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lunes, 19 de enero de 2026

Escritura a mano, aulas sin pantallas y aprendizaje profundo


Escritura a mano, aulas sin pantallas y aprendizaje profundo

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Las escuelas del siglo XXI suelen confundir rapidez con profundidad. Teclear más veloz o tenerlo todo “a un toque” no equivale a aprender mejor. La evidencia reciente sugiere, con creciente convergencia, dos líneas de acción de bajo costo y alto retorno pedagógico: reinsertar la escritura a mano en los momentos de codificación y liberar el aula —durante la clase— de la competencia feroz del smartphone. No se trata de nostalgia analógica: es política pública informada por datos y por la neurociencia del aprendizaje. [cris.unibo.it], [partypolitics.org]

Escribir a mano le plantea al cerebro una tarea cualitativamente distinta a la de teclear. Quien toma apuntes con bolígrafo se ve forzado a seleccionar lo esencial, parafrasear y organizar ideas en una página finita; la limitación física —y temporal— exige síntesis. Experimentos controlados demostraron que, incluso cuando no hay internet ni distracciones, los estudiantes que tipean copian más en verbatim y rinden peor en preguntas conceptuales que quienes escriben a mano. La “eficiencia” del teclado, paradójicamente, facilita la transcripción literal y dificulta el procesamiento profundo que sostiene la comprensión y la memoria a largo plazo. La ventaja manuscrita no es un mito romántico: meta‑habilidades cognitivas como la elaboración, la construcción de esquemas y el anclaje espacial del contenido (la ubicación de una idea en la página) emergen con mayor fuerza cuando hay trazo, presión y secuencia motora que cuando hay pulsación uniforme sobre teclas. [economist.com], [economist.com] [cris.unibo.it]

La neurociencia aporta, además, una explicación plausible: escritura manuscrita = integración sensoriomotora. El registro motor fino, el feedback háptico de lápiz y papel y la coordinación visomotriz dejan una “huella” que refuerza el reconocimiento y la consolidación de la información en memoria. Ese “circuito” no se activa del mismo modo cuando tecleamos. Revisiones sobre el control motor de la escritura en el cerebro en desarrollo muestran que, alrededor de los diez años, los niños transitan hacia programas motores automatizados que liberan recursos atencionales para la composición y el razonamiento; en otras palabras, cuando la mano “sabe escribir”, la mente puede pensar mejor lo que escribe. [opal.so], [athens-times.com]

Naturalmente, no se trata de prohibir el teclado ni de negar su potencia para redactar, revisar o colaborar. Se trata de usar cada canal donde mejor rinde. Como recuerda Lane Greene en The Economist, escritura y tipado no son equivalentes para aprender: el lápiz gana para codificar conceptos; el teclado, para producir texto extendido y revisar. La clave es diseñar secuencias didácticas que asignen bien el medio al objetivo. Y, con honestidad académica, conviene reconocer que existen replicaciones con efectos menores o inconsistentes cuando se controla por el estudio posterior de notas: por eso, la recomendación no es dogmática; es quirúrgica. Inyectemos escritura a mano en momentos de codificación (clase magistral, seminario conceptual, lectura guiada) y preservemos el teclado para cuando haga lo que mejor hace. [orcid.org], [cris.unibo.it] [justiciayt…cia.com.do]

El segundo frente es el ruido de bolsillo: el smartphone en el aula. Durante años, la conversación se sostuvo sobre percepciones y correlaciones. En septiembre de 2025, The Economist informó el primer ensayo aleatorizado de gran escala: en diez instituciones de educación superior en India, 16 955 estudiantes fueron asignados al azar a cursos que sí o no exigían entregar el teléfono al entrar al salón; resultado: el grupo “sin teléfono” mejoró su promedio en ≈0.086 desviaciones estándar, con efectos mayores en alumnado de bajo rendimiento, de primer año y en áreas no STEM. Quien piense que 0.086 DE es “poco” olvida que la mayoría de las intervenciones educativas sostenibles arrojan efectos pequeños, y que pequeño + barato + escalable es, muchas veces, la combinación ganadora. Un análisis independiente resumido por economistas calificó el efecto como modesto, relevante y de bajo costo, y documentó algo políticamente crucial: tras vivir la política, los propios estudiantes se volvieron más favorables a la restricción por los beneficios percibidos en foco y clima de clase. [partypolitics.org] [academic.oup.com]

