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jueves, 14 de mayo de 2026

The Wall Street Journal: Taiwán es la clave para el dominio de la Inteligencia Artificial

The Wall Street Journal: Taiwán es la clave para el dominio de la Inteligencia Artificial

Las cadenas de suministro y las capacidades productivas instaladas en la isla conforman un entramado esencial, cuya fortaleza define el potencial estadounidense frente al avance de China

14 May, 2026 06:40 a. m. EST

El logo de Taiwan Semiconductor Manufacturing Corp (TSMC) en Hsinchu, Taiwán, el 29 de enero del 2026. (AP foto/Daniel Ceng)
El logo de Taiwan Semiconductor Manufacturing Corp (TSMC) en Hsinchu, Taiwán, el 29 de enero del 2026. (AP foto/Daniel Ceng)

El dominio global en inteligencia artificial depende hoy de un punto crítico en el mapa: Taiwán. Para Alexander Benard y David Feith, Estados Unidos no puede aspirar al liderazgo en ese terreno mientras considere a esta isla una simple pieza negociable con China. “La autonomía de Taiwán es un requisito para la supremacía estadounidense en IA”, advirtieron en The Wall Street Journal.

El argumento de Benard y Feith parte de una premisa decisiva: el salto tecnológico y estratégico vincula como nunca el destino de Estados Unidos, Taiwán y los adelantos en inteligencia artificial. Los autores defienden que las nuevas capacidades tecnológicas han transformado a Taiwán en “la fábrica principal del liderazgo estadounidense en IA”.

Benard es director gerente senior en Cerberus y miembro adjunto del Hudson Institute. Feith es investigador principal en Hudson, con antecedentes en la planificación de políticas del Departamento de Estado y funciones de dirección en seguridad tecnológica nacional en la Casa Blanca. Su advertencia surge de una mirada técnica y geopolítica simultánea.

Para los autores, Estados Unidos se juega la supremacía tecnológica frente a China bajo una lógica de interdependencia física. Sostienen que la hegemonía en inteligencia artificial no se basa solo en innovación algorítmica, sino en el control material de la cadena de suministro de semiconductores y sistemas avanzados, cuyo epicentro mundial es Taiwán.

Estados Unidos depende de la infraestructura tecnológica de Taiwán

La tesis central de Benard y Feith ubica a Taiwán por encima de cualquier precedente histórico en tecnología global. Argumentaron que la isla “es algo más que un puesto avanzado de la democracia: hoy concentra la base material sobre la cual se construye la inteligencia artificial estadounidense”.

Para los autores, el corazón de esta primacía se llama Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), responsable de fabricar “alrededor del 90% de los chips semiconductores más avanzados del mundo”. Este dominio, afirmaron en The Wall Street Journal, está lejos de ser meramente cuantitativo. Representa un punto de dependencia crítica: “Ni los mercados ni los responsables de políticas parecen captar totalmente el riesgo”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el jefe del régimen chino, Xi Jinping, mientras recorren el Templo del Cielo en Pekín, China, el 14 de mayo de 2026. REUTERS/Evan Vucci TPX IMÁGENES DEL DÍA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el jefe del régimen chino, Xi Jinping, mientras recorren el Templo del Cielo en Pekín, China, el 14 de mayo de 2026. REUTERS/Evan Vucci TPX IMÁGENES DEL DÍA

Benard y Feith identificaron que la autonomía de Taiwán sostiene el ecosistema material en el que se construyen y entrenan los modelos punteros de IA. “La inteligencia artificial no está en la nube; está en las plantas de fabricación, pruebas y ensamblaje donde se produce el hardware crucial”, enfatizaron.

El liderazgo de Taiwán

Los autores detallaron que la ventaja de Taiwán no se limita al ensamblaje o al diseño, sino que abarca cada eslabón de la cadena: desde la fabricación de obleas hasta el ensamblaje avanzado, integración de memorias de alto ancho de banda, sustratos y pruebas de rendimiento.

Señalaron que “tecnologías de encapsulado como CoWoS —chip sobre oblea sobre sustrato— son ahora lo que convierte los chips y la memoria avanzada en procesadores efectivos para entrenar modelos de frontera”. Para Benard y Feith, el encapsulado ya no es una etapa secundaria del negocio: “Hoy constituye la primera línea en la competencia tecnológica”.

