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miércoles, 26 de abril de 2017

Descenso al caos en Venezuela - Editorial El País

Descenso al caos en Venezuela

Maduro debe ordenar el cese de la represión desproporcionada contra las marchas opositoras

Miembros de la Guardia Bolivariana durante una manifestación contra el régimen de Maduro.
Miembros de la Guardia Bolivariana durante una manifestación contra el régimen de Maduro.  AFP
Los acontecimientos de las últimas horas en Venezuela desbordan los escenarios más pesimistas y confirman la disposición del presidente Maduro a conducir al país por la senda de la violencia y el estallido social antes que a dar la palabra democrática a los venezolanos.
Los 26 muertos registrados hasta ayer en las protestas contra el régimen chavista, los saqueos a comercios y la inseguridad ciudadana y jurídica son solo algunos ejemplos del estado de degradación y caos en el que se está sumiendo la sociedad venezolana mientras desde el Gobierno —máximo responsable del mantenimiento de la seguridad y el orden constitucional— la única respuesta que se obtiene viene en forma de soflamas populistas, cuando no amenazas a los líderes de la oposición.
Preocupa particularmente la aparición de “colectivos” paramilitares afines al régimen que desde sus motocicletas disparan indiscriminadamente contra manifestantes indefensos. Maduro debe ordenar el cese inmediato de la violencia contra las marchas opositoras que exigen la liberación de los presos políticos y la convocatoria inmediata de elecciones presidenciales libres y supervisadas internacionalmente.
No puede, pues, extrañar la preocupación con la que se siguen los acontecimientos desde fuera de Venezuela, empezando por Naciones Unidas, cuya Oficina de Derechos Humanos ha exigido a las fuerzas de seguridad bajo el mando de Maduro que ejecuten sus acciones conforme a los estándares del derecho internacional. Por eso mismo, resulta cada vez más incomprensible la actitud de algunas fuerzas políticas en España que siguen utilizando piruetas retóricas para referirse a la crisis venezolana y no condenar la actitud del régimen. Y del mismo modo destacan positivamente actitudes como la de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, capaz de discernir y sumarse a los llamamientos por la democracia y la liberación de los presos políticos en Venezuela. http://elpais.com/elpais/2017/04/25/opinion/1493139150_149240.html
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Los colectivos siembran el terror en Venezuela

Los colectivos siembran el terror en Venezuela

Las pandillas armadas del chavismo han mutado en auténticas fuerzas parapoliciales muy activas contra las protestas de opositores al Gobierno