No hay, sin embargo, un consenso monocorde. En salud mental, editoriales académicas recientes advierten que los efectos de los bans son heterogéneos y que muchas prohibiciones se adoptaron antes de contar con evidencia causal. Esa crítica es atendible, pero no invalida la mejora académica del RCT; tampoco contradice un hallazgo robusto de la OCDE: la distracción por pantallas en clase—propias o ajenas—se asocia con peores resultados. Es decir, aun si los efectos sobre bienestar son inciertos, el tiempo de aprendizaje recuperado es tangible. Además, la comparación internacional enseña que el contexto importa: The Economist ha señalado resultados diversos por país (mejoras en Inglaterra y España, nulos en Suecia), lo que refuerza la idea de acompañar cualquier restricción con pedagogía y enforcement consistentes. Por eso, la clave es no prohibir por prohibir, sino ordenar el aula para el objetivo didáctico y enseñar agencia digital para el resto del día. [scispace.com], [economist.com] [library.plu.edu] [link.springer.com]

PISA 2022 añade matices prácticos: los estudiantes reportan altos niveles de distracción por dispositivos y, a la vez, parece existir una “zona óptima” en la que el uso moderado y regulado de herramientas digitales para aprender sí se asocia con mejores resultados y mayor pertenencia escolar. El problema no es “la tecnología” en abstracto; el problema es el uso recreativo y el multitasking durante la explicación del docente. De nuevo, asignar el medio al momento: enseñar con tecnología cuando aporta y aprender sin distractores cuando toca codificar. [economist.com], [video.alex…street.com]

Con estos hallazgos, la arquitectura de política emergente es clara. Primero, aula libre de smartphones durante la clase: colección al entrar y devolución al salir mediante pouches o casilleros; observaciones aleatorias para verificar cumplimiento; un protocolo de excepciones limitado a fines pedagógicos o de salud. El ensayo aleatorizado ofrece la cifra y la OCDE, el diagnóstico: liberar la atención rinde, sobre todo para quienes más lo necesitan. Segundo, ventanas de uso digital instruccional con dispositivos gestionados por la escuela (no el teléfono personal): plataformas de control de aula, listas blancas de sitios y objetivos de aprendizaje explícitos. PISA sugiere que el uso moderado y planificado funciona; el recreativo, no. Tercero, formación docente en ingeniería de la atención: diseño de apuntes guiados manuscritos, técnicas de parafraseo y síntesis, micro‑estrategias de foco (pausas atencionales, señalización), y uso productivo de tecnología. Cuarto, currículo de agencia digital: autorregulación, higiene del sueño, configuración de notificaciones y hábitos de estudio. El propio debate internacional sobre bienestar sugiere que los bans sin educación para el uso responsable pueden quedarse cortos. Quinto, comunicación honesta con familias: la política es intraclase, no intrajornada; hay protocolos de emergencia; se definen canales de contacto; se explica el porqué (la atención como recurso escaso) y el cómo (ventanas pedagógicas de tecnología). En países donde se ha sondeado, muchos padres desean que el teléfono esté disponible por seguridad, pero reconocen su interferencia durante la clase. [partypolitics.org], [economist.com] [video.alex…street.com] [cris.unibo.it] [link.springer.com] [books.google.com]

Nada de esto requiere milagros; sí requiere medición. Un tablero mínimo incluye: cambios en GPA/notas por cohorte y subgrupos (el RCT aporta una estimación creíble de +0.086 DE), observaciones breves y anónimas de tiempo en tarea y disrupciones (donde ya se vieron menos charla y menos uso de móviles), encuestas de percepción estudiantil (apoyo a la medida tras exposición y sensación de foco), tasas de cumplimiento de colección/devolución y consistencia del enforcement, y un seguimiento prudente de bienestar para evitar la compensación extraclase (más pantalla fuera por menos pantalla dentro). [partypolitics.org], [academic.oup.com], [link.springer.com]

