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viernes, 23 de enero de 2015

Hermano general Nelson Rosario se ha presentado 12 veces para que lo investiguen por caso DICAN

Por Kharla Pimentel /Acento.com.do. 23 de enero de 2015 -
Según su hermano y representante legal, Rigoberto Rosario Guerrero, al Primer Teniente solo le dicen que será citado para interrogatorios y otros procedimientos judiciales por parte de las autoridades que llevan el caso, pero en su momento.
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Foto: Fuente externa/Acento.com.do / William Ruddy Rosario Guerrero, primer teniente PN.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- En 12 ocasiones se ha presentado ante la Procuraduría General de la República, el primer teniente William Ruddy Rosario Guerrero, nombrado dentro de los 25 vinculados al robo de 950 kilos de cocaína durante un allanamiento perpetrado por la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional (DICAN), en septiembre del pasado año.
El primer teniente William Ruddy Rosario Guerrero es hermano del general Nelson Rosario Guerrero, ex relacionista de la Policía Nacional.
Según su hermano y representante legal, Rigoberto Rosario Guerrero, al Primer Teniente solo le dicen que será citado para interrogatorios y otros procedimientos judiciales por parte de las autoridades que llevan el caso, pero “en su momento”.
El hermano del general de brigada Nelson Rosario Guerrero se presentó el viernes 16 de enero al Palacio de Justicia de la provincia Santo Domingo junto a su abogado para entregarse si fuese necesario a las autoridades, sin embargo allí le manifestaron debía dirigirse a la Procuraduría de donde fue igualmente despachado.
William Ruddy Rosario Guerrero dijo no tener ningún vínculo con la sustracción de la droga y señaló solo tiene una relación de compadrazgo con el también investigado mayor Ruddy José Japa Alvárez, dejado en libertad el pasado lunes tras sus abogados alegar que el Ministerio Público incumplió el plazo de arresto.
La defensa de Japa Álvarez alegó que el Ministerio Público solicitó medidas de coerción hora y media después de haberse vencido el plazo que establece el Código Procesal Penal para ser presentado ante un juez, violando el plazo establecido de 48 horas.
En tanto, las autoridades no han informado el estado judicial en que se encuentra Rosario Guerrero aunque este no ha sido desvinculado oficialmente de los 25 mencionados que supuestamente formaron parte del reparto de la cocaína incautada en el residencial Michel, del Ensanche Isabelita II, del municipio de Santo Domingo Este.http://acento.com.do/2015/actualidad/8215658-hermano-general-nelson-rosario-se-ha-presentado-12-veces-para-que-lo-investiguen-por-caso-dican/

domingo, 18 de enero de 2015

El Cardenal, los empresarios y la policía Por Juan Tomás Olivero

Por Juan Tomás Olivero. 18 de enero de 2015 -
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Juan Tomás Olivero