Civiles armados apuntan a manifestantes. 
Muchos de los crímenes que han sucedido en las protestas opositoras de Venezuela son atribuidos a los colectivos, los grupos parapoliciales del chavismo. Según datos de la fiscalía, 26 personas habían muerto hasta el martes en esta oleada de protestas, que arrancó hace un mes.
Paola Ramírez presenció una salvaje intervención de motociclistas armados contra manifestantes en un barrio de San Cristóbal, la capital del Estado andino de Táchira, minutos antes de ser asesinada a balazos. “Ella me dijo: ‘¡Mamá, están disparando los colectivos!’. Me lo dijo por teléfono, asustada”, relató su madre, Darcy Gómez.
Ramírez murió el miércoles pasado, el día que las marchas callejeras contra el Gobierno de Nicolás Maduro arreciaron, y en muchos vídeos quedó registrada su agonía. Antes habían disparado en la cabeza a Carlos Moreno Barón, de 17 años, en Caracas. Los testigos reconocieron a pandillas seguidoras del chavismo como autores.
Pocos son los militantes de los colectivos encarcelados. “Cuatro muertes ocurridas en las protestas del mes de abril son achacadas a estos grupos, pero hasta ahora no hay detenciones”, afirma Lexys Rendón, directora de la ONG Laboratorio de Paz. Por la muerte de Ramírez fue arrestado Iván Pernía, un hombre de 31 años, a quien el Gobierno vinculó en un principio con el partido político de María Corina Machado, Vente Venezuela. “¡Quiero que se haga justicia, pero una verdadera justicia! No creo que sea él (el hombre detenido por el delito), porque ella me dijo: ‘¡Mamá, están disparando los colectivos!”, insistió Gómez en el funeral de su hija.
Hace tres años que estas bandas salieron de sus trincheras, en el barrio 23 de Enero de Caracas, para colonizar otros territorios. Sus intervenciones armadas en las protestas de la oposición coincidieron con el declive de la popularidad de Maduro.
En 2014, el vicealmirante Pedro Manuel Pérez, entonces comandante de la Infantería Marina, había advertido en varios comunicados a la ministra de Defensa, Carmen Meléndez, y al resto del alto mando militar sobre la presunta coordinación de un colectivo caraqueño con la policía venezolana para reprimir manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Su denuncia se había basado en los testimonios de un teniente y las investigaciones propias dentro de la Fuerza Armada Bolivariana (FANB) de Venezuela. “Los colectivos mantienen no solo un control absoluto del territorio de su sector, sino que también poseen el monopolio de los recursos que el Estado entrega a las comunidades, lo cual les da un poder de influencia que le permite dominar a todos los miembros de la comunidad”, se afirma en el expediente.
Pero las acusaciones fueron desestimadas. El 5 de mayo de 2014, la ministra de Defensa ordenó el retiro del vicealmirante Pérez de la FANB y tres años después, la semana pasada, fue detenido en su casa en Caracas por agentes de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) por un presunto intento de derrocamiento de Maduro.
Los colectivos se autoproclaman organizaciones pacíficas y promotores de la revolución. Pero esta casta chavista ha mutado de agitadores en auténticos grupos parapoliciales.
Estos civiles armados actúan ahora de manera concertada con la policía en la represión de las manifestaciones opositoras. Rocío San Miguel, abogada de la ONG Control Ciudadano, condena que el Gobierno auspicie estas operaciones. “Permitir, amparar, propiciar las actividades de colectivos armados es delito, y esto viene ocurriendo de manera continuada, bajo la mirada complaciente de órganos del Estado que tienen el deber legal de actuar”, afirma.

Consignas

La ferocidad de estas organizaciones es extrema. San Miguel ha identificado los patrones de conducta de los grupos parapoliciales, que, además, revelan la “permisividad” del Estado venezolano. De estas bandas destaca su capacidad para imponer el terror en las comunidades. Los hombres de los colectivos exhiben su arsenal, circulan en motocicletas y, en ocasiones, cubren sus rostros para evitar ser identificados; siempre gritan consignas a favor del chavismo. “Actúan coordinadamente bajo mandos jerárquicos que imparten y reciben instrucciones. Usan métodos y medios violentos para atacar y dispersar manifestaciones de la oposición, vigilar comunidades, extorsionar pequeños comerciantes, agredir periodistas y líderes opositores. Se movilizan a sus anchas en la seguridad de no ser capturados y procesados legalmente por sus delitos”. http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/26/actualidad/1493159838_141130.html

Venezuela acusa a México de ser “cómplice” de la oposición y estar detrás de las protestas

Venezuela acusa a México de ser “cómplice” de la oposición y estar detrás de las protestas

El Gobierno de Maduro amenaza con salirse de la OEA si este miércoles se celebra una reunión extraordinaria, promovida por México