En la República Dominicana, el aterrizaje es posible ya. La Ley General de Educación 66‑97 faculta al Consejo Nacional de Educación a normar y actualizar prácticas; el Marco Curricular (2016) ya prioriza competencias —comunicativa y de pensamiento crítico— donde la síntesis manuscrita calza sin fricción; las Normas de Convivencia permiten regular el uso de dispositivos a nivel de centro; y el Plan Decenal Horizonte 2034 ofrece el paraguas estratégico para dar coherencia y continuidad. RD, además, enfrenta una urgencia: en PISA 2022 mejoró respecto de 2018, pero se mantiene muy por debajo del promedio OCDE en matemáticas, lectura y ciencias; reducir distracciones y fomentar procesamiento profundo son palancas de bajo costo para recuperar terreno. [acento.com.do], [politicalpartydb.org], [scielo.cl], [researchgate.net] [frontiersin.org], [sociologyd…ussion.com]

¿Qué se puede hacer sin cambiar la ley? Primero, emitir una Ordenanza “Aula sin Smartphones” (intraclase) de alcance nacional para armonizar las Normas de Convivencia: estándares de colección, verificación, excepciones y sanciones pedagógicas proporcionales. Segundo, cursar una Circular MINERD que requiera segmentos de escritura a mano en momentos de codificación (clases expositivas y lectura guiada), con rúbricas de síntesis manuscrita en evaluaciones formativas. Tercero, aprobar un Protocolo de Ventanas Digitales que especifique qué actividades justifican el uso de tecnología, cuándo y con qué controles (dispositivos del centro, MDM, listas blancas). Cuarto, lanzar pilotos distritales de 12 meses con evaluación independiente, y escalar a 24–36 meses si los indicadores responden. Todo ello es consistente con la Ley 66‑97, con las Bases Curriculares (2016) y con las Normas de Convivencia vigentes. [acento.com.do], [politicalpartydb.org], [scielo.cl]

El despliegue razonable es por fases. En 0–6 meses, normativa y comunicación con familias y actores (docentes, ADP, asociaciones de colegios y APMAE) enfatizando que el ban es solo intraclase y que hay ventanas pedagógicas. En 6–18 meses, pilotos en 10–15 distritos con métricas de desempeño, clima y cumplimiento; encuestas de estudiantes para captar el cambio en apoyo tras exposición, como sugiere el RCT. En 18–36 meses, escalamiento nacional, afinamiento del enforcement, publicación de un tablero de resultados y ajustes curriculares para consolidar la escritura manuscrita donde más aporta. [scielo.cl], [academic.oup.com]

Que nadie tema el “atraso tecnológico”. Una escuela que ordena el tiempo de pantalla para enseñar mejor y prioriza la escritura a mano para aprender mejor no es una escuela “anti‑tech”; es una institución que entiende que la atención es el bien escaso de nuestra era. De hecho, cuando se planifican ventanas instruccionales con dispositivos gestionados por el centro y objetivos claros, los aprendizajes con tecnología mejoran; el problema es abrir la puerta indiscriminadamente al canal recreativo durante la explicación del docente. Ahí es donde la evidencia internacional—PISA y la OCDE—nos pide moderación, regulación y foco. [video.alex…street.com], [economist.com]

Al final, la innovación educativa no consiste en saturar de pantallas cada minuto, sino en diseñar secuencias donde se usa la herramienta adecuada en el momento justo. En ese equilibrio virtuoso, el lápiz y el cuaderno no son reliquias: son tecnología cognitiva de alta fidelidad. Y un aula sin teléfonos no es un gesto nostálgico: es ingeniería de la atención al servicio del aprendizaje, una invitación a que la escuela recupere, aunque sea por una hora, el monopolio de lo más valioso que tienen nuestros estudiantes: su foco. [orcid.org], [economist.com]

Referencias 

Beneito, P., & Vicente-Chirivella, Ó. (2022). Banning mobile phones in schools: Evidence from regional-level policies in Spain. Applied Economic Analysis, 30(90), 153–175. https://doi.org/10.1108/AEA-05-2021-0112

Greene, L. (2025, noviembre). Does handwriting help you learn? [Video]. The Economist. https://www.youtube.com/watch?v=svNR4zZY7C4

