domingo, 21 de febrero de 2016

¿Por qué no mejora la educación en América Latina?

¿Por qué no mejora la educación en América Latina?

Educación en América Latina
Image captionPerú está en lo más bajo del ránking Pisa, pero en la mitad de la escala de la Unesco.
Hay preocupación por el estancamiento de la calidad de la educación en demasiados países de América Latina.
Esto es un problema importante en una economía globalizada, donde las recompensas van a parar a los trabajadores mejor cualificados y más productivos, y donde se le da más importancia que nunca a la educación de alta calidad.
¿Pero cómo medimos la calidad de la educación en América Latina respecto a estándares globales si no hay voluntad para participar en las pruebas internacionales? ¿Cómo podrán los potenciales reformadores comparar los resultados más allá de las fronteras?
Entre las comparaciones más reconocidas globalmente está la prueba PISA -el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes- que realiza cada tres años la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Estudiantes de Chile
Image captionChile es el país latinoamericano con mejor posición en el ránking del informe PISA.
En América Latina, los ránking regionales de estos tests internacionales realizados a jóvenes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencia están encabezados por Chile, por encima de potencias económicas como Brasil y México.
La mayoría de los países de la región está en un lugar bajo de la lista.

Ausencia en las pruebas

Parte del recelo de muchos países latinoamericanos hacia este tipo de listas puede ser un temor a ser comparados con líderes mundiales en educación como Finlandia y Japón.
Incluso Chile, el país de la región más alto de la lista PISA, está considerablemente por debajo de la media en estos tests, que queda marcada por países como Reino Unido y Francia.
Pero el examen PISA ha generado también bastante controversia por su metodología y diseño, generando dudas –algo común en muchos exámenes estándar- sobre si mide de forma adecuada la calidad de la enseñanza. O por el hecho de que no captura de forma real la diversidad de contextos de unos sistemas de educación tan dispares.
Estas inquietudes se reflejan en el hecho de que menos de la mitad de los países de América Latina participa en la prueba.
Pero hay otros exámenes que pueden ofrecer una escala global de evaluación: el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la Unesco (Terce) cubre una parte más extensa de la región.
El Terce evaluó 15 países incluyendo Brasil, México, Argentina y Colombia, así como participantes más pequeños como Costa Rica, Honduras, Guatemala, República Dominicana y Uruguay.
Educación en América Latina
Image captionLa prueba de la Unesco evalúa a estudiantes de países como Guatemala en comparación con estándares internacionales.
La evaluación tiene también un margen más amplio que PISA, al estudiar a menores en diferentes fases de desarrollo -con edades de 8 y 11 años- y considerar el contexto de cada escuela.
Lo que Terce halló fue motivo de prudente optimismo: su comparación entre la última evaluación en 2006 y el presente mostró una mejora modesta pero extendida en la mayoría de los países latinoamericanos.
Estos ránkings fueron también liderados por Chile, seguido de Costa Rica y Uruguay.
Pero también permitieron una comparación con países ausentes de la prueba PISA, como Guatemala y Paraguay, que aparecen en la mitad más baja de los resultados de la prueba Terce.

Quedándose atrás

Pese –o quizá debido- a la controversia circundante, estas pruebas ya cumplieron un propósito importante.
Estudiantes con profesor.
Image captionLa masiva expansión del acceso a la educación en la región no es suficiente sin una mejora equivalente en calidad.
Más allá de sus carencias, pusieron la atención en el hecho de que la masiva expansión del acceso a la educación en la región, una gran victoria en sí misma, no es suficiente sin una mejora equivalente en calidad.
Los legisladores ya no pueden ignorar la realidad de que incluso los países con mejor desempeño en América Latina, mucho menos los medios, están muy lejos del mundo desarrollado y muy lejos del lugar donde necesitan estar para competir en la economía global.
Como resultado, la demanda por una mejor educación crece desde abajo hacia arriba, conforme estudiantes, padres y grupos de la sociedad civil se van haciendo más conscientes de cómo sus escuelas se comportan respecto a los estándares internacionales.

