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martes, 3 de octubre de 2017

Día de la Unidad Alemana: "Han surgido nuevos muros"

REUNIFICACIÓN ALEMANA

Día de la Unidad Alemana: "Han surgido nuevos muros"

Frank-Walter Steinmeier, presidente de Alemania, dio un discurso a los veintisiete años de la reunificación del país. El auge del populismo de derechas en las pasadas elecciones y los refugiados marcaron sus palabras.
Tag der Deutschen Einheit in Mainz Rede Steinmeier (picture-alliance/dpa/A. Dedert)
El presidente alemán, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, se pronunció en su discurso de este martes, 3 de octubre, Día de la Unidad Alemana, a favor del endurecimiento de la política de refugiados. Este año, la celebración está marcada por las llamadas de advertencia ante el empuje electoral de la ultraderecha. Veintisiete años después de la reunificación del país y en su primer discurso como presidente del país en la fiesta nacional, el jefe del Estado advirtió de que el resultado de las elecciones evidenció la existencia de "nuevas divisiones" y "muros" en la sociedad alemana.
Señaló que las posibilidades de acogida de los refugiados son "limitadas" y consideró que, ante esa "realidad" y para poder seguir atendiendo las necesidades de quienes precisan realmente asilo, hay que poder "diferencias quién precisa protección ante una persecución política de quien huye de la pobreza". A ambos grupos no les asisten "el mismo derecho" al asilo, dijo Steinmeier, que accedió a la Presidencia el pasado febrero, tras dejar el de ministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno de Angela Merkel. 
"Canalizar la inmigración"
El jefe del Estado, cargo eminentemente representativo en Alemania, apuntó a la necesidad de canalizar una "inmigración ordenada" de acuerdo a sus necesidades sociales y laborales. A su juicio, solo así se podrá superar la polarización en el debate sobre la acogida de los refugiados, cuestión que dominó la campaña de las elecciones generales del pasado 24 de septiembre. Sin referirse explícitamente al ascenso al Bundestag, el Parlamento alemán, de la ultraderechista Alternativa para Alemania, la AfD, Steinmeier afirmó que nada va a ser igual tras esas elecciones, que evidenciaron la existencia de "nuevas divisiones".
El Día de la Unidad conmemora la entrada en vigor, el 3 de octubre de 1990, del tratado por el que formalmente dejó de existir la República Democrática Alemana, la RDA, cuyo territorio quedó incorporado en el de la República Federal de Alemania, la RFA. Las conmemoraciones tuvieron lugar hoy en Maguncia, capital del estado federado de Renania Palatinado, de acuerdo a la tradición rotatoria de celebrar lo cada año en uno de los 16 estados federados del país. Steinmeier recordó el coraje cívico de los ciudadanos germano-orientales y la llamada revolución pacífica que derivó en la caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989, sí como la visión del entonces canciller, Helmut Kohl, artífice de la reunificación.
La figura de Kohl, en el poder entre 1982 y 1998 y fallecido hace tres meses, fue asimismo evocada por la jefa del Gobierno regional, la socialdemócrata Malu Dreyer, quien además de la hazaña política de la reunificación recordó al patriarca conservador como un hijo de ese "Land", donde nació en 1930. A la ceremonia asistió la plana mayor de la política alemana, incluida Merkel, quien, como es habitual, no intervino como oradora en el acto institucional, aunque sí hizo una breve declaración previa ante los medios. La líder alemana destacó lo mucho que ha alcanzado Alemania desde su reunificación, así como su responsabilidad a escala global.
MS (efe/dpa)

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Los jóvenes y el Día de la Unidad Alemana

ALEMANIA

Los jóvenes y el Día de la Unidad Alemana

En busca de su identidad, los jóvenes alemanes viven entre la fascinación por los tiempos de la Guerra Fría y un futuro incierto. ¿Cómo perciben ellos la reunificación de Alemania? ¿Acaso la celebran este 3 de octubre?
Brandenburger Tor in den 1990er Jahren (picture-alliance/ZB/J. Bauer)
Esta imagen fue tomada en la Puerta de Brandeburgo el 3 de octubre de 1990.
Imagine por un momento que la reunificación de Alemania se celebra y que todos los habitantes del país participan en el festejo. Eso es algo impensable en territorio germano. ¿O no?
"El 3 de octubre es el día nacional ideal, sobre todo ahora que se habla tanto de secesión”, opina Clemens Hühmer, quien nació en Berlín Occidental en 1986. "La reunificación de Alemania es una prueba de que no todo se desarrolla negativamente”, acota el manager deportivo de 31 años.