Johnson (column), The Economist. (2023, 14 de septiembre). The importance of handwriting is becoming better understood. https://www.economist.com/culture/2023/09/14/the-importance-of-handwriting-is-becoming-better-understood

Kayla, M., Dunlosky, J., & Rawson, K. A. (2019). How much mightier is the pen than the keyboard for note‑taking? A replication and extension of Mueller and Oppenheimer (2014). Educational Psychology Review, 31, 753–780. https://doi.org/10.1007/s10648-019-09468-2

Lambert, J. (2024, 11 de mayo). Why writing by hand beats typing for thinking and learning. NPR. https://www.npr.org/sections/health-shots/2024/05/11/1250529661/handwriting-cursive-typing-schools-learning-brain

Mueller, P. A., & Oppenheimer, D. M. (2014). The pen is mightier than the keyboard: Advantages of longhand over laptop note‑taking. Psychological Science, 25(6), 1159–1168. https://doi.org/10.1177/0956797614524581

OECD. (2023). PISA 2022 Results (Volume I): The state of learning and equity in education. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/53f23881-en

OECD. (2024). Students, digital devices and success. OECD Education Policy Perspectives. https://www.oecd.org/en/publications/students-digital-devices-and-success_9e4c0624-en.html

Palmis, S., Danna, J., Velay, J.-L., & Longcamp, M. (2017). Motor control of handwriting in the developing brain: A review. Cognitive Neuropsychology, 34(3–4), 187–204. https://doi.org/10.1080/02643294.2017.1367654

Sungu, A., Choudhury, P. K., & Bjerre‑Nielsen, A. (2025, septiembre 4). Banning smartphones in classrooms helps students. The Economist. https://www.economist.com/united-states/2025/09/04/banning-smartphones-in-classrooms-helps-students

The Economist (Leaders). (2025, septiembre 3). Schools should banish smartphones from the classroom. https://www.economist.com/leaders/2025/09/03/schools-should-banish-smartphones-from-the-classroom

Tyler Cowen. (2025, septiembre 12). A new RCT on banning smartphones in the classroom. Marginal Revolution. https://marginalrevolution.com/marginalrevolution/2025/09/a-new-rct-on-banning-smartphones-in-the-classroom.html

Gobierno de Suecia. (2024, 4 de junio). Serious issue that 30% of pupils distracted by mobile phones during lessons [Press release]. https://www.government.se/press-releases/2024/06/serious-issue-that-30-of-pupils-distracted-by-mobile-phones-during-lessons/

Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD). (1997). Ley General de Educación 66‑97. https://ministeriodeeducacion.gob.do/docs/marco-legal/leyes/ley-general-de-educacion-no-66-97-go-no-9951-del-10-de-abril-de-1997.pdf

MINERD. (2016). Bases de la revisión y actualización curricular. https://ministeriodeeducacion.gob.do/docs/direccion-general-de-curriculo/PnHJ-bases-de-la-revision-y-actualizacion-curricularpdf.pdf

MINERD & CONANI. (2019). Normas del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa en los Centros Educativos Públicos y Privados. https://www.educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2019/08/Normas-de-convivencia-FINAL-WEB.pdf

MINERD. (2025). Plan Decenal de Educación Horizonte 2034. https://ministeriodeeducacion.gob.do/sobre-nosotros/plan-decenal-de-educacion

Diario Libre / EFE. (2023, 5 de diciembre). Informe PISA: RD por debajo de la media en matemáticas, lectura y ciencia. https://www.diariolibre.com/actualidad/educacion/2023/12/05/informe-pisa-rd-por-debajo-media-en-matematicas-lectura-y-ciencia/2542159

ProFuturo. (2024, 5 de junio). Students and Screens: What PISA Says. https://profuturo.education/en/observatory/trends/students-and-screens-what-pisa-says/

RCT (tipo de experimento científico usado principalmente para conocer el efecto de las medicinas u otros tipos de tratamiento no médicos sobre una población).


Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, escritor y editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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Escritura a mano, aulas sin pantallas y aprendizaje profundo — por Luis Orlando Díaz Vólquez
La evidencia converge en dos decisiones de bajo costo y alto impacto: escritura manuscrita en momentos de codificación y aulas phone‑free durante la clase. La primera profundiza (sintetizar, parafrasear, organizar); la segunda despeja (menos distractores, más foco), con efectos especialmente relevantes en estudiantes de menor rendimiento.

No es “anti‑tecnología”: es ingeniería de la atención. Use la tecnología cuando construye (proyectos, práctica guiada con dispositivos gestionados) y retírela cuando estorba (explicación y codificación).

Checklist práctico
• Recolección del móvil al entrar; devolución al salir
• Segmentos de apuntes manuscritos en explicaciones y seminarios
• Ventanas digitales planificadas con equipos del centro y objetivos claros
• Agencia digital: hábitos de foco, notificaciones, sueño
• Indicadores: GPA/notas, foco (observaciones), cumplimiento, clima y percepción

RD puede actuar hoy con Ley 66‑97, Currículo 2016, Normas de Convivencia y Horizonte 2034: ordenar, pilotar (12 meses), medir y escalar (24–36 meses).

Conclusión: La innovación no es “más pantallas siempre”, sino la herramienta adecuada en el momento justo. El lápiz y el cuaderno son tecnología cognitiva de alta fidelidad; el aula sin teléfonos, una política de equidad atencional.
#EducaciónRD #AprendizajeProfundo #EscrituraAMano #AulasSinPantallas #DocentesRD #MINERD #PlanHorizonte2034 #Atención #AgenciaDigital

viernes, 29 de septiembre de 2017

El Instituto Goethe y el futuro de la memoria en Latinoamérica - CULTURA

AMÉRICA LATINA

El Instituto Goethe y el futuro de la memoria en Latinoamérica

Una reflexión en torno a los conflictos armados, la violencia, el olvido y la memoria proponen siete sedes de la institución alemana, a partir del diálogo entre artistas, expertos y comunidades.
Goethe-Institut Bogota-Die Zukunft der Erinnerung (El futuro de la Memoria): (Mapa Teatro/Felipe Moreno)
En medio del proceso de paz que vive Colombia, en la sede de Bogotá del Goethe Institut nació la idea de abordar la pregunta sobre la memoria, el olvido y el futuro a través de un diálogo interdisciplinario. No sólo allí, sino también en otros países que han tenido una historia de represión, violencia sociopolítica y dictadura.
Así surgió el proyecto regional "El futuro de la memoria”, propuesto y coordinado por la sede Bogotá, al que se sumaron otro seis institutos de Sudamérica: Sao Paulo, Río de Janeiro, Montevideo, Lima, Santiago y Buenos Aires.
"La idea es generar un espacio de discusión entre los artistas latinoamericanos y ver qué está  pasando en relación con la pregunta por la memoria y el olvido, y cómo los artistas, desde un enfoque estético-político, pueden brindarnos otra mirada y poner esta discusión en otro escenario, que no sea el que ya existe de los lugares de memoria y las organizaciones de derechos humanos”, explica Úrsula Mendoza, del Instituto Goethe de Bogotá y coordinadora del proyecto. 
En cada sede se están generando procesos de diálogo y reflexión en torno a estos temas, que se expresan en diversos espacios y soportes creativos, como teatro, performance, fotografía o video, entre otros. La relación entre memoria y espacio público, a través de una aplicación para celulares que propone un recorrido por la ciudad, o el registro de la lucha de comunidades obligadas a desaparecer, son algunas de las propuestas.
Territorio amenazado
Goethe-Institut Buenos Aires-Die Zukunft der Erinnerung (El futuro de la Memoria): (Gabriela Golder)
“Allí estaban ellos, dignos, invisibles”: Performances - Lecturas en el espacio exterior de la Ex-ESMA y en el Parque de la Memoria, a cargo de la artista argentina Gabriela Golder.
Artistas, investigadores, miembros de organizaciones sociales y la misma comunidad participan en forma colaborativa. "Es un diálogo interdisciplinario. Tenemos artistas trabajando con un lugar de memoria, como la ex ESMA (centro de detención y tortura) en Buenos Aires, y también artistas, pensadores y comunidades indígenas guaraníes y habitantes del barrio de  Cracolandia, en Sao Paulo, trabajando juntos”, relata Úrsula Mendoza.
Desde el terreno de la estética se proponen nuevas narrativas. "Es un espacio de experimentación muy fructífero, que actualiza la pregunta sobre quién está desapareciendo hoy, no sólo las personas, sino también las condiciones para una vida digna, o los territorios rurales o indígenas”, sostiene.
En Río de Janeiro, la acción se realiza en un sector que fue desalojado para los juegos olímpicos, donde 20 familias decidieron quedarse. "Ellos tienen un proceso de resistencia muy largo, de mucha violencia de la policía. Esas familias quieren hacer visible su existencia. Tienen un archivo sobre todo lo que han vivido y trabajamos con herramientas para visualizarlo”, explica Úrsula Mendoza.
Goethe-Institut Rio de Janeiro- Die Zukunft der Erinnerung (El futuro de la Memoria): (Igor Vidor)
Los habitantes de Vila Autódromo, en Río, luchan por su derecho al territorio. Artistas y curadores de “El futuro de la memoria”, con apoyo de esta comunidad, inauguraron el monumento “Cielo abierto”, lugar de encuentro y símbolo de resistencia.
Reconstruir el tejido social