Egresado de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Profesor adjunto de las escuelas: Filosofía, Comunicación Social y Teoría y Gestión Educativa de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Especialista en Sociedad Democrática, Estado y Derecho. Ex-Seminarista Congregación Padres Paúles. Soy de Barahona, del Sur, República Dominicana.
La DICAN, LA DICRIN, Y LA DNCD en el ojo moral  del huracán.  Políticos, empresarios y los jerarcas de la iglesia,  han hecho lo que acostumbran   hacer cuando ven  la puerca retorcer el rabo; pues se limitan, nada más y nada menos que entonar, para no darse por aludidos, el merengue de Guadualito: “Guardia, yo no estaba ahí,  cuando ese rebú, que acaban la fiesta y apagan la luz”.
La policía rompió fuente, un día tenía que ser; la mujer lo hace a los 7 o 9 meses, y puso en evidencia  que de las tres criaturas que parió,  nadie se atreve a reclamar el derecho de paternidad  de los  monstruos  engendrados, que han dañado, por demás,  sensiblemente  la confianza de la sociedad dominicana.
Tanto: políticos,  como empresarios y sectores de la jerarquía de la iglesia, y de manera particular, su cardenal, que siempre se   despachan  con  manifiestos, ruedas de prensa y espacios pagados,  respaldando el buen trabajo de la policía cuando abate y planta drogas a los hijos de machepa de barrios, parajes y ciudades; esta vez han  hecho uso del silencio cómplice de su conciencia corrupta ¿Dónde están?
El señor José Antonio Najri  y el CONEP, deben reiterar su Espacio pagado de 2009 en el que santificaban y bautizaban con aguas del Nilo,  la pureza y justeza de la policía dominicana cuando esta  acometía  la mayor holeada de crímenes contra ciudadanos, parapetada y al amparo de necesarios  intercambios de disparos, auspiciada esta tragedia social,  por el entonces jefe de la policía, Guillermo Guzmán Fermín, llamado el cirujano por la nobleza de sus acciones y,  padre espiritual de las mayores  violaciones a los derechos humanos, quien, como si fuera poco, cual angelito,  no mancaba un  domingo a misa y se jondeaba su sagrada  hostia.
El Cardenal López Rodríguez, debe sermonear en esta ocasión y recomendar,  si es flores o balas, lo que hay que tirar a los angelitos de la DICAN Y DICRIN. En el caso de los delincuentes de barrios, una vez,  él evangelizó a la policía para que no tuvieran  piedad ni contemplación, y; si estos osaban tirarle un tiro, decía el cardenal entonces,  les devolviesen una lluvia de balas, no de flores. ¿Cuántos de los implicados en este escándalo de la DICAN, han caído abatidos, producto de intercambios disparos  con   sus propios compañeros de armas en el operativo que encabeza la Procuraduría General de la República?
El señor José Antonio Najri  y el CONEP, deben reiterar su Espacio pagado de 2009 en el que santificaban y bautizaban con aguas del Nilo,  la pureza y justeza de la policía dominicana cuando esta  acometía  la mayor holeada de crímenes contra ciudadanos
En más de una publicación hemos reiterado que el mal de la policía  es de origen y  que ésta,  está dañada en los cimientos mismo de su estructura y funcionamiento. Que la reforma que tanto se alardea cada vez que hay situaciones bochornosa en su interior, no puede ser de simple modernismo tecnológico o justeza salarial. El asunto es más profundo y complejo. La tecnología en manos de mentes criminales señoriales; es más peligrosa y destructiva, que en manos de los criminales mismos. Y este es el caso de una buena parte de la policía dominicana, tal vez la mayoría.
Hay que  construir en la Policía Dominicana una cultura y mentalidad de respeto por la vida, fundamentada  en valores de justicia, seguridad, libertad, solidaridad e igualdad. En la conciencia del policía hay que hacer nacer el sentido de que el otro es una persona-su hermano y ser humano hijo de Dios, que él, policía,  no puede decidir hasta cuando vive o muere.  Planteamos en la entrega anterior, y lo reiteramos en esta, que el legado del actual jefe de la policía, General Manuel Castro Castillo, será; “desacostumbrar la policía dominicana a matar”. La policía no puede seguir operando al margen de la justicia y el derecho,  razón propia  de sociedades civilizadas.
No quiero concluir estas reflexiones sin traer a colación un juicio del filósofo  Italiano Galileo Galilei, nacido en Pisa y trasladado a Roma para ser juzgado por la inquisición católica  por sus puntos de vista con relación a la ciencia y la verdad de sus razonamientos.  Antes  de citarlo me hago la siguiente pregunta ¿Cuál es la competencia y autoridad de los que pretenden reformar la policía dominicana? Son: amigos, amantes, colaboradores, aliados pusilánimes, personas de confianza incondicionales,  compañeros o Empleados de un Ministro de Estado, Senador o diputado. ¿Cuál es el criterio de Estado que prima en su escogencia: personal político  o de competencia  académico-profesional? Citemos ahora a Galileo: “En la mentalidad pre-científica, el parecer de una autoridad ilustre cuenta más que la experiencia y la verdad misma”.
Esa mentalidad pre-científica en la teoría de la ley de los  tres estadios de Augusto Comte se corresponde con el mito y  la superstición donde primaba la barbarie y el salvajismo. Estadio, éste,  de donde hay que sacar la policía dominicana, transformándolo con la formulación de una nueva doctrina de ingreso y permanencia, en la que  su honor y compromiso, eje fundamental de este redireccionamiento,  sea con la vida y la persona humana y sus derechos.
Para que la reforma que se predica sea auténtica y verdadera,  los reformadores no pueden ser autoridades ilustre; sino, doctrinarios con competencias científicas y académicas que promuevan con visión positiva una reorganización social e institucional de la Policía Dominicana. Reforma que debe tener como punto de partida la modificación del artículo 255 de la Constitución Dominicana, que  declara la Policía de forma absurda y aberrante,  cuerpo armado. La policía has de ser un cuerpo civil del orden público,  de  servicio a la comunidad,  para la  seguridad  y paz ciudadana.
http://acento.com.do/2015/opinion/8213960-el-cardenal-los-empresarios-y-la-policia/