Las inversiones actuales para relocalizar capacidades manufactureras —como la planta de TSMC en Phoenix— son valoradas por los autores, pero advierten que no representan una solución inmediata. Aunque celebraron “el hito de la primera oblea Nvidia Blackwell fabricada en Phoenix”, destacaron que estas deben regresar a Taiwán para someterse a los procesos de encapsulado e integración avanzados, los cuales solo existen a gran escala en la isla.

Sin Taiwán, Estados Unidos no puede independizar su IA

El editorial enfatizó que la ventaja de Taiwán radica en la densidad de su ecosistema: fábricas, empresas de empaquetado, proveedores de materiales y sustratos, ingenieros y especialistas operando en proximidad. Este entramado acorta los ciclos de innovación, mejora el rendimiento y facilita el aprendizaje operacional acumulado a lo largo de décadas.

“La independencia real en hardware de IA requeriría mucho más que fábricas: hay que igualar las capacidades taiwanesas en fabricación avanzada, encapsulado, integración de memorias, sustratos, proveedores, pruebas y ensamblaje”, sostuvieron en The Wall Street Journal. Este proyecto, alertaron, sería “de décadas, urgente y necesario para la seguridad nacional”.

La futura planta de encapsulado de Amkor en Arizona fue reconocida como avance, pero los autores remarcaron que la producción allí no comenzará hasta 2028 y que “una única planta no cambiará la supremacía taiwanesa en CoWoS, integración de memoria y pruebas”.

China busca el control de Taiwán para dominar la IA

La competencia con China redefine la importancia de Taiwán. Benard y Feith aseguraron que Xi Jinping comprende que dominar la isla daría a China un doble poder: “Ventaja militar y control de la infraestructura física de la era de la IA”. No haría falta que el régimen manejara cada planta a la perfección; “la mera posibilidad de control coercitivo o acceso selectivo bastaría para desequilibrar el poder tecnológico mundial”.

https://www.infobae.com/america/mundo/2026/05/14/the-wall-street-journal-taiwan-es-la-clave-para-el-dominio-de-la-inteligencia-artificial/

Opinión | Taiwán, pieza clave | G2

Opinión |

Taiwán, pieza clave

Las garantías estratégicas adoptadas en 1982 enfrentan su mayor reto en décadas por la ambigüedad de Donald Trump y la creciente presión de Xi Jinping, mientras Asia observa el desenlace con inquietud

Por Pilar Rahola | 14 May, 2026 01:00 a. m. EST

Ilustración de Donald Trump y Xi Jinping dándose la mano. Trump a la izquierda con bandera de EEUU; Xi a la derecha con bandera de China. Ambos llevan trajes oscuros.
Una ilustración muestra al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al presidente de China, Xi Jinping. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Están en riesgo las históricas “Six Assurances” que Ronald Reagan estableció en 1982 y que marcó desde entonces la relación entre Estados Unidos y Taiwán? Seis garantías comprometidas por los Estados Unidos que, en la suma, han sido el garante real para mantener a la isla libre de las fauces del gigante chino. Cabe recordarlas: ninguna fecha límite para cesar la venta de armas a Taiwán; ninguna consulta previa con China sobre dichas ventas de armas; ningún rol de mediación entre Taipei y Beijing; ninguna modificación de la Ley de Relaciones con Taiwán; ningún cambio de posición respecto a la soberanía de Taiwán; y ninguna presión sobre Taiwán para obligarla a entablar negociaciones con China.

Sobre esas seis garantías se cierne una de las grandes inquietudes de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping y con ello, se acumulan las preguntas: ¿rebajará Trump el apoyo político y militar a la isla? ¿Será Taiwán la moneda de cambio para concesiones comerciales, desde la compra de Boeings, hasta los productos agrícolas o las tierras raras? ¿Pasará Trump del clásico “no dar apoyo” a la independencia de Taiwán, al rotundo “oponerse a la independencia”, matiz de gran valor político? ¿La isla será clave en la apertura del estrecho de Ormuz y la resolución del conflicto con Irán? De momento, algunos indicios podrían dar pábulo a la inquietud.

