
Presidente Abinader encabeza lanzamiento del proyecto "La Ruta del Encuentro"
Una apuesta estratégica para posicionar a la República Dominicana como destino histórico-cultural de clase mundial
8 de Febrero 2026 | Turismo
Luperón, Puerto Plata.– El presidente Luis Abinader presentó este domingo la Ruta del Encuentro de Dos Civilizaciones, en el Parque Histórico La Isabela, con el objetivo de rescatar, proteger y poner en valor el trayecto histórico original del siglo XV, posicionando a la República Dominicana como un referente histórico-cultural de alcance global.
La Ruta del Encuentro consiste en un recorrido de aproximadamente 450 kilómetros, diseñado bajo estándares internacionales, que conecta la costa norte del país con Santo Domingo, integrando patrimonio histórico, arqueológico, cultural y natural en una experiencia turística sin precedentes en la región. El trayecto se estructura en tres grandes tramos, iniciando en la provincia de Puerto Plata, específicamente en el Parque Histórico La Isabela —primer asentamiento europeo en América— y culminando en el Distrito Nacional, epicentro político y cultural del país.

Durante el acto, el presidente Abinader destacó que la Ruta del Encuentro representa una apuesta estratégica para elevar el patrimonio dominicano a estándares internacionales, fortaleciendo la identidad nacional, diversificando la oferta turística y creando nuevas oportunidades de empleo e inversión en los territorios impactados.
Señaló la importancia histórica de La Isabela, indicando que, aunque estudiada antes, nunca se había detallado la creación de un camino histórico asociado. Se remozaron la iglesia, el museo y otras instalaciones, consolidando el lugar como uno de mayor valor histórico de América y un atractivo para estudiantes y turistas. En ese sentido, resaltó que La Isabela Histórica posee un valor superior al de muchos lugares turísticos, siendo un camino único en la región que combina historia, cultura y raíces religiosas.
El proyecto, inspirado en el Camino de Santiago, permitirá recorrer entre 20 y 30 kilómetros diarios con estadías en hostales locales, fortaleciendo la economía comunitaria y garantizando seguridad a los visitantes. El mandatario enfatizó la colaboración de la Academia de Historia, los ayuntamientos y el Gobierno español para asegurar precisión histórica y respeto cultural.
Al finalizar, el presidente Abinader anunció que, una vez completado el primer tramo en La Isabela, tiene previsto invitar al rey de España a recorrerlo, destacando la relevancia internacional y cultural del proyecto.

Colaboración y recuperación integral
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, destacó la importancia histórica de La Isabela y el solar de las Américas, subrayando que bajo el gobierno del presidente Abinader se ha iniciado un proceso de recuperación integral que incluye remodelación de la iglesia, restauración del museo y recuperación de senderos que dan acceso a las ruinas.
Paliza explicó que la Ruta del Encuentro rescata un trayecto de conquista y encuentro cultural, identificando más de 60 hitos y promoviendo el turismo religioso, ecológico y cultural. Señaló que el proyecto articula esfuerzos públicos y privados en Puerto Plata, Valverde y Santiago, con proyecciones futuras hacia Jánico, Cotuí y la Nueva Isabela, y se encuentra en trámite la declaración del lugar como Patrimonio de la Humanidad.

De su lado, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, reafirmó el compromiso con la preservación del patrimonio dominicano e indicó que iniciativas como la Ruta del Encuentro promueven el turismo cultural, ofreciendo experiencias más allá de playas y paisajes.
Dijo que, siguiendo la visión del presidente Luis Abinader, el Gobierno transforma el entorno histórico, cultural y turístico de la zona, destacando su relevancia como puerta del Nuevo Mundo y mostrando el potencial cultural y económico del país.

Por su parte, el ministro de Turismo destacó que la actividad de este domingo refleja la disposición del presidente Abinader de impulsar el turismo cultural desde los primeros 100 días de su gestión, con resultados visibles en la revitalización de espacios históricos y el fortalecimiento de la oferta turística.