jueves, 8 de enero de 2015

Corrupción y extorsión en la DICAN cuestionan mecanismos de control de la Policía y la Procuraduría



SANTO DOMINGO (Rep. Dominicana).– La investigación sobre la supuesta sustracción de drogas que estaba bajo custodia en calidad de cuerpo del delito, así como la presunta extorsión a narcotraficantes por parte de oficiales y fiscales de la Dirección Nacional Antinarcóticos de (DICAN), pone en entredicho la institucionalidad de la Policía Nacional y de la Procuraduría General, así como los niveles de control y supervisión en ambos organismos del Estado.
El escándalo, que se agudizó a raíz del apresamiento en Santiago mientras traficaba con marihuana del capitán Gilberto Antonio Abreu Guzmán, encargado de la DICAN en la provincia Dajabón, lleva al vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, a cuestionar la forma en que funcionan las agencias del Estado encargadas de combatir delitos como el narcotráfico.
LEER COMPLETO EN   http://www.7dias.com.do/portada/2015/01/08/i179722_corrupcion-extorsion-dican-cuestionan-mecanismos-control-policia-procuraduria.html#.VK6XvtKG_m4

Procurador define de "riesgosa" la investigación contra fiscales y oficiales de la DICAN

SANTO DOMINGO (Rep. Dominicana).–El procurador general Francisco Domínguez Brito aseguró este miércoles que “corren riesgos” los funcionarios que investigan el caso de supuesta corrupción policial y extorsión a narcotraficantes que... http://www.7dias.com.do/portada/2015/01/07/i179763_procurador-define-riesgosa-investigacion-contra-fiscales-oficiales-dican.html

Agenda internacional, corrupción y Haití: retos de RD según De la Rosa y Carpio

SANTIAGO (R. Dominicana).- El arzobispo metropolitano de Santiago, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, consideró el narcotráfico, la corrupción, la agenda internacional y el tema haitiano, como los retos que el país deberá enfrentar este año.
Al oficiar la misa de celebración por el Día del Poder Judicial, a la que asistió la procuradora fiscal del Distrito Judicial de Santiago, Luisa Liranzo y otros actores del sistema judicial local, el religioso aseguró que la fecha encuentra a la justicia con algunas fortalezas, entre las que citó la presencia de la mujer  en posiciones importantes. http://www.7dias.com.do/portada/2015/01/07/i179756_agenda-internacional-corrupcion-haiti-retos-segun-rosa-carpio.html#.VK6YX9KG_m4

Más allá de la corrupción policial - Por Juan Tómas Taveras

Más allá de la corrupción policial

Por Juan Tómas Taveras. 8 de enero de 2015 - http://acento.com.do/2015/opinion/8210808-mas-alla-de-la-corrupcion-policial/
Por la otra parte la sociedad civil o el pueblo trabajador que debe revelarse y cohesionarse para rescatar la nación, reclamar justicia social e igualdad de oportunidades para todos está dormido o es indiferente.
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Juan Tómas Taveras

