sábado, 24 de noviembre de 2018

Guía para entender por qué Gibraltar puede hacer saltar por los aires el acuerdo del Brexit

INTERNACIONAL
23/11/2018 08:28 CET | Actualizado Hace 22 horas
Guía para entender por qué Gibraltar puede hacer saltar por los aires el acuerdo del Brexit
La clave: lo que dice (y no dice) el artículo 184 del Tratado de Retirada.
Por Laura Riestra
No hay tiempo y el panorama cada vez pinta peor. Faltan dos días para la cumbre europea en la que se debería refrendar el acuerdo del Brexit y España ya ha dicho por activa y por pasiva que vetará el pacto si no tiene más garantías sobre Gibraltar.
¿Por qué se ha llegado a una situación tan extrema? Por el penúltimo artículo de los 185 que componen el Tratado de Retirada de Reino Unido de la UE. El 184 es, en palabras de Ejecutivo español, "un gol" que les ha colado en el último momento la primera ministra británica, Theresa May. Por eso la postura de Pedro Sánchez no acepta medias tintas: o se retira o vetará el acuerdo. Y si quiere una salida pacífica, lo políticamente correcto sería que Reino Unido contara con el voto a favor de todos los estados miembro.

¿Qué dice el artículo 184? (Y qué no dice)

Es el que se refiere a las "negociaciones sobre la relación futura" entre Bruselas y Londres y es el que se ha introducido en opinión de España "con nocturnidad y alevosía" por el Gobierno de May, sin que el equipo negociador europeo viera motivos de alarma para España y le advirtiera.
Por poner algo más de contexto, el enfado de España también está vinculado al hecho de que en abril de 2017, cuando los 27 pactaron las directrices que debían regir la negociación de la salida de Reino Unido, se dejó claro que una vez fuera, cualquier acuerdo futuro sobre el Gibraltar tendría que contar con el visto bueno de España.
Sin embargo, cuando se anuncia el acuerdo de 585 páginas, aparece el artículo en cuestión. En una primera lectura, este artículo parece totalmente inofensivo, pero la Abogacía del Estado ha captado que puede dar paso a una ambigüedad que, en el futuro, les perjudique.
"La Unión y Reino Unido pondrán su mejor empeño, de buena fe y respetando plenamente sus respectivos ordenamientos jurídicos, para tomar las medidas necesarias con el fin de negociar sin demora los acuerdos que deben regir su relación futura mencionada en la declaración política del (DD/MM/2018) y llevar a cabo los procedimientos de ratificación o conclusión de esos acuerdos, con el fin de garantizar que dichos acuerdos se apliquen, en la medida de lo posible, a partir del final de la transición
Efectivamente, en una primera lectura este punto sólo define la voluntad que tienen ambas partes de negociar un tratado comercial que entre en vigor tras el periodo de transición, algo que no tiene mucho que ver con Gibraltar. Por lo tanto, el problema está más bien en lo que este artículo no dice. Al vincular esa "futura relación" con la "declaración política" que es el pacto de divorcio (en el que se incluye el protocolo sobre Gibraltar), a una negociación entre la UE y el Gobierno británico, se da a entender que el estatus del Peñón será negociado como parte integral de Reino Unido.
O dicho de otro modo, el artículo no especifica que cualquier acuerdo futuro entre la UE y Reino Unido no se aplicará a Gibraltar a menos que España haya dado previamente su consentimiento.
Es ahí donde esta la clave, porque hay un cambio muy relevante respecto a lo que queda pactado en los papeles de separación, que determina las condiciones de salida en marzo de 2019. En ese proceso inmediato no ha habido ningún problema porque han sido los gobiernos español y británico los que han negociado de manera bilateral el mantenimiento de la libre circulación de personas entre Gibraltar y sus zonas colindantes durante el periodo transitorio, además de otras cuestiones como la coordinación para vigilar la evasión fiscal y el contrabando.

¿Qué quiere España?

