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viernes, 12 de junio de 2026

La mesa que importa cuando el mundo tiembla | Por Luis Orlando Díaz Vólquez #GuasábaraEditor

Presidente Abinader

La mesa que importa cuando el mundo tiembla

La reunión entre el Gobierno y los sectores productivos, lejos de ser un simple gesto protocolar, constituye una respuesta estratégica frente a una economía internacional marcada por la volatilidad energética, la presión inflacionaria y la incertidumbre geopolítica.

Cuando el presidente Luis Abinader convoca a industriales, comerciantes, agroempresarios y representantes del empresariado para dar seguimiento a la Mesa de Precios, lo que está en juego no es únicamente el costo inmediato de algunos bienes esenciales, sino la capacidad del país de construir defensas internas frente a impactos externos que no controla. La reunión celebrada en el Salón Verde del Palacio Nacional tuvo precisamente ese propósito: evaluar el comportamiento de los mercados internacionales y coordinar acciones para mitigar el efecto de las fluctuaciones globales sobre la economía nacional y el bienestar de la población. 

Ese dato, aparentemente administrativo, tiene una profundidad política y económica mayor de la que a veces se admite. En un país importador neto de combustibles y especialmente sensible a los choques internacionales, la estabilidad no se decreta: se negocia, se planifica y se protege. El propio mandatario subrayó que este espacio ha permitido construir consensos y recoger recomendaciones del sector comercial, empresarial, industrial y agrícola para sostener “la mayor estabilidad posible” aun en medio de una coyuntura internacional adversa.

La pertinencia de esa coordinación se comprende mejor cuando se observa el escenario real de precios. El Banco Central informó que la inflación interanual de mayo de 2026 se ubicó en 5.35 %, por encima del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, mientras que el componente de transporte fue el de mayor incidencia mensual con una variación de 2.16 %, impulsado por alzas en gasolinas y gasoil. Aunque la inflación mensual se moderó a 0.31 % por la baja de algunos alimentos de alta ponderación, la presión de los combustibles sigue siendo una advertencia clara de que el costo de la energía continúa siendo uno de los principales canales de transmisión de la inestabilidad internacional hacia la economía doméstica. 

A esa presión interna se suma un entorno energético internacional todavía convulso. Reuters reportó que el 8 de junio el Brent cerró en US$94.25 por barril y acumulaba un alza aproximada de 31 % desde el inicio del conflicto regional referido en esa cobertura; pocos días antes también advertía sobre inventarios globales de crudo peligrosamente bajos y sobre el riesgo de un nuevo choque de precios si persistían las interrupciones en el tránsito por zonas estratégicas. En otras palabras, la preocupación del Gobierno y de los sectores productivos no responde a una exageración preventiva, sino a señales concretas de vulnerabilidad internacional que podrían traducirse rápidamente en mayores costos logísticos, energéticos y alimentarios para los hogares dominicanos. 

Por eso, la mayor virtud de la Mesa de Precios no es solo técnica, sino institucional. Allí se reconoce que ninguna autoridad, por eficiente que sea, puede enfrentar sola las distorsiones del mercado global, y que tampoco el sector privado puede manejar por sí mismo los costos sociales de esas distorsiones. La presencia del Conep, la AIRD, la ONEC, la UNASE y la Junta Agroempresarial Dominicana, junto a ministros clave y al director general de Aduanas, revela una arquitectura de respuesta basada en diálogo, información compartida y decisión coordinada. Esa articulación es, en sí misma, una señal de madurez: cuando los actores productivos y el Estado conversan antes de que la crisis llegue a los anaqueles, al transporte o a los servicios, el país gana tiempo, previsibilidad y margen de maniobra.

Sin embargo, sería un error reducir este esfuerzo a una política puramente defensiva. La coyuntura actual también debería empujar a la República Dominicana a pensar más allá de la administración de contingencias. Si cada episodio de tensión internacional demuestra cuán expuesta está la economía a los combustibles fósiles, al costo del transporte y a las cadenas globales de abastecimiento, entonces la verdadera lección no es solo mantener una mesa activa, sino convertir esa mesa en una plataforma de reformas: mayor seguridad energética, más eficiencia logística, fortalecimiento de la producción nacional y políticas de competencia que impidan que los choques externos se conviertan en excusa para abusos internos.

También conviene subrayar un punto esencial: la estabilidad, para ser legítima, debe sentirse en la mesa de la gente. No basta con exhibir coordinación pública y privada si el ciudadano sigue percibiendo que cada crisis internacional termina descargándose sobre su bolsillo. Ahí radica la prueba más exigente de esta estrategia. Proteger a la población significa contener el impacto en alimentos, transporte, insumos básicos y costos de vida; significa impedir que el ruido del mercado global se transforme en angustia cotidiana para los hogares de ingresos medios y bajos. En ese sentido, la mesa de diálogo solo será plenamente exitosa si se traduce en alivio real y no únicamente en tranquilidad estadística.

