SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Ver fotogaleríaLa protesta de la oposición de este jueves.FEDERICO PARRAAFP
La oposición venezolana ha vuelto a salir con fuerza a la calle después de las protestas que sacudieron el país en 2017, un logro que le permite ganar terreno ante Nicolás Maduro, sin que haya conseguido la salida de este del poder. Otro triunfo del día, al menos de cara al exterior, es el que ha conseguido el líder opositor Juan Guaidó, desconocido fuera de Venezuela hasta hace unas semanas y que ha conseguido la solidaridad de buena parte de la comunidad internacional.
El juramento que hizo Guadió al declararse presidente “encargado” de Venezuelafue ovacionado fervorosamente por la multitud que lo escuchaba. El apoyo de la calle se antoja total para el joven opositor. La noche de previa a la manifestación de la oposición, de acuerdo al Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, hubo 65 protestas violentas en Caracas en contra de Maduro, casi todas en barriadas populares del oeste de la ciudad que alguna vez fueron chavistas.
Sin embargo, su anuncio tomó a algunos diputados y políticos de oposición por sorpresa y no ha sido compartido de manera unánime. Sectores moderados de la oposición han insistido en que Guaidó, militante de Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López, debe tener la cabeza fría y asumir progresivamente la estrategia opositora, procurando una negociación política. Tampoco ha dejado contentos a los sectores más intransigentes, que llevaban días recriminándole que no hubiese asumido la presidencia antes.
Las eternas luchas internas de la oposición parecen haber quedado, no obstante, eclipsadas por el respaldo internacional obtenido por Guaidó, sobre todo en el continente americano. Salvo México, las principales potencias han cerrado filas con el presidente de la Asamblea Nacional y, con Estados Unidos a la cabeza, han endurecido el tono contra el régimen chavista, que ha dejado colar amenazas expresas a Caracas. En el caso de Europa, Guaidó no ha logrado un apoyo explícito de la Unión Europea como bloque, pero sí de varios líderes conservadores. La UE ha insistido en la necesidad de una salida dialogada, una opción de la que es partidaria España.
Guaidó ha podido remontar dos semanas de vértigo, que incluyeron un intento fallido de captura por parte de la policía política chavista y amenazas abiertas de prisión que no se han concretado. Durante la tarde del martes, terminada la concentración, hubo rumores de que se había asilado en la Embajada de Colombia, lo que fue desmentido poco después.
Mientras sus críticos han intensificado el pulso a Maduro, el líder venezolano, como respuesta, ha decidido romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos. En la Casa Blanca, sin embargo, solo reconocen a Guaidó como jefe del Ejecutivo venezolano, y colocan a Miraflores ante la peliaguda tarea de soportar en el país la presencia indeseada y de un hostil operador político de carácter inevitable.
Otra de las incertidumbres que se abren a partir de ahora es la del papel del Ejército y su lealtad a Maduro. Mientras la cúpula ha cerrado filas con el líder venezolano, en algunos lugares, como Caicara del Orinoco (Bolívar) o en Mérida, miembros de la Guardia Nacional se negaron a enfrentarse y reprimir a los manifestantes, que en todo momento los encaraban haciendo reflexiones en torno a la gravedad de la situación social del país.
Guaidó ha enviado reiterados mensajes a las Fuerzas Armadas, para que asumen su papel en esta crisis constitucional, y grabó un vídeo, que terminó siendo viral en las redes, donde dirige un mensaje respetuoso y empático hacia “la familia militar” para que asuma su responsabilidad de restaurar la democracia por estar rota la cadena de mando.
Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa, emitió un comunicado en su cuenta de Twitter en el cual se distancia del nombramiento de Guaidó y emite una neutra reflexión en favor de la Constitución. Se presume que este es el ánimo que impera en el Alto Mando Militar. El Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana también se plegó “al orden constitucional y al presidente Maduro” en un pronunciamiento en las redes sociales.
