes tácticos pormenorizados, la expectativa razonable es que la nueva gestión fortalezca inteligencia de riesgo, interoperabilidad de sistemas y cooperación con otras agencias. Ese es el marco donde la promesa de más recaudación y mayor facilitación encuentra su prueba de realidad.

Un registro interesante del paso por “Hoy Mismo” es la economía del anuncio. No hubo, en la pieza disponible, un catálogo de nuevas medidas ni anuncios disruptivos; más bien se trató de ordenar prioridades, fijar tono y marcar territorio discursivo a corto plazo. En términos de comunicación gubernamental, es una estrategia prudente: el primer objetivo no es saturar de promesas, sino asegurar comprensión y adhesión mínima a la agenda base, generando tiempo político para trabajar en los detalles. El título del video, que tensiona con la noción de “campaña negativa”, ayuda también a cohesionar apoyos propios frente a inercias críticas. 

Desde una perspectiva de evaluación pública, la asignatura pendiente es la explicitación de indicadores y metas cuantificables. El énfasis en recaudación y facilitación es correcto, pero su valoración exige conocer parámetros como metas trimestrales de ingresos, tiempos medianos de levante, porcentajes de despacho anticipado, cobertura de canalización por riesgo o expansión de programas de operadores económicos autorizados. La entrevista no ofreció ese detalle, coherente con su carácter de posicionamiento, pero la gobernanza por resultados demanda que pronto se haga visible un tablero de control verificable.

Otro elemento a observar es la relación con el legado de la administración saliente y la coordinación con el nuevo Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, ahora encabezado por Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón. La transición “consensuada” sugerida por Arroyo supone una transferencia no solo de responsabilidades, sino de aprendizajes y proyectos en curso que cruzan Aduanas y política industrial‑comercial. El discurso de continuidad, si se convierte en prácticas de colaboración interinstitucional, puede evitar duplicidades, mejorar la trazabilidad de procesos y favorecer la interlocución con el sector privado.

El entorno 2026 presiona para que las promesas no se queden en el plano declarativo. Editoriales recientes subrayan que la economía dominicana navega un ciclo internacional complejo y que Aduanas, como puerta de entrada de insumos y como centro de recaudación, es pieza crítica de la estabilidad. En ese marco, el “equilibrio presupuestario” invocado por Arroyo en su juramentación y revalidado en pantalla adquiere una dimensión sistémica: no se trata solo de cifras al cierre de caja, sino de sostener el clima de confianza que el país proyecta a inversionistas y socios comerciales. 

También conviene destacar el registro ciudadano. La elección de un programa con alta penetración, disponible en vivo y con repositorio digital accesible, contribuye a la transparencia comunicacional: permite que periodistas, actores del comercio y la ciudadanía revisen la pieza, comparen en el tiempo y exijan coherencia entre lo dicho y lo hecho. En democracias con ecosistema mediático denso, ese rastro audiovisual opera como un mecanismo informal de rendición de cuentas, algo valioso para áreas técnicas con impacto directo en precios, tiempos de entrega y oferta de bienes.

La construcción de confianza con el sector privado será decisiva. Si el aumento de recaudación proviene principalmente de mejor control y reducción de brechas de cumplimiento, entonces la facilitación al cumplidor, la certidumbre normativa y la estandarización de criterios en ventanillas presenciales y virtuales son claves de aceptación. El discurso de Arroyo, al apoyarse en la continuidad y en el interés nacional, deja espacio para esa convergencia público-privada, pero su prueba serán los tiempos de respuesta y la consistencia de criterios a nivel operativo. El propio registro oficial de su juramentación y de notas de prensa en medios de referencia muestra que ese es el pacto ofrecido a inicios de año.

En paralelo, la gestión de reputación —aludida explícitamente por el título del video— anticipa una administración atenta a la batalla del relato. En instituciones con alto voltaje mediático, el ruido puede traducirse en costo de transacción para el usuario y en desgaste interno para los equipos. Visualizar esa tensión desde el inicio tiene un lado útil: autorreconocer el campo adverso donde se gestionará lo público. El lado riesgoso es que el énfasis defensivo opaque, en ocasiones, la comunicación de resultados técnicos. La salida saludable es desplazar el debate hacia datos y metas, precisamente el terreno donde la DGA tiene ventajas si acelera su tablero de indicadores. 

La memoria institucional reciente aporta otra capa. Diversos medios y la comunicación oficial han insistido en la necesidad de equilibrio entre recaudación y fluidez, no como consignas enfrentadas, sino como componentes de una misma política de competitividad. Que Arroyo repita esta visión en televisión sugiere que no habrá “bandazos” regulatorios ni rupturas improvisadas, una señal tranquilizadora para operadores logísticos, couriers, zonas francas y grandes importadores. La clave, una vez más, será convertir esa narrativa en procedimientos, métricas y reportes periódicos.

Queda abierta, finalmente, la expectativa sobre nuevos instrumentos. Dado que la entrevista no profundizó en medidas específicas, habrá atención sobre posibles ajustes a matrices de riesgo, interoperabilidad con ventanillas únicas y aduanas vecinas, mejoras de analítica y trazabilidad, y consolidación de programas como el OEA. Aunque la conversación televisiva no los detalló, son áreas donde la DGA ha acreditado avances en años recientes y donde la nueva administración podría cosechar retornos rápidos si prioriza continuidad técnica. La referencia institucional del portal de Aduanas —que subraya su rol más allá de la recaudación— enmarca esa agenda posible. 

La reseña de lo visto en “Hoy Mismo” permite, pues, una valoración equilibrada. Como pieza de posicionamiento, la entrevista funcionó: revalidó los tres pilares ya expuestos en la juramentación, aseguró una narrativa de estabilidad y puso sobre la mesa la dimensión reputacional del cargo. Como hoja de ruta operativa, dejó interrogantes razonables que deberán despejarse con calendarios, métricas y resultados tempranos. En una institución bisagra para el modelo económico dominicano, el éxito no se medirá solo por cuánto se recauda, sino por cómo se recauda: con reglas claras, tiempos previsibles y un ecosistema de cumplimiento que premie al formal y sancione con eficacia al incumplidor. Lo que la entrevista ofreció fue el marco; lo que viene ahora, si la gestión cumple su promesa de continuidad sin sobresaltos, será el método y la medición. 

27 de enero de 2026. Santo Domingo, República Dominicana

El autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero en sistemas de computación, escritor, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Post redes sociales:  

La entrevista de Nelson Arroyo en Hoy Mismo ordena los vectores de su gestión en la DGA: continuidad operativa, foco en recaudación para el equilibrio presupuestario y facilitación del comercio como habilitador de competitividad. La idea de una transición “sin sobresaltos” apunta a preservar la confianza del ecosistema logístico y enviar una señal de estabilidad a actores públicos y privados. Junto con una defensa reputacional explícita, el siguiente paso lógico es publicar KPIs (tiempos de levante, despacho anticipado, canalización por riesgo, hitos OEA) que permitan auditar avances y mantener alineados a los equipos. 

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Entrevista al director general de Aduanas, Nelson Arroyo, en el programa TV "Hoy Mismo", de @ColorVisionC9
https://youtu.be/i6CFRWXGxs0?si=_asyAlJn-Bmga_lJ a través de @YouTube
@hoymismo_rd , por @colorvisionc9 , con el director general de @aduanasrd , @nelsonarroyop