Hay, pues, una enseñanza mayor en este episodio. En tiempos de incertidumbre internacional, la gobernanza económica moderna no se construye desde el monólogo del poder ni desde la comodidad del mercado actuando en solitario, sino desde la cooperación responsable entre quienes diseñan la política pública y quienes sostienen la producción, la distribución y el abastecimiento nacional. Esa es la dimensión más relevante de la reunión encabezada por el presidente: no la fotografía del encuentro, sino la validación de un método para administrar tensiones externas sin sacrificar cohesión interna. 

La República Dominicana necesita justamente eso: menos improvisación y más concertación; menos reacción tardía y más prevención; menos discursos triunfalistas y más instituciones capaces de anticipar, amortiguar y responder. Si la Mesa de Precios logra consolidarse como un mecanismo serio de vigilancia, concertación y acción, entonces su importancia irá mucho más allá del momento presente. Será una de esas herramientas silenciosas que, sin hacer demasiado ruido, sostienen la estabilidad de un país cuando el mundo alrededor empieza a estremecerse.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

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Presidente Abinader afirma que la cooperación entre el Gobierno y sectores productivos fortalece la estabilidad y protege a la población de efectos externos
El mandatario y sectores productivos dan seguimiento a la Mesa de Precios para mitigar el impacto de las fluctuaciones internacionales.

 Economía | 8 de Junio 2026 | 19:16

Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader encabezó este lunes una reunión con representantes de los sectores comercial, industrial, empresarial y agropecuario para dar seguimiento a la Mesa de Precios, evaluar el comportamiento de los mercados internacionales y coordinar acciones orientadas a mitigar el impacto de las fluctuaciones globales en la economía nacional y el bienestar de la población.

Durante el encuentro, celebrado en el Salón Verde del Palacio Nacional, el mandatario destacó la importancia del diálogo permanente entre el Gobierno y los sectores productivos, al señalar que este espacio ha permitido construir consensos y generar propuestas que contribuyen a preservar la estabilidad económica del país frente a los desafíos externos.

El presidente Abinader explicó que las recomendaciones presentadas por empresarios, comerciantes, industriales y productores agropecuarios complementan las medidas impulsadas por el Gobierno para enfrentar los efectos de las variaciones internacionales en los precios del petróleo y el gas natural.

“Ha sido siempre una reunión de mucha cooperación, entendimiento y aportes del sector comercial, empresarial, industrial y agrícola, que constantemente nos presenta recomendaciones para que, aun en medio de este escenario internacional, podamos mantener la mayor estabilidad posible”, señaló.

Asimismo, reiteró que la colaboración entre el Gobierno y los sectores productivos continúa siendo fundamental para preservar la estabilidad nacional y proteger a la población de los efectos de la coyuntura internacional.

Acompañaron al presidente los ministros de la Presidencia, José Ignacio Paliza; de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, y el director general de Aduanas, Nelson Arroyo.

En la reunión participaron representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), la Unión Nacional de Supermercados Económicos (UNASE), la Junta Agroempresarial Dominicana, entre otras organizaciones representativas del sector productivo nacional.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-afirma-que-la-cooperacion-entre-el-gobierno-y-sectores-productivos

martes, 9 de junio de 2026

Presidente Abinader afirma que la cooperación entre el Gobierno y sectores productivos fortalece la estabilidad y protege a la población de efectos externos

Presidente Abinader

Presidente Abinader afirma que la cooperación entre el Gobierno y sectores productivos fortalece la estabilidad y protege a la población de efectos externos

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Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader encabezó este lunes una reunión con representantes de los sectores comercial, industrial, empresarial y agropecuario para dar seguimiento a la Mesa de Precios, evaluar el comportamiento de los mercados internacionales y coordinar acciones orientadas a mitigar el impacto de las fluctuaciones globales en la economía nacional y el bienestar de la población.

Durante el encuentro, celebrado en el Salón Verde del Palacio Nacional, el mandatario destacó la importancia del diálogo permanente entre el Gobierno y los sectores productivos, al señalar que este espacio ha permitido construir consensos y generar propuestas que contribuyen a preservar la estabilidad económica del país frente a los desafíos externos.

El presidente Abinader explicó que las recomendaciones presentadas por empresarios, comerciantes, industriales y productores agropecuarios complementan las medidas impulsadas por el Gobierno para enfrentar los efectos de las variaciones internacionales en los precios del petróleo y el gas natural.

“Ha sido siempre una reunión de mucha cooperación, entendimiento y aportes del sector comercial, empresarial, industrial y agrícola, que constantemente nos presenta recomendaciones para que, aun en medio de este escenario internacional, podamos mantener la mayor estabilidad posible”, señaló.