No es sólo inversión

Las comparaciones internacionales también aportaron una lección necesaria: que una mayor inversión sola no puede resolver problemas de educación.
Educación en América Latina
Image captionUn estudiante de Honduras o Paraguay compite por un trabajo con licenciados de Singapur y Corea del Sur.
Los sistemas de educación de América Latina se gastan casi tanto como la media de los países de la OCDE, donde algunos invierten hasta el 6% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras producen resultados deslucidos.
En algunos casos se necesita más financiación pero, sin un enfoque riguroso y enfocado para asegurar que se utilizará bien, el dinero adicional puede que sea desperdiciado.
Es por eso que se necesita una nueva conversación en América Latina, que se centre en maneras innovadoras para mejorar la calidad, y de forma rápida.
Una oleada de nuevos actores -emprendedores sociales, negocios privados, fondos de inversión, fundaciones y grupos activistas- está tomando el liderazgo en la adopción de nuevas pedagogías, tecnologías y reformas estructurales en sus sistemas de educación.
Y proyectos como PISA y Terce ayudan a poner estos temas en primera línea en la agenda política pública.
La siguiente generación de estudiantes tiene poco tiempo que perder.
*Gabriel Sánchez Zinny es autor de "Educación 3.0: la lucha por el talento en América Latina". http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150409_economia_educacion_en_america_latina_finde_bd.shtml

OPPENHEIMER: El desafío de Obama en Cuba

ANDRÉS OPPENHEIMER
FEBRERO 20, 2016 1:44 PM
OPPENHEIMER: El desafío de Obama en Cuba 
El presidente Barack Obama anunció que hará una visita a Cuba el 21 y 22 de marzo
Obama debería reunirse por separado con líderes opositores durante su visita a la isla
Una propuesta reunión más amplia con la “sociedad civil” sería una farsa, y legitimará a la dictadura cubana

Prueba Pisa: ¿por qué a los países de América Latina les va tan mal?

Prueba Pisa: ¿por qué a los países de América Latina les va tan mal?