Patrimonio y trazado histórico
El director Nacional de Patrimonio Monumental, Juan Mubarak, recordó que La Isabela fue fundada por Cristóbal Colón el 6 de enero de 1496 como el primer asentamiento europeo en América, con fines estratégicos, económicos y militares. Introdujo cultivos como la caña de azúcar y especies foráneas, dejando restos arqueológicos como la Casa Fuerte, iglesias, enterramientos y un astillero, donde se construyó la nave La India. Señaló que, aunque el asentamiento fue breve, la Ruta del Encuentro permitirá rescatar y aprovechar su valor histórico y cultural, promoviendo turismo religioso, ecológico y cultural.
El viceministro de Presidencia, Camel Curi, explicó que la ruta busca transformar el trazado histórico desde La Isabela hasta Jánico, en un proyecto nacional de valor cultural, religioso, ecológico y turístico, con el apoyo del Gobierno, la Iglesia, las comunidades locales y el sector privado.
Curi detalló que se desarrollarán atracciones, senderos interpretativos, ruinas arqueológicas y fortalezas históricas, transformándolas en destinos turísticos integrales. La ejecución se dividirá en tres etapas estratégicas: Tramo A (La Isabela – Jánico), Tramo B (Jánico – Cotuí) y Tramo C (Cotuí – Santo Domingo), priorizando la preservación del patrimonio y generando desarrollo económico local, con miras a consolidar la ruta como un proyecto de alcance internacional.
La Ruta del Encuentro de Dos Civilizaciones consolida la visión del Gobierno de crear una experiencia turística histórica de clase mundial, que conecta pasado y presente, preserva la memoria colectiva y proyecta a la República Dominicana como un destino cultural único en el Caribe y América Latina.
Acompañaron al presidente la gobernadora Claritza Rochtte; la senadora Ginette Bournigal; el nuncio apostólico en la República Dominicana, monseñor Piergiorgio Bertoldi, y la embajadora del Reino de España, Lorea Arribalzaga Ceballos, entre otras personalidades.
https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-encabeza-lanzamiento-del-proyecto-la-ruta-del-encuentro
Versión académicaNota metodológica (transparencia): Puedo ayudarte con un texto académico y analítico sobre una política pública y su potencial para la República Dominicana, pero evito la propaganda partidaria o la promoción personal de figuras políticas. Por eso, el artículo se enfoca en el proyecto, su arquitectura de gobernanza, y su impacto país (identidad, patrimonio, economía cultural y turismo sostenible), sustentado en fuentes oficiales y marcos internacionales. [presidencia.gob.do], [e-unwto.org]
La Ruta del Encuentro: política cultural, turismo de itinerarios y reputación país en la República Dominicana contemporánea
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
Resumen | La República Dominicana ha consolidado en la última década un liderazgo regional en turismo, alcanzando en 2025 un resultado histórico de más de 11.6 millones de visitantes, cifra que confirma resiliencia y capacidad de adaptación en un entorno global volátil. En este contexto, el lanzamiento de “La Ruta del Encuentro de Dos Civilizaciones”, anunciado en el Parque Histórico La Isabela, plantea una innovación de política pública: convertir un trazado histórico del siglo XV en un producto turístico-cultural de escala nacional (aprox. 450 km), articulado en tres tramos hasta Santo Domingo. Este artículo sostiene que la Ruta del Encuentro puede operar como infraestructura simbólica y motor de desarrollo territorial, siempre que se gestione bajo estándares internacionales de autenticidad, integridad, gobernanza comunitaria y sostenibilidad, tal como recomiendan marcos de turismo cultural y rutas patrimoniales. Se argumenta que el proyecto ofrece una oportunidad estratégica para: (a) diversificar la oferta más allá del “sol y playa”, (b) distribuir beneficios hacia territorios interiores, (c) elevar la reputación cultural del país, y (d) avanzar en aspiraciones de reconocimiento patrimonial internacional, considerando que La Isabela figura en la Lista Indicativa de UNESCO. Finalmente, se proponen lineamientos de implementación y métricas para maximizar impactos y mitigar riesgos (sobrecarga turística, mercantilización cultural o exclusión comunitaria). [noticias.m…tur.gob.do], [diariolibre.com] [presidencia.gob.do], [whc.unesco.org] [icomos.org], [untourism.int] [e-unwto.org], [icomos.org]