Más información:

Hühmer pertenece a una generación que sólo conoce la República Democrática Alemana y la Guerra Fría por las anécdotas que cuentan sus padres o las clases de historia recibidas en el colegio. No obstante, hasta para él, el Muro de Berlín sigue existiendo virtualmente.
¿Ir al este de Alemania? ¡Jamás!
"En realidad, el tema de la división de Alemania no tiene nada que ver conmigo. Pero yo nunca sopesaría la posibilidad de mudarme al este de Berlín. Y tengo amigos del este de Berlín que jamás pensarían en vivir en el barrio de Wilmersdorf o en Charlottenburg”, cuenta Hühmer.
A casi treinta años de la caída del Muro de Berlín, las dos Alemanias siguen estando presentes en las vidas de los jóvenes que nacieron poco antes o poco después de la reunificación. ¿A qué se debe que no se hayan liberado todavía de esa visión del mundo?
Un estudio del Centro para la Investigación Social, adscrito a la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg, intenta responder esa pregunta. Los responsables de ese proyecto, Everhard Holtmann y Bernd Martens, llegaron a la conclusión de que "la República Democrática Alemana es experimentada vicariamente hasta por aquellos que no vivieron en ella”.
01 BG Das erwartet uns im Oktober (picture-alliance/dpa/W. Kumm)
El júbilo colectivo del 3 de octubre de 1990 parece haberse disipado.
Y eso no sólo aplica para la nueva generación, que creció en los llamados "nuevos Estados federados” –las entidades que antes conformaban la República Democrática Alemana– y escuchó las historias de sus padres y abuelos. También en el oeste del país, los recuerdos de los allegados mantienen viva la división de Alemania.
Abusos en la frontera
"Mi padre no se cansa de contar los abusos de los que era objeto en la frontera entre una Alemania y la otra, cuando conducía desde Berlín Occidental hasta Baviera y tenía que atravesar la República Democrática Alemana”, comenta Hühmer, detallando cómo los guardias fronterizos revisaban el maletero del auto y se esmeraban en hacerlo esperar innecesariamente.
Pero la desaparecida "Alemania Comunista” no sólo trae memorias tortuosas. En el este de Alemania, los adultos mayores sonríen cuando les cuentan ciertas historias a sus descendientes. "En comparación con la cotidianidad actual, la República Democrática Alemana ofrecía una buena perspectiva de vida”, declaró Holtmann en una entrevista concedida al semanario Die Zeit.
Mientras más jóvenes sean los consultados, más distante es su visión de la República Democrática Alemana. Según el estudio de Holtmann y Martens, la generación nacida después de la reunificación no concibe otra opción que no sea el Estado de derecho democrático, al contrario de sus padres y abuelos. "Entre los adultos mayores se registra una cierta idealización de la República Democrática Alemana”.
Disipando la nostalgia
También Natalie Oikova, quien nació en el este de Berlín en 1995, ha sido testigo de la tendencia a la nostalgia de sus padres. Su padre llegó a la República Democrática Alemana cuando ésta se desmoronaba, en 1989, y se mudó a Berlín Oriental para trabajar como técnico dental. Dos años después, su esposa le siguió los pasos.
Flüchtlingsprojekt Deutsches Historisches Museum (DHM/Melanie Huchler )
"Mis padres solían emocionarse mucho al hablar sobre la sensación de hermandad que experimentaron mientras vivieron en Bulgaria. Ellos estaban encantados con el talante socialista con que los unos y los otros se trataban mutuamente”, dice Oikova, añadiendo que la situación ha cambiado. "La Bulgaria que mis padres conocieron dejó de existir hace mucho tiempo. Su gente cambió muchísimo en los últimos treinta años”, subraya la joven de 22 años.
Aunque la estudiante de Teatro ha celebrado la reunificación de Alemania en la Puerta de Brandeburgo un par de veces, ella se ve como berlinesa y no como alemana o como búlgara. "Yo prefiero definirme a partir de la ciudad que conozco y no a partir de un país entero”, argumenta Oikova.
Una muralla mental
Pero aunque se resiste, la división de Alemania vuelve a engullirla, precisamente como berlinesa. A más tardar cuando habla de "su” vecindario y de su barrio natal, Kaulsdorf, el Muro reaparece. Y es que su comarca en el distrito Marzahn-Hellersdorf, con sus bloques multifamiliares, es un emblema indeleble de la cultura urbana de la República Democrática Alemana.
De hecho, el Muro se prolonga hasta el corazón de la otra Alemania, la del oeste. Como Oikova, también Michel Brandt, un joven actor y político de Karlsruhe, siente el peso de la historia. En los comicios federales de septiembre, Brandt fue elegido por primera vez para formar parte de la fracción parlamentaria de su partido.
Durante la campaña, Brandt fue difamado más de una vez; se le acusó de ser miembro de "La Izquierda, los asesinos del Muro”. "Cuando la discusión política no avanza más a punta de argumentos, alguien trae a colación la actuación del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED) y la usa como porra”, lamenta el joven de 27 años.
En 2007, el partido La Izquierda salió de las filas del Partido del Socialismo Democrático (PDS), que a su vez salió del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED).
Símbolo del cambio conseguido sin violencia
Como la mayoría de los alemanes, que se alegra por la reunificación nacional, pero celebra el 3 de octubre en privado, Brandt nunca ha festejado el Día de la Unidad Alemana. Para Hühmer, las implicaciones simbólicas de esta fecha son decisivas. "Para Alemania es importante que el 3 de octubre sea una fecha de celebración nacional. Uno siempre se queja de que todo parece desmoronarse, pero la reunificación se dio sin violencia”.

