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lunes, 13 de octubre de 2025

Perú en la encrucijada: entre la vacancia exprés y la fragilidad institucional

Perú en la encrucijada: entre la vacancia exprés y la fragilidad institucional

Luis Orlando Díaz Vólquez
@GuasabaraEditor

La madrugada del 10 de octubre de 2025 marcó un nuevo capítulo en la historia de inestabilidad política del Perú. La destitución de la presidenta Dina Boluarte por “incapacidad moral permanente” confirma la fragilidad del sistema presidencial peruano y evidencia una crisis estructural que trasciende nombres y partidos. Con siete presidentes en menos de una década, Perú se ha convertido en un laboratorio de la volatilidad democrática latinoamericana (Martín & Gómez Vega, 2025).

Boluarte, quien llegó al poder tras la caída de Pedro Castillo, fue retirada por el Congreso en una sesión marcada por la urgencia y el consenso parlamentario. Su popularidad, desplomada a un 2 %, y los escándalos que la rodeaban —desde el “Rolexgate” hasta presuntas irregularidades en cirugías estéticas y favores políticos— la dejaron sin respaldo político ni social (Martín & Gómez Vega, 2025). El atentado contra la orquesta Agua Marina, que dejó varios heridos, fue el catalizador final de una vacancia que se venía gestando desde hace meses.

La llegada de José Jerí al poder, un político joven y controvertido, no ha traído calma. Su historial judicial, que incluye denuncias por violación y corrupción, y su escasa legitimidad electoral —menos de 12.000 votos en los últimos comicios— generan más dudas que certezas. Aunque ha prometido enfrentar la inseguridad y atender las demandas de la Generación Z, su figura parece más cercana a la improvisación que a la renovación (Martín & Gómez Vega, 2025).

La pregunta que se impone es: ¿cómo puede un país reconstruir su institucionalidad cuando los mecanismos constitucionales se convierten en herramientas de desgaste político? La vacancia presidencial, concebida como un recurso excepcional, se ha transformado en una rutina parlamentaria. Esta normalización del reemplazo presidencial por vía congresal erosiona la confianza ciudadana y debilita la democracia (Congreso del Perú, 2025).

Desde una perspectiva regional, el caso peruano debe alertar a los países latinoamericanos sobre los riesgos de una democracia sin contrapesos sólidos. La concentración de poder en el Congreso, la ausencia de partidos políticos con estructuras estables y la falta de liderazgos legítimos han convertido al Perú en un espejo de lo que puede ocurrir cuando las instituciones se vacían de contenido.

La comunidad internacional observa con preocupación. La sucesión de gobiernos interinos, las protestas reprimidas con violencia, y el auge de la criminalidad —más de 1.700 homicidios en lo que va del año— configuran un escenario de emergencia democrática. La ciudadanía, especialmente los jóvenes, exige cambios reales, no solo en los rostros del poder, sino en las reglas del juego (Martín & Gómez Vega, 2025).

En este contexto, urge una reforma política profunda que redefina el equilibrio de poderes, fortalezca los partidos y garantice la gobernabilidad. La transición que lidera Jerí debe ser más que un paréntesis; debe ser el inicio de una refundación institucional. De lo contrario, el Perú seguirá atrapado en un ciclo de vacancias, promesas rotas y liderazgos efímeros.

Dina Boluarte y su abogado Juan Portugal, en Lima, el 10 de octubre.Elvis Salgado (AP)


Referencias

Martín, M., & Gómez Vega, R. (2025, octubre 11). Perú inicia una nueva era de inestabilidad y caos tras la destitución exprés de Dina Boluarte. El País. https://elpais.com/internacional/2025-10-11/peru-inicia-una-nueva-era-de-inestabilidad-y-caos-tras-la-destitucion-expres-de-dina-boluarte.html

Congreso del Perú. (2025, octubre 9). Con 114 votos a favor, se aprobó la vacancia de la presidenta Dina Boluarte. https://www.congreso.gob.pe


Blindar la democracia dominicana: lecciones de la fragilidad peruana
Luis Orlando Díaz Vólquez
@GuasabaraEditor

La crisis política peruana, marcada por la destitución exprés de presidentes bajo la figura ambigua de la “incapacidad moral permanente”, constituye un laboratorio de inestabilidad democrática en América Latina. Con siete presidentes en menos de una década, Perú refleja los riesgos de un sistema político sin contrapesos sólidos, partidos estables ni liderazgos legítimos (Martín & Gómez Vega, 2025). La destitución de Dina Boluarte en octubre de 2025, aprobada por el Congreso con 114 votos, confirmó la normalización de la vacancia presidencial como mecanismo de desgaste político (Congreso del Perú, 2025). Lo que originalmente era un recurso excepcional se transformó en un arma parlamentaria recurrente. La consecuencia ha sido la erosión de la confianza ciudadana, la proliferación de gobiernos interinos y un clima de violencia social y criminalidad creciente. El ascenso de José Jerí, con escasa legitimidad electoral y cuestionamientos judiciales, no resolvió la crisis, sino que profundizó la percepción de improvisación y fragilidad institucional. El caso peruano demuestra que la democracia se debilita cuando las reglas del juego se convierten en instrumentos coyunturales.