El Gobierno bolivariano, sin embargo, se ha visto particularmente desguarnecido este miércoles: con Maduro ausente casi todo el día, sin atreverse a tomar decisiones después del atrevimiento de Guaidó, en un ambiente levantisco y desobediente, organizó una manifestación muy pobre para intentar dar respuesta a la avalancha opositora. Diosdado Cabello, hombre fuerte del chavismo, declaró: “Aquel que quiere ser presidente nos tiene que venir a buscar a Miraflores”. "Les pido, en el nombre del comandante Chávez, que si alguno de nosotros llegara a caer, continuaran adelante con sus banderas de lucha", agregó.
El presidente francés tiene mucho que aprender, no solo sobre la forma de gestionar un país, sino sobre sus puntos débiles. Debe cambiar a quienes lo rodean y dejar de obsesionarse por los ricos a los que halaga
Jean Genet escribió a propósito de Rembrandt que “no se puede ser artista sin haber vivido una gran desgracia”. La creación está a menudo alimentada por adversidades, por enfrentamientos y dramas. La comodidad de una vida protegida, anodina, centrada y tranquila no suele impulsar destinos excepcionales. Como subrayó Albert Camus, “nada hace tanto daño a la creación como el confort y el aburguesamiento del corazón”.
Les ocurre a los artistas y les ocurre a los presidentes de la República. Porque gobernar es un arte que no está al alcance de todos y, sobre todo, que no se adquiere en una escuela de administración. François Mitterrand llegó al poder después de haber vivido muchas pruebas y acumulado experiencias, descubrimientos, constataciones, fracasos y errores, después de mucho tiempo en la tierra. Incluso Jacques Chirac y, en menor medida, Nicolas Sarkozy no llegaron a la jefatura del Estado hasta después de muchas luchas, intrigas, acrobacias e intentos de abrirse camino hasta el Elíseo.
Mitterrand era un artista. Un hombre político temible, de un pasado muy rico, con momentos cuestionables, con puestos ministeriales importantes —sobre todo durante la guerra de Argelia— y años de militancia, que lo forjaron. Era un hombre complejo que dominaba bien los engranajes de la comunicación y se rodeó de ministros y asesores conocidos por su arraigo y su contacto con la población.
Emmanuel Macron ha quemado etapas. Su destino lo ha llevado demasiado pronto a la máxima función del Estado. Pero su inteligencia, su ambición impaciente y un montón de falsas ilusiones que no ha analizado o que no ha querido ver son lo que le ha traicionado y puesto en una situación de una gravedad sin precedentes. Cuando creó el movimiento En Marche!, todo el mundo pensaba que estaba preparándose para las presidenciales de 2022. Pero el éxito y la impaciencia, la ambición y la locura de los jóvenes que se precipitaron en sus brazos, le convencieron de que debía presentarse de inmediato, sobre todo al ver que François Hollande había decidido no aspirar a un nuevo mandato.
Cree que con su 'Carta a los franceses' podrá enderezar el barco y ejercer el poder con las leyes de la democracia
Ahora es cuando empiezan las pruebas. Para él, la ruleta de la suerte narcisista se ha vuelto del revés. Ahora es cuando está sufriendo, adquiriendo experiencia, midiendo el peso de las decisiones que debe tomar en la inmensa soledad del poder.
Sus asesores no pueden tener acceso a lo que realmente lo constituye, al núcleo duro de su ser. Su vida, su cuerpo y su alma son un misterio. Corre, actúa, habla, pretende estar próximo a la gente, pero en el fondo es escurridizo, y no es su esposa la que podría desentrañar este misterio. Ella conoce mejor que nadie la personalidad profunda y compleja de Macron, pero forma parte de ese misterio que irrita a los franceses e incluso a los extranjeros. El dueño de un restaurante marroquí me dijo con tono arrepentido: “¡No debería haber votado a un hombre que no tiene hijos!”. Una frase que me pareció acertada pero teñida de crueldad.
Cuando algunos chalecos amarillos reprochaban a Macron que no tenía sus raíces en el pueblo, se trataba de una mera constatación: el presidente fue de la universidad al Elíseo pasando por un trabajo con los Rothschild. Un itinerario fulgurante que ha resultado ser un obstáculo, una dificultad inesperada.
