Mostrando las entradas con la etiqueta Luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Luna. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de abril de 2026

Energía nuclear en la Luna: la nueva frontera estratégica de Estados Unidos

Editorial | Energía nuclear en la Luna: la nueva frontera estratégica de Estados Unidos

El plan de la Casa Blanca para obtener energía nuclear en la futura base lunar marca un punto de inflexión en la carrera espacial del siglo XXI. Ya no se trata únicamente de regresar a la Luna por razones simbólicas o científicas, sino de establecer una presencia humana permanente, operativa y autosostenible. Para ello, Washington pone en el centro una decisión estratégica: la energía nuclear será clave para sostener la vida, la investigación y la actividad industrial fuera de la Tierra.

La lógica es clara. En la superficie lunar, los ciclos de día y noche pueden durar hasta 14 días terrestres, lo que vuelve insuficientes las fuentes solares tradicionales para operaciones continuas. La energía nuclear, especialmente mediante reactores compactos y modulares, ofrece una solución estable, predecible y de largo plazo. No es una apuesta improvisada, sino el reconocimiento de que la exploración espacial ha entrado en una fase de infraestructura, no de misiones aisladas.

Pero el anuncio va más allá de la tecnología. El plan estadounidense introduce un giro relevante al impulsar asociaciones público‑privadas, integrando al sector industrial nacional en el diseño, fabricación y suministro de reactores nucleares para el espacio. En otras palabras, la política espacial se convierte también en una política industrial avanzada, alineada con los intereses estratégicos y económicos del país. La energía para la Luna no será solo un asunto de la NASA, sino del ecosistema tecnológico, manufacturero y de defensa de Estados Unidos.

Este enfoque revela una comprensión más amplia del espacio como dominio geopolítico. Así como en el siglo XX el control de rutas marítimas, energéticas o digitales definió el equilibrio de poder, en el siglo XXI la capacidad de operar de forma autónoma en el espacio profundo se perfila como un nuevo eje de influencia. La energía nuclear en la Luna no es solo para iluminar hábitats: es para garantizar soberanía tecnológica, seguridad operativa y liderazgo normativo en un entorno donde China y otras potencias ya avanzan con rapidez.

También hay una lectura estratégica en clave de seguridad nacional. Al asegurar que el sector doméstico pueda producir estos reactores, la Casa Blanca busca evitar dependencias externas en un componente crítico. En el espacio, como en la Tierra, la energía es poder, y quien la suministra controla los ritmos de desarrollo, investigación y expansión. La Luna pasa así de ser un laboratorio científico a convertirse en un punto logístico avanzado para futuras misiones a Marte y más allá.

Sin embargo, este rumbo abre interrogantes que no deben ignorarse. El uso de energía nuclear en el espacio plantea desafíos regulatorios, ambientales y de gobernanza internacional. Aunque el discurso oficial enfatiza fines pacíficos y científicos, la frontera entre lo civil y lo estratégico en el espacio es cada vez más difusa. El reto será armonizar liderazgo tecnológico con responsabilidad global, evitando que esta nueva etapa derive en tensiones innecesarias o una carrera armamentista extraplanetaria.

En definitiva, el plan de la Casa Blanca confirma que la exploración lunar ya no es una aventura romántica, sino un proyecto estructural de largo plazo, donde energía, industria, geopolítica y ciencia convergen. La Luna deja de ser un destino para convertirse en una plataforma, y la energía nuclear, en el pilar que sostendrá esa ambición. El mensaje es contundente: Estados Unidos no solo quiere volver a la Luna; quiere quedarse y liderar desde allí la próxima era del espacio.

Luis Orlando Díaz Vólquez

La Casa Blanca presentó una hoja de ruta para el desarrollo
de energía nuclear en la superficie lunar antes de 2030
 (Ben Smegelsky / NASA).
.......
Noticias relacionadas
El plan de la Casa Blanca para obtener energía nuclear en la futura base lunar
Las nuevas directrices buscan establecer una base permanente en la Luna, promover asociaciones público-privadas y asegurar que el sector nacional pueda fabricar y suministrar reactores nucleares para operaciones en el espacio https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/04/18/el-plan-de-la-casa-blanca-para-obtener-energia-nuclear-en-la-futura-base-lunar/

lunes, 23 de noviembre de 2020

Por qué el interés minero en la Luna podría acabar en conflicto

La Vida lunes, 23 de noviembre de 2020
ESPACIO
Por qué el interés minero en la Luna podría acabar en conflicto
Por qué el interés minero en la Luna podría acabar en conflicto

Mapa de elevación de la superficie lunar - LROC/NASA

Europa Press

Un equipo internacional de científicos ha advertido del riesgo de conflictos ante el creciente interés en los recursos mineros extraíbles en la Luna, dado su carácter limitado.

