sábado, 23 de enero de 2021

El fin sombrío de la presidencia de Trump _ por Adriano Espaillat @RepEspaillat

Adriano Espaillat - 22 enero, 2021

El fin sombrío de la presidencia de Trump 

El hecho de que el mandato presidencial de Donald Trump terminara con actos de violencia y vandalismo, como los protagonizados por la turba en el asalto al Capitolio que dejó cinco personas muertas, no debería sorprendernos.

Desde que empezó su campaña en 2015 ―diciendo que los inmigrantes mexicanos eran en su mayoría violadores y narcotraficantes―, Trump mostró abiertamente el tipo de presidente que buscaba ser: un mandatario racista, populista, que vio en el divisionismo y en el nacionalismo rancio una oportunidad de llegar al poder.

Ya en la Casa Blanca, Trump continuó con su retórica incendiaria, marcada por un ataque constante y selectivo contra los inmigrantes, un aumento significativo en la tensión racial que creó movimientos de protestas pacíficas como Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan), y un resurgimiento de grupos radicales.

En el plano internacional, Trump, con su política aislacionista de América Primero, socavó las relaciones y acuerdos que tenía Estados Unidos con nuestros aliados tradicionales; buscó por todos los medios debilitar la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), llegando a calificar a esta importante alianza militar estratégica de «obsoleta» y de ser una reliquia de la Guerra Fría; retiró a nuestra nación del Acuerdo de París, un compromiso de casi 200 países contra la crisis climática; y abandonó el acuerdo firmado por varias potencias internacionales con Irán para limitar su programa nuclear.

A esto se añade su insólita decisión de retirar al país de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en medio de la pandemia de coronavirus.

Con una economía floreciente e índices de desempleo a su favor, Trump creía tener asegurada la reelección, pese a que las encuestas no lo favorecían.

La llegada del COVID-19 le dio una oportunidad de oro de resarcirse, de presentar a su presidencia con un rostro más humano ante el dolor y la muerte que ha traído la pandemia, de respaldar a los científicos y apoyar sus recomendaciones.

Pero Trump, fiel a su naturaleza, politizó el uso de la mascarilla y del distanciamiento social, y hoy día, el pésimo manejo que le ha dado a la pandemia mantiene a Estados Unidos como el país con mayor número de contagiados y de fallecidos en el mundo.

Si bien es cierto que con su política radical Trump consiguió ampliar su base de electores, también logró que una coalición de mujeres, minorías y jóvenes acudiera a las urnas masivamente a poner fin a su gobierno tormentoso y divisivo.

Joe Biden, quien se presentó a la presidencia como un sanador que busca la unión del país, ganó más votos que cualquier otro candidato presidencial en la historia de Estados Unidos.

Un verdadero demócrata, respetuoso de las instituciones democráticas, hubiera aceptado su derrota y facilitado el traspaso de poder sin contratiempos, por el bien de la seguridad de la nación.

Pero Trump está lejos de serlo. Y eso quedó más que demostrado en la conversación que sostuvo con su colega republicano Brad Raffensperger, el secretario de Estado de Georgia, en la que Trump lo presiona para que le encuentre “11,780 votos” para revertir su derrota, en un intento peligroso y sin precedentes de alterar la voluntad del pueblo estadounidense expresada en las urnas.

No, el asalto al Capitolio, símbolo de la democracia de nuestra nación, no debería sorprendernos. La gasolina estaba allí, y Trump solo tuvo que lanzar la cerilla.

Un capítulo sombrío de la historia de los Estados Unidos termina con Trump.

Joe Biden y Kamala Harris tienen un camino difícil por recorrer. Pero también tienen la oportunidad de devolverle a los Estados Unidos su prestigio ante el Mundo como nación de inmigrantes, solidaria y humana.

La administración Biden-Harris tiene la oportunidad de revertir la política racista y antiinmigrante de Trump, priorizando el tema de inmigración tal como lo prometieron, creando una vía hacia la ciudadanía para los casi 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven actualmente en los Estados Unidos.

Retomar los acuerdos internacionales que redunden en beneficios para el país y el Mundo no dudo que estará en la agenda del gobierno de Biden, como el Acuerdo de París y el fortalecimiento de la OTAN.

Como dice la Biblia: “El llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría”.

Yo tengo fe en que así será.

https://hoy.com.do/el-fin-sombrio-de-la-presidencia-de-trump/ 

AMLO dice que Joe Biden destinará 4,000 millones de dólares a Centroamérica para frenar las migraciones

El presidente López Obrador aseguró que en su plática con Joe Biden se acordó trabajar de manera coordinada con las autoridades estadounidenses para el control del flujo migratorio, así como la entrega de apoyos de manera directa por parte del país vecino a los habitantes de Honduras, El Salvador y Guatemala.

AMLO dice que Joe Biden destinará 4,000 millones de dólares a Centroamérica para frenar las migraciones

Marisol Velázquez | 23 de enero de 2021, 13:03

Caravana de migrantes centroamericanos a su paso por Guatemala, rumbo a Estados Unidos. Foto: Reuters.

Caravana de migrantes centroamericanos a su paso por Guatemala, rumbo a Estados Unidos. Foto: Reuters.

Caravana de migrantes centroamericanos a su paso por Guatemala, rumbo a Estados Unidos. Foto: Reuters.

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que entre los temas que discutió este viernes con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, destacó la política migratoria que se implementará en el próximo gobierno estadounidense y dijo que ambos mandatarios coincidieron en el apoyo social y económico a los países centroamericanos.

Durante su visita por Linares, Nuevo León, el presidente López Obrador aseguró que se acordó trabajar de manera coordinada con las autoridades estadounidenses para el control del flujo migratorio, así como la entrega de apoyos de manera directa por parte del país vecino a los habitantes de Honduras, El Salvador y Guatemala.

“No creo cometer ninguna indiscreción diciendo que me manifestó el presidente Biden que van a destinar 4,000 millones de dólares en apoyo a los tres países a los que hice referencia de Centroamérica”, señaló.

Aseguró que con estas acciones se podrán crear cortinas de desarrollo y sostuvo que en México la construcción del Tren Maya, la reactivación de la actividad petrolera, la modernización de las refinerías, la construcción de la Refinería de Dos Bocas, el desarrollo del Istmo, y la construcción el Aeropuerto de México en Santa Lucia promoverán el desarrollo social y económico.