Nicolás Maduro, durante un acto en Caracas este martes.
Nicolás Maduro, durante un acto en Caracas este martes. REUTERS
Venezuela ha encontrado un nuevo objetivo de sus arremetidas internacionales. Este martes acusó a México de ser “cómplice” de la oposición y de tratar de “socavar la estabilidad democrática” del país. Los ataques se producen en un momento en que la diplomacia mexicana ha decidido dar un paso al frente y asumir el liderazgo de los países latinoamericanos ante la crisis que azota a Venezuela. Las protestas contra el Gobierno de Nicolás Maduro de las últimas semanas han provocado, según cifras proporcionadas por la Fiscalía, 26 personas muertas, 437 heridos y 1.289 detenidos.
El desencadenante de la última polémica ha sido la reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) que, a instancias de México, se pretende celebrar este miércoles y que Venezuela rechaza. De celebrarse, la canciller chavista, Delcy Rodríguez, ha asegurado que su país iniciará los trámites para salir del organismo internacional. El encuentro promovido por México pretende establecer una fecha para una reunión de los cancilleres de la OEA, el encuentro de más alto nivel previo al de los jefes de Estado.
En una carta publicada este martes, aunque fechada un día antes, la misión diplomática del Gobierno de Nicolás Maduro ante la OEA rechaza la “declaración de apoyo a las decisiones y recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre Venezuela”, que se pretende discutir este miércoles. Esto supone un paso más en la intención del secretario general, Luis Almagro, para obligar a Venezuela a aceptar una solución consensuada a la crisis del país sudamericano. “Con este tipo de iniciativas México se convierte en cómplice y encubridor de los graves episodios de violencia que contra las personas, agentes de policía y la infraestructura pública han protagonizado grupos extremos opositores al Gobierno que intentan socavar la estabilidad democrática de Venezuela”, afirma la misiva.
“Resulta vergonzoso cómo el Estado mexicano se aleja cada vez más de América Latina y el Caribe para apoyar intereses imperiales. Es contradictorio que México, que ha sido tan crítico con la CIDH, apoye sus prácticas destinadas a fijar posición pública antes de investigar los hechos con ponderación, equilibrio y profundidad”, se lee en otro aparte del comunicado.
Las duras críticas de Venezuela no son casuales. México ha cambiado en las últimas semanas sustancialmente su posición ante la crisis del país sudamericano y ha dado un viraje rotundo a su política diplomática, tibia durante la última década. “No podemos y no debemos seguir siendo indiferentes, se trata de una violación sistemática a los principios de la democracia”, aseguró recientemente el canciller, Luis Videgaray, lo que propició que su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez, le tachase de “servil”.
“Una suma de coyunturas ha propiciado tener un papel más activo”, reconocía recientemente a este diario Luis Alfonso de Alba, embajador de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Uno de los motivos es el “estancamiento” del diálogo, impulsado por Unasur y respaldado por El Vaticano, de tres los expresidentes iberoamericanos, entre ellos el español José Luis Rodríguez Zapatero. “No damos por rota esa mediación, pero tendría que haber un planteamiento novedoso porque no han logrado destrabar la situación”, aseguraba el diplomático.
El objetivo de México, sede de la Asamblea General de la OEA a finales de julio, es celebrar una reunión de cancilleres para tratar de buscar soluciones a la crisis. Venezuela ha asegurado que, de celebrarse sin su consentimiento ese encuentro, iniciaría el proceso de abandono de la OEA, lo que en ningún caso sería inminente.
El proceso para que un país miembro se retire de la OEA supone un trámite largo. Al margen de esta decisión administrativa parece claro que Venezuela se está quedando sin el apoyo de los países del Caribe, que, en los tiempos de Hugo Chávez, recibían generosos descuentos en su factura petrolera a cambio de apoyo político a las iniciativas del régimen chavista. Sin el respaldo de Argentina, Brasil y Uruguay, con una profunda crisis económica y la deriva dictatorial de su gobierno la ayuda se ha reducido en tiempos de Maduro. Jamaica, Bahamas y Barbados se han sumado al grupo de los 14 países que promueven una mediación de la OEA en Venezuela.
Caracas no se siente cómodo en el foro panamericano y ha solicitado una reunión urgente de la Celac, otro organismo de integración regional. La respuesta de Venezuela indica que no harán las concesiones que demanda la gran mayoría de la comunidad internacional. En consecuencia, de continuar el pulso es bastante probable que se aplique la Carta Democrática Interamericana. http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/26/mexico/1493174399_690989.html?rel=mas

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