Introducción: del liderazgo turístico a la sofisticación cultural del destino
El turismo dominicano ya no puede leerse únicamente como un sector de volumen; es, sobre todo, una capacidad estratégica de país. Cerrar 2025 con más de 11.6 millones de visitantes (incluyendo llegadas aéreas y cruceros) revela competitividad sostenida, conectividad robusta y una marca-destino madura. Sin embargo, el propio éxito del modelo obliga a una pregunta de segunda generación: ¿cómo transformar el liderazgo cuantitativo en liderazgo cualitativo, elevando el valor cultural percibido, la permanencia territorial de la derrama y la sofisticación de la experiencia? Los organismos internacionales subrayan que las experiencias culturales—tangibles e intangibles—son un vector central del turismo contemporáneo y requieren gobernanza que proteja el patrimonio. [noticias.m…tur.gob.do], [diariolibre.com] [untourism.int], [e-unwto.org]
En esa transición, el proyecto “La Ruta del Encuentro” emerge como una apuesta de Estado por el turismo de itinerarios: una modalidad que convierte el recorrido en producto, y el territorio en narrativa. La iniciativa propone un corredor de aproximadamente 450 kilómetros, con tramos La Isabela–Jánico, Jánico–Cotuí y Cotuí–Santo Domingo, integrando patrimonio histórico, arqueológico, cultural y natural. El punto de partida no es menor: La Isabela, asociada a los inicios del proceso colonial y a un conjunto de vestigios arqueológicos de alto interés, forma parte de la Lista Indicativa de la República Dominicana ante UNESCO, lo que ubica el proyecto dentro de una conversación internacional sobre valor universal excepcional y gestión patrimonial. [presidencia.gob.do], [e-unwto.org] [presidencia.gob.do], [icomos.org] [whc.unesco.org], [presidencia.gob.do]
Marco conceptual: qué es una “ruta cultural” y por qué importa
Para evaluar la Ruta del Encuentro con rigor, conviene distinguir entre un “sendero turístico” y una ruta cultural en sentido patrimonial. El ICOMOS define las rutas culturales como vías de comunicación con dinámica histórica propia, asociadas a intercambios continuos de bienes, ideas y valores, cuya significación supera la suma de sus partes y exige criterios de autenticidad, integridad y manejo interdisciplinario. Complementariamente, el marco de UN Tourism define el turismo cultural por la motivación esencial del visitante de aprender, descubrir y experimentar atractivos culturales tangibles e intangibles, insistiendo en políticas respetuosas con el patrimonio artístico, arqueológico e histórico. [icomos.org], [e-unwto.org] [untourism.int], [icomos.org]
Este marco no es un formalismo: es la diferencia entre una ruta que consume patrimonio y una ruta que lo conserva y revaloriza. La evidencia y las recomendaciones internacionales coinciden en que los itinerarios culturales pueden: (a) distribuir beneficios por múltiples cadenas de valor, (b) estimular emprendimientos locales y (c) reforzar orgullo e identidad, siempre que exista coordinación intersectorial y participación comunitaria. En otras palabras, la ruta cultural es una forma de política pública donde el patrimonio no se exhibe como decoración, sino que se gestiona como capital cultural y activo económico sostenible. [e-unwto.org], [icomos.org] [e-unwto.org], [untourism.int]
La Ruta del Encuentro como infraestructura simbólica: diseño, narrativa y escala
El anuncio oficial describe una ruta con estándares internacionales, de aprox. 450 km, que conecta la costa norte con Santo Domingo, iniciando en el Parque Histórico La Isabela y culminando en el Distrito Nacional. El diseño por tramos (A, B y C) no solo organiza la ejecución; también permite escalabilidad financiera, evaluación por fases y corrección de rumbo sin comprometer la visión total. Además, se indica la identificación de más de 60 hitos y la combinación de turismo religioso, ecológico y cultural, con articulación público-privada y participación de gobiernos locales. [presidencia.gob.do], [whc.unesco.org] [presidencia.gob.do], [e-unwto.org]