Recordó que desde 2012, se discutió la posibilidad de que el gobierno del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, impulsara una reforma migratoria para que fuera aprobada por el congreso estadounidense.

“Debe entenderse que una cosa en política es lo deseable y otra lo posible, pero llega Joe Biden a la presidencia y una de sus primeras decisiones es impulsar esta reforma migratoria. Nosotros vamos a exhortar de manera respetuosa a los legisladores de Estados Unidos para que se apruebe esa iniciativa del presidente Biden y se regularice la situación de las y los migrantes mexicanos”.

López Obrador indicó que desde el inicio de su gobierno, se creó una zona libre en la franja fronteriza del norte del país en donde se redujo a la mitad el IVA, se homologó el precio de las gasolinas y se aumentó al doble el salario mínimo.

En ese sentido, destacó que una de las medidas del mandatario estadounidense fue aumentar el salario mínimo a 15 dólares la hora, sin embargo agregó, “nosotros no podemos quedarnos tan rezagados. A pesar de que hemos aumentado el salario mínimo en alrededor del 50%, México es de los países en los que se tienen los más bajos salarios en el mundo”.

https://www.eleconomista.com.mx/politica/EU-entregara-directamente-los-apoyos-a-Centroamerica-para-contener-la-migracion-dice-Lopez-Obrador-20210123-0011.html

MOPC ofreció más de 11 mil asistencias viales entre el 25 de diciembre y el 8 de enero

23 de enero de 2021.
MOPC ofreció más de 11 mil asistencias viales entre el 25 de diciembre y el 8 de enero
Santo Domingo.-
En el período comprendido del 25 de diciembre de 2020 al 8 de enero de 2021, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, a través de la Comisión Militar y Policial, ofreció 11,004 asistencias viales a conductores que se desplazaron por las principales autopistas y carreteras del país y que presentaron algún inconveniente en sus unidades vehiculares.

El mayor número correspondió a conductores cuyos vehículos presentaron fallas mecánicas, un total de 4,728, seguidas de 3,514 por problemas en neumáticos, y 1,211 por falta de combustible.
 
También, fueron ofrecidas 478 asistencias por accidentes, 466 por seguridad, 220 por grúas, 206 por servicios de ambulancias, 174 talleres y gomeros móviles, y siete por las patrullas de extricación. 
 
El director de la Comipol, general Rafael Vásquez Espínola, dijo que la asistencia vial es un servicio 24 horas, disponible los siete días de la semana, que con sólo llamar al centro de atención telefónica 829-688-1000 los ciudadanos pueden sentirse seguros en las carreteras ante cualquier falla presentada por sus vehículos.
 
Agradeció el apoyo brindado por los ministros de Obras Públicas y Comunicaciones, ingeniero Deligne Ascención, y de Defensa, teniente general Carlos Luciano Díaz Morfa, a los trabajos que realizan los miembros de la Comipol para proteger a los ciudadanos que se desplazan por las principales autopistas y carreteras del país.
 
Asimismo, resaltó la prudencia de los ciudadanos durante este período cuando personalmente estuvo en las carreteras supervisando a los agentes que auxiliaban a los conductores.
 
Los servicios fueron brindados en vías donde las patrullas de carreteras tienen presencia permamente, especialmente en las regiones Este, Norte y Sur.
 
Seguridad Ciudadana
 
Con relación a las unidades de Seguridad Ciudadana pertenecientes a la Comipol, que diariamente apoyan al Ministerio de Defensa y a la Policía Nacional durante el horario del toque de queda establecido, fueron requisados 23,397 vehículos en el Distrito Nacional en las dos últimas semanas. 
A finales de diciembre fueron requisados 13,825, mientras que en la primera semana de enero el número fue de 9,572. 
 
Gestión Social
 
Las unidades de asuntos sociales de la Comipol a diario benefician a cientos de personas con fumigación y desinfección, para contrarrestar el contagio del Covid-19. Esas jornadas se realizan en horario nocturno o matutino.
 
Se han empleado más de 38 mil galones de hipoclorito de sodio para beneficiar con la fumigación y desinfección a sectores como La Hondonada, Arroyo Hondo, La Isabela, El Mango, El Millón, Bella Vista, Gascue, Cristo Rey, La Esperilla, El Café 1 y 2 de Herrera, Sabana Perdida y Los Alcarrizos.
Asimismo, se distribuyeron 220 mil galones de agua potable en sectores donde el líquido llega con poca frecuencia, como los casos de La Zurza, Pantoja, Villa Morada, Villa Mella, Los Casabes, La Javilla, Paraíso, Savica, La Ureña, Cancela, Nuevo Renacer, Los Girasoles, Villa María, El Primaveral, Los Quitos, Manoguayabo, entre otros.
DIRECCION DE COMUNICACIONES

¿Ha entrado Estados Unidos en su era Weimar?: Walden Bello explica cómo el neoliberalismo facilitó el ascenso de Trump y la derecha violenta

 REPORTAJE12 DE ENERO DE 2021

 ¿Ha entrado Estados Unidos en su era Weimar?: Walden Bello explica cómo el neoliberalismo facilitó el ascenso de Trump y la derecha violenta

El bloque demócrata del Congreso de EE.UU. está impulsando un juicio político a Trump tras la violenta invasión al Capitolio el 6 de enero, que dejó un saldo de cinco personas muertas. La denuncia que fundamenta el pedido de juicio político acusa al presidente de haber incitado la insurrección, así como de subvertir y obstruir el proceso de certificación de la elección 2020. En este contexto, las autoridades están advirtiendo sobre posibles actos de violencia de la derecha cerca del 20 de enero, día en que Joe Biden asumirá la presidencia. Se estarían planificando protestas armadas de sectores de extrema derecha frente a las legislaturas de los cincuenta estados, así como en el edificio del Congreso de EE.UU. Hablamos del tema con Walden Bello, reconocido sociólogo, intelectual, ambientalista y activista, en cuya columna periodística más reciente sostiene que Estados Unidos ha entrado en un “período como el de la República de Weimar”, en que las elecciones democráticas están cada vez más deslegitimadas y la violencia callejera se vuelve la norma. “Lo que ocurrió en el edificio del Congreso no es algo inusual. Cuando empiezan a perder electoralmente (…) los grupos de derecha salen a la calle y recurren a la violencia para frenar ese proceso”, afirma Bello.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el informativo de la cuarentena. Soy Amy Goodman. Hablamos ahora sobre lo que está aconteciendo en el Capitolio de EE.UU. La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, planea votar el miércoles 13 de enero, sobre la destitución del todavía presidente Trump. Esto ocurrirá a menos que Trump renuncie o que el vicepresidente Pence invoque la 25.ª enmienda de la Constitución para destituir a Trump de su cargo, lo cual es poco probable. El lunes 11 de enero, los demócratas de la Cámara de Representantes presentaron un único artículo de destitución contra el presidente Trump por incitación a la insurrección contra el Gobierno de Estados Unidos, una semana después de que sus seguidores atacaran de forma violenta el Capitolio. Asimismo, Trump está acusado de subvertir y obstruir el proceso de certificación de las elecciones de 2020. El artículo de destitución establece que “Donald John Trump, con tal conducta, ha demostrado que seguirá representando una amenaza para la seguridad nacional, la democracia y la Constitución si se le permite permanecer en el cargo, siendo su manera de actuar en extremo incompatible con el autogobierno y el Estado de derecho”.

