Aduanas y el Compromiso de Continuidad que Fortalece al Estado DominicanoNelson Arroyo, director general de Aduanas
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
La llegada de Nelson Arroyo a la Dirección General de Aduanas confirma una línea de coherencia gubernamental que ha marcado la administración del presidente Luis Abinader: fortalecer las instituciones desde la continuidad responsable, la transparencia y la eficiencia. En un contexto regional donde los cambios administrativos suelen asociarse con rupturas abruptas, la visión expresada por Arroyo en su reciente participación en el programa El Sol de la Mañana reafirma la madurez institucional que el país ha logrado bajo esta gestión.
Arroyo no entra a Aduanas a desmontar lo construido, sino a elevarlo. Reconoce públicamente los avances de la administración anterior, encabezada por Eduardo Sans Lovatón, y se compromete a relanzar iniciativas clave como el Despacho 24 Horas y el impulso a la República Dominicana como centro logístico regional de clase mundial. Esta postura no es casual: es parte de una política de Estado que, desde el inicio del gobierno del presidente Abinader, ha apostado por dar continuidad a las políticas públicas efectivas en beneficio del país, independientemente de quién las haya iniciado.
Su trayectoria confirma su capacidad de gestión. En Indotel dejó una institución fortalecida, con reservas por 2,600 millones de pesos —1,443 millones destinados específicamente al nuevo edificio institucional— y con una nómina racionalizada que permitió ahorros históricos. En Seguro Reservas logró el mejor desempeño financiero de su historia, con utilidades netas que ascendieron a 2,678 millones de pesos. Ahora, en Aduanas, estos principios se traducen en resultados inmediatos: el mejor enero de la historia en recaudaciones y un inicio de febrero que ya supera en 728 millones el mismo período del año pasado. Estos hechos respaldan la meta nacional de alcanzar 294,000 millones de pesos en recaudaciones, cifra que forma parte de la estrategia gubernamental de estabilidad macroeconómica y fortalecimiento financiero.
Arroyo también ha dejado claro que la lucha contra el contrabando y los ilícitos será una prioridad innegociable. Bajo el liderazgo del presidente Abinader, la República Dominicana ha sido reconocida internacionalmente por su firmeza en la cooperación con organismos como la DNCD y la DEA. La postura de Aduanas se alinea plenamente con esa visión: tolerancia cero a cualquier acción que comprometa la seguridad, la ley o la integridad institucional. En un país que se ha propuesto combatir de raíz las estructuras del crimen organizado, este compromiso es indispensable para sostener la credibilidad externa y la confianza interna.
El director también ha mostrado especial sensibilidad hacia el desarrollo de San Pedro de Macorís, impulsando las gestiones necesarias para que el puerto de la provincia opere a plena capacidad y retome su papel como punto estratégico para el turismo y el comercio. Este esfuerzo se integra a la visión del Gobierno de dinamizar las economías locales, reducir brechas territoriales y fomentar la inversión.
La República Dominicana vive un momento estelar. Con estabilidad política, económica y social, el país se ha convertido en un destino confiable y competitivo para la inversión internacional. Para sostener este clima, es esencial que instituciones como la Dirección General de Aduanas continúen operando con rigor, transparencia y visión estratégica, tal como exige el presidente Abinader.
La gestión de Nelson Arroyo representa una apuesta por la consolidación institucional, por el fortalecimiento de las políticas públicas que funcionan y por el compromiso absoluto con la legalidad y la eficiencia. El país necesita administradores que entiendan que gobernar es construir, y que construir requiere continuidad, estabilidad y decisión. Aduanas avanza hoy por ese camino, y con ello avanza la República Dominicana.
Luis Orlando Díaz Vólquez
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