  • 5 diciembre 2013
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Estudiantes adolescentes en Cuba
América Latina ocupó algunos de los últimos lugares en la prueba PISA, que mide el nivel educativo de adolescentes en 65 países y cuyos resultados fueron divulgados esta semana. ¿Cómo resolver la trágica deuda pendiente con los niños de la región?
BBC Mundo invitó a una de las autoridades mundiales en educación, el chileno José Joaquín Brunner, a compartir su visión con los lectores.
Los resultados PISA vuelven a animar el debate sobre el estado de la educación latinoamericana. En efecto, los ocho países de la región participantes en este examen (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, México, Perú y Uruguay) califican dentro del 25 por ciento de más bajo rendimiento entre los 65 países participantes.
José Joaquín Brunner
Image caption"Es imperativo que la educación sea de similar calidad para todos. En esto reside el mayor desafío para la región".
Aunque entre ellos hay significativas diferencias de resultados, ninguno muestra niveles satisfactorios de logro. Chile, el más aventajado de los países del grupo latinoamericano, exhibe un rendimiento promedio que equivale a un año menos de escolarización que en España y Portugal, 2 años menos que en Suiza y 3 años menos que en Singapur. Son brechas sustanciales que es imprescindible enfrentar.
Para ello lo primero es identificar las causas que explican este atraso. Según muestra la evidencia disponible, éstas son de dos tipos.
Por un lado, el contexto socioeconómico y cultural de los países latinoamericanos es adverso. Hay más pobreza, desigualdades y desintegración comunitaria que en las sociedades desarrolladas, pero se gasta menos en educación, en el cuidado de los niños y en la formación de profesores.
Hay más violencia en los hogares y los padres tienen un menor nivel educacional. Muchos más niños y niñas viven vidas más difíciles en América Latina, en entornos hostiles, que sus pares de los países europeos. Y, a diferencia de lo que ocurre en un número de países del Asia donde la educación tiene un alto valor cultural y goza del apoyo absoluto de las familias, en América Latina la educación fue hasta la segunda mitad del siglo XX un privilegio de minorías mientras se negaba el acceso a las clases pobres del campo y la ciudad. Todavía ocurre así en varios países de la región, donde menos de la mitad de los jóvenes completa la educación secundaria.
Por otro lado, los sistemas escolares latinoamericanos --las escuelas y liceos, los docentes, los ministerios de educación, los directores y supervisores-- son débiles. No solo excluyen de las salas de clase a varios millones de niños y jóvenes sino que, además, un porcentaje de los que ingresan no obtiene una alfabetización a la altura del siglo XXI.
La infraestructura y el equipamiento de los colegios suelen ser precarios; el uso de tecnologías digitales limitado o inexistente; el tiempo dedicado al aprendizaje escaso; la disciplina excesivamente autoritaria o ausente, y las políticas educativas de los gobiernos son inestables, mal diseñadas a veces y su implementación y efectos poco evaluados.
Evidentemente cada uno de los países de la región sigue una trayectoria distinta, según muestra PISA. Por ejemplo, durante la última década Brasil exhibe una trayectoria moderadamente ascendente en lenguaje, matemática y ciencias; por el contrario, Uruguay retrocede en los mismos tres dominios. Chile y México avanzan gradualmente al menos en dos de estos dominios; Colombia los sigue algo más atrás. Argentina se halla estancada. Perú aparece a la cola a pesar de haber mejorado en el dominio de comprensión lectora durante la década pasada. Costa Rica recién comienza a participar en la prueba PISA de modo que no hay todavía un registro de su evolución.
En breve, el cuadro de resultados que ofrecen las pruebas internacionales obliga a América Latina a una acción profunda, persistente y urgente de cambios en la organización y prácticas de su educación.
¿Qué pueden aprender los países latinoamericanos de la experiencia de otros países que participan en este examen y de la evidencia producida por la investigación educacional?
En primer lugar, que es posible mejorar resultados del aprendizaje, pero que para lograrlo se requiere un esfuerzo concertado de la nación: del gobierno y los colegios, de las familias y autoridades locales, de los empresarios y universidades, de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales y, prioritariamente, de los docentes y sus alumnos. Se requieren políticas de largo plazo, estables, coherentes y dotadas de suficientes recursos.
Escuela en una comunidad Juruna a orillas del río Xingu cera de Altamira, en el estado de Pará en Brasil
Image caption"La infraestructura y el equipamiento de los colegios suelen ser precarios".
Los gobiernos deben contar con una estrategia de desarrollo sustentable de la educación que articule las expectativas y los intereses de los diversos actores. De no existir una tal estrategia, los políticas y medidas de los gobiernos se vuelven erráticas, prima el conflicto y al final los sistemas se estancan y la opinión pública pierde confianza en el valor de la educación como medio para ensanchar las oportunidades de vida y las posibilidades de movilidad social.
En seguida, la experiencia muestra que para mejorar la calidad de los aprendizajes América Latina necesita hacer un esfuerzo extraordinario de equidad educacional. No hay otro camino. La educación debe compensar las desigualdades de la cuna y para esto los países necesitan entregar atención temprana y jardines infantiles de calidad para la población más vulnerable.
Ningún niño debe quedar fuera de la escuela o abandonarla antes de completar la educación obligatoria. Es imperativo que ésta sea de similar calidad para todos. En esto reside el mayor desafío para la región. Para ello hay que formar profesores y directivos escolares capaces de elevar la efectividad de los procesos de enseñanza. Hay que evaluar resultados y corregir los bajos desempeños. Hay que premiar a los mejores profesores de aula y ofrecer segundas oportunidades de capacitación a aquellos menos competentes.
Todo esto obliga a invertir más y mejor en educación. En promedio, América Latina ha aumentado el gasto público en relación al PIB durante la última década. Pero el gasto por alumno es bajo aun y hay recursos que se usan con escasa eficiencia. Evidentemente, no se trata de convertir a los colegios en empresas ni puede esperarse que el mero hecho de aumentar el gasto traiga consigo mejores resultados.
Debe incrementarse el gasto pero, al mismo tiempo, importa mejorar la gestión, elevar los estándares y las exigencias, hacer efectiva la rendición de cuentas, generar un más fuerte control por parte de la comunidad y crear redes de apoyo para las escuelas, especialmente las más rezagadas.
En suma, PISA 2012 debe servir en América Latina no solo para construir rankings efímeros y hacer comparaciones deprimentes entre países de alto y mediano desarrollo si no para generar nueva información y conocimiento que ayude a mejorar el trabajo de los profesores en la sala de clase, de los directores en sus escuelas y de los políticos y académicos al momento de diseñar reformas e impulsar programas de innovación pedagógica".
*José Joaquín Brunner es profesor del Centro de Políticas Comparadas de Educación en la Universidad Diego Portales, Chile, y es considerado una autoridad mundial en educación.

