Gracias a los editor@s económicos y amig@s de la prensa por asistir a la presentación de los resultados 2024-2025 de @Promipyme_RD. La capitalización de la banca de desarrollo es una inversión productiva con retornos económicos y sociales medibles. @luisabinader pic.twitter.com/ddj59iQb5i
— fabriciogm13 (@Fabriciogm13) February 11, 2026
PROMIPYME: El amortiguador financiero que impulsa la inclusión y la resiliencia económica dominicanaPor Luis Orlando Díaz VólquezEn un contexto de altas tasas de interés y políticas monetarias restrictivas, PROMIPYME ha demostrado ser un verdadero amortiguador económico para las bases productivas de la República Dominicana. Con una expansión de su cartera de crédito del 30.6% en solo dos años (2024-2025), alcanzando un saldo histórico de RD$11,248 millones, la institución se consolida como pilar clave del desarrollo inclusivo y la resiliencia económica. Este crecimiento no es mera expansión volumétrica: más de dos tercios se logró de forma orgánica, mediante una eficiente rotación de fondos propios, antes de cualquier capitalización extraordinaria. Lo más destacable es la mejora sostenida en la calidad de los activos: la cartera en riesgo a más de 30 días cayó de 16.3% a cerca del 10%, gracias a una reingeniería profunda en gestión de riesgos, uso de analítica avanzada, machine learning en scoring crediticio y exigencia de garantías reales efectivas.
PROMIPYME ha priorizado estratégicamente dos ejes transformadores:
- Mujeres empresarias: Hoy representan el 64% de la base de clientes y más de la mitad de los desembolsos. Este segmento muestra morosidad significativamente menor (brecha de hasta 4.8 pp a favor), convirtiéndolo en un "activo de refugio" que estabiliza el balance institucional. ¡Inclusión con rentabilidad!
- Equidad territorial: Crédito dirigido deliberadamente a provincias con baja cobertura bancaria (Pedernales, El Seibo, Monte Plata, Cibao Nordeste, Higuamo), corrigiendo fallas de mercado y rompiendo ciclos de exclusión financiera en zonas de alta pobreza.
Discurso
desayuno informe resultados 2024-2025
Santo
Domingo. Febrero 2026.
Muy buenos días, permítanme
darles las gracias por asistir a esta actividad en nombre de todos los
colaboradores de Promipyme.
Antes de empezar a desarrollar
los principales resultados institucionales de los años 2024-2025, quiero
expresar que los mismos no son casuales ni aislados, sino que responden a una
estrategia integral diseñada para mejorar la inclusión financiera.
La inclusión financiera es un concepto complejo debido a la
multiplicidad de dimensiones que suelen abordarse a la hora de definirlo. La
evidencia empírica muestra que cada país tiende a definirla en función de su
realidad socioeconómica.
La estrategia de inclusión financiera debe analizarse a la
luz de un entorno macroeconómico caracterizado por políticas monetarias
restrictivas.
Mientras la autoridad monetaria lograba el control de la
inflación elevando las tasas de interés, vía contracción de la liquidez, las
condiciones de acceso al crédito se complejizaban, especialmente para aquellos
que no cumplían con las garantías requeridas por la regulación del sector
financiero.
Dada esta realidad, PROMIPYME asumió el rol de amortiguador
financiero para los microempresarios y emprendedores. La institución no solo
mantuvo el crédito hacia las bases productivas, sino que lo expandió, validando
en la práctica lo que la literatura económica sugiere: el microcrédito actúa
como un mecanismo de transmisión fundamental para sostener el crecimiento de la
economía en tiempos de ajuste.
En 2024 se desembolsaron RD$6,656.3 millones, mientras que en
2025 ese monto alcanzó RD$8,218.3 millones. En total, se canalizaron
RD$14,874.6 millones en financiamiento directo a los microempresarios en solo
24 meses.