Sin políticas o acuerdos internacionales para decidir "quién obtiene qué de dónde", los científicos creen que las tensiones, el hacinamiento y el rápido agotamiento de los recursos son un posible futuro para los proyectos de minería lunar, señala un artículo publicado este 23 de noviembre en Philosophical Transactions of the Royal Society A.

"Mucha gente piensa en el espacio como un lugar de paz y armonía entre naciones. El problema es que no hay una ley que regule quién puede usar los recursos, y hay una cantidad significativa de agencias espaciales y otras en el sector privado que tienen como objetivo aterrizar en la luna en los próximos cinco años", dijo en un comunicado Martin Elvis, astrónomo del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian y autor principal del artículo. "Observamos todos los mapas de la Luna que pudimos encontrar y descubrimos que no muchos lugares tenían recursos de interés, y los que los tenían eran muy pequeños. Eso crea mucho espacio para el conflicto sobre ciertos recursos".

Los recursos como el agua y el hierro son importantes porque permitirán que se lleven a cabo investigaciones futuras y se lancen desde la luna. "No quieres traer recursos para el apoyo de la misión desde la Tierra, preferirías obtenerlos de la Luna. El hierro es importante si quieres construir algo en la Luna; sería absurdamente caro transportar hierro a la Luna", dijo Elvis. "Necesitas agua para sobrevivir; la necesitas para cultivar alimentos y para dividirla en oxígeno para respirar e hidrógeno como combustible".

El interés en la Luna como lugar de extracción de recursos no es nuevo. Un extenso cuerpo de investigación que se remonta al programa Apolo ha explorado la disponibilidad de recursos como el helio, el agua y el hierro, y las investigaciones más recientes se centran en el acceso continuo a la energía solar, trampas frías y depósitos de agua congelada, e incluso volátiles que pueden existen en áreas sombreadas en la superficie de la luna.

Aunque existen algunos tratados, como el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967, que prohíbe la apropiación nacional, y los Acuerdos de Artemis de 2020, que reafirman el deber de coordinar y notificar, ninguno está destinado a una protección sólida. Gran parte de la discusión en torno a la luna, incluida la política actual y potencial para gobernar las misiones al satélite, se ha centrado en la actividad científica frente a la comercial, y a quién se le debe permitir aprovechar los recursos encerrados en la luna y en ella.

Para remediar la situación, el equipo reclama como primer paso probable convocar a una comunidad de posibles usuarios, formada por aquellos que estarán activos en un sitio determinado durante la próxima década más o menos. Su primer objetivo debería ser identificar los peores resultados, las formas más perniciosas de hacinamiento e interferencia, que buscan evitar en cada sitio. La aversión a la pérdida tiende a motivar a los actores.

Todavía existe el riesgo de que las ubicaciones de los recursos resulten más escasas de lo que se cree actualmente, y los científicos quieren volver atrás y obtener una imagen más clara de la disponibilidad de recursos antes de que alguien comience a excavar, perforar o recolectar.

"Necesitamos regresar y mapear los puntos calientes de recursos con mejor resolución. En este momento, solo tenemos unas pocas millas en el mejor de los casos. Si todos los recursos están contenidos en un área más pequeña, el problema solo empeorará", dijo Elvis. "Si podemos mapear los espacios más pequeños, eso informará la formulación de políticas, permitirá el intercambio de información y ayudará a todos a jugar bien juntos para que podamos evitar conflictos".