"La historia del conflicto colombiano es una historia larga, que ha pasado por varias generaciones. Hay personas que nacieron en la guerra y no conocen el país de otra manera, sin la sensación de inseguridad e intimidación constante, sobre todo en las regiones rurales”, dice Óscar Moreno, artista colombiano.
"Las décadas de conflicto han resquebrajado el tejido social y la comunicación sensible entre las personas. Nos hemos acostumbrado a estar más divididos que unidos. En ese escenario, las manifestaciones artísticas y culturales son fundamentales como base para la reconstrucción del tejido social en términos de sanar y volver a juntar -desde lo emocional, los afectos, los imaginarios- lo que la guerra separó”, agrega.
A partir de la escucha sensible del relato de una víctima de la violencia, se propuso una acción estética. Esto incluye un dispositivo de escucha en una casa desmonatble, que va a itinerar por diferentes ciudades, donde se generarán espacios para compartir, como en un programa radial, las vivencias de las comunidades.
"En un país como Colombia, conversar tiene un gran valor y permite regenerar ese tejido social -sostiene Moreno-. La pregunta por la memoria es necesariamente la posibilidad de construir un país con futuro”.
Archivos: patrimonio cultural

En Argentina, un grupo de artistas desarrolla diferentes líneas de acción en torno a la historia del futuro. El eje conductor es el trabajo con archivos, ya sea con la relectura de cartas de prisioneros políticos y exiliados durante la dictadura o la intervención de imágenes de documentos de procesos judiciales.
Goethe-Institut Buenos Aires- Die Zukunft der Erinnerung (El futuro de la Memoria): (Goethe-Institut Buenos Aires/Gustavo Correa)
El fotógrafo y activista político Marcelo Brodsky es uno de los cinco artistas que participan en el proyecto “El futuro de la memoria” en Buenos Aires. Aquí, en una performance en un sitio de memoria.
Se trata de "representar desde lo artístico y entender que el archivo visual y documental de una organización de Derechos Humanos no es solamente un patrimonio jurídico sino que es un patrimonio cultural que permite elaborar una narrativa”, sostiene el fotógrafo Marcelo Brodsky, quien realiza una de las cuatro acciones del proyecto en Argentina.
El artista trabaja con el archivo textual y visual del CELS, organización de defensa de los Derechos Humanos de ese país, el cual Brodsky fotografía e interviene en algunos casos. "Estos archivos son una fuente narrativa, particularmente en su aspecto visual. Las nuevas generaciones no entienden la historia si no ven imágenes. Ésta es una forma alternativa de contar la historia, pues la imagen tiene una lectura polisémica”, indica Brodsky.
El proyecto de las siete sedes del Goethe Institut en la región contempla un amplio programa de actividades en cada país. El proceso dura dos años y culminará con un encuentro en Cali, Colombia, el 2018.