Todos hemos tenido fe en su formidable energía, en su feroz voluntad de llegar a la cima y en su inteligencia, capaz de agrupar y crear un movimiento en pocos meses, una proeza extraordinaria. Era evidente que, tras el patético escándalo del ex primer ministro de Nicolas Sarkozy, François Fillon, y la retirada definitiva del alcalde de Burdeos y ex primer ministro de Jacques Chirac, Alain Juppé, el camino estaba despejado, y la noche del debate con Marine Le Pen ya era el vencedor.
Pero una cosa es ganar unas elecciones y otra, mucho más difícil, desempeñar la función presidencial.
Si hoy somos muchos los que nos sentimos decepcionados y renegamos es porque no hay alternativa en el panorama político actual. Cuando uno rompe los partidos y los sindicatos, cuando hace todo lo posible para avanzar a solas, no se da cuenta de los riesgos que hace correr a Francia. No vamos a abrumarlo. Debemos reconocer que heredó una situación difícil. La pobreza (ocho millones de personas por debajo del umbral de la pobreza) no data de su llegada al poder. Pero él es el objeto designado del odio de la calle, que ha llegado a reclamar su dimisión.
Muchos comerciantes están furiosos porque los 'chalecos amarillos' les han impedido trabajar en Navidad
Alguien ha dicho que “Macron necesitaría madurez”. Sí, pero eso no se compra en la tienda. Eso se adquiere con las adversidades, la inteligencia del corazón y la profundización de los valores que consolidan una democracia. Macron tiene mucho que aprender, no solo sobre la forma de gestionar un país, sino sobre sus propias carencias, sus defectos y sus puntos débiles, sobre el tiempo, que ha sido muy clemente con él. Debería detenerse a reflexionar, incluso a meditar, y emprender una autocrítica que nos beneficiaría a todos.
Pero ahora el tiempo lo acosa y no le da respiro. Ese tiempo que lo propulsó adonde está hoy lo ha convertido en víctima, y, si quiere acabar su quinquenio, le interesa estar dispuesto a cambiar, aunque Spinoza nos advierta que “todo ser persevera en su ser”. Cambiar a los que lo rodean. Escuchar a la gente. Emprender un serio esfuerzo para conciliar la transición ecológica y la justicia social. Dejar de obsesionarse por los ricos a los que halaga. En resumen, mostrar un poco más de humildad, de “modestia del alma, el contraveneno del orgullo” (Voltaire), para reparar un país que lleva más de un mes gravemente sacudido. La cólera, que viene de lejos, no se ha aplacado. Llevamos 10 sábados de manifestaciones de los chalecos amarillos, en un número que oscila entre los 80.000 y los 90.000. Las protestas no han dejado la calle. La gente sigue respaldándolos, aunque muchos comerciantes están furiosos porque los chalecos amarillos les han impedido trabajar cuando debían prepararse para Navidad.
Macron debe integrar todo esto en su visión de Francia y el mundo, tenerlo muy en cuenta y llevar a cabo una revolución cercana pero diferente a esa de la que habla en su libro, que se titula precisamente así: Révolution. Mientras tanto, podría reflexionar sobre esta frase de Napoleón (cito de memoria): “Trazo mis planes de batalla con los sueños de mis soldados dormidos”.
Desde hace una semana, Macron está debatiendo con los alcaldes de las regiones más pobres, en las que no le quieren y a las que ningún presidente había ido antes. Tiene la valentía de afrontar a los que luchan contra él e incluso le insultan públicamente. Cree que con su Carta a los franceses va a poder enderezar el barco y ejercer el poder de acuerdo con las leyes de la democracia. Pero el camino es largo y complicado. Los franceses no son fáciles. Veremos si, en las elecciones europeas del mes de mayo, Francia otorga la mayoría al partido de extrema derecha Reagrupación Nacional, como predicen los sondeos, o escoge, a pesar de todo, el movimiento de Emmanuel Macron.