Estos serían los indicadores preocupantes. Por un lado, Trump ha subido su dureza retórica respecto a Taiwán como competidor económico, especialmente en la industria de los semiconductores, hasta el punto de hablar de robo, y vincularlo a la defensa de la isla. “Sabes, Taiwán nos robó el negocio de los chips... y quieren protección”, dijo hace unos meses en el podcast The Joe Rogan Experience, y este mes de marzo forzó un pacto bilateral con Taipei que obligaba a las tecnológicas de la isla a invertir masivamente en Estados Unidos. Además, a diferencia de Bush o Biden, o incluso Truman, Trump se ha negado a garantizar la defensa militar de Taiwán en caso de invasión. Finalmente, justo antes de la cumbre, el Departamento de Estado ha frenado un gran paquete de venta de armas a Taiwán por valor de 13.000 millones de dólares, y Trump ha asegurado que utilizará ese paquete de armas como elemento negociador con Xi Jinping, “Voy a tener esa conversación con el presidente Xi. Al presidente Xi le gustaría que no lo hagamos”, ha dicho a pie del Air Force One, camino a Beijing.

A las inquietudes que ha generado Trump con algunas de sus decisiones y declaraciones, cabe sumar la postura inflexible de China, que ha convertido la cuestión de Taiwán en la máxima prioridad de la agenda. El propio presidente Xi Jinping ha sido rotundo: “El tema de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Estados Unidos debe manejar con extrema cautela la venta de armas a Taiwán”. En este sentido, no se sabe si Trump utilizará realmente a Taiwán como moneda de cambio en sus negociaciones, pero es indiscutible que sí lo hará Ji Xiping. En la mesa de juego la guerra arancelaria, los acuerdos comerciales, las exportaciones de tierras raras, el estrecho de Ormuz, la propia guerra de Irán, o el gran paquete tecnológico con la espinosa cuestión de las restricciones a la exportación de chips hacia China. Solo cabe observar la nutrida delegación empresarial que ha acompañado a Trump (desde Elon Musk de Tesla, Tim Cook de Apple, Larry Fink, de BlackRock, hasta Kelly Ortberg de Boeing) para entender la enorme dimensión comercial de la cumbre. Y con esas valiosas cartas en la mesa, Taiwán sale en todas las partidas.

Sin embargo, a pesar de las alarmas justificadas, hay motivos muy poderosos para considerar que el presidente norteamericano no variará en nada su posición sobre Taiwán. De entrada, es inimaginable que Trump otorgará un éxito geopolítico tan importante a China, invirtiendo el statu quo a su favor. Ello implicaría la pérdida inmediata de confianza de Japón, Australia y Corea del Sur y, por ello, la pérdida del valor estratégico norteamericano en el Pacífico. Además, ello también implicaría una crisis política con sus propias filas. El solo hecho de haber afirmado que “hablaría” de las armas para Taiwán ya ha motivado una carta de advertencia de varios senadores alarmados por lo que considerarían un quiebro de las “seis garantías”.

Y si los motivos políticos son rotundos, los económicos son terminantes. Primero, no es imaginable que Trump ponga en peligro el acuerdo bilateral con Taipei firmado en marzo, que ha comprometido inversiones masivas de empresas taiwanesas en la industria de semiconductores norteamericana. Y segundo, si Taiwán cae, cae la civilización moderna. O, dicho de otra manera, si Taiwán no exporta sus chips, colapsa el mundo. Ese es el gran poder geopolítico de la pequeña isla. Y esa es la debilidad de China respecto a Taiwán, a pesar de la dureza de la retórica.

Como conclusión, el ruido de Xi Jinping y la ambigüedad de Trump parecen más las bazas para encarar unas negociaciones complejas, que ambos mandatarios necesitan, que no las posiciones maximalistas que no darían resultados satisfactorios. China sabe que Trump no dejará caer a Taiwán, y Estados Unidos sabe que Xi Jinping no hará descarrilar la cumbre. Pero ambos usan Taiwán como comodín para salir con ventaja. El arte de hacer negocios.

