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martes, 6 de agosto de 2019

La degradación ambiental de Haití tiene un impacto devastador en futuro nación caribeña

La degradación ambiental de Haití tiene un impacto devastador en futuro nación caribeña

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El impacto de la deforestación en Haití tiene consecuencias nefastas para la sobrevivencia de sus habitantes, pues su cobertura forestal es de apenas un 0.32%, lo que representa un fuerte impacto para la producción de agua potable y para la agricultura.
Ese deterioro ambiental se debe a varios factores de los cuales el más importante es la falta de energía eléctrica, pues según el Banco Mundial alrededor de un 80% de la población haitiana suple su necesidad de energía con el carbón vegetal.
Así pues, la producción de madera para la combustión se considera el principal objetivo del corte de árboles en Haití.
Conforme a un estudio de 2018 del economista y politólogo Joseph Harold Pierre, solo el 40% de la población haitiana tiene acceso a la electricidad, mientras que la luz difícilmente llega a los hogares.
Haití ocupa el lugar 174 sobre 180 países con un índice de desempeño ambiental de 33.74 sobre 100.
Este muy bajo desempeño de Haití se explica en buena medida por el que el país haya conocido una gran deforestación.
Según un estudio de 2016 de investigadores de la universidad de Temple en Estados Unidos, la cobertura forestal de Haití pasó de 4.4% en el 1988 a solo 0.32% en el 2016.
El mismo estudio revela que 42 de las 50 montañas más grandes de Haití han perdido todo su bosque primario.
Sin embargo, otros científicos de Grand Valley State University ponen en duda estos resultados al concluir que la cubertura vegetal de Haití para los años 2010/2011 era de 32.3%, o sea 10 veces mayor.
Esta discrepancia puede estar en la definición de bosque que no concuerda en los dos estudios o en extrapolaciones que dan resultados erróneos.
Si bien estos estudios llegan a conclusiones muy dispares, eso no quita el que la deforestación en Haití necesite una respuesta sumamente urgente.
Las consecuencias. La deforestación tiene muchos efectos nefastos sobre Haití. Se ha aumentado el riesgo de desastres naturales que amenaza la biodiversidad, necesaria para la reproducción de las especies agrícolas y forestales.
Hoy en día, según un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Oregón de los Estados Unidos, es inviable la supervivencia de muchas especies endémicas de Haití como reptiles y anfibios.
El estudio de la Universidad de Temple, que ubica en 0.32% la cobertura forestal de Haití, establece que en las próximas dos décadas, o sea en el 2036, ese país perdería toda su cubierta forestal primaria.
Esto no significa que no haya árboles en la isla, pero que ya no cumplirán su función original, sino que serán casi decorativos.
Aunque los científicos de Grand Valley State University consideran exagerada esta predicción, lo que sí es cierto es que no hay ninguna política efectiva de reforestación y que, peor aún, esta situación hace más vulnerable a los pobres ante los cambios climáticos.
Ante los retos que tiene el mundo de hoy por las secuelas del calentamiento global, Haití también de debe desarrollar cierta sensibilidad con el tema y empezar a plantear que la deforestación requiere una respuesta urgente.
Agricultura y construcción. La tala de árboles para el cultivo representa otra causa de la deforestación de Haití, ya que la extrema pobreza de los haitianos los empuja a limpiar el bosque para dar paso a la agricultura de subsistencia.
También en los campos, muchas de las montañas desprovistas de cubierta vegetal se explotan como extraer arena para la industria de la construcción.
A pesar de todo, la causa más importante de la deforestación en Haití es la ausencia de política forestal y de reducción de la pobreza que no ha implementado el Estado haitiano.
Sin embargo, entre las causas, hay que agregar también las que, de una forma u otra, son atribuibles a Francia y Estados Unidos. Para pagar la deuda de la Independencia, los gobiernos haitianos tuvieron que exportar una gran cantidad de madera como campeche, zángano y caoba.
Entre 1820 a 1880, la exportación de madera haitiana pasó de 2 millones a 322 millones. Por su parte, los Estados Unidos, durante la ocupación (1915-1934) y la Segunda Guerra Mundial, participó en la deforestación plantando madera de caucho que era necesaria para la guerra.
Fuentes ingresos
Un estudio de 2018 del Banco Mundial revela que el negocio del carbón es la segunda cadena de valor más grande relacionada con el sector agrícola en Haití. El tamaño de este mercado al nivel nacional es de alrededor de US$392 millones al año, equivalente al 5% del Producto Interno Bruto haitiano. Este negocio representa una proporción importante (16%) de los ingresos de las familias rurales. https://hoy.com.do/1949017-2/