Asimismo, reiteró que la colaboración entre el Gobierno y los sectores productivos continúa siendo fundamental para preservar la estabilidad nacional y proteger a la población de los efectos de la coyuntura internacional.

Acompañaron al presidente los ministros de la Presidencia, José Ignacio Paliza; de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, y el director general de Aduanas, Nelson Arroyo.

En la reunión participaron representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), la Unión Nacional de Supermercados Económicos (UNASE), la Junta Agroempresarial Dominicana, entre otras organizaciones representativas del sector productivo nacional.

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EDITORIAL 

La Mesa de Precios como escudo económico ante la volatilidad externa

La coordinación entre autoridades y sectores productivos vuelve a colocarse en el centro de la respuesta dominicana frente al encarecimiento internacional del petróleo, el gas y otros insumos, en un momento en que la estabilidad de precios depende tanto de decisiones públicas oportunas como de una corresponsabilidad real del aparato productivo. 

En economías abiertas e importadoras de energía como la dominicana, la estabilidad no se decreta: se construye con anticipación, disciplina y capacidad de concertación. Por eso, la continuidad de la Mesa de Precios adquiere un valor estratégico que trasciende el simbolismo institucional. No se trata únicamente de sentar en una misma sala a representantes del comercio, la industria, la agropecuaria y las autoridades; se trata de convertir ese diálogo en un mecanismo de inteligencia económica para detectar riesgos, contener traspasos inflacionarios y proteger el poder adquisitivo de los hogares. La información oficial indica que el reciente encuentro se enfocó precisamente en dar seguimiento al comportamiento de los mercados internacionales y coordinar respuestas para mitigar el impacto de las fluctuaciones globales sobre la economía nacional y el bienestar social. Esa lógica de seguimiento permanente no luce improvisada: desde finales de marzo y mediados de abril las autoridades han venido sosteniendo reuniones periódicas con los sectores productivos para enfrentar los efectos de la crisis internacional, especialmente en los hidrocarburos y sus derivados.

El contexto explica la urgencia. El Banco Central reportó que la inflación interanual se ubicó en 5.11 % en abril de 2026, ligeramente por encima del techo del rango meta, y atribuyó buena parte de esa aceleración a los ajustes de combustibles en medio del alza internacional del petróleo. El propio informe mensual del IPC precisa que el grupo Transporte fue el de mayor incidencia en la inflación de abril, con una variación de 1.78 %, impulsada por incrementos en gasolinas y gasoil, mientras la inflación subyacente se mantuvo en 4.87 %, todavía dentro del rango compatible con el esquema de metas. Esto es importante: sugiere que el choque es predominantemente de oferta y externo, no el resultado de un desorden macroeconómico interno. En otras palabras, la economía dominicana no enfrenta tanto un problema de sobrecalentamiento como una prueba de resistencia frente a un encarecimiento importado. 

Frente a esa realidad, la respuesta pública ha combinado subsidios, monitoreo y señales de prudencia monetaria. El MICM informó que, solo para la semana del 6 al 12 de junio, el Gobierno destinó RD$780.3 millones para congelar los precios de combustibles esenciales, mientras que los subsidios acumulados del año superaban los RD$18 mil millones. Esa intervención ha evitado un traslado pleno de los costos a consumidores y empresas, especialmente en productos de alta sensibilidad social como GLP, gasolinas y gasoil. Al mismo tiempo, el Banco Central mantuvo su tasa de política monetaria en 5.25 % y subrayó que las expectativas inflacionarias de mediano plazo permanecen ancladas, lo que revela una estrategia de doble carril: contención fiscal focalizada para amortiguar el choque y estabilidad monetaria para preservar credibilidad. Para una nación dependiente de importaciones energéticas, ese equilibrio entre protección social y prudencia macroeconómica es probablemente la diferencia entre una sacudida manejable y una espiral de precios difícil de corregir. 

Sin embargo, la clave de fondo está en que la política pública no puede hacerlo sola. La experiencia reciente confirma que el sector privado organizado tiene una responsabilidad concreta en la defensa del mercado interno. Si los costos internacionales suben, pero no todos los componentes domésticos justifican aumentos generalizados, entonces lo razonable es que prevalezca la proporcionalidad y no el oportunismo. Ya a finales de marzo se advertía oficialmente que, en el caso de los alimentos, no existían razones fundamentales para incrementos significativos, salvo ligeras variaciones logísticas, y que el objetivo era proteger la canasta básica. Esa observación sigue siendo central hoy. Un pacto de estabilidad serio implica que productores, detallistas, supermercados, importadores e industriales distingan entre ajustes inevitables y alzas abusivas; entre márgenes razonables y ganancias coyunturales a costa del consumidor. La Mesa de Precios, en ese sentido, no debe verse solo como un espacio de consulta, sino como un compromiso ético y económico con la estabilidad.

