Resiliencia eléctrica: la disuasión que no se ve
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
Hay guerras que empiezan sin sirenas. En vez de explosiones, lo primero que desaparece es la señal del celular; luego, los semáforos, los cajeros, los centros de datos y, por último, la estabilidad social. Ese escenario —que a veces se presenta como ciencia ficción— está anclado en una realidad estratégica: el pulso electromagnético (EMP) y, en sentido más amplio, la guerra en el espectro electromagnético como vía para paralizar sociedades altamente conectadas. [jsis.washington.edu], [cisa.gov]
El riesgo no surge en el vacío. El gasto militar global alcanzó US$ 2.718 billones en 2024, el nivel más alto registrado, con aumentos en todas las regiones por segundo año consecutivo, en un entorno de tensiones geopolíticas crecientes. En el Indo-Pacífico, donde la competencia tecnológica y militar se ha acelerado, la lógica de “dejar a oscuras” al adversario —sin necesariamente cruzar de inmediato el umbral cinético tradicional— se convierte en una tentación operativa. [sipri.org], [asianews.it] [jsis.washington.edu], [jsis.washington.edu]
EMP: de “apagón” a arma estratégica
Conviene aclararlo desde el principio: EMP no es un concepto único. En los análisis de seguridad suelen distinguirse dos grandes familias: (1) HEMP, un pulso electromagnético producido por una detonación nuclear a gran altitud (aprox. 30–400 km), con efectos potencialmente amplios; y (2) armas no nucleares de energía dirigida, como microondas de alta potencia (HPM), con impacto más localizado pero útil para degradar equipos y redes específicas. En ambos casos, el objetivo final es el mismo: interrumpir, degradar o destruir electrónica y, con ello, la capacidad de mando, control y vida cotidiana. [jsis.washington.edu], [jsis.washington.edu] [jsis.washington.edu], [cisa.gov]
Lo que vuelve al EMP particularmente inquietante no es solo su efecto inmediato, sino su capacidad de desencadenar fallas en cascada. Las redes eléctricas modernas no son únicamente cables y transformadores: están “gobernadas” por sistemas digitales de monitoreo y control industrial —incluidos entornos tipo SCADA— que coordinan generación, transmisión y distribución. Si esos “nervios” se alteran o quedan fuera de servicio, lo que parece una interrupción puntual puede transformarse en un colapso sistémico: telecomunicaciones sin energía, bombeo de agua interrumpido, logística ralentizada, pagos electrónicos fallando y servicios de emergencia operando a ciegas. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [jsis.washington.edu], [hdiac.dtic.mil]
La vulnerabilidad no es solo tecnológica: es organizacional
Una idea peligrosa se repite en muchas instituciones: “eso le pasará a otro”. Sin embargo, los documentos técnicos de protección de infraestructura crítica enfatizan que las amenazas electromagnéticas incluyen eventos naturales (como disturbios geomagnéticos severos) y eventos intencionales (incluyendo EMP de origen humano), y que ambos pueden poner a prueba los mismos puntos frágiles: equipos sensibles, dependencias cruzadas y falta de redundancia. Por eso, el debate no debería reducirse a “si habrá” un EMP, sino a cuánta resiliencia existe para evitar que una perturbación —sea natural o provocada— se convierta en crisis nacional. [dhs.gov], [cisa.gov] [cisa.gov], [hdiac.dtic.mil]
Un EMP de gran altitud, por ejemplo, puede inducir sobretensiones y corrientes anómalas capaces de dañar sistemas electrónicos y afectar servicios esenciales a gran escala; la magnitud del efecto depende de la altitud, el entorno y el nivel de endurecimiento del sistema. La historia ofrece señales: pruebas nucleares de alta altitud en el pasado evidenciaron impactos sobre sistemas eléctricos y satélites, un recordatorio de que lo electromagnético puede tener consecuencias amplias y duraderas. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [jsis.washington.edu], [best-empso…utions.com]
Resiliencia es disuasión: reducir el “premio” del ataque
En términos estratégicos, la disuasión no se construye solo con capacidad de respuesta, sino también con capacidad de absorción. Si un adversario cree que un golpe electromagnético provocará caos prolongado, el “premio” del ataque aumenta. Si, por el contrario, el país demuestra que puede mantener funciones críticas, aislar daños y recuperar rápidamente, el ataque pierde atractivo. De ahí la tesis central de este artículo: la resiliencia eléctrica es una forma de disuasión. [cisa.gov], [dhs.gov] [cisa.gov], [hdiac.dtic.mil]