Esto sucede al tiempo que las autoridades advierten de que la extrema derecha podría llevar a cabo más actos de violencia durante la investidura presidencial de Joe Biden, que tendrá lugar el 20 de enero. El FBI ha advertido que la extrema derecha tiene planeado realizar protestas armadas en las capitales de los 50 estados, además del Capitolio de Estados Unidos, a partir del 16 de enero. En Washington D.C., está previsto el despliegue de 15.000 miembros de la Guardia Nacional antes de la ceremonia de posesión. The New York Times informa que funcionarios del Pentágono se están preparando para posibles escenarios de pesadilla, que incluyen ataques de francotiradores contra los asistentes a la investidura, ataques con drones y “ataques suicidas con aviones”.

Las autoridades también han expresado su preocupación por el número de soldados en servicio activo y veteranos, así como policías, que participaron en la insurrección del 6 de enero. El mando militar de la base de Fort Bragg están investigando a una capitana de Operaciones Psicológicas del Ejército, quien encabezó un grupo que viajó de Carolina del Norte a Washington D.C. para participar en la manifestación en apoyo a Trump. Mientras tanto, dos agentes de la Policía del Capitolio han sido suspendidos, y al menos una docena más está bajo investigación, por ayudar a los participantes en el ataque que dejó cinco muertos. Uno de los fallecidos era un policía del Capitolio partidario de Donald Trump.

Para darnos una perspectiva internacional de la crisis que enfrenta Estados Unidos, nos acompaña desde Filipinas Walden Bello, reconocido sociólogo, académico, ambientalista y activista. Su columna más reciente para la publicación Foreign Policy in Focus se titula: “Estados Unidos ha entrado en la era de Weimar”. Walden Bello también es un analista sénior de la organización Focus on the Global South, con sede en Bangkok, así como profesor adjunto internacional en la Universidad Estatal de Nueva York en Binghamton. Bello es autor o coautor de 25 libros. Parte de su libro “Contrarrevolución: el ascenso global de la extrema derecha” analiza las raíces sociales del “trumpismo”. Bello fue miembro de la Cámara de Representantes de Filipinas de 2009 a 2015 y ha recibido el Premio Right Livelihood, también conocido como el “Premio Nobel Alternativo”.

Walden Bello, bienvenido de nuevo a Democracy Now! Es un placer tenerle aquí. ¿Podría hablar sobre lo que pasó por su mente durante la insurrección del 6 de enero? ¿Podría también ponerlo en un contexto global?

WALDEN BELLO: Muchas gracias por invitarme a su programa, Amy y Juan.

Lo primero que me vino a la mente fue, por supuesto, el impacto de ver esta insurrección en el corazón del sistema político estadounidense. Pero, por otro lado, tras haber estudiado contrarrevoluciones, me causó curiosidad, aunque no esperaba que fuera tan dramático, que se diera esta especie de guerra callejera y de movilización en las calles, y que la derecha, o la extrema derecha, de Estados Unidos hubiese recurrido a esto.

Algunas cosas que estos hechos me hicieron recordar fueron, por ejemplo, los grupos de derecha en Chile, los cuales crearon el caos que dio como resultado la intervención militar que derrocó al presidente Allende en 1973. Había grupos, como Patria y Libertad, que eran bastante parecidos a los Proud Boys estadounidenses y demás milicias de derecha.

Otra imagen que llegó a mi mente fueron los escuadrones fascistas de Mussolini, que inicialmente tomó el poder mediante el control de las calles. Y cómo, debido a que los socialistas italianos estaban adquiriendo bastante popularidad en las urnas en ese momento, la clase dominante contraatacó, principalmente, promoviendo los escuadrones fascistas y sus formas extremadamente violentas de reprimir a la izquierda.

Y, por supuesto, la otra imagen que vino a mi mente fue la de finales de los años 20, los últimos años de la República de Weimar, una época de una fuerte polarización política. Los fascistas, o los nazis, querían resolver el estancamiento parlamentario apoderándose de las calles, agrediendo a la gente, a los socialdemócratas, a los comunistas, y usando esa creciente tensión en las calles para lograr que Hitler llegara al poder, tanto por la vía electoral como a través del terrorismo callejero.

Así que lo ocurrido en el Capitolio no es algo inusual. Los grupos de derecha, cuando empiezan a perder poder electoral, cuando ven que sus oponentes están ganando ventaja a nivel electoral, recurren a las calles y a la violencia para detener ese proceso.

Esas son algunas de las cosas que pasaron por mi mente. Fue muy dramático. Pero, por otro lado, fue algo que yo, que he estudiado contrarrevoluciones, esperaba que sucediera en algún momento en Estados Unidos, dados los acontecimientos de los últimos años, cuyo resultado es el giro hacia la extrema derecha de sectores significativos de la población, que son cercanos al Partido Republicano.

JUAN GONZÁLEZ: Walden Bello, quería preguntarle sobre otro artículo que escribió en mayo de 2020, titulado: “La carrera para reemplazar un neoliberalismo moribundo”. En él, usted escribe: “Las crisis no siempre producen cambios significativos. Es la interacción o sinergia entre dos elementos: uno objetivo, es decir, una crisis sistémica, y uno subjetivo, esto es, la respuesta psicológica de la población ante la crisis. Eso es lo decisivo”. Y continúa diciendo: “Desafortunadamente, es la extrema derecha la que actualmente está mejor posicionada para sacar ventaja del descontento mundial”. Usted menciona que esto es evidente tanto en el norte global como en el sur global. ¿Podría explicar esto?