5 lecciones para América Latina del mayor ranking global de educación

5 lecciones para América Latina del mayor ranking global de educación

  • 13 mayo 2015
Estudiantes de secundaria en China
Image captionLos estudiantes de 15 años de Singapur, Hong Kong y Corea del Sur ocuparon los mejores lugares en matemática y ciencia.
"El futuro de América Latina realmente depende de lo que pase en sus colegios".
Eric Hanushek, profesor de la Universidad de Stanford, en EE.UU. y uno de los académicos más reconocidos en temas de educación, es uno de los autores del nuevo informe que muestra una vez más, la enorme brecha entre los estudiantes latinoamericanos y los del este de Asia.
Singapur es el número uno
América Latina, posiciones 48, 53…74
El nuevo ranking divulgado este miércoles, el más amplio publicado hasta ahora, compara el desempeño de estudiantes de secundaria en matemáticas y ciencia en 76 países. Hong Kong ocupa el segundo puesto, Corea del Sur el tercero y Japón y Taiwán comparten el cuarto.
Pero el informe va más allá y vincula la educación en cada país con el futuro de su economía.
¿Cuál sería el crecimiento de la economía de México, Argentina, Perú, Chile, Uruguay o Colombia si sus estudiantes llegaran a un nivel básico de competencia en matemáticas y ciencias?
El informe deja en claro que las fallas en educación no sólo cuestan oportunidades y futuro a millones de adolescentes latinoamericanos. También marca a fuego el futuro de la economía de todo un país.
El documento fue divulgado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE. No se basó en pruebas nuevas sino en una combinación de tests ya realizados como PISA, Terce en América Latina y Timss, que compara habilidades matemáticas.
A continuación, cinco lecciones del informe para los países de la región.

Lección 1. La mala educación de un país hipoteca su economía

Si todos los adolescentes en México fueran a la secundaria y lograran un nivel básico en matemáticas y ciencia, el Producto Interno Bruto, PIB, de México, sería en 80 años 551% mayor que el actual, según el informe. El de Argentina 693% mayor y el de Honduras 2016% más grande.
Por nivel básico el informe entiende el equivalente a 420 puntos en las pruebas PISA, que supone una habilidad para razonar y resolver problemas utilizando conceptos de ciencia y matemática.
¿Cómo es posible proyectar a futuro el crecimiento de una economía a 80 años?
"Claro que hay considerable incertidumbre. Pero aún si redujéramos las proyecciones a la mitad veríamos que los cambios en educación representan mejoras dramáticas en el bienestar de toda la población", dijo Hanushek a BBC Mundo.

Lección 2. "La educación de calidad y el petróleo no se mezclan"

PISA muestra una relación negativa entre el dinero que ganan los países de sus recursos naturales y las habilidades de sus estudiantes.
Estudiantes
Image caption"No hay alternativas. Si América Latina quiere competir y desarrollarse, debe mejorar las habilidades de su población", dijo Hanushek a BBC Mundo.
"En países con pocos recursos naturales como Finlandia, Japón o Singapur, la educación es muy valorada en parte porque toda la población ha entendido que el país debe ganarse la vida con su conocimiento y que éste depende de la educación", asegura el estudio.
¿Cuál es el mensaje entonces, por ejemplo, para países como Venezuela, rico en petróleo, o Argentina, en tierras fértiles para exportaciones de soya?
"A corto plazo, estos países están obteniendo gran parte de su ingreso de sus recursos naturales. Pero más y más, a medida que el mundo se mueve hacia economías basadas en el conocimiento, el ingreso y el desarrollo dependerán de lo que la gente sepa, lo que llamamos el capital de conocimiento de las naciones", dijo Hanushek a BBC Mundo.