La buena noticia es que no estamos empezando de cero. Existen guías y mejores prácticas que, sin prometer invulnerabilidad, trazan un camino pragmático: endurecimiento selectivo, redundancias, procedimientos operativos y reservas estratégicas de repuestos. La mala noticia es que muchas veces se abordan como “documentos para archivar” y no como programas de país, con auditoría, presupuesto y continuidad en el tiempo. [cisa.gov], [dhs.gov] [cisa.gov], [hdiac.dtic.mil]
Tres prioridades para blindar la continuidad nacional
Primera prioridad: proteger nodos críticos, no “todo”. Endurecer el 100% de la infraestructura es inviable; la clave es identificar los puntos cuyo fallo detona cascadas: centros de control, subestaciones estratégicas, interconexiones troncales de telecom, data centers gubernamentales y redes de comunicaciones de emergencia. Las guías de protección recomiendan blindajes, supresión de sobretensiones, puesta a tierra adecuada y protección de equipos misión-crítica, priorizando lo que sostiene comando, control y continuidad del Estado. [cisa.gov], [jsis.washington.edu] [dhs.gov], [cisa.gov]
Segunda prioridad: segmentación y redundancia operativa. Una red resiliente se diseña para fallar de manera controlada, no en dominó. Esto supone segmentar sistemas, habilitar rutas alternas y, crucialmente, mantener capacidad de operación en “modo degradado” (incluida operación manual) cuando los sistemas digitales se vean comprometidos. En paralelo, planes de continuidad deben contemplar energía de respaldo, comunicaciones independientes y ejercicios intersectoriales regulares (energía–telecom–agua–salud–finanzas), porque la interdependencia es el multiplicador de crisis. [cisa.gov], [best-empso…utions.com] [cisa.gov], [jsis.washington.edu]
Tercera prioridad: repuestos, inventario estratégico y logística de recuperación. Un error común es creer que el problema termina cuando vuelve la electricidad. En eventos de alta consecuencia, parte del reto es reemplazar componentes especializados y restaurar servicios con cadenas de suministro presionadas. Las recomendaciones técnicas subrayan la importancia de contar con piezas de repuesto para equipos críticos y de planificar recuperación como misión, no como improvisación. Esto se vuelve más urgente cuando se considera que la protección total de sensores, antenas y equipos expuestos es impracticable, por lo que la resiliencia depende también de reemplazo rápido y procedimientos claros. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [jsis.washington.edu], [dhs.gov]
Gobernanza: pasar del discurso a la política pública
La resiliencia electromagnética requiere una arquitectura de gobernanza con tres ingredientes: estándares mínimos, incentivos y rendición de cuentas. Las guías oficiales existen, pero para convertirlas en resultados se necesita: (1) metas verificables para endurecimiento de activos críticos; (2) auditorías técnicas periódicas; y (3) coordinación real entre reguladores, empresas de energía, telecomunicaciones y actores de emergencia. Donde no haya obligatoriedad, al menos debe haber incentivos —financieros o regulatorios— para acelerar inversiones en protección, redundancia y entrenamiento. [cisa.gov], [dhs.gov] [hdiac.dtic.mil], [cisa.gov]
El punto de fondo es político: cuando la conversación se centra únicamente en armamento, se pierde el elemento decisivo de la seguridad contemporánea: la continuidad de funciones esenciales. Un país puede tener doctrina de defensa impecable, pero si su red eléctrica colapsa y no hay comunicaciones, logística ni pagos, la capacidad estatal se debilita desde dentro. En un mundo donde el gasto militar crece a ritmo récord, la resiliencia civil ya no es un “extra”: es parte del balance estratégico. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [sipri.org], [asianews.it]
Conclusión: la inversión que evita el apagón social
La gran paradoja del EMP es que su principal poder no está en lo que destruye, sino en lo que desorganiza. Por eso, la respuesta no debe ser el miedo ni el sensacionalismo, sino una agenda seria de resiliencia: proteger nodos críticos, segmentar redes, entrenar operación degradada, asegurar repuestos y gobernar la continuidad con estándares y auditoría. [cisa.gov], [dhs.gov]
La resiliencia eléctrica es, en última instancia, la disuasión que no se ve: reduce el premio del ataque, acorta la duración del daño y preserva la gobernabilidad cuando el adversario apuesta al caos. Si la guerra moderna busca apagar una nación sin disparar un tiro, la política pública inteligente debe lograr lo contrario: que, aun cuando el golpe llegue, el país siga funcionando. [jsis.washington.edu], [cisa.gov]