Hay, además, un elemento que refuerza la pertinencia de esta coordinación: la economía dominicana llega a esta coyuntura con fundamentos que todavía ofrecen capacidad de maniobra. El Banco Central reporta que el IMAE creció 3.8 % en abril y 4.0 % acumulado en enero-abril, mientras las cifras preliminares del primer trimestre muestran un crecimiento del PIB real de 4.1 %, impulsado por construcción, hoteles, zonas francas y servicios. A eso se suma una apreciación acumulada del peso en torno a 8.0 % a finales de mayo y reservas internacionales cercanas a US$15,900 millones, equivalentes a 12 % del PIB y alrededor de seis meses de importaciones. Estos datos no anulan el riesgo externo, pero sí indican que el país enfrenta la tormenta con una base más sólida que en otras crisis. Precisamente por eso la concertación actual debe aprovecharse no solo para resistir el choque, sino para administrar bien la ventaja de contar con un aparato macroeconómico relativamente estable. 

No conviene, sin embargo, pecar de triunfalismo. Reuters reportó el 5 de junio que los inventarios globales de crudo se encuentran bajo fuerte presión y que analistas advierten sobre la posibilidad de un nuevo shock petrolero si persisten las limitaciones de oferta y la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz. El Banco Central dominicano, por su parte, reconoció que el comportamiento reciente de los precios energéticos responde a tensiones geopolíticas en Medio Oriente y que la inflación podría permanecer temporalmente por encima del rango meta antes de retornar a su objetivo hacia el cuarto trimestre. Esa advertencia obliga a mirar la Mesa de Precios no como una foto para titulares, sino como una herramienta viva de gestión de crisis. El reto ya no es solamente contener la primera ola del impacto, sino prepararse para escenarios prolongados de volatilidad energética y costos logísticos más altos. 

En esa perspectiva, la cooperación entre autoridades y sectores productivos merece ser leída como una necesidad estructural de la economía dominicana, no como una respuesta episódica. Donde hay diálogo técnico, seguimiento de márgenes, subsidios focalizados, política monetaria creíble y compromiso empresarial con la estabilidad, hay posibilidad real de amortiguar el golpe externo sin destruir consumo ni confianza. Donde ese engranaje falla, la inflación importada termina convertida en inflación social. La Mesa de Precios, por tanto, vale no por su puesta en escena, sino por su capacidad de proteger a la población cuando el mundo encarece lo que el país necesita comprar. En tiempos de turbulencia internacional, gobernar bien los precios no es un gesto cosmético: es una forma concreta de defender la cohesión económica y la tranquilidad cotidiana de la nación. 

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

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viernes, 13 de agosto de 2021

Presidente Abinader crea mediante decreto el Parque de Zona Franca Industrial San Juan

 DECRETOS

Presidente Abinader crea mediante decreto el Parque de Zona Franca Industrial San Juan

12 DE AGOSTO 2021 | 20:33
Fachada Palacio Nacional

13 de agosto de 2021

Santo Domingo. El Parque de Zona Franca Industrial San Juan se crea mediante el decreto número 500-21, promulgado por el Poder Ejecutivo este miércoles 11 de agosto del año en curso.

El nuevo parque se instalará en el municipio de San Juan de la Maguana, con el objetivo de dinamizar la economía en la provincia sureña.

El mismo funcionará como un parque de exportación, por lo cual gozará de los incentivos y obligaciones contenidos en la Ley 8-90 sobre zonas francas de exportación, bajo la administración técnica del Centro de Desarrollo y Competitividad Industrial, PROINDUSTRIA.

Además, las empresas que deseen establecerse en el Parque de Zona Franca Industrial San Juan, a desarrollarse en un área de más de 100 mil metros cuadrados, deberán estar previamente autorizadas por el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, CNZFE, entidad que fomenta el fortalecimiento del referido sector.

Sin duda, la presente gestión de Gobierno ha demostrado, en este primer año, su apoyo constante al desarrollo y crecimiento sostenido de las industrias y zonas francas de la República Dominicana.

Una muestra de ello se hace notar con la aprobación de este parque en tan solo dos días, puesto que la solicitud fue presentada el pasado 26 de julio por PROINDUSTRIA y aprobada el 28 del mismo mes por el CNZFE.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-crea-mediante-decreto-el-parque-de-zona-franca-industrial-san-juan

Presidente Abinader anuncia la recuperación del sector zonas francas y lanza el reto de convertir el país en líder logístico

 PRIMER AÑO DEL CAMBIO

Presidente Abinader anuncia la recuperación del sector zonas francas y lanza el reto de convertir el país en líder logístico

12 DE AGOSTO 2021 | 17:45
Luis Abinader

SANTO DOMINGO. - El presidente Luis Abinader celebró este jueves que este año se han alcanzado cifras récord en las zonas francas del país en materia de recuperación del 100% de los empleos y una mayor apertura de nuevas empresas.