Básicamente quiere tener la última palabra sobre Gibraltar.
Para el Gobierno español la redacción actual del artículo 184 del Tratado de Retirada "pone en cuestión la capacidad española de negociar con Reino Unido el futuro de Gibraltar" y esto "no es aceptable para España", en palabras del propio Sánchez.
Los servicios jurídicos de la Comisión y el Consejo no ven en la actualidad el riesgo que sí percibe España, pero el secretario de Estado para la UE, Luis Marco Aguiriano, ha recordado que su responsable dejará el cargo en un año y cabe la posibilidad de que quien le sustituya haga una interpretación jurídica distinta con respecto a este artículo.
En una larga conversación telefónica mantenida el miércoles entre May y Sánchez, éste le ha exigido que retirara el controvertido artículo, pero la premier se ha negado. De ahí que recién llegado a la Habana, Sánchez reiterara su postura:
El Gobierno, según ha explicado el secretario de Estado, quiere garantías de que España mantiene lo que hasta el momento había conseguido en la negociación, esto es, que para que cualquier aspecto de la relación futura entre la UE y Reino Unido se aplique a Gibraltar deberá haber un acuerdo previo entre Madrid y Londres. Y esa negociación debe estar separada de la que la UE mantenga con Reino Unido con carácter general.
Este jueves, según lo expresado por Marco Aguiriano, España podría contentarse con que los servicios jurídicos europeos dejaran por escrito, en un instrumento legalmente vinculante, que ese artículo no se aplica para el Peñón.
Si España no logra una nueva cláusula en el articulo 184 donde quede claro su papel en el futuro de Gibraltar, el futuro del Peñón tras el periodo transitorio dependerá solo de la negociación general entre Reino Unido y la UE.

¿Qué pasará el domingo?

Pues todo parece depender única y exclusivamente de lo que pase con Gibraltar. El gobierno británico y el español se mantienen firmes en sus respectivas posturas, por lo que parece que se llegará a un límite peligroso. Nadie entendería que este domingo el acuerdo siguiera adelante sin el visto bueno de un Estado miembro.
El Consejo Europeo, que reúne a los jefes de Estado y Gobierno este domingo, debe avalar políticamente el acuerdo, y este órgano toma todas sus decisiones por consenso. Solo posteriormente el Tratado de salida será aprobado formalmente. Entonces el acuerdo tiene que ser aprobado por una mayoría cualificada, lo que implica el apoyo de al menos 20 países que representen al menos al 65% de la población de la Unión Europea, por lo que no se necesita unanimidad.
Por lo tanto, ciñéndonos estrictamente a las normas, el texto del divorcio puede ser aceptado sin el apoyo de España, pero políticamente parece inviable que no haya consenso.
Más datos sobre lo que dice la base legal:
El acuerdo de retirada del Reino Unido de la Unión Europea (UE) no precisa el visto bueno de todos los Estados miembros sino que se puede aprobar por mayoría cualificada en el Consejo de ministros de la UE.
Así lo precisa el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea (TUE), que detalla cómo todo Estado miembro podrá decidir, de conformidad con sus normas constitucionales, retirarse de la Unión.
El acuerdo negociado por Bruselas y Londres para un 'brexit' ordenado, sobre el que se posicionarán los líderes de la UE en una cumbre extraordinaria el próximo domingo, se convertirá en texto legal cuando lo celebre el Consejo por mayoría cualificada, previa aprobación del Parlamento Europeo.
La mayoría cualificada en este caso se alcanza si al menos el 72 % de los miembros del Consejo vota a favor y éstos representan al menos el 65 % de la población de la UE.
El acuerdo negociado con Londres establece la forma de retirada teniendo en cuenta el marco de las relaciones futuras entre la UE y el Reino Unido.
Las bases para esa relación están contenidas en la declaración política que ha sido negociada por ambas partes.
Los dos textos, tanto el del acuerdo de retirada como el de la declaración que orienta sobre cómo serán las relaciones después del periodo de transición (el 31 de diciembre de 2020, con posibilidad de prolongarse otros dos años), son estudiados actualmente por los países.
Al margen de que se apruebe o no el acuerdo de retirada, el Reino Unido dejará de ser un Estado de la Unión el próximo 30 de marzo, al cumplirse dos años de haber invocado el artículo 50 del TUE para salir del club comunitario.
(Fuente: Efe) https://www.huffingtonpost.es/2018/11/23/guia-para-entender-por-que-gibraltar-puede-hacer-saltar-por-los-aires-el-acuerdo-del-brexit_a_23597659/?utm_hp_ref=es-internacional

Las objeciones del Gobierno español van ligadas a la escasa relevancia legal de la oferta planteada por Bruselas.