WALDEN BELLO: Me refería al hecho de que la crisis financiera global que estalló en 2008 se prolongó demasiado y sin ninguna resolución tangible, porque no se tomaron las medidas para controlar de verdad a los bancos, salvar las viviendas de la gente y recuperar las cifras de empleo anteriores a la crisis en EE.UU. Ese fue un proceso muy alienante. Así que ese neoliberalismo, como dije, ayudó a crear esta situación. Entonces, si usted en 2008 aún no tenía las condiciones para radicalizarse, en el momento en que la pandemia de COVID-19 estalló en 2020 ya se daban las condiciones para que esta polarización, esta radicalización, se incrementara aún más.

Ahora bien, cuando digo que ha sido la extrema derecha quien se ha beneficiado de esto, más que la izquierda, me refiero a varias cosas. Lo primero fue el guiño al racismo, una especie de discurso codificado del Partido Republicano que empezó con Richard Nixon y su “estrategia sureña”. Lo segundo fue, por supuesto, el impacto del neoliberalismo, que creó tanto desempleo y desindustrialización. La clase trabajadora, incluida la clase trabajadora blanca, ha visto como el desempleo y la desindustrialización azotaba especialmente sus comunidades. Y luego, además, el hecho de que gran parte de la clase trabajadora, de la clase trabajadora blanca, dejó de ver al Partido Demócrata como el partido que defendía sus intereses, pues se generó la sensación de que, de alguna manera, el Partido Demócrata había empezado a adoptar la narrativa neoliberal, comenzando, de hecho, con Clinton y continuando con Obama.

Entonces, este gran sector de población, esa clase trabajadora blanca, estaba listo para ser movilizado de alguna forma. Y fueron Trump y la derecha estadounidense quienes aprovecharon eso y movilizaron a esa población, pero apuntando al derechismo, apuntando al racismo básicamente. Así fue como se dio este proceso de movilización de la derecha, con mensajes tipo: “Los liberales te están quitando lo que debería ser tuyo para dárselo a las minorías”, explicando la crisis económica de los trabajadores en términos racistas. Este es el tipo de base, estas eran las masas populares escondidas que Trump fue capaz de cultivar. Y permítame decir, con respecto al trumpismo, que Trump es tanto un producto como el creador de esa base. Es una sinergia en acción.

Por otro lado, cuando uno mira a la izquierda, fue la misma la que tomó una postura crítica ante la globalización. Desafortunadamente eso vino de la izquierda independiente. Pero la izquierda dominante, con los socialdemócratas en Europa y el Partido Demócrata en Estados Unidos, fue vista en gran parte como cómplice de políticas neoliberales y favorables a Wall Street. Por lo tanto, la alternativa que debería provenir de la izquierda y del Partido Demócrata, no llegaba en absoluto. Lo que sucedió en este proceso fue que, a pesar de que la izquierda tenía grandes ideas: desglobalización, decrecimiento [económico], ideas fantásticas en pos de una sociedad diferente, desafortunadamente, dichas ideas no estaban ganando ningún terreno político. Incluso entre en los movimientos de base, los progresistas no estaban atrayendo el tipo de movilización masiva que era necesaria.

Es por eso que dije que, especialmente durante la era Trump, fue la derecha y gente como Trump quienes usaron de forma selectiva algunas ideas como la antiglobalización y otras propuestas de la izquierda, seleccionando dichas ideas y adjudicándoles…

JUAN GONZÁLEZ: Quisiera…

WALDEN BELLO: …estructuras de la derecha.

JUAN GONZÁLEZ: Quería preguntarle por otro tema en el cual se ha enfocado. Usted dice que la pandemia de COVID-19 ha acelerado enfáticamente el declive de Estados Unidos como potencia mundial y el ascenso de China, o el continuo ascenso de China, como el corazón industrial del capitalismo moderno.

WALDEN BELLO: Sí. Bueno. Para vincular eso a lo que dije antes, creo que gran parte de la desindustrialización, la deslocalización de empleos, se produjo gracias a las corporaciones de EE.UU. Muchos de esos trabajos y procesos industriales fueron trasladados a China. Y fue la clase corporativa y transnacional estadounidense la que llevó esto a cabo. Desde luego, China también jugó un papel. Sin embargo, los objetivos de China buscaban el desarrollo económico, mientras que las compañías transnacionales estadounidenses tenían como único objetivo la explotación [laboral].

Lo que sucedió fue que China se convirtió en el taller del mundo. Se creó una base industrial masiva que produjo valor y se convirtió en el nuevo centro de acumulación global. Mientras tanto, en Estados Unidos lo que se vio fue una desindustrialización, trabajadores despedidos, comunidades desindustrializadas y la economía financializada… la economía del país comenzó a operar principalmente a través de la financialización y especulación. Ese elemento primario de una economía sana, que se centraba en la industria y la creación de valor, desapareció. Ese es el trasfondo de mi comentario, que en paralelo al surgimiento de China como un fuerte centro de acumulación de capital estabamos viendo el colapso de la capacidad industrial de Estados Unidos.

JUAN GONZÁLEZ: ¿Y cómo ha acelerado ese proceso el fracaso de nuestro Gobierno en el manejo de la pandemia?

WALDEN BELLO: Bueno, eso fue evidente cuando se dio la primera oleada de casos de COVID-19, porque [la producción de] gran parte de los suministros, incluso de los equipos de protección personal, había sido enviada a China. Estados Unidos ya no tenía la capacidad de producirlos porque una parte significativa de su capacidad manufacturera había sido trasladada a China. También vimos que, además de la pandemia, se presentó una crisis en la cadena global de suministros. Esa cadena empezó a detenerse porque la economía china también se detuvo en los primeros meses de 2020. Lo que hubo en esencia fue la combinación de una crisis económica y una pandemia, especialmente en Estados Unidos, que, desde luego, se aceleró por el hecho de que Trump nunca se tomó en serio la COVID-19. Por consiguiente, fue esta concatenación de eventos —económicos, políticos e ideológicos— la que produjo una gran crisis de liderazgo en Estados Unidos, al igual que una crisis económica.