Visiblemente emocionado por los logros del sector, el mandatario aprovechó para lanzar un reto tanto para el sector zonas francas, como para el propio Gobierno.

“Quiero lanzar públicamente un reto, y es el de que la República Dominicana sea ejemplo de toda la región. Trabajemos para convertirla en el aliado logístico e industrial de mayor importancia del hemisferio occidental”, expresó el presidente Abinader.

El mandatario al encabezar los actos por el Día Nacional de las Zonas Francas, junto al ministro de Industria y Comercio, Víctor -Ito- Bisonó y el director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE), Daniel Liranzo, así como líderes del sector, dijo que “hemos logrado hacer historia”.

Mientras que, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en un mensaje virtual destacó que la República Dominicana da pasos importantes al convertirse en una atractiva plataforma para el “nearshoring”, al lograr que compañías transfieran sus servicios al país.

“La República Dominicana se ha preparado para este momento, cuenta con inversiones de infraestructura, el marco legal apropiado y con trabajadores preparados para incorporarse al mercado global”, aseguró Almagro, quien resaltó el clima de favorable que brinda el gobierno dominicano para esos fines.

En el acto, celebrado en el hotel El Embajador, el presidente Abinader valoró que, con estos logros, además de superar todas las adversidades, se ha dado la oportunidad a muchos dominicanos y dominicanas de crecer y reorientar sus proyectos de vida. 

Con júbilo manifestó que a pesar de todas las dificultades atravesadas durante la pandemia y la crisis global que esta ha provocado, hoy celebran el buen desempeño del sistema productivo y los positivos resultados que trae la tan anhelada recuperación económica. 

“Una recuperación económica con rostro humano, basada desde el primer momento en el compromiso irrenunciable de nuestro Gobierno de no dejar a nadie atrás. Y lo estamos cumpliendo”, destacó Abinader. 

En las zonas francas del país, indicó, se forjan grandes talentos, mientras se generan productos y servicios de alta calidad e impacto positivo en el mercado internacional.

Todo esto, agregó el presidente Abinader, se debe a los más altos estándares de calidad implementados y a las mejores condiciones de competitividad que brinda el mercado a nivel mundial. 

Subrayó que el mundo entero mira a la República Dominicana como un país que avanza con paso firme hacia el desarrollo, favorecido por su posición estratégica, las oportunidades de inversión y el crecimiento que ofrece a las empresas.

“Hoy todo el país puede sentirse igualmente orgulloso y emocionado como yo, porque juntos hemos logrado posicionar a las zonas francas en un sitial de preponderancia entre todos los espacios de creación de empleos y crecimiento económico”, enfatizó.

Lo alcanzado, señaló, traerá a la República Dominicana el verdadero progreso y desarrollo que merece para su futuro.

El jefe de Estado valoró como una oportunidad inédita el que se esté aprovechando la reconfiguración de las cadenas de suministros, la búsqueda de nuevas sedes de producción y el “nearshoring”. 

“Las infraestructuras de clase mundial, los ecosistemas industriales desarrollados, la ubicación geográfica, y la gente, juegan a favor, para consolidar el país como un hub logístico e industrial confiable y eficiente a la cabeza de toda la región del Caribe”, puntualizó.

Hoja de ruta

En el acto, el presidente Abinader anunció haber decretado hoy la creación de una comisión especial para, en consulta con todos los sectores involucrados, le entreguen un informe detallado en donde se identifiquen sectores estratégicos que marque una hoja de ruta clara y que contenga propuestas de acción específica.

“Asimismo, el diseño de alianzas regionales que nos coloquen en la posición de alcanzar los mayores niveles de competitividad posibles, para maximizar el contexto actual de reconfiguración de las cadenas globales de suministros”, prosiguió el mandatario.

El presidente Abinader dijo haber instruido al Ministerio de Industria, Comercio y MIPYMES, al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Consejo Nacional de la Competitividad, para que en un plazo no mayor a 90 días le sea entregado dicho informe, a los fines de iniciar de inmediato el despliegue de las acciones que se propongan.

De su lado, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor -Ito- Bisonó, manifestó que la República Dominicana tiene la oportunidad del siglo para convertirse en el aliado industrial y logístico más confiable de todo el hemisferio occidental, y a su vez una maquinaria generadora de empleos y oportunidades.

En tanto, el presidente de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA), José Luis Bonilla, destacó que a partir de julio de este año empezaron a observar indicadores que mostraban una recuperación progresiva del sector, la cual fue acelerando hasta lograr un fuerte crecimiento de las exportaciones de zonas francas durante cuatro trimestres consecutivos.