https://listindiario.com/la-vida/2020/11/23/645362/por-que-el-interes-minero-en-la-luna-podria-acabar-en-conflicto

martes, 12 de diciembre de 2017

Trump quiere "una base" en la Luna, para ir a Marte

EL MUNDO

Trump quiere "una base" en la Luna, para ir a Marte

El presidente estadounidense formalizó como objetivo de la NASA el establecimiento de "una base" en la Luna, visitada por última vez por humanos en 1972, como paso previo a la primera misión tripulada a Marte.
SpaceX busca llevar humanos a Marte a partir de 2024.
SpaceX busca llevar humanos a Marte a partir de 2024.
"La directiva que estoy firmando hoy reenfocará el programa espacial de EE.UU. en la exploración humana y el descubrimiento. Marca el primer paso en el regreso de astronautas estadounidenses a la Luna por primera vez desde 1972", dijo Trump en una ceremonia en la Casa Blanca en referencia a la última caminata lunar de la misión Apolo 17.
Trump subrayó que esta vez no solo colocarán la bandera y dejarán su huella en la Luna, sino que también establecerán "una base para un eventual viaje a Marte".
"Imaginen la posibilidad que nos espera en esas hermosas y enormes estrellas si nos atrevemos a soñar a lo grande. Eso es lo que nuestro país está haciendo de nuevo, estamos soñando a lo grande", agregó el mandatario.
Hace 45 años que la humanidad llegó a la Luna
El presidente estadounidense estuvo acompañado en el acto por el director interino de la NASA, Robert Lightfoot; Peggy Whitson, la primera mujer astronauta comandante la Estación Espacial Internacional; y por el vicepresidente, Mike Pence.
La última vez que EE.UU. envió una misión tripulada fuera de la órbita terrestre fue en 1972, en la Apolo 17, y en la que dos de sus astronautas, Eugene Cernan y Harrison "Jack" Schmitt, llevaron a cabo tres caminatas sobre la superficie lunar.
El propio Schmitt, de 85 años, estuvo también presente en el acto, 45 años después de su paseo en la luna.
JOV (efe, ntv)

DW RECOMIENDA

miércoles, 25 de octubre de 2017

La carrera hacia la Luna - CIENCIA Y TECNOLOGIA

EL MUNDO

La carrera hacia la Luna

Hace diez años, China lanzó su primer orbitador lunar. También Estados Unidos, Rusia y Europa tienen la mirada puesta en el satélite natural de la Tierra y apuestan por la cooperación.
NASA Moon Village (ESA)
El sueño de la NASA y la ESA: una estación permanente en la Luna.
Cuando China lazó al espacio su primer orbitador lunar, llamado Chang'e 1 (nombre de la diosa china de la Luna), en 2007, se inició un ambicioso programa espacial. Se prevé que este culmine dentro de aproximadamente una década más, con una misión tripulada a la Luna.
A diferencia de otros países, China ha optado por seguir un camino propio de exploración del satélite. El programa lunar chino requiere la cooperación con otros socios, como la Agencia Espacial Europea (ESA), para mantener la comunicación con sus sondas, pero nadie más interviene en la construcción de los diversos componentes. No obstante, la Agencia Espacial China, CNSA, trabaja en parte con empresas espaciales privadas de países occidentales.
Lea también:
Chang'e 1 orbitó la Luna más de un año y cuatro meses, hasta que en marzo de 2009 se estrelló, según lo previsto, en su superficie. La sonda estudió la composición de la Luna, sus minerales y los vientos lunares.
Los datos obtenidos sirvieron para preparar las dos misiones siguientes. Chang'e 2 despegó el 1 de octubre de 2010. Llevaba una cámara modernizada y orbitó a menor altura, de modo que pudo obtener imágenes de mayor definición. Chang'e 3, por su parte, alunizó el 14 de diciembre de 2013 y depositó el vehículo Yutu, que exploró la Luna durante 13 meses.
El próximo gran proyecto de China, Chang'e 5 es una sonda de alunizaje. Con ella se pretende traer rocas lunares de regreso a la Tierra. Además, Chang'e 5 habrá de ser un hito importante para las ambiciones chinas de enviar algún día  una misión tripulada a la Luna.  Observadores piensan que habría de tratarse de un proyecto parecido al llevado a cabo por la NASA en 1969 con Apollo 11.
China Raumfahrt Start der CNSA-Raumsonde Chang'e 1 im Jahr 2007 (Imago/Xinhua)
El lanzamiento de la sonda china Chang'e 1 en 2007.
Una estación orbital lunar
Entretanto, también siguen adelante los planes de otros países para ir a la Luna. "Deep Space Gateway” es el nombre de una estación orbital lunar que la agencia rusa Roskosmos y la NASA se proponen construir entre 2024 y 2026.
Desde ya, la ESA europea está indirectamente a bordo, ya que construye los módulos habitables de la proyectada nave espacial Orión de la NASA.
La decisión de construir la "Deep Space Gateway” ya ha sido tomada. Y se prevé que los países de la ESA tomen parte de múltiples maneras, al igual que otros socios que ya han participado en la estación espacial internacional ISS, como Japón.  Dicho sea de paso, Japón puso en órbita lunar su propia sonda en 2007.
También resulta imaginable una participación de China o India en el proyecto, según dijo el director de Roskosmos, Igor Komarow. India emprendió en 2008 una misión lunar, con un orbitador y una sonda que se posó en la superficie de la Luna.
¿Cuestión de prestigio o interés económico?
La NASA, Roskosmos y la ESA esperan que la misión lunar reporte principalmente posibilidades de investigación. Para los astrónomos resulta especialmente interesante la cara oculta de la Luna, ya que desde allí hay mejores posibilidades de observar las estrellas.
Una estación lunar podría servir además para probar nuevas tecnologías, por ejemplo para futuros viajes a Marte. Por su parte, países emergentes como China e India quieren demostrar sus capacidades técnicas y científicas.
De momento hay pocos indicios de que los diversos actores que participan en la carrera por la Luna vinculen a ello simples intereses económicos, como el de asegurarse el acceso a materias primas.
En vista de los elevados costos de la navegación espacial, es poco probable que en un plazo previsible resulte rentable explotar tesoros naturales en el espacio. Hasta ahora, por lo menos, no hay ninguna empresa que haya podido desarrollar un modelo de negocios satisfactorio.