X: @RaholaOficial

Web: https://pilarrahola.com

https://www.infobae.com/america/opinion/2026/05/14/taiwan-pieza-clave/ 

viernes, 31 de octubre de 2025

El secretario de Guerra le advirtió a China que Estados Unidos defenderá con firmeza los intereses de Taiwán y sus aliados en el Indo-Pacífico

El secretario de Guerra le advirtió a China que Estados Unidos defenderá con firmeza los intereses de Taiwán y sus aliados en el Indo-Pacífico

Pete Hegseth se reunió en Malasia con su par de Beijing y dejó clara la preocupación del Pentágono por las acciones alrededor de la isla autogobernada, que Beijing no descarta ocupar porque la considera parte de su territorio

31 Oct, 2025 09:20 a.m. EST

El secretario de Defensa de
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth. Eugene Hoshiko/Pool vía REUTERS

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, y el ministro de Defensa chino, Dong Jun, hablaron este viernes de Taiwán durante una reunión en Kuala Lumpur, en la que el jefe del Pentágono advirtió de la preocupación de Washington por las acciones de Pekín y su par chino defendió que la “reunificación” con la isla es “irreversible”.

Reunidos en la capital malasia, donde ambos asisten a la cita de Defensa de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) con sus socios, el jefe del Pentágono advirtió que a Washington le preocupan las acciones de China alrededor de la isla autogobernada, que Beijing no descarta invadir.

“Hoy me he reunido con el ministro de Defensa Dong Jun (...) Fue una reunión constructiva y positiva. He destacado la importancia de mantener un equilibrio de poder en el Indopacífico y enfatizado las preocupaciones de EEUU. acerca de las actividades de China alrededor de Taiwán”, publicó Hegseth en su cuenta de X.

Por su parte, el ministro de Defensa chino subrayó que la “reunificación” entre ambos lados del Estrecho de Taiwán es una “tendencia histórica irreversible”, e instó a EEUU a adoptar una postura clara en contra de la “independencia de Taiwán”, gobernada de forma autónoma desde 1949.

El régimen chino afirmó este miércoles que “nunca” renunciará al uso de la fuerza para lograrla, en la antesala de la reunión en Corea del Sur el jueves entre los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y China, Xi Jinping.

Durante su encuentro en la ciudad surcoreana de Busan, los dirigentes llegaron a algunos acuerdos comerciales y dejaron de lado la cuestión de Taiwán, uno de los escollos tradicionales entre las mayores potencias mundiales.

Trump ha adoptado una postura más ambigua sobre el futuro de la isla que su predecesor, Joe Biden, quien subrayó el apoyo de Washington a Taipéi en caso de invasión china, y ha llegado a criticar a Taiwán -sede de TSMC, el mayor fabricante mundial de chips avanzados-, de “robar” la industria de semiconductores de EEUU.

“Estados Unidos no busca el conflicto, y continuará defendiendo firmemente sus intereses y asegurando que tiene la capacidad en la región para hacerlo”, añadió hoy Hegseth.

El tono es más amistoso que el que empleó durante su participación en el foro de Shangri-La de Singapur el pasado mayo, evento que suele servir de ocasión para un cara a cara entre los jefes de Defensa de las mayores potencias mundiales, que no sucedió este año por la ausencia de Dong.

Entonces acusó a China de “entrenar cada día” para una invasión de Taiwán, con un aumento de las maniobras chinas en torno a la isla.

El ministro de Defensa Nacional
El ministro de Defensa Nacional de China, Dong Jun, asistió al almuerzo de ministros de Defensa de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y China, celebrado en Kuala Lumpur, Malasia, el 31 de octubre de 2025. REUTERS/Hasnoor Hussain/Pool

Beijing pide a Washington una postura clara

Además de pedir a Washington una postura clara sobre la cuestión de la independencia, Dong dijo hoy que China “mantiene su compromiso con el desarrollo pacífico”, pero que “defenderá con firmeza sus intereses de seguridad nacional”.

La oposición explícita a la independencia de Taiwán constituiría un cambio en la política oficial de Washington, que en la Administración del expresidente Joe Biden (2021-2025) se limitó a declarar que “no apoya” la secesión.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmó recientemente que Taipéi no debería preocuparse por las conversaciones entre China y EE.UU.