— Luis Orlando Díaz Vólquez
Referencias (APA 7)
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency. (2019). Electromagnetic Pulse (EMP) Protection and Resilience Guidelines for Critical Infrastructure and Equipment (Version 2.2). [cisa.gov]
U.S. Department of Homeland Security. (2022). Electromagnetic Pulse Shielding Mitigations: Best Practices for Protection of Mission Critical Equipment. [dhs.gov]
Stockholm International Peace Research Institute. (2025). Trends in World Military Expenditure, 2024 (Fact sheet). [sipri.org]
Pak, T. (2024, July 17). China’s High-Altitude Electromagnetic Pulse Weapons: A Threat to US Cybersecurity and Nuclear Deterrence. Henry M. Jackson School of International Studies. [jsis.washington.edu]
Luzetsky, H. R. (2025, June 5). EMP Hardening of Critical Infrastructure. HDIAC. [hdiac.dtic.mil]
#tbt Las grandes potencias militares apuestan por sistemas de armas de pulso electromagnético
— LuisOrlando Díaz Vólquez (@GUASABARAeditor) February 15, 2026
Este armamento futurista, el más temido del planeta a día de hoy, dejaría todo lo eléctrico sin funcionarhttps://t.co/o0Rowcn5az a través de pic.twitter.com/g6wQGUQX4j
Resiliencia eléctrica en el Caribe: la disuasión que protege al Estado y a la economía
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
En el Caribe, el riesgo suele tener nombre de ciclón. Pero hay amenazas que llegan sin nubarrones: no tumban techos, tumban sistemas. Primero se degrada la comunicación, luego la energía, después el transporte, los pagos y la logística. En ese “apagón silencioso” encaja el pulso electromagnético (EMP) —ya sea por eventos naturales del entorno electromagnético o por acciones intencionales— y, más ampliamente, la vulnerabilidad de infraestructuras críticas ante perturbaciones que afectan electrónica y redes. [cisa.gov], [dhs.gov]
La clave del debate no es el miedo; es la resiliencia. Si un país puede absorber impactos y recuperar servicios esenciales con rapidez, reduce el “premio” de cualquier agresión (o del azar) y fortalece su gobernabilidad. Y para una nación insular, interconectada y dependiente de su comercio exterior, esa resiliencia no es un lujo: es una política de Estado. [cisa.gov], [jsis.washington.edu]
EMP y fallas en cascada: por qué la electricidad es el primer dominó
Un EMP no es un “apagón” en el sentido clásico, sino un fenómeno que puede interferir, degradar o dañar componentes electrónicos y sistemas de control. En escenarios de alta altitud (HEMP) se habla de efectos potencialmente extensos; en escenarios no nucleares, como microondas de alta potencia (HPM), el impacto tiende a ser más localizado, pero relevante para blancos críticos. [jsis.washington.edu], [cisa.gov]
Lo decisivo, sin embargo, es el efecto en cascada: la red eléctrica moderna depende de sistemas digitales de operación y control; cuando esos “nervios” fallan, se comprometen telecomunicaciones, agua, salud, transporte y finanzas, porque la mayoría de servicios críticos son “eléctrico-dependientes”. Las guías técnicas de protección de infraestructura crítica han insistido en que la mitigación no puede ser improvisada: requiere planificación, endurecimiento selectivo, redundancia y protocolos para proteger equipos “misión crítica”. [jsis.washington.edu], [hdiac.dtic.mil] [dhs.gov], [cisa.gov]
República Dominicana: una isla logística (y por eso, vulnerable)
En nuestro caso, el desafío es doble: somos altamente dependientes de la infraestructura eléctrica y, además, nuestra economía se apoya en puertos, aeropuertos, turismo y cadenas logísticas. La propia Autoridad Portuaria Dominicana subraya que el país, por su condición insular y ubicación en el Caribe, vive del movimiento marítimo y estima que una parte dominante del comercio se realiza por esa vía. Si falla la electricidad, se ralentizan grúas, refrigeración, aduanas, sistemas de seguridad, combustible, comunicaciones y trazabilidad. Y si falla la conectividad, falla la coordinación. [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do]
En el sistema eléctrico nacional, la coordinación técnica no es abstracta: existe un entramado institucional donde la Superintendencia de Electricidad (SIE) es el regulador del subsector, con obligación de fiscalizar y supervisar el cumplimiento normativo, además de establecer tarifas y peajes sujetos a regulación. En paralelo, el Organismo Coordinador (OC) planifica y coordina la operación del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), conforme al marco de la Ley 125-01 y su reglamento. Y el Centro de Control de Energía (CCE) —dependencia de ETED— opera en tiempo real el SENI y tiene funciones explícitas para dirigir el restablecimiento tras perturbaciones, incluso contemplando escenarios de imposibilidad de comunicaciones. [sie.gob.do], [datos.gov.do] [oc.do], [oc.org.do] [eted.gob.do], [oc.do]