Tahar Ben Jelloun es escritor, ganador del Premio Goncourt. https://elpais.com/elpais/2019/01/22/opinion/1548177268_021896.html
Interior y Policía garantiza el derecho a protestas pacíficas que cumplan las normas
20 de octubre de 2015. SANTO DOMINGO
El Ministerio de Interior y Policía aclaró que no tiene ninguna objeción en que se realicen protestas pacíficas en las vías públicas, siempre y cuando no atenten contra la seguridad de la sede presidencial, como ha ocurrido en dos ocasiones con las realizadas por la Coalición Poder Ciudadano.
Informó que en estas manifestaciones, realizadas los días 7 y 14 del presente mes en los alrededores del Palacio Nacional, sólo se han evitado los disturbios como medidas de protección a las autoridades y para garantizar el derecho ciudadano a la paz social y al libre tránsito.
El Ministro José Ramón Fadul reconoció el derecho que tienen todos los dominicanos y dominicanas de expresarse libremente en reclamo de lo que entiendan son sus necesidades, pero dijo que se deben respetar las normas y derechos de los demás de realizar sus actividades cotidianas con normalidad.
Explicó que lo que ha hecho el Ministerio de Interior y Policía es acogerse al cumplimiento de la Ley 241-68 sobre Tránsito de Vehículos, que en su artículo 119, literal (b), le confiere a esta institución la potestad de permitir o denegar la realización de actividades en las calles, tomando en cuenta si obstaculizan el tránsito, alteran el orden público o se prolongan por más de seis horas.
“El Gobierno Dominicano, a través del Ministerio de Interior y Policía, quiere reiterar ante nuestro pueblo su compromiso de proteger los derechos de todos los dominicanos y dominicanas”, señaló.
Recordó que nunca antes en la historia, como ahora, las libertades y derechos del pueblo dominicano han estado mejor garantizados y ampliados, con la democratización de la educación, de la salud, del crédito, del acceso a las compras públicas, a la información, la libertad de expresión y de tránsito.
Explicó que desde el inicio de gestión se ha puesto empeño en escuchar y atender en permanente diálogo con todos los sectores sociales, económicos y políticos en procura de encontrar vías y maneras conjuntas de avanzar en la creación de riquezas, empleos y bienestar para el todo el pueblo dominicano.
Es común y normal que algún gremio, sindicato o grupo de ciudadanos, en cierto momento quiera llamar la atención sobre alguna situación que le merece preocupación o requiera, a su juicio, la intervención de alguno de los poderes del Estado y que para ello escoja hacerlo en alguna calle, esquina o plaza.
Fadul confirmó que el Ministerio de Interior y Policía ha recibido la solicitud de la Coalición Poder Ciudadano de manifestarse ante a la sede de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), pero especificó que como se encuentra en el perímetro presidencial (entrada a la casa de gobierno) no es posible atender su demanda porque el Estado debe estar protegido.
Precisó que para realizar dicha expresión pública se hace imprescindible que se cubran las distancias exigidas para la seguridad de la sede del GobiernoDominicano, como se ha hecho siempre, por lo cual evitar alteraciones en la sede presidencial no resulta nada nuevo.
En lo que va de año el Ministerio de Interior y Policía ha inspeccionado y tramitado 1,116 solicitudes de permisos para uso de las vías públicas en ocasión de realizar diferentes actividades, desde sociales, patrióticas y culturales hasta manifestaciones populares, políticas y comunitarias.
De esta cantidad ha denegado 97 por tratarse de actividades que implican cierre de calles con fines festivos por espacio de tiempo prolongado, protestas alrededor del Palacio Nacional y/o de importantes vías públicas que se hace imposible paralizar para complacer peticiones de ciudadanos que quizás desconocen las normas de tránsito.
El año pasado se inspeccionaron y tramitaron 1,048 solicitudes de permisos para uso de las vías públicas, de las cuales se denegaron 126 por las mismas razones expuestas anteriormente.
Entre los permisos para el uso de vías públicas que Interior y Policía concede están los de cierre de calles, depósito de ofrenda floral, para protestas, marchas pacíficas, para operar parques y billares, y para operar ruletas de azar.