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domingo, 18 de junio de 2017

Para Helmut Kohl, Israel siempre fue una prioridad"

POLÍTICA

"Para Helmut Kohl, Israel siempre fue una prioridad"

En los primeros años de mandato de Kohl hubo malentendidos y tensiones entre Alemania e Israel, pero, con el tiempo, las relaciones se volvieron positivas para ambas partes, dice el antiguo embajador israelí Avi Primor.
Primera visita de Helmut Kohl a Israel en 1984.
Primera visita de Helmut Kohl a Israel en 1984.
Deutsche Welle: Tras el viaje de Willy Brandt en 1973, Helmut Kohl fue el segundo canciller alemán en visitar Israel en enero de 1984. Dicha visita tuvo lugar en un momento bastante inoportuno. La relación entre ambos gobiernos era bastante tensa tras el fuerte enfrentamiento entre Helmut Schmidt y Menájem Beguín en 1981. ¿Cómo describiría usted la era Kohl con respecto a la relación entre Israel y Alemania?
Avi Primor: Hubo una grave discusión entre Schmidt y Beguín, pero no entre Alemania e Israel. Las relaciones no eran malas. En lo que respecta a Kohl, fue un comienzo difícil. Había muchos malentendidos al principio. Había reparos por ambas partes, pero luego todo se desarrolló bien, mejor que nunca.
Más información.
Entonces, ¿la era Kohl influyó en las relaciones actuales entre ambos países?
Esa época se considera como una era feliz en Israel. A veces había problemas, pero las relaciones se desarrollaron de forma normal, por lo menos para Israel.
En su visita en 1984, Kohl hizo el siguiente comentario en el Parlamento israelí: "Les hablo como alguien que no podía tener culpa en el nazismo, por la bendición de haber nacido más tarde y la suerte de haber tenido una casa paternal especial”. Fue duramente criticado por dicho comentario. ¿Cómo lo valoró usted entonces?
No es adecuado preguntarme esto, porque yo entonces estaba totalmente en contra de las relaciones con Alemania. En Israel se me consideraba por ello un extremista. Naturalmente, he cambiado completamente. Lo que dijo el canciller entonces se entendió mal en Israel. Pero no solo fue ese comentario, toda la visita en sí no tuvo mucho éxito.
¿Cómo contribuyó Kohl a construir unas buenas relaciones con Israel?
El exembajador israelí, Avi Primor.
El exembajador israelí, Avi Primor.
Para Helmut Kohl, Israel siempre fue una prioridad y apreciaba el país. En la actualidad, cooperamos más en ciencias e investigación con Alemania que con Estados Unidos, gracias a Kohl.
Helmut Kohl es el canciller de la reunificación. Fue todo un acto de equilibrio lo que hizo el 19 de diciembre de 1989 en Dresde. No podía decepcionar la esperanza de sus oyentes tras la reunificación, pero, al mismo tiempo, no podía ofender a los aliados. Y lo consiguió. ¿Gozaba de confianza en ese momento en Jerusalén?
En aquella época en Israel no solo éramos recelosos, sino también miedosos. Pensábamos, y todo el mundo también, que Alemania quería ser un gran potencia agresiva. Con Kohl, las relaciones se desarrollaron bien y luego pensábamos que habría una Alemania ambiciosa de la que también formarían parte los comunistas, quienes eran hasta entonces los enemigos más grandes de Israel en Europa. En Israel nos preguntábamos cómo cambiarían las relaciones. En ese entonces no entendíamos qué era la RDA y a qué aspiraban sus ciudadanos.
Usted fue embajador israelí en la época en la que Helmut Kohl fue canciller. ¿Qué opinión tenía usted de él?
Tras mi llegada a Alemania en 1993, sus puertas siempre estuvieron abiertas para mí. No tenía que ver con que yo era Avi Primor, sino porque era embajador israelí. Tenía una relación especial con Israel y me lo demostraba como embajador. Estuve con él en 1995 en mi país y fue una visita muy exitosa para ambas partes.
¿Por qué fue ese viaje tan especial?
Independientemente de los temas que habíamos tratado sobre la cooperación germano-israelí, había además una situación tensa entre Kohl e Isaac Rabin. Por un motivo que fue un error de Rabin, creo. Él mismo lo reconoció.
¿Qué sucedió?

En Israel pedimos a Alemania que nos ayudara, porque un soldado israelí había desaparecido en Irán. Rabin culpó a los alemanes de aprovecharse de la situación, para establecer relaciones de cooperación con Irán. Era totalmente falso. Kohl se ofendió y al principio no quiso volar a Israel. Rabin, después de aceptar mi consejo, voló a Alemania y cenó en Bonn con el canciller. De ahí nació una amistad inesperada entre ambos, pero desgraciadamente por poco tiempo. Rabin fue asesinado en 1995.
Avi Primor fue embajador israelí en Alemania entre 1993 y 1999. Es el presidente de la Sociedad Israelí para Política Exterior.
Diana Hodali (RMR/ER)

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