BREXIT
Pedro Sánchez: “Las garantías sobre Gibraltar no son suficientes. Mantenemos el veto al Brexit”
El presidente del Gobierno pone en duda el Consejo Europeo del domingo en caso de que no haya acuerdo sobre el Peñón

Una calle de Gibraltar. En vídeo, declaraciones de Pedro Sánchez. 
España mantiene la amenaza de vetar el Brexit. El Gobierno de Pedro Sánchez considera que, pese  a las negociaciones de última hora de este viernes, España sigue sin tener garantías sobre la futura relación de Gibraltar con la UE, y tiene la intención de mantener su rechazo al acuerdo del Brexit, que debe aprobarse en una cumbre extraordinaria este domingo en Bruselas. Pedro Sánchez ha despejado este viernes por la noche desde La Habana cualquier duda al afirmar que "las garantías no son suficientes y, por tanto, España mantiene el veto al acuerdo del Brexit".


Además, ha puesto en duda la celebración del Consejo Europeo del domingo, donde debería ratificarse el acuerdo de salida de Reino Unido. "Si no hay acuerdo, es evidente que lo que va a ocurrir es que el Consejo Europeo muy probablemente no se celebre", ha dicho el presidente al responder a una pregunta sobre si acudirá a dicho encuentro si no logra las garantías que reclama. Enfrascado en una negociación de incierto final, Sánchez no quiso aclarar si es la literalidad de la última oferta de la UE o su falta de valor jurídico lo que no le convence.
"No tenemos todavía todas las garantías que queremos sobre Gibraltar. No podemos considerar que haya un acuerdo. Tal y como está ahora la situación, se mantiene el veto", adelantaron desde La Habana fuentes de la delegación que acompaña al presidente. "Es un asunto de interés nacional", indicaron. "El Gobierno anterior no fue lo suficientemente ambicioso en la negociación", añadieron, en referencia al Ejecutivo de Mariano Rajoy.
Aunque el acuerdo del Brexit puede salir adelante con mayoría cualificada de los Veintisiete (con el voto a favor de no menos de 20 países que representen al menos el 65% de la población), el Gobierno considera que "la declaración política" que lo acompaña "requiere unanimidad". "No va a haber un acuerdo a 26, es impensable", han asegurado.
La tajante respuesta del Gobierno de Sánchez llega poco después de que la UE hubiera ofrecido el viernes por la mañana una salida a España para evitar su rechazo: sendas declaraciones, tanto por el lado británico como del europeo, para despejar las dudas de España sobre la situación de Gibraltar tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea, según ha informado el secretario de Estado para Asuntos Europeos, Marco Aguiriano, tras reunirse con sus homólogos en Bruselas y con el equipo negociador dirigido por Michel Barnier.
Ese documento, del que se desconocen los detalles, intentaba, "cumplir con las exigencias y objetivos del Gobierno de España", según explicó el secretario de Estado. Aguiriano aseguraba tras el encuentro que los negociadores "han ido todo lo lejos que pueden ir conforme al derecho comunitario". "Incluso han mejorado el texto que habíamos planteado en cuanto a la declaración política. Lo han reforzado, con más referencias al Tratado de la Unión". Aun así, no ha bastado para tranquilizar a La Moncloa, y su rechazo deja esta posible salida en el aire.
"Nadie [en la UE] está en contra de nosotros; hemos apoyado a todos los países que han tenido intereses nacionales en juego", ha declarado el Gobierno, que considera que sería positivo que el Consejo Europeo pueda realizarse este domingo, pero que "lo que importa no si es ese día o más tarde, sino que haya un acuerdo".
Las objeciones del Gobierno español van ligadas a la escasa relevancia legal de la oferta planteada por Bruselas. El posible acuerdo sobre Gibraltar discutido el viernes por la mañana se iba a recoger en una declaración aneja a las conclusiones del Consejo Europeo del domingo.