Al cierre de 2025, PROMIPYME alcanzó una cartera de crédito
de RD$11,248.1 millones. Esta cifra representa un crecimiento neto del 30.6%
respecto a enero de 2024, momento en el que la misma se situaba en RD$8,609.97
millones.
Esta expansión constituye un hito que reconfigura la posición
de la entidad en el ecosistema dominicano de microcrédito, consolidándola como
la cuarta mayor institución; superando a actores tradicionales del sector y
reafirmando su rol como eje estratégico del Estado para el apoyo y
consolidación de las MIPYME.
Estos resultados no son producto del azar; responden a una
transformación integral ejecutada sobre tres pilares fundamentales: 1) Gestión
financiera y optimización de activos; 2) Mejoras institucionales y de proceso;
y 3) Decisiones crediticias basadas en información.
Con relación al primer pilar, la gestión financiera de
PROMIPYME durante el período 2024-2025 ha reorientado la visión tradicional de
la ejecución presupuestaria hacia un enfoque de optimización de activos
productivos. En el pasado, el éxito de la banca de desarrollo se medía casi
exclusivamente por el volumen de colocación, una métrica que, si bien
necesaria, resulta insuficiente para garantizar la sostenibilidad institucional
y el impacto económico real.
Bajo la actual administración, se ha instaurado una
estrategia de ingeniería financiera que equilibra tres variables críticas:
expansión de la cartera, calidad del activo y eficiencia en el ciclo de
rotación de efectivo.
Respecto de
las mejoras institucionales y de procesos, para garantizar la sostenibilidad
financiera se debió reformar estructuralmente la mecánica de otorgamiento y
recuperación de crédito con la integración de una nueva política de riesgos
sustentada en instrumentos de garantías jurídicas ejecutables.
Frente a la
morosidad encontrada, se implementó un cambio estructural desacoplando las
funciones de cobranza (para préstamos deteriorados) de las funciones de
colocación. Este cambio, junto con otras decisiones como inclinar la cartera de
créditos hacia las mujeres, permitió reducir el porcentaje de Cartera en Riesgo
a más de 30 días de 16.5% a 9.5%.
Adicionalmente,
se ajustó el manual de contabilidad para eliminar la discrecionalidad en el
registro de ingresos y provisiones, alineándolo con las Normas Internacionales
de Información Financiera (NIIF), las Normas Internacionales de Contabilidad
para el Sector Público (NICSP) y a la política POL-CON-001 de Tratamiento
Contable de Ingresos. Esto garantiza que los estados financieros de PROMIPYME
reflejen su realidad económica con mayor transparencia.
No obstante,
la transformación más trascendental de PROMIPYME reside en la reinvención de su
arquitectura de toma de decisiones crediticias basadas en información. La capacidad de procesamiento de información
ha evolucionado de la reportería descriptiva a la inferencia estadística y
manejo de big data.
Ante la
necesidad de evaluar perfiles de riesgo excluidos por la banca tradicional,
PROMIPYME implementó el uso de modelos de scoring alternativo basado en
técnicas de aprendizaje automático para reducir las asimetrías de información
inherentes al sector informal.
La
investigación económica en PROMIPYME ha dejado de ser un ejercicio académico
para convertirse en un instrumento de política pública. Basándose en estudios
estructurales, la Dirección General fundamentó tres decisiones estratégicas que
han redefinido el posicionamiento de la institución: 1) Inclusión financiera de
las mujeres; 2) Equidad territorial en el acceso a créditos; y 3) Capitalización e impacto en la
economía.
La
priorización del crédito a la mujer no responde únicamente a criterios de
equidad de género, sino a una estrategia de optimización de activos basada en
evidencia de comportamiento de pago y estructura empresarial.
El análisis
de series de tiempo de la cartera reveló una correlación inversa entre la
participación femenina y la morosidad de la cartera. Al cierre de 2025, la
brecha de morosidad del segmento femenino frente al masculino se situó en 4.8
punto porcentuales, a favor de las mujeres. Financieramente, la mujer
representa un "activo de refugio" que otorga estabilidad al balance
general de la institución.