AMY GOODMAN: Walden Bello, usted era un joven estudiante en Chile durante otro 11 de septiembre: el 11 de septiembre de 1973, cuando las fuerzas militares de Pinochet tomaron al poder tras derrocar al presidente que Chile había elegido democráticamente. ¿Podría hacer un paralelo entre este tema y la pandemia? Solo en Estados Unidos mueren 3.000 personas cada día, de lejos la peor tasa de mortalidad en todo el mundo. Tres mil personas. Es como si Estados Unidos viviera un 11 de septiembre cada día. ¿Qué podemos aprender de la época de Pinochet en Chile? ¿Qué nos pueden enseñar los años de Marcos en Filipinas, su país de origen, e incluso de lo que pasa actualmente con Duterte, en relación con el presidente Trump y con las crisis que según usted va a vivir EE.UU.? El FBI acaba de advertir que en los próximos días se podrían presentar ataques violentos en los capitolios de los 50 estados del país. ¿Qué lecciones deberíamos aprender?

WALDEN BELLO: Bueno, varias cosas, Amy. Primero, una lección clave que debemos entender es que cuando las fuerzas reaccionarias, las fuerzas de la derecha, empiezan a perder en las urnas y empiezan a perder su capacidad de controlar los parlamentos, recurren a la guerra callejera como una forma de frenar el proceso democrático. Eso fue básicamente lo que sucedió en Chile. Tuvimos un Gobierno elegido legalmente y la derecha trató de detenerlo por medios legislativos y burocráticos. Cuando esas vías no fueron efectivas, las turbas de derecha prácticamente se apoderaron de las calles, atacaron a la gente de la izquierda y crearon una nueva situación que abrió las puertas a una intervención militar. Y fue ahí cuando Pinochet llegó al poder “en aras de la estabilidad política”, pero en realidad era un proceso que favorecía a la derecha.

Lo segundo que podemos extraer de esa época es que Chile tenía una tradición de no permitir la intervención de los militares en la política. Dicha tradición venía desde los primeros días de la república chilena. Pero en 1973, cuando se presentó una situación de polarización política, los militares intervinieron a favor de la derecha. A lo que quiero llegar con esto es que no debemos subestimar o sobreestimar el poder de las instituciones políticas, como el control civil de las fuerzas militares. Si en algún momento se produce una gran polarización política, entonces ese tipo de principios comienzan a perder su rigor y debemos esperar que surjan facciones dentro de las fuerzas de seguridad y de las agencias del Estado, que dirán: “Los civiles no pueden resolver esto. La élite política está dividida. Nos corresponde a nosotros estabilizar el país. Y lo haremos eliminando la democracia”. Esto es básicamente lo mismo que sucedió en Filipinas en 1972. Marcos dijo, en pocas palabras: “La democracia está estancada. Debemos salir de esta situación. Y, por lo tanto, tendremos que declarar un régimen autoritario”.

A eso es a lo que me refiero en relación con el contexto actual. No se debe sobreestimar la fortaleza de las instituciones políticas estadounidenses, porque durante los últimos cuatro años Trump ha demostrado con qué facilidad podría quebrantar muchas de las tradiciones del país. Y aún no hemos visto el final de eso. En el momento actual la balanza demográfica ya no se mueve a favor de la población blanca estadounidense y la balanza política no se mueve a favor del Partido Republicano. Acabamos de ver, por ejemplo, cómo Georgia y otros estados, como Arizona, a través de la movilización política, han acabado dando su apoyo a los demócratas. Vimos cómo Biden ganó el voto popular con más de 7 millones de votos de ventaja. En otras palabras, el peso político y electoral se está moviendo hacia la izquierda, a la izquierda en su sentido más amplio, a esta coalición de progresistas, liberales y minorías. Y creo que, debido a todo esto, no me sorprendería ver a la derecha de Estados Unidos librando más guerras en las calles dentro del actual contexto. Y creo que esto es algo para lo cual la gente debería prepararse, porque si [la derecha] no puede ganar electoralmente, lo hará intentando controlar las calles. De ser así, esto creará la posibilidad o abrirá las puertas a una intervención militar.

Por esta razón, creo que Estados Unidos está entrando en lo que yo llamo el período de Weimar, que es básicamente un período de batallas tanto electorales como en las calles y con el caos que caracterizó los últimos días de la República de Weimar y que terminó en 1933 con el ascenso de Hitler a la Cancillería [de Alemania]. Tal vez las cosas no sucedan en ese mismo orden, por supuesto. Siempre hay que recordar que la historia nunca se repite de la misma manera. Pero, de igual forma, hay mucho que debemos aprender del surgimiento de los movimientos contrarrevolucionarios en el siglo XX y en el presente siglo, y de los cuales Estados Unidos no está exento. Estados Unidos ya no es un modelo de sociedad excepcional. Estados Unidos, como lo han demostrado los eventos de los últimos años y, especialmente, los de los últimos meses y días, se está convirtiendo cada vez más en un país parecido al resto del mundo. Así que este es el fin del excepcionalismo estadounidense.

AMY GOODMAN: Walden Bello, queremos agradecerle que haya estado en nuestro programa. Reconocido académico filipino, activista y autor de numerosos libros, entre ellos “Contrarrevolución: el ascenso global de la extrema derecha”. Su columna más reciente se titula: “Estados Unidos ha entrado en la era de Weimar”. Les invitamos a que vean nuestra conversación de la semana pasada con Allan Nairn, quien se refirió a lo que aconteció en el Capitolio como una versión moderada de lo que EE.UU. ha apoyado en el extranjero, por ejemplo, en Chile, Guatemala y El Salvador.

Y en noticias de última hora: Sheldon Adelson, multimillonario magnate de los casinos y megadonante republicano, ha fallecido a la edad de 87 años. Adelson fue el mayor donante individual de la campaña de Trump durante las elecciones de 2016. Desde 2015, Adelson les había donado más de 250 millones de dólares a candidatos republicanos y a Comités de Acción Política de derecha. Adelson también fue una fuerza política influyente en Israel, donde utilizó los medios de comunicación para respaldar al primer ministro Benjamin Netanyahu y la expansión de los asentamientos ilegales israelíes en los territorios palestinos ocupados. Adelson será enterrado en Israel.

A continuación, hablaremos sobre cómo el presidente Trump está acelerando las ejecuciones de más prisioneros antes de que termine su mandato, en una hecho sin precedentes durante el periodo final de una presidencia. Regresamos en 30 segundos.


