miércoles, 14 de enero de 2026

Cumplir nuestro compromiso: Asistencia de EE. UU. al pueblo cubano en caso de desastres

Cumplir nuestro compromiso: Asistencia de EE. UU. al pueblo cubano en caso de desastres

14 de enero de 2026

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE EE. UU.

DECLARACIÓN DE PRENSA

MARCO RUBIO, SECRETARIO DE ESTADO

14 DE ENERO DE 2026

Hoy, anunciamos el primero de una serie de envíos humanitarios directos a Cuba como parte de los 3 millones de dólares en ayuda para casos de desastre asignados por la Administración Trump tras el huracán Melissa. Estos envíos reflejan nuestro compromiso sostenido con el pueblo cubano mientras continúa recuperándose de la devastación. Aunque la tormenta ha pasado, las necesidades humanitarias siguen siendo acuciantes y los esfuerzos de recuperación continúan.

Un vuelo humanitario apoyado por Estados Unidos partirá de Florida con suministros de socorro muy necesarios. Le seguirá un segundo vuelo el 16 de enero, y un buque comercial entregará ayuda adicional en las próximas semanas. Estos envíos incluyen alimentos, paquetes de higiene y otros artículos esenciales para ayudar a las familias cubanas a recuperarse y reconstruir.

En consonancia con nuestra política de larga data, hemos tomado medidas extraordinarias para garantizar que esta ayuda llegue directamente al pueblo cubano, sin interferencias ni desviaciones por parte del régimen ilegítimo. Estamos trabajando en estrecha colaboración con la Iglesia católica en Cuba para entregar la ayuda de manera transparente y eficaz. 

Para obtener más información sobre esta ayuda humanitaria, consulte nuestra hoja informativa relacionada.

Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/releases/2026/01/delivering-on-our-commitment-u-s-disaster-assistance-to-the-cuban-people/ 

OPINIÓN | Aduanas del Caribe: Un nuevo ciclo de cooperación, modernización y liderazgo desde la República Dominicana

Aduanas del Caribe: Un nuevo ciclo de cooperación, modernización y liderazgo desde la República Dominicana

Editorial | @GuasabaraEditor

La reciente celebración en Santo Domingo de la Reunión del Comité Ejecutivo y los grupos de trabajo del Consejo del Caribe para la Aplicación de las Leyes Aduaneras (CCALA/CCLEC) confirma una realidad que ya es imposible ignorar: el Caribe está reposicionándose en el mapa global del comercio internacional, y la República Dominicana se ha convertido en el corazón operativo de ese proceso. La presencia de doce administraciones aduaneras, junto al impulso político y diplomático para transformar el CCLEC en la futura Organización de Aduanas del Caribe, evidencia un momento decisivo para la región.

El director general de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón, lo expresó con claridad al subrayar que el Caribe “necesita con urgencia” una estructura de cooperación más robusta, capaz de intercambiar inteligencia, fortalecer capacidades y enfrentar amenazas transnacionales que evolucionan con rapidez. El crimen organizado, el contrabando, la subvaluación y el tráfico fronterizo exigen hoy instituciones más técnicas, integradas y transparentes. Y es evidente que la DGA ha asumido ese desafío con determinación.

Esto se refleja no solo en la agenda internacional de la institución, sino también en una serie de acciones internas que, en los últimos meses, han marcado un ritmo acelerado de transformaciones. La capacitación conjunta con la Contraloría General para fortalecer los controles internos; el homenaje póstumo al ministro Orlando Jorge Mera al designar con su nombre el Laboratorio Aduanero; y la consolidación de convenios con el Ministerio Público para perseguir el contrabando de divisas ilustran una gestión que combina rigor técnico, institucionalidad y sentido de Estado.

De manera paralela, el país continúa avanzando en su consolidación como hub logístico de clase mundial, una visión impulsada por el presidente Luis Abinader y cuyo modelo genera hoy empleos, inversiones y reconocimiento internacional. Los talleres del CNFC, las capacitaciones a empresas en Punta Cana, los encuentros con operadores logísticos y la participación en la Semana Global de Emprendimiento del ITLA confirman que la logística dejó de ser un concepto aspiracional para convertirse en una realidad tangible: más de 380 mil metros cuadrados en operaciones, una capacidad que podría duplicarse en menos de tres años, y un sector empresarial cada vez más involucrado en cadenas de suministro regionales.

El impacto económico de esta transformación es igualmente contundente. Con exportaciones que superan los US$13 mil millones y un crecimiento del 100 % en los últimos cinco años, la logística se ha posicionado —como señaló Sanz Lovatón— como “el nuevo gran renglón económico de la República Dominicana”, desplazando por primera vez en dos décadas al turismo como principal motor de ingreso de divisas.

En este contexto, la DGA también ha reforzado su compromiso con la transparencia y la equidad comercial. Las intervenciones recientes realizadas en comercios del sector asiático en Azua, la publicación del nuevo Manual del Viajero y el fortalecimiento de los esquemas de riesgo reflejan una visión clara: garantizar un comercio ordenado, competitivo y justo. Este objetivo solo es posible con una administración aduanera vigilante, actualizada y profundamente articulada con el sector
privado.

Otro aspecto que merece reconocimiento es la dimensión humana de la gestión. La Semana de la Calidad, el maratón familiar, el programa de pasantías que ya supera los 1,000 jóvenes formados, y las múltiples capacitaciones internas evidencian una apuesta sostenida por el talento y el bienestar institucional. Detrás de cada avance tecnológico o normativo hay equipos técnicos cuya preparación, motivación y espíritu de servicio continúan fortaleciendo la institucionalidad aduanera.

En conjunto, todos estos hechos —internacionales, técnicos, operativos y humanos— construyen una narrativa inequívoca: la República Dominicana no solo está modernizando su Aduana, está redefiniendo su rol en la arquitectura logística del Caribe y de las Américas. La celebración del CCLEC en Santo Domingo no es un evento aislado; es el resultado natural de años de inversión en cooperación regional, en modernización normativa, en digitalización, en controles internos, en alianzas estratégicas y en una visión país que entiende el comercio exterior como una de las fronteras más dinámicas para el desarrollo nacional.

El Caribe exige mayor integración; el comercio global demanda más seguridad y eficiencia; y la competitividad internacional requiere instituciones sólidas y transparentes. En ese cruce de caminos, la Dirección General de Aduanas ha decidido asumir un rol de liderazgo, y la región —como lo evidenció este encuentro histórico— reconoce ese esfuerzo.

Lo que ocurre hoy en la DGA no es simplemente gestión pública: es la construcción de un legado institucional que transformará, por décadas, la forma en que la República Dominicana se inserta en la economía global.


Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez

Noviembre, 2025
El autor es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

martes, 13 de enero de 2026

OPINIÓN | Educación moral y cívica como política pública transformadora: lectura académica del gesto pedagógico del presidente Abinader en el Liceo Germán Martínez | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Educación moral y cívica como política pública transformadora: lectura académica del gesto pedagógico del presidente Abinader en el Liceo Germán Martínez

| Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana impartida por el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, a estudiantes de quinto grado del Liceo Profesor Germán Martínez Tavárez el 13 de enero de 2026, constituye un acontecimiento pedagógico con significación política y simbólica que desborda la anécdota y se inscribe en una agenda de reforma curricular en curso. El hecho —que incluyó un intercambio abierto sobre convivencia, respeto a las normas, seguridad vial, rechazo a la corrupción y servicio público honesto— se desarrolla en sincronía con la incorporación formal de la asignatura de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana al currículo preuniversitario a partir del año escolar 2025–2026, aprobada por el Consejo Nacional de Educación mediante la Ordenanza 02‑2025, y con una serie de instrumentos y campañas ministeriales que pretenden traducir la “educación en valores” en prácticas reales de ciudadanía responsable (Diario Libre, 2026; El Nacional, 2025). En este artículo de opinión con enfoque académico, argumento que el gesto presidencial puede catalizar una política pública de ciudadanía efectiva si —y solo si— se acompaña de condiciones sistémicas: formación docente específica, evaluación de aprendizajes cívicos, gobernanza escolar basada en convivencia y disciplina positiva, y participación estudiantil en la producción de acuerdos de vida escolar; de lo contrario, la potencia simbólica corre el riesgo de diluirse en lo declarativo (MINERD/CONANI, 2019; UNESCO, 2025).

El análisis comienza por reconocer la doble capa del acontecimiento. En el plano performativo, un jefe de Estado que retorna al aula luego de más de dos décadas, y que invita a otras altas autoridades —ministro de Educación, vicepresidenta y primera dama— a actuar como docentes invitados, envía un mensaje de revalorización de la asignatura y de la centralidad de los valores en la formación ciudadana de la juventud (Diario Libre, 2026; El Día, 2026). En el plano programático, la clase se produce tras un proceso de socialización curricular con instituciones cívicas y religiosas que el Ministerio de Educación condujo en 2025, y que desembocó en la incorporación formal y explícita de contenidos cívico‑éticos sin aumentar la carga horaria, reorganizando aprendizajes previamente dispersos (Diario Libre, 2025; MINERD, 2025a). La coherencia entre gesto y normativa es clave: no se trata de un episodio aislado, sino de un acto que visibiliza y legitima una decisión curricular relativamente reciente, lo cual, desde la perspectiva de las políticas educativas, puede habilitar condiciones de implementación y sostenibilidad (El Nacional, 2025; MINERD, 2025b).

Desde el marco jurídico dominicano, la Ley General de Educación 66‑97 consagra como fines de la educación la convivencia democrática, el respeto a la vida y a los derechos fundamentales y la solidaridad, principios que, al reintroducir una asignatura de moral y cívica con desarrollo sistemático, encuentran anclaje operativo en el currículo (Ministerio de Educación, 1997; Diario Libre, 2025). Asimismo, las Normas del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa —elaboradas por el MINERD con CONANI y actualizadas por las orientaciones de la Ordenanza 05‑2023 sobre convivencia escolar— proveen el basamento para que la cultura cívica no sea solo contenido de aula, sino práctica institucional cotidiana que modele disciplina positiva, derechos y deberes (MINERD/CONANI, 2019; Grupo Geard, 2023). En ese sentido, la propuesta del propio presidente de impulsar un “acuerdo de convivencia escolar” redactado y firmado por los estudiantes, con rechazo explícito al acoso, la violencia y la ofensa, resulta consistente con el marco normativo y pedagógico vigente, y expresa un enfoque de ciudadanía que se aprende haciendo —deliberando, pactando y cumpliendo reglas colectivamente— (Diario Libre, 2026; El Jaya, 2026).

El énfasis presidencial en prácticas básicas —cumplir la ley, respetar el orden público, cuidar lo común, reciclar, hacer filas, ser puntuales, tolerar diferencias— merece destacarse por su enfoque competencial y comportamental. La ciudadanía, así conceptualizada, se desplaza del plano puramente emblemático o memorístico (símbolos patrios, efemérides) hacia conductas observables, con potencial de evaluación auténtica en el contexto escolar y comunitario (Diario Libre, 2026; El Día, 2026). Esta orientación dialoga con recomendaciones internacionales de UNESCO y del sistema ONU sobre la Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM) recogidas en la meta 4.7 del ODS 4, que promueven metodologías activas, pensamiento crítico y resolución de problemas reales, incluidos desafíos de convivencia, igualdad, medio ambiente y ciudadanía digital (UNESCO, 2025; Naciones Unidas, s. f.). A nivel regional, el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) ha insistido en la necesidad de integrar ECM y Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) en el currículo con secuencias progresivas y evaluaciones pertinentes, lo que refuerza la conveniencia de articular la clase cívica con proyectos y misiones de impacto tangible (UNESCO‑LLECE, 2020; OEI, 2022).

La articulación entre currículo, recursos didácticos y campañas públicas es otro pilar. En 2025, el MINERD produjo guías del Proyecto Libro Abierto para Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana —por ejemplo, para cuarto y quinto grado del nivel primario— y puso en marcha la campaña nacional “¡Soy Ciudadano al 100!”, además de una plataforma de misiones cívicas con insignias y liderazgo estudiantil, Ciudadanos al 100 (MINERD, 2025c; MINERD, 2025d). Estas herramientas pueden facilitar que las escuelas traduzcan la lección magistral en trayectorias de aprendizaje con evidencias, portafolios y proyectos que conecten aula‑comunidad, como recomienda la literatura especializada (UNESCO, 2025; UNESCO‑LLECE, 2020). El riesgo, sin embargo, es que el vigor del discurso no bascule hacia la retórica si no se acompaña de desarrollo profesional docente, tutorías y seguimiento pedagógico que apoyen la implementación de metodologías como aprendizaje‑servicio, debates estructurados y estudios de caso de ética pública (OEI, 2022; CEPAL/UNESCO/UNICEF, 2022).

Sobre este punto, la experiencia comparada y la propia evidencia de gobernanza del sistema dominicano son elocuentes. En 2025, el Ministerio de Educación trazó una hoja de ruta 2025–2028, priorizando calidad, inclusión, infraestructura y valores, y socializó con el CNE la incorporación de la asignatura y la evaluación del desempeño docente como prioridad nacional (MINERD, 2025e; Diario Libre, 2025). En 2026, el MINERD reiteró metas vinculadas al fortalecimiento de la escuela como plataforma de desarrollo, a la mejora de infraestructura y a la retención, explicitando la apuesta por valores e identidad, así como por el inglés y la educación técnico‑profesional (Panorama, 2026; Cachicha, 2026). Este andamiaje político‑técnico habilita un campo de posibilidad para que la ciudadanía deje de ser un “tema transversal débil” y se convierta en un aprendizaje evaluado, con metas, recursos y rendición de cuentas. No obstante, estudios comparativos del Panorama de la Educación de la OCDE recuerdan que la mera existencia de lineamientos no garantiza resultados si no hay alineación entre estándares, evaluación y desarrollo docente, y si no se reduce la pérdida efectiva de tiempo de clase, un desafío señalado por la propia autoridad educativa (OCDE, 2020; Listín Diario, 2025).