El presidente de ADOZONA agradeció al presidente Abinader por el apoyo a ese sector, señalando que desde antes de tomar posesión el mandatario se identificó con el mismo.

Asimismo, el presidente de Zonas Francas de las Américas, Gustavo González, resaltó que las claves del éxito de la República Dominicana en el sector zonas francas son la seguridad jurídica, el apoyo institucional del Gobierno y la colaboración público-privada.

Refirió que lo hecho por el gobierno del presidente Abinader con el sector zona franca debe ser un modelo a seguir en otras naciones.

Igualmente, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver Carone, dijo ver con mucha esperanza los notables esfuerzos emprendidos por el Gobierno dominicano.

También, el senador por Louisiana, en los Estados Unidos, Bill Cassidy, destacó la importancia de las buenas relaciones entre ambos gobiernos y dijo que la ubicación estratégica de la República Dominicana brinda grandes oportunidades para el comercio.

En el acto participaron los presidentes del Senado, Eduardo Estrella y de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco; los ministros, de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez y de Economía, Planificación y Desarrollo, Miguel Ceara Hatton; de Interior y Policía, Chu Vásquez y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Franklin García Fermin.

Además, los senadores Ginette Bournigal, de Puerto Plata; y Alexis Victoria, de María Trinidad Sánchez.

También los directores generales de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón; de Impuestos Internos, Luis Valdez y el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Celso Juan Marranzini.

Al cierre de la actividad, Fresenius Medical Care, Swisher Dominicana y Eaton Powering Business Worldwide, empresas que se han adaptado su tecnología e innovación en la última década para crecer y competir en el mercado, realizaron una demostración de lo que producen y de cómo funcionan sus operaciones en territorio dominicano.

SANTO DOMINGO. - El presidente Luis Abinader celebró este jueves que este año se han alcanzado cifras récord en las zonas francas del país en materia de recuperación del 100% de los empleos y una mayor apertura de nuevas empresas.

Visiblemente emocionado por los logros del sector, el mandatario aprovechó para lanzar un reto tanto para el sector zonas francas, como para el propio Gobierno.

“Quiero lanzar públicamente un reto, y es el de que la República Dominicana sea ejemplo de toda la región. Trabajemos para convertirla en el aliado logístico e industrial de mayor importancia del hemisferio occidental”, expresó el presidente Abinader.

El mandatario al encabezar los actos por el Día Nacional de las Zonas Francas, junto al ministro de Industria y Comercio, Víctor -Ito- Bisonó y el director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE), Daniel Liranzo, así como líderes del sector, dijo que “hemos logrado hacer historia”.

Mientras que, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en un mensaje virtual destacó que la República Dominicana da pasos importantes al convertirse en una atractiva plataforma para el “nearshoring”, al lograr que compañías transfieran sus servicios al país.

“La República Dominicana se ha preparado para este momento, cuenta con inversiones de infraestructura, el marco legal apropiado y con trabajadores preparados para incorporarse al mercado global”, aseguró Almagro, quien resaltó el clima de favorable que brinda el gobierno dominicano para esos fines.

En el acto, celebrado en el hotel El Embajador, el presidente Abinader valoró que, con estos logros, además de superar todas las adversidades, se ha dado la oportunidad a muchos dominicanos y dominicanas de crecer y reorientar sus proyectos de vida. 

Con júbilo manifestó que a pesar de todas las dificultades atravesadas durante la pandemia y la crisis global que esta ha provocado, hoy celebran el buen desempeño del sistema productivo y los positivos resultados que trae la tan anhelada recuperación económica. 

“Una recuperación económica con rostro humano, basada desde el primer momento en el compromiso irrenunciable de nuestro Gobierno de no dejar a nadie atrás. Y lo estamos cumpliendo”, destacó Abinader. 

En las zonas francas del país, indicó, se forjan grandes talentos, mientras se generan productos y servicios de alta calidad e impacto positivo en el mercado internacional.

Todo esto, agregó el presidente Abinader, se debe a los más altos estándares de calidad implementados y a las mejores condiciones de competitividad que brinda el mercado a nivel mundial. 

Subrayó que el mundo entero mira a la República Dominicana como un país que avanza con paso firme hacia el desarrollo, favorecido por su posición estratégica, las oportunidades de inversión y el crecimiento que ofrece a las empresas.

“Hoy todo el país puede sentirse igualmente orgulloso y emocionado como yo, porque juntos hemos logrado posicionar a las zonas francas en un sitial de preponderancia entre todos los espacios de creación de empleos y crecimiento económico”, enfatizó.

Lo alcanzado, señaló, traerá a la República Dominicana el verdadero progreso y desarrollo que merece para su futuro.