Traducido por Iván Hincapié. Editado por Igor Moreno.

https://www.democracynow.org/es/2021/1/12/walden_bello_rising_right_wing_violence

El racismo, la COVID-19 y el golpe de Estado | Amy Goodman y Denis Moynihan

El racismo, la COVID-19 y el golpe de Estado

Columna15 DE ENERO DE 2021
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Amy Goodman y Denis Moynihan

El proceso para llevar a cabo un segundo juicio político contra el presidente Donald Trump fue rápido y enérgico. Se produjo solo una semana después de que Trump incitara un violento ataque de supremacistas blancos contra el Capitolio de Estados Unidos, que dejó cinco muertos, incluido un oficial de policía del Capitolio. Los relatos de varias congresistas de color reflejan el caos del momento y los muchos peligros que enfrentaron. Norma Torres, representante demócrata por el distrito sur de Los Ángeles, brindó su testimonio en una reunión del Comité de Reglas de la Cámara de Representantes esta semana: “Yo fui una de las doce personas que quedaron atrapadas en la galería de la Cámara de Representantes. Escuché el disparo. Vi el humo del gas lacrimógeno que había sido lanzado y a un oficial sin equipo de protección enfrentarse a una multitud furiosa justo afuera de la Cámara. Respondí la llamada telefónica de mi hijo, Christopher. La llamada duró 27 segundos. Todo lo que pude decirle fue: 'Cariño, estoy bien; estoy tratando de salvar mi vida'. Y colgué”.

También atrapada en la galería superior de la Cámara de Representantes estaba Pramila Jayapal, congresista demócrata por el estado de Washington, que escribió en un comunicado: “Los insurrectos eran terroristas domésticos. Muchos estaban armados y muchos estaban relacionados con grupos nacionalistas blancos. La policía lanzó gas lacrimógeno y tuvimos que arrojarnos al suelo para cubrirnos. Los oficiales de policía del Capitolio bloquearon las puertas con muebles y desenfundaron sus armas”.

La congresista Alexandria Ocasio-Cortéz, quien ocupa un escaño en la Cámara de Representantes por el estado de Nueva York, dijo en una transmisión en vivo la noche previa a la votación que dio inicio al proceso de destitución: “Pensé que iba a morir. Ni siquiera me sentí segura cuando me refugié en una habitación junto a otros congresistas para protegernos de la turba, porque, para ser honesta, también en ese lugar se refugiaban colegas que son partidarios de QAnon y de la supremacía blanca, miembros del Congreso que son defensores de la supremacía blanca, a quienes conozco y quienes yo sentía que podrían revelar mi ubicación o que podrían crear oportunidades para que me hirieran o me secuestraran”.

Ayanna Pressley es la primera congresista afroestadounidense en representación del estado de Massachusetts. Pressley se refugió inicialmente en una habitación segura junto a otras personas, donde estaban todos aglomerados. El martes publicó en Twitter: “Salí de esa 'habitación segura' que supuestamente nos protegía de la turba supremacista blanca tan pronto como me di cuenta de que en esa habitación también se encontraban miembros del Congreso traidores, que son supremacistas blancos y negacionistas de las mascarillas, y que fueron los que incitaron la insurrección en primer lugar”. Y agregó en su publicación: “Estoy furiosa porque muchos de mis colegas están dando positivo por COVID-19”. El esposo de Pressley, que estaba con ella en el Capitolio, también contrajo la enfermedad.

La congresista demócrata Pramila Jayapal también contrajo coronavirus, probablemente por permanecer encerrada durante varias de las horas que duró el asedio en ese mismo cuarto abarrotado junto a congresistas republicanos que no usan mascarilla. En su comunicado, Jayapal manifestó: “Solo horas después de que el presidente Trump incitara a que se lleve a cabo un asalto mortal contra nuestro Congreso, nuestro país y nuestra democracia, muchos republicanos aún se negaban a tomar precauciones mínimas contra la COVID-19 y usar una simple mascarilla en una habitación abarrotada en medio de una pandemia. Esto provocó un evento supercontagiador en medio del ataque terrorista doméstico”. Su esposo, que no estaba en el Capitolio, también dio positivo.

El Dr. Brian Monahan, médico del Congreso, dijo en un correo electrónico cuatro días después del ataque, sobre esa habitación segura: “El tiempo en esa habitación fue de varias horas para algunos y más breve para otros. […] Las personas que allí se resguardaron pueden haber estado expuestas a otras ya contagiadas con la enfermedad”.

La congresista demócrata por el estado de Nueva Jersey Bonnie Watson Coleman, también estaba en la habitación segura y luego dio positivo por COVID-19. Watson Coleman es una afroestadounidense de 75 años que recién acaba de superar un cáncer. Esta semana, en un artículo de opinión en el periódico The Washington Post escribió: “Estoy enojada porque después de ser muy cuidadosa y pasar meses aislada, un solo día caótico provocó probablemente mi contagio. Me enoja que el ataque al Capitolio y mi enfermedad posterior tengan la misma causa: la incapacidad de mis colegas republicanos para aceptar los hechos”. Su caso muestra los riesgos potencialmente letales que los negacionistas de las mascarillas plantean en forma egoísta a quienes los rodean.

La congresista demócrata Rashida Tlaib, quien ocupa un escaño de la Cámara de Representantes en representación de la ciudad de Detroit, no estaba en las instalaciones del Capitolio durante el asalto, ya que acababa de recibir su primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 y no se sentía muy bien. Luego de que se implementaran nuevas medidas de seguridad en el Capitolio, la congresista Tlaib publicó en Twitter: “Tuve que pasar por un detector de metales antes de ingresar al hemiciclo de la Cámara de Representantes. Algunos colegas están molestos (adivinen quiénes) por este requisito. Ahora saben cómo se sienten los estudiantes de secundaria de mi distrito. Lo tienen merecido. Ustedes provocaron todo esto”. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha establecido multas de hasta 10.000 dólares para los congresistas que se nieguen a pasar por los detectores de metales.