Un elemento clave es la inspiración en el Camino de Santiago, que se cita como referencia logística y de experiencia (recorridos diarios de 20–30 km, pernocta en hostales, seguridad). Esa comparación es útil, pero debe manejarse con cuidado: el Camino de Santiago es un producto cultural global con historia de certificaciones, gobernanza y reconocimiento internacional (incluyendo su condición de ruta cultural europea y el estatus de Patrimonio Mundial en segmentos), lo que demuestra que el éxito depende tanto de infraestructura como de reglas de gestión y control de impactos. [presidencia.gob.do], [documents1…ldbank.org] [documents1…ldbank.org], [icomos.org]
En términos simbólicos, la ruta reordena la narrativa dominicana: no se limita a “visitar un punto”, sino a atravesar una historia. Esa transición—del punto al trayecto—es estratégica para un país que busca elevar su posicionamiento cultural, ya que transforma el viaje en una experiencia de aprendizaje, contemplación y pertenencia, alineada con definiciones contemporáneas de turismo cultural. [untourism.int], [e-unwto.org]
Oportunidad país: diversificación turística y densidad cultural
La República Dominicana ha mostrado capacidad para crecer incluso cuando ciertos mercados tradicionales se desaceleran, apoyándose en diversificación y gestión de demanda. Aun así, la diversificación no debe entenderse solo como origen de visitantes, sino como diversificación del producto: ampliar motivos de viaje, estancias, territorios visitados y gasto local. En ese sentido, las rutas culturales ofrecen ventajas específicas: funcionan como “columna vertebral” que conecta múltiples destinos secundarios, habilitando microeconomías (alojamiento, gastronomía, artesanía, guías, transporte local). [cdn.bancen…ral.gov.do], [noticias.m…tur.gob.do] [e-unwto.org], [icomos.org]
El lanzamiento de la Ruta del Encuentro dialoga con un hecho estructural: el país ya posee un activo patrimonial reconocido internacionalmente, como la Ciudad Colonial de Santo Domingo inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial. Integrar el final del itinerario con un sitio UNESCO (y conectar el trayecto con La Isabela, presente en la Lista Indicativa) puede incrementar credibilidad cultural y atraer segmentos de alta motivación patrimonial, siempre que se mantenga coherencia interpretativa y estándares de conservación. [whc.unesco.org], [presidencia.gob.do] [whc.unesco.org], [icomos.org]
Además, el modelo de hostales y estadías comunitarias—si se implementa con calidad y certificaciones—puede convertirse en política deliberada de redistribución territorial del turismo: mover parte del gasto desde enclaves consolidados hacia municipios del interior, reforzando empleo local y encadenamientos productivos. No se trata solo de “crear un nuevo atractivo”, sino de reordenar el mapa de oportunidades dentro del país. [presidencia.gob.do], [e-unwto.org] [e-unwto.org], [noticias.m…tur.gob.do]
Identidad y memoria: el reto ético de narrar “el encuentro”
Toda ruta histórica enfrenta un desafío particular: su narrativa puede ser integradora o excluyente. El propio ICOMOS reconoce que las rutas culturales han surgido tanto de encuentros pacíficos como hostiles, y aun así pueden ofrecer marcos para diálogo intercultural cuando se gestionan con respeto a la diversidad cultural y a la complejidad histórica. Por eso, el nombre “Ruta del Encuentro de Dos Civilizaciones” exige una museografía y una interpretación que eviten simplificaciones: el “encuentro” fue proceso múltiple, con tensiones, intercambios, mestizajes, resistencias y transformaciones. [icomos.org], [e-unwto.org] [icomos.org], [presidencia.gob.do]
Aquí aparece una ventaja dominicana: el proyecto declara colaboración con instancias de rigor histórico y gobiernos locales, buscando precisión y respeto cultural. Pero la credibilidad no se decreta; se construye con herramientas concretas: guiones curatoriales transparentes, participación de comunidades, formación de guías, señalética responsable y espacios para pluralidad de voces. Este enfoque es coherente con los principios de turismo cultural que enfatizan la protección y transmisión del patrimonio a futuras generaciones. [presidencia.gob.do], [e-unwto.org] [untourism.int], [icomos.org]