lunes, 13 de mayo de 2019

Frontera domínico-haitiana: línea de la degradación ambiental

Frontera domínico-haitiana: línea de la degradación ambiental
El PNUMA estima que RD produce 50,000 toneladas de carbón vegetal
Por: Rossbell de la Rosa Santo Domingo 13 de mayo, 2019
frontera dominicano haitiana
La depredación al medio ambiente es la principal amenaza de la frontera domínico-haitiana. Las naciones pueden vivir combatiendo los ilícitos, pero nadie vive sin agua. Santo Guerrero Clase, general del Ejército de República Dominicana (ERD) lo tiene muy claro.
La línea fronteriza, que abarca 388 kilómetros, es la vía más clara de las desigualdades entre República Dominicana y Haití y la complejidad de su relación. Sin tener que recorrer la línea completa, cada cuadra evidencia la escasez de los recursos vitales para la sobrevivencia de los seres humanos.
El Ejército invitó a periodistas de distintos medios de comunicación a un recorrido por la frontera, para conocer la estrategia para salvaguardar la seguridad de República Dominicana. La ruta fue desde Dajabón hasta Pedro Santana, en Elías Piña, y desde Jimaní, en la provincia Independencia, hasta Hondo Valle.
Cuidar la seguridad y el medio ambiente en la frontera con Haití tiene un alto componente económico para el Estado dominicano. De los RD$2,366.40 millones que tiene presupuestado el Ministerio de Defensa para la seguridad nacional, RD$301.06 millones (un 12%) se destina al servicio de seguridad fronteriza. Mientras, la protección ambiental conlleva una inversión de RD$111.84 millones, para un 4.7%.
Para Guerrero Clase, la degradación de los recursos naturales que pesa sobre el vecino Haití provoca una pérdida de agua potable en la isla. “Si falta agua allá (Haití), hay problema aquí, y la disminución de la capa boscosa provoca que la lluvia traiga derrumbes e inundaciones”, enfatizó en el Taller Comunicación Estratégica para la Defensa y Seguridad fronteriza.
En Restauración, el Ejército desplegó militares en 60 puestos para frenar la sentencia de árboles.
El río Artibonito, fuente principal de agua y crucial para la agricultura haitiana, nace en suelo dominicano, y representa un área de preocupación especial. La extrema degradación del medio ambiente ha dado lugar a problemas con la productividad de los suelos y disponibilidad del agua.
Un reportaje publicado en este medio resalta que, en cuanto a recursos hídricos renovables, para 2017 Haití disponía—según cálculos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)— de 1,293 metros cúbicos por persona por año, mientras, República Dominicana contaba con 2,207 metros cúbicos.
“Los flujos de agua de los ríos se caracterizan por altas fluctuaciones estacionales, en parte debido a la precipitación irregular, pero también debido a la erosión y la deforestación”, afirma el reportaje.
En ese sentido, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS, en inglés) advierte que Haití tiene menos del 1% de su bosque primario original y, por lo tanto, se encuentra entre los países más deforestados.
“Al ritmo actual, Haití perderá esencialmente todo su bosque primario durante las próximas dos décadas y ya está experimentando una extinción masiva de su biodiversidad, debido a la deforestación”, enfatiza el estudio del PNAS.
De igual manera, el documental “La tierra perdida” resalta tres factores que ponen en peligro el futuro de ambas naciones: la agricultura migratoria, cultivos de ciclos cortos en las laderas de las montañas y la utilización de leña para suplir necesidades de energía y el carbón vegetal.