Un aspecto sensible que conviene problematizar es la tensión entre pedagogía cívica y neutralidad política. La presencia del presidente en un aula pública posee una carga simbólica innegable. Para que se consolide como práctica pedagógica legítima, hace falta un protocolo de participación de altas autoridades y referentes sociales que garantice pluralidad, no proselitismo y deliberación abierta, incorporando voces académicas, comunitarias y de organizaciones de la sociedad civil, tal como el MINERD ya inició al socializar la propuesta con diversos actores (Diario Libre, 2025; MINERD, 2025a). La literatura de UNESCO sobre ECM enfatiza que la ciudadanía se fortalece en ambientes donde se respetan las opiniones diversas, se promueve la alfabetización mediática y se practican habilidades deliberativas; convertir cada “clase invitada” en un ejercicio de diálogo informado, con preguntas estudiantiles y evidencias, es coherente con ese enfoque (UNESCO, 2025; UNESCO‑IBE, 2014). La propuesta de presentar en Palacio Nacional el acuerdo de convivencia elaborado por los estudiantes puede reforzar el sentido de participación cívica si se evita el exhibicionismo y se acompaña de compromisos verificables de seguimiento dentro de la escuela (Diario Libre, 2026; El Día, 2026).

En el nivel pedagógico, la clase relatada por los medios enfatizó la integridad, la honestidad y el respeto a la ley, junto con la necesidad de renovar valores para construir una República Dominicana de mayor calidad de vida, donde se cumplan normas y se respete la dignidad (Z 101 Digital, 2026; Listín Diario, 2026). El hilo argumental —“sin moral y cívica no hay otros conocimientos”— refuerza la tesis de que los aprendizajes cognitivos pierden valor si no se sostienen en principios éticos, una idea con resonancias en la ECM cuando integra competencias socioemocionales, juicio moral y agencia prosocial (Naciones Unidas, s. f.; UNESCO, 2025). Traducir ese credo en prácticas didácticas supone, entre otras cosas, diseñar rúbricas que midan el progreso en habilidades de deliberación, resolución pacífica de conflictos y contribuciones a la comunidad, y vincularlo a productos tangibles, como campañas de reducción de ruido en la comunidad o proyectos de seguridad vial en coordinación con autoridades locales (UNESCO‑LLECE, 2020; OEI, 2022).

La mención presidencial al rol de las instituciones fiscales y a la importancia de los impuestos para el financiamiento público introduce otra dimensión valiosa: la ética ciudadana no solo trata de comportamientos cotidianos y convivencia, sino también de comprensión del Estado, del tributo como bien público y de la transparencia fiscal como deber cívico. Incorporar contenidos de ética pública, presupuesto ciudadano y control social —en lenguaje accesible para cada nivel— fortalece la alfabetización cívica en ámbitos críticos para prevenir la corrupción, asunto que la clase abordó expresamente (El Día, 2026; El Jaya, 2026). En clave curricular, esto exige materiales didácticos adecuados y docentes capaces de contextualizar la información, evitando el adoctrinamiento y promoviendo, en cambio, el pensamiento crítico sustentado en datos y normas (UNESCO‑IBE, 2014; CEPAL/UNESCO/UNICEF, 2022).

Ahora bien, ¿cómo pasar del gesto a la política transformadora? Propongo cuatro líneas de acción concretas alineadas con el marco normativo nacional y con evidencia internacional. Primero, consolidar un programa de formación docente en ciudadanía que no se limite a sensibilización, sino que capacite en metodologías activas, evaluación formativa y gestión de aulas deliberativas; esto incluye módulos sobre convivencia y disciplina positiva, en sintonía con las Normas y la Ordenanza 05‑2023 (MINERD/CONANI, 2019; Grupo Geard, 2023). Segundo, institucionalizar sistemas de evaluación del aprendizaje cívico con indicadores de conocimiento, habilidades y actitudes, combinando instrumentos cualitativos y cuantitativos, y reportes periódicos en el nivel de centro y del sistema, como sugieren los marcos de seguimiento de ODS 4.7 (CEPAL/UNESCO/UNICEF, 2022; UNESCO‑LLECE, 2020). Tercero, fortalecer la gobernanza escolar mediante acuerdos de convivencia elaborados por estudiantes, familias y docentes, con mecanismos de solución pacífica de conflictos y con vínculos explícitos a las sanciones y medidas educativas proporcionadas en la normativa (MINERD/CONANI, 2019; SITEAL‑IIPE UNESCO, 2011). Cuarto, articular la asignatura con proyectos interdisciplinares —por ejemplo, ciudadanía digital en Lengua y Tecnología, medio ambiente en Ciencias Naturales—, aprovechando plataformas como Ciudadanos al 100 y las guías del Proyecto Libro Abierto, para anclar los contenidos en acciones comunitarias verificables (MINERD, 2025c; MINERD, 2025d).

En el plano comunicacional, vale subrayar que la visibilidad mediática del gesto ha sido amplia y, en términos generales, favorable, lo cual puede contribuir a construir consenso social en torno a la prioridad de la educación cívica. Sin embargo, la sostenibilidad de esta reforma exige disciplina de política: cronogramas, metas intermedias, presupuesto y evaluación externa independiente. La OCDE recuerda que las reformas de currículo exitosas evitan la sobrecarga y privilegian la calidad docente y la coordinación institucional; en República Dominicana, la pérdida de días de clase y los rezagos de infraestructura siguen siendo condicionantes que deben abordarse para que cualquier asignatura, incluida Moral y Cívica, alcance su promesa formativa (OCDE, 2020; Listín Diario, 2025). El gesto pedagógico presidencial, entonces, es un disparador: puede abrir puertas y energizar al sistema; mantener abiertas esas puertas será tarea de la política pública, del liderazgo escolar y de la comunidad educativa.

En síntesis, la lección impartida por el presidente Abinader reubica la educación cívica en el centro de la conversación nacional y se alinea con una decisión curricular respaldada normativamente. Su valor reside en haber planteado la ciudadanía como práctica y no solo como contenido, en dialogar con estudiantes sobre problemas reales y en proponer un pacto de convivencia escolar. Para que ese valor sedimentado se traduzca en aprendizajes sostenibles, la administración educativa debe asegurar formación docente, evaluación y gobernanza coherentes con los marcos legales y con la evidencia internacional. La educación cívica no es un lujo ni un anexo; es, como señaló el propio mandatario, la condición de posibilidad del resto de saberes. Si la República Dominicana logra dotarla de estructura, recursos y evaluación, la clase del 13 de enero no quedará como un episodio singular, sino como la página inaugural de una política pública transformadora.

Santo Domingo, República Dominicana, 13 de enero de 2026.

El autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional.


Referencias

Cachicha. (2026, enero 1). ¡Educación 2026!: Luis Miguel De Camps anuncia ampliación de cobertura y transporte escolar gratuito. https://www.cachicha.com/2026/01/educacion-2026-luis-miguel-de-camps-anuncia-ampliacion-de-cobertura-y-transporte-escolar-gratuito/

CEPAL/UNESCO/UNICEF. (2022). La encrucijada de la educación en América Latina y el Caribe: Informe regional de monitoreo ODS4‑Educación 2030. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/48153/1/S2200834_es.pdf

Diario Libre. (2025, julio 29). Moral, Cívica y Ética Ciudadana será parte formal del currículo escolar a partir de agosto. https://www.diariolibre.com/actualidad/educacion/2025/07/29/moral-civica-y-etica-ciudadana-sera-parte-del-curriculo-escolar/3197967

Diario Libre. (2026, enero 13). El presidente Luis Abinader imparte clase de Moral, Cívica y Ética Ciudadana en el Liceo Germán Martínez Tavárez. https://www.diariolibre.com/politica/gobierno/2026/01/13/luis-abinader-imparte-clase-de-moral-y-civica-en-un-liceo/3403000