Lección 3. Lo que importa es la calidad de la educación

La educación obligatoria y universal es apenas el primer paso. Lo crucial es qué tipo de habilidades cognitivas se transmiten.
"Los estudiantes de América Latina han estado aprendiendo mucho menos cada año escolar que sus pares en el este de Asia", dijo Hanushek a BBC Mundo.
"Los alumnos latinoamericanos van muchos años al colegio, pero no aprenden ni cerca de lo que reciben los estudiantes en otros países".
Para Hanushek, hoy en día la mitad de la población mundial es "funcionalmente analfabeta". Y es que el concepto mismo de alfabetización ha cambiado.
Ya no basta saber leer y escribir, sino "tener la capacidad de comprender y usar con reflexión crítica la información, además de la capacidad de razonar con conceptos matemáticos y extraer conclusiones basadas en evidencia".
¿Por donde empezar? Lo fundamental es llegar primero al nivel básico de matemáticas y ciencia como una base para un aprendizaje más profundo y una mejor habilidad de interactuar con otros a nivel de ideas y conceptos, según Hanushek.

Lección 4. El alto ingreso de un país no protege contra la mala educación

Y la prueba está, por ejemplo, en que el 24% de los alumnos de 15 años en EE.UU. no completan con éxito el nivel básico de PISA en matemática y ciencia.
Vietnam, además, está mejor ubicado en el ránking que EE.UU.
Lo importante es en qué se gastan los recursos.
Estudiantes en China
Image captionLos estudiantes de América Latina han estado aprendiendo mucho menos cada año escolar que sus pares en el este de Asia, según Hanushek.
Uno de los factores más importantes es mejorar el nivel y habilidad de los profesores, según Hanushek.
"Los colegios deben reconocer y premiar a los maestros más efectivos y asegurarse de que aquellos menos efectivos reciban ayuda para mejorar o hagan otros trabajos donde no tengan una influencia negativa sobre los niños y adolescentes", dijo Hanushek a BBC Mundo.
El informe cita por ejemplo el éxito de Brasil en mejorar su desempeño en matemáticas y lo atribuye en parte a iniciativas para mejorar el salario y formación de los profesores.

Lección 5. Los valores son fundamentales

Manos de estudiantes
Image captionLos padres y abuelos en China invierten hasta sus últimos recursos en la educación de sus hijos y nietos, según el estudio.
"Podemos aprender de los países que lideran las tablas", dice el informe. "Parecen haber convencido a sus ciudadanos de hacer opciones que valoran la educación por encima de otras cosas".
Los padres y abuelos en China, por ejemplo, invierten hasta sus últimos recursos en la educación de sus hijos y nietos, según el estudio.
Otra idea generalizada en estos países es que todos los niños pueden alcanzar un buen nivel y no hay excusas para no creer en el potencial de todos los alumnos.
Para Hanushek, "China y Singapur nos enseñan que todos los niños pueden aprender, no sólo aquellos de hogares privilegiados".
"Estos países muestran que un sacrificio hoy traerá grandes beneficios en el futuro. Y que los padres deben estar involucrados en la vida escolar de sus hijos".
¿Cuál es la reflexión final de Hanushek para América Latina?
"Si los países latinoamericanos no mejoran su educación se verán más y más lejos del bienestar económico en otras regiones".
"Pero si mejoran seriamente sus escuelas y secundarias, podrían ver beneficios económicos sin precedentes", señaló el experto de Stanford.
"El mundo está cada vez más integrado y más competitivo en términos de interacciones económicas".
"No hay alternativas. Si América Latina quiere competir y desarrollarse, debe mejorar las habilidades de su población".

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