Acceso de barcos europeos a aguas británicas

En el borrador de ese texto adjunto, figuran ya las precisiones reclamadas por otras delegaciones, como las de Francia sobre la prioridad de negociar un acuerdo pesquero con Londres que garantice el acceso de los barcos europeos a aguas británicas.
El mismo documento, según el borrador, supedita la posible prórroga del período transitorio de salida a que Reino Unido respete unos mínimos estándares europeos en materia como fiscalidad, medioambiente o empleo. Pero España considera que ese formato no es el adecuado para una reivindicación tan vital para los intereses nacionales como es la situación del Peñón. Gibraltar es el último escollo pendiente en la cumbre del domingo, en la que se espera sellar el acuerdo para consumar el Brexit el 29 de marzo de 2019.
El conato de solución lograda en la mañana del viernes incluía una declaración pública por parte de Londres confirmando que compartía la interpretación europea del artículo 184 del Tratado de salida. El Gobierno de Pedro Sánchez temía que ese artículo condicionase en el futuro la relación entre la UE y Gibraltar, sin respetar el derecho de veto que se había reconocido a España en las directrices de negociación sobre el Brexit. 
https://elpais.com/internacional/2018/11/23/actualidad/1542979888_803907.html?id_externo_rsoc=TW_CM

Hace más de 35 años Shell y Exxon predijeron ‘en privado’ el daño global que causarían sus productos

Hace más de 35 años Shell y Exxon predijeron ‘en privado’ el daño global que causarían sus productos

Un informe revela que las dos compañias han manejado desde la década de 1980 datos alarmantes relacionados con las emisiones de CO2.
Hace más de 35 años Shell y Exxon predijeron 'en privado' el daño global que causarían sus productos
Desde los años 80, las empresas de combustibles fósiles Exxon Mobil y Royal Dutch Shell manejan datos científicos relacionados con el calentamiento global, informa el diario británico The Guardian.
Las dos compañías llevaron a cabo ya desde ese entonces estudios científicos internos que vaticinaban los efectos sobre el planeta de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que liberan los combustibles fósiles.
La petrolera Exxon pronosticó en 1982 -sin difunsión alguna- que para el año 2060 los niveles de CO2 alcanzarían alrededor de 560 partes por millón, hecho que incrementaría en al menos 2 grados centígrados las temperaturas del planeta, superando las registradas en la denominada era preindustrial.
Transcurridos seis años, en 1988, un estudio semejante, pero en esta ocasión realizado por la compañía Shell, predijo que los niveles de CO2 podrían duplicarse para el 2030.
la compañía Shell, predijo que los niveles de CO2 podrían duplicarse para el 2030
La compañía Shell, predijo que los niveles de CO2 podrían duplicarse para el 2030.

¿Sin relación con el calentamiento global?

La publicación del diario británico señala que ninguna de las dos compañías admitió que sus productos estuvieran relacionados con el cambio climático, aunque el informe sí evidenciaba tal conexión.
Preocupa un dato que indica que los estudios de Shell ya presagiaban que el nivel del mar aumentaría en al menos un metro, además del descongelamiento de los glaciares en la Antártida Occidental; fenómenos que podrían desencadenar la inundación total de países ubicados en niveles bajos.
A su vez, los expertos que elaboraron el estudio para Shell tenían previsto que el cambio climático en el planeta sería el responsable de la desaparición de ciertos ecosistemas y la devastación de algunos hábitats.
Sus conclusiones en ese entonces indicaban que se trataría de los mayores cambios de la historia.
La petrolera Exxon pronosticó en 1982 -sin difunsión alguna- que para el año 2060 los niveles de CO2 alcanzarían alrededor de 560 partes por millón
La petrolera Exxon pronosticó en 1982 -sin difunsión alguna- que para el año 2060 los niveles de CO2 alcanzarían alrededor de 560 partes por millón.
Finalmente, el estudio de Exxon intentó encontrarle un factor positivo al problema al afirmar que el calentamiento global no alcanzaría a ser tan destructivo para la humanidad como una bomba nuclear o una hambruna mundial. https://www.grandesmedios.com/pronosticos-shell-y-exxon-1980/