Las personas de color en Estados Unidos tienen más probabilidades de morir a causa de la violencia con armas de fuego. También son más propensas a contraer la COVID-19 y, cuando se contagian, tienen más probabilidades de sufrir consecuencias más graves, incluida la muerte. La violenta insurrección de los defensores de la supremacía blanca en el Capitolio del 6 de enero desnudó la cruel realidad del racismo y la desigualdad en Estados Unidos. Asumir esa realidad y luchar contra ella sigue siendo uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo. La salida de Trump del Despacho Oval es solo el primer paso.

https://www.democracynow.org/es/2021/1/15/el_racismo_la_covid_19_y

Cápsulas genealógicas: Yvelisse Prats-Ramírez, in memoriam Avatar

 23 enero, 2021    

Cápsulas genealógicas: Yvelisse Prats-Ramírez, in memoriam Avatar

 Por Juan Espósito Rodríguez

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Continuando por la línea Bona, Vicente Ignacio Bona Pérez era hijo del genovés Lorenzo Bona, Sargento Primero de Fusileros del Batallón Fijo de Puerto Rico y quien fue ultimado por tropas de Toussaint a orillas de la laguna Azuey en 1801, y de su esposa María Merced Pérez Díaz Morales, viuda en primeras nupcias de Pantaleón Pina Cernuda, madre de Juan Andrés Pina Pérez, firmante del Manifiesto del 16 de enero de 1844, y abuela de los hermanos Pedro Alejandro Pina García, trinitario y prócer independentista; María de Jesús Pina Benítez, quien colaboró con su prima Concepción Bona en la confección de nuestro pabellón tricolor; el sacerdote Calixto Maria Pina Benitez y su hermano Manuel Pina Benitez, restauradores.

María Merced Pérez Díaz, quinta abuela de Yvelisse, era hija del tenerifeño Antonio Pérez y Antonia Díaz Morales (f. 1773) y nieta por vía materna de Lázaro Díaz (f. 1747) y María Morales. Entre otros descendientes suyos se cuentan los políticos Virgilio Álvarez Pina (Cucho), Plinio y Teódulo Pina Chevalier, el militar Braulio Álvarez Sánchez, quien fuera director de la Policía Nacional Dominicana; el economista Gustavo Volmar Álvarez, el periodista Mario Virgilio Álvarez Dugan, el empresario Pedro Brache Álvarez, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, y José Manuel del Castillo Saviñón, actual senador por Barahona.

Por la vertiente materna, Yvelisse era nieta del español Manuel Martínez Rodríguez, quien fuera hijo de José Martínez y Fermina Rodríguez, y de María de los Ángeles Boog Rijo (n. 1872), hija de Ramón Boj Pedreral y Roca (f. 1890) y María Andrea de Jesús Rijo González Regalado (1827 – 1902).

El carruajero Ramón Boj, cuyo apellido fue trastocado a Boog por los escribientes dominicanos, era natural de Huesca, España, e hijo de Pascual Boj y Teresa Pedreral y Roca. Casó en 1868 con Andrea Rijo, hija de Juan Rijo Santana y Altagracia González Regalado Muñoz (f. 1868).

Los tatarabuelos Juan Rijo Santana y Altagracia González Regalado Muñoz contrajeron matrimonio en Santo Domingo en 1824. Eran hijos, respectivamente, de Francisco Rijo y Francisca Santana, higüeyanos, y del regidor y escribano real Manuel Antonio González Regalado (n. 1757) y Juana Muñoz. Hijo de este último matrimonio también lo fue el prócer y presbítero Manuel Francisco Hilario González Regalado Muñoz (1793 – 1867).

Prosiguiendo con los González Regalado, Manuel Antonio González Regalado era a su vez hijo del canario Sebastián González Regalado, hijo de Andrés González y Catarina Regalado, quien desposó a Agustina Figueroa de Frías en 1753.

Ascendiendo a otra generación, los padres de Agustina Figueroa de Frías lo fueron Felipe de Figueroa Fernández (Caracas, Venezuela, 1704 – Santo Domingo, 1761), hijo de los pardos libres Esteban de Figueroa y Ponciana Rosa Fernández (f. Caracas, 1712), y Clara de Ávila y Frías (n. Santo Domingo, 1695), su esposa desde 1731 e hija de Luis de Ávila y Francisca de Frías, también pardos libres.

Yvelisse Prats-Ramírez de Pérez, maestra y formadora de varias generaciones de dominicanos, falleció en Santo Domingo el 11 de octubre de 2020.

Descanse en paz.

https://hoy.com.do/capsulas-genealogicas-yvelisse-prats-ramirez-in-memoriam/

Pagán, implicado en la red “Antipulpo”, regresará a Najayo, tras médicos descartar accidente cerebrovascular

Pagán, implicado en la red “Antipulpo”, regresará a Najayo, tras médicos descartar accidente cerebrovascular

Santo Domingo, RD.- El abogado del exdirector de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe)Carlos Salcedo, informó que de acuerdo a las analíticas realizadas en la clínica Corazones Unidos, Francisco Pagán no sufrió un accidente cerebrovascular (ACV).

“En el Juan Pablo Pina, una junta médica diagnosticó el ACV al ver la tomografía, sin embargo en Corazones Unidos un neurólogo, a través de una tomografía y no de una resonancia magnética que era lo que correspondía, comprobó que ese ACV no ocurrió”, expresó el abogado.

Recordamos que, el Modelo de Gestión Penitenciaria informó que Pagán, sería trasladado este viernes a la clínica Corazones Unidos, tras sufrir complicaciones de salud.

Francisco Pagán, de 73 años de edad, recibió las atenciones y cuidados médicos oportunos en el Hospital Juan Pablo Pina de San Cristóbal, luego de presentar un cuadro de debilidad muscular, hasta que llegó a Corazones Unidos.

Pagán, exdirector de la antigua Oficina de Ingenieros Supervisores de las Obras del Estado, guarda prisión en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres (CCR-XVII).

El juez de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional, José Alejandro Vargas, impuso tres meses de prisión preventiva contra Francisco Pagán, implicado en la Operación “Antipulpo”, y acusados en actos de corrupción.

https://cdn.com.do/nacionales/pagan-implicado-en-la-red-antipulpo-regresara-a-najayo-tras-medicos-descartar-accidente-cerebrovascular/

Migración toma control del mercado bilateral entre Pedernales y Ansa a Pitres

Migración toma control del mercado bilateral entre Pedernales y Ansa a Pitres

Manifestaron que la Dirección General de Aduanas, cumplió con su deber de abrir el paso al comercio

Pedernales RD.- El mercado bilateral entre Pedernales y el pueblo haitiano de Ansa a Pitres que se realiza lunes y viernes, inició tres horas más tarde, porque el encargado de la Dirección de Migración de esa localidad decidió tomar el control de la plaza, medida que trajo mucha inconformidad entre los comerciantes.