Si la Ruta del Encuentro logra esa densidad ética, el país gana un activo superior: reputación como destino que no solo entretiene, sino que educa y dialoga. En el mercado internacional, esa reputación incrementa valor percibido y potencia segmentos de visitantes con gasto cultural y mayor disposición a itinerarios largos. [untourism.int], [e-unwto.org]
Gestión del patrimonio: autenticidad, integridad y capacidad de carga
El mayor riesgo de las rutas culturales es su éxito desordenado: cuando la demanda supera la capacidad local, aparecen presiones sobre recursos, vivienda, residuos y tejido social. Por eso, ICOMOS insiste en autenticidad, integridad y manejo interdisciplinario de los componentes tangibles e intangibles de la ruta. Si el proyecto se inspira en modelos como el Camino de Santiago, también debe aprender de sus dilemas: la masificación exige sistemas de control, regulación de alojamientos, señalización estandarizada, protección de paisajes culturales y gobernanza multinivel. [icomos.org], [e-unwto.org] [documents1…ldbank.org], [icomos.org]
En la Ruta del Encuentro, la capacidad de carga no es solo ambiental; es también patrimonial. Restaurar iglesia, museo y senderos en La Isabela, por ejemplo, aporta valor, pero también requiere planes de conservación preventiva, monitoreo de flujos y protocolos de visita. Y si el país aspira a fortalecer el expediente de La Isabela en el horizonte UNESCO, la gestión debe alinearse con exigencias típicas de integridad del bien, zona de amortiguamiento, gobernanza y manejo del visitante, tal como sugiere la lógica de la Lista Indicativa y el ecosistema UNESCO. [presidencia.gob.do], [icomos.org] [whc.unesco.org], [icomos.org]
Economía local y cohesión territorial: de la promesa al diseño de incentivos
Las rutas culturales son atractivas porque pueden democratizar el turismo: cada etapa puede activar microemprendimientos y empleo local. El enfoque de itinerarios culturales destaca precisamente ese potencial de desarrollo inclusivo, al distribuir beneficios en múltiples comunidades y cadenas de valor. Ahora bien, ese resultado no es automático. Se requiere diseño de incentivos: estándares de calidad para hostales, sistemas de compras locales, formación de prestadores, y un mecanismo transparente para que la inversión pública no se concentre en “puntos fotogénicos” sino en la continuidad del corredor. [e-unwto.org], [untourism.int] [e-unwto.org], [presidencia.gob.do]
La República Dominicana tiene una base favorable: un sector turístico que ya opera a gran escala (más de 11.6 millones de visitantes en 2025) y una institucionalidad que produce datos regulares de flujo turístico, permitiendo construir tableros de mando para políticas basadas en evidencia. La Ruta del Encuentro debería nacer con una lógica de medición desde el día uno: noches de pernocta en comunidades, gasto promedio local, empleo directo e indirecto, participación de proveedores comunitarios, satisfacción del visitante, y métricas de conservación (erosión, residuos, estado de estructuras). [noticias.m…tur.gob.do], [cdn.bancen…ral.gov.do] [e-unwto.org], [icomos.org]
Gobernanza: la ruta como “red” (no como obra)
Un error frecuente en proyectos culturales es tratarlos como infraestructura física. En realidad, una ruta cultural es una red de actores: Estado, ayuntamientos, academia, iglesia, sector privado, comunidades y cooperantes. El anuncio oficial subraya esa colaboración, incluyendo gobiernos locales y asesoría técnica. Ese enfoque es congruente con recomendaciones internacionales: la sostenibilidad de itinerarios depende de coordinación intersectorial y participación local, evitando que la ruta sea “extraída” por operadores externos. [presidencia.gob.do], [e-unwto.org] [e-unwto.org], [icomos.org]
Por tanto, el desafío central es instituir una gobernanza con reglas claras:
- Autoridad técnica (conservación y autenticidad), 2) Autoridad turística (calidad y promoción), 3) Autoridad territorial (uso de suelo y servicios), 4) Voz comunitaria vinculante (beneficios y límites), y 5) Transparencia financiera (fideicomisos, contratos, mantenimiento). En una ruta de 450 km, la sostenibilidad se juega menos en el acto inaugural y más en la capacidad de mantener esa red operando durante décadas. [icomos.org], [e-unwto.org] [presidencia.gob.do], [e-unwto.org]