Ese último detalle importa: la resiliencia no se mide solo por “generación instalada” o “kilómetros de líneas”, sino por la capacidad real de restaurar el sistema cuando el control digital o las comunicaciones se degradan. [eted.gob.do], [cisa.gov]
Telecomunicaciones: el segundo sistema nervioso
Si la electricidad es el primer dominó, las telecomunicaciones son el segundo. La República Dominicana tiene un regulador con mandato claro: el INDOTEL define entre sus funciones dictar normas, administrar recursos limitados como el espectro radioeléctrico, homologar equipos, y dictar normas técnicas para asegurar calidad e interconexión entre redes. En un evento electromagnético severo, la continuidad de telecom depende de respaldo energético, redundancia de rutas, coordinación de espectro y protocolos de emergencia para priorizar comunicaciones críticas. [indotel.gob.do], [indotel.gob.do] [cisa.gov], [indotel.gob.do]
Puertos: donde una interrupción se vuelve inflación
En una economía abierta, cuando se detiene un puerto no solo se detiene una operación: se encarecen alimentos, insumos industriales y combustibles. APORDOM, como organismo regulador del sistema portuario, gestiona autorizaciones de acceso y seguridad portuaria bajo estándares asociados al Código PBIP (ISPS) y marcos legales nacionales vinculados a la protección de instalaciones. En otras palabras: la seguridad portuaria ya está institucionalizada. El reto es actualizar la seguridad para el siglo XXI: que incluya continuidad energética, redundancia de comunicaciones y planes operativos en modo degradado (manual/alterno). [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do] [dhs.gov], [cisa.gov]
Banca y pagos: continuidad financiera como seguridad nacional
Cuando colapsan los pagos electrónicos, la crisis deja de ser técnica y pasa a ser social. La Superintendencia de Bancos tiene la función de supervisar entidades de intermediación financiera conforme al marco monetario-financiero y verificar cumplimiento normativo. Esa capacidad supervisora es una palanca para elevar estándares de continuidad: planes para operar con conectividad limitada, rutas alternas, respaldo energético y protocolos coordinados para asegurar liquidez y servicios esenciales en contingencia. [es.wikipedia.org], [sb.gob.do] [cisa.gov], [es.wikipedia.org]
COE y Defensa Civil: coordinar la respuesta, no solo la emergencia
La resiliencia nacional exige conducción. El COE se define como la instancia que planifica y dirige la coordinación interinstitucional dentro del sistema nacional de prevención y respuesta, y establece la gestión de información pública de alertas. En un escenario electromagnético (o en un apagón prolongado), la coordinación COE–Defensa Civil–sectores críticos debe estar ensayada, no improvisada: comunicaciones de emergencia, priorización de cargas críticas, continuidad hospitalaria, combustible, agua y control del orden público. [coe.gob.do], [coe.gob.do] [coe.gob.do], [cisa.gov]
Propuestas concretas para República Dominicana (con rigor institucional)
A continuación, cinco medidas realistas —sin fantasías tecnológicas— que pueden elevar la resiliencia nacional ante perturbaciones electromagnéticas y apagones de alta consecuencia:
1) Estándar nacional de “resiliencia electromagnética” para activos críticos (liderazgo SIE)
La SIE, como ente regulador del subsector eléctrico, puede impulsar un estándar mínimo de protección para nodos críticos (centros de control, subestaciones estratégicas, enlaces de protección y telecom asociados). Ese estándar debe basarse en mejores prácticas: supresión de sobretensiones, puesta a tierra, blindaje selectivo, segmentación de control y protocolos de operación segura. [datos.gov.do], [cisa.gov] [dhs.gov], [cisa.gov]
2) “Plan SENI Resiliente”: restauración en modo degradado (OC + ETED/CCE)
El OC coordina la operación del SENI; el CCE de ETED opera en tiempo real y dirige el restablecimiento tras perturbaciones, incluso considerando contingencias de comunicaciones. Ese marco debe traducirse en un programa anual de pruebas: arranque en negro, comunicaciones alternas, operación manual y ejercicios de recuperación con escenarios combinados (apagón + fallo de telecom + limitación de sensores). [oc.do], [eted.gob.do] [eted.gob.do], [cisa.gov]
3) Telecom “siempre en pie”: requisitos de continuidad para prestadoras (INDOTEL)