“Lo que le preocupa a la gente es que vayamos a conseguir un trato comercial favorable a cambio de retirarnos de Taiwán. Nadie lo está contemplando”, aseveró.

Desde hace más de siete décadas, EEUU se encuentra en medio de las disputas entre China y Taiwán, ya que Washington es el principal suministrador de armas a Taipéi y, si bien no mantiene vínculos diplomáticos con la isla, podría defenderla en caso de conflicto con Beijing.

El secretario de Estado de
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. YOSHIKAZU TSUNO/Pool vía REUTERS

Por su parte, el presidente taiwanés, William Lai, al que Beijing tacha de “independentista” y “alborotador”, rechazó este viernes en un discurso en una base militar de la isla las reclamaciones de Beijing y llamó a oponerse “a la anexión, la agresión, la unificación forzada y la fórmula de ‘un país, dos sistemas’” propuesta por China.

Además del secretario de Hegseth y Dong Jun, en el foro de la ASEAN y sus socios, que continúa este fin de semana, participan el secretario de Defensa de Australia, Richard Marles; India, Rajnath Singh; y el viceministro de Defensa ruso, Oleg Saveliev, entre otros.

(Con información de EFE)

https://www.infobae.com/america/mundo/2025/10/31/el-secretario-de-guerra-le-advirtio-a-china-que-estados-unidos-defendera-con-firmeza-los-intereses-de-taiwan-y-sus-aliados-en-el-indo-pacifico/

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viernes, 24 de octubre de 2025

La paz exige firmeza, no ingenuidad


🛡️ La paz exige firmeza, no ingenuidad

El artículo del New York Times advierte que EE.UU. y China están a un paso en falso de una guerra. Pero más allá de los canales de comunicación, el verdadero riesgo está en la falta de transparencia y voluntad de Pekín para respetar las normas internacionales.

🌐 Occidente ha sostenido por décadas un orden basado en reglas, diálogo y libertad de navegación. Los incidentes en el mar de la China Meridional y el estrecho de Taiwán no son simples malentendidos: son parte de una estrategia de presión y expansión que desafía ese orden.

📞 Sí, se necesitan canales militares confiables. Pero no basta con abrir líneas telefónicas si no hay compromiso real con la paz. La diplomacia no puede ser rehén de gestos unilaterales ni de provocaciones calculadas.

⚖️ En este contexto, EE.UU. y sus aliados deben mantener la disuasión firme, la defensa de los principios democráticos y el apoyo a socios vulnerables como Taiwán. La paz se preserva con claridad estratégica, no con concesiones ambiguas.

Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez

🔗 #Geopolítica #EEUUChina #Taiwán #SeguridadGlobal #OrdenInternacional #DiplomaciaOccidental #NYT #PazConFirmeza #MarDeLaChinaMeridional


Referencia:

Rosenbach, E., & Li, C. (2025, octubre 24). EE.UU. y China están a un paso en falso de una guerra. The New York Times. https://www.nytimes.com


jueves, 13 de abril de 2023

El viaje de Macron a China ha sido una catástrofe para Taiwán

COLUMNA

El viaje de Macron a China ha sido una catástrofe para Taiwán

Las declaraciones de Macron tras volver de China han elevado el riesgo de un ataque contra Taiwán, según Alexander Görlach. Dice que, en contrapartida, la industria francesa recibe muchos encargos del gigante asiático.

Xi Jinping y Emmanuel Macron pasean ante soldados chinos.

Macron aboga por que Europa no se convierta en "vasallo" de los EE. UU. en cuanto a las relaciones con China.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha demostrado una vez más sus carencias diplomáticas, haciendo un flaco favor a la Unión Europea y al mundo libre en general con su viaje a China.

El político estaba orgulloso de haber sido invitado por Xi Jinping a una reunión privada de varias horas. Parece que, durante el encuentro, Xi Jinping colmó a Macron de tantos elogios, que, de vuelta en París, el dirigente francés dijo que Europa no debería bailar al ritmo que impone Estados Unidos en las relaciones con China.