Los residentes del pueblo haitiano de Ansa a Pitres no pudieron entrar desde las ocho de la mañana, al intercambio comercial que se realiza lunes y viernes de cada semana, en esta Frontera de Pedernales.

Los mismos, manifestaron que la Dirección General de Aduanas, cumplió con su deber de abrir el paso al comercio, pero que el encargado provincial de Migración, Robert Méndez, no quiso cumplir con su parte.

Además, denunciaron maltrato de parte del funcionario.

El representante Migratorio, Robert Méndez, señaló que Aduanas no puede tener el control de abrir y cerrar la frontera y que ese papel, le corresponde a la institución que él representa.

Méndez, dijo que el comercio inició tarde porque se estaba poniendo de acuerdo con la Dirección General de Aduanas, pero el representante que se menciona, negó la versión y manifestó que en todo momento el candado estaba abierto para el paso del comercio.

Por: Junior Felix

https://cdn.com.do/destacados/migracion-toma-control-del-mercado-bilateral-entre-pedernales-y-ansa-a-pitres/

viernes, 22 de enero de 2021

Janet Yellen describió la audaz hoja de ruta de las Bidenomincs

Janet Yellen describió la audaz hoja de ruta de las Bidenomincs

ElEconomista | I 20 de enero, 2021

Janet Yellen describió la audaz hoja de ruta de las Bidenomincs

FacebookTJoe Biden quiere mostrar hiperactividad en sus primeros días de Gobierno. Washington no tiene secretos para él y, por lo tanto, la sociedad no tendrá que pagar el costo de su aprendizaje porque sabe lo que tiene que hacer desde el primer día en la Casa Blanca. Ya anunció varias iniciativas antes de que hoy se convierta en el 46° presidente de Estados Unidos. Por otra parte, nombró un equipo de asesores caracterizado por su diversidad y la paridad de género.

Precisamente, Janet Yellen, la primera mujer nominada para la Secretaría del Tesoro, se presentó ayer en el Senado para su audiencia de confirmación en el cargo. Reemplazará a Steve Mnuchin.

Defendió el paquete de estímulos por US$ 1,9 billones recientemente presentado por Biden y ratificó la estrategia del Gobierno de jugar fuerte y de no quedarse corto con las medidas para recuperar la economía como aconsejó Paul Krugman.

El reconocido economista también tranquilizó a aquellos preocupados por el tamaño de la deuda pública, estimada en US$ 24 billones. “Hoy en día, tenemos una economía en la que se puede esperar que el PIB en dólares crezca entre 3% y 4% anual, mientras que la Fed pueden pedir prestado a una tasa cercana a 1%. Esto significa que la deuda tiende a desaparecer como porcentaje del PIB a menos que tengamos déficits realmente enormes”, dijo el Nobel en Twitter. “No hay ningún problema”, agregó.

Yellen le pidió a los senadores republicanos “que piensen en grande” para sacar definitivamente al país de la crisis, evitar una futura recesión más dura y superar “estos tiempos oscuros”, lo que requiere que el Congreso apruebe las iniciativas de Biden aunque los republicanos discrepan con algunas de ellas y consideran excesivo el monto involucrado. Las Bidenomics prometen audacia.

Yellen, que lideró la Fed entre 2014 y 2018, destacó que su foco estará puesto en el empleo y las pequeñas y medianas empresas, que son las que lo generan. Por lo tanto, todo el esfuerzo inicial estará concentrado en aprobar el paquete de estímulos en el Congreso, lo que insumirá tiempo para negociaciones y concesiones.

Uno de los temas sobre el que más interesaba conocer la visión de Yellen era el referido a la política con relación al dólar. La futura secretaria del Tesoro señaló que no impulsará una moneda débil para ganar competitividad y que su valor debe estar fijado por el mercado. No cabía esperar una declaración distinta porque ningún funcionario va a decir que aspira a debilitar la moneda del país.

Yellen tiene antecedentes mixtos en esa materia, porque estuvo al frente del Consejo de Asesores Económicos de Bill Clinton en los tiempos del súperdólar, que arrancó a principios de la década del ’90, pero en los dos últimos años de su mandato como titular de la Reserva Federal, la moneda estadounidense cayó frente a las demás. Yellen fue muy crítica de aquellos gobiernos que manipulan las paridades cambiarias para mejorar el desempeño de sus exportaciones y afirmó que confrontará con China si recurre a esas prácticas desleales.

De todas maneras, más allá de la voluntad de los gobiernos, hay factores económicos que mueven a las monedas. La diferencial de tasas de interés es una de ellas, pero también pesan las políticas fiscales y monetarias. Los analistas del mercado consideran que la fuerte emisión monetaria de los últimos tiempos y los paquetes de estímulo que llevarán a un mayor desequilibrio de las cuentas públicas, inexorablemente debilitarán al dólar.

Un dato positivo que señalan muchos analistas es que la relación entre el Tesoro y la Reserva Federal será muy positiva y cabe esperar una coordinación de políticas teniendo en cuenta que Jerome Powell trabajó en la entidad monetaria durante la presidencia de Yellen y acompañó todas sus iniciativas.

De todas maneras, la Fed volvió a ratificar que las tasas de interés seguirán casi en 0% durante mucho tiempo y que se mantendrá la política de compra de activos mientras sea necesario. Yellen le restó gravedad al mayor endeudamiento del país porque considera que en un momento de tasas bajas es más fácil hacerle frente. Y si bien reconoció que poner las cuentas fiscales en orden será importante en el futuro, las prioridades hoy son otras. Además, antes de la pandemia, había quedado en claro que la economía podía crecer y tener un desempleo muy bajo sin que se acelere la inflación.

Biden asumirá la presidencia en un momento en el que se observa una ralentización de la recuperación de la economía como consecuencia de las medidas restrictivas a las que obligó el rebrote del Covid, que ya se cobró 400.000 vidas en Estados Unidos.

En diciembre, por primera vez después de varios meses, se perdieron 140.000 empleos y las ventas minoristas volvieron a caer. Por eso, superar la situación sanitaria sigue siendo clave para normalizar el nivel de actividad.

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