Mayor-General Retirado de la Policía Nacional, con experiencia de 27 años en servicios. Estudió comunicación Social.
“Para saber si alguien tiene ética, no hay que preguntarle por su carné, sino por su comportamiento.” Pablo Castellano C.
Cada cierto tiempo estalla un escándalo de corrupción en una que otra institución del Estado dominicano, en esta ocasión toca de nuevo a la Policía Nacional, un hecho deshonroso  que pone de manifiesto que los organismos de control dentro de la policía no funcionan, son ineficaces o posibles cómplices; pero de igual forma fuera de ella, los controles del Estado dominicano tampoco funcionan.
También se demuestra que “la guerra contra las drogas es un fracaso más en República Dominicana, como ha pasado en Estados Unidos, México, Colombia, Puerto Rico, entre otros países.” Lo cierto es que en la Dirección Nacional de Control de Drogas, (DNCD) han pasado casos más espantosos que involucran militares, policías, políticos y fiscales de todos los niveles y no habido alarma. Yo no me dejo envolver en show mediático de mentiras y engaños que como tantos otros solo llevará a los peones a la justicia, con dos ejemplos basta: Caso Figueroa Agosto, presos cinco damas de compañía, tres vendedores de autos y reloj y un chulo; caso de los dos mil quinientos kilos de cocaína denunciado por autoridades venezolanas en el 2006, nadie preso, nadie juzgado sin explicación alguna. Este caso de la Dirección Central Anti-Narcóticos, (DICAN) de la PN, es uno más de los tantos que nos obliga a revisarnos como Estado, como sociedad y exige con urgencia fortalecer la institucionalidad y la ética social.
La vergonzosa secuela de actos de corrupción, de complicidad con el crimen y de indisciplina o mala conducta están a la orden del día, no solo en nuestra institución policial sino en todos los organismos de seguridad del estado y demás instituciones. La corrupción y el crimen organizado han contaminado todo el estado desde la presidencia de la República hasta un simple alcalde pedáneo. En todos los estamentos hay involucrados: funcionarios políticos, judiciales, fiscales, militares, policías y alguaciles; de igual forma sucede en las más prestigiosas empresas (aquí se incluyen medios y comunicadores) o instituciones internacionales incluyendo hasta las iglesias y Ongs. La corrupción en la administración pública como en las empresas e instituciones privadas son un entramado criminal, pero lo peor de todo esto es que la misma sociedad en su conjunto, forma parte de este círculo vicioso del mal. La corrupción ha hecho metástasis en todo el cuerpo de la nación.
Cabría decir en nuestro caso como sociedad “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra” con esto para nada quiero justificar que siga el mal o mucho menos que no hay nada de que hacer, todo lo contrario, hay mucho por hacer, pero la solución nunca será como muchos piensan o plantean, que hay que disolver o desbaratar el sonado DICAN o la misma policía, porque de ser esa la medicina, tendríamos que disolver el estado mismo en su conjunto, ya que todo esta contaminado. Sería algo así como matar el enfermo, en vez de aplicarle los medicamentos que necesita para curarse.
Para aquellos que creen que estoy exagerando quiero recordar algunas hechos de nuestra historia reciente o mejor dicho después de Trujillo, cito el robo de las empresas dejadas por Trujillo, CORDE, hoy en manos de “prestigiosos y exitosos empresarios” lo que vincula a los gobiernos del Consejo de Estado, del triunvirato, los de Balaguer, Antonio Guzmán, Jorge Blanco, Hipólito, Leonel y Danilo (con la excepción de Juan Bosch), además tenemos los contratos leoninos en perjuicio del Estado y de los ciudadanos contribuyentes al fisco, que de acuerdo a expertos superan los cien mil millones de pesos y los cuartos sucios se estipulan en más de seis mil millones de dólares, los cuales circulan tanto en sectores públicos como privados. Ni se diga de los privilegios con exoneraciones de impuestos o exenciones fiscales, que también superan los cien mil millones de pesos otorgados a los grupos empresariales más poderosos en detrimento de los empresarios y comerciantes excluidos y que por lo general son más trabajadores y honestos; amenazando la competitividad en igualdad de condiciones.
En términos institucionales estoy en desacuerdo con la dispersión de funciones o sea con múltiples organismos para lo mismo, como es el caso de la DNCD y del actual DICAN, que es un organismo más antiguo que la misma DNCD, en eso coincido con muchos, pero las razones que aluden no deben ser utilizadas exclusivamente para este caso, pues cuando un mal es cultural y esta generalizado debemos ir al fondo del asunto, ya que todo el Estado dominicano padece ese mal, de varias instituciones para lo mismo, esto da lugar al clientelismo político, abultamiento de nómina, dispersión de recursos, conflictos de mando y gerencia, pero si el problema es de una concepción del estado mismo, por qué poner a la policía con el caso del DICAN como el patito feo.