El jefe de Estado valoró como una oportunidad inédita el que se esté aprovechando la reconfiguración de las cadenas de suministros, la búsqueda de nuevas sedes de producción y el “nearshoring”. 

“Las infraestructuras de clase mundial, los ecosistemas industriales desarrollados, la ubicación geográfica, y la gente, juegan a favor, para consolidar el país como un hub logístico e industrial confiable y eficiente a la cabeza de toda la región del Caribe”, puntualizó.

Hoja de ruta

En el acto, el presidente Abinader anunció haber decretado hoy la creación de una comisión especial para, en consulta con todos los sectores involucrados, le entreguen un informe detallado en donde se identifiquen sectores estratégicos que marque una hoja de ruta clara y que contenga propuestas de acción específica.

“Asimismo, el diseño de alianzas regionales que nos coloquen en la posición de alcanzar los mayores niveles de competitividad posibles, para maximizar el contexto actual de reconfiguración de las cadenas globales de suministros”, prosiguió el mandatario.

El presidente Abinader dijo haber instruido al Ministerio de Industria, Comercio y MIPYMES, al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Consejo Nacional de la Competitividad, para que en un plazo no mayor a 90 días le sea entregado dicho informe, a los fines de iniciar de inmediato el despliegue de las acciones que se propongan.

De su lado, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor -Ito- Bisonó, manifestó que la República Dominicana tiene la oportunidad del siglo para convertirse en el aliado industrial y logístico más confiable de todo el hemisferio occidental, y a su vez una maquinaria generadora de empleos y oportunidades.

En tanto, el presidente de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA), José Luis Bonilla, destacó que a partir de julio de este año empezaron a observar indicadores que mostraban una recuperación progresiva del sector, la cual fue acelerando hasta lograr un fuerte crecimiento de las exportaciones de zonas francas durante cuatro trimestres consecutivos.

El presidente de ADOZONA agradeció al presidente Abinader por el apoyo a ese sector, señalando que desde antes de tomar posesión el mandatario se identificó con el mismo.

Asimismo, el presidente de Zonas Francas de las Américas, Gustavo González, resaltó que las claves del éxito de la República Dominicana en el sector zonas francas son la seguridad jurídica, el apoyo institucional del Gobierno y la colaboración público-privada.

Refirió que lo hecho por el gobierno del presidente Abinader con el sector zona franca debe ser un modelo a seguir en otras naciones.

Igualmente, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver Carone, dijo ver con mucha esperanza los notables esfuerzos emprendidos por el Gobierno dominicano.

También, el senador por Louisiana, en los Estados Unidos, Bill Cassidy, destacó la importancia de las buenas relaciones entre ambos gobiernos y dijo que la ubicación estratégica de la República Dominicana brinda grandes oportunidades para el comercio.

En el acto participaron los presidentes del Senado, Eduardo Estrella y de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco; los ministros, de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez y de Economía, Planificación y Desarrollo, Miguel Ceara Hatton; de Interior y Policía, Chu Vásquez y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Franklin García Fermin.

Además, los senadores Ginette Bournigal, de Puerto Plata; y Alexis Victoria, de María Trinidad Sánchez.

También los directores generales de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón; de Impuestos Internos, Luis Valdez y el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Celso Juan Marranzini.

Al cierre de la actividad, Fresenius Medical Care, Swisher Dominicana y Eaton Powering Business Worldwide, empresas que se han adaptado su tecnología e innovación en la última década para crecer y competir en el mercado, realizaron una demostración de lo que producen y de cómo funcionan sus operaciones en territorio dominicano.  https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-anuncia-la-recuperacion-del-sector-zonas-francas-y-lanza-el-reto-de

¡Celebramos el día internacional de las zonas francas, acompañando a @itobisono y al presidente @luisabinader en la presentación de las “Zonas Francas, Zonas de Oportunidades”.#EstamosCumpliendo