El Día. (2026, enero 13). Presidente Abinader imparte clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana en Liceo Germán Martínez. https://eldia.com.do/presidente-abinader-imparte-clase-de-educacion-moral-civica-y-etica-ciudadana-en-liceo-german-martinez/

El Jaya. (2026, enero 13). Presidente Abinader imparte docencia de Moral y Cívica y reafirma que los valores son base del desarrollo nacional. https://www.eljaya.com/245977/presidente-abinader-imparte-docencia-de-moral-y-civica-y-reafirma-que-los-valores-son-base-del-desarrollo-nacional/

El Nacional. (2025, julio 29). Aprueban incorporación de Educación Moral, Cívica y Ética en las escuelas desde agosto (Ordenanza 02‑2025). https://elnacional.com.do/incorporacion-de-educacion-moral-civica-y-etica/

Grupo Geard. (2023). Ordenanza 05‑2023: Modificación normas del sistema educativo dominicano para la convivencia. https://grupogeard.com/do/blog/docentes/ordenanza-05-modificacion-normas-sistema-educativo-dominicano-convivencia/

Listín Diario. (2025, junio 11). Luis Miguel De Camps muestra hoja de ruta del año escolar 2025‑2026. https://listindiario.com/la-republica/educacion/20250611/luis-miguel-de-camps-educacion-ano-escolar-2025-2026_861396.html

Listín Diario. (2026, enero 13). Abinader imparte clases de Moral, Cívica y Ética Ciudadana a estudiantes de quinto grado. https://listindiario.com/la-republica/gobierno/20260113/abinader-imparte-clases-moral-civica-etica-ciudadana-estudiantes-quinto-grado_889657.html

MINERD. (2025a, julio 28). Socializa con sectores clave la inclusión de la asignatura Moral, Cívica y Ética Ciudadana en 2025‑2026. https://ministeriodeeducacion.gob.do/comunicaciones/noticias/minerd-socializa-con-sectores-clave-la-inclusion-de-la-asignatura-moral-civica-y-etica-ciudadana-en-el-ano-escolar-2025-2026

MINERD. (2025b). Educación en valores: Moral, Cívica y Ética Ciudadana (documento de orientación 2025‑2026). https://ministeriodeeducacion.gob.do/docs/repositorio-de-documentaciones/LdDI-minerd-periodo-2025-26-educacion-en-valorespdf.pdf

MINERD. (2025c). Guía para estudiantes: Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana (4.º grado). https://educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2025/08/Guia-de-Educacion-Moral-Civica-y-Etica-Ciudadana-4to-Nivel-Primario.pdf

MINERD. (2025d). Guía para estudiantes: Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana (5.º grado). https://educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2025/08/Guia-de-Educacion-Moral-Civica-y-Etica-Ciudadana-5to-Nivel-Primario.pdf

MINERD. (2025e, junio 17). Ministro De Camps presenta hoja de ruta de su gestión ante el CNE. https://ministeriodeeducacion.gob.do/comunicaciones/noticias/ministro-de-camps-presenta-hoja-de-ruta-de-su-gestion-y-avances-de-cara-al-inicio-del-proximo-ano-escolar-ante-cne

MINERD. (2025, octubre 17). Inicia campaña “¡Soy Ciudadano al 100!” para potenciar la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana. https://ministeriodeeducacion.gob.do/comunicaciones/noticias/minerd-inicia-campana-soy-ciudadano-al-100-para-potenciar-la-educacion-moral-civica-y-etica-ciudadana

MINERD. (2026). Plataforma Ciudadanos al 100. https://ciudadanosal100.minerd.gob.do/

MINERD/CONANI. (2019). Normas del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa en los Centros Educativos Públicos y Privados (2.ª ed.). https://www.educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2019/08/Normas-de-convivencia-FINAL-WEB.pdf

Naciones Unidas. (s. f.). Educación para la ciudadanía mundial. https://www.un.org/es/impacto-acad%C3%A9mico/page/educaci%C3%B3n-para-la-ciudadan%C3%ADa-mundial

OCDE. (2020). Panorama de la educación: Indicadores de la OCDE 2020. https://observatoriofiex.es/wp-content/uploads/2021/02/Panorama-Educacion-OCDE-2020.pdf

Panorama. (2026, enero 12). De Camps destaca rol de la educación y metas del Gobierno para 2026. https://panorama.com.do/de-camps-destaca-rol-de-la-educacion-y-metas-del-gobierno-para-2026/

UNESCO. (2025, junio 10). Educación para la ciudadanía mundial. https://www.unesco.org/es/educacion-ciudadania-mundial

UNESCO‑IBE. (2014). Educación ciudadana en América Latina: prioridades de los currículos escolares (Working Paper No. 14). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000227975

UNESCO‑LLECE. (2020). La ECM y la EDS en ALC: componentes de la Agenda de Educación 2030 en los currículos (ERCE 2019). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000373977

Z 101 Digital. (2026, enero 13). Abinader imparte docencia sobre Moral, Cívica y Ética Ciudadana en el Liceo Germán Martínez. https://z101digital.com/abinader-imparte-docencia-sobre-moral-civica-y-etica-ciudadana-en-liceo-german-martinez/

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Noticias relacionadas

Presidente Abinader imparte clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana estudiantes de 5to grado del Liceo Germán Martínez y expresa su satisfacción por regresar al aula tras más de dos décadas sin ejercer la docencia

También da seguimiento a esta asignatura y destaca su aporte a la formación de mejores ciudadanos y dominicanos.

Santo Domingo, R.D., 13 de enero de 2026.– El presidente de la República, Luis Abinader, fungió este martes como docente al impartir una clase de Moral, Cívica y Ética Ciudadana a estudiantes de 5to grado del Liceo Germán Martínez, donde expresó que esta materia debe colocarse adelante en el sistema educativo porque permite formar mejores compañeros, mejores parejas, mejores ciudadanos y mejores dominicanos del mundo.

El mandatario expresó su satisfacción por regresar al aula tras más de dos décadas sin ejercer la docencia, destacando la importancia de reintegrar la enseñanza de la moral, la cívica y la ética ciudadana como pilares fundamentales para la formación de ciudadanos responsables. 

Sostuvo que es necesario renovar los valores para que sean esos principios los que construyan una República Dominicana de mejor calidad de vida donde la inmensa mayoría realmente respete las leyes, las normas de convivencia y nuestra Constitución, y sobre todo la dignidad de la sociedad. 

Previo al inicio de la docencia de la asignatura, el presidente Abinader acompañado del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, dijo que, al hablar durante la planificación de este año, se estableció que los principales funcionarios del Gobierno y también personalidades del país vinieran a dar estas clases, para que la gente supiera lo importante, lo necesario, lo vital que es la moral y la cívica.

El mandatario sostuvo que sin la moral y sin la cívica, no hay ninguno de los otros conocimientos, y señaló que se empieza hoy. Agregó que espera que, en algún momento, el ministro sea profesor, que la vicepresidenta, con quien acordaron que lo va a ser, también participe, y añadió: “ya hoy me dijo la primera dama que ella quería ser profesora también”, indicando que se hará lo necesario para que la gente conozca la importancia de esta materia que ha sido reintegrada para la educación de los jóvenes.

El presidente destacó que la integridad, la honestidad y el respeto a las normas son valores esenciales para el ejercicio de cualquier profesión y para la convivencia social, señalando que el conocimiento académico pierde valor si no está acompañado de principios éticos.