Cocinar o morir de hambre

El contrabando de mercancías, armas, sustancias controladas y la migración ilegal son las amenazas que afectan a la línea fronteriza domínico-haitiana. Sin embargo, en la parte sur de la frontera, específicamente en Jimaní, la tala de árboles para la leña y el carbón es la mayor preocupación de las autoridades dominicanas.
El general Francisco Antonio Ovalle Pichardo (ERD) refiere que la lucha en Jimaní es doble: por la reforestación y el arduo trabajo para evitar el contrabando de carbón. “Día a día, con la ayuda de nuestras aeronaves, se detectan y destruyen hornos de carbón con altura de hasta dos pisos”.
En 2018, las instituciones de las Fuerzas Armadas registraron un aumento de un 170% en el decomiso de carbón, al pasar de 1,843 sacos en 2015 a 4,981 sacos en 2018. Para el período 2015-2018, según estadísticas suministradas por el general Guerrero Clase, se decomisaron 11,473 sacos de carbón.
Según el estudio “Haití-República Dominicana: desafíos ambientales en la zona fronteriza”, el 75% de la población haitiana aún depende de la leña y el carbón para sus necesidades cotidianas de energía.
Nacionales haitianos residentes en la Carretera Internacional.
El documento elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estimó que “la cantidad de carbón producida en República Dominicana y llevada a Haití es de 50,000 toneladas por año, y constituye un comercio evaluado en US$15 millones (a precio de US$300 por tonelada)”.
Además, añade que a pesar de que el carbón utilizado en Haití es producido en ese país, una parte importante también se produce en República Dominicana y se lleva ilegalmente hacia territorio haitiano.
El embajador William Páez Piantini, subencargado de la División de Relaciones con Haití, advirtió que la zona de la Gran Sabana es una ‘fábrica de carbón’. “Ahí usted camina y se ven los hornos de carbón por todas partes”.
Además, estimó que República Dominicana produce cerca del 86% del carbón que consume la población haitiana, que aun cuece sus alimentos con carbón. Sin embargo, Páez Piantini dice que, en la actualidad, en Haití hay industrias que trabajan el carbón, los coloca “en saquitos bonitos y lo llevan a Europa, pero esas industrias son abastecidas por el carbón que se produce en aquí”.
Para el general de Brigada (ERD) Ovalle Pichardo, la deforestación es de interés primario para el Ejército, igual que la seguridad “porque todo lo que atenta contra la existencia misma del Estado se convierte en interés nacional”.
Durante el recorrido por la Carretera Internacional, en la línea fronteriza norte, se observan árboles frutales, en su mayoría de mangos. Sobre esto, el general Ovalle Pichardo explica que “el Ejército determinó que el haitiano no tumba árboles frutales, por falta de cuchara”.
Sin embargo, otros árboles no corren con la misma suerte. La Revista Guarnición resalta que en Restauración, provincia Dajabón, el Ejército ha detectado la “sentencia de árboles”, una práctica que consiste en pequeñas incisiones en los árboles, de especies como el pino y cedro caoba, que sirven como marca para que días próximos sean derivados y posteriormente comercializados.
“Una vez se pasa la sentencia, todo el que pasa cerca del árbol le da un machetazo, y al cabo de unos días el árbol desaparece”, afirma un reportaje de la revista.
Para frenar esta práctica que ataca la biodiversidad de la isla, la Cuarta Brigada de Infantería desplegó, junto al Ministerio de Medio Ambiente, militares en 60 puestos y puntos de chequeos. Además, tienen los proyectos Forestal Sabana Clara y el Vivero Municipal que albergan 150,000 plántulas.

Reforestación con el Senpa

Sócrates Contreras, miembro del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa) y encargado del vivero de Tirolí y Guayajayuco, aseguró que de haber más vegetación en Haití, la parte dominicana tendría menos migración ilegal.
“El problema es social, económico y político, y de no contar con una mayor protección de cobertura boscosa la desertificación que entra por Haití se va a expandir por toda la isla”.
Advirtió que República Dominicana está fuertemente amenazada por la incidencia medioambiental de la frontera. “Tenemos que detenerlo, buscarle alternativa porque ya el problema va cobrando espacio hacia nosotros”.
Contreras plantea que la solución radica en que las autoridades haitianas ofrezcan mejores condiciones de vida a sus ciudadanos y creen proyectos ambientales binacionales.
Resaltó que los miembros de las Fuerzas Armadas, en especial los militares del Ejército, se involucran en las labores de reforestación que realiza el Senpa.
Algunas de las plantas que siembran son: el pino criollo y caribaea, cedro, mara, mango, aguacate y roble, distribuidas en las zonas de Cruz de Cabrera, Guayajayuco, Villa Anacaona, Mariano Certero, en Restauración.
El periódico elDinero se percató que en las comunidades de la línea fronteriza sur, la deforestación también representa una gran preocupación en sus moradores. Elena Encarnación, residente en la comunidad Sabana Real, provincia Independencia, relató que por la zona aparecen desaprensivos haitianos que talan los árboles para vender la madera. “Aquí ellos (guardias) detienen a la gente que van a ‘mochar’ árboles, no quieren que lo hagan, ni que maten los pájaros”.
Encarnación, de 25 años de edad y quien se dedica al cultivo de café, aguacate, maíz y gandules, dijo que en La Caceta del Senpa siempre hay miembros en vigilancia de los árboles de la zona.

Incautaciones

El Gobierno dominicano entendió la estrecha relación entre medio ambiente y la seguridad nacional. Mediante el Decreto 1194-00 creó el Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa), organismo especializado de los ministerios de Medio Ambiente y Defensa, que tiene su mayor componente integrado por miembros del ERD.
Solo en 2018, este organismo incautó 136 minas de extracción de arena clandestina, más de nueve mil sacos de carbón vegetal y apresó a 3,671 personas por violar la Ley 64-00, sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales en diferentes puntos del país, según notas publicadas en varios medios de comunicación.
La nota resalta que, de igual manera, se impusieron multas por RD$2,912,426, se incautados 9,028 sacos de carbón y se incineraron 1,960 hornos con capacidades para 30,557 sacos.
https://www.eldinero.com.do/83241/frontera-dominico-haitiana-linea-de-la-degradacion-ambiental/