viernes, 8 de mayo de 2015

Repensar los sectores productivos / Por Isidoro Santana

Por Isidoro Santana. 8 de mayo de 2015
Evidentemente que hay que reinventar las políticas. Sin embargo, me preocupa la pobre capacidad de inventiva del país en este aspecto, pues cada vez que se habla de incentivos solo se piensa en exenciones de impuestos, y esa no puede ser la vía
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El martes pasado tuvo lugar, con los auspicios del BID y la Asociación de Industrias, una interesante jornada de discusión sobre cómo repensar el desarrollo productivo del país. El momento es oportuno ya que hay en el Gobierno buen ánimo para abordar el tema de los obstáculos que han dificultado el crecimiento de los sectores transables y redefinir políticas.
Pongámoslo de la siguiente manera: después del Consenso de Washington la República Dominicana no ha creado ningún sector productivo nuevo, señal de que ya es tiempo de revisar el modelo aplicado. Gran parte del crecimiento del PIB posterior se basó en bancas de apuestas, bienes raíces, dealers de autos, plazas comerciales y boutiques de celulares y con esas cosas ningún país va a ningún lado.
Es más, desde la mitad del pasado siglo hasta el inicio del actual la República Dominicana construyó tres nuevos sectores productivos y desmanteló tres (en lenguaje figurado): construyó la industria nacional, las zonas francas y el turismo; y desarticuló la agricultura (las ramas tradicionales de exportación y algunos otros renglones), las zonas francas nuevamente y parte de la industria ligera nacional (textil, muebles y calzado). Las condiciones internacionales han jugado un papel trascendente tanto en los avances como en los retrocesos, pero las políticas internas son más importantes.
La industria nacional comenzó creciendo a mitad del siglo veinte y se desarrolló hasta inicios de los ochentas, habiendo alcanzado su cumbre en los años setenta; las zonas francas se desarrollaron bastante entre mediados del decenio de 1980 y finales del de 1990, y el turismo creció aceleradamente en el decenio de 1980, alcanzó su máximo esplendor en el de 1990, aunque no ha dejado de crecer.
De los tres sectores dinámicos que el país logró desarrollar en ese tiempo, en los últimos dos decenios gran parte de la industria nacional ha seguido una incesante lucha para sobrevivir; las zonas francas entraron en decadencia y el turismo siguió creciendo, pero a un ritmo relativamente modesto.
El azúcar y el café literalmente desaparecieron como renglones importantes de la estructura económica, mientras el cacao y el tabaco encontraron formas de transformarse y recuperarse.  En el caso de la agricultura, casi todo el apoyo estatal y el crecimiento se concentró primero en dos grandes renglones de consumo interno: arroz y avicultura, y en tiempos recientes vegetales de invernaderos y ciertos frutales. Pero ninguna rama nueva ha alcanzado la trascendencia en términos de empleos, divisas, aporte fiscal e impacto social que tenían el azúcar y el café.
Siempre he criticado la marcada tendencia dominicana de construir nuevos sectores productivos destruyendo los anteriores. Cuando se comienzan a ver oportunidades de desarrollo en un nuevo sector, entonces se reorientan las inversiones y se abandonan las políticas o se aplica un sesgo adverso frente al que antiguamente venía creciendo.
La industrialización se hizo con un pronunciado sesgo antiagrícola y comenzaron a importarse grandes volúmenes de alimentos y materias primas que habitualmente eran producidos en el país y a perder impulso los renglones de exportación. Lo mismo ocurrió después al concentrarnos en el turismo y las zonas francas y posteriormente la misma dosis se aplicó cuando se comenzó a hablar de mentefactura, sin estar preparados para ello.
Se recuerda que la República Dominicana inició en serio su esfuerzo por desarrollar el turismo en el año 1969 y pasaron casi veinte años para conseguir el primer millón de turistas, en 1988. Ahora le tomó nueve años atraer el siguiente millón en 1997, y en tres años más estuvo a punto de llegar al tercero, en el 2000 cuando alcanzó los 2.98 millones. Al ritmo que crecía en esos momentos, parecía que el número de visitantes se duplicaría cada seis  o siete años.
Pero entonces vinieron los problemas y hubo que esperar diez años más, hasta el 2010, para alcanzar el cuarto millón de visitantes, con el agravante de que para ese tiempo ya se habían perdido los visitantes de larga estadía y se estaban recibiendo visitas más cercanas y de menor tiempo: por eso, entre el 2000 y el 2012, aunque el número de visitantes aumentó en 53%, al medirlo en términos de noches/turista o pernoctaciones, que es como suele medirse el sector en otros países, apenas aumentó en 37%. Algunos hoteles tuvieron que ser convertidos en edificios de apartamentos.
Con las zonas francas ocurrió peor, sector que entre 2004 y 2009 vio disminuir su actividad en un 30%. La parte de industria textil registró una caída de un 55% en su PIB. El empleo total en todas las ramas de zonas francas disminuyó de 200 mil en el año 2000 a 114,600 en el 2009, aunque en los años subsiguientes mejoró algo, pero más que por nuevas inversiones porque se pasaron al régimen de zonas francas empresas que de antemano existían.
Y en general, el país ha venido asistiendo a un gradual proceso de desindustrialización. Evidentemente que hay que reinventar las políticas. Sin embargo, me preocupa la pobre capacidad de inventiva del país en este aspecto, pues cada vez que se habla de incentivos solo se piensa en exenciones de impuestos, y esa no puede ser la vía, porque constituye un ejercicio autodestructivo si el país socaba la precaria capacidad del fisco para financiar justamente los insumos públicos que se necesitan para el desarrollo.
http://acento.com.do/2015/opinion/editorial/8247140-repensar-los-sectores-productivos/