“La integridad, la moral, la cívica, la honestidad, la ética, es la que te asegura el conocimiento de las otras materias, de los otros conocimientos. Y esa es la importancia de tener esa integridad, de fortalecer la moral y la cívica”, expresó el jefe de Estado. 

Prácticas básicas de una ciudadanía responsable

Asimismo, enfatizó la necesidad de cumplir las leyes, respetar el orden público, cuidar los espacios comunes, reciclar, respetar las filas, ser puntuales y actuar con tolerancia frente a las diferencias de opinión, como prácticas básicas de una ciudadanía responsable.

El método de enseñanza utilizado por el mandatario fue la interacción directa con los estudiantes, durante la cual abordó temas como la convivencia comunitaria, el respeto a las normas sobre el ruido, la seguridad vial, la responsabilidad social, el rechazo a la corrupción y la importancia de servir al país con vocación y honestidad, especialmente en el ejercicio de funciones públicas.

En este orden, el presidente Abinader sostuvo un intercambio abierto con los estudiantes, quienes compartieron algunas recomendaciones dirigidas al mandatario. Entre ellas, plantearon la necesidad de reforzar el orden en los espacios públicos y propusieron medidas relacionadas con la regulación de conductas indebidas en la vía pública.

En ese diálogo, también se abordó la importancia de contar con disposiciones legales que prohíban el consumo de sustancias ilícitas, así como de fortalecer la seguridad en los municipios, con el objetivo de prevenir este tipo de prácticas y proteger a la ciudadanía.

La intención pedagógica de la clase impartida es promover en los estudiantes la comprensión del rol de las instituciones fiscales del Estado dominicano y de la importancia de los impuestos para el financiamiento público, fortaleciendo una actitud crítica, responsable y comprometida con la transparencia fiscal y el cumplimiento de los deberes ciudadanos.

Planificación, cumplimiento de normas y responsabilidad social

En ese sentido, el mandatario destacó la importancia de la planificación, el cumplimiento de las normas y la responsabilidad social como elementos esenciales para mejorar la calidad de vida.

El presidente explicó que el desarrollo de infraestructuras y servicios públicos debe ir acompañado de una visión integral que garantice su sostenibilidad, señalando que cada avance implica mayores niveles de inversión, gestión y compromiso institucional y ciudadano.

Abinader indicó que la formación en valores debe abarcar los distintos espacios donde se desarrolla la vida cotidiana, como la escuela, la comunidad y el país, exhortando a los estudiantes a asumir un rol activo en la convivencia social.

En ese contexto, propuso la creación de un acuerdo de convivencia escolar, elaborado y firmado por los propios estudiantes, orientado a promover el respeto, rechazar el bullying, la violencia y las ofensas, y fortalecer el comportamiento ciudadano dentro y fuera del centro educativo.

Asimismo, anunció que dicho compromiso será presentado en el Palacio Nacional, donde será respaldado como un ejercicio de participación cívica, junto con una visita institucional que contribuirá a la formación ciudadana de los alumnos.

El presidente escuchó atentamente las intervenciones y agradeció la participación de los estudiantes, valorando el ejercicio de diálogo cívico. Al finalizar, reiteró su agradecimiento por la invitación y reiteró que volverán a encontrarse en menos de un mes en el Palacio Nacional.





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Presidente Abinader imparte clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana estudiantes de 5to grado del Liceo Germán Martínez y expresa su satisfacción por regresar al aula tras más de dos décadas sin ejercer la docencia

Presidente Abinader imparte clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana estudiantes de 5to grado del Liceo Germán Martínez y expresa su satisfacción por regresar al aula tras más de dos décadas sin ejercer la docencia

También da seguimiento a esta asignatura y destaca su aporte a la formación de mejores ciudadanos y dominicanos.

Santo Domingo, R.D., 13 de enero de 2026.– El presidente de la República, Luis Abinader, fungió este martes como docente al impartir una clase de Moral, Cívica y Ética Ciudadana a estudiantes de 5to grado del Liceo Germán Martínez, donde expresó que esta materia debe colocarse adelante en el sistema educativo porque permite formar mejores compañeros, mejores parejas, mejores ciudadanos y mejores dominicanos del mundo.

El mandatario expresó su satisfacción por regresar al aula tras más de dos décadas sin ejercer la docencia, destacando la importancia de reintegrar la enseñanza de la moral, la cívica y la ética ciudadana como pilares fundamentales para la formación de ciudadanos responsables. 

Sostuvo que es necesario renovar los valores para que sean esos principios los que construyan una República Dominicana de mejor calidad de vida donde la inmensa mayoría realmente respete las leyes, las normas de convivencia y nuestra Constitución, y sobre todo la dignidad de la sociedad. 

Previo al inicio de la docencia de la asignatura, el presidente Abinader acompañado del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, dijo que, al hablar durante la planificación de este año, se estableció que los principales funcionarios del Gobierno y también personalidades del país vinieran a dar estas clases, para que la gente supiera lo importante, lo necesario, lo vital que es la moral y la cívica.

El mandatario sostuvo que sin la moral y sin la cívica, no hay ninguno de los otros conocimientos, y señaló que se empieza hoy. Agregó que espera que, en algún momento, el ministro sea profesor, que la vicepresidenta, con quien acordaron que lo va a ser, también participe, y añadió: “ya hoy me dijo la primera dama que ella quería ser profesora también”, indicando que se hará lo necesario para que la gente conozca la importancia de esta materia que ha sido reintegrada para la educación de los jóvenes.

El presidente destacó que la integridad, la honestidad y el respeto a las normas son valores esenciales para el ejercicio de cualquier profesión y para la convivencia social, señalando que el conocimiento académico pierde valor si no está acompañado de principios éticos.

“La integridad, la moral, la cívica, la honestidad, la ética, es la que te asegura el conocimiento de las otras materias, de los otros conocimientos. Y esa es la importancia de tener esa integridad, de fortalecer la moral y la cívica”, expresó el jefe de Estado. 

Prácticas básicas de una ciudadanía responsable

Asimismo, enfatizó la necesidad de cumplir las leyes, respetar el orden público, cuidar los espacios comunes, reciclar, respetar las filas, ser puntuales y actuar con tolerancia frente a las diferencias de opinión, como prácticas básicas de una ciudadanía responsable.

El método de enseñanza utilizado por el mandatario fue la interacción directa con los estudiantes, durante la cual abordó temas como la convivencia comunitaria, el respeto a las normas sobre el ruido, la seguridad vial, la responsabilidad social, el rechazo a la corrupción y la importancia de servir al país con vocación y honestidad, especialmente en el ejercicio de funciones públicas.

En este orden, el presidente Abinader sostuvo un intercambio abierto con los estudiantes, quienes compartieron algunas recomendaciones dirigidas al mandatario. Entre ellas, plantearon la necesidad de reforzar el orden en los espacios públicos y propusieron medidas relacionadas con la regulación de conductas indebidas en la vía pública.

En ese diálogo, también se abordó la importancia de contar con disposiciones legales que prohíban el consumo de sustancias ilícitas, así como de fortalecer la seguridad en los municipios, con el objetivo de prevenir este tipo de prácticas y proteger a la ciudadanía.