Recomendaciones de implementación (propuesta)
A partir del marco ICOMOS–UN Tourism y de buenas prácticas de itinerarios culturales, propongo ocho líneas de acción para maximizar el impacto país:
- Plan maestro patrimonial por tramos con inventario, riesgos y protocolos de conservación preventiva. [icomos.org], [presidencia.gob.do]
- Modelo de certificación de servicios (hostales, guías, alimentación) con enfoque de compras locales y calidad verificable. [e-unwto.org], [presidencia.gob.do]
- Sistema de interpretación unificado (señalética, narrativa, centros de interpretación, contenidos digitales multilingües). [untourism.int], [icomos.org]
- Gestión de capacidad de carga: cupos en puntos sensibles, rutas alternativas, temporadas, manejo de residuos, agua y seguridad. [icomos.org], [documents1…ldbank.org]
- Métricas e impacto: tablero público con indicadores económicos, sociales y patrimoniales, alimentado por estadísticas nacionales de turismo. [cdn.bancen…ral.gov.do], [noticias.m…tur.gob.do]
- Participación comunitaria contractual: mecanismos de beneficio local (empleo, concesiones, co-gestión), evitando desplazamiento económico. [e-unwto.org], [icomos.org]
- Estrategia UNESCO realista: alinear gestión de La Isabela con exigencias típicas de bienes culturales y su manejo, aprovechando su presencia en Lista Indicativa. [whc.unesco.org], [icomos.org]
- Promoción internacional segmentada: vender la ruta como “Caribe histórico-cultural” para nichos (caminantes, peregrinación cultural, educación, arqueología), no como turismo masivo indiferenciado. [untourism.int], [e-unwto.org]
Conclusión: una apuesta estratégica por reputación cultural y desarrollo con raíces
La Ruta del Encuentro puede convertirse en una de las intervenciones más significativas de política cultural y turística en la República Dominicana reciente, no solo por su longitud (450 km), sino por su intención: convertir el patrimonio en experiencia integral y el territorio en economía cultural. Su potencial se amplifica en un país que ya registra cifras récord de visitantes y posee activos UNESCO consolidados como la Ciudad Colonial, además de sitios en Lista Indicativa como La Isabela. [presidencia.gob.do], [e-unwto.org] [noticias.m…tur.gob.do], [whc.unesco.org]
Sin embargo, el éxito no dependerá del entusiasmo inaugural, sino de la capacidad de sostener un equilibrio delicado: atraer visitantes sin erosionar el patrimonio; dinamizar economías sin desplazar comunidades; construir narrativa sin simplificar la historia; y crecer sin perder autenticidad. Si el país asume esa complejidad como principio (y no como obstáculo), la Ruta del Encuentro puede consolidar una nueva etapa del turismo dominicano: una etapa en la que la República Dominicana no solo sea reconocida por su belleza natural, sino por su densidad histórica, su madurez institucional y su capacidad de convertir memoria en futuro compartido. [icomos.org], [untourism.int] [e-unwto.org], [presidencia.gob.do]
Referencias (formato APA 7.ª edición)
Banco Central de la República Dominicana. (2025). Informe del flujo turístico enero–abril 2025 [PDF]. [cdn.bancen…ral.gov.do]
ICOMOS. (2008). ICOMOS Charter on Cultural Routes (Ratificada en la 16.ª Asamblea General, Quebec, 4 de octubre de 2008). [icomos.org]
Ministerio de Turismo de la República Dominicana. (2025, 31 de diciembre). República Dominicana marca hito histórico: 11.6 millones de visitantes en 2025. [noticias.m…tur.gob.do]
Presidencia de la República Dominicana. (2026, 8 de febrero). Presidente Abinader encabeza lanzamiento del proyecto “La Ruta del Encuentro”. [presidencia.gob.do]
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UNESCO World Heritage Centre. (s. f.). Dominican Republic – States Parties (Incluye propiedades inscritas y Lista Indicativa). [whc.unesco.org]
World Tourism Organization (UNWTO). (2015). Global Report on Cultural Routes and Itineraries (Affiliate Members Global Report, Volume 12). [e-unwto.org]
World Bank. (s. f.). Camino de Santiago Pilgrimage Route (Case study). [documents1…ldbank.org]
Diario Libre. (2026, 8 de enero). República Dominicana alcanza récord: 11.6 millones de visitantes en 2025. [diariolibre.com]
Sobre el autor
Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.