Por qué no nos alarmarnos con la duplicidad y usurpación de funciones de las Fuerzas Armadas, en asuntos de investigación criminal y otras áreas, que corresponden a la policía por esencia, naturaleza y mandato constitucional, solo es malo cuando pasa en la Policía Nacional o con ella. Tampoco hay alarma con el tráfico de drogas, armas y personas ilegales por nuestra frontera, que si es función del Ministerio de las FFAA y le corresponde controlar, pero no lo hacen por la sencilla razón  de ser parte de esos negocios corruptos y criminales; con la permisibilidad de los gobiernos, autoridades políticas, congresuales y judiciales.
Sabemos que el panorama de la corrupción y la impunidad garantizada desde el mismo estado y sus instituciones para gente abiertamente intocable, cierne un manto de incertidumbre sobre los ciudadanos, además de entorpecer el desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los dominicanos, en una sociedad cada día más desigual. Extrañamente en un país que todos los años registra gran crecimiento en su economía, a partir de los datos que suministra el Pinocho del Banco Central. Crecemos sin duda, pero el crecimiento no llega a las grandes mayorías nacionales; solo a unos pocos que cada vez son más ricos al costo de la pobreza que se acrecienta y aumenta la brecha .
La gran paradoja que nos impide avanzar como nación consiste en que en un estado de derecho, los cambios trascendentales que toda sociedad necesita, deben ser realizados e impulsados por su clase política en los distintos estamentos del poder, sin embargo, para desgracia nuestra, esa misma clase política constituye la retranca que impide realizar esos cambios que tanto necesitamos. Por la otra parte la sociedad civil o el pueblo trabajador que debe revelarse y cohesionarse para rescatar la nación, reclamar justicia social e igualdad de oportunidades para todos está dormido o es indiferente.
“El Presidente de la República Dominicana dirige la política interior y exterior; la administración civil y militar; y es la autoridad suprema de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y demás cuerpos de seguridad, Art. 128, Constitución Dominicana”. El presidente tiene la solución en sus manos para proceder y casarse con la gloria cumplimento su responsabilidad, ejecutando las medidas de saneamiento de la administración pública, que incluye la policía y el DICAN. Si no lo ha hecho en casi tres años de gobierno, es por una razón muy sencilla, no le interesa resolverlo.
El Presidente Danilo Medina está a tiempo, nunca es tarde para hacer lo correcto, que comience adecentar el Estado con políticas públicas incluyentes para todos. Medidas a tomar urgentes y estrictas: Que inicie depurando la plantilla del cuerpo policial completo (Oficiales Generales, Superiores, subalternos y alistados), con ayuda de organismos externos a la policía y de los demás organismos de seguridad. Recomiendo contratar una firma privada para tales fines. Se debe fiscalizar el uso de los recursos materiales y económicos. Clasificar, distribuir por especialidad profesional los recursos humanos policiales, haciendo carrera en sus áreas. Evaluación y seguimiento del desempeño laboral. Mejoría de sueldos acorde a la canasta familiar, 650 dólares, para igualar la media de salarios de policías en América Latina. Dignificar la seguridad social, con todos los beneficios y dar un trato humano con límites de ocho horas de servicios policial, sin discriminación. Para el extinto Joaquín Balaguer justificar “que la corrupción se detenía en la puerta de sus despacho”, tenía que destituir a todo aquel funcionario que se involucrara en el más mínimo escándalo.
Si nuestra sociedad le interesa tener una policía ética, eficiente, comunitaria, moderna y democrática; debe elegir gobernantes honestos comprometido con los mejores intereses de la colectividad, del pueblo, así se respetará lo que manda la Constitución en su Art. 7, “Un Estado Social y Democrático de Derecho” y Art. 8, “Función Esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas.”
“Reconozco que existe algo en la vida más molesto y degradante que un gobierno o político corrupto, es aquel que lo defiende…”Despertar Ciudadano. AC
“Vivir correctamente ya no es una demanda ética o religiosa. Por primera vez en la historia, la supervivencia física de la especie humana depende de un cambio radical del corazón humano”. Erich Fromm