En contraste, la República Dominicana ha experimentado tres reformas constitucionales recientes que, aunque con luces y sombras, han configurado un marco institucional más estable. La reforma de 2010 representó una refundación institucional: amplió el catálogo de derechos fundamentales, creó el Tribunal Constitucional y fortaleció órganos de control, constituyendo una reforma de Estado con visión estructural. La de 2015, en cambio, habilitó la reelección presidencial consecutiva, respondiendo a intereses inmediatos y debilitando la percepción de la Constitución como pacto duradero. Finalmente, la reforma de 2024 buscó recalibrar la gobernabilidad mediante la unificación de elecciones, la reducción de diputados y el fortalecimiento del Consejo Nacional de la Magistratura, introduciendo candados frente a tentaciones de manipular la forma de gobierno. A diferencia de Perú, donde el Congreso concentra un poder desestabilizador, en la República Dominicana la destitución presidencial solo procede mediante juicio político con causales específicas, lo que reduce el riesgo de una “vacancia exprés”.

Sin embargo, la verdadera amenaza para la democracia dominicana no está en el texto constitucional, sino en la práctica política. Persisten vulnerabilidades que podrían erosionar la estabilidad alcanzada: la tentación de reformas coyunturales que responden a intereses de corto plazo, la fragilidad de los partidos atrapados entre clientelismo y falta de renovación, la necesidad de consolidar la independencia judicial y del Ministerio Público, y la desafección ciudadana cuando percibe que las reglas se cambian según conveniencia. Estos factores, si no se atienden, pueden abrir grietas similares a las que han llevado a Perú a su actual encrucijada.

Los desafíos estratégicos para blindar la democracia dominicana son claros. Es necesario proteger la Constitución contra reformas de ocasión, exigiendo consensos amplios y mayorías cualificadas. Se requiere fortalecer los partidos políticos como canales de representación legítima y no como maquinarias clientelares. Es indispensable consolidar contrapesos efectivos en el Congreso y la justicia, garantizando independencia y transparencia. Y, finalmente, se debe ampliar la participación ciudadana, fomentando mecanismos de control social y legitimidad democrática. Solo así se podrá sostener la confianza en las instituciones y evitar que la democracia se convierta en un cascarón vacío.

La República Dominicana no está condenada a repetir el ciclo de vacancias y liderazgos efímeros que hoy sacuden al Perú. Sin embargo, tampoco está inmunizada. La lección es clara: la estabilidad democrática no se decreta, se construye día a día con instituciones sólidas, partidos responsables y una ciudadanía vigilante. Blindar la democracia antes de que sea tarde es el verdadero legado que debemos dejar a las próximas generaciones.


Referencias

Congreso del Perú. (2025, octubre 9). Con 114 votos a favor, se aprobó la vacancia de la presidenta Dina Boluarte. https://www.congreso.gob.pe

Martín, M., & Gómez Vega, R. (2025, octubre 11). Perú inicia una nueva era de inestabilidad y caos tras la destitución exprés de Dina Boluarte. El País. https://elpais.com/internacional/2025-10-11/peru-inicia-una-nueva-era-de-inestabilidad-y-caos-tras-la-destitucion-expres-de-dina-boluarte.html