Ese es precisamente el mismo lenguaje que utiliza Pekín, que ve a Europa como un apéndice de Estados Unidos. Por un lado, los dirigentes comunistas arremeten contra la UE, porque China necesita esta parte del mundo libre para su avance económico. Y, por otro lado (y esto es más importante), porque Xi quiere abrir una brecha entre las naciones del mundo libre y dividirlas.

En el caso de que Xi llevara a cabo su amenaza y atacara Taiwán, todo dependería de la reacción del mundo libre hacia sus socios democráticos de Taipéi. Macron aboga por que Europa no se convierta en "vasallo" de los EE. UU. (ese término es exactamente el mismo que utiliza Pekín), pero deja sin responder cuál sería la alternativa en el caso de que Taiwán fuera anexionada por China.

Recompensa para la economía de Francia

Eso es exactamente lo que el Ejército chino estuvo practicando durante el fin de semana, simulando un bloqueo militar de la isla de tres días y mostrando al mundo que Pekín está listo para atacar.

Cuando Francia, la única potencia nuclear que queda en la Unión Europea, dice que no se une a Washington en la defensa de la libertad de la amenazada Taiwán, en la oficina de Xi resuenan las botellas de champán descorchándose. No es injusto suponer que esta declaración de Macron ha sido cuidadosamente meditada, y que la economía francesa será recompensada por Pekín (Macron llegó a China con 60 representantes de la industria).

Lo trágico es que el jefe de Estado francés ahora ha hecho más probable un ataque a Taiwán con su declaración, porque Xi Jinping ha aprendido de los errores de Vladimir Putin. El dirigente ruso quedó muy sorprendido por la unidad con la que el mundo libre ha apoyado a Ucrania tras su ataque.

El "momento Crimea" de Xi fue la represión del movimiento a favor de la democracia en Hong Kong. La reacción fueron correos electrónicos de quejas y mordaces comentarios en la prensa, lo mismo que sucedió tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014.

Pero, tanto el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, como su sucesor, Joe Biden, han establecido desde entonces límites claros para China. Trump respetó la actual situación legal, según la cual habría que suministrar armas a Taiwán en caso de tener que defenderse contra China, y además amplió la relación entre ambos países. Biden ha ido aún más lejos, comprometiéndose en múltiples ocasiones a defender la isla en caso de que Pekín ataque.

Taiwán no está gobernado por separatistas

Hay que decirlo una y otra vez: contrariamente a lo que afirma Pekín, la República Popular nunca ha gobernado Taiwán. Por lo tanto, Taipéi no está gobernado por separatistas, sino por un Gobierno legítimo, que asumió el cargo democráticamente en elecciones libres y justas.

Alexander Görlach

Alexander Görlach.

A Pekín le molesta el éxito de la democracia a sus puertas, porque teme que el pueblo de la República Popular pueda seguir su ejemplo y derrocar algún día a los comunistas. Un temor que no es del todo infundado: menos de 100 millones de los 1.400 millones de chinos son miembros del partido. Si hubiera protestas a nivel nacional contra Xi y el PCC, como sucedió en noviembre de 2022, Taiwán sería una alternativa democrática a la dictadura de Pekín.

El viaje de Macron a Pekín fue un fracaso total, que padecerá particularmente la gente de la isla. Mirando en retrospectiva el escepticismo de Washington sobre el viaje, resulta que no fue infundado. Los estadounidenses hicieron notar de antemano que Macron no había negociado con éxito ni con Teherán ni con Moscú y que, por lo tanto, no había grandes esperanzas de que algo saliera bien en esta ocasión.

Una vez más, está claro que Alemania debe posicionarse bien en términos de política exterior y de seguridad, porque de Francia no salen ideas viables. Pero el canciller Scholz también está siguiendo un camino favorable a Pekín. Desde la perspectiva de Xi, las dos naciones centrales de la Unión Europea no representan una amenaza para sus planes de una posible invasión de Taiwán.

Alexander Görlach es miembro principal del Consejo Carnegie para la Ética en Asuntos Internacionales y profesor adjunto en la Escuela Gallatin de la Universidad de Nueva York, donde enseña teoría democrática. Después de sendas estancias en Taiwán y Hong Kong, esta región del mundo se convirtió en su tema central. Alexander Görlach vive en Nueva York y Berlín.

(ms/ers)

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