La intención pedagógica de la clase impartida es promover en los estudiantes la comprensión del rol de las instituciones fiscales del Estado dominicano y de la importancia de los impuestos para el financiamiento público, fortaleciendo una actitud crítica, responsable y comprometida con la transparencia fiscal y el cumplimiento de los deberes ciudadanos.

Planificación, cumplimiento de normas y responsabilidad social

En ese sentido, el mandatario destacó la importancia de la planificación, el cumplimiento de las normas y la responsabilidad social como elementos esenciales para mejorar la calidad de vida.

El presidente explicó que el desarrollo de infraestructuras y servicios públicos debe ir acompañado de una visión integral que garantice su sostenibilidad, señalando que cada avance implica mayores niveles de inversión, gestión y compromiso institucional y ciudadano.

Abinader indicó que la formación en valores debe abarcar los distintos espacios donde se desarrolla la vida cotidiana, como la escuela, la comunidad y el país, exhortando a los estudiantes a asumir un rol activo en la convivencia social.

En ese contexto, propuso la creación de un acuerdo de convivencia escolar, elaborado y firmado por los propios estudiantes, orientado a promover el respeto, rechazar el bullying, la violencia y las ofensas, y fortalecer el comportamiento ciudadano dentro y fuera del centro educativo.

Asimismo, anunció que dicho compromiso será presentado en el Palacio Nacional, donde será respaldado como un ejercicio de participación cívica, junto con una visita institucional que contribuirá a la formación ciudadana de los alumnos.

El presidente escuchó atentamente las intervenciones y agradeció la participación de los estudiantes, valorando el ejercicio de diálogo cívico. Al finalizar, reiteró su agradecimiento por la invitación y reiteró que volverán a encontrarse en menos de un mes en el Palacio Nacional.





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Educación moral y cívica como política pública transformadora: lectura académica del gesto pedagógico del presidente Abinader en el Liceo Germán Martínez

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana impartida por el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, a estudiantes de quinto grado del Liceo Profesor Germán Martínez Tavárez el 13 de enero de 2026, constituye un acontecimiento pedagógico con significación política y simbólica que desborda la anécdota y se inscribe en una agenda de reforma curricular en curso. El hecho —que incluyó un intercambio abierto sobre convivencia, respeto a las normas, seguridad vial, rechazo a la corrupción y servicio público honesto— se desarrolla en sincronía con la incorporación formal de la asignatura de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana al currículo preuniversitario a partir del año escolar 2025–2026, aprobada por el Consejo Nacional de Educación mediante la Ordenanza 02‑2025, y con una serie de instrumentos y campañas ministeriales que pretenden traducir la “educación en valores” en prácticas reales de ciudadanía responsable (Diario Libre, 2026; El Nacional, 2025). En este artículo de opinión con enfoque académico, argumento que el gesto presidencial puede catalizar una política pública de ciudadanía efectiva si —y solo si— se acompaña de condiciones sistémicas: formación docente específica, evaluación de aprendizajes cívicos, gobernanza escolar basada en convivencia y disciplina positiva, y participación estudiantil en la producción de acuerdos de vida escolar; de lo contrario, la potencia simbólica corre el riesgo de diluirse en lo declarativo (MINERD/CONANI, 2019; UNESCO, 2025).

El análisis comienza por reconocer la doble capa del acontecimiento. En el plano performativo, un jefe de Estado que retorna al aula luego de más de dos décadas, y que invita a otras altas autoridades —ministro de Educación, vicepresidenta y primera dama— a actuar como docentes invitados, envía un mensaje de revalorización de la asignatura y de la centralidad de los valores en la formación ciudadana de la juventud (Diario Libre, 2026; El Día, 2026). En el plano programático, la clase se produce tras un proceso de socialización curricular con instituciones cívicas y religiosas que el Ministerio de Educación condujo en 2025, y que desembocó en la incorporación formal y explícita de contenidos cívico‑éticos sin aumentar la carga horaria, reorganizando aprendizajes previamente dispersos (Diario Libre, 2025; MINERD, 2025a). La coherencia entre gesto y normativa es clave: no se trata de un episodio aislado, sino de un acto que visibiliza y legitima una decisión curricular relativamente reciente, lo cual, desde la perspectiva de las políticas educativas, puede habilitar condiciones de implementación y sostenibilidad (El Nacional, 2025; MINERD, 2025b).

Desde el marco jurídico dominicano, la Ley General de Educación 66‑97 consagra como fines de la educación la convivencia democrática, el respeto a la vida y a los derechos fundamentales y la solidaridad, principios que, al reintroducir una asignatura de moral y cívica con desarrollo sistemático, encuentran anclaje operativo en el currículo (Ministerio de Educación, 1997; Diario Libre, 2025). Asimismo, las Normas del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa —elaboradas por el MINERD con CONANI y actualizadas por las orientaciones de la Ordenanza 05‑2023 sobre convivencia escolar— proveen el basamento para que la cultura cívica no sea solo contenido de aula, sino práctica institucional cotidiana que modele disciplina positiva, derechos y deberes (MINERD/CONANI, 2019; Grupo Geard, 2023). En ese sentido, la propuesta del propio presidente de impulsar un “acuerdo de convivencia escolar” redactado y firmado por los estudiantes, con rechazo explícito al acoso, la violencia y la ofensa, resulta consistente con el marco normativo y pedagógico vigente, y expresa un enfoque de ciudadanía que se aprende haciendo —deliberando, pactando y cumpliendo reglas colectivamente— (Diario Libre, 2026; El Jaya, 2026).

El énfasis presidencial en prácticas básicas —cumplir la ley, respetar el orden público, cuidar lo común, reciclar, hacer filas, ser puntuales, tolerar diferencias— merece destacarse por su enfoque competencial y comportamental. La ciudadanía, así conceptualizada, se desplaza del plano puramente emblemático o memorístico (símbolos patrios, efemérides) hacia conductas observables, con potencial de evaluación auténtica en el contexto escolar y comunitario (Diario Libre, 2026; El Día, 2026). Esta orientación dialoga con recomendaciones internacionales de UNESCO y del sistema ONU sobre la Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM) recogidas en la meta 4.7 del ODS 4, que promueven metodologías activas, pensamiento crítico y resolución de problemas reales, incluidos desafíos de convivencia, igualdad, medio ambiente y ciudadanía digital (UNESCO, 2025; Naciones Unidas, s. f.). A nivel regional, el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) ha insistido en la necesidad de integrar ECM y Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) en el currículo con secuencias progresivas y evaluaciones pertinentes, lo que refuerza la conveniencia de articular la clase cívica con proyectos y misiones de impacto tangible (UNESCO‑LLECE, 2020; OEI, 2022).

La articulación entre currículo, recursos didácticos y campañas públicas es otro pilar. En 2025, el MINERD produjo guías del Proyecto Libro Abierto para Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana —por ejemplo, para cuarto y quinto grado del nivel primario— y puso en marcha la campaña nacional “¡Soy Ciudadano al 100!”, además de una plataforma de misiones cívicas con insignias y liderazgo estudiantil, Ciudadanos al 100 (MINERD, 2025c; MINERD, 2025d). Estas herramientas pueden facilitar que las escuelas traduzcan la lección magistral en trayectorias de aprendizaje con evidencias, portafolios y proyectos que conecten aula‑comunidad, como recomienda la literatura especializada (UNESCO, 2025; UNESCO‑LLECE, 2020). El riesgo, sin embargo, es que el vigor del discurso no bascule hacia la retórica si no se acompaña de desarrollo profesional docente, tutorías y seguimiento pedagógico que apoyen la implementación de metodologías como aprendizaje‑servicio, debates estructurados y estudios de caso de ética pública (OEI, 2022; CEPAL/UNESCO/UNICEF, 2022).