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Palabras clave: turismo cultural; rutas patrimoniales; La Isabela; desarrollo territorial; gobernanza; República Dominicana.
Editorial @GuasabaraEditor
En un país que ya demostró que sabe competir —y ganar— en el turismo global, el verdadero desafío del desarrollo no es crecer por crecer, sino crecer con propósito: elevar la calidad del modelo, sofisticar la marca-país y distribuir mejor los beneficios en el territorio. La República Dominicana cerró 2025 con más de 11.6 millones de visitantes, un récord histórico que confirma resiliencia, conectividad y liderazgo regional. Pero el siguiente escalón del progreso no puede basarse únicamente en volumen; debe basarse en valor, en identidad y en nuevas cadenas productivas que lleven prosperidad a más comunidades. Precisamente ahí encaja “La Ruta del Encuentro”: una apuesta por transformar patrimonio en productividad, y memoria en futuro.
El anuncio oficial sitúa el proyecto como un corredor histórico-cultural de aproximadamente 450 kilómetros, desde el Parque Histórico La Isabela hasta Santo Domingo, organizado por tramos e integrado por hitos patrimoniales, arqueológicos y naturales. Más que una obra, es una política pública de articulación territorial: convierte el mapa en relato y el relato en economía local. Esto no es retórica. La evidencia internacional muestra que los itinerarios culturales, cuando se diseñan con gobernanza y estándares, distribuyen beneficios a lo largo de múltiples eslabones (alojamiento, gastronomía, guías, artesanía, transporte local) y fortalecen el orgullo comunitario.
Del “sol y playa” a la economía cultural (sin renunciar a lo que funciona)
El turismo cultural no compite con el turismo tradicional: lo complementa y lo eleva. Organismos internacionales definen el turismo cultural como aquel en el que la motivación esencial del visitante es aprender, descubrir y experimentar atractivos culturales tangibles e intangibles, lo que abre una puerta para experiencias más largas, más densas y generalmente de mayor gasto local. En paralelo, la lógica de “ruta” responde a una tendencia global: el visitante ya no busca solo destinos, busca recorridos; no solo fotos, sino significado. Por eso el proyecto se inspira en referencias como el Camino de Santiago, un caso estudiado por su capacidad de activar economías locales a lo largo del trayecto con señalización, gestión de la experiencia y certificación del recorrido.
Para la República Dominicana, esta transición es estratégica: permite que el éxito nacional —medido en millones de visitantes— se traduzca en más desarrollo hacia adentro, conectando territorios y oportunidades. Y tiene una ventaja adicional: el país ya cuenta con un activo UNESCO inscrito (la Ciudad Colonial de Santo Domingo) y mantiene sitios en la Lista Indicativa, incluyendo La Isabela, lo cual coloca el proyecto en un marco internacional de calidad patrimonial y gestión.
El punto de partida importa: La Isabela como símbolo y como estándar
Comenzar en La Isabela no es un detalle; es un mensaje. El propio anuncio subraya intervenciones de recuperación y puesta en valor de instalaciones como museo, iglesia y senderos, con visión de elevar estándares y atraer educación, cultura y turismo. Pero si esta Ruta aspira a ser “de clase mundial”, entonces debe asumir desde el inicio el lenguaje del patrimonio: autenticidad, integridad y conservación preventiva. ICOMOS —referente global en conservación— plantea que una ruta cultural no es un conjunto de lugares conectados por imaginación; es un fenómeno histórico con dinámica propia y valores tangibles e intangibles que requieren gestión interdisciplinaria.