DW RECOMIENDA

jueves, 24 de agosto de 2017

Eclipse solar deslumbra millones de personas

Eclipse solar deslumbra millones de personasA1

Durante más de 90 minutos, millones de personas admiraron el lunes extasiadas el “gran eclipse” total de sol, el primero en atravesar Estados Unidos en 99 años.
A las 18H48 GMT, el Sol reapareció detrás de la Luna en Charleston, Carolina del Sur, en el sureste del país. Fue la última etapa del eclipse antes de desaparecer del continente americano.
A las 17H16, el astro luminoso había comenzado a quedar oculto tras la Luna en Oregon, en el noroeste. El principio del fenómeno fue recibido con aplausos y gritos de algarabía de miles de espectadores.
“Fue increíblemente bello. Se me cayeron las lágrimas de emoción”, contó en Charleston Heather Riser, una mujer de 54 años que viajó allí desde Virginia para ponerse en la trayectoria del eclipse, que dejó en la oscuridad una franja diagonal de territorio que iba del noroeste al sureste. Como ella, decenas de miles de personas se trasladaron allí para aprovechar el momento único.
En todos los rincones del país, incluso en los que el eclipse solo se percibió de forma parcial, los telescopios y cámaras de fotos estuvieron omnipresentes. En Washington, el presidente Donald Trump observó el fenómeno con su esposa Melania desde el balcón Truman de la Casa Blanca. Durante un instante, él levantó la mirada hacia el cielo sin lentes antes de que uno de sus asistentes le pidiera enfáticamente que no lo hiciera. El eclipse total de Sol dejó a oscuras a los espectadores durante poco más de dos minutos. Fue visible en una franja de 113 kilómetros de ancho, para convertirse en el primero en atravesar el continente americano de costa a costa desde 1918. Doce millones de personas, que viven en este privilegiado corredor, estuvieron en primera fila para observar el espectáculo. Los acompañaron millones de turistas y aficionados que se acercaron multitudinariamente a esta diagonal. En Carolina del Sur, la gente temió durante largo rato que las nubes fueran a aguarles la fiesta, y los visitantes rogaban que mejorara el tiempo.
“No importa realmente si vemos o no el eclipse. Nos permitió poner un alfiler en el mapa” y viajar, dice Nick Willder, un británico de 59 años. Finalmente la suerte y el cielo estuvieron de su lado y en Charleston, los espectadores pudieron ser los últimos testigos.
http://hoy.com.do/eclipse-solar-deslumbra-millones-de-personas/