Sobre este punto, la experiencia comparada y la propia evidencia de gobernanza del sistema dominicano son elocuentes. En 2025, el Ministerio de Educación trazó una hoja de ruta 2025–2028, priorizando calidad, inclusión, infraestructura y valores, y socializó con el CNE la incorporación de la asignatura y la evaluación del desempeño docente como prioridad nacional (MINERD, 2025e; Diario Libre, 2025). En 2026, el MINERD reiteró metas vinculadas al fortalecimiento de la escuela como plataforma de desarrollo, a la mejora de infraestructura y a la retención, explicitando la apuesta por valores e identidad, así como por el inglés y la educación técnico‑profesional (Panorama, 2026; Cachicha, 2026). Este andamiaje político‑técnico habilita un campo de posibilidad para que la ciudadanía deje de ser un “tema transversal débil” y se convierta en un aprendizaje evaluado, con metas, recursos y rendición de cuentas. No obstante, estudios comparativos del Panorama de la Educación de la OCDE recuerdan que la mera existencia de lineamientos no garantiza resultados si no hay alineación entre estándares, evaluación y desarrollo docente, y si no se reduce la pérdida efectiva de tiempo de clase, un desafío señalado por la propia autoridad educativa (OCDE, 2020; Listín Diario, 2025).

Un aspecto sensible que conviene problematizar es la tensión entre pedagogía cívica y neutralidad política. La presencia del presidente en un aula pública posee una carga simbólica innegable. Para que se consolide como práctica pedagógica legítima, hace falta un protocolo de participación de altas autoridades y referentes sociales que garantice pluralidad, no proselitismo y deliberación abierta, incorporando voces académicas, comunitarias y de organizaciones de la sociedad civil, tal como el MINERD ya inició al socializar la propuesta con diversos actores (Diario Libre, 2025; MINERD, 2025a). La literatura de UNESCO sobre ECM enfatiza que la ciudadanía se fortalece en ambientes donde se respetan las opiniones diversas, se promueve la alfabetización mediática y se practican habilidades deliberativas; convertir cada “clase invitada” en un ejercicio de diálogo informado, con preguntas estudiantiles y evidencias, es coherente con ese enfoque (UNESCO, 2025; UNESCO‑IBE, 2014). La propuesta de presentar en Palacio Nacional el acuerdo de convivencia elaborado por los estudiantes puede reforzar el sentido de participación cívica si se evita el exhibicionismo y se acompaña de compromisos verificables de seguimiento dentro de la escuela (Diario Libre, 2026; El Día, 2026).

En el nivel pedagógico, la clase relatada por los medios enfatizó la integridad, la honestidad y el respeto a la ley, junto con la necesidad de renovar valores para construir una República Dominicana de mayor calidad de vida, donde se cumplan normas y se respete la dignidad (Z 101 Digital, 2026; Listín Diario, 2026). El hilo argumental —“sin moral y cívica no hay otros conocimientos”— refuerza la tesis de que los aprendizajes cognitivos pierden valor si no se sostienen en principios éticos, una idea con resonancias en la ECM cuando integra competencias socioemocionales, juicio moral y agencia prosocial (Naciones Unidas, s. f.; UNESCO, 2025). Traducir ese credo en prácticas didácticas supone, entre otras cosas, diseñar rúbricas que midan el progreso en habilidades de deliberación, resolución pacífica de conflictos y contribuciones a la comunidad, y vincularlo a productos tangibles, como campañas de reducción de ruido en la comunidad o proyectos de seguridad vial en coordinación con autoridades locales (UNESCO‑LLECE, 2020; OEI, 2022).

La mención presidencial al rol de las instituciones fiscales y a la importancia de los impuestos para el financiamiento público introduce otra dimensión valiosa: la ética ciudadana no solo trata de comportamientos cotidianos y convivencia, sino también de comprensión del Estado, del tributo como bien público y de la transparencia fiscal como deber cívico. Incorporar contenidos de ética pública, presupuesto ciudadano y control social —en lenguaje accesible para cada nivel— fortalece la alfabetización cívica en ámbitos críticos para prevenir la corrupción, asunto que la clase abordó expresamente (El Día, 2026; El Jaya, 2026). En clave curricular, esto exige materiales didácticos adecuados y docentes capaces de contextualizar la información, evitando el adoctrinamiento y promoviendo, en cambio, el pensamiento crítico sustentado en datos y normas (UNESCO‑IBE, 2014; CEPAL/UNESCO/UNICEF, 2022).

Ahora bien, ¿cómo pasar del gesto a la política transformadora? Propongo cuatro líneas de acción concretas alineadas con el marco normativo nacional y con evidencia internacional. Primero, consolidar un programa de formación docente en ciudadanía que no se limite a sensibilización, sino que capacite en metodologías activas, evaluación formativa y gestión de aulas deliberativas; esto incluye módulos sobre convivencia y disciplina positiva, en sintonía con las Normas y la Ordenanza 05‑2023 (MINERD/CONANI, 2019; Grupo Geard, 2023). Segundo, institucionalizar sistemas de evaluación del aprendizaje cívico con indicadores de conocimiento, habilidades y actitudes, combinando instrumentos cualitativos y cuantitativos, y reportes periódicos en el nivel de centro y del sistema, como sugieren los marcos de seguimiento de ODS 4.7 (CEPAL/UNESCO/UNICEF, 2022; UNESCO‑LLECE, 2020). Tercero, fortalecer la gobernanza escolar mediante acuerdos de convivencia elaborados por estudiantes, familias y docentes, con mecanismos de solución pacífica de conflictos y con vínculos explícitos a las sanciones y medidas educativas proporcionadas en la normativa (MINERD/CONANI, 2019; SITEAL‑IIPE UNESCO, 2011). Cuarto, articular la asignatura con proyectos interdisciplinares —por ejemplo, ciudadanía digital en Lengua y Tecnología, medio ambiente en Ciencias Naturales—, aprovechando plataformas como Ciudadanos al 100 y las guías del Proyecto Libro Abierto, para anclar los contenidos en acciones comunitarias verificables (MINERD, 2025c; MINERD, 2025d).

En el plano comunicacional, vale subrayar que la visibilidad mediática del gesto ha sido amplia y, en términos generales, favorable, lo cual puede contribuir a construir consenso social en torno a la prioridad de la educación cívica. Sin embargo, la sostenibilidad de esta reforma exige disciplina de política: cronogramas, metas intermedias, presupuesto y evaluación externa independiente. La OCDE recuerda que las reformas de currículo exitosas evitan la sobrecarga y privilegian la calidad docente y la coordinación institucional; en República Dominicana, la pérdida de días de clase y los rezagos de infraestructura siguen siendo condicionantes que deben abordarse para que cualquier asignatura, incluida Moral y Cívica, alcance su promesa formativa (OCDE, 2020; Listín Diario, 2025). El gesto pedagógico presidencial, entonces, es un disparador: puede abrir puertas y energizar al sistema; mantener abiertas esas puertas será tarea de la política pública, del liderazgo escolar y de la comunidad educativa.