lunes, 7 de noviembre de 2016

Frenos y contrapesos - Angélica Noboa Pagán

Frenos y contrapesos

Angélica Noboa PagánAngélica Noboa Pagán - 5 de noviembre de 2016 
Eventos recientes refieren el modo en que el sistema de frenos y contrapesos, dinamiza la democracia.
El 3 de noviembre, en la ciudad de México, el actor y director Diego Luna, acompañó al profesor Alejandro Legorreta, académico de la Universidad Iberoamericana, ante el Senado de la República, donde juntos presentaron al hemiciclo el “Corrupcionario mexicano”.
Se trata de un libro que compendia unas 300 palabras extraídas del argot popular, y denominan sustantivos, adjetivos, verbos y frases idiomáticas relacionadas con la cultura de corrupción. Es el resultado de un esfuerzo de investigación dirigido por Legorreta, que incluyó encuestas y la colaboración de múltiples grupos de enfoque, para entender como viven los mexicanos el fenómeno. El prólogo de la obra es de Luna.
Simpáticamente ilustrado con caricaturas elaboradas por talentosos artistas locales, el Corrupcionario enfrenta al lector. El retorcido ideario conceptual y sus expresivos dibujos, conducen hasta un acto de constricción.
Todo mexicano sabe suyas esas expresiones culturales, las reconoce en algún momento salidas de su propia boca, explican los autores. Su sola admisión como código de comunicación social, compromete.
Tal como explicara Pedro Henríquez Ureña acerca de la ciencia del lenguaje: “Siempre hay explicación científica para el fenómeno lingüístico”.
Precisamente de los paquitos o comics de nuestra niñez hechos en México, a los que Corrupcionario recuerda, así como por la influencia del cine, la canción y la televisión mexicana en toda la región, los demás hispanoparlantes conocemos mucho ese sonoro argot. Disponible en Internet, al leerlo, somos capaces de traducir las palabras del peculiar diccionario, hasta nuestras propias expresiones autóctonas sinónimas.
Con la frase “si no somos parte de la solución, somos parte del problema”, Luna convoca al lector a asumir el freno desde el lenguaje.
Esto es, desterrar, del código lingüístico del pensamiento estos conceptos, para que futuras generaciones no los asuman como propios; liberarlos de esa innecesaria carga en su identidad cultural. Compartirnos en República Dominicana el mismo problema y en consecuencia, conviene pensar en similares soluciones.
En el entendido de que la corrupción es un fenómeno complejo, al que unos acuden por meras razones de supervivencia, mientras otros ya lo tienen como plataforma de sus conveniencias, la visita al Senado de Luna y Legorreta, para presentar la obra a ese poder político, constituye un proactivo ejercicio de democracia dinámica, a efectos de generar cambios.
Otra comparecencia pública al Senado mexicano ocurrida el 25 de octubre, estuvo a cargo de la Lcda. Alejandra Palacios Prieto, presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), para realizar una presentación de su gestión, así como para responder múltiples preguntas formuladas por los legisladores respecto de la efectividad del organismo.
En paralelo, ocurrió una visita similar, el 1ro. de noviembre, en este caso convocada por el Comité de Hacienda de la Cámara de Diputados de la República Dominicana, a la Lcda. Yolanda Martínez Zarzuela, homóloga de Palacios Prieto, en nuestro país.
La comunicación entre los poderes del estado, en torno a la política de competencia, es un ejercicio de equilibrio de las respectivas soberanías, más que saludable.
La comparecencia de la presidente de la COFECE ante Senado, es una obligación constitucional para informar periódicamente, sobre esfuerzos institucionales y resultados alcanzados. 
La visita de la presidenta de Pro-Competencia, a la Cámara de Diputados, respondió al interés mostrado por esos legisladores, en conocer los motivos que actualmente impiden al organismo cumplir las funciones. Al término de la visita, el diputado Fidelio Despradel comentó que el Consejo Directivo del organismo, ya ha remitido una terna de candidatos para ocupar la Dirección Ejecutiva al presidente de la República.
Deja una grata impresión tanto la invitación inicialmente motivada por el diputado Despradel, como la aceptación de la Lcda. Martínez, a un reunión de comunicación. Nadie mejor que los funcionarios elegidos mediante representación directa, para formular las preguntas que gravitan en la opinión pública y procurar resultados eficaces.
El más significativo de estos diálogos de contrapeso recientes, ocurrió el 3 de noviembre en Reino Unido. La prensa internacional informa que la Alta Corte Británica dictaminó que el Parlamento vote en la activación del Brexit. Tres jueces sentenciaron que la primera ministra Theresa May, no tiene derecho de usar el Poder Ejecutivo para activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, tras el cual comienzan los dos años de negociaciones para establecer condiciones para que el Reino Unido deje el bloque. El Tribunal no acepta el argumento presentado por el gobierno que juzgaba que el voto del Parlamento no era útil.
Entre otros aspectos, el Brexit desvincularía el derecho de la competencia británico como fuente, permeando la regulación económica de la Unión Europea. La pérdida de la influencia de la doctrina inglesa, representada por Whish, Bailey Bellamy, Child y Rose, en Europa, sería lamentable.
Latinoamérica, más proclive a asimilar el derecho de la competencia europeo continental, por contener métodos romano-germánicos comunes, que el antitrust anglosajón, perdería también. La academia inglesa resulta en estos temas, un fuerza dinámica esencial en las políticas públicas europeas. El contrapeso de la Alta Corte Británica, que ordena consulta con el parlamento, podría rescatar los efectos adversos del Brexit, en ese y otros asuntos.
La búsqueda constante de equilibrio entre poderes del estado y poderes fácticos debidamente ponderados, mantiene vivas las fuerzas de la democracia, la reconstruye y perfecciona sus resultados. http://acento.com.do/2016/opinion/8398425-frenos-y-contrapesos/
Angélica Noboa Pagán

Angélica Noboa Pagán

Actualidad regulatoria

Abogada egresada de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), con Especialidad en Derecho de la Empresa de la Universidad Anáhuac México Norte (UAMN) y candidata a Magister en Derecho Corporativo en esa misma casa de estudios. Es Socia Gerente de Noboa Pagán Abogados, ha sido profesora de Derecho de la Competencia, PUCMM, UNIBE e IOMG y autora de diversos ensayos y artículos sobre regulación de mercado. Actualmente reside en Ciudad de México, México, desde donde mantiene práctica profesional en ambos países.