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lunes, 18 de septiembre de 2017

Los cuatro trucos para mejorar tu memoria - PILAR JERICÓ

Los cuatro trucos para mejorar tu memoria

Repite, asocia, vincula a emociones y juega con la novedad

Los cuatro trucos para mejorar tu memoria
Imagina que pudieras memorizar las cartas de una baraja colocadas aleatoriamente en noventa segundos, o una secuencia de más de cien dígitos en menos de cinco minutos. ¿Imposible? No, Chester Santos ha sido capaz de hacerlo, lo que le ha supuesto, junto a otras pruebas, convertirse en el campeón de memoria en Estados Unidos hace unos años. Y lo que lo ha hecho posible ha sido el entrenamiento, algo que todos en mayor o medida podemos hacer para recordar mejor las cosas según Wendy Suzuki, directora del laboratorio de investigación de Nueva York. Veamos cómo conseguirlo en cuatro fáciles claves.
La primera clave sencilla para mejorar la memoria es la repetición. Seguro que tienes la experiencia de recordar fácilmente un movimiento de baile, de deporte o de conducción cuando lo has repetido un sinfín de veces. El motivo es químico. Hemos generado un nuevo hábito, es decir, un nuevo cableado neuronal, que actúa inconscientemente. Por eso no es de extrañar que sin darte cuenta te hayas dirigido al trabajo en coche cuando realmente querías ir a otro sitio. No es que estés obsesionado, sino que la repetición genera un nuevo surco en la memoria que te juega buenas (o malas) pasadas. Por eso, si quieres aprender algo nuevo, el primer punto es repetir, repetir y armarte de paciencia.
Otra clave para recordar cosas nuevas es la asociación. Según la conferencia TED de Chester Santos, este es su truco cuando memoriza una lista de nombres como, por ejemplo, mono, pesas, casa... En vez de fijarse en la palabra, crea una historia que le ayuda a recordarlo, tipo “el mono está haciendo pesas en una casa…”. La asociación puedes llevarla a tu día a día de muchos otros modos, como a la hora de recordar los nombres de personas que acabas de conocer, algo que, por cierto, solemos olvidar con facilidad según ha demostrado la ciencia (una buena explicación para no sentirnos mal con nosotros mismos). Por ello, el truco es asociar cada nombre a una persona que ya conoces anteriormente. De este modo, cuando te presentan a Juan, por ejemplo, evocas a un amigo tuyo que también se llame así. Si aplicas este pequeño truco, muy posiblemente te resulte más sencillo acordarte de su nombre.
La resonancia emocional es otro de los pegamentos de la memoria. Seguro que recordarás qué estabas haciendo cuando supiste lo del 11S o cuando te dieron una noticia que te sorprendió, o un momento en el que disfrutaste muchísimo. El motivo se debe a la amígdala, la zona del cerebro emocional que tiene la cualidad de registrar sensaciones intensas. Por ello, todo aquello que hayas vivido con intensidad emocional te será más fácil de memorizar, como una asignatura que te gustara mucho en el colegio o la visita que hiciste a algún lugar que te fascinó. Así pues, en la medida en que algo te guste, incluirás emociones y te resultará más fácil memorizarlo.
Y por último, el cuarto truco es la novedad. Lo nuevo atrae a nuestro cerebro y lo recuerda. Esto se debe también a la resonancia emocional que nos despierta. Por ello, resulta más fácil recordar los nombres anteriores del ejemplo de mono, pesas, casas, etc., si la historia que construyes es sorprendente o descabellada. Un mono haciendo pesas no es muy habitual, sin duda. Podríamos decir que a nuestro cerebro le gusta divertirse un poco. Por ello, si utilizas también tu imaginación y creatividad a la hora de escribir las cosas que no quieres que se te olviden, se lo pondrás más fácil a tu memoria. Le es más fácil recordar palabras decoradas o pintadas artísticamente que recogidas en un documento de Excel.
En definitiva, la mayor parte de los mortales deseamos tener mejor memoria. Como dicen los expertos y los científicos, esta puede entrenarse si somos capaces de repetir lo que es nuevo, de asociarlo a conceptos que ya conocemos, de vincularlo a emociones y de jugar con la novedad.
https://elpais.com/elpais/2017/09/17/laboratorio_de_felicidad/1505670963_432173.html