En síntesis, la lección impartida por el presidente Abinader reubica la educación cívica en el centro de la conversación nacional y se alinea con una decisión curricular respaldada normativamente. Su valor reside en haber planteado la ciudadanía como práctica y no solo como contenido, en dialogar con estudiantes sobre problemas reales y en proponer un pacto de convivencia escolar. Para que ese valor sedimentado se traduzca en aprendizajes sostenibles, la administración educativa debe asegurar formación docente, evaluación y gobernanza coherentes con los marcos legales y con la evidencia internacional. La educación cívica no es un lujo ni un anexo; es, como señaló el propio mandatario, la condición de posibilidad del resto de saberes. Si la República Dominicana logra dotarla de estructura, recursos y evaluación, la clase del 13 de enero no quedará como un episodio singular, sino como la página inaugural de una política pública transformadora.

Santo Domingo, República Dominicana, 13 de enero de 2026.

El autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional.


Referencias

Cachicha. (2026, enero 1). ¡Educación 2026!: Luis Miguel De Camps anuncia ampliación de cobertura y transporte escolar gratuito. https://www.cachicha.com/2026/01/educacion-2026-luis-miguel-de-camps-anuncia-ampliacion-de-cobertura-y-transporte-escolar-gratuito/

CEPAL/UNESCO/UNICEF. (2022). La encrucijada de la educación en América Latina y el Caribe: Informe regional de monitoreo ODS4‑Educación 2030. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/48153/1/S2200834_es.pdf

Diario Libre. (2025, julio 29). Moral, Cívica y Ética Ciudadana será parte formal del currículo escolar a partir de agosto. https://www.diariolibre.com/actualidad/educacion/2025/07/29/moral-civica-y-etica-ciudadana-sera-parte-del-curriculo-escolar/3197967

Diario Libre. (2026, enero 13). El presidente Luis Abinader imparte clase de Moral, Cívica y Ética Ciudadana en el Liceo Germán Martínez Tavárez. https://www.diariolibre.com/politica/gobierno/2026/01/13/luis-abinader-imparte-clase-de-moral-y-civica-en-un-liceo/3403000

El Día. (2026, enero 13). Presidente Abinader imparte clase de Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana en Liceo Germán Martínez. https://eldia.com.do/presidente-abinader-imparte-clase-de-educacion-moral-civica-y-etica-ciudadana-en-liceo-german-martinez/

El Jaya. (2026, enero 13). Presidente Abinader imparte docencia de Moral y Cívica y reafirma que los valores son base del desarrollo nacional. https://www.eljaya.com/245977/presidente-abinader-imparte-docencia-de-moral-y-civica-y-reafirma-que-los-valores-son-base-del-desarrollo-nacional/

El Nacional. (2025, julio 29). Aprueban incorporación de Educación Moral, Cívica y Ética en las escuelas desde agosto (Ordenanza 02‑2025). https://elnacional.com.do/incorporacion-de-educacion-moral-civica-y-etica/

Grupo Geard. (2023). Ordenanza 05‑2023: Modificación normas del sistema educativo dominicano para la convivencia. https://grupogeard.com/do/blog/docentes/ordenanza-05-modificacion-normas-sistema-educativo-dominicano-convivencia/

Listín Diario. (2025, junio 11). Luis Miguel De Camps muestra hoja de ruta del año escolar 2025‑2026. https://listindiario.com/la-republica/educacion/20250611/luis-miguel-de-camps-educacion-ano-escolar-2025-2026_861396.html

Listín Diario. (2026, enero 13). Abinader imparte clases de Moral, Cívica y Ética Ciudadana a estudiantes de quinto grado. https://listindiario.com/la-republica/gobierno/20260113/abinader-imparte-clases-moral-civica-etica-ciudadana-estudiantes-quinto-grado_889657.html

MINERD. (2025a, julio 28). Socializa con sectores clave la inclusión de la asignatura Moral, Cívica y Ética Ciudadana en 2025‑2026. https://ministeriodeeducacion.gob.do/comunicaciones/noticias/minerd-socializa-con-sectores-clave-la-inclusion-de-la-asignatura-moral-civica-y-etica-ciudadana-en-el-ano-escolar-2025-2026

MINERD. (2025b). Educación en valores: Moral, Cívica y Ética Ciudadana (documento de orientación 2025‑2026). https://ministeriodeeducacion.gob.do/docs/repositorio-de-documentaciones/LdDI-minerd-periodo-2025-26-educacion-en-valorespdf.pdf

MINERD. (2025c). Guía para estudiantes: Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana (4.º grado). https://educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2025/08/Guia-de-Educacion-Moral-Civica-y-Etica-Ciudadana-4to-Nivel-Primario.pdf

MINERD. (2025d). Guía para estudiantes: Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana (5.º grado). https://educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2025/08/Guia-de-Educacion-Moral-Civica-y-Etica-Ciudadana-5to-Nivel-Primario.pdf

MINERD. (2025e, junio 17). Ministro De Camps presenta hoja de ruta de su gestión ante el CNE. https://ministeriodeeducacion.gob.do/comunicaciones/noticias/ministro-de-camps-presenta-hoja-de-ruta-de-su-gestion-y-avances-de-cara-al-inicio-del-proximo-ano-escolar-ante-cne

MINERD. (2025, octubre 17). Inicia campaña “¡Soy Ciudadano al 100!” para potenciar la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana. https://ministeriodeeducacion.gob.do/comunicaciones/noticias/minerd-inicia-campana-soy-ciudadano-al-100-para-potenciar-la-educacion-moral-civica-y-etica-ciudadana

MINERD. (2026). Plataforma Ciudadanos al 100. https://ciudadanosal100.minerd.gob.do/

MINERD/CONANI. (2019). Normas del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa en los Centros Educativos Públicos y Privados (2.ª ed.). https://www.educando.edu.do/portal/wp-content/uploads/2019/08/Normas-de-convivencia-FINAL-WEB.pdf

Naciones Unidas. (s. f.). Educación para la ciudadanía mundial. https://www.un.org/es/impacto-acad%C3%A9mico/page/educaci%C3%B3n-para-la-ciudadan%C3%ADa-mundial

OCDE. (2020). Panorama de la educación: Indicadores de la OCDE 2020. https://observatoriofiex.es/wp-content/uploads/2021/02/Panorama-Educacion-OCDE-2020.pdf

Panorama. (2026, enero 12). De Camps destaca rol de la educación y metas del Gobierno para 2026. https://panorama.com.do/de-camps-destaca-rol-de-la-educacion-y-metas-del-gobierno-para-2026/

UNESCO. (2025, junio 10). Educación para la ciudadanía mundial. https://www.unesco.org/es/educacion-ciudadania-mundial

UNESCO‑IBE. (2014). Educación ciudadana en América Latina: prioridades de los currículos escolares (Working Paper No. 14). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000227975

UNESCO‑LLECE. (2020). La ECM y la EDS en ALC: componentes de la Agenda de Educación 2030 en los currículos (ERCE 2019). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000373977

Z 101 Digital. (2026, enero 13). Abinader imparte docencia sobre Moral, Cívica y Ética Ciudadana en el Liceo Germán Martínez. https://z101digital.com/abinader-imparte-docencia-sobre-moral-civica-y-etica-ciudadana-en-liceo-german-martinez/

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