En términos prácticos: el desarrollo no puede “decorar” el patrimonio; debe protegerlo. Y esa protección no frena la economía: la hace sostenible. La convención ética del turismo cultural insiste en que las políticas turísticas deben respetar y salvaguardar el patrimonio arqueológico e histórico, ampliando accesibilidad sin sacrificar conservación.
La diferencia entre un proyecto bonito y una política transformadora: gobernanza
El anuncio oficial enfatiza coordinación con actores técnicos e institucionales y la articulación con gobiernos locales, un enfoque coherente con mejores prácticas de itinerarios culturales. Pero aquí está la clave de think tank: una ruta de 450 km se sostiene por décadas solo si se construye como ecosistema, no como evento. Los reportes internacionales sobre rutas culturales destacan que el éxito exige alianzas público-privadas, participación comunitaria y coordinación intersectorial para conservar el patrimonio y repartir beneficios a lo largo de múltiples cadenas de valor.
Por eso, la Ruta del Encuentro debería nacer con cinco pilares de gobernanza:
- Autoridad patrimonial fuerte: inventario, zonificación, protocolos de intervención y mantenimiento.
- Gestión turística profesional: estándares de calidad para hostales, guías, señalética e información..
- Gobierno local como co-dueño: servicios, ordenamiento, seguridad y experiencia del visitante.
- Participación comunitaria vinculante: para que la derrama no pase “por encima” de la gente, sino “a través” de la gente.
- Transparencia y datos: tablero público de indicadores (empleo local, pernoctas, gasto, conservación, residuos, satisfacción). El país ya tiene tradición de reportes y estadísticas turísticas, lo que facilita una gestión basada en evidencia.
Riesgos reales (y cómo se mitigan sin matar el impulso)
Toda ruta exitosa puede enfrentar dilemas: presión sobre recursos, sobrecarga en puntos frágiles, mercantilización cultural o desigualdad en quién gana y quién paga los costos. ICOMOS subraya la necesidad de preservar autenticidad e integridad y gestionar el conjunto como sistema. Y la experiencia comparada de rutas de peregrinación muestra que el control de flujos, la señalización estandarizada y la gobernanza multinivel son determinantes para sostener el modelo.
La respuesta no es frenar el proyecto; es diseñarlo con inteligencia:
- Capacidad de carga por tramos y por hitos sensibles.
- Certificación de servicios para que la experiencia sea segura, digna y competitiva.
- Economía local priorizada: compras comunitarias, formación de guías y microcrédito a emprendimientos del corredor.
- Interpretación histórica plural: “encuentro” no debe ser relato plano; debe ser diálogo histórico responsable.
Conclusión: caminar el desarrollo, no solo anunciarlo
La Ruta del Encuentro es una oportunidad para que la República Dominicana dé un salto cualitativo: pasar de ser un destino eminentemente recreativo a ser, además, un destino de memoria, cultura y aprendizaje, con impacto territorial distribuido. Si el país ya logró récords de visitantes, el paso siguiente es que ese liderazgo se traduzca en más tejido productivo local, más orgullo cultural y más prestigio internacional sostenido.
Un editorial serio no aplaude por reflejo: apoya con exigencia. Defender el desarrollo dominicano implica respaldar iniciativas que eleven el estándar nacional, pero también demandar gobernanza, datos, transparencia y conservación. Porque la verdadera modernidad no es olvidar el pasado: es convertirlo en valor compartido sin destruirlo. Y si “La Ruta del Encuentro” se gestiona con esa visión, no será solo un recorrido turístico: será una infraestructura de nación.
Sobre el autor
Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.
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........................................................................................La Ruta del Encuentro y la economía del sentido: cuando el desarrollo se camina
— LuisOrlando Díaz Vólquez (@GUASABARAeditor) February 9, 2026
Editorial | @GuasabaraEditor
En un país que ya demostró que sabe competir —y ganar— en el turismo global, el verdadero desafío del desarrollo no es crecer por crecer, sino crecer con propósito:… pic.twitter.com/miUczG1tAb