INDOTEL puede reforzar obligaciones técnicas de continuidad: respaldo energético verificable en nodos esenciales, diversidad de rutas, redundancia entre tecnologías, y un protocolo nacional de priorización de comunicaciones críticas en emergencia. Asimismo, al administrar espectro y normas técnicas, puede liderar planes de contingencia para uso eficiente del espectro en crisis. [indotel.gob.do], [cisa.gov] [indotel.gob.do], [indotel.gob.do]
4) Puertos y logística: micro-resiliencia operativa (APORDOM + operadores)
APORDOM, como rector del sistema portuario, ya trabaja con marcos de seguridad y control de acceso. El paso siguiente es exigir (y auditar) planes de continuidad: energía de respaldo para grúas, refrigeración y seguridad; enlaces de comunicación redundantes; operación manual documentada; y coordinación con COE para garantizar corredores logísticos prioritarios en contingencia. [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do] [cisa.gov], [coe.gob.do]
5) Continuidad financiera: resiliencia de pagos y atención al público (SB + sector)
La Superintendencia de Bancos, por su rol supervisor, puede impulsar estándares de continuidad: pruebas de resiliencia (stress tests operativos), capacidad de operar con conectividad limitada, respaldos energéticos, y protocolos de atención al público en contingencia. Esto no solo protege a los bancos; protege la estabilidad social, porque reduce pánico y desorden cuando el dinero digital se “apaga”. [es.wikipedia.org], [cisa.gov] [cisa.gov], [jsis.washington.edu]
Cierre: resiliencia caribeña es soberanía práctica
El Caribe entiende de resiliencia por experiencia, pero la resiliencia del futuro no se mide solo en techos reforzados: se mide en centros de control, nodos de telecom, puertos operativos y pagos funcionando bajo presión. Las amenazas electromagnéticas —naturales o provocadas— son un recordatorio de que un Estado moderno puede ser vulnerado no por falta de coraje, sino por falta de continuidad. [cisa.gov], [dhs.gov]
La resiliencia eléctrica (y su ecosistema) es, entonces, una forma de soberanía: reduce el premio del caos, acorta la crisis y mantiene la gobernabilidad. Si en la guerra invisible el objetivo es desconectar a una nación, la política pública responsable debe garantizar lo contrario: que República Dominicana siga de pie, aún cuando las redes fallen. [cisa.gov], [coe.gob.do]
— Luis Orlando Díaz Vólquez
Referencias (APA 7)
Centro de Operaciones de Emergencias. (s. f.). Sobre nosotros. [coe.gob.do]
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency. (2019). Electromagnetic Pulse (EMP) Protection and Resilience Guidelines for Critical Infrastructure and Equipment (Version 2.2). [cisa.gov]
Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED). (s. f.). Centro de Control de Energía (CCE): ¿Quiénes somos? [eted.gob.do]
Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL). (s. f.). ¿Quiénes somos? [indotel.gob.do]
Organismo Coordinador del SENI. (s. f.). ¿Quiénes somos? [oc.do]
Superintendencia de Electricidad (SIE). (s. f.). Inicio / Acerca de la institución. [sie.gob.do], [datos.gov.do]
Superintendencia de Bancos de la República Dominicana. (s. f.). Información institucional. [sb.gob.do], [es.wikipedia.org]
U.S. Department of Homeland Security. (2022). Electromagnetic Pulse Shielding Mitigations: Best Practices for Protection of Mission Critical Equipment. [dhs.gov]
Autoridad Portuaria Dominicana. (s. f.). Sobre nosotros / ¿Quiénes somos? [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do]
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Sobre el autor
Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.
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🇩🇴 ¿Qué instituciones deben liderar una agenda de resiliencia?
🔌 SIE (regulación y supervisión del subsector eléctrico)
⚙️ OC + CCE/ETED (operación del SENI y restauración tras perturbaciones)
📡 INDOTEL (espectro, normas técnicas y calidad de telecom)
🚢 APORDOM (sistema portuario nacional)
🏦 Superintendencia de Bancos (supervisión financiera)
🧭 COE (coordinación interinstitucional en emergencias) [es.wikipedia.org] [gov.uk], [navaltoday.com] [roles.rcas...okyo.ac.jp], [en.wikipedia.org] [publicinte...igence.net], [jsis.washington.edu] [reliefweb.int], [sipri.org] [resilients...ieties.org], [hdiac.dtic.mil]
✅ Prioridades: proteger nodos críticos, segmentar redes, redundancia, operación en modo degradado, repuestos estratégicos y ejercicios nacionales. [oc.do], [eted.gob.do]
✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez
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