Durante el
período enero-diciembre 2025, la institución ejecutó 23 operativos de entrega
de préstamos en el territorio nacional, logrando una colocación superior a los
RD$1,500 millones, con una reducción significativa en los tiempos de espera y
en los costos de transacción para los clientes.
En el segundo
eje, la estrategia territorial de PROMIPYME parte de un diagnóstico sobre la
exclusión financiera en la República Dominicana.
El mismo se
fortalece con los señalamientos de la Superintendencia de Bancos en su informe
de 2024, que da cuenta de que la falta de cobertura en zonas vulnerables genera
un círculo vicioso de pobreza: “La ausencia de infraestructura bancaria en
regiones de alta pobreza lleva a la población a asistirse de proveedores de
servicios financieros informales, con altos costos, impactando negativamente su
nivel de ingresos y la economía de sus comunidades”.
Esta realidad
obligó a la institución a cuestionar si su propia cartera estaba rompiendo este
ciclo o simplemente replicando la concentración del mercado.
Para
verificar su impacto real, PROMIPYME sometió su cartera a un riguroso examen de
intensidad territorial. El análisis comparó la distribución del saldo de
cartera y los flujos de desembolsos no solo contra el historial crediticio,
sino frente a indicadores de la economía real: el Producto Interno Bruto (PIB)
regional, los niveles de ocupación laboral, la población del Censo 2022 y la
densidad de empresas de la Encuesta Nacional de MIPYMES.
El objetivo
fue identificar si el crédito llegaba donde había actividad económica latente o
solo donde ya existía oferta bancaria.
Los
resultados revelaron patrones de cobertura diferenciados que validan una
estrategia activa de "Arbitraje Geográfico". Aunque en términos
absolutos la región Ozama concentra el 42% del saldo, al ajustar por el peso
económico real, se descubrió que regiones como Cibao Nordeste, Higuamo y Cibao
Noroeste están proporcionalmente más atendidas en los desembolsos que su
contribución al PIB o al empleo.
Esto indica
que la institución está inyectando liquidez por encima de la inercia económica
natural de estas zonas, actuando como un motor de estímulo.
El tercer
jeje estratégico marca un hito en la relación de PROMIPYME con el gobierno
central: la solicitud técnica de capitalización basada en el impacto
macroeconómico del microcrédito.
Para
sustentar esta solicitud, se iniciaron estudios de profundidad, destacando la
investigación "Banca, Microfinanzas y Crecimiento Económico". Este
análisis buscó cuantificar econométricamente la relación entre el microcrédito
y el desempeño de la economía real, una tarea crítica ante un panorama
macroeconómico para 2025 donde las proyecciones sugerían niveles de crecimiento
real por debajo del 3%.
Los
resultados del Modelo de Corrección de Error (VECM) fueron concluyentes: existe
una relación de cointegración positiva y significativa. Se demostró que el
microcrédito actúa como un motor procíclico activo dentro del sistema
financiero.
Específicamente,
un incremento del 1% en la tasa de crecimiento del microcrédito genera un
aumento acumulado del 0.24% en el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE)
en un horizonte trimestral.
Esto valida
que la institución posee una capacidad de transmisión rápida hacia la
producción y el empleo en el corto plazo, superior a otros mecanismos
utilizados para estimular la economía.
Desde la
perspectiva de política pública, la lección es clara: la capitalización de la
banca de desarrollo no debe entenderse como gasto, sino como inversión
productiva con retornos económicos y sociales medibles.
PROMIPYME ha
demostrado capacidad de absorción de capital, eficiencia en la gestión del
crédito y velocidad de transmisión hacia la economía real. En un escenario
internacional de menor dinamismo económico, contar con una institución pública
capaz de estimular el tejido productivo representa una ventaja estratégica para
el país.
Invertir en
su fortalecimiento institucional es, en última instancia, invertir en la